10.- ADICTO A LA MIEL

La poca luz de día que se cuela por las gruesas cortinas me hace pensar que ya ha amanecido, pero aún no puedo saber que tan tarde es, lentamente muevo un poco mi rostro para poder ver al reloj que está sobre la mesita de noche, realmente hemos dormido mas de lo acostumbrado, ambos tendemos a estar en pie alrededor de las 6 y 30 de la mañana, a pesar de ya no tener que repartir periódicos mi cachorro no puede dormir más allá de ese horario como me lo dijo una vez que le pregunté, pero ya son casi las 7 y veo que sigue profundamente dormido, se remueve un poco, al principio me asusto pensando que pronto despertará, pero solo gira su cabeza quedando ahora con su rostro hacia mi, no pienso ser yo quien lo saque de su sueño, para nada me molestaría estar toda la mañana con el en esta posición, solo espero que nada nos interrum….

- ¿¡JONO ESTAS DESPIERTO!? -dice Moki gritando desde afuera y casi sacando la puerta de tanto golpearla.

- ¡YA VOY MOKI, ME QUEDÉ DORMIDO! -le digo tratando de enfocar bien en esta penumbra.

He dormido tan bien luego de que mi neko y yo nos confesáramos nuestros sentimientos y bueno, de solo recordar lo que me atreví a hacerle me ruborizo, aún creo poder sentir su olor en mi piel, estiro mi mano para encender la luz pero me doy cuenta que estoy durmiendo sobre el cuerpo de…..MI NEKO de la sorpresa doy un salto de la cama enredándome en las sábanas y tirando todo lo que está sobre la mesita de noche, si no fuese por la rápida reacción de Kaiba hubiese caído al suelo, el sólo me mira casi enfadado por mi torpeza.

- ¿Te sucede algo Jono? -se escucha bastante preocupado el pequeño- ¿puedo entrar?

- ¡Enseguida te abro chibi! -le digo mientras me suelto de los brazos de mi neko, salgo de la cama y trato de buscar su ropa que dejó abandonada en la salita lanzándola al cuarto de baño ante su mirada atónita, me acerco para susurrarle- ¡vamos, escóndete en el baño!

- ¡No quiero, estoy muy bien aquí! -me envuelvo nuevamente entre las sabanas, no se qué tanto le preocupa ahora a mi cachorro- solo es mi hermano ¿qué importa si ve que pasé la noche contigo?, no hicimos nada mas que dormir, además igual hoy se enterará de lo nuestro.

- ¡No quiero que se entere porque te vea acostado en mi cama! -¡KAMI! luce tan sexy con su cabello desordenado y ese pijama de seda azul, es toda una tentación, concéntrate Jono- ¡por favor! no quiero que piense mal.

- Mas pareces una esposa descubierta con su amante -ante el rostro de súplica que mi cachorro me lanza antes de ir hacia la puerta, muy a mi pesar le obedezco- me debes un gran favor.

- Hoy madrugaste chibi -ya está incluso vestido, al parecer es mas tarde de lo que pensaba, pero dormí tan bien junto al calor que mi neko emanaba- dormí de mas y se me adormeció una pierna ¡jajajajaja!

- Tu si que eres divertido Jono -me dice burlándose de mi supuesto inconveniente- ya son las 7 y 10, te espero abajo.

- Enseguida bajo peque -le digo rascando mi cabeza tratando de verme normal- me daré un baño rápido y te veo en el comedor.

- Está bien, allí te espero -me dice saliendo de la habitación sonriente, cierro nuevamente con seguro y entro al baño para refrescarme.

-¡Vaya no pensé comenzar de este modo nuestra primera mañana juntos! -le digo comenzando a vestirme con mi ropa del día anterior, mientras muestro un falso enojo- lanzado casi a patadas de la cama de mi novio y obligado a ocultarme como un delincuente.

- Lo siento neko -me acerco a abrazarlo pero el me rehúye mirando hacia otro lado- es solo que no deseaba, que Moki pensara…. bueno… que crea que en lugar de informarle que habías regresado te fuiste directo a mis brazos.

-Mmmm -no lo había visto desde ese punto, realmente tiene razón, pero no soy de quienes aceptan tan fácilmente sus errores.

- No te enfades por favor neko -le digo acercándome a el para mirarlo de frente- el despertar contigo es el mejor regalo que pudiste darme.

- ¿A qué te refieres con eso del regalo? -lo abrazo y atraigo hacia mi sin ni siquiera terminar de acomodar mi ropa, no estoy pensando bien en estos momentos así que no puedo comprender lo que mi cachorro dice- no te entiendo.

- Pues por el mes de estar trabajando contigo -le digo mirándolo a los ojos- ¿sabías que Moki me dio un presente como recuerdo?, me regaló un reloj de Wall-E, igual al de el.

- Aunque no sabía lo que te había comprado, fue mi idea lo del regalo -le digo con aire de superioridad- se suponía que te lo entregaría cuando habláramos ayer por la noche, fue su idea hacerlo así, pero cierto cachorro no apareció.

- Lo siento neko, no lo sabía -bajo la mirada apenado por arruinar la sorpresa que me tenían- al parecer Moki no está enfadado.

- ¡Claro que no! el sí pudo darte su regalo, no como yo -le digo soltándolo y saliendo del baño, tratando de sonar mas apenado y decepcionado de lo que estoy- solo por tratarme así de mal, no te daré mi regalo, yo que esperaba un despertar mas amoroso.

- ¿En verdad me compraste algo? -le digo deteniéndolo del brazo antes que intente salir de la habitación- dime que es ¡POR FIS, POR FIS, POR FIS SETO!

- ¡Quizás si me dieses los buenos días como es debido podría pensarlo! -le digo mirándolo con mi mejor cara de inocente y me acerco para hablarle a su oído, algo que descubrí anoche le excita bastante- trata de convencerme cachorro.

POV Jono: Me acerco a mi neko poniéndome entre el y la puerta de salida, ahora que lo miro con detenimiento me percato que no esta tan enfadado como había pensado, me coloco en punta de pies y paso mis brazos alrededor de su cuello para alcanzar sus labios, le doy un suave beso casi tímido en la comisura de sus labios mientras el solo se deja hacer.

- Buenos días mi neko -ahora le acaricio sus deliciosos labios con mi lengua, escucho salir un suave gemido lo que produce que abra un poco su boca, así que aprovecho para introducir mi lengua en busca de la suya.

POV Kaiba: El sentir el roce de la lengua de mi cachorro en mis labios me hace gemir sin proponérmelo, así el tramposo logra colarse dentro de mi boca y comenzamos un apasionado juego de lenguas luchando por ver quien domina finalmente, lo tomo por la cintura aferrándolo mas a mi cuerpo y lo aprisiono contra la puerta, lo elevo con facilidad para quedar a la misma altura, realmente es mas delgado de lo que luce, mi cachorro enreda sus piernas en mi cintura mientras juguetea enredando sus dedos en mi cabello, mientras una de mis manos permanece en su cadera, la otra comienza a acariciar su delicioso trasero, ¡Kami! como me calienta el solo hecho de poder tocarlo, nos besamos hasta que la falta de aire en nuestros pulmones nos impide continuar.

- ¡Buenos días cachorro! -le digo con la voz entrecortada y sosteniéndolo aún le sonrío- esta sí es la manera de saludar a tu novio, espero no lo olvides cachorro travieso.

- No lo haré mi neko -le sonrío y le doy otro pequeño beso en los labios, pero cuando trata de profundizarlo se lo impido- vamos Seto, bájame, debo cambiarme para ir con Moki.

- Mmmmm -como puede ser tan cabeza dura y no dejarse llevar, muy a mi pesar lo bajo, no sin antes besar su cuello para dejarle una nueva marca, mucho mas notoria que la de la noche anterior- ve, en el desayuno de daré tu regalo.

- ¡No seas malo, no me hagas esperar! -le ruego poniendo la mejor cara de inocente que tengo- no puedo esperar, la curiosidad me matará.

- ¡JAJAJAJAJAJA! -mi cachorro resultó ser realmente curioso y manipulador, mejor trato de irme rápidamente o esa carita de cachorrito abandonado me terminará por convencer- si te lo doy ahora, Moki se dará cuenta que te vi antes que a el ¿acaso al esconderme no querías evitar aquello?

- Lo había olvidado -vaya ahora sí caí culpa de mis propias palabras- pero porque no me dices que es y yo pondré cara de sorpresa cuando me lo des.

- No seas tramposo -cuando estoy casi por salir le doy un suave beso- mientras menos te demores mas pronto podrás saber que es.

- Esta bien, eres malo neko -le digo mostrándole la lengua y una sonrisa- te veo abajo en 10 minutos.

Creo que por lo menos no he olvidado los viejos tiempos y en el tiempo acordado me encontraba bajando las escaleras con mi mochila en la mano, me siento algo nervioso con la confesión que le realizaremos a Moki, espero que el chibi no lo tome a mal, después de todo soy alguien común y corriente, no tengo nada extraordinario como para que Seto se fijara en mí, soy alguien de la clase trabajadora, si no fuese por todo lo que trabajaba en realidad podría ser considerado casi indigente, en materia académica soy un alumno promedio, ¡Kami! ahora que lo pienso ¿qué me vio Kaiba que se enamoró de mi?, mejor no pensar demasiado, aunque el chibi no tiene esos complejos sobre las diferencias entre las personas, además aún es pequeño así que mantiene intacta su inocencia, y sobre todo ama a su hermano y seguro no se opondrá a verlo feliz, aunque sea con un perro callejero, como me llama mi neko cuando discutimos. Dejo mi mochila en la mesa cerca de la puerta de entrada en donde ya se encuentra la del chibi y me encamino al comedor, antes de entrar respiro profundamente para calmarme, bueno, solo espero que suceda lo mejor para todos.

- ¡JONO!, que bien que ya bajaste -me dice con su entusiasmo de siempre- mira quien vino por el fin de semana.

- Ya nos habíamos visto Mokuba -le digo y veo el rostro pálido de mi cachorro, pensando seguramente que he olvidado nuestra conversación- le saludé luego de verte a ti.

- Es cierto Moki -le digo sentándome a la mesa, por poco me da un infarto pensando que mi neko le diría que nos vimos en cuanto el llegó esta madrugada, resultó ser mucho mas rápido que yo al vestirse- ya le había dado los buenos días a tu hermano.

- Bueno ahora que estamos todos, tengo que hablar algo contigo Mokuba -estoy algo nervioso, quien diría que revelarle el nombre de la persona que amo a mi hermanito me pondría así, mi cachorro solo observa en silencio- ¿recuerdas que hace un tiempo te hablé que estaba enamorado de alguien?

- Sí claro que me acuerdo -se ve algo confundido y ansioso el peque- ¿acaso seguiste mi consejo y ya te declaraste?

- Sí, y como lo esperaba aceptó ser mi novio -ni siquiera miro a mi cachorro, pues sé que no le a agradado la seguridad de mis palabras, además con esa frase a mi hermanito le ha quedado claro que se trata de otro hombre- dime ¿pero qué opinas de esto?

-Si te hace feliz es todo lo que me importa -vaya creo que la primera parte de la confesión lo ha tomado bien, por eso dejaré pasar el comentario de mi neko- pero dime ¿lo conozco?

- De hecho sí -tomo la mano de mi cachorro, el cual solo se ruboriza y baja la cabeza sin mirar a Mokuba- es Katsuya, hoy por la mañana se lo pedí.

- Espero que esto no te moleste Moki -mi voz sonó realmente nerviosa y casi en un susurro, Seto solo aprieta mas mi mano dándome confianza- yo solo deseo que tu estés de acuerdo pues no deseo ser causa de algún problema entre ustedes.

- ¡ESTÁS LOCO! -¡Kami! eso era lo que me temía, que el chibi no estuviese de acuerdo con mi relación con su hermano, por lo menos tuve una pequeña ilusión- ¡es la mejor noticia que me han dado! -dice poniéndose de pie y abrazándonos por el cuello a ambos.

- Moki, suéltanos un poco que casi no nos dejas respirar, ve a tu asiento y termina de desayunar -sabía que mi hermano lo tomaría bien, pero no esperaba que tanto- veo que mi elección te ha gustado.

- Jono es el mejor cuñado que pueda pedir -dice mirándome con su sonrisa de siempre- gracias al cielo y mis ruegos fueron oídos.

- ¿A qué te refieres con eso chibi? -ya estoy mas calmado, incluso me ha comenzado a dar hambre, aunque mi neko aún no suelta mi mano- neko ¿podrías devolverme mi mano para poder desayunar?

- ¡No! utiliza la otra, esta es mía -le digo besándola, veo su expresión de asombro y como se encuentra ruborizado hasta las orejas mientras Mokuba nos mira sonriente- esta bien, solo te la prestaré para que acabes de comer pronto y pueda darte tu regalo.

- ¡JAJAJAJAJA!, si que eres posesivo Seto -dice riendo ante las ocurrencias de su hermano y luego dirigiéndose a mi- sobre lo que me preguntaste antes Jono, sobre mis ruegos, pues verás, cuando tu novio me contó que estaba enamorado temí que fuese de alguien aburrido relacionado con su trabajo, así que todas las noches pedía que ese alguien fuese una persona como tu.

- ¿Cómo yo? -eso realmente me ha sorprendido, creo que también a mi neko que lo mira igual de curioso- ¿por qué alguien como yo, no te comprendo?, soy de lo más común.

- Alegre, de buen corazón, totalmente desinteresado cuando se trata de ayudar a alguien y fiel a tus amigos -sus palabras suenan tan sinceras- y que mejor que tener a la persona que desde que comencé a conocer, pensé sería perfecto para mi hermano mayor, me siento mucho mas feliz, pues, aunque suene algo egoísta, sé que me quieres tanto como Seto ¿qué mas podría desear?

- Me alegra que estés de acuerdo con mi elección Mokuba -le acaricio el cabello y le doy un beso en la frente, mi cachorro se ha quedado sin habla, se ve que está tratando de aguantar las lágrimas- ve a buscar mi portafolios, allí tengo el regalo de mi cachorro.

POV Jono: El chibi sale corriendo hasta el recibidor en donde anoche Seto dejó sus cosas, yo comienzo a llorar en silencio, jamás pensé que Moki pensara tan bien de mí, mi neko solo me mira en silencio y seca mis lagrimas con sus manos acariciando mis mejillas.

- ¿Sabes Kaiba? -le digo ya mas calmado y serio- si Moki no me hubiese aceptado no habría continuado con esta relación.

- No pienses en cosas que no pasaron -sé que mi cachorro lo dice en serio, solo me acerco y le doy un suave beso en los labios- eso no hubiese pasado, Mokuba te ama muchísimo, y una cosa mas ¡jamás vuelvas a llamarme por mi apellido! suena realmente frío y me fascina oír mi nombre en tus labios.

- Realmente se ven muy bien juntos -dice el chibi, ni siquiera me di cuenta cuando llegó- díganme ¿cuándo se lo dirán a nuestros amigos?

- Pues, por el momento prefiero mantenerlo en secreto -digo mirando a Seto para que no mal interprete mis palabras- no me gustaría que comenzaran a incomodar con sus preguntas a mi neko.

- Veo que me conoces bien cachorro -le sonrío para calmarlo, ya que sé está algo nervioso por que yo no comprenda sus buenas intenciones- lo importante es que sepan que eres un perro con dueño.

- ¡Deja de llamarme perro! -realmente sabe arruinar los momentos íntimos- cada vez que lo hagas te llamaré Setito, haber si te agrada.

- Mejor dejan esa tonta discusión y Seto, dale su regalo a Jono -dice interrumpiendo la respuesta de mi neko y dándole el portafolio a este, quien lo abre y saca una cajita cuadrada de color celeste de una joyería que hasta yo reconozco- no solo es para recordar este primer mes de Jono con nosotros ¿o estoy equivocado hermano?

- Tienes razón Mokuba -me giro para mirar directamente a los ojos a mi cachorro, ante su mirada expectante pongo en sus manos el presente y lo animo a que lo abra- espero y te guste, nunca había comprado algo que no fuese para Moki.

- Son realmente hermosos -dos dijes de plata según creo aunque no estoy realmente seguro, quizás después le pregunte a Seto, son pequeñas placas cuadradas que están sostenidas por una delgada cadena del mismo material, en uno hay una "S" grabada y en el otro una "K" en un hermoso monograma con el fondo de un dragón- aunque lo trates de ocultar, eres realmente romántico neko -le acaricio la mejilla y le doy un beso algo inocente.

- Ven deja que te lo coloque -le digo poniéndome de pie y tomando uno de los dijes- para que recuerdes que desde hace mucho eres el dueño de mi amor y mi corazón, para que lo sepas y salgas de la duda que seguro tienes no es de plata, es platino.

- Ahora ya son dos cosas las que no me quitaré nunca mas -no se que decir, solo hago lo mismo que mi neko y le pongo su dije le doy otro beso pero esta vez en la mejilla y le susurro al oído- tú no solo tienes mi amor y mi corazón.

- Lo se amor -tomo a mi cachorro para besarlo mas profundamente, aunque el se resiste al principio, seguramente pensando en que Mokuba se encuentra mirándonos, pero mi hermano debe acostumbrarse a estas demostraciones de amor, cuando ya he logrado que pierda su reticencia inicial y comienza a acariciar mi cabello con sus dedos somos interrumpidos, por la voz de mi pequeño e inoportuno hermanito.

- Hermano ¿aún podemos invitar a nuestros amigos? -ya había olvidado con toda la felicidad que me invade el hecho que mi neko nos había permitido la visita de nuestros amigos- ¿y cuándo compraremos mi mascota?

- Podemos ir por la tarde luego de clases a elegir tu mascota, y sobre tus amigos -¡demonios! había olvidado a esos fastidiosos, y yo que deseaba pasar el fin de semana solo con mis dos amores, sin dejar de abrazar a mi cachorro le respondo tratando de disimular mi mal humor- si desean aún invitarlos por mi no hay problema.

- Que opinas Moki si mejor lo dejamos para otra ocasión -ya sé que mi neko solo lo dijo para mantenernos entretenidos en su ausencia, además se que no son de su agrado- así el fin de semana nos quedamos jugando con tu nueva mascota.

- Aunque me gusta estar con nuestros amigos -dice sin molestia en su voz y acercándose para abrazarnos- prefiero mil veces pasar el tiempo con mi familia en casa.

- Sería divertido no tener que ir a clases y quedarnos en casa -digo mirando a Moki con cara de resignación- lástima tenga que existir el colegio.

- Eso lo puede desear solo una persona tan irresponsable como tu cachorro -le digo sonriéndole y soltándolo del abrazo pero tomando su mano para dirigirnos a la salida- vamos o llegaras tarde Mokuba.

- Que aburrido eres Seto -el rostro del chibi es realmente divertido- bueno si no queda de otra, dime ¿nos llevarás tu?

- Iremos en la limosina -en realidad no tengo ganas de conducir- Roland ya la tiene preparada.

- ….. -seguimos al peque en silencio y cuando llegamos a la salida vemos que Roland está esperándonos con la puerta de la limosina ya abierta, Moki le saluda y de un solo salto entra lanzando su mochila sin cuidado, yo solo presiono la mano de mi neko para que no le regañe ante su comportamiento infantil, después de todo es solo un pequeño niño que hoy se ve realmente feliz.

- ¡Buenos días señores! -dice haciendo una leve reverencia y sonriendo al ver que Seto no suelta mi mano- ¿ya se siente mejor señor Jono?

- ¡Buenos días señor Roland! -le digo algo sonrojado por lo que implica su pregunta- ya estoy perfectamente, gracias por preguntar.

- Cachorro sube de una buena vez o se nos hará tarde -dice mi neko con una dulce sonrisa en su rostro- al colegio de Mokuba, Roland.

- Como ordene señor -dice cerrando la puerta tras Seto, en segundos lo veo ocupar su lugar y subir el vidrio separador.

- Hermano ya decidí que deseo un perro -dice el chibi entusiasmado sentado junto a mi neko- con Jono hemos investigado y son mas recomendados los perros a otras mascotas, aunque aún no se de que raza.

- ¡JAJAJAJAJA!, ¿así que investigaron? -creo que no solo a mi hermano le atrae la idea de una mascota- entonces esta tarde iremos y podrás elegirlo.

- Hay varias razas que se supone son indicadas para los niños pequeños -le digo seriamente para que mi neko vea que no hablamos a la ligera- aunque a mi me gustan todos los animales en general.

- ¿Por eso eres amigo de ese mono? -le digo para molestarlo un poco- y de esa cotorra y….

- Y tengo por novio a un neko egocéntrico -le interrumpo, pues no deseo comenzar a discutir- aunque lo que siempre desee tener fue un caballo.

- Con razón te agradaba tanto tu trabajo de verano en esa finca -dice el chibi recordando mi antiguo empleo.

- Señor, hemos llegado al colegio del joven Mokuba -dice Roland por el intercomunicador.

- ¡Cuídate! y recuerda que vendremos por ti al finalizar las clases -le digo dándole un beso en la frente- si tienes problemas no dudes en llamarnos.

- Solo recuerda una cosa Moki -le digo dándole un beso en la mejilla y su abrazo acostumbrado- diviértete mucho con tus compañeros.

- No te preocupes Seto y claro que la pasaré bien con mis amigos -dice saliendo de la limosina- hasta la tarde ¡Hermanos!

- ¿¡HERMANOS!? -ambos respondemos a la vez y el chibi solo cierra la puerta tras el dejándonos asombrados ante su frase.

- ¡Ven aquí cachorro! -me inclino hacia el y tomándole de la mano lo jalo hasta dejarlo sentado en mis piernas- ¿así que soy un neko egocéntrico?

- MUY egocéntrico -le digo besando sus labios muy suavemente- pero sabes que eso me encanta, pues solo yo conozco tu verdadera personalidad.

- Cachorro, no creo poder soportar el no poder tocarte en clases, eso será un martirio -le digo acariciándolo sobre la ropa y besando su cuello- ¿regresemos a casa?

- Seto…. mmmm no me tientes -nuestros miembros están comenzando a despertar solo con nuestros roces, como desearía aceptar su propuesta- hoy tengo….ahhhh….examen de inglés, tu estás exen…..ahhh….to pero yo no.

- No seas malo cachorro -no me importa que mi voz suene casi suplicante, meto mis manos bajo su camiseta y comienzo a jugar con sus pezones, que deliciosa es la sensación de sentir la piel de mi cachorro- deseo probarte…..ahhhhh…..como tu ya lo hiciste conmigo.

- Amor…..ahhhh…..nada me agradariaahhhhh mas -por mi dejaría que me poseyera incluso en el piso de la limo, ¡Kami! sus besos y caricias me enloquecen tanto que le he comenzado a quitar su chaqueta en busca de abrir su camisa para también sentir su piel cálida- ahhhhhh no….no sigassssssss por favor, mañana no tengooooohhhhhh -ahora mi neko está acariciando mi miembro por sobre la tela del pantalón- ahhhhhh Setooohhhhh…

- ¡Eres toda un tentación cachorro! -lo recuesto sobre el asiento y sin dejar de besarlo y acariciarlo con una mano libre le bajo el cierre del pantalón e introduzco mi mano en su ropa interior para sacar su pene, pero el odioso sonido de mi teléfono hace reaccionar a mi cachorro.

- ¿Respon….derás? -le digo casi sin aliento, mirando el rostro enfadado de mi neko- puede ser importante.

- No quiero -como hacerlo si lo único que puedo pensar en estos momentos es en lo deliciosamente tentador que luce mi cachorro, con su rostro sonrojado y casi sin aliento, el solo me mira con reproche- no me interesa quien llame, solo quiero seguir probando la deliciosa piel de mi cachorro.

- Mañana….solo Moki tiene ahhhhhh…clases -le digo tratando de calmar mis gemidos, algo casi imposible pues mi neko aún mantiene mi pene en su mano y de vez en cuando lo acaricia- luego del desayunooohhhh…ahhhhh ahhhhhhh seré todo tuyo ahhhhh…Seto haré lo que desees ahhhhhhh todo el díaaaahhhhhhh…

- Esta bien -quien podría rechazar aquella propuesta, tener a mi cachorro todo el día exclusivamente para mi, pero aunque no lo desee debo dejar tranquilo su miembro pues sus gemidos me calientan mas de lo que el pueda pensar, le ayudo a ponerse de pie y por fin respondo - Bueno… ¿Hoshisuka que quieres?

- ….. -mientras mi neko habla con su asistente me subo el cierre del pantalón y arreglo un poco mi uniforme que con todas las caricias y roces me ha quedado mas desordenado de lo normal, luego que estoy casi decente hago lo mismo con la ropa de Seto, mientras continúa su plática solo me sonríe y me acaricia la mejilla agradeciendo mi gesto, además logro oír algo de lo que su asistente le dice sobre ¿reacomodar sus citas canceladas? lo miro interrogándolo en silencio hasta que finaliza.

- Seto ¿a qué se refiere con eso de que cancelaste unas citas? -según lo que logré entender, mi neko regresó sin acabar del todo su trabajo- ¿pensaba que no tenías nada programado este fin de semana, por eso habías podido venir estos días?

- Mmmm -mi cachorro luce algo confundido, por suerte Roland me salva de no tener que responderle en estos momentos ya que nos avisa que estamos en la esquina en la que mi cachorro acostumbra bajar- en el receso te contaré.

- ¡Está bien! te esperaré en la azotea ¡te amo neko! -le doy un beso en la mejilla y luego uno muy profundo en los labios y me bajo de la limo.

- ….. -ese perro malcriado, ni siquiera me deja responderle cuando sale casi corriendo, en todo caso hizo bien, ya que aunque se hubiese negado lo habría terminado secuestrando el resto del día, estoy algo decepcionado por no poder estar hoy juntos, aunque en mi rostro sé que hay una tonta sonrisa, como amo a este cachorro revoltoso, soy completamente adicto a todo su ser.

Por fin llego hasta las puertas del salón, como siempre soy el primero en hacerlo, así que tendré unos minutos de paz antes que el resto llegue con su acostumbrado bullicio, mi cachorro siempre se las ingenia para esperar al enano de Yugi y a Atemu en la esquina del instituto para así entrar los tres juntos. No han pasado ni 10 minutos y siento la ruidosa risa de Jono, el solo oírla hace que mi corazón se acelere, aunque solo lo he dejado de ver estos momentos, para mi parece una eternidad. Los veo entrar y dirigirse hasta donde me encuentro, por lo visto durante mi ausencia el sector cercano al asiento de mi cachorro y el ojón se ha convertido en el lugar de reunión del grupito de idiotas amigos del cachorro, pues veo que Yami camina hasta acá sentándose frente a sus puestos.

- ¡Buenos días Kaiba! -saluda Yami a mi neko con su acostumbrada formalidad- veo que ya regresaste de tu viaje.

- ¡Buenos días Kaiba-kun! -dice sonriente como siempre mi amigo Yugi antes de sentarse- me da gusto que estés de regreso.

- Buenos días -solo porque mi cachorro me mira esperando sea educado y responda a sus saludos lo hago, pero enseguida continúo con mi trabajo en la laptop.

- ¡Vaya! así que el hijo preferido de Bastet(1) se ha dignado a mezclarse con los simples mortales -le digo tratando de sonar normal y evitando mirar sus penetrantes ojos azules mientras mis amigos sonríen ante la comparación- dime ¿acaso te aburriste de ser adulado?

- ¡Para nada perro! -lo miro fijamente tratando de ponerlo nervioso, creo que esto de ocultar lo nuestro a los idiotas de la escuela puede ser muy divertido- solo vine para que no extrañaras a tu dueño.

- ¡Setito, Setito! -le digo sonriendo ante su incomodidad al ser llamado en diminutivo y tirándolo de su corbata y gabardina blanca para acercarlo- ¿quién te dijo que…...

- ¡JONO-KUN! -dice mi amiga algo enfadada e interrumpiendo el juego con mi neko- no molestes a Kaiba-kun, seguro está ocupado, no como tu.

- ¡Mira niña tonta! -le digo molesto por su intromisión- no te metas en las conversaciones de un amo y su mascota.

- ¡No seas mal educado! -no creo que haya sido la intensión de molestar por parte de Tea, solo trató de evitar nuestra común discusión- ella solo trataba de defenderte.

- ¡No necesito que nadie me defienda! -la estúpida de Gardner está pálida parada junto al idiota de Atemu, incluso mi cachorro se ha quedado en silencio ante mis palabras- mucho menos de mi perro.

- ¡No soy tu perro, neko engreído! -no se por qué le gusta enfadarme- y no seas mal educado Setito.

- ¡Deja de llamarme así! -le digo a mi cachorro, por suerte ya no discute por culpa de la idiota ¿cómo se le ocurre regañar a mi cachorro?- ¿acaso no oyes a tu amo perro?

- Si tú me llamas perro, yo te diré Setito -le digo sonriendo con malicia- o ¿acaso no te gusta SE TI TO?

- Me llamo Seto, -le deletreo mi nombre como si de un niño pequeño se tratara- ¿comprendes? SEETOO.

- ¡Está bien! si lo pides de ese modo te llamaré Seto -digo riendo ante el asombro de mis amigos y la sonrisa de mi neko que pasa desapercibida para quienes no lo conocen como yo, pero antes de seguir siento como soy apresado por los brazos de Tristán- ¡Tris!, ¿podrías soltarme? no me dejas respirar.

- Lo siento amigo es la costumbre -dice dejándome libre por fin y sentándose junto a Yami, miro el rostro de mi neko que no luce nada feliz- así que este engreído regresó.

- ¿Por qué no te largas a tu puesto Taylor? -este idiota me tiene harto, ¿cómo se le ocurre poner sus sucias manos en mi precioso cachorro? -deja de molestar con el perro, y aléjate que dejas este lugar apestando a mono.

- ¡Seto! deja de molestar a Tristán -le digo para que no comience una discusión o mejor dicho no pase a una verdadera pelea- y tu Tris, deja ya de estar siempre abrazándome y buscando pelea con el neko.

- ….. -no digo nada solo chasqueo la lengua molesto y me dedico a trabajar tratando de no prestar atención.

- ¿Oye por qué lo llamas por su nombre? -dice reaccionando recién a mis palabras- no me digas que por fin nos ha permitido el "gran honor" -haciendo unas comillas imaginarias.

- ¿También podemos llamarte por tu nombre Kaiba-kun? -dice mi amiga ilusionada ante la idea.

- ¡POR SUPUESTO QUE NO! -esta vez si que me han hecho enfadar, como se les ocurre que podrían llamarme de forma tan personal, y esa idiota realmente no puede ser mas hueca- ha nadie le he dado el permiso de hacerlo, ¿lo entendiste perro?

- ¡Ya te dije SEETOO! -digo recalcando su nombre y mirándolo de frente en forma desafiante- mientras me digas perro te llamaré por tu nombre.

- Entonces te diré cachorro -veo que el grupito sigue atento nuestra discusión, mas parecemos la entretención del día, espero que mi cachorro comprenda el juego, pues me encanta cuando me llama por mi nombre y a mi llamarlo cachorro.

- ¡No le sigas el juego Jono! -dice algo molesto mi amigo, pero con mi neko hemos llegado al punto perfecto, podré seguir llamándolo por su nombre de vez en cuando y el utilizando el apodo que me encanta cuando sale de sus labios- este pesado solo quiere molestarte.

- ¡Creo que es mejor no discutir contigo Seto! -le estoy dando la espalda a mis amigos así que no ven cuando le lanzo un beso a mi neko- así que lo dejamos por hoy.

Me siento tranquilamente en mi puesto ante la mirada divertida de Yugi y Yami y enfadada de Tristán y Tea, uno por dejar que mi neko me llamase cachorro y la otra por osar llamarlo por su nombre, por suerte no tuvieron tiempo de cuestionarme nada ya que entró el maestro y fueron obligados a dirigirse a sus respectivos puestos. La mañana pasó muy tranquilamente hasta que el profesor de inglés se presentó para tomar el dichoso examen, debido a que mi neko está exento le fue permitido salir del salón y regresar luego del receso, el resto de los mortales tomamos la prueba en silencio, como mi nivel ha mejorado solo me tomó un par de minutos concluirla ante la mirada asombrada de mis amigos, supongo que han de pensar que la entregué sin responder todo, pero ya se los aclararé luego.

Aclaraciones:

(1) Bastet: es una diosa de la mitología egipcia, también denominada Bast, cuya misión era proteger el hogar y simboliza la alegría de vivir, pues se considera la deidad de la armonía y la felicidad. Se representaba bajo la forma de un gato doméstico, o bien como una mujer con cabeza de gato.