Capitulo 10: encuentros decisivos.
Una niña de cuatro años de cabellos negros y ojos verdes caminaba por el mercado de su aldea de la mano de su padre. Ella volteo a ver al hombre que la tenia de la mano, pero al hacerlo vio como la expresión alegre de su padre cambiaba por una aterradora.
- ¿papi?
Pregunto la niña antes de que su padre sacara un kunei y se lo clavara en la espalda. La pequeña cayo al suelo viendo horrorizada como su padre iba matando a todas las personas que se encontraba mientras que a lo lejos se escuchaba la risa de una mujer de cabellos rojos.
Ying se despertó en ese momento con la respiración agitada y con lágrimas en sus ojos. Toda esta situación era más de lo que ella podía soportar. Se levanto de su cama y comenzó a caminar por los pasillos vacios de su casa en konoha, eran las 4:57 de la mañana y estaba lloviendo torrencialmente. Observo caer las gotas de agua sin mucho interés, lo único que quería en ese momento era volver a ver a su padre, que él volviera a ser el mismo hombre agradable que siempre tenia una sonrisa para ella y que parecía poseer las respuestas a todas sus preguntas.
- te extraño. Quiero que vuelvas a ser el mismo de antes, quiero que todo esto termine… ahora me doy cuenta de que nunca le dije que lo quería, me limitaba a que el me demostrara su cariño y me olvide de que este debía ser reciproco.
Ying comenzó a llorar cada vez de forma mas audible hasta que sintió una mano sobre su mejilla derecha secándole las lagrimas y escucho una agradable voz decir:
- no llores.
Ella se dio la vuelta y se dio cuenta de que la dueña de esa melodiosa voz era una mujer alta de cabello largo hasta el piso y de color negro, tenía los ojos de color lila y vestía un kimono negro. Esa mujer poseía una sonrisa en su rostro que hizo sentir un poco mejor a Ying.
La mujer le tendió su mano a Ying mientras que le decía:
- si tomas mi mano te ayudare.
Ying lo dudo un minuto, pero era tantos sus deseos de volver a ver a su padre que tomo la mano de esa mujer. Una luz envolvió el cuerpo de ambas y cuando finalmente se disipo ellas ya no estaban.
….
Yang se encontraba corriendo al lado de un caudaloso rio. No sabia con exactitud cuanto tiempo llevaba desde su llegada al submundo, el hecho de que en ese lugar no estuviera sol empezaba a causarle problemas para calcular el tiempo. Se detuvo al ver un gran árbol enfrente de un lago.
- ¡ES LA TERCERA VEZ QUE PASO POR AQUÍ! – grito Yang mientras se arrodillaba en el suelo y se agarraba la cabeza.
Si bien nunca fue bueno en el rastreo, le parecía una tontería que se hubiera perdido. A su mente llegaran las imágenes de su padre atacando a sus hermanas y eso hacia enfurecerlo. Ese trió lo estaba utilizando para deshacerse de ellos. Yang comenzó a golpear el suelo mientras se regañaba por su incompetencia. Golpeo el suelo hasta que se canso y decidió seguir su camino.
Se levanto lentamente del suelo con la vista baja y cuando nuevamente miro al frente suyo se encontró con un enorme dragón de 12 cabezas al que reconoció de inmediato
- Nin.
Dijo Yang en casi un susurro a lo que el dragón movió afirmativamente todas sus cabezas. El dragón comenzó a caminar mientras que un gesto de su mano le indico a Yang que lo siguiera, el chico obedeció y lo siguió hasta que llegaron a una enorme planicie. En ese momento el dragón hablo por primera vez:
- yo no puedo salir de este lugar y Yami es muy poderosa como para que puedas vencerla en estos momentos, eso sin mencionar que tiene a su lado a Yuya y Oyuky. Lo único que tienes que hacer para poder acceder a mis poderes es descubrir tu tesoro, descubrir eso que te hace único.
- ¿que tengo que hacer?
- ve a la planicie y enfréntate a ti mismo.
Al escuchar eso Yang se quedo paralizado un momento, algo le decía que esto no iba a ser tan fácil, pero él estaba dispuesto a intentarlo todo con el fin de rescatar a su padre. De un salto se coloco en medio de la planicie y de repente se vio atrapado por una prisión de rocas.
Sacó un kunei y se coloco en posición de guardia. En ese momento aparecieron dos figuras enfrente de él, una era Hirato y la otra era Meylin. Yang no entendía nada, se supone que iba a enfrentarse a si mismo, no a sus compañeros y amigos, pero no tuvo tiempo de pensar porque Meylin le había lanzado una serie de kunais que difícilmente lograría esquivar en ese lugar tan pequeño.
…..
- ¡Ying! ¡Ying!
Gritaba una y otra vez Temari al darse cuenta de que su hija no estaba. Una angustia creciente empezaba a dominarla y empezó a recorrer la aldea en busca de su pequeña.
Hi se encontraba aun en el circulo para evitar que el portal se cerrara del todo, si eso sucedía no creía tener las energías suficientes para reabrirlo. Yashiro simplemente miraba en silencio desde el cuarto que Temari le había permitido usar.
Yashiro cerró la puerta de su temporal habitación y miro el cielo azul preguntándose que estaba pasando con su padre. No podía evitar sentirse culpable de todo lo que estaba pasando y deseaba poder hacer algo para ayudarlo, pero no tenía la menor idea de que podría ser.
- si me lo permites yo puedo ayudarte.
Al escuchar esa voz a sus espaldas Yashiro volteo rápidamente para encontrarse con una figura alada. No podía distinguir bien de cómo era ese ser que estaba enfrente de ella por culpa de la intensa luz de colores que irradiaba su cuerpo.
- ¿Quién eres? – pregunto Yashiro
- una amiga que puede ayudarte. Si no quieres mi ayuda me iré, pero si deseas evitar que Ankoku renazca por completo debes tomar mi mano.
Yashiro miro atentamente la mano que ese ser le tendía y estaba pensado en rechazarla cuando tuvo el presentimiento de que si se negaba se iba a arrepentir toda su vida. Tomó la mano de la mujer y su cuerpo también empezó a rodearse de esa luz.
Temari había regresado a su casa debido a que vio un fuerte resplandor salir de una de las habitaciones. Sabiendo que Hi no podía moverse de donde estaba ella entro corriendo a la casa y busco por todas partes el origen del resplandor, pero lo único que descubrió es que Yashiro también había desaparecido.
…..
Tamire estaba cansada de tanto correr y se detuvo un minuto a tomar aire. Solo hasta ese momento se dio cuenta de que había estado llorando. Secó sus lágrimas y trato de calmarse sin éxito, extrañaba a su padre.
- sígueme.
Escucho decir Tamire sin logran precisar de donde provenía la voz. El llamado se repetía una y otra vez hasta que logro descifrar de donde venia. Siguió la voz hasta llegar a una cueva, en el interior estaba Gen que con una sonrisa le dijo:
- lo único que debes hacer para encontrar tu tesoro es seguir este camino hasta llegar al otro lado.
Tamire no lo pensó dos veces y empezó a correr atreves de la cueva en busca de la salida, pronto se dio cuenta de que no seria tan fácil como pensaba, enfrente de ella estaban cuatro puertas y cada una tenia escrito un mensaje diferente. La primera decía tristeza, la segunda piedad, la tercera humillación y la ultima desesperación.
No lograba entender que significaban esas palabras, pero si quería descubrir cual era su tesoro y adquirir el poder suficiente para derrotar a el trió que estaba utilizando a su padre debía arriesgarse. Entro lentamente por la puerta que decía tristeza y de pronto todo estaba oscuro, todo lo que podía escuchar era a un grupo de personas llorando. La habitación se fue iluminando poco a poco permitiéndole ver la escena con claridad, lo que vio hizo que ella también empezara a llorar.
….
Shikan corría tan rápido como podía, no le importaba el dolor que empezaba a sentir en todo su cuerpo debido al cansancio, lo único que deseaba era encontrar a Tai y luego rescatar a su padre. Finalmente sus piernas le fallaron y cayó al suelo. Cuando se levanto vio a Tai enfrente de él colocándose en posición de guardia mientras le decía:
- derrótame y tendrás tu tesoro.
A pesar de lo cansado que se encontraba en ese momento Shikan también se coloco en posición de guardia y mientras esperaba recibir el primer golpe intentaba recuperar un poco las energías que había perdido.
….
Les advertí sobre este capitulo, que si bien me salió mejor de lo que esperaba me quedo algo corto. He decidido hacer una pausa en este fic antes de escribir una barbaridad de la cual me arrepienta. Creo que el motivo por el que no puedo continuar es que tengo en mi mente la idea para otro fic que no me deja pensar en otra cosa que no sea en ese fic. No se preocupen por mis otras historias que con ellas no hay problema, pero como dije ESTA HISTORIA QUEDA EN PAUSA HASTA NUEVO AVISO, tal ves las inspiración vuelva pronto... tal ves no. LES PIDO QUE SEAN PACIENTES.
