Capítulo 10. Mamma Looch

Nina POV

Desperté con poca emoción. Ver la pantalla de mi teléfono celular y no encontrar noticias de Ian me agobiaba y me ponía de mal humor. Busqué en GOOGLE su nombre y ¡Voilá! Su nombre y mi nombre por todos lados…

Ufff. –bufé con desagrado

Revisé las últimas noticias y observé muchas fotos del set, donde se le veía totalmente relajado, risueño y coqueto…me llené de resentimiento al verlo tan feliz. No podía creer que lo estaba pasando de lo lindo y no saque tiempo para escribir un mensaje.

Estaba en mi plan de autoflagelación, cuando me entró una llamada.

¡Mamma! За съжаление за да не се поставят (Perdón por no llamarte). –contesté una vez descolgué la llamada.

Me imagino que sí, дъщеря (hija). – contestó una muy enojada Michaela

El sonido de nuestras respiraciones era lo único que se escuchaba a través de la línea telefónica.

Decidí cortar el silencio incómodo y pedirle disculpas a mi madre.

Mama Looch, mira… -fue lo único que logré decir antes de que mi madre me interrumpiera.

Достатъчно (¡Es Suficiente!), Nikolina. – respondió mi madre al simulacro de disculpas que intenté decirle.

No llamas, porque no te da la gana de hacerlo. Tienes tiempo de sobra…te recuerdo que te encuentras de vacaciones, sin embargo, en vez de pasar unos días con tu madre como lo haces siempre, te has ido a refugiar en "tus amigas", que sin lugar a dudas, si aún no han podido solucionar sus problemas, que te hace creer que te ayudarán a resolver los tuyos. Te han envuelto en ese mundo, donde las sonrisas fingidas están a la orden del día, ocultando los verdaderos sentimientos y convirtiéndote en una muñeca fría y sin sentimientos. Has perdido el norte, Nina; y eso me tiene muy decepcionada. –musitó furiosa mi madre

Mamá, no tienes por qué ser tan dura. Además las cosas no son como las estás pintando. –traté de explicarle.

Me estás diciendo que no conozco a mi hija, Nina. ¡Maldita sea!, eres carne y sangre mía, te cargué nueve meses en mi vientre, te parí y te he criado todos los años de vida que tienes, y me vas a decir a mí, que las cosas no son como las estoy pintando…Puffft! Yo no te crie para esto…Mira, si has querido evadir a Ian, lo entiendo, pero que no puedas tomarte un minuto en tu apretada agenda para hablar con tu madre, no tiene argumento. –sentenció mi madre.

Ahora entiendo todo, Michaela, este drama que has montado no ha sido porque no me haya comunicado contigo. No, todo el problema es porque ya te llamó el Señor Querellas Somerhalder, y te ha indispuesto conmigo. Mamá, te recuerdo que soy yo tú hija, no Ian, que deberías preocuparte por cómo me siento yo, no él; pero contigo todo es así. Qué quieres, que me encierre a llorar mientras él se lo pasa de lo mejor en Londres, grabando su estúpida película, pues no…no quiero la lástima de nadie, incluyendo la tuya. Fue un gusto escucharte Mama Looch, pero ayudaste con tus comentarios, que no quiera seguir haciéndolo. –finalicé con la llamada, mientras nuevas lágrimas rodaban por mis mejillas.

Luego de un tiempo prudente, y de sacar todas las lágrimas amargas que me había provocado la conversación con mi madre, tomé una ducha y salí de la habitación.

Llegué a la sala de estar, y encontré a Julianne y Riawna haciendo caras graciosas a un tierno bebé.

Hola, tía Nina. Buenos días, quieres jugar conmigo. –musitó Julianne fingiendo voz de bebé.

El bebé era hermoso, y de verdad me hipnotizó. Mis pies se movieron cual imanes hacia él.

Es mi sobrino. El hijo de Katherine. Me pidió que lo cuidara, mientras se hacía las uñas. –dijo Julianne.

La verdad no me importaba quién era, pero una vez sus ojitos me miraron y su boca me regaló una pequeña y llena de inocencia sonrisa, mi mundo se detuvo y quise tenerlo entre mis brazos.

¿Puedo? –pedí permiso a Julianne para tomarlo entre mis brazos.

Claro. –respondió

Lo sostuve e imágenes de una vida perfecta con Ian, vinieron a mi mente. Un bebé perfectamente igual a él, con sus ojos azul cielo, su piel pálida su cabello oscuro y su bella sonrisa.

No pude reprimir una sonrisa socarrona que se formó en mis labios.

Salí de mi ensoñación, cuando escuché flashes de cámaras por todos lados. Dejé que sacaran un par sin prestarles atención, luego posé junto al bebé. Reímos y jugamos durante dos horas con el sobrino de Jules hasta que Katherine pasó a buscarlo.

Riawna había recibido una llamada que atendió en el balcón. Cuando se incorporó a nosotras nos indicó que no podría ir cono nosotros al juego de Los Lakers, debido a un trabajo importante de último minuto.

A Julianne y a mí, no nos pareció muy agradable la idea. Habíamos acordado que nada interferiría en esta semana de vacaciones, pero debió ser algo de extrema importancia para Riawna, cuándo violó nuestro juramento.

Luego de un rato de mucho disculparse, Riawna se cambió de ropa, tomó sus cosas y salió del penthouse de Julianne.

¿Te sientes bien, Nina? Te noto un poco distraída. –preguntó Julianne

Solo ha sido una llamada de mi mamá, que me ha hecho replantearme si lo que estoy haciendo me lleva al lugar en el que quiero estar más adelante. No te preocupes. –dije dando por terminada la conversación.

Si quieres, cambiamos de planes. Vamos a cenar, a una discoteca, a un bar o al cine. –musitó Julianne

¿Y desperdiciar entradas al juego de Los Lakers? ¿Estás de broma, verdad? –dije mientras reía

Yo solo decía. –instó Jules

Venga, vamos a cambiarnos. El mejor equipo de Basketball de todo Los Estados Unidos de Norteamérica, nos espera y no podemos ir con estos trapos. –musité

Si nada más fuera el mejor equipo. Esos morenazos enormes y…sudados a escasos pasos de nosotros. –mencionó Julianne hiperventilando.

No pude reprimir una carcajada y Jules me acompañó.

Hermos s lectores:

Mil gracias por seguir la Historia. ¿Creen que Michaela o Mamma Looch se pasó con Nina?¨o estuvo bien el regaño...díganme que les pareció.

Saludos,

vampireholic27