HOLA DESPUES DE UN LARGISIMO TIEMPO, AL FIN LOGRE SACAR UN POCO DE TIEMPO PARA ACTUALIZAR Y ESPERO QUE ME PERDONEN PERO LA UNIVERSIDAD NO TIENE PIEDAD CON LOS ESTUDIANTES CUANDO SE TRATA DE DAR EXAMENES :P . PERO BN LOS DEJO LEER.
LOS CREDITOS A ODA-SAMA Y A ABBY GLINES.
perdonen las faltas de ortografia.
Metió la mano en el asiento y abrió un compartimiento. Me tomo toda mi fuerza de voluntad no inclinarme y husmearlo, olía tan bien. Lo había visto antes, pero no tanto como lo hacía ahora, a tan corta distancia. Se echó hacia atrás en su asiento, y compuse mi rostro en una sonrisa curiosa. Se puso una gorra de beisbol negra con la letra A en la parte frontal, que reconocí como el logotipo de la Universidad de Alabama.
-Un buen toque – le dije sonriendo ante su intento de ir de incógnito.
Luego se deslizo unas gafas tintadas.
-¿No está un poco oscuro para ellos?
El sonrió –En realidad estos sirven para la noche. Son vidrios utilizados para ver, no para dar sombra al sol, asi puedo no sobresalir demasiado.
Sus pantalones vaqueros de diseño y la camiseta negra se aferró a su pecho musculoso y brazos. Fruncí el ceño. –No, vas a llamar la atención en esa camisa.
Bajo la mirada hacia sí mismo. -¿Eso crees?
Trate de no tartamudear por la conmoción que mi sistema saco de su sonrisa. –Lo sé. Cualquier chica va a mirar en un radio de diez millas si la usas. Es imposible no hacerlo.
Una enorme sonrisa estallo en su rostro. -¿Quieres decir que te gusto en esta camisa? ¿Soy imposible perder?
Suspire y me senté un poco más erguida. –Soy madura para mi edad, Luffy, no ciega.
Se echó a reír y abrió de nuevo el compartimiento debajo del asiento. –Por mucho que me guste la idea de que no puedas quitarme los ojos de encima, no quiero llamar la intención, asi que ¿Qué tal esto? –Se deslizo en una vieja, azul desteñida, camisa de jean. Cubría su cuerpo de una manera impresionante.
-Mejor –le asegure, al tiempo que el enorme vehículo utilitario se detuvo.
Luffy deslizo la pared de vidrio hacia abajo. –Kane, no abras las puertas y ve al parque de estacionamiento. Quiero parecer normal, por lo que solo debes pasar el rato en el coche.
Kane frunció el ceño y asintió.
-Vamos de compras.
Luffy salto, tomo mi mano, y yo salí detrás de él. Caminamos en silencio hacia la entrada de la tienda de comestibles. De repente, los nervios me asaltaron. ¿Qué pasaba si la gente lo reconocía y lo bombardeaban? Yo no quería que su intento de ser agradable fuera arruinado por locas fans adolescentes. Entramos en la tienda, y me volví para ver a Kane detrás de nosotros. Se detuvo y se quedó fuera de la ventana de cristal. Al parecer, estaría montando guardia en caso de una loca carrera de guardaespaldas.
-¿Dónde primero? –pregunto Luffy, sonriendo mientras sacaba una cesta de compra y caminábamos dentro.
-Pareces muy entusiasmado con la compra de alimentos –dije en voz baja, no queriendo que ninguno de los que nos rodeaban nos oyeran.
-No eh estado en un supermercado desde que era un niño colgado en el carro de mi madre, pidiendo goma de mascar.
Sentí lastima por el niño que se perdió de cosas tan simples como los supermercados. –Bueno, entonces, vamos a hacer de esta compra memorable. Si eres bueno, te voy a conseguir un poco de Big League Chew.
-¿Todavía las hacen?
Me encogí de hombros. –Claro, esto es el sur, Luffy. Las cosas no cambian aquí a menudo. El tiempo como que se detiene.
El asintió con la cabeza. –Lo sé, es una de las razones por las que me encanta estar aquí. Nadie tiene prisa.
Yo caminaba adelante, y él me seguía con el carrito. Me avergoncé un poco cuando me di cuenta de que sería testigo de mis compras de ganga. No había pensado en el hecho de que iba a ver cuánto me preocupaba el precio del pan. No podía salir de esto ahora. También podría tragarme el orgullo y obtener lo que necesitaba. Tome una barra de la panadería. No quería enfrentarme a él, pero sabía que me miraba. Me acerque a las carnes frías y elegí el picadillo que Nojiko adoraba. Odiaba perder dinero en carnes caras, pero si no lo hacía, me vería obligada a escuchar los gemidos de mi madre durante una semana.
Un susurro salió detrás de nosotros. –No, mama, ¡Se que es el! –Y me volví para ver a una niña de la edad de nueve años, estudiando con la mirada a Luffy.
Él le sonrió, y su rostro se ilumino. Ella se fue del lado de su madre y su madre extendió la mano para agarrar su brazo, pero fallo. –Lo siento, ella esta convencida que eres Monkey D Luffy.
Luffy solo sonrió y se encogió de hombros, y luego se puso en cuclillas, a su nivel. –Hola –dijo en un tono que, juro, podría derretir la mantequilla.
-Eres Monkey D Luffy, ¿No es así?
Miro a la madre y de nuevo a la niña y se puso un dedo sobre su boca. –Si, lo soy, pero? Puedes guardar el secreto?
Su carita se ilumino y sonrió de oreja a oreja. La madre parecía aturdida. Luffy metió la mano al bolsillo de sus pantalones vaqueros y saco una tarjeta -. Aquí, esto tiene mi número de teléfono y dirección de correo electrónico. ¿Tienes una pluma, Nami?
Yo estaba tan fascinada como la niña. Me tomo un segundo para registrar lo que pedía. Agarre mi mochila, saque un bolígrafo y se lo entregue. Lo firmo y le pregunto su nombre.
-Megan Jones –contesto ella.
El saco otra tarjeta y escribió su nombre en ella. –Ahora, Megan, dile a tu madre que llame a mi agente. Estará esperando una llamada de una Megan Jones. Voy a estar parado en Pensacola, Florida, durante mi gira en otoño, y esto te dará asientos de primera fila y un pase a bastidores.
La niña comenzó a llorar, y Luffy volvió a poner un dedo sobre sus labios. Ella asintió vigorosamente y se secó las lágrimas.
-Solo guarda el secreto de que estoy aquí, ¿De acuerdo?
Ella asintió y el la beso en la frente antes de levantarse. Los ojos de la madre brillaban con lágrimas. Me di cuenta que las lágrimas también quemaban mis ojos.
La madre sonrió a través de sus lágrimas. –Gracias, yo no, quiero decir, no puedo … -respiro hondo y sonrió. –Gracias. Ella te ama. Estas en todas las paredes de su habitación. –Lagrimas comenzaron a derramarse sobre su rostro, y ella se las seco. –Siento estar siendo tan tonta, ero este año no ha sido fácil para ella. Su padre fue asesinado en Irak, y las cosas han sido difíciles –se le escapó un pequeño sollozo, y negó con la cabeza sonriendo. –Muchas gracias.
La niña corrió a su madre y le entrego la tarjeta. Se volvió a Luffy, puso su dedo meñique en la boca y sonrió. Él se inclinó y le soplo un beso. La mano de la pequeña se acercó, tomo el beso invisible, y lo puso en su mejilla. Mi corazón se derritió mientras las veía alejarse, la niña mirando hacia atrás y sonriendo hasta que se perdieron de vista.
Me seque las lágrimas de mi cara. –Si, eso estuvo bien.
Se acercó a mí, me limpio una lágrima de la mejilla, y metió un mechón detrás de mi oreja. –Sin embargo, no fue mi intención hacerte llorar. Solo que tengo una debilidad por mis fans más jóvenes. (Para mí que solo la quería impresionar)
-No, me encanto poder verte con ella. Fue precioso. Fuiste tan dulce con ella, y yo puede ver el mejor momento de su vida.
Luffy sonrió. –Dudo que sea el mejor.
Levante las cejas y respondí: -Bueno, te equivocas. Cuando ella tenga treinta años, hablara acerca de la noche que conoció a Monkey D Luffy en una tienda de comestibles.
Luffy sonrió maliciosamente. –Si te doy pases para el backstage y te soplo un beso, ¿Sera el punto culminante de tu vida?
Me las arregle para evitar ser hipnotizada por sus increíbles ojos que se centraron en mí con tanta atención. –No, solo funciona con las fans.
Frunció el entrecejo y coloco su mano en su corazón. –Ouch.
Me rei y me gire hacia el pasillo de los cereales, dejándolo detrás para que me siguiera.
Nos las arreglamos para encontrar el resto de las cosas que necesitábamos sin ningún otro encuentro. Luffy mantuvo su mirada al piso. Parecía estar muy interesado en las cosas de nuestro carrito, a los ojos de algún observador casual. Sin embargo, yo sabía que no quería hacer contacto visual con nadie. Tomo un gran paquete de Reese´s Peanut Butter Cups (Tartitas de chocolate), mientras yo encontraba su Big League Chew en la cola hacia la caja, y lo agregaba a nuestro carro cuando el no prestaba atención.
Una vez que las compras estuvieron echas, él las puso en el carrito y caminamos fuera. Kane se detuvo esperando por nosotros, y luego camino detrás lentamente. El vehículo profirió un pequeño ¨bip¨ y las luces de encendieron mientras nos aproximábamos. Luffy comenzó a colocar nuestras compras en la cajuela de este, sin darse cuenta, o ignorando a Kane, cernido detrás nuestro.
-Yo lo hare –dijo Kane, con voz profunda y áspera.
Luffy miro de vuelta al gigante y sonrió. –Yo me encargo. Tu solo conduce.
Kane asintió, dio un paso atrás y dejo que Luffy terminara, pero no se movió hasta que abrió la puerta para nosotros. Luffy suspiro e hizo un ademan para que pasara primero. El se deslizo hacia adentro detrás de mí, sentándose a mi lado, en vez de enfrente, esta vez.
-Está determinado a no dejarme impresionarte con mi caballerosidad, y se está llevando toda la gloria –dijo sonriendo.
Ya no lo veía como una persona artificial y egoísta. No después de la escena de la cual había sido testigo en la tienda de alimentos. Nunca olvidare la expresión de la pequeña niña cuando Luffy beso su mano, mientras siga con vida.
-¿Vas a compartir esos profundos pensamientos conmigo?
Me encogí de hombros. –Solo estoy recordando la expresión de la pequeña niña. Lo que hiciste fue muy amable. No te imaginaba de esa forma.
El frunció el entrecejo. -¿De qué forma?
CONTINUARA...
SE QUE ES UN CAP CORTO PERO ES QUE SOLO FALTAN UNOS CUANTOS PARA QUE EMPIEZE A NOTARSE LA EMOCION DE ESTA OBRA. EN CUANTO A MI LOS HARE CORTOS PARA PODER PONER MAS TENSIÓN EN ALGUNAS PARTES QUE SE DARAN MAS ADELANTE PERO TRATARE DE HACERLOS LARGOS (ES SOLO QUE DESPUÉS D ESCRIBIR SIEMPRE ME DUELEN LOS DEDOS XD)
