AMOR EN FLORENCIA
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Disclaimer: La Trama le pertenece en su totalidad a Helen Bianchin, pero los grandes personajes los eh tomado prestado a mi ídolo personal Sthephenie Meyer, para fantasear un poco.
Capitulo 9
A partir de aquel día Edward se llevaba a Ben todas las mañanas mientras Bella se quedaba trabajando en la biblioteca. Casi todos los días trabajaba también un rato después de comer, mientras su sobrino se echaba la siesta, y por la tarde estaban en la piscina y Esme le enseñaba italiano a su nieto durante una hora.
Aquel día parecía uno más, pero durante la comida Esme tuvo que ausentarse para atender el teléfono. Cuando volvió lo hizo muy nerviosa y preocupada.
-¿Qué ocurre?- le pregunto Edward poniéndose de pie.
-Mi hermana Bianca- contesto su madre-. La van a operar esta tarde. Me tengo que ir para estar con ella.
-Por supuesto. Le voy a decir a Lena que te ayude con las maletas y yo mismo te llevare a Florencia en coche- le dijo dándole un beso en la frente-, pero termina de comer.
Pero Esme había perdido el apetito y Bella se vio obligada a preguntarle si la podía ayudar en algo.
-No, cariño, gracias- contesto Esme despidiéndose también de Ben-. Nos vemos dentro de unos días.
-Sí, abuela.
Un cuarto de hora después, Bella y Ben despidieron a la nonna en la puerta principal mientras el 4x4 se alejaba con Edward al volante.
En la cena los dos estuvieron muy callados. Luego, Bella le leyó a Ben un cuento, espero a que se durmiera y se fue a la biblioteca de nuevo a trabajar unas horas.
Al ver que eran las doce de la noche, se estiro y decidió dejarlo ya. No podía tomar más café, pero le iría bien quedarse trabajando media hora más. Así le daría tiempo de terminar el capitulo que tenia empezado.
Cuando abandono la biblioteca, comprobó que la intensidad de las luces de los pasillos se había reducido automáticamente y, cuando llego al vestíbulo principal y vio a Edward cruzando la escalera, dio un respingo.
Edward la vio y se paro para esperarla.
-¿Te has quedado a trabajar hasta tan tarde?
Parecía cansada, tenía ojeras y era fácil ver que se había pasado los dedos por el pelo varias veces.
-Sí.
A Edward le pareció que la voz de Bella sonaba más grave que en otras ocasiones y tuvo que hacer un gran esfuerzo para no convertir su cautela en otra cosa.
Sabía perfectamente que bajo aquella fachada de control había muchas pasión y el quería romper la envoltura de hielo que recubría el corazón de Bella y llegar hasta el fuego, pues estaba seguro de que había mucho fuego dentro de ella.
Edward sabía perfectamente por experiencia que había que tener un buen plan para conseguir un objetivo. En aquella ocasión, tenía que hacer gala de mucha paciencia, y no tenía ningún problema porque la tenía de sobra.
De todas formas, no se engañaba a si mismo. Sabía perfectamente que no le costaría nada tomar a Bella en brazos y llevársela a sus cama, desnudaras y hacerle el amor lentamente, dormir junto a ella, abrazándola, y volver a hacerle el amor al amanecer.
Pero, de momento, tenía que conformase con mucho menos
-¿Que tal esta tu madre?- le pregunto Bella educadamente, pues necesitaba hablar de cualquier cosas para romper la tensión emocional que se había instalado a su alrededor.
-La operación de su hermana ha salido bien.
-Me alegro- comento Bella sinceramente.
A continuación, se dijo que tendría que irse a toda velocidad, pero no le dio tiempo porque Edward le tomo el rostro entre las manos y la beso apasionadamente. Bella protesto, haciendo que Edward se apartara, y se quedo mirándolo a los ojos.
Edward sonrió encantado.
-Vete a la cama antes que te lleve a la mía- le dijo.
Bella lo miro sorprendida y se apresuro a subir las escaleras Al llegar a su habitación, comprobó que tenia la respiración entre cortada.
La ausencia de Esme se notaba, sobre todo durante las comidas. Ben no parecía darse cuenta del esfuerzo que hacia su tía para que las conversaciones que tenía lugar durante el almuerzo y la cena fueran de lo más ingenuas.
Durante los desayunos estaba mucho más tranquila, pues Edward no desayunaba con ello sino que pasaba mas tarde a recoger a Ben, momento que Bella aprovechaba para servirse otro café y retirarse a la biblioteca con su ordenador portátil.
Pronto sus vacaciones en el capo terminarían y volverían a Florencia e, inevitablemente, volverían a Sídney algún día.
Por un parte, Bella echaba de menos su ciudad sobre todo, el poder quedar con su amiga Rosalie para tomar café y charlar, pero, por otra, había algo en aquella casa de campo que le encantaba, que la hacía sentirse viva, y era consciente de que le iba a dar pera marcharse.
Unas cuantas noches después, tras haber acostado a Ben, Edward le pidió que bajara con él a la biblioteca.
-¿Los dos?- se sorprendió Bella.
-¿Algún problema?- sonrió Edward.
Si, pensó Bella.
-No, claro que no- mintió sin embargo-. Ben esta fenomenal. Venir aquí ha sido fabuloso para el- comento mientras bajaban.
-Estoy completamente de acuerdo-´contesto Edward mientras abría la puerta de la biblioteca para dejarla pasar.
Una vez dentro, se dirigió a una mesa. Se apoyo en ella y se quedo mirando a Bella.
-Para podernos casa civilmente en Italia tenemos que presentar ciertos documentos- le dijo muy tranquilo.
-No recuerdo haberte dicho que me iba a casar contigo..
-¿Prefieres que nuestras relación siga adelante sin estar casados?
-Entre nosotros no hay ninguna relación.
-¿Ah, no? ¿Y cómo lo llamarías tú? ¿Tú crees que no me doy cuenta de cómo reaccionas cada vez que te beso? ¿Tú crees que no me doy cuenta de cómo te tiembla el cuerpo entero? Se te acelera el corazón cada vez que estoy cerca de ti. Lo sé perfectamente y también se que quieres acostarte conmigo. Lo sé porque yo también quiero acostarme contigo.
Bella trago saliva.
-Así que tú elijes- continuo Edward-. Podemos hacerlo a escondidas o a hacerlo abiertamente, legalizando nuestra unión.
Bella había pensado muchas veces en el asunto del matrimonio.
-No quiero dormir contigo- comento.
-¿Cuando dices dormir te refieres a acostarte conmigo?- bromeo Edward-. ¿Quieres que te muestre que eso no es verdad?
Bella estaba segura de que Edward podía excitarla hasta límites insospechados, pero no estaba segura de poder relajarse lo suficiente como para vencer el miedo que la acompañaba hacia casi dos años.
Entonces, se le ocurrió que lo mejor era contarle lo ocurrido cuanto antes para que las consecuencias de aquella maldita agresión no surgieran en el momento inoportuno.
-Te quiero contar una cosa- le dijo cerrando los ojos.- Tengo ciertos problemas a la hora de intimar con un hombre- anuncio abriéndolos de nuevo.
A continuación, tomo aire profundamente y se lazo a contarle lo que había sucedido, pero lo hizo de manera muy breve. Edward la miraba muy serio. Era evidente que estaba enfadado.
-¿Que te hizo?
Pues le había hecho unos cuantos moretones, le había roto un par de sotillas, una cadera y dos dedos.
-Da igual, lo importante es que sobreviví.
Edward se quedo mirándola mientras una miríada de emociones se reflejaba en el rostro de Bella.
-¿Te tuvieron que ingresar?- le pregunto con ternura.
-Sí.
Al pensar en el dolor físico y emocional que debía de haber sufrido Bella, sintió que se lo llevaban los demonios.
-¿Y cómo es que yo no sabía nada de esto?- se extraño.
-Cuando sucedió, tu hermano estaba de viaje y yo le hice jurar a Alice que no diría nada- contesto Bella mirándolo a los ojos y adelantándose a la pregunta que sabía que le iba a hacer-. No, no me violo.
Edward pensó que debió de estar cerca, pues, de lo contrario, no se explica la desconfianza de Bella sentía hacia los hombres.
Se acerco a ella lentamente, le tomo el mentón entre los dedos pulgar e índice y la miro a los ojos.
-Si te crees que esto me hace cambiar de opinión, te equivocas- le dijo acariciándole el labio inferior.
Bella no podía articular palabra.
-Necesito tiempo- consiguió decir.
Edward negó con la cabeza.
-El tiempo no cambiara nada- le dijo.
-¿Y por qué quieres que nos casemos aquí?
-Por mi madre. Le haría mucha ilusión.
-Edward...
-Cara, solo voy a aceptar un si por respuesta, así que dilo.
Bella lo dijo aunque sin mucha convicción.
Pronto descubrió que organizar una boda intima no tenía nada de sencillo. Edward había iniciado los trámites necesarios para conseguir los documentos que les pedían para casarse. Cuando le dijeron a Ben que se iban a casar, el niño se mostro muy entusiasmado, lo que hizo que Bella se quedara muy tranquila.
Al principio Esme le dijo a su hijo que deberían casarse en una iglesia de Florencia, pero, al final no tuvo más remedio que ceder y contentarse con una ceremonia civil muy pequeña que tendría lugar en la finca y a la que solo acudiría la familia inmediata y el personal de servicio.
Bruno y Mariangela se iban a hacer cargo del catering y Bella se escapo un día a Florencia con su futura suegra para elegir el vestido de novia.
Adquirió un vestido sin mangas de seda color crema que marcaba sus curvas y le llegaba por los tobillos, con escote abierto y una chaqueta de encaje de mangas anchas.
A Bella le pareció perfecto y lo combino con unas sandalias de tacón de rasó de color crema y con un velo del mismo color para dar gusto a Esme.
-Llevaras mis perlas- le dijo la madre de Edward- Estarás preciosa.
Tal y como le había dicho Edward que hiciera, se paso por una joyería donde el propietario le miro la mano atentamente, le dio el dedo anular y realizo diversas anotaciones antes de asegurarle que los anillos serian enviados al señor Cullen en persona.
Tras dejar a las mujeres asiendo las compras Edward se había llevado a Ben a un museo. Habían quedado para cenar en un restaurante.
Los primeros en llegar fueron Edward y Ben y, cuando las vieron llegar, se levantaron para saludarlas. Edward dio un beso en la mejilla a Bella y otro a su madre.
-¿Se os han dado bien las compras?- les pregunto tras pedirle a un camarero que se hiciera cargo de las numerosas bolsas que llevaban las dos.
-Si- contesto Esme entusiasmada.- Le tienes que hacer entender s ella que en la familia Cullen los esposos pagan la ropa de sus mujeres y todo los demás.
-Yo tengo mi dinero- contesto Bella con firmeza a pesar de que Edward le había entregado una tarjeta de crédito.
El sumiller les presento una botella de champan, la abrió de manera profesional y se lo sirvió junto con una limonada para Ben.
Tras realizar la comanda, degustaron la maravillosa comida, charlaron animadamente y se retiraron cuando Esme comenzó a presentar signos de esta cansada.
Eran casi las onces cuando dejaron a la madre de Edward en su casa, se tomaron un café con ella y pusieron rumbo a la finca. Una vez en el coche, Edward puso un CD, Bella hecho la cabeza hacia atrás, cerró los ojos y dejo que la música la arrullara.
Ben se había quedado dormido en el asiento de atrás.
Bella pensó que en menos de cuarenta y ocho horas se habría convertido e Bella Cullen, la esposa de Edward. Una semana después de casarse. Volverían los tres a Sídney y la vida volvería a ser normal.
Bella suspiro encantada.
Se despertó cuando sintió que el coche se había detenido y comprobó, al abrir los ojos, que ni Edward ni Ben estaban dentro. Cuando se disponía a bajarse, vio a Edward saliendo de la casa. Cuando la vio, se apresuro a acercarse a ella y a tomarla en brazos.
-Eh, que puedo andar sola- protesto Bella.
Edward entro a la casa, conecto la alarma y comenzó a subir las escaleras. Bella sonrió encantada.
-Bájame- le dijo.
-Ahora mismo.
Bella sentía el latido del corazón de Edward y percibía el aroma de su colonia. De repente, le entraron unas ganas terribles de morderle el cuello. Pero no lo hizo porque sería como una invitación.
Edward la dejo en el suelo justo frente a la puerta de la habitación de Ben. Tras comprobar que estaba dormido, salieron de nuevo al pasillo y se quedaron cerca de la puerta de la habitación de Bella.
Bella abrió la boca para desearle buenas noches, pero no pudo hacerlo porque Edward se apodero de sus labios y la beso con pasión. Bella tuvo la sensación de que estaba atrapada en un huracán y decidió disfrutar de la sensualidad del momento.
Cuando Edward se aparto la miro con ojos preñados de deseos.
-Invítame a pasar o dime que me vaya.
Bella se moría por acostarse con él, le apetecía abrir la puerta de su habitación, tomarlo de la mano y meterlo dentro, desabrocharle la camisa, el cinturón, desnudarse ella también y sentir el calor y la pasión de su cuerpo.
Bella lo miro a los ojos y sintió que le temblaban los labios, pero no pudo hablar porque se le había formado un nudo en la garganta.
Edward comprendió, se despidió de ella con un beso en la frente, se giro y cruzo el pasillo en dirección a su habitación.
Hola niñas :D
Espero esten bien aqui el capitulo de hoy.
Yo no se ustedes pero yo que Bella con esa proposicion de Edward no lo pienso dos veces xd
P.D: A la historia le quedan 4 capitulos mas y Fin xd para el proximo la boda y la luna de miel (Grr) amo ese capitulo.
Actualizare entre el fin de semana o el dia lunes! todavia no estoy segura, pero aqui les dejo mi Twitter y pueden enterarse por alli. :D
Para mas informacion pueden contactarme via Twitter: (Arroba) Li_Everon4
04-10-2012
¿Reviews?
:D
-Lili-
