Capítulo 10

Blaine estaba con Sebastián en una oficina del departamento de policía, se inscribiría para hacer el examen de detective, había hablado con Kurt y él estaba de acuerdo, Sebastián lo acompaño y luego se encontrarían con un conocido de éste para que lo guiara en ésta nueva etapa.

Kurt por su parte, salió con Adam y Meg a hacer compras, tenían un par de horas y él estaba ansioso, quería que todo saliera bien para su esposo, Adam ya no lo aguantaba y decidió que era mejor salir con Meg a pasear por la ciudad.

-Estoy seguro que éste jean es dos talles más chico, no puede ser que no me entre.- dijo Adam desde un cubículo en una casa de ropa.

Kurt sonreía mientras buscaba otro de otra talla, Meg caminaba mirando la ropa para hombres ya aburrida de esperar a su tío.

-Ten pruébate éste.- dijo Kurt entregándole otro jean.

-No, me mato si ese me queda, es enorme!.- dijo Adam desde el cubículo.

-Pruébatelo!, tal vez sea la tela.- dijo Kurt.

Kurt escucho gruñir a su amigo y miro hacia donde debería estar su hija pero ella no estaba, camino entre los percheros y la desesperación lo inundo al no encontrarla.

-Meg!, Meg!.- llamo Kurt con angustia.

Miro hacia una zona de ropa para niñas y su hija estaba hablando con un oficial de seguridad.

-Meg!.- grito Kurt.

Su hija lo miro y corrió hacia él.

-Meg, porque te alejaste de mi?, no vuelvas a hacerlo.- dijo Kurt en tono serio.

-Perdón papá es que estaba aburrida, y ese señor me dijo que conocía a papá.- dijo la niña apuntando al hombre de seguridad que se alejaba.

-Quién es?.- pregunto Kurt.

-No sé, no me dijo su nombre, me dijo que conocía a papi.- dijo ella con inocencia.

-Que sucede?.- pregunto Adam a su lado.

-Nada...- dijo Kurt mirando al hombre salir del local. -no hables con extraños Meg, te lo dije muchas veces.-

-Perdón.- dijo la niña con un gesto que le causo ternura a su padre.

-Está todo bien?.- pregunto Adam.

-Sí, vamos a casa, Meg esta aburrida y tú estás gordo, por eso no te entra nada.- dijo Kurt con una media sonrisa.

-Malo.- dijo Adam y salió caminado hacia el vestidor.

Durante el camino a su casa, Kurt estuvo inquieto, no podía sacar de su mente al hombre que hablo con su hija, no había podido ver su rostro, pero no le agradaba que un desconocido estuviera cerca de Meg.

Cuando llego a su casa Blaine aún no estaba, le envió un mensaje y unos momentos después, recibió la respuesta, llegaría en unos minutos, Adam volvió al hotel ya que Sebastián iría hacia allí, así que espero a Blaine mientras Meg miraba dibujos en la televisión.

Su esposo entro por la puerta con una sonrisa que lo hizo sonreír a él.

-Hola!.- saludo Blaine acercándose a él para besarlo.

-Hola amor.- dijo Kurt sentado en el sofá junto a su hija.

-Hola papi.- dijo Meg abrazándolo.

-Y?, como te fue?.- pregunto Kurt.

-Muy bien, dentro de unas semanas debo hacer el examen y ya tengo trabajo con Bruce, un amigo del padre de Sebastián, me dijo que estaba armando un equipo con otro policía y como tengo buenos antecedentes...- dijo Blaine sentándose junto a su esposo.

-Me alegro, sé que vas a hacer un excelente trabajo.- dijo Kurt sonriendo.

Blaine lo beso nuevamente, Meg estaba entretenida mirando los dibujos, Kurt abrazo por la cintura a su esposo mirando la televisión, era uno de esos momentos que compartían en familia.

...

-Ella estaba hablando con un sujeto de seguridad, dijo que te conocía, pero no pude ver su rostro...le tengo prohibido que hable con extraños.- dijo Kurt a su esposo.

Blaine estaba apoyado en un mueble de su habitación, Kurt se encontraba sentado en la cama doblando ropa de Meg, ella estaba durmiendo en su habitación y ellos a punto de descansar también.

-No dijo su nombre?.- preguntó Blaine.

-No...él salió del local, yo...no sé, debí seguirlo y preguntarle quien era.- dijo Kurt preocupado.

-Tal vez se confundió...no te preocupes, Meg está bien, está con nosotros.- dijo Blaine acercándose a su esposo.

-Recuerdas cuando tenía ese presentimiento el día que Meg se cayó en el colegio y se fracturo la mano, tengo ese sentimiento de nuevo...no lo sé...- dijo Kurt angustiado.

Blaine se sentó junto a él y tomo sus manos.

-Mi amor todo está bien...tal vez te sientes así porque se irá a ese campamento el fin de semana, pero estará bien, irán los profesores y cuidaran de todos.-

Kurt lo miro preocupado, era la primera vez que su hija se iba de campamento y sus miedos no lo dejaban pensar con claridad.

-Ella está muy entusiasmada, pero si quieres hablamos con ella...-

-No...ella quiere ir, y yo tengo que calmarme.- dijo Kurt decidido, no arruinaría la salida de su hija por sus miedos.

-Sabes, yo voy a ocupar tu tiempo y el fin de semana pasara volando.- le dijo Blaine con una media sonrisa.

Kurt lo miro y sonrió de lado, estarían solos y eso tampoco quería perdérselo.

-Terminemos con ésto y vamos a dormir si.- dijo Blaine tomando la ropa doblada dejándola prolijamente sobre una silla.

Kurt sonrió y se puso de pie, ambos se acostaron y se durmieron entre besos, abrazados al otro.

...

Blaine acaricio el cabello de su esposo, parecía un sueño, él estaba nuevamente con su familia, con su hija, que era la razón de su vida y con el hombre que mas amaba, pero Kurt le preocupaba, las primeras noches lo oyó disculparse mientras dormía, entre susurros y un llanto cortado, sabía que se sentía culpable, decidió no tocar nuevamente el tema porque los dañaba a ambos, y le llevaría mucho tiempo a Kurt perdonarse, aunque él no lo culpaba, jamás pensó en eso, su esposo protegía a su hija y quería lo mejor para ella, y él, en ese momento, había perdido su objetivo.

Decidió poner toda su atención en su familia, su esfuerzo y energía la centro en reconstruir su vinculo con Kurt y con su hija, no cometería los mismos errores, su esposo estaba tan enfocado y comprometido como él, más allá de que su apetito sexual parece haber aumentado, tal vez por los meses que estuvieron separados, él también lo deseaba y recordaba bien como satisfacerlo.

Su hija estaba feliz, más tranquila, aunque la tensión la había afectado, sus caprichos y berrinches en ocasiones parecían no tener fin, y el único que le ponía freno era Kurt, aunque siempre fue así, su esposo siempre tuvo más temple para ponerle limites.

Kurt se removió abrazado a él, comenzó a abrir los ojos y los fijo en Blaine, sonrió medio dormido abrazándolo más.

-Buen día.- dijo Blaine con una sonrisa.

-Hola mi amor.- Kurt se acercó a él y lo beso con dulzura.

Profundizaron el beso despertando el deseo en el otro, se separaron y se miraron a los ojos, una sonrisa apareció en sus labios, junto con una mirada de amor, y la necesidad de unir sus cuerpos como lo estaban sus almas.

Blaine tomo a Kurt por las caderas y lo ubico debajo de él, comenzaron a besarse entre sonrisas cómplices y miradas picaras. Kurt le quito la playera a su esposo y repaso con sus manos su espalda mientras se besaban, Blaine metió su mano por debajo de la prenda de Kurt acariciando su estomago y sus costillas, éste se retorció y río por lo bajo, se sentó a horcajadas sobre su regazo y comenzó a desabrochar la camisa del pijama de Kurt, sin dejar de mirarse, y entre sonrisas le quito el pantalón junto a los bóxer, dejándolo completamente desnudo, miro a su esposo con deleite mientras éste se mordía el labio expectante, Blaine se movió a un lado, se quito su pantalón y su bóxer también, subió sobre él besándolo con ansias.

Repasaron el cuerpo de otro con sus manos, y con sus labios, Blaine busco un preservativo en el mueble junto a la cama y se lo coloco mirando a Kurt, este abrió las piernas dejándolo en medio de ellas, Blaine sintió el calor subir y bajar por su cuerpo mientras besaba a su esposo, listo para penetrarlo. Kurt gimió cuando lo sintió dentro de él, moviéndose lentamente, susurrándole palabras de amor lo envistió lento hasta que ambos sucumbieron en el deseo incontrolable y llegaron a la cima del éxtasis juntos.

El timbre de la alarma sonó sacándolos de su nube de amor, Kurt abrazo mas fuerte a su esposo que estaba sobre su pecho, sabía que debían levantarse para ducharse pero realmente necesitaba abrazarlo y sentirlo cerca.

-Te amo.- dijo Blaine.

-También te amo.- Kurt sonrió al sentir los cálidos besos de Blaine sobre su pecho. -Tenemos que ducharnos, Meg despertara en cualquier momento.-

Blaine levantó su rostro y lo beso en los labios, se puso de pie y Kurt sonrió con picardía al verlo desnudo, su esposo era perfecto, lo observo entrar al baño y escucho el agua de la ducha, Blaine lo miro desde la puerta del baño con una ceja alzada.

-Quieres que te traiga aquí?.-

Kurt sonrió y se levantó, lo abrazo por el cuello y lo beso, Blaine lo tomo de la cintura y entre besos lo guió hasta la ducha donde siguieron su ronda de amor.

...

-Papi!.-

-Que amor?.- pregunto Kurt mientras peinaba a su hija.

-Puedo llevar mi muñeca al campamento?.-

-No amor, se te puede ensuciar o puedes perderla, mejor dejarla aquí.- dijo Kurt.

-Pero duermo con ella.- dijo la niña.

-Meg, cuando estés allá te divertirás tanto que ni vas a extrañarla.-

Ella hizo una mueca de disgusto, pero no dijo nada. Blaine entró a la habitación de su hija sonriendo.

-Ya está el desayuno.-

-Bien, porque muero de hambre.- dijo Kurt terminando el peinado de su hija.

-Hay waffles?.- pregunto entusiasmada Meg.

-Sí, si hay.- dijo Blaine sonriéndole frente a su rostro.

Ella sonrió y salió corriendo hacia la cocina, Kurt río y se acerco a Blaine para fundirse en un beso.

-Vamos bombón.- dijo Blaine golpeando con su mano el trasero de Kurt.

Este se mordió el labio, y tiro de su mano para ir juntos a desayunar.

Los tres eran felices, su familia estaba unida nuevamente y en camino, Blaine no se podía sentir más afortunado al igual que su esposo, se amaban más que nada y a su pequeña hija, que era el pilar de ambos.