IMPORTANTE!

Hola a todos, aqui el siguiente capitulo de "Quiero volverte a ver" OwO no me creo que ya tenga 10 capitulos ^^ pensaba que se me cortaría la inspiración Ow pero no asi que aqui seguire escribiendo para quien quiera leer poniendo mis sentimientos y mi orgullo en ello. Pues tengo que comentarles un par de cosas antes de nada...

Ya esta, os presenté a Rin, la princesa, a sus padres, su caracter su manera de ser, os presenté a Gumi, la divertida pequeña y dulce Gumi, a Gumiya duro pero por dentro con un gran corazón, y a Len claro, el rubio de ojos azules enamorado de la princesa. También hubo ya las primeras escenas de romance en la historia ^^ w RinxLen y GumixGumo. Pues me gustaría pedirle su opinion ¿echan algo en falta?¿como puede ser mi humilde historia mejor? Por favor necesito su ayuda ^^ gracias...

y ya os acabo de decir todo lo que ha pasado ¿no? Pues en estos primeros diez capitulos os he enseñado donde se centra la historia, sus condiciones, sus personajes con sus dificultades, Rin quiere conseguir la libertad, Len quiere a Rin, Gumo quiere a Gumi, Gumi quiere superar completamente la muerte de su madre, tambien su romance, su drama...ahora que conocen mejor este mundo es hora de empezar con el objetivo de la historia, con los nudos que se le plantearan a los personajes que conoceis y a los que quedan por conocer...con lo que va ser el resto de la historia, que es donde principalmente se desarollará la vida de los personajes... y si, tambien el RinxLen u.u w OwO


El sol todavía no había salido, las estrellas seguían intermitentes en la noche con sus diferentes brillos. Había grandes y pequeñas, mas cercanas y mas lejanas en el cielo. Una chica rubia las miraba con atención con una de las mas dulces sonrisas jamas vista, y a su vez intentaba cogerlas con la mano. Sus cabellos dorados se mostraban algo alborotados sobre su camisón blanco y el brillo de su mirada era como otra estrella. No había podido dormir y seguía sin conseguirlo. Por lo que había optado por dejar de intentarlo, le parecía mas practico. Contemplaba las estrellas, las contaba y cuando se perdía entre los números, sonreía y se reía. Entre tanto, pensaba. En su familia real, era tradición optar por la candidatura a heredar el trono al cumplir los catorce, edad que Rin cumpliría dentro de poco. En realidad ella no quería ser reina, no quería gobernar, pero sabía que era su deber como princesa. Pensar en eso la hacía suspirar.

Un pájaro color azul cielo, se posó sobre la baranda del balcón. Era hermoso y pequeño.

-Hola pequeño, ¿tu tampoco puedes dormir? -preguntó la chica acariciando con el dedo índice la cabeza de la criatura mientras esta piaba. Las cosas así le hacían sonreir. Descubrió que no podía alzar el vuelo por culpa de una pata de la que chorreaba sangre. Entró en su habitación y volvió con una pequeña venda a medida de la delicada patita. Y como si no hubiera pasado nada impulsó a volar al pájaro.

-¿No crees qué una herida así podría hacerse mas grave con el tiempo? -preguntó una voz dulce que procedía del otro lado de la joven rubia. Estaba ruborizada pero sonriente al ver a quien ella imaginaba.

-No Len, esta mal influir en la naturaleza. -respondió la princesa en tono amable mientras armándose de coraje se acercaba a el rubio, y este, que no quería que le volviera a influir el pánico, respiró hondo. -Es una cría pequeña, el vendaje le curará lo suficiente como para volar hasta el nido, donde sus padres le ayudaran a curarse. Si le hubiese curado del todo, se habría acostumbrado, y le quitaría su naturaleza.

-Sabias palabras -se limitó a responder el chico que seguía la mirada de la chica a donde quiera que fuese su mirada.

-Que es lo mismo que harán conmigo pronto...-Len sorprendido, se inclinó hacia Rin, pero esta solo sonrió.- Disculpa, te importuné, en realidad no pasa nada...

-No, -El joven pasó su brazo sobre el hombro de la muchacha, atrayéndola hacia el, cosa que ruborizó mucho a la rubia haciendo que sus mejillas ardiesen, pero sin quejarse escapó de la mirada del joven y suspiró. -Rin por favor, cuéntame que te pasa.

-No de verdad Len, es una tontería...-Len ante la respuesta de la muchacha, la obligó a mirarle a los ojos y entonces la rubia suspiró y le señaló un banco cercano. Ambos se sentaron pero no se percataron de que el brazo del joven todavía pasaba hasta el hombro de la chica. Los chicos disfrutaban de la presencia del otro dulcemente. El brazo izquierdo del rubio rodeaba a la chica mientras que con el otro sujetaba la mano de la joven. Ambos estaban muy ruborizados pero enganchados en la mirada del otro. Y la joven comenzó a contarle sus temores acerca del liderazgo del reino, y sobre lo que conlleva ser rey o reina del lugar. Sus temores...su ideales...El joven atento la escuchaba y cuando terminó no pudo evitar sentir algo de pena. Le sonrió y de la nada y de lo mas profundo de su corazón, se acercó a la rubia y le besó su frente. A esto ambos chicos se sonrojaron mucho y Len con mucho miedo y avergonzado pero algo de placer en sus labios, se giró con el amán de irse, pero la cálida mano de la rubia le atrapo antes de poder irse. El joven la miró con algo de vergüenza, pero esta con lágrimas en los ojos le abrazó. Len sorprendido ante el abrazo de la muchacha, le devolvió el abrazo y cuando ambos se separaron Rin llamó a Len.

-Gracias por preocuparte por mi Len, de verdad lo valoro mucho, solo es que tengo miedo.

-¿Quieres dejar de tener miedo? -preguntó Len con una descabellada idea en la cabeza. Rin ingenua, asintió levemente. -E-e-entonces ven conmigo.

-Le-en...sabes que no puedo salir de estos muros...

-¿Quieres dejar tu miedo atrás no? Pues te enseñaré el pueblo al que estas destinada a gobernar, puede que conocerlo a fondo te de menos miedo.

-Le-e-e-e-en...

-Vamos ven, el pueblo es hermoso cuando las antorchas iluminan las calles. -En el blanco. Rin sabía que nunca podría negarle algo a si a Len aunque fuese descabellado y precipitado. Así que acepto la oferta asintió levemente y cogió de la mano a Len, este le sonrió con algo de rubor en las mejillas y pasándole su propia capa por encima, le señaló el balcón.

-No-no-no, Len, yo no soy tan ágil como Gumi, Gumo o tu, no-no pu-pu-puedo.

-Tranquila -len saltó y aterrizó en el jardín- yo te cojo...

-Pe-pe-pero Len...

-¿No confías en mi?

Rin de nuevo obligada a contestar saltó de este con mucho miedo pero acabando en los brazos de Len apoyando su cabeza en su pecho, a lo que la princesa se sonrojó bastante.

-¿Ves? Te dije que te iba a coger, yo nunca dejaría que te lastimaras...nunca.

Rin a eso solo pudo abrazar a Len y este muy satisfecho y sonrojado le tendió su mano que la chica aceptó impulsíva-mente. Ambos con preocupación salieron del castillo por un extraño agujero en la muralla. Estaba cubierto con algo de maleza e hierbas lo que le hacía casi imposible verlo.

-¿Por aquí os coláis cuando venís a verme? -preguntó Rin curiosa mientras Len asentía. - Que curioso.

-Lo descubrió Gumi cuando buscaba a su mascota.

-Ah.

-Ven tenemos mucho que ver -dijo Len mientras Rin sonriente le seguía. Visitaron grandes plazas, amplias calles, charlaron y rieron. Rin estaba asombrada con todo lo que le enseñaba el rubio, a todo le dedicaba una sonrisa. Las calles estaban iluminadas por antorchas y hacían algo de luz. Durante todo el trayecto los chicos fueron cogidos de la mano, ambos muy contentos. Len le habló de sus padres, de cuanto había viajado y de que ellos provenían de otro lugar pero que el había crecido en este reino. La chica le contó su día a día, sus clases, sus deberes, y alguna que otra anécdota. Ambos disfrutaban mucho del paseo, se pararon en una gran fuente donde se sentaron a descasar un rato. Luego en un mirador pequeño que daba al bosque y a la gran torre, paseando por la calle mas ancha, el chico se paró a por unas galletas que ambos comieron alegremente. Por último, el rubio se paró sobre una casa de madera pequeña. Donde abrió la puerta. Era una casa acogedora, algo pequeña y con una decoración sencilla pero a la rubia le pareció perfecta.

-¿Aquí vives tu Len? -preguntó la muchacha con una gran sonrisa y algo de rubor en las mejillas que había seguido ahí todo el rato pasado con el chico, al igual que este. El sonrió algo avergonzado y asintió. Comparado con la casa de Rin era pura basura.

-Ya se que es un poco...

-¡Es perfecta! -exclamó la muchacha entusiasmada observando cada pequeño detalle, cada hueco en la pared, y el suelo de madera.

-No...no tiene nada que ver con tu hogar princesa -dijo Len algo avergonzado, mientras la rubia compasiva, le pasó una mano por la mejilla a lo que el rubio se sonrojó.

-Primero, -dijo la chica cambiando por una expresión algo dura y levantando un dedo - ¡no me llames princesa!

-Si-i-i-si -afirmó el chico al recordarlo preocupado por la mirada de la rubia pero esta, ante la afirmación volvió a sonreirle.

-No lo hago con mala manera, solo que...-La chica algo turbada y ruborizada pero feliz le revolvió el pelo al chico - ¡para ti siempre seré Rin!

-Rin...

-Y segundo -dijo levantando ahora dos dedos - para mi es simplemente perfecta.

Len le sonrió y se ruborizó, y derrepente sonó un ruidito procedente de la barriguita de la princesa a lo que esta muy sonrojada retiró la mirada y el chicó rió.

-¿Tienes hambre? -preguntó el joven.

-eh...-volvio a sonarle las tripas.

-Me lo tomaré como un si -respondió el joven ofreciéndole una naranja - se que es tu fruta favorita.

-Gra-gra-a-cias -respondió la chica tímida.

-De nada -contestó el chico.

-¿Vas a venir mañana verdad Len? -preguntó Rin sorprendida por un bostezo- A las siete. Para mi...es muy importante que vengas...

Los dos chicos estaban muy rojos pero sonrientes mientras Len asintió.

-Oye Rin veras...antes del baile...yo, yo...bueno esque yo veras siento que me...-Len dijo esto mientras notaba que la rubia se había quedado dormida en su hombro.


Tara! El baile en el proximo cap! no me puedo creer que llegué hasta aqui *-* este cap tiene mucho RinxLen eh? ¬w¬

Xaito!

Ah si! Los personajes ni los vocaloids me pertenecen, solo la historia.

Dejen reviews y gracias por los anteriores! Ow