Antes de comenzar:

· Estos personajes no me pertenecen, son parte del mundo de Harry Potter que nació en la mente de JK Rowling. Escribo estas lineas para atrapar este momento y sólo por diversión, no espero nada a cambio ...Aunque un review o un fav siempre serán bien recibidos.

· Una advertencia: Contiene slash, sutil, breve, pero slash. Si no te agrada, no hay problema, presiona el botón atrás y todos amigos. ;)

· Este fic participa en el reto especial navideño "Doce Palabras para Celebrar" del foro La Sala de los Menesteres.


Madrugada del 26 de diciembre de 1995

Remus observa como las luces del corredor vuelan hacia la cocina y todo queda oscuro.

Un minuto después las ve volver.

Avanza viendo las esferas de luz ir y venir —¿A eso te dedicas ahora? —Pregunta divertido cuando llega a la entrada de la cocina.

—Sip, es un buen pasatiempo —contesta Sirius relajado, desde en el mismo lugar donde suele sentarse cenar. Activa el desiluminador y apaga todas las luces.

—Son las casi las cuatro de la mañana —comenta Remus como si eso importara —¿De donde sacaste eso?

—Dumbledore lo olvidó aquí ayer — explica Sirius y devuelve las luces.

—No creo que él olvide un objeto como ese —razona Remus apoyado en el dintel de la puerta.

—Entonces digamos que lo dejó con un propósito

—¿Y qué propósito podría ser ese?

—No lo sé... — Sirius apaga las luces. Remus lo oye moverse y para cuando prende las luces otra vez está de pie frente a él —Pero se me ocurren varias ideas para aprovecharlo... —le dice, dedicándole una mirada depredadora. Y vuelve a apagar las luces.

Se encuentran en la oscuridad, se sujetan en un abrazo y se besan. Sirius busca el cuello de Remus y hunde su rostro, inspira sintiendo el olor de su cabello y el cuerpo de Remus se estremece en un escalofrío.

Sirius se detiene y prende las luces, Remus lo observa con ojos brillantes y mejillas encendidas, expectante. Pregunta con la mirada y Remus asiente.

Y apagan las luces.