¡Hola a todos! ¡Adivinen quien regresó! Lamento la tardanza, en verdad lo lamento. Me esforcé mucho en este capítulo pues es el décimo y tenía que ser especial. Espero que les guste pues tiene algo muy interesante que les gustará saber.

Agradezco de todo corazón a:

grandstream173: No te preocupes, diste tu opinión y eso me gustó realmente. También me interesó mucho leer sobre tu preferencia. Saludos :)

Guest: Que caray, si habrá lemon, pero más adelante… creo. No prometo nada.

Wineny: Justamente en este capítulo se revela porque está tan deprimida. Y respecto al otro fic, ya estoy en ello... me gusta mucho como para dejarlo xD

Hanan: Si tengo planes de escribir partes lemon pues no es mala idea, pero creo que aún falta por contar. Este capítulo lo modifiqué un poquitín cuando leí tu review, sentía que le faltaba sentimiento y eso se lo puse al final. ¡Hey, es de mala educación mencionar fics y no mostrarlos! A ver cuando los presentas B)

Y a los silenciosos del mal.

Espero que disfruten mucho este capítulo especial.

Oficina del Hokage

Kakashi aún se encontraba sellando unos papeles como era de costumbre mientras Gai ya había terminado de contarle lo ocurrido con Naruto hace unos momentos atrás. El modelo a seguir de Lee no se encontraba del todo feliz con la atención que le estaba poniendo su "viejo" amigo, pero entendía que ser Hokage no era algo fácil.

-Y por eso deberías hablar con ambos- añadió Gai al ver que Kakashi aún no le respondía algo.

-En realidad, yo no debería meterme. Esto es asunto de los dos, a mí no me concierne por el momento- le explicó calmadamente.

- ¡PERO SAKURA ESTÁ EN EL HOSPITAL! - tras ese regaño de Gai, Kakashi detuvo su labor y lo miró fijamente.

- ¿Qué le ocurrió? - preguntó lo más calmadamente posible.

-Ya deberías imaginártelo, Sakura está desnutrida. Tal vez dejó de comer.

Kakashi asistió con la cabeza y después volvió a trabajar llevándose la sorpresa de Gai.

- ¡¿Qué no piensas hacer algo?!- preguntó el hombre mientras el Hokage proseguía en lo suyo.

-Estoy por terminar de sellar estos papeles. No puedo ir a visitar a Sakura dejando esto pendiente.

Antes de que el otro le llevara la contraria, el peli plateado continuó.

-No planeo que mi visita sea corta. Tengo que asegurarme de tener el tiempo suficiente para hablar con ella.

-Me lo imaginaba- soltó divertido Gai. –A este paso también llegaremos tarde y se terminará el horario de visitas. Nada fuera de lo común en ti, Kakashi.

-Pero siempre me han dejado pasar, ¿O me equivoco?

-No, no lo haces y ahora mucho menos que eres Hokage.

Kakashi asistió con la cabeza y se apresuró en terminar su trabajo.

-Hablaré con Shizune, en sus días libres va de voluntaria al hospital. Ella debe saber su estado actual.

-No te preocupes, ya he mandado a Lee para que nos informe- le levantó un pulgar mientras le mostraba su perfecta dentadura.

Los minutos pasaron lentamente, un silencio incomodó rodeó el lugar y lo única que se podía escuchar mientras hacía eco era el impacto del sello del Hokage sobre el escritorio.

- ¿Naruto lo sabe? - preguntó seriamente el peli plateado.

-Si te refieres al estado de Sakura, ya te lo dije.

-No me refiero eso. Lo que quiero preguntar es que si Naruto es consciente de los sentimientos de Sakura.

Gai negó con la cabeza causando que Kakashi diera el trago amargo, ya se estaba imaginando por lo que estaba pasando Haruno.

-Esto va a ser un largo día…- susurró mientras sellaba con fuerza una nueva montaña de documentos.

Hospital de Konoha

- ¿Cómo fue que te enteraste, Shikamaru? - preguntó Yamanaka mientras se ponía delante de su compañero de equipo quien acompañado de Temari, estaban sentado en la sala de espera. –Aún no hay anuncio oficial.

El joven soltó un suspiro y miró a su compañera.

-Fue el mismo Naruto quien me lo comentó hace unos días- respondió seco.

-Y tú fuiste quien se lo dijo y por eso vienes a disculparte- le reprochó su compañera.

Shikamaru gruñó molesto, había acertado.

-Tenía que hacerlo, Sakura se puso terca en la cuestión de esperar a Naruto. Pensé que se lo iba a tomar con calma. Que fastidio, lo único que le queda es aceptar lo que va a pasar.

Ino entrecerró los ojos molesta y antes de que le reprochara aun vez más, Temari se adelantó y le brindó una bofetada a su acompañante. El eco del golpe llamó la atención a quienes pasaban por el pasillo, pero no hubo alguien valiente quien defendiera al chico.

-Sakura ama a Naruto, idiota- se lo recordó furiosa Temari. –Siendo tan listo no puedo creer que no hayas pensado en ello.

Shikamaru no se molestó en tocar la mejilla lastimada, se le veía molesto consigo mismo.

-Debiste tomarlo con calma y dejar que él se lo contara- continuó la joven.

-Ya lo sé- respondió incómodo. –Pero era eso o dejar que Sakura se la pasara esperándolo en el parque todos los días. Yo mismo le ofrecí acompañarla a su casa, pero se negó.

Ino negó con la cabeza mientras cruzaba sus brazos.

Habitación de Sakura

Está decidido, lo hará. No hay más remedio, tiene que irse antes de que Naruto sepa donde la encontraron. Está segura que él vendrá a visitarla y es lo que menos quiere. Solamente falta un plan y aprovechará el tiempo a solas para construirlo…

ALDEA DE KONOHA, DOS AÑOS ATRÁS…

OTOÑO

A la semana exacta después de la partida de Naruto, Sakura fue invitada a cenar junto a sus compañeras de generación. Desde que volvieron a la guerra, cada vez es más difícil reencontrarse con ellas.

Normalmente este tipo de reuniones siempre le sientan "algo" bien pues no se considera una mujer sociable a comparación de Ino y al ser solamente cuatro chicas en un pequeño local, no sirve de mucho.

Cada vez que miraba a Hinata no podía sentir más que celos, ansiedad e incomodidad. Casi toda la noche Ino y Tenten se la han pasado dándole consejos para llevarse la atención de Naruto a la pobre Hyuga.

Le molesta la situación y bastante, desde que media aldea vio a Naruto invitar, pasear, comer ramen y bromear con Hinata TODO EL MUNDO se había vuelto loco. El día que escuchó el chisme que la pelinegra fue la última persona a quien Naruto vio antes de irse hizo que quisiera ir a golpear el que surgió ese rumor y aclararle que las cosas no sucedieron así. Que la persona, cuerpo, perteneciente de esta aldea, mujer o lo que sea que visitó y vio Uzumaki fue ella: Sakura Haruno, no Hinata Hyuga.

Ahora que lo recordaba, Naruto la había ido a visitar antes de irse... se había tomado la molestia en irla a visitar de noche y también a preguntarle por qué lo ignoraba. Que tonta, si no se hubiese comportado así con él probablemente esa visita hubiera terminado de la manera más dulce que…

-Sakura…- la llamó Ino sacándola de sus pensamientos.

Al reaccionar, observó cómo sus amigas la miraban preocupadas.

- ¿Qué sucede? - preguntó Haruno confundida.

- ¿Te ocurre algo? - preguntó Tenten y al ver que la chica negó con la cabeza, suspiró. –Qué alivio, normalmente tu eres la que siempre le da el primer consejo a Hinata. Naruto es tu compañero, a fin de cuentas.

Al escuchar "Hinata", Sakura volteó a mirarla fijamente y con el mayor esfuerzo posible le regaló una sonrisa fingida.

-Ya te lo he dicho Hinata, se tu misma- le sugirió Haruno.

- ¡S-Si! - Hinata asistió con la cabeza.

- ¡Vamos, frentuda! - Ino le brindó un golpe con su codo izquierdo a su mejor amiga. - ¡¿Acaso no siempre eres tu quien jura que apoyará más a Hinata?!

Y precisamente ahora se lo tenía que recordar. Se odia y se odiará ahora en adelante. ¿Por qué siempre es ella quien le da más apoyo a Hinata? ¿Qué acaso ella no tiene más amigas?

-Sa-Sakura-san- le llamó la pelinegra. –No te preocupes por mi…yo ya he aprendido mucho de ti. Pro-Prometo esforzarme.

La peli rosa la miró con ternura, aunque esté celosa de Hinata no puede negar que tiene su encanto. Debe olvidarse de Naruto, esto es un capricho infantil.

Ella prometió esperar a Sasuke, Naruto es un obstáculo… Naruto es de Hinata. Ella ama al Uchiha, le quiere desde niña y eso no puede cambiar.

-Hinata, no te digo que tengas esperanzas, pero si Naruto te invitó a comer ramen y pasó contigo su ultimo día en la aldea significa que eres de importancia para él- cada palabra que le decía a su amiga hacia que la pelinegra se sonrojara mientras que en su caso sentía una apuñalada en el corazón. –Él puede llegar a ser demasiado idiota y distraído, pero debes ser paciente… siempre suele sorprender. Naruto es un gran chico y tiene un corazón de oro, siempre da más de lo que uno espera y su afecto es lo más dulce que puedes probar en este mundo. Tenle paciencia, él siempre está ocupado ayudando a alguien por ahí… no por nada le llaman "héroe".

Sakura sonrió al recordar esos ojos azules que tanto le gustaban y aquella ocasión en el festival nocturno: su baile, su risa, su mirada… Naruto. Ahora lo entiende, la respuesta siempre estuvo ante sus ojos.

Tenten sonrió conmovida, Hinata bajó la mirada apenada mientras sonreía tímidamente e Ino miró confundida como una pequeña luz rosada se asomaba bajo la ropa de Sakura.

Antes de alargar más la noche, Sakura agradeció la invitación, se puso su abrigo y bufanda y se retiró del lugar. Necesitaba tiempo a solas.

Mientras se dirigía a su hogar y se acomodaba su bufanda cereza, suspiró fuertemente haciéndose notar en el ambiente. La noche se estaba helando. Un impulso desconocido la hizo detenerse y cambiar de rumbo para dirigirse hacia el parque. Desea columpiarse un momento, la noche realmente está muy bonita y la luna llena amarillenta, dicen que las lunas de otoño son las más bonitas… debería aprovechar la ocasión.

En cuanto llegó se alivió al ver que el parque estaba vacío, era obvio a estas horas y con este clima. Sin prisa se dirigió a los columpios y tomó asiento en el de en medio. Miró atentamente la enorme luna amarillenta y sonrió.

¿Qué estará haciendo Naruto? ¿Estará viendo la luna junto con Sai? ¿Estará pensando en…? Se detuvo y rápidamente sacó su cuarzo, necesitaba verlo. Una luz rosada iluminó su rostro en la fría oscuridad mientras muy apenas se formaba una sonrisa en su rostro.

-Los cuarzos no mienten, solo las personas lo hacen…- en un susurro citó una frase que había leído en ese viejo libro que se le fue regalado.

Ella lo apretó con fuerza mientras volvía a mirar la luna. Esto va a ser más difícil de lo que pensó y espera que Hinata la disculpe, pero no será la única quien espere a Naruto.

INVIERNO

Lo extraña y no hay duda en ello. Ya han pasado meses desde la última vez que lo vio y sabe perfectamente que cada vez que se habla de él luce igual o más deprimida a comparación de cuanto se mencionaba al Uchiha. ¿Esto es amor? Tal vez.

Ya está harta de tener que ayudar a Hinata con el apoyo moral, le duele darle esperanzas cuando ella misma quiere saber si la tiene o no. Es un infierno pensar, soñar y hasta imaginarse a Naruto cuando desde niña lo hacía con el pelinegro. Las cosas han cambiado. Sabe que lo necesita y llegó a esa conclusión ahora que se fue.

Duele admitirlo, pero en estos últimos meses no ha pensado ni una sola vez en Sasuke pues ya no hay razón por la que él debe rondar por su mente. Sí, siempre le querrá por ser su primer amor y todo eso, pero haciendo memoria, el jamás le produjo las mismas sensaciones que le brinda Naruto… con él siente un calor agradable en el pecho, se siente tan afortunada en tenerlo que cree que no lo merece, sus ojos la hipnotizan y se pierde en su fondo.

Sasuke le dio un golpecito en la frente como muestra de afecto antes de irse, pero Naruto besó el mismo lugar y le abrazó. No hay comparación.

No es la cuestión de irse con quien más le conviene, para nada. Años atrás, cuando Naruto volvió a la aldea le sorprendió el cambio que él había tenido y la "poca" madurez que adquirió. Ella hasta llegó a sonrojarse ante su nuevo desarrollo.

En sus viajes, él arriesgó su vida por ella al igual que ella por él. Siempre tras esa cortina de chica violenta y de poca paciencia, siempre se encontraba aquella Sakura que no le molestaba la idea de pasar toda su vida viajando con Naruto. Siempre, siempre estaba muy dentro de ella esa Sakura opacada por la inner y su amor por Sasuke.

Yamato quiso hacerle notar ese "interés" que tenía ella hacia Naruto en su momento, quiso, pero el destino no se lo permitió.

Durante la llegada de Pain, ella luchó con todas sus fuerzas y defendió lo más preciado que había en el lugar, el hospital de Konoha. Si alguno de sus amigos o Naruto llegase a herirse de gravedad… ¿Dónde los curaría?

Cuando Pain atacó y las esperanzas desaparecían, lo último que quería pensar era en Naruto, ella sabía que llegaría. Lo sabía. Tras gritar con fuerza su nombre, él apareció.

Todo iba bien, Naruto se había llevado a Pain lo suficientemente lejos de la aldea cosa que los habitantes aprovecharon para ayudar, pero el mundo perfecto de Sakura cayó al enterarse de la hazaña de Hinata. Mientras la curaba y la pelinegra susurraba el nombre del rubio, juro dejar de fijarse en él ya que Hyuga lo amaba.

Fue ahí su motivo para dejar el camino rumbo a Naruto para retomar el de Sasuke. He ahí en adelante cuando todo se tornó oscuro y confuso. No podía dejar de llorar por su primer amor, se había convertido en un monstruo… algo que le hizo prometerse así misma de sanar.

El camino se volvió frio, lleno de lágrimas y de malos recuerdos, pero el amor podía curarlo todo, ¿No? Pero eso si… en cada paso que dio en la cuarta guerra, no dejó de pensar en Naruto y en cuanto la necesitaba.

Si pudiese ser sincera, durante toda la guerra deseó volver a vivir todo momento que compartió con Naruto desde su llegada a la aldea hasta la llegada de Pain. Esos sin duda, fueron los momentos más felices de su vida.

Y ahora, desde aquella noche que vio la luna ha rechazado las siguientes juntas que han realizado sus amigas, no podría soportar como hablan de Naruto con Hinata. No podría, no después de todo lo que ha vivido y no piensa dejar ir.

Ino ya debe sospecharlo, siempre le menciona lo decaída que se ve cada día y como cada vez ignora poco a poco a las demás compañeras.

Según como la ha mantenido informada la cerda, en las últimas reuniones han tratado de mejorar la confianza de Hinata y hasta ya la han llevado con una adivina. Patético, ¿Desde cuándo sus reuniones se tratan exclusivamente de Hyuga? ¿Desde cuándo?

Mientras mezclaba su café y miraba por la misma ventana del cuarto piso del hospital, suspiró al pensar en el alivio que le da el no asistir a esas reuniones. Siempre tiene la seguridad de inventar la excusa de quedarse a trabajar por motivos de su proyecto, el cual por cierto ya está brindando frutos… desde hace unas semanas se ha llevado a cabo la investigación sobre niños huérfanos por la guerra y ya hasta algunos fueron aprobados para el pilotaje de la institución. Nunca es tarde para recibir ayuda. En cuanto pase comience el siguiente año, tendrá el placer de poner en marcha su sueño.

En lo que resta del año todos los niños huérfanos serán refugiados en una casa hogar para que no pasen festividades solos. Prometió ayudar en lo que pudiera y llevar a Naruto para que conocieran al legendario "héroe de Konoha".

Sonrió satisfecha, se muere de ganas por contarle su gran avance al rubio, quiere ver la expresión en su rostro en cuanto sepa que ya no habrá más niños sufriendo lo mismo por lo que él pasó.

Le dio un sorbo a su café y se distrajo en el paisaje al ver que comenzó a nevar.

-Frente de marquesina- la llamó Ino por detrás. - ¿En qué tanto piensas?

Sakura se dio la media vuelta para verla con mas detalle. Aunque Sai no se encontrara en la aldea, Ino no se le veía tan decaída como ella. La admira y siempre lo hará. Su mejor amiga siempre tiene una fuerza de voluntad increíble.

-En mi último paciente, se acaba de ir- mintió.

-Mientes, llevas días viendo por la ventana- la descubrió.

Sabe que no puede ocultarlo más, debe confesarle sus penas y de paso darle una explicación por su ausencia en las ultimas reuniones. No sabe de dónde viene toda esta iniciativa, pero debería aprovecharla.

- ¿Acaso piensas en Naruto? - preguntó burlonamente Yamanaka.

Sakura la miró sorprendida y el destello de luz rosada se hizo evidente.

- ¡¿Qué te hace pensar en eso, cerda?!- preguntó molesta.

Ino rasco su barbilla mientras se acercaba a Sakura y se agachaba un poco para ver con detalle la luz que el cuarzo producía.

-Aja, como lo sospeché- afirmó orgullosa.

- ¡¿Qué demonios te pasa?!

La rubia subió la mirada y descubrió que su amiga estaba sonrojada.

- ¿Que no es obvio? - preguntó la rubia mientras le daba espacio. –Naruto te está causando esto.

Sakura se mordió sus labios y le dio la espalda a su amiga.

- ¿Desde cuándo lo sabes? - preguntó de mala gana.

Ino sonrió orgullosa y después se acercó a su amiga para abrazarle el cuello.

-Comencé a sospechar desde que te conté lo de Hinata y, además la pregunta por Naruto fue al alzar. En realidad, no sabía que preguntar.

Sakura la miró molesta y después negó con la cabeza.

-Ino cerda, tu nunca preguntas al azar y, además no es lo que tú piensas- renegó Haruno.

- ¡Sakura! ¡Si acabas de preguntarme desde cuando lo sé!

Ino la abrazó con más fuerza mientras sonreía.

-Entiendo, no me expliques nada- le susurró contenta. –Me alegro que ya no estas sufriendo por alguien más.

La peli rosa sonrió y en un gesto de cariño acarició el brazo con el que la abrazaba Ino.

-Aun no estoy muy segura de lo que ocurre, pero por favor guarda el secreto. No quiero que Hinata se entere y más cuando tú y Tenten le han estado "entrenando" estos meses.

-Cuenta con ello, frentuda- Ino estaba dispuesta a sonreírle, pero después su rostro se volvió serio. –Sakura, por cierto... te necesitan en la entrada de la aldea.

La peli rosa se separó asustada, ¿Habrá ocurrido algo?

-Kakashi-sensei le acaba de mandar la orden a Tsunade-sama y ella misma me mandó a avisarte- le explicó mientras se sacaba del bolsillo izquierdo de su bata lun pergamino el cual la otra no dudó en tomarlo y leerlo. Tenía razón, la solicitan ahí de inmediato.

- ¿Crees que ha pasado algo grave? - preguntó preocupada.

Ino sonrió para luego negar con la cabeza.

-Él llegó ayer por la tarde- confesó emocionada.

Sakura mostró una gran sonrisa, se tomó todo su café de un solo sorbo y le entregó el vaso a la otra mientras se limpiaba la boca con un brazo.

- ¡Te dije que tú nunca preguntas al azar! ¡Casi se te escapa! - la peli rosa le abrazó con fuerza mientras saltaba.

Haruno soltó de golpe a Yamanaka y se retiró su bata. Con sus dedos peinó su cabello y examinó su vestimenta.

- ¿Cómo me veo? - preguntó señalando todo su cuerpo.

-Como siempre, fea y frentona- bromeó.

Sakura soltó una carcajada y se fue corriendo. Ino por su parte esperó pacientemente verla salir del hospital desde la ventana.

-Vaya, no creo que responda de esa misma forma si le dijera que Sasuke ha vuelto- se dijo así misma mientras veía como Sakura se ponía un gran abrigo rosado mientras corría.

El aire frio hace que le duela el pecho al correr, pero eso no importa, Naruto ha regresado. En el camino sacó su cuarzo y al ver que brillaba aun con más intensidad que antes, se alegró por ello.

Miró hacia adelante y muchas personas al verla correr, se apartaron de su camino.

- ¡Corre más rápido, Sakura! ¡Él te está esperando! - escuchó la voz de Konohamaru quien la apoyaba ya a unos metros atrás.

Se avergonzó al no ver al menor pero después le agradecería el apoyo, ahora solo importaba Naruto.

Ahora ya a unos metros del lugar acordado, se detuvo al visualizar a una figura abrigada de una chamarra anaranjada y en medio del portal. Que dramático y sensual se veía así. Sakura juntó sus manos y las utilizó cual amplificador.

- ¡NARUTO! - gritó con todas sus fuerzas.

La figura se dio la vuelta y comprobó que si se trataba de él. Sakura trató de no reírse al ver que él no parecía estar muy contento con el clima. Debió estarla esperando desde hace rato.

- ¡SA-SAKURA-CHAN! - le devolvió el gesto mientras alzaba una mano.

La peli rosa volvió a correr, pero ahora hacia el chico que le atraía… no, gusta. Hacia el chico que le gusta.

Mientras lo visualizaba y cada vez se acercaba a él, en cada parpadeo podía jurar que miraba las diferentes facetas que ha visto de Naruto: desde aquel niño pequeño de tan solo cinco años, el hiperactivo e insoportable ninja de diez años, el adolecente recién llegado a la aldea, el rubio en modo sabio que derrotó a Pain, el joven con vestimenta típica de la aldea, el héroe de Konoha con el kimono grande y ahora… Naruto, el chico de la chamarra naranja quien la espera.

- ¡Naruto! - gritó al tenerlo casi a dos metros.

Sakura lo tacleó con fuerza mientras lo abrazaba y ambos caían al frio suelo cubierto de nieve. Ella sintió una gran alegría al sentirse correspondida por el rubio quien la abrazaba mientras reía.

- ¡Sakura-chan, que gran bienvenida me has dado! - soltó eufórico.

- ¡Eh, ustedes! - interrumpió Izumo.

- ¡Que aguafiestas eres, déjalos! - se interpuso Kotetsu.

Sakura entró en sí y se levantó deprisa para después darle la mano a Naruto.

-Bienvenido…- le susurró con una sonrisa.

El rubio aceptó la mano y se levantó. Antes de que pudiera cruzar palabra con ella, Sakura le brindó un golpe en la cabeza mientras los dos vigilantes soltaron una expresión de dolor.

- ¡SI SERÁS IDIOTA! ¡¿PORQUÉ SE TE OCURRIÓ VERME HASTA AHORA?! ¡YA ME DIJERON QUE LLEGASTE AYER!

- ¡Sakura-chan, déjame explicarte! - le rogó el rubio.

- ¡Nada de explicaciones! - le jaló de una ojera y se lo llevó arrastrando de ahí.

- ¡¿A dónde vamos?! ¡AUCH! - se quejó asustado.

- ¡Debes tener hambre, vamos por un tazón de ramen!

- ¡Enserio, eres la mejor! ¡Sakura-chan!

- ¡Cállate! - se escuchó otro impacto, Sakura lo volvió a golpear.

Kotetsu e Izumo se burlaron de la situación de Naruto mientras el rubio se sobaba la cabeza mientras sonreía muy contento.


No iré a ninguna parte en particular

Ni tampoco importa si no soy suficiente

Para el futuro o las cosas por venir

Porque soy joven y enamorada

Soy joven y enamorada


ALDEA DE KONOHA, EN LA ACTUALIDAD

VERANO

Habitación de Sakura

Qué triste fue saber la razón por la que Naruto no le notificó que estaba en la aldea y también la situación la que se enteró en una de las últimas reuniones de chicas que asistió. No lo vio venir, pero la razón fue Hinata.

La supuesta ultima chica quien Naruto vio antes de irse y la que lo recibió el día que llegó, hasta pasó todo el día con ella y al día siguiente fue cuando la misma Sakura lo recibió. Quien se lo hubiese imaginado.

Sala de espera

-Shikamaru, creo que hiciste lo correcto- habló Yamanaka sorprendiendo a Temari. –No podías permitir que Sakura siguiera en su burbuja de ilusión sabiendo que Naruto a estas alturas ya no puede estar con ella.

-Lo dices como si Hinata ya estuviera embarazada- comentó sarcásticamente Temari.

-El punto es que tenemos que apoyar a Sakura, debe ser doloroso lo que está viviendo- continuó Ino. –No quiero imaginarme que sintió al enterarse que Naruto se vio obligado a comprometerse con Hinata ni mucho menos en saber que el padre de ella ya lo está obligando a preparar la boda.

- ¡¿Qué Naruto y Hinata-san que?!- se metió a la conversación una persona agitada, Rock Lee acababa de llegar al lugar.

-Que fastidio, otra boca que callar- comentó Shikamaru molesto.

Continuará…

Es el décimo capitulo y tenía que contener algo SORPRENDENTE, ¿Ahora entienden porque Sakura anda así? Tuvimos buen contenido y de eso me alegro.

Lamento la demora, pero quise escribir un buen capitulo… espero que perdonen mi tardanza.

Sé que fue "algo" corto respecto a sucesos, pero espero avanzar más rápido y así que en el próximo capítulo ya se verá realmente el contenido NaruSaku y NaruHina.

Agradezco su apoyo incondicional.

-Los ama, Luna-