Hey, hey, aquí os traigo el siguiente capítulo. Como siempre, muchas gracias por los reviews.

Y también, como siempre otra vez, iCarly no me pertenece.

Sam P.O.V.

No me lo podía creer. ¿Ese es el modo que tienen las personas hoy en día de guardar secretos? ¿Gritándolo a los cuatro vientos como si no hubiera mañana? Peor aun, gritándolo a los cuatro vientos como si no hubiera mañana después de haber prometido que no se diría nada, a la persona menos indicada para enterarse de aquello. Ahora bajaré a desayunar Freddie intentará pedirme perdón y Carly me pedirá explicaciones, y sinceramente ahora no tengo ganas de hablar con ellos. Estoy enfadada con mi mejor amiga y me siento traicionada por mi mejor amiga, que además es el chico que me gusta.

Si ya me lo venía diciendo mi madre un año después de conocer a Freddie.

-No te enamores nunca. Una Puckett nunca ha salido bien parada cuando se ha enamorado.

Y qué razón tenía mi madre. En qué mala hora no le hice caso.

Final P.O.V.

Sam salió del ascensor y se dirigió al comedor, donde en lugar de sentarse con sus amigos, se sentó con Taylor y Hayley. Gibby miró perplejo a Sam, pero su mirada se tornó todavía más perpleja cuando vio que Carly y Freddie miraban deprimidos sus tazas de chocolate caliente al ver que Sam no se sentaba con ellos.

-¿Qué pasa aquí? – preguntó.

-Nada Gibby déjalo – dijo Carly.

-Pero… ¿por qué Sam no se sienta con nosotros?

-Gibby ahora no quiero hablar de ello. Pero ¿qué digo? No hay nada que contar Gibby – mintió la morena.

-Vamos cuéntamelo.

-¡Que no!

En ese momento Carly se sintió más dolida de lo que ya estaba, por que le había gritado a Gibby y el pobre se había quedado un poco tristón y por que por unos segundos se sintió como se había estado sintiendo Sam durante todo el tiempo de viaje. Y no le gustó nada esa sensación.

Intentó entablar conversación con Freddie pero él estaba comiendo a desgana pedazos de galleta mojadas en su chocolate a la taza.

Freddie P.O.V.

¿Cómo he podido ser tan bocazas? Sam confió en mí. Me podría haber inventado cualquier otra cosa como que había hablado con ella la noche anterior, o que yo que sé cualquier cosa, menos admitir que la había besado. Pero yo, el idiota de Freddie, lo había admitido. No. Lo había gritado con todas sus fuerzas.

Sam me va a odiar más de lo que ya me odiaba. Pero ahora me va a odiar de verdad.

Final P.O.V.

Poco tiempo después se volvieron a subir al autobús y Sam se sentó junto a Hayley.

-¿Qué te pasa? Estás muy seria esta mañana

-Pasa que yo creía que tenía amigos de verdad, pero en realidad tengo una pesada y un idiota que no sabe cumplir sus promesas.

-Vaya. Sí que ha tenido que ser grave.

-Lo ha sido. Carly lleva todo el viaje pesada con que le cuente lo que siento por Freddie, anoche me enfadé con ella le grité que yo también puedo tener mis secretos a pesar de que prometimos no tenerlos entre nosotros.

-Como es obvio, vamos yo creo que todo el mundo tiene secretos que no cuenta ni a sus mejores amigos.

-Eso creo yo también. El caso es que me enfadé muchísimo y me fui a la habitación de Freddie. Y allí…

Sam guardó silencio, pues no sabía si debía seguir hablando. Era muy amiga de Hayley, de hecho hablaban todas las noches por Chat, pero en ese momento no sabía que hacer.

-Tranquila – le dijo su amiga – si no quieres seguir contándomelo no me importa. Al fin y al cabo, son tus secretos.

-Fui a la habitación de Freddie y allí exploté, me puse a llorar de rabia y de confusión y de todo, por que aunque no lo parezca tengo muchísimas cosas en la cabeza. Entonces al verme llorar Freddie sacó su faceta de…

-De mejor amigo, de hermano mayor. Su faceta dulce ¿no?

-Sí, sacó esa faceta suya que no suele sacar mucho conmigo debido a que casi siempre le estoy pegando e insultando. La verdad, no sé cómo es capaz de ponerse de ese modo tan dulce conmigo después de todo lo que le hago…

Hayley soltó una leve risita al oír a Sam hablar así del técnico de iCarly.

-¿De qué te ríes?

-De nada. Sigue contando. ¿Qué pasó después?

-Pues, después, me calmé y él siguió con su faceta dulce y entonces… me… besó. Pero el primero solo duró tres segundos. – Dijo rápidamente.

-¿El primero?

-Después nos levantamos de la cama y… bueno… me volvió a besar. – Al final de la frase, y sin que ella se hubiera dado cuenta, una pequeña sonrisa se había dibujado en su rostro y un ligero rubor coloreaba sus mejillas.

Hayley volvió a reír.

-¿De qué te ríes? – Volvió a preguntar Sam.

-Tía. A ti ese chico te trae loca.

-Que va.

-Mira, te brillan los ojos cuando hablas de él, y no me digas que también te brilla cuando hablas de comida que no es lo mismo – Dijo al ver que Sam abría la boca para replicar. – Después, cuando me has contado lo del beso se te ha puesto una cara de idiota que no veas. Idiota en el buen sentido. Y tercero, sigues sonriendo de esa manera idiota y estas roja.

-Bueno… puede que…

-Que te gusta. Es normal, Freddie es muy mono y admitamos que con el paso de los años se ha puesto como un tren.

-Sí, tiene un poco más de músculo.

-Sam, que está como un tren. Que se puede rayar queso en esos abdominales.

-Vale sí, está como un tren. Pero no le digas a Carly nada de esto. De hecho sigo preguntándome por que te he dicho que me gusta.

-Tú no lo has hecho. Tu lenguaje corporal lo ha hecho por ti.

-Bueno, como sea. No le digas nada a nadie.

-A todo eso, ¿por qué te has enfadado con ellos? Es que al final se nos ha ido el santo al cielo.

-Carly por que se ha puesto súper pesada durante todo el viaje, y con Freddie por que prometió no contar nada del beso, y no solo se lo ha contado a Carly esta mañana, sino que se lo ha gritado con todas sus fuerzas.

-Primero, ¿por qué me lo has contado a mi y no a Carly? y segundo ¿no cabe la posibilidad que Carly se haya puesto pesada con él?

-No se lo contén a Carly por que nada mas enterarse intentaría juntarnos, y muchas veces Freddie me ha contado cosas suyas personales y Carly ha estado hasta dos semanas con que se lo contara y de mi boca ni salió ni una palabra.

-Yo creo que deberíais habarlo. Se te ve tristona.

-Que no voy a hablar nada. Y punto.

Y cuando Sam dijo y punto, era que la conversación llegaba a su fin, y Hayley lo sabía, pues no volvió a insistir. Sin embargo, en su cabeza estaba maquinando un plan para que las cosas se arreglaran.

Al otro lado del autobús, ni Carly ni Freddie formularon palabra. Carly estaba confundida, incluso podría decirse que algo enfadada. Pero Freddie… Freddie no sabía ni como estaba. Bueno sí, de todas las maneras posibles excepto feliz.

Al poco rato, bajaron todos del autobús en Pisa y se dirigieron a ver la Torre y a sacarse la típica foto aguantándola o empujándola y compraron recuerdos. Fue en el momento en que estaban en las tiendas cuando Hayley atacó.

-Hey chicos – Dijo cuando encontró a la morena y el castaño.

-Hola – Dijeron desanimados.

-Sé lo que ha pasado con Sam, pero tengo un plan. Vosotros hacedme caso que todo saldrá como queremos, pero tenemos que hacer una cosa para que salga bien.

-¿El qué? – preguntaron algo confusos.

-Tenemos que evitar que Sam se entere de esto o se irá todo al garete.

-Vale, ¿qué tienes en mente? – preguntó Freddie.

-Vosotros sabéis que se me da bastante bien editar vídeos verdad? Pues vale, antes de que en dos días lleguemos a Roma, editaré un video. Pero os necesito a vosotros. Solo necesito tu cámara Freddie. El resto ya lo iréis viendo sobre la marcha. A todo esto, ¿tienes vídeos que salgáis todos en la cámara Freddie?

-Si claro.

-Perfecto. No los borres que también los voy a necesitar. Bueno me vuelvo con Sam, seguimos hablando en un rato cuando lleguemos a Florencia.

El chico y la chica se quedaron algo perplejos cuando terminaron la conversación.

-¿Qué crees que tendrá pensado? – preguntó Carly.

-Mujer, por ahora sabemos que es un vídeo, pero el resto… lo dicta ella lo que va a pasar en ese vídeo.

-¿Deberíamos fiarnos de ella?

-Carly, no seas desconfiada. Sabemos que Hayley está como una cabra, en el buen sentido claro, pero cuando se propone hacer algo para ayudar a los demás, es mejor que una ONG.

-Tienes razón.

Y así siguieron mirando tiendas hasta que les tocó volver al autobús para ir rumbo a Florencia.

Hasta aquí el capítulo, espero que os guste. Ahora la cosa está avanzando un poco lenta, en parte para dar algo de intriga a la historia y en parte por que si pusiera todas las ideas que tengo en un capítulo, ocuparía 20 folios lo menos jajajaja. Así que, espero que no os moleste la lentitud, y si tardo en subir el siguiente es por el tema de la universidad. De verdad que siento tardar, pero ni os imagináis la de papeleo que conlleva matricularse.

Bueno lo de siempre, dejad vuestros reviews, espero que os guste y muchos besos ^^