¡Hola! Bueno aquí va el decimo -¿ya decimo?, Wow- capítulo deAngel y Demonio.
¡Espero que les guste!
SasuSaku (L)
JuliUchi.
En el capitulo anterior:
-¿Qué harás con tu vida Sakura?
-¿Qué quieres que haga?
-Alejarte de mí es lo más sensato
-¿Tu quieres que me marche?
-Claro que no quiero, pero…
-Entonces no me lo pidas
-Bienvenida al infierno, compañera
Secuéstrame
Naturalmente me canse de perseguirlo porque, bueno, el conocía mas la casa y termino por esconderse de mí. Regrese a lentamente a mi cuarto pero antes de entrar mi estomago rugió. Supe que tenía que comer algo, hacia ya dos o tres días que no consumía nada. Pero yo no era como los humanos. No necesitaba alimentarme tan constantemente. Aun así…
Mi estomago rugió nuevamente, pero más fuerte y al parecer, hasta Sasuke lo escucho. Porque apareció delante de mí y me invito a comer, aunque proteste porque prefería quedarme en casa, me obligo a ir.
Antes de que saliéramos, la mucama me trajo unas ropas. Eran hermosas. Un vestido blanco sencillo pero son dejar de ser hermoso que me llegaba hasta un poco menos que las rodillas bordado con pequeñas flores en los tirantes, combinado con un saco negro mangas ¾. Y unos zapatos de tacones negros. Increíblemente me quedaba pintado. Yo en verdad, no acostumbraba a usar ese tipo de ropa tan bella, porque en las peleas que tenía se arruinarían.
Sasuke regreso por mi hasta la habitación, y el, para mi sorpresa iba con un traje negro y camisa blanca. La cual tenía varios botones desabrochados y ciertamente nada de corbata. Maldición, iba muy sexy. Íbamos a juego, ambos concordábamos como en un rompecabezas. Y eso no me molestaba para nada, en cambio, me encantaba.
-¿Por qué vamos vestidos así? –pregunte mientras nos dirigíamos hacia al garaje.
-Porque si –se limito a decir. Oh vamos, ¿alguna vez me daría explicaciones de algo? Le gruñí sonoramente y el soltó una disimulada sonrisita.
-A donde te llevare, no se dejan entrar a personas comunes –me dijo, dándome la explicación que yo buscaba. Seguramente cuando llegáramos al lugar de comidas, refunfuñaría por ser demasiado lujoso o ese tipo de cosas. Pero, como a todo demonio, el dinero le era fácil de conseguir.
Llegamos al gran garaje, y como yo pensé un lujoso auto negro dormía allí. Seguramente era robado así que ni me moleste en preguntar cuánto le había costado o alagarlo por su trabajo en conseguirlo. Me abrió la puerta caballerosamente y me maree con el aroma. Ese auto olía demasiado a él. Cuando me tome del asiento para ponerme en mis cabales, él me miro, extrañado de mis acciones. Tambalee mi cabeza en busca de demostrar un "no" pero no creo que haya salido muy claro. El camino hasta la puerta del conductor y entro. La bocanada de aire que entro me ayudo a acostumbrarme a aquel hipnotizarte olor. Arranco en un fiero rugido y salimos. Definitivamente ese auto iba justo con su personalidad.
Llegamos al lugar, y para nada me sorprendió. Un maldito restaurante lujosísimo. Tres cosas me oponían a entrar allí: La primera era que no me caían esa clase de humanos que no saben con quién se meten y que ni tampoco les interesa. La segunda era que esas arrogantes mujeres miraban a Sasuke como si fuera la última soda en el desierto y los hombres me miraban a mí de la misma manera, me sentía observada. La tercera era que me molestaba el asunto de donde había sacado Sasuke el dinero, maldito demonio ladrón.
Pero a todas esas malas excusas las tapaba solo una sola cosa: Iba tomada de la mano con el ser más importante para mí, y no me importaba nada.
Terminamos por entrar y a todas esas humanas miradas furtivas las evite totalmente. Nos sentamos y la comida no tardo en venir. Ninguno tomo vino, porque al parecer a Sasuke le disgustaba el alcohol. Rarísimo. La comida estuvo estupenda, y el no comer en días se sintió en la cuenta del Uchiha.
Pago la cuenta con tarjeta. Valla que demonio tan humanizado –pensé-.
-Sasuke ¿tu trabajas? –le pregunte tirándole una indirecta.
-Claro que no –dijo en una sonrisa, sabiendo a que me refería
-Entonces… -le interrogue.
-Tranquila, no le quito mucho dinero a los humanos –me guiño un ojo- es innecesario, además a muchos le sobra.
-¿Y a quien transformas en tus victimas? –dije escéptica.
-Bueno… a muchos. -contesto luego de pensarlo…sin contestarme nada. Bufe, iba a ser imposible sacarle una respuesta. Nuestra charla duro un rato más. Nos fuimos totalmente –al menos yo- llenos de comida. Era una buena sensación. Hoy seguramente estaría de buen humor durante todo el día, o al menos eso creía. Justo cuando estábamos por llegar al auto, dimos con desenas de personas rodeando al vehículo. ¿Vamos tan imponente era ese estúpido cacharro?
-¿Qué marca es? ¿Qué modelo es? ¿Cuánto cuesta? ¿Es nuevo, verdad? –y muchas preguntas de ese tipo nos invadieron mientras intentábamos llegar al auto. Yo navegue entre los humanos hasta la puerta del acompañante mientras el pelinegro se separaba de mí para ir a la puerta del conductor. Algo que no logramos porque algunas personas se pasaron de vivas. Un hombre me tomo por la cintura, alejándome de Sasuke. Yo no podía hacer nada, ya que si lo lastimaba… Pero Sasuke, bueno el se enfado… un poco… mucho. Mientras el acosador intentaba separarme de la multitud y yo intentaba desprenderme, unos ojos azabaches se posaban encima del auto. ¿Acaso… acaso Sasuke había saltado al techo del vehículo? Estaba loco, no podía hacer ese tipo de cosas delante de los mortales. Pero funciono, ya que los brazos que me arrastraban dejaron de hacerlo, pero todavía me sujetaban violentamente. Sasuke agazapado murmuro una amenaza para todos los que nos rodeaban. Pero mi captor al parecer había reaccionado y volvió a tirar de mí. Todas las personas habían dado unos cuantos pasos hacia atrás y permitían que este hombre desquiciado y el demonio estuvieran frente a frente. Fue insólito como un auto negro chirrió detrás de nosotros. Irónico, intentaban secuestrar a un Arcángel. Quizás pensaban que yo era de una familia rica, y pagarían mucho por mi rescate pero… No conocían que mi única familia eran un Angel y un demonio. Casi llegaban a meterme del al auto cuando Sasuke salto desde el techo de su auto hasta a mi lado, me quito las manos de encima y me puso detrás de él. Todo había sido fácil para él, porque bueno, esos vándalos se habían quedado como estatuas por el súper salto del Uchiha.
Imagine lo que pasaría: Sasuke atacándolos a todos. Pero no debía permitir eso, aunque sinceramente lo quería.
Tome la mano del pelinegro y lo arrastre hasta el auto. Por el rabillo del ojo vi como todos –los secuestradores frustrados y los humanos amantes del auto- estaban con la boca por el piso por el sorprendente salto gatuno.
-Vamos ¿sí? –le dije tiernamente y el suspiro metiéndome en el auto. El interior del coche estaba es oscuras. Los neumáticos chirriaron cuando rápidamente acelero y dio un volantazo que hizo girar el vehículo que a duras penas si logramos irnos evitando atropellar a nuestros espectadores. Los vi de refilón cuando se arrojaron al suelo mientras salíamos a toda velocidad en dirección a su casa.
-Ponte el cinturón de seguridad –me ordeno; entonces comprendí que me estaba aferrando al asiento con las dos manos. Le obedecí rápidamente; el chasquido al enganchar el cinturón sonó con fuerza en la penumbra. Para calmar el aire de tención que había, encendí el estéreo y para mi suerte una bella canción comenzó a sonar.
Firework ~ Katy Perry.
Baby, you're a firework
Come on, let your colors burst
Make 'em go "oh, oh, oh"
You're gonna leave 'em
You don't have to feel, like a waste of space
You're original, cannot be replaced
If you only knew, what the future holds
After a hurricane, comes a rainbow
Maybe your reason why, all the doors are closed
So you could open one that leads you to the perfect room
Like a lightning bolt, your heart will blow
And when it's time you know
You just gotta ignite, the light, and let it shine
Just own the night like the 4th of July
'Cause baby you're a firework
Come on; show 'em what you're worth
Make 'em go "oh, oh, oh"
As you shoot across the sky-y-y
Baby, you're a firework
Come on, let your colors burst
Make 'em go "oh, oh, oh"
You're gonna leave 'em
Boom, boom, boom
Even brighter than the moon, moon, moon
It's always been inside of you, you, and you
And now it's time to let it though
'Cause baby you're a firework
Come on; show 'em what you're worth
Make 'em go "oh, oh, oh"
As you shoot across the sky-y-y
Baby, you're a firework
Come on, let your colors burst
Make 'em go "oh, oh, oh"
You're gonna leave 'em
Boom, boom, boom
Even brighter than the moon, moon, moon
Boom, boom, boom
Even brighter than the moon, moon, moon.
Me sentía totalmente segura y, por el momento daba igual a donde fuéramos. Lo mire con profundo alivio que iba más allá de mi repentina liberación. Estudie las facciones perfectas del rostro de Sasuke, a la escasa luz del atardecer, esperando a recuperar el aliento, hasta que me pareció que su expresión reflejaba una ira homicida.
-¿Te encuentras bien? –le pregunte; sorprendida de lo ronca que sonó mi voz.
-No –respondió tajante, pero su tono era de furia.
Me quede en silencio, contemplando su cara mientras el miraba al frente con unos ojos rojos como las brasas, hasta que el soltó un largo y melancólico suspiro.
-¿Sakura cómo te encuentras? –pregunto con la voz tensa y mesurada. Mi voz había sonado ronca. Intente aclararme la garganta en silencio.
-Bien –musite; aun no me había mirado, pero la rabia en su cara era evidente.
Cerró sus ojos, olvidándose que estaba conduciendo en pleno centro y pellizco el puente de su nariz con los dedos pulgar e índice. Curvo la comisura de sus labios, como mostrando ¿felicidad? por mi bienestar. Espere pero no volvió a hablar. Reclino la cabeza contra el asiento y miro el techo del auto.
-Sabes, aun estas manejando –le avise y el volvió lentamente la vista hacia la carretera. Estaba despreocupado en atropellar a algún pobre humano victima de su ira.
Siguió conduciendo a gran velocidad, sorteando con gran facilidad los vehículos más lentos que cruzaban. Repentinamente se detuvo, sacándome de mis profundos pensamientos. Habíamos llegado. Volví mi mirada al Uchiha, y el por fin se había calmado. Tanto alboroto de su parte era exagerado, solo eran unos humanos que no podían ni siquiera lastimarme. Pero creo que le molesto que me tomaran desprevenida, abusándose de mi impotencia. Celos. Eso me hacía pensar gratamente a esos hombres por destapar ese sentimiento en el. Reí para mis adentros y salí del automóvil.
Entramos a la casa y Sasuke se quito la su saco. Mierda, como iba a hacer eso enfrente de mí, se veía demasiado bien. Lo mire –despegando mis ojos de sus abdominales escondidos tras esa maldita camisa- y observe que su humor había cambiado totalmente.
-Mientras veníamos, he estado pensando…
-En no chocar o matar algún humano, espero. –le interrumpí.
-Tonta –rio entre dientes- en eso no. He pensado en algo que quería hacer.- Se acerco rápidamente hacia mí, demasiado.
Tomo mi cabeza entre sus manos. No pude respirar.
Vacilo… No de la forma habitual, no de una forma humana, no de la manera en que un hombre podría vacilar antes de besar a una mujer para calibrar e intuir como le recibiría. Tal vez vacilaría para prolongar el momento, ese momento ideal previo, muchas veces mejor que el beso mismo. O eso pensaba.
Entonces sus cálidos labios de seda presionaron muy suavemente los míos.
Para lo que ninguno de los dos estaba preparado era para mi respuesta.
La sangre me hervía bajo la piel quemándome los labios. Mi respiración se convirtió en un violento jadeo. Aferre su pelo con los dedos, atrayéndolo hacia mí, con los labios entreabiertos para respirar su aliento embriagador. El olor de su respiración me impedía pensar claramente. El me respondió casi automáticamente bajando sus manos; tomándome de la cintura y acercándome a su pecho. Pero, nuevamente reaccionando como una loca, salte hacia atrás y él me dejo ir.
-¡huy! –musite.
-¿Te encuentras bien? –Sus ojos eran feroces, hasta una llama podía reflejarse en ellos.
-Yo… lo siento, creo que me sorprendí –suspire muy ruborizada y el cerro lo ojos, para luego abrirlos y mostrar una sonrisa picara. Creo que él por su parte creo estaba complacido por su experimento conmigo. Como resultado yo había dado mi primer beso, mis labios le pertenecían, por y para siempre. Me moría de vergüenza- discúlpame, necesito un momento –me di la vuelta y salí dispara hacia mi cuarto. Lo único que oí de él fue una pequeña carcajada.
Y allí me encerré. Cerré la puerta de un tirón, puse el cerrojo -ya que le llave estaba en la misma cerradura-, me apoye contra ella y lentamente me senté. Mi corazón latía demasiado fuerte; a un humano común, le agarraría un paro. Su pericia al besar me había sorprendido. Y al parecía que no le había afectado ni un poco… aunque recodaba que un leve color se notaba en sus mejillas. Se lo preguntaría. Pero ahora definitivamente no, no podía. Mire mi cuerpo y recordé que estaba aun vestida con el bello vestido blando. Corrí por inercia a los cajones del placar. Mientras los abría recordé que allí no había ropa pero cuando miren en su interior muchísimas prendas se encontraban allí colgadas. Perfecto, decididamente no me iría de allí… aunque tampoco tenía otro lugar a donde ir, ya que o creía ser muy bien recibida por los otros en el cielo. Yo era, un Arcángel sin paraíso.
Tome algo que se parecía a un piyama muy a la moda y me dirigí al baño. Tenía la intención de apresurarme. Me cepille los dientes casi con violencia en un intento de ser minuciosa y rápida a la hora de eliminar todos los restos de comida. Pero no podía urgir al agua caliente de la ducha, que me relajo los músculos de la espalda y me calmo el pulso. El olor familiar del champú me hizo sentirme la misma persona de hace unas semanas. Las fresas deliciosas en mi cabello me hicieron olvidar de Sasuke, pero solo un poco. Porque si pensaba en el beso debía comenzar nuevamente con mi proceso de relajamiento.
Al final, no pude dilatarlo más. Cerré el grifo del agua y me seque con la toalla apresuradamente; acelerándome otra vez. Me puse el piyama, pero de verdad lamente no haber traído conmigo mi viejo piyama: una camiseta llena de agujeros y un zaparrastroso pantalón gris de chándal. Volví a frotarme el pelo con la toalla y luego me pase el cepillo a toda prisa. Mis risos rosados ahora tenían más color por la humedad del agua.
Arroje la toalla a la cesta de ropa sucia y lance el cepillo y la pasta de dientes al neceser. Abrí la puerta escopetada y me lance a la cama. Me escabullí entre las sabanas blancas para luego notar que por la ventana entraba demasiada luz de luna. Me pare con desgano y cerré las pesadas cortinas. Perfecto, ahora dormiría hasta la eternidad para no volver a Sasuke, porque me daba mucha vergüenza.
Toque mis mejillas y note el calor en ellas. Me ruborizaba solo pensar en el. Suspire, resignada de mi amor. Eche un último vistazo por la ventana y me di vuelta. Pero me encontré con un algo muy peculiar sobre la cama.
Sonriendo de oreja a oreja, yacía tendido en mi cama con las manos detrás de la nuca y los pies estirados en el otro extremo. Sasuke me miraba penetrantemente. Era la viva imagen de la despreocupación.
-¡Oh! –musite insegura, sintiendo que me desplomaba sobre el suelo.
-Lo siento –frunció los labios en un intento de ocultar su regocijo.
-Dame un minuto para que me vuelva a latir el corazón. –Se incorporo despacio para no asustarme de nuevo. Luego, ya sentado, se inclino hacia delante y extendió sus largos brazos para recogerme, sujetándome por los brazos como a un niño pequeño que empieza a andar. Me sentó en la cama junto a él.
-¿Por qué no te sientas conmigo? –Sugirió, poniendo su cálida mano sobre la mía- ¿Cómo va el corazón? –pregunto.
-Dímelo tú… -note que su risa sofocada sacudía la cama.
Nos sentamos ahí un momento, escuchando ambos los rápidos latidos de mi corazón. De repente y sin previo aviso me levanto el mentón para examinar mi rostro.
-Parecer bastante sofocada –me dijo.
-Humm… -Musite. Hablar o formular una pregunta coherente me resultaba muy difícil mientras me acariciaba. Comenzar me llevo un minuto de concentración.
-¿Qué haces aquí? –pregunte inocentemente.
-Vengo a desearte las buenas noches –murmuro Sasuke mientras deslizaba la nariz hacia la curva de mi mandíbula. Sentí su mano, más ligera que el ala de una polilla, apartar mi pelo húmedo para que sus labios pudieran tocar la hondonada parte de debajo de mi oreja.
-Ah –conteste mientras intentaba respirar. Note el temblor de su respiración sobre mi cuello cuando rio. Retrocedí. Y se quedo inmóvil cuando me moví. Pero solo era para verlo, y confirmar que no estaba alucinando. Durante un instante nos miramos el uno al otro desentendidos. Su expresión estaba llena de confusión.
-¿Hice algo mal? –Wow, el gran Uchiha me preguntaba eso. Definitivamente lo tenía ante mis pies… aunque yo estaba en la misma situación, apenas si podía resistirme.
-No, lo opuesto. –Confesé- Me estas volviendo loca –le replique. Lo pensó brevemente y pareció complacido cuando pregunto:
-¿De veras? –Una sonrisa triunfal ilumino lentamente su rostro.
-¿Quisieras una salva de aplausos? –le pregunte con sarcasmo. Sonrió de oreja a oreja, y se encogió de hombros.
-No me molestarían –los dos nos reímos en voz baja.
Paso su mano por mi rostro y sus grandes ojos negros eran de suplica.
-Creo que ya debo irme –dijo resignado. Gemí de tristeza pero, la verdad yo no quería que valláramos rápido. Tiempo al tiempo. Se acerco a mí sensualmente y me beso la mejilla. Creo que esa era la despedida…por hoy.
-Buenas noches –musito alejándose de mí un poco y antes de que pudiera responder, desapareció ante mis ojos como un fantasma. Su velocidad era extrema.
Más cansada de lo que creía, y más exhausta de lo que me había sentido nunca después de un largo día de tención emocional y mental, me abandone en las frías sabanas hasta dormirme.
¡Hola! Si les gusto dejen rws, y si no, tambieeen! Jajaja bueno espero que les haya gustado, hoy anduve bastante inspirada con SasuSaku así que aproveche y di lo mejor de mí. Al diablo los estudios, hoy es sábado… ¿o domingo? :D
Próximo capi prontito.
Gracias por tooodos los rws. Hacen que está loca se ponga feliz ;)
¡Saludos! JuliUchi.
