Capítulo X: "Enamorada de la Serpiente"

-"¿Qué se supone que elija? Pensaba que esto sería realmente bueno pero, ¡¿Por qué tengo que decidir?! Se suponía que sólo venía para ver como trabajaba un Mortífago ¡Maldita sea!" –pensaba Draco mientras continuaba maldiciendo todo lo que le molestaba. –"Si escojo cualquier opción, se que iría a Azkaban… ¿Quizás debería deshacerme de Dumbledore? No, no sería la mejor opción para mi, pero, ¿Simplemente debería usar los maleficios imperdonables en Sangres Sucias? No quiero hacerlo… Esto es realmente malo, ¿Por qué me rehúso tanto?"-

-Dependerá de ti, Draco…Quiero tu decisión mañana o consideraré que no quisiste esmerarte para este gran trabajo. Sin embargo, si no llegases a tener tu decisión lo antes posible, mantente a las consecuencias. –finalizó el Señor Tenebroso con una mirada amenazante ya que después de lo ocurrido, él sólo desapareció con Naginni.

-¡¿Qué es lo que pasa contigo?! –exclamó Lucius con enfado. – ¡Espero que decidas rápidamente! De lo contrario los Malfoy pagaremos las consecuencias, no sólo tú saldrás afectado. –refunfuñó Lucius mientras éste se marchaba del lugar con indignación.

-Tu padre tiene razón, debes tomar esto con seriedad porque ¡Esto no es ningún juego! Tú sabes muy bien que nuestras vidas peligran más que nunca. Sólo…no seas imprudente, Draco. –imploró Narcissa preocupadamente, pues no quería que el Señor Tenebroso se enfadase mucho más de lo que estaba.

-¡Eso no es mi culpa! ¡Yo sólo venía a mirar el trabajo de un Mortífago, no para que me asignaran una tarea!. –dijo Malfoy malhumorado.

-El Señor Tenebroso hace esto ya que prueba la fidelidad de cada uno de sus servidores… Pero, ahora que lo pienso, esto debería alegrarte, ya que tienes la oportunidad de utilizar los maleficios imperdonables en Sangres Sucia, ¡Tu deshonras a los Sangre Sucias! Así, que ¿Cuál es el problema? –cuestionó Narcissa con cordura.

-Esto… ¡Esto no debería importarte! –replicó con enfado mientras salía corriendo de aquel lugar, para aclarar sus pensamientos, donde nadie pudiese molestarlo.

-"¡Te culpo a ti Granger, por tu culpa estoy en ésta situación! ¡Me las pagarás algún día! Aunque… de cierta manera me estoy volviendo más vulnerable cuando se trata de ti. ¡Mierda! Esto me tiene realmente mal. –pensaba mientras en su débil mente, la chica apareció de la nada con su mirada tan cálida y llena de vida… de cierta manera, el chico podía tranquilizarse cuando solía pensar en la mirada de Hermione.

Después de un largo rato, el chico pudo quedar completamente tranquilo, hasta llegar el punto de casi estar adormecido…pues había logrado quedar completamente despejado de aquellos pensamientos estresantes ya que después de relajarse, el chico pudo pensar en una idea que quizás, sería de su agrado. –"Se me ha ocurrido algo, espero que quizás funcione. De lo contrario, no saldré vivo ésta vez, no se cual será la reacción de ÉL si llegase a descubrir lo que tramo ahora mismo. Pero que más da, para entonces ya lo habré hecho." –pensó Draco con orgullo y despreocupación, pues realmente estaba seguro de sí mismo y de su decisión.


-¡Harry! ¡Espera! –vociferó Ron con un pequeño exalto, mientras que éste comenzó a seguir con rapidez a Harry.

Después de un largo tiempo de seguir a Harry, Ron por fin pudo lograr alcanzarlo. -¿Qué es lo que tramas Harry? –farfulló Ron con moderación.

-Ron, no hagas ruido. –susurró Harry con cautela mientras observaba un determinado lugar. –Al parecer "el acosador" de Hermione, continúa siguiéndola. –reafirmó Harry perseverancia.

-¡¿Quién es ese maldito?! –exclamó Ron con brusquedad.

-¡No hagas ruido! –continuó susurrando Harry, pero eso no había funcionado del todo, ya que el acosador de Hermione, giró su mirada hacia donde escuchaba aquellas voces de Ron y Harry, por lo tanto, él se acercó cautelosamente hacia aquel lugar. Mientras tanto, Ron y Harry pudieron salir intactos ésta vez ya que lograron esconderse en los baños del primer piso.

-Casi nos pilla, debemos tener más cuidado la próxima vez. –aclaró Harry con perspicacia.

-¿Volveremos a hacerlo? –cuestionó Ron.

-Claro, no debemos dejar que él le haga algo a Hermione, pero para eso… debemos avisarle a ella que alguien la sigue. –contestó Harry con sabiduría.

-Tienes razón. –dijo Ron.

Y así, ambos quedaron en los baños del primer piso por un largo tiempo… pues creían que aquella persona sospechosa los pillaría inmediatamente después que salieran de aquel sitio, así que por ello, Harry y Ron decidieron aguardar hasta que pasara un buen tiempo. Después de todo, ellos debían cuidar a Hermione.

Después de ese largo tiempo, ambos chicos decidieron salir del sitio para comenzar a buscar a Hermione, ya que estaban dispuestos a hacer lo que fuese para poder protegerla, después de todo, ella es su mejor amiga. Sin más preámbulo, ambos decidieron comenzar a buscarla en la Sala Común de Gryffindor ya que probablemente ella se encontraría principalmente allí.

Cuando ambos chicos entraron a la sala, notaron a la chica sentada, en uno de los sillones rojo aterciopelado. Ésta leía un libro como de costumbre.

-¡Hermione! –ambos chicos exclamaron al mismo tiempo. A lo que ocasionó que la chica de cabello alborotado se girase rápidamente y con precipitación hacia Ron y Harry.

-¡Ron, Harry! ¿Qué ha pasado? –preguntó con inquietud.

- Harry y yo tenemos algo que decirte. –titubeó Ron.

- Verás, hay alguien que te está acosando. –pronunció Harry.

Después de decir aquello, hubo un gran silencio, pues la chica había quedado boquiabierta. Hermione no creía que realmente hubiese alguien que la acosara, pensaba que solamente era parte de la imaginación de sus amigos. Quizás, para protegerla de cosas que no estaban pasando, o simplemente porque querían burlarse de ella.

-Chicos, no me hagan reír ¿Quién podría acosarme? –rió la chica irónicamente.

-¡Quizás es uno de tus seguidores! –bufoneó Ron.

-Vamos Ron, ambos sabemos que no es así… no tienen porque engañarme con eso. –contestó Hermione.

-Probablemente sea cierto, pero los tres sabemos que la única que se está engañando, eres tú… Vamos, ¡Últimamente tienes muchos estúpidos chicos detrás de ti, pero solamente finges no darte cuenta. Ya no nos cuentas nada y no nos dices que es lo que pasa contigo!... ¡Ah! ¿Pero que estoy diciendo?, quizás lo mejor sea que deberías tener más cuidado la próxima vez. Es todo. –dijo Ron con amargura mientras éste se dirigía a los dormitorios de chicos.

-No te enfades con él, solamente está preocupado por ti… al igual que yo. Buenas noches. –finalizó Harry mientras éste se marchaba de aquel lugar.

-"¿Engañarme…a mi misma?, esto, ¡esto no es así Ronald!, es más difícil de lo que piensas. ¿Y cómo podría decirles que es lo que pasa conmigo? Si les dijese, definitivamente ganaría su decepción y su odio hacia mi, no sabría con exactitud si volviésemos a ser amigos, o si tan siquiera me dirigirían de nuevo la palabra, porque al parecer yo…Yo me he enamorado de Malfoy, ¡me he enamorado de una de las personas que más odian mis dos grandes amigos! Esto es realmente malo, creía que si ayudaba a Neville, podría olvidarme de todo, pensaba que si investigaba en mis libros más sobre estos sentimientos, descubriría la respuesta, pero supongo que esto no es así, ya que la respuesta siempre estuvo allí. Lo siento Harry, lo siento Ron, pero yo, me he enamorado de una Serpiente. Esto me convierte en una persona muy cruel con ustedes ¿no es así?" –pensaba la chica mientras de sus ojos caían lágrimas de decepción, ya que sentía que le estaba fallando a sus amigos al enamorarse de Draco, pero después de todo, ella no podía hacer nada. Puesto que si continuaba ocultando sus sentimientos, se continuaría sintiendo mal consigo misma. Así que sin más, la chica subió por aquellas escaleras y se dirigió a los dormitorios de chicas dispuesta a dormir.. Después de todo, un nuevo día llegaría.

A la mañana siguiente, la chica despertó insólitamente confusa, pues sus pensamientos de anoche la habían desconcertado por un momento. Ella no sabía como podría mirar a la cara a Ron y a Harry. ¿Qué es lo que debería decir? ¿Quizás debía evitar a sus amigos para que ella no se sienta incómoda? No, eso demostraría que ella realmente se engaña a sí misma.

-"Sólo sé tú" –se decía a si misma para intentar motivarse, ya que no quería continuar preocupando más a sus amigos de lo que ya se encontraban, puesto que lo consideraba muy injusto de su parte.

Mientras ella salía de aquel dormitorio, pudo percatarse de que no había rastro de sus amigos. Así que pensó que quizás podrían estar en el Gran Comedor. Y sin más, se dirigió ahí.

-¡Hermione!, ¡Hola! Hace tiempo que no hablamos constantemente. –dijo una voz con un tono dulce. Y tras decir aquellas palabras, la chica se giró repentinamente.

-¡Ginny! –exclamó Hermione con motivación. –Realmente lo siento, últimamente he estado ocupada ayudando a Neville. –añadió mientras ambas se dirigían hacia el Gran Comedor.

-Ahora entiendo, la verdad Harry ha estado muy preocupado por ti, él me ha dicho que algo está mal contigo. –señaló Ginny con preocupación. -¿Está realmente todo bien?

-Lo sé, y me siento mal por hacerlo preocupar, al igual que Ron… Pero está todo perfecto. –dijo mientras aún se continuaba sintiendo culpable, puesto que tampoco podía contarle todo a su mejor amiga. –Adelántate, iré rápido a la biblioteca a por un libro que olvidé. –dijo mientras comenzó a correr, pues no quería que Ginny la detuviese y también la hiciera preocupar. –"Aunque realmente quiero ir de nuevo a la biblioteca, ya que de cierta manera olvidé tomar otro libro aparte del que tomé ayer" –pensó mientras continuaba corriendo por aquellos pasillos.

Al llegar allí, buscó el libro en la sección de plantas domésticas, ya que debía tomarlo para la clase de Herbología. Al encontrarlo, notó que estaba fuera de su alcance ya que el libro estaba muy alto, el cual, Hermione no podía alcanzarlo. –Mierda, está muy alto.

-¿Buscas éste libro? –pronunció una voz detrás de Hermione, mientras éste tomaba el libro y lo cogía. –Aquí tienes. –añadió.

-¡Eh! Si, gracias…-dijo la chica mientras ésta quedaba confusa. –Lo siento, debo ir a clase.

-¡E…espera! Te acompaño, también mi primera clase es Herbología.

-Claro, como quieras. –dijo la chica, pues no quería ser más descortés de lo que ella creía que actuaba. Así que sin más, ambos se dirigieron a clases.

-¿Cómo fue que realmente supiste que mi primera clase era Herbología? –Cuestionó la chica con intriga –"A decir verdad, jamás lo había visto". –pensó.

-¡Ah!...V-vamos en la misma clase, pero no creo que me hayas notado mucho, después de todo… No hablo con muchas personas.

-Ya veo ¿Y cómo es que te llamas? –preguntó Hermione ansiosamente.

-M-mi nombre no importa… ¿sabes? D-debo irme. ¡Adiós! –dijo mientras comenzó a correr, corrió demasiado rápido que ocasionó que Hermione lograra perderlo de vista con facilidad.

-Que chico más raro ¿Se habrá adelantado? Y más importante aún… ¿Quién era él? –comenzó a preguntarse la chica con confusión. –Da igual, no importa eso ahora… debo llegar rápido a clase. –dijo mientras salía corriendo de aquel lugar con mucha rapidez.


-Bien Draco, ha llegado el momento, ahora ¡dime lo que has decidido!

-Lo he estado pensando y creo que lo mejor será… ¡usar los maleficios imperdonables en Sangres Sucias!, ese siempre ha sido mi deseo. –dijo Draco con firmeza.

-Bien hecho Draco, bien hecho. ¡Ahora sólo demuéstralo y te convertirás en uno de mis fieles servidores!. Cada vez que uses algún maleficio imperdonable, tu varita por sí misma contará cuantas veces lo has hecho y también con que Sangre Sucia has usado ese maleficio. Al final de tu séptimo año, comprobaré si en realidad lograste hacer tu tarea, para eso, primero debes comenzar con todos los Sangre Sucia de Hogwarts, después que lo hayas hecho, no importa si lo vuelves a aplicar con alguien más… ¡Ya que tu prioridad es Hogwarts!, ¡No me decepciones, o yo mismo acabaré contigo!

-¡Claro que lo demostraré! –dijo mientras se formaba una mueca de satisfacción en su rostro.

-Ya quedó todo claro, así que ven Naginni, ¡Debemos irnos! –dijo el Señor Tenebroso mientras de nuevo desaparecía con la serpiente.

-¡Ahora no falles, debes hacerlo Draco! –dijo Lucius mientras continuaba preocupado de que algo llegase a salir mal. -Debes preparar de nuevo tu equipaje, después de todo, mañana regresas a Hogwarts.

-Está bien padre. –dijo mientras éste se dirigía a su habitación. –"Espero que esto realmente funcione, no escogí ésta decisión sólo porque sí". –pensó Draco mientras que esa mueca de satisfacción que tenía segundos antes, se convirtió en una de ¿preocupación?


¡Hola a todos!, aquí dejo el capítulo 10 un poco tarde xD.
¿Qué es lo que tramará Draco al decidir usar los Maleficios imperdonables en Sangres
sucias? ¿Funcionará lo que trama? Sólo diré que lo que trama, afectará mucho a lo largo de la historia.
Espero y les haya gustado ;)