Pasaron varios días un tanto aburridos, en el trabajo todo iba como de costumbre, Sky se divertía y parecía poder estar alejada de mi un buen rato y Red Dark se divertía con ella, ah y también había conseguido un trabajo de medio tiempo en una tienda cercana, así no se aburriría tanto cuando Sky comenzara las clases.

-Y bien, ¿Dónde está la sorpresa? –preguntó Red Dark mientras caminábamos hacia la escuela.

-Paciencia mi querido pegaso, aprende de Sky ella ha estado tranquila todo el camino –dije mientras señalaba a mi hija.

-Eso es porque está nerviosa y no le has dicho nada de la sorpresa –dijo Red Dark bajando la voz en el último trozo, había muy poca conversación en ese momento, así que decidí animar un poco las cosas.

-¡Juguemos algo! –propuse.

-¡Juguemos a buscar colores! –añadí.

-No creo que sea un gran juego –dijo Red Dark riéndose un poco.

-Vamos ánimo, busquen algo de color magenta –dije intentando sonar divertida, ambos ponies se detuvieron para señalar mi melena.

-Eso no es magenta, es morado –expliqué riéndome un poco.

-Te dije que no era un gran juego, no podemos competir con la experta en colores –dijo Red Dark nuevamente riéndose.

-¿Cuántos colores existen mami? –preguntó Sky sacando un pocos sus nervios.

-Son prácticamente infinitos cariño –expliqué.

-¡Wow! Y ¿cuál es tu color favorito? –preguntó Sky.

-Eso es muy fácil, el cian –contesté.

-¿El cian? ¿Qué color es ese? -preguntó de nuevo Sky.

-Es el color que tenemos tú y yo ahora mismo –expliqué.

-¿Qué eso no es azul? –preguntó.

-No, el azul es más oscuro –expliqué de nuevo, en una conversación poco convencional pero nada aburrida finalmente llegamos a la escuela, nos acercamos todos al salón donde estaría Sky y le dijimos unas palabras.

-Muy bien cariño, cuídate mucho, hazle caso a tus maestros y diviértete –dijo Red Dark mientras la abrazaba y besaba en la frente al terminar.

-Bien, es hora de la sorpresa –dije repentinamente mientras Red Dark y Sky me miraban extrañados, saqué una fotografía que no la pudieron observar hasta que la voltee.

-Es para ti cariño, ya que no puedo estar aquí contigo, cuando sientas que me extrañas puedes mirar esta foto y acordarte de mí –expliqué mientras se la pasaba para que la mirara, la potrilla se quedó mirándola antes de explotar en felicidad y abrazarme alegremente.

-¡Gracias mami! –dijo casi gritando mientras no quería soltarme al abrazarla.

-Bien, ya nos vamos –dije mientras tomábamos rumbo fuera del lugar, cuando salimos me sentí feliz pero luego empecé a llorar.

-¿Qué te ocurre Sweetie? -preguntó algo preocupado Red Dark.

-Mi pequeña Sky, ya no es tan pequeña –dije llorando y con voz quebrada.