Entre la Espada y el Hielo
Historia 10
Venganza
Pedido por: The Lonely Frozen Wolf
Palabras: 1356
Rating: K
Resumen: La mentira a sido descubierta. Atrapado en la prisión Hans recibe una visita singular que pasa del diálogo a la acción.
Disclaimer:Frozen de Disney, ni sus personajes me pertenecen, simplemente los uso para el desarrollo de un argumento sin fines de lucro
El golpe en su rostro fue atenuado por el agua helada en menos de un segundo. Anna tenía una fuerza tremenda para tener cuerpo tan pequeño.
Con la misma y extraña rapidez, fue apresado por dos guardias del castillo y puesto en un celda, al lado de una bien destruida, la reconocía era en la que estaba la reina hace unos momentos cuando todo comenzaba a verse prometedor para él.
Fue lanzado sin miras en su interior con grilletes en sus manos antes de que la puerta se cerrara de golpe.
- ¡Hey!
Su grito fue inútil y más al tratar de salir con sus manos encadenadas a la muralla.
Observó un momento sus muñecas, rendido.
Entendiendo que no podía hacer más para clamar libertad, decidió sentarse ofuscado consigo mismo.
Sus puños se cerraron con fuerza y sus dientes comenzaron a rechinar de la rabia que sentía en ese momento.
Todo estaba saliendo perfecto, casi perfecto.
Lo peor es que el clima había vuelto a la normalidad haciéndolo sentir mucho calor con el abrigo gris puesto.
Movió su cuello para sentir algo de aire. Los calabozos eran húmedos con el clima de Arendelle.
Un suave escalofrío le invadió la espina al momento que escuchaba el sonido de unos pasos afuera de sus celda.
Cerró los ojos tratando de descubrir que podía ser. El ruido era muy suave y agudo, como si callera un alfiler sobre las maderas de la pequeña prisión.
Los pasos eran muy delicados como para un guardia. Tampoco eran los de algún delegado, ya los tenía memorizado mientras hacían reuniones para enfrentar el frío invierno.
Al abrirse la puerta atisbó una luz azulosa y brillante.
Salía de una delicada mano de una tela brillante y de tonos azulosos.
El perfil de la reina apareció alumbrado por aquel resplandor. Los ojos reales, que hacían juego con aquel vestido, alcanzaron la mirada del prisionero.
Era extraño verla ahí, inclusive gracioso al recordar que no hace mucho ella era quien tenía unas cadenas en sus manos y él era quien vino a verla pidiéndole detener el invierno.
La reina dio un paso adelante mostrando el fino detalle de sus zapatillas de cristal y dejando que su cuerpo entrara completamente hasta la habitación alumbrada por su mágico copo de nieve.
- Su Majestad- saludó el príncipe con delicadeza.
No era tonto y tampoco dejaría su formalidad de cuna.
Iba a levantarse para hacer una reverencia, pero una mano de la reina le hizo detenerse.
- No se levante- ordenó con tranquilidad la rubia.
Hans obedeció, dejándose caer delicadamente a su asiento.
Elsa se acercó un poco más, de manera lenta, pero segura ante los pasos que daba, sus ojos mostraban algo de intranquilidad pero su voz se escuchó fuerte e inquebrantable.
- Príncipe Hans- dijo la reina de manera imperturbable- Quiero saber sus razones.
El mencionado levantó una ceja ante lo dicho.
La reina de Arendelle se veía firme, su pose y su voz marcaban eso, pero sus ojos tenían un son genuinamente triste, molestando al prisionero.
- Especifique, Su Majestad- comentó el pelirrojo.
Ante esto, sintió frio, su aliento fue visible al poco tiempo mientras observaba como una fina escarcha aparecía debajo de la joven con poderes de hielo.
- ¿Cuál era su motivo con aquella mentira?- explicó la reina respirando pesadamente tratando de quitarse su tensión. Sus ojos abandonaron tenuemente su mirada debilitada, se pusieron firmes observando al joven frente a ella- ¿Qué deseaba lograr al decirme sobre que mi hermana había muerto?
El príncipe se abrazó a sí mismo al no soportar la temperatura del lugar, cada vez hacía más frío. El abrigo no le ayudaba mucho al tener la ropa humedecida por su lanzamiento al mar y la temperatura ambiente de la prisión.
- Realmente la vi muerta – dijo como pudo el pelirrojo ante la sensación incómoda de su cuerpo- Estaba escarchada, casi muriendo, no pude hacer nada por ella…
- Mentiroso.
La reina siseo esta palabra de manera oscura y, por primera vez, el príncipe sintió miedo de la joven frente a él.
- Dígame exactamente lo que hizo en aquella habitación…
La orden de la monarca fue dura, no solamente en su voz, la postura que tenía y su mirada habían cambiado, imponiéndose en aquella habitación mientras el príncipe sentía como los dientes comenzaban a tiritarle por el ambiente hostil en el cual estaba.
Sin más, una suave risa salió de su boca que ya comenzaba a partirse por el frío.
Entendiendo que ya no podría cubrirse con su mirada y atención de joven encantador, abandonó su teatro, dejando que su mirada esmeralda se oscureciera y su boca hiciera una suave mueca.
- La dejé encerrada, Su Majestad- sonrió Hans levantando su vista con un son malicioso en sus ojos, llegando a sentir como la mirada azulosa de la reina se perturbaba por unos segundos- Apagué la chimenea para que se congelara completamente. Hizo un trabajo perfecto congelándole el corazón, yo simplemente aceleré su maniobra, reina Elsa.
El estomago de Elsa dio un vuelco ante aquellas palabras con la voz pausada del príncipe mientras batallaba por mantenerle la mirada.
- Fue fácil al verla en ese estado mientras me rogaba un beso de "amor verdadero"- continuó el pelirrojo sin dejar de tiritar por el frío posando sus ojos sombríos ante la monarca- Debió ver su rostro de desilusión en aquel momento- agregó con una cínica sonrisa.
De la rabia, Elsa rechinó sus dientes, mientras el príncipe seguía hablando.
- Nunca pensé que fuera tan fácil hacerse con un reino- dijo más bien para si el príncipe- ¿Un posible matrimonio o matar con facilidad a su realeza?, ¿quién pensaría que sería tan fácil lograr manipular a sus gobernantes, no, Su Majestad?
Había oído de su plan gracias a Anna, peor no podía creerlo hasta aquel momento.
¿Cómo alguien podía ser tan ruin?
Eso había sido el colmo.
Con un movimiento de su mano, una ventisca levantó a un sorprendido príncipe dejándolo pegado a la muralla con escarcha y unas filosas agujas de hielo, salidas del suelo, se acercaban peligrosamente a su rostro.
Hans tragó saliva.
- ¡Monstruo!- bramó la reina enfurecida- Tratando de controlar a mi pobre hermana y a un pueblo ¿qué se cree?
- Por favor, Majestad- ladró el príncipe- ¿Lo dice quien dejó a su propio reino cubierto de nieve y sin saber como detenerlo?- una sonrisa maquiavélica cruzó su rostro- ¿Dígame quien de nosotros es peor? ¡Somos Iguales!
Elsa desfiguró su rostro de asombro ante estas palabras.
- Somos monstruos, ¿no?- comentó la reina- Entonces permítame serlo para usted, Alteza.
Su mano se levantó y, un movimiento suave, hizo que un copo de nieve apareciera en el aire, pegándose en el pecho del príncipe, la estampa comenzó a multiplicarse convirtiéndose en escarcha, asustando al pelirrojo.
- ¿Qué… qué piensa hacerme?- bramó Hans. La reina pudo denotar el miedo en su voz.
- Sentirá lo mismo que mi hermana- sentenció la reina con los ojos entrecerrados.
Los ojos de Hans se abrieron del horror mientras el frío le recorría su cuerpo.
- No se preocupe- dijo de modo neutral la rubia- No le congelaré el corazón. Eso ya lo tenía usted hace mucho tiempo.
La reina observó como la escarcha comenzaba a recorrer el pecho y hombros de su inmóvil víctima, mientras este pedía misericordia.
Con el mayor resguardo que pudo y manteniéndose firme, Elsa observó como su obra comenzaba a ser llevada a cabo. Apretó sus manos en puño, haciendo que su palma fuera herida por sus uñas ante lo difícil que era mantenerse quieta permitiendo que el castigo fuera cumplido.
Hans trataba de moverse en vano mientras seguía suplicando, la escarcha subía por su cuerpo y un mechón rojo rubí de su cabello era teñido en blanco invernal mientas la monarca se repetía que se lo merecía.
El simple acto de recordar lo que aquel hombre le hizo a la persona que más quería en el mundo la encolerizaba y le rememoraba que todo lo que estaba haciendo estaba bien.
Un grito desgarrador se escuchó en los calabozos sin que nadie más que la reina lo escuchara.
¡Hola a Todos!
Espero que estén teniendo un gran día y si no, que este pequeño texto les haya sacado un poco de lo que los preocupa.
Hoy tocó el tema de la "Venganza" entregado por The Lonely Frozen Wolf quien me pidió que Elsa se cobrara un poco de las cosas malas que hizo el pelirrojo. Pobre ¿verdad? ¡mentira! Se lo tiene muy merecido por engañarnos desde un principio. A mi me dio pena Elsa en este, ella no esta acostumbrada a hacer estas cosas asi que la traté de mantener los más IC posible ¿qué piensan? ¿habría actuado así? El amor de una hermana lo puede todo y la rubia adora a su hermanita.
En fin queridos, les dejo con un adelanto de lo que verán con el próximo prompt entregado por A Frozen Fan con el tema "fotografiando un desnudo" y creo que entenderán que la próxima entrega subirá de rating.
Hans tomó aire para tranquilizarse.
- Bueno Elsa- comenzó- Como viste mi anuncio, sabrás que busco una modelo para un trabajo.
- Si, y que la universidad la pagará a la modelo
- Así es- dijo Hans- es una parte formativa de la escuela. ¿Tienes experiencia en ser modelo?
- Bueno, no- se sinceró la chica- Pero muchos me han dicho que soy fotogénica y que debiera hacer esto.
- Un diamante en bruto- bromeó Hans
- Así parece ser- rió la chica.
- Bueno, eres perfecta para lo que yo buscaba.
- ¿En serio?- sonrió la joven
- Si pero…- el joven se rascó su mejilla incómodo- No me lo tomes a mal, pero estas fotografías…
La joven ladeo la cabeza, buscando entender el problema.
- Bueno, al grano. Es para un trabajo de fotografía artística y deben ser desnudos.
La rubia pestañeo ante esto.
¡Debo editar mucho este cortito!
Reviews Anónimos
Ari: Gracias, tengo en la mente que Hans es más de pensar que usar la fuerza (el que puede ayudarle en ese sentido es Gastón)
¡Nos vemos!
