Segundo interludio:
Tú rompiste mi corazón, ahora yo arrancaré el tuyo
Era un día gris en Equestria signo que la Princesa Celestia se encontraba deprimida. Pero todos sabían el por qué, ese era el aniversario de aquel día en que las Portadoras de la Armonía habían desaparecido para siempre. Desde hacía más de once años que nadie tenía noticias de ellas… y las cosas sólo habían empeorado desde la aparición de ese grupo de ponis asesinos quienes se rumoraba que en realidad eran monstruos del infierno y que ya tenían una larga lista de víctimas que sólo se iba incrementando, según parecía este grupo sanguinario se había autoproclamado como el reemplazo de las Portadoras de la Armonía y todo aquel que se atreviera a planear hasta la más mínima acción contra la Corona era horriblemente asesinado por ellas. Al final nadie culpaba a su Princesa por sentirse mal ese día en específico. Sin embargo había alguien que la estaba pasando peor que ellas y que todo el asunto del grupo de asesinas lo había hecho alcanzar su punto de quiebre.
Discord jamás terminó de aceptar que su primera y más querida amiga había desaparecido y al igual que Celestia el aniversario de su desaparición se mantenía deprimido y solo recordando los momentos buenos que pasó al lado de Fluttershy aferrado a la esperanza infantil que algún día volvería a verla y todo volvería a ser como antes. De hecho cuando se enteró que la líder de los Igualitarios Starlight Glimmer había sido derrotada se alegró y pensó que las chicas habían regresado, pero en cuanto llegó a Ponyville y se encontró con los restos de la masacre supo que no eran sus amigas. Siguió pendiente de las noticias y siempre lo mismo, un grupo de asesinos de gran habilidad que se autoproclamaron como los protectores del Reino. Fue lo que le hizo aceptar la realidad, que seguía ahí pero no era menos dura: su querida Fluttershy se había ido para siempre.
—Fluttershy, la única que siempre creyó en mí, aun después de traicionar su confianza dos veces seguidas. Fluttershy, mi querida Fluttershy, ¿por qué te fuiste? ¿Por qué? No, tú no tienes la culpa, era tu deber proteger Equestria, ¿pero a costa de tu vida? ¿Quién sería tan maldito como para dejar que un alma pura como tú se enfrente a monstruos sin corazón como lo era Glimmer? Como lo fui yo en un momento, como lo eran…
Lloró amargamente, pero eso no lo ayudaba. Y poco a poco su dolor se fue convirtiendo en una furia asesina. Quiso recomponerse pero una horrible idea fue echando raíces en su cerebro y no la quitaría por nada del mundo. ¿Quién fue la que le dio a sus amigas ese deber de exponerse a todo por salvar Equestria en primer lugar, eh? ¿De quién era la maldita culpa, la verdadera culpa? Los asesinos la pagarían por ensuciar la memoria de las originales protectoras de Equestria, pero ellos podían esperar. Aquí las culpables eran Celestia y Luna, y ellas lo pagarían.
—Pero no con la muerte, es demasiado amable por haberse atrevido a exponer a Fluttershy a semejante peligro. Pero lo pagarán, sí lo pagarán… y lo seguirán pagando por el resto de sus vidas inmortales, malditas alicornios.
Sin pensarlo mucho más se tele-transportó al Palacio, con su poder listo para atacar.
—¿Discord? — Preguntó Celestia asustada de la súbita presencia del draconequino.
—¿Qué te pasa? — Dijo Luna mirando con cautela las garras de Discord en las que preparaba un ataque de gran poder contra ellas. — ¿QUÉ PLANEAS HACER?
—Mi mejor amiga de siempre no volverá, eso lo sé ahora. Y eso me lleva a preguntarme, ¿de quién es la culpa? ¿De la recién difunta Glimmer? ¿De los otros enemigos a quienes enfrentó y salió victoriosa? No, la culpa es de las diosas cobardes que prefieren mil veces dejar que los inocentes se ensucien los cascos. Voy a vengar a Fluttershy. A mis otras amigas también pero sobre todo a Fluttershy. ¡SUFRAAAAAN!
Atacó con todas sus fuerzas, ante lo que Luna y Celestia a duras penas crearon un campo de energía para bloquear el ataque del monstruo. Discord estaba enfurecido, no les iba a dar tiempo para responder ya que era mucho más poderoso que ellas.
—¡Tomen, tomen, TOMEEEEN!
El campo de energía era cada vez más difícil de mantener, hasta que finalmente un ataque certero las lanzó hacia atrás creando una gran grieta en la pared. Con dificultad ambas se levantaron listas para atacar pero de nuevo fueron golpeadas por un nuevo ataque.
Discord se levantó ante ellas preparando un hechizo nuevo.
—Esto es por Fluttershy.
—¿Vas a matarnos Discord? — Preguntó débilmente Luna.
—No, sería demasiado amable. Ustedes dejaron a mis amigas morir, así que me limitaré a freírles un buen montón de neuronas. Las dejaré idiotas de por vida, sin la menor posibilidad de hacer nada por su cuenta.
Las dos alicornios gimieron del miedo.
—Tranquila, esto tal vez te duela al principio pero después no sentirás más nada, no te importará más nada — dijo Discord extendiendo sus garras cargando su poder oscuro dispuesto a acabar con ellas de una buena vez. — Despídanse de sus mentes.
Entonces lanzó el temible ataque que reduciría a las dos Princesas a nada más que dos idiotas para el resto de sus días. Luna y Celestia estaban agotadas, no tenían a dónde huir ni la fuerza para hacerlo, Discord había ganado. El destello del ataque lo cegó por unos instantes pero luego sonrió.
—¿Y bien mis pequeñas bobas? — Preguntó Discord con voz melosa.
Nada, su respuesta fue una risita idiota, muy para su deleite, ¿pero por qué sólo era una? Entonces mientras recuperaba la visión la risita idiota fue tornándose más y más siniestra. Finalmente recuperó la vista y lo vio fue a una criatura encapuchada que había bloqueado con su cuerpo su ataque mortal. Luna y Celestia yacían inconscientes atrás de la encapuchada que finalmente se recuperó por completo.
—Ya he perdido mi cabeza varias veces, ¿sabes? Aparentemente regenerar sólo mi cerebro es mucho más rápido que regenerar que el paquete entero incluyendo cráneo y piel — dijo con sombría voz.
Discord levantó una ceja.
—¿Quién eres?
Las sombras comenzaron a moverse, ¿Caballeros del Silencio? No, era algo más, todos sus instintos gritaban peligro inminente. ¿Entonces a qué se estaba enfrentado? Finalmente las seis figuras se materializaron por completo saludándolo con sus ojos rojos. Sintió un escalofrío, no podía ser.
—¿No-muertos? Entonces ustedes son…
—El grupo de asesinas, sí — dijo indiferente una de las figuras. — ¿Cómo adivinaste?
—Pero preferimos el término de guerreras invencibles al servicio de su Majestad — dijo otra de las encapuchadas. — Caballeras…
—¿Undead? Me gusta cómo suena, Caballeras Undead — se rio macabramente otra.
—Bien, me gusta — dijo indiferente la que estaba frente a Discord. — Un gusto amigo Discord.
Discord se preparó y atacó, las figuras recibieron el ataque como si nada, siendo despedazadas de un golpe. Sin embargo una de ellas había saltado a tiempo y de su cuerno le lanzó un ataque mágico a Discord que lo lanzó hacia atrás creando él mismo una grieta en el suelo.
—¿Qué? — Preguntó débilmente.
—Usualmente un draconequino sería más poderoso que un unicornio o incluso un alicornio, pero estuvimos observando un buen rato — dijo ella mientras que sus amigas acababan de regenerarse. — Sin embargo tú estás algo cansado, ¿no? usaste todo tu poder con las Princesas, ahora no te quedan fuerzas para luchar contra un alicornio.
Discord atacó a las criaturas buscando escapar. Una de ellas bloqueó el ataque con su cuerpo estallando en miles de pedazos mientras que la alicornio líder lo atrapaba con su magia. Discord comenzó a luchar con lo que le quedaba de fuerza pero el agarre de la bestia no cedía ni un poco.
—Soy un cadáver, no puedo sentir cansancio — explicó aburridamente la alicornio líder.
Mientras tanto las Princesas recobraron poco a poco el sentido, no sentían cambios más que el dolor producido por los feroces ataques de Discord, ¿realmente las había golpeado? Entonces miraron la escena, el grupo de seis ponis asesinas frente a Discord que parecía… ¿asustado? No entendían qué sucedía pero no tenían la fuerza suficiente para intervenir, y era que cuando Discord quería atacar no se refrenaba y sí les había hecho un gran daño. Eso sí, se mantuvieron en su posición fingiéndose desmayadas mientras observaban. Querían ver a este grupo, entender qué estaban pasando.
Finalmente la alicornio no-muerta soltó a Discord que cayó de bruces debido a la sorpresa. Y entonces otra de las criaturas le ensartó un largo cuchillo en el costado. Gritó de dolor y con su magia empujó lejos a la criatura, y regeneró su herida. La criatura cayó de espaldas sobre una mesa, quebrándose el cuello debido a la fuerza del golpe.
Discord se levantó listo para huir cuando la unicornio del grupo corrió a toda velocidad y le ensartó su cuerno en el cuerpo, y una vez bien hundido liberó un hechizo de fuego a toda potencia. Discord gritó del dolor de nuevo y otra vez arrojó lejos a la criatura con su magia para luego sanar su herida.
Un lazo lo atrapó por la cola y lo bajó al suelo de golpe. Esta vez la poni del lazo sacó una gran hacha quién sabe de dónde y con precisión de carnicera le quitó la cola de un tajo. Discord iba a empujar a la criatura con su magia una tercera vez cuando otra vino y se montó sobre él al tiempo que sacaba una cuchara de helado.
—Esto sólo te dolerá demasiado — dijo con crueldad sacando de lleno uno de los ojos de Discord.
Sus alaridos helaron la sangre de todos en Canterlot, ¿qué clase de monstruos eran estos? A todo esto la unicornio que había sido arrojada contra la mesa tras ensartarle su cuerno a Discord se levantó despacio y sacó una gema para insertarla en la cuenca vacía. De nuevo Discord gritó y una segunda pegaso lo pateó en las costillas. Había perdido mucha sangre y estaba débil, no había salida; así como las Princesas estaban a punto de ser exterminadas por él, ahora los papeles se habían invertido.
Luna y Celestia quisieron intervenir, pero de nuevo estaban muy débiles y tenían miedo, ya que ya habían reconocido a qué clase de oponentes se enfrentaba su viejo enemigo. No-muertos, las bestias invencibles, las criaturas quienes se suponía no podían pensar ni mucho menos trabajar juntas de forma tan coordinada y certera. Discord estaba perdido y lo sabían.
—Fluttershy… mi Fluttershy — dijo Discord débilmente preparándose mentalmente para enfrentar su horrible destino. — Ahora me reuniré contigo y…
Una de ellas se acercó hacia él y le colocó su cuchillo en la garganta.
—¿Reunirse ella contigo? ¿Y qué diría si le cuentas lo que pensabas hacer? ¿Realmente crees que te perdonará una tercera vez?
—Yo, yo… ella lo entendería porque lo hice para vengar su memoria — se defendió él. — Y entonces… me perdonará.
Fleshy Smile removió su capucha.
—No, no voy a perdonarte y mucho menos reunirme contigo.
—¿Fluttershy? — Preguntó Discord con un hilo de voz.
—Amenazaste el Reino que amo, ibas a lastimar a quienes les juré lealtad. No te perdono Discord, por tercera vez me has roto el corazón, mi muerto corazón. Y por eso… voy a arrancarte el tuyo. Literalmente, claro.
Entonces lo hizo, hizo un corte sobre el pecho de la criatura y con su casco retiró el órgano vital de un movimiento. Una lágrima solitaria corrió por los ojos de Discord mientras se acercaba a su último suspiro.
—…Fluttershy…
De nuevo una aproximación a lo que ocurrió en la otra línea de tiempo, espero que les haya gustado. Wow, cuando quiero concentrarme en hacer gore lo hago. Con todo y todo también fue la primera aproximación de las Undeads con la Corona.
Chao; nos leemos!
