CAPÍTULO 9: Abismo de la desesperación.
CASA KOMORI...
Hacia ya unas semanas atrás, la familia había recibido la última llamada de los secuestradores. Tanto los padres como Christa y Kou, no podían creerlo. Aunque muy a su pesar las últimas palabras que pronunciaron al otro lado de la línea, eran totalmente ciertas; "Si no consiguen el dinero dentro de dos meses... su hija tendrá que apoyarnos un poco" seguido de ello una risa un tanto perturbadora -aunque en realidad nerviosa- Haru no consiguió responder a eso pues colgaron rápidamente.
Haru se sentía mas afligido que nunca, sus ojos grisáceos poco a poco dejaron de reflejar alegría y calidez, para cambiar a tristeza y a... nada. Tras aquella última llamada comenzó a pensar que quizás el realmente no era una buena persona, que quizás lo que él hacía no era más que una forma de llamar la atención, de humillar a los demás, de mostrarse como alguien superior, pero descartó todo aquello; no, todo lo que él hacía era por los demás, si realmente fuera alguien así quizás Yuu no estaría con él, Kou y Christa no le tendrían tanta estima. Y, aun después de que Christa, Kou y su esposa le ayudarán a ver aquello, él aún no recupera aquel brillo de alegría en su mirada.
El solo pensar que quizás esta es la última oportunidad de salvar a tu niña. La única oportunidad de volver a verla... no le permitía reír otra vez.
Su esposa estaba doblemente preocupada, esto se debía a su hija y a su esposo. Ella nunca había visto a Haru tan decaído, lo cuál hacía que ella estuviera igual. Durante todos esos meses ella no comía como era debido, se saltaba algunas comidas y tomaba agua o té. Christa comenzaba a darse cuenta de sus pequeños "olvidos", como ella solía decirle.
Los oficiales acudían a su casa regularmente para ver como se encontraba la familia e informales de los avances en el caso-que en su mayoría no eran favorables-.
Tras esos días también fueron regularmente visitados por Tougo, Cordelia y Richter-De forma alternada, un día Cordelia y Tougo y otro Richter y así-, aunque estos claramente sabían todo. Para Christa y Kou eran sospechosos, aunque no querían levantar falsos aún.
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Todo parecía terminar de forma placentera, tener un final feliz, tener una luz al final del túnel.
Después de muchos esfuerzos, al fin habían conseguido la mayoría del dinero -el cuál había incrementado con el paso del tiempo- en un tiempo bastante bueno. Haru tuvo que trabajar el doble y Yuu consiguió un nuevo empleo. Además de eso, Kou y Christa les apoyaron -ambos compartieron sus ahorros y buscaron un empleo temporal- con una cantidad bastante alta, que ninguno de los dos estimaba. Haru y Yuu se negaron a recibir tal cantidad en un inicio, entonces Kou les dijo:
—No, tómenlo. - El rubio sostenía un sobre amarillo que contenía el dinero—Véalo como un pago—Haru le miró confundido.
— ¿Pago?... no lo entiendo, son tus ahorros para la escuela de aviación... —Haru negó.
— Por todo lo que me ayudó... nunca pude pagarle — El rubio bajó la mano que sostenía el sobre -quedando esta en su costado- y con su mano libre tomo a Haru por el hombro — Usted me salvó... de no ser por usted... yo estaría en prisión pagando por un crimen que no cometí, salvó mi vida... si usted no me hubiera visto esa noche... no estaría aquí. Siempre quise pagarle aquello de alguna manera... y si y esta es esa manera... lo haré. La escuela puede esperar, Yui no — Volvió a mostrarle el sobre. Soltó su agarre en el hombro y tomó su mano y colocó el sobre sobre esta—Hablo enserio, esto no me afectará... siempre puedo ahorrar más- El rubio le sonrió.
—Gracias... yo... te lo pagaré — Haru guardo el sobre en el bolsillo de su pantalón y sonrió al rubio.
— Ya le dije... no es necesario, es una gran persona... y no debería estar pasando por esto, nadie debería.
—Sr... Komori... etto... — Christa se acercó a ambos con su habitual timidez. En sus manos sostenía un sobre parecido al de Kou.
—Chri-Christa... no es necesario... enserio — Haru no podía aceptar tal acto departe de sus amigos -ya que para él los consideraba mas que empleados-
— Si aceptó el de Kou... puede aceptar el mío... yo... quiero ayudarle a Ud. a su esposa y a la niña... ustedes son como mi familia... es lo menos que puedo hacer — Christa le tendió el sobre, su rostro mostraba una determinación impecable, sus actos eran sinceros. Sus ojos rojos lo demostraban, ese brillo de honestidad.
Finalmente Haru suspiró, tomo el sobre y agradeció a ambos. Repitió miles de veces que les pagaría aquello de vuelta, y ellos repitieron que no era necesario.
Para ambos Yui era como una hermana -debido a que ambos perdieron a su familia desde pequeños-. Haru y Yuu los trataban como de la familia, debido a que se ganaron su confianza casi de inmediato. Para ellos... eso era algo nuevo, el no ser tratados como inferiores por gente con más dinero -en el caso de Christa- o ser vistos como delincuentes por estar en el lugar equivocado-en el caso de Kou-.
Esa misma tarde... cuando todo parecía terminar feliz, cuando al fin encontraron la luz al final del túnel; Yuu, quién había cargado con su preocupación en silencio. Cayó presa de una enfermedad, con la cual llevaba meses ocultando.
Disculpen, creo que en el cap anterior lo coloque como el nueve. En realidad es el ocho... me confundi, nuevamente desculpas por eso.
Mañana les traigo el cap 10 y el 11 nwn , nos leemos luego
Besitos de chocolate! :3
