Hola queridos lectores, soy Nara y pido sumamente disculpa las actualizaciones demoraron, la vida como saben no es fácil y como mujer de 21 años que ahora soy, debo tomar muchas responsabilidades, como una desgracia para cualquier autor la inspiración se esfuma.
Pero infinitamente gracias por esperar, por leer aun sabiendo lo olvidado que esta, por darme fuerzas más que nada esperar…
Espero recuperar lectores y como el deseo del cualquier autor atraer más de ellos.
Bueno ahora a empezar la función
Capítulo 10: verdades.
El ruido de la lluvia golpeo el ventanal del castillo, haciendo el golpeo una hermosa sonora, que calmaba el alma, el desorden emocional de la pelinegra, suspiro soltando un poco su tristeza y abrió los ojos mirando la oscuridad nunca imagino volver al castillo, a su hogar, a su cuarto y a su soledad. Parpadeo tratando de no llorar le había prometido a su padre que no lo haría, pero como no hacerlo cuando hay dolor en su alma, en su corazón, como aliviar ese dolor sino más que llorando. Lloro en silencio tomándose el pecho. El tumulto de su corazón acrecentaba un poco más ¿Por qué tuvo que pasar por eso? Ella no lo sabía, solo sabía que era un suplicio.
– el amor no es amor sino duele… siempre escuche decir que el amor dolía, me reí pero es muy cierto –Kei entro con una bandeja en sus manos que deposito en la mesita, se acostó detrás de ella y la abrazo tan fuerte como si fuera que ella se escapase. – hola Milk no quería reencontrarnos así pero nadie es dueño del futuro ni destino.
– Keiko… –lloro con más fuerza a sentir ese abrazo tan protector, tan cálido, tan maternal. – te extrañe mucho, te necesito tanto…
– Lo sé pero ahora estoy aquí –le beso la cabeza con amor. – llora todo desahógate, ahora estoy aquí para ti.
La más joven de las Ox le hiso caso, desahogo toda aquella amargura, las libero mediante aquellas gotas saladas que emanaban una tras otra. Pasaron segundos, minutos hasta que sus ojos se habían queda sin lágrimas, ya su pecho no dolía, ya estaba tranquila
– Papá te conto todo ¿verdad? –inquirió la más joven.
– No, yo estaba en castillo, tuve un mal presentimiento y fui a verte –escondió su rostro en los cabellos de su hermana. – te desmayaste, después inconsciente lo llamabas ahí me di cuenta.
Sintió sus lágrimas agolpase en sus ojos de nuevo. – Yo solo… en ese momento quería…
– Estás embarazada Milk –soltó sin rodeo con seriedad interrumpiéndola. Endureció más su abrazo al sentirla temblar en ellos, volvió a besarle la cabeza con amor en un intento de volver a tranquilizarla. – Ahora lo que haya pasado con ese idiota quedo en el pasado lo importante es el futuro, es su futuro –acaricio su vientre plano por el momento. – él o ella necesitara a su madre entera y feliz, no este trapo viejo, Milk ahora alguien te necesita más que nunca, alguien te va amar más que nunca, sé que estás pensando en todas esa educación arcaica que nos dieron y piensas en el concejo de este lugar pero te voy a decir que nadie más que tú sabrás como criarlo, el amor de una madre será mucho más que cualquier otro amor. Sé que eres muy capaz… yo sé que podrás.
Milk se giró mirando a la cara aquella mujer, aquel rostro casi similar pero más rudo de su hermana, se hundió en su pecho abrazándola con fuerza llorando nuevamente pero esta vez mezclado con algo de felicidad. – Kei…
– Ssh… ahora come y te cuento de mis osadías en el averno – se separó tomando la fuente de la mesita. – Además ya debes enterarte porque hui de casa y porque… aquella vez casi te lastime.
Así Keiko le conto la verdad dejando a una Milk, sorprendida, asustada y sobre todo algo aliviada, ya saber que nunca más perderá a su hermana, a la que considera su madre.
El sol estaba como nunca vivaz y fuerte, el ambiente caluroso de la pequeña isla invitaba a los habitantes atrincherarse en la casa con el aire acondicionado y refresco fríos. El maestro Roshi se encontraba recostado mirando como de costumbre sus revistas del mes de las mujeres en bikini, Krillin por su parte miraba televisión alguna que otra película. Goku se encontraba meditando desde que se levantó y desayuno, en silencio se dispuso meditar pero sus pensamientos no lo dejaban concentrarse, horas lleva tratando de enfoca lisar pero no lo lograba.
Una nave de la corporación aterrizaba, la peliazul bajaba con elegancia, portaba unos short ajustado una remera a tiras que demarcaba sus bustos mas la bikini que traía puesto.
-Hola chicos ¿Cómo han estado? –entro a la casa con una sonrisa sensual típico de ella.
-¡Hola Bulma! ¿Cómo han estado muchas? –hablo Roshi con su mirada lasciva, acercado su mirada de águila sobre aquellos exuberante pechos, el hilo de sangre baja sobre su nariz.
Sin comerla, ni beberla recibió un carterazo de la dueña en cuestión junto unos cuantos improperios de ella. Se acercó a Goku, besando su mejilla tratando de llamarle su atención.
-Hola Goku. –toco su hombro con una inclinación sugerente.
El saiyajin salió de su ensoñación, miro a su interlocutora sintió una descarga eléctrica en su cuerpo y sus mejilla inconscientemente tomaron color al ver el escote que ella ofrecia.
-Ho-hola-la Bulma. –tartamudeo. -¿Cómo has estado?.
-bien algo con calor –sonrió sutilmente. –deseas ir conmigo a fuera y nos refrescamos un poco un rato.
-Claro Bulma. –se levantó. Y sujetado de la mujer salieron afuera. Vio como ella se sacó la ropa, con cierto descaro le quito la de él también dejando en bóxer. Lo metio al agua y como una niña jugo tirándole agua. -¡Hey! Eso no se vale. –soltó divertido y despreocupado, siguiendo su juego.
Los demás ocupantes salieron también afuera y observaron aquella escena por el lado de Krillin desorientado más algo enojado, Roshi estaba decepcionado pero no se metio.
Bulma se acercó a él y decidida beso al pelinegro con sutileza, aumentando de a poco la presión de su beso, el hombre instintivamente correspondió.
"-Esto es un beso Goku. –Milk apoyo sus labios tímidamente con su esposo, haciendo una leve presión. Mientras tanto el saiyan se mantenía estático ese pequeño segundo en que sus labios se juntaron, se relamió sintiendo un dulzor que nunca hubiera probado jamás en su vida y quería más de ellos. Acerco su boca brusca probando ese néctar y hambriento metio su lengua devorando cada rincón de ella. Milk estaba sorprendida mas se dejó llevar"
El recuerdo lo tomo por sorpresa y se separó, ella contenta con su cometido siguió disfrutando el agua, hablando con él como si nunca hubiera pasado nada, metio al ver a los demás hombre a la conversación hasta que pasaron las horas.
Con la noche dando comienzo Bulma, tomo sus cosas y la subió a la nave. Se puso un vestido con un escote marcada y abrazo al pelinegro pegando inocente sus senos en el pecho de él.
-Volveré a casa, mañana nos vemos Goku espero este bien. –beso su mejilla tardando unos segundo que parecieron largos, separando se despacio recorrió con sus manos en su cuerpo y sin quererlo o más bien queriendo rozo la entre pierna de Goku. -¡Adiós! –se marchó.
El pelinegro quedo mirando el cielo, estaba algo molesto por lo que hiso, no lo veía mal solo que estaba molesto aun sin entenderlo. Entro en la casa encontrando al maestro Roshi mirando la tele y se sentó al lado de él, miro junto con él en pleno silencio por unos segundos hasta que animándose rompió.
-Maestro Roshi ¿Qué tan fuerte es la hermana de Milk? –dijo curioso mirando al anciano.
El hombre quedo estático con su postura tranquila tomo un sobre del té que tena en mano y prosiguió a hablar.
-No se sabe cuál es nivel de fuerza de ella, solo que su poder no es uno normal. –sostuvo la taza en sus manos, antes de que preguntara siguió. –Antiguamente existió un demonio, robaba la energía vital de aquel que se cruzara, hacia muchos desastres por doquier, creaba guerras entre hombre o los transformaba en seres malvados para divertirse. Un grupo de guerreros trataron de eliminarla pero murieron en el proceso, le pidieron a Kami-sama que la detuvieran pero era más fuerte que él, no lográndolo, desesperados con tratar de detenerla. Juntos con unos monjes, trataron de encerrarla, forjaron un libro extraño con un sello muy fuerte para tratar de retenerla. La encerraron en ese libro y lo escondieron.
-¿pero qué tiene que ver con la hermana de Milk? –pregunto aburrido el pelinegro. –Yo solo quería saber que tan fuerte era.
-¡Déjame terminar muchacho! –grito exasperado, retomando su historia Muten Roshi continuo. –hace tiempo atrás, cuando Ox-Satán era un temeroso guerrero, saqueo un viejo templo abandonado en el cual había un libro muy precioso, estaba hecho de oro muy macizo, como parte de un botín lo llevo a su castillo, dejándolo como parte de su tesoro. Con los años nació Keiko, cinco años después Milk, cuando ambas eran muy pequeñas, Keiko entro en aquel sitio y sin explicación alguna abrió ese libro, aquel ser se apodero del alma y cuerpo de la niña, segada por ese gran poder maléfico, la hija mayor de Ox comenzó a quemar, matar todo lo que encontrara en su paso. Milk inocente se acercó a ella, la había tomado del cuello, cuando su razón vio que estaba a punto de matarla tomo control de esa fuerza y la soltó. A raíz de eso, un comité de sabios del Reino exigió a Ox matar a Kei pero él no lo permitió, la mando a un templo resguardo la seguridad de ella y los demás. Nadie nunca más de ese incidente la nombro, para todos Ox tiene una sola hija. Su poder Goku no es humano, no se puede medir, como tanta maldad haya en este universo, tanto será su poder.
-¡Eso quiere decir que una mujer muy fuerte! –exclamaba contento Goku. Parándose rápido, se dirigió a la puerta. –Debo tener una pelea con ella, iré a hora mismo a la Montaña Flynpa.
-¡Goku! Muchacho que piensa hacer, si luchas desatara su gran poder y con eso harás que lastime a todo el mundo, lastimara hasta la propia Milk.
-¡No lo permitiré! –frunció su ceño ante el comentario del viejo, lo lleno de furia, el no dejaría que su hermosa Milk fuera lastimada. Lo pensó, re dirigió los pasos hacia la escalera. –Iré a dormir, tiene razón maestro no puedo poner en riesgo a Milk. –con voz serie in propia de él.
-Si las has visto es porque seguro anda rondando por ahí, no debes meterte ya con eso hijo. No tienes ni un parentesco los Ox. Preocúpate en lo tuyo y en Bulma que está interesado en ti.
-Tiene razón maestro Roshi. Buenas noches. –subió con pesar.
El maestro tenía razón no había ya parentesco con esa familia, menos con Milk. ¿Qué pasara más adelante con él y ella? ¿Qué hará? ¿Buscara otra persona para que le enseñara esos besos? ¿Estará protegida por esa chica rara? Estaba por primera vez en su vida desconcertado, no desconcertado de lo que hablan de los demás que a veces él no entiende, estaba desconcertado, sí pero de la vida, de lo que hará ella, más que nada desconcertado en lo que iba hacer él. Estaba perdido, sin Milk estaba perdido.
Una pequeña nave aterrizo en los grandes campos del castillo de los Ox, un joven de pelo castaño desalineado con una barba que recién se notaba bajaba de ahí, encendió su cigarrillo apoyándose en la pared, golpeo la gran puerta y espero.
Nana corría como si una maratón se tratase hasta que llego a la puerta, tomo un respiro y abrió con suavidad.
-¡Oh Toshio hijo mío! –lo abrazo con tanto amor y cariño. –Has venido después de tanto tiempo.
-Como no hacerlo Nana. –sonrió con arrogancia. –Por Milk hago lo que sea, además necesitan un doctor.
Continuara…
Gracias por haber llegado hasta aquí, seguirme, esperarme, espero la haya gustado. Y sino corrigen-men, estoy abierta a todas tipos de opinión, menos insulto.
Como también espero sus comentarios, en la opción de aquí abajito.
Antes de olvidar, este guapeton que apareció aquí es un personaje sacado de un Anime que hace poco vi que me encanto. Para que lo conozcan es Toshio Özaki de Shiki, googleenlo (como se escriba eso) para que ven su forma física-
OuO ¿Será el indicado para Milk? Ustedes dirán queridxs lectores.
Antes de despedirme, consulto. Alguna vez escucharon de las ¿radionovelas?
Bueno mis estimadxs les deseo un buen día, tarde o noche. XOXO
NTS
