No me maten! sobre aviso no hay engaño.

.

.

.


l

Veo mi reflejo en la ventana del tren, todo se ve borroso con mis ojos tan llenos de lágrimas. Ya he sentido este dolor antes, me es demasiado familiar, pero aun así pareciera que me sorprende lo mucho que puede afectarme.

Estoy sola por decisión propia, y es una decisión de la cual me empiezo a arrepentir, me está doliendo la cabeza de tanto llorar, de llorar y de pensar. Que ingenua fui al creer que todo estaría bien, que mi vida seria tranquila, que mis problemas habían acabado, que había sufrido lo suficiente para tres vidas y que ahora solo me quedaba recuperarme por completo.

La vida se está riendo de mi ahora mismo, me está demostrando que nunca debo confiarme, que el dolor siempre estará a la vuelta de la esquina, tal vez tome malas decisiones, tal vez fui yo misma la que me orille a esto. Mi consciencia empieza a volverse en mi contra, el dolor se ve opacado por arrepentimiento y coraje, no del coraje que te impulsa a hacer las cosas, sino del coraje que te hace destruirlas. Y yo de alguna u otra manera siempre termino destruyendo las cosas y a quienes me rodean.

El viaje será largo así que me tome la libertad de medicarme, en algunos minutos estaré completamente dormida, de otra forma no estoy segura de poder aguantar el trayecto sin saltar del tren en marcha.

Empiezo a sentir los efectos del morphling en mi sistema, mis lágrimas de repente dejan de correr por mi cara, mis manos se sienten como entumidas, mi boca está seca pero no tengo sed, poco a poco mi cuerpo se empieza a sentir liviano, mis parpados se cierran cada vez más lentamente, y en mi último segundo de consciencia no puedo sino recordar lo distinto que mi futuro se veía hace dos días.

Salí de la ducha con una sonrisa en los labios, no tenía una razón en particular por la cual sonreír, simplemente el recordar lo sucedido la noche anterior (o madrugada) dibujaba una sonrisa en mi rostro, tome mi tiempo para cambiarme, y antes de hacerlo observe mi cuerpo desnudo en el espejo, me contemple por algunos segundos, examinando mis cicatrices, que ahora en su mayoría apenas son perceptibles como cambios en el color de mi piel, algunas se ven como si alguien hubiera intentado dibujar algo en mi piel seca con algo muy puntiagudo. Mi cabello casi se ve como antes, solo un poco más corto, y de repente me encuentro cuestionándome, si a Peeta le gustara lo que veo en el espejo.

Nunca he entendido bien a bien, que es lo que le atrae de mi, se que sus sentimientos por mi empezaron desde los 5 años, pero en ese entonces, ¿Qué podía notar en mi?, o ¿Qué siguió viendo en mi para que su interés no disminuyera con los años?, nunca me hablo, nunca nos conocimos en realidad, y yo no era el tipo de persona que la gente admira, o quiere aun sin conocer, sé que no soy fea pero nunca fui la más bonita de la clase, ni la mas simpática ni la más tierna. ¿Sera que él ve en mi algo que yo aun no termino de descubrir?

Reí al percatarme de mis ideas, me cambie y dedique varios minutos a cepillar mí cabello, las cicatrices en mi craneo ahora están ocultas por mi tupida cabellera, trence mi cabello como suelo hacerlo, aunque por un segundo desee ser víctima de nuevo del equipo de preparación de los juegos, que moldeaban mi cabello como si fuera barro, sin que yo moviera un dedo.

Tenía algo preparado para aquel día, prepare una canasta con comida y pase por él a la panadería. La sonrisa con la que me recibió provoco una sensación en mi estomago. No quise contarle mis planes, así que solo se ofreció a cargar la canasta y me siguió. Caminamos lado a lado sin decir mucho hacia la vieja cerca, no caminamos tomados de la mano como jóvenes enamorados, simplemente hombro con hombro como uno solo.

Caminamos por mucho tiempo hasta que no aguanto más.

-Katniss, por favor, dime hacia dónde vamos, me estoy empezando a cansar – Dijo corto de aliento y caminando con rengueo

-¡Vamos Peeta! Ya casi llegamos, no seas llorón – Le dije creyendo que solo intentaba sacarme la verdad tratando de sonar indefenso.

Pero cuando llegamos a nuestro destino y mi rostro se ilumino por el reflejo del sol sobre el lago, pude ver que en realidad estaba cansado. Le pedí que se sentara mientras yo preparaba nuestro picnic, y mientras lo hacía me puse a pensar en la última vez que había estado ahí, antes de la derrota de Snow. Todo era tan diferente ahora, que parecía un sueño, una fantasía creada por el cerebro de alguien que ha perdido la razón.

Le platique por que el lugar significaba tanto para mi mientras disfrutábamos nuestro almuerzo, le hable de los momentos ahí con mi padre, y de mis momentos ahí sola.

-¿Y siempre venias sola, o no sé, traías a Prim o a alguien más? – Pregunto mientras partía un pan a la mitad, con la vista fija en la comida, apenas me vio de reojo cuando termino de hablar, no pude evitar sonreír por su intento de sonar indiferente.

-Nunca quise traer a nadie conmigo, es mi lugar especial, mientras estaba en el Distrito 13, cuando vinimos a filmar Spots para la rebelión, quisieron venir a filmar aquí, pero, bueno, nunca había Invitado a alguien – Hice hincapié en la palabra Invitado, porque si bien otras personas (entre ellas Gale un par de veces) habían estado antes ahí conmigo, quería que supiera que esta vez era diferente, muy a mi manera le estaba demostrando que era importante para mí.

No tardo mucho tiempo para que Peeta, tomara mi mano, y me viera con esos ojos, que con el reflejo del lago en ellos parecían aun mas azules

-Gracias, significa mucho para mí, de verdad Katniss, Gracias – Dijo

-Vamos, Peeta, no es para tanto, es solo un lugar del que no hablaba por que no quería que se llenara de gente, y no poder venir a disfrutarlo tranquila – Le dije mientras soltaba mi mano, y echaba un pedazo de fruta a mi boca, pero por la manera en que el me veía, con el rostro iluminado, contento, supe que él no me creía y que sabía lo que significaba para mí en realidad

-Katniss… – Susurro, y por alguna razón la manera en que lo dijo provoco un escalofrió en mí, me puse nerviosa y decidí no dejarlo terminar de hablar

-Deberíamos ir a nadar, ven, ¡es lo mejor de este lugar! – Dije mientras me ponía de pie y me acercaba a la orilla

-No vengo preparado – Respondió aun sentado

-Solo ven a mojarte los pies, anda – Insistí

Lo vi mientras empezaba a doblar su pantalón, así que hice lo mismo, aunque de una manera mucho mas tosca y menos cuidadosa, estaba desesperada por sentir el agua, metí mis pies, y fue como si un recuerdo golpeara mi mente. Estaba fresca y cristalina, cerré los ojos, y deje que el sentimiento me invadiera por completo, el agua en mis pies, el viento en mi cara, el aroma de las flores del bosque, del agua misma, y luego, él. Sentí su cuerpo parado al lado mío, y como tomaba mi mano entrelazando nuestros dedos.

Después de un par de minutos abrí los ojos, y lo vi, él, aun con los ojos cerrados, tenía su rostro lleno de paz y armonía, podía haberme quedado viendolo el resto de la tarde, pero no quería perturbarlo, así que agache la vista a nuestros pies. Vi ese aparato de metal y plástico reemplazando su pierna y me senti acongojada, casi lo había olvidado por completo, y ahora me siento culpable por obligarlo a caminar tanto sin descansar.

-No es muy lindo ¿no? – Pregunto con los labios apretados

-¿Qué?, no, yo no estaba viéndote, quiero decir, veía el agua – Respondí apenada

-¿Sabes? Me ofrecieron ponerme una más real y más cómoda, en aquel entonces la rechace por el odio que sentía hacia el capitolio, pero en días como hoy me hubiera gustado aceptar, dicen que casi parecen reales – Dijo resignado

-¿Por qué en días como hoy? – Me sentí culpable de haberlo estado mirando, y posiblemente haberlo hecho sentir acomplejado

-¿Cómo que porque? ¡Pues por todo lo que me hiciste caminar!, mi muslo me está matando – Respondió quejándose, ocasionando una carcajada en mi, casi de alivio.

-¿Y no te la puedes quitar? Digo para que descanse tu muslo.

-Estoy bien no te preocupes, ¿Oye que es eso? – Dijo muy sorprendido viendo un punto en el agua cerca de nuestros pies, de inmediato su voz me asusto y me incline a inspeccionar, pero su objetivo era otro, metió la mano en el agua y la movió rápidamente hacia mí, empapando mi cara y parte de mi ropa, El agua que en los pies se sentía fresca, en la cara y de sorpresa se sentía casi helada, dejándome sin habla algunos segundos.

No tarde en obtener mi venganza, jugamos a mojarnos en la orilla del lago hasta que nos faltaba el aliento de tanto reír y correr. Nos tiramos rendidos al sol, esperando secarnos un poco antes de volver, y recuperar el aire.

-Peeta, ¿Qué es en lo que piensas? – Pregunte mientras dibujaba pequeños círculos con mis dedos en su pecho desnudo, ya que se había quitado la camisa para que se secara mas pronto

-¿Ahora mismo? Que no quisiera estar en ningún otro lado – Respondió y beso mi cabeza

-¿Y el demás tiempo?

-¿A qué te refieres Katniss? – Dijo tomando mi mano en su pecho

-Ah, no sé, que es en lo piensas que es para lo que no estamos preparados… – Dije como si no hubiera estado pensando en eso las últimas horas, lo sentí reír.

-¿Hace cuanto quieres preguntarme eso? – Hizo un ruido como si mi duda lo divirtiera.

-Ayer… – Respondí divertida mientras me sentaba para verlo a los ojos.

-Pues… no lo sé, pienso, que me gustaría pasar el resto de mi vida contigo, poder cuidar de ti todos los días, despertar a tu lado, no necesitar caminar hasta tu casa para verte, ser una familia, tener una familia juntos, siempre, no sé, me he imaginado que tener un hijo debe ser uno de los mejores sentimientos del mundo, el crear vida con la persona que… – Su cara cambio de soñadora a preocupada al ver mi reacción a sus palabras -… Bueno, pero por eso digo que no estamos preparados, por que se que falta tiempo para eso, si es que algun día quieres que pase…

-Yo no quiero tener hijos Peeta, nunca – Mire hacia el lago mientras lo decía, por alguna razón no quería ver su rostro al decirlo

-Pero… Yo no digo ahora mismo, ni nada de eso, en un futuro, años…

-No, ni en cien años, no quiero ser madre, y si para ti es muy importante ser padre tal vez…

-Katniss, no empezaras otra pelea ¿verdad? Recuerda lo que dijiste ayer mientras me abrazabas – Dijo imitándome, intentando abrazarme.

-¡Hablo en serio Peeta! Yo no cambiare de decisión, y no quiero frustrar tus sueños, y que luego me culpes o eches en cara el no tener a otro ser humano con tus genes – Dije apartándome de él, haciéndole notar que hablaba en serio.

-Mi sueño, es estar contigo… Siempre – Tomo mi rostro entre sus manos y me acerco a él para besarme

-Peeta debes entenderlo – Dije en un susurro apenas separando mis labios de los suyos

-Shhh, de verdad Katniss, no me interesa en lo mas mínimo… hablar – Dijo antes de volverme a besar, decidí rendirme y perderme en sus besos.

Después de varios minutos acurrucados en la vieja manta que llevaba, besándonos, Peeta se detuvo, como si hubiera recordado algo.

-Creo que deberíamos irnos, el camino es largo y si nos quedamos más será de noche antes de que regresemos a casa.

Así que recogimos las cosas y emprendimos nuestro camino, pero esta vez con el pretexto de no cansar demasiado su pierna nos deteníamos cada cierto tiempo, que el aprovechaba para recargarme contra el tronco de algún árbol y besarme, solo lo suficiente como para poder caminar otros cinco minutos, como si mis labios recargaran sus energías.

Esa noche no tuve que pedir que se quedara conmigo, el lo hizo, y tuvimos otra noche libre de pesadillas.

El día siguiente mientras limpiaba la cocina alguien toco a la puerta, y me extraño que al abrirla fuera Haymitch quien estaba parado al otro extremo, parecía, raramente sobrio y has sonaba amable, claro para los estándares de él, lo que me extraño aun más.

Después de varios minutos de platica trivial, solo cualquier cosa, incluyendo su nuevo pasatiempo, un grupo de pobres gansos a los cuales compadecí de tener como criador a Haymitch el dijo

-Se que, no eres muy expresiva, vamos en ocasiones apenas y si hablas, si no es para molestar o algo así, pero, tu sabes que aquí estoy ¿no? Si necesitas algo o… – Lo vi como si me hubiera propuesto matrimonio, el agrego -¡Bueno claro a cambio de un poco de licor!

Entre abrí los labios para decir algo pero no logre formular palabras, el se paro y puso su mano en mi hombro, mientras caminaba hacia la puerta grito

-¿Tu sabes que no necesitas comprarme alcohol verdad? Era un decir, claro que lo sabes no eres tonta, en fin, eso creo, y bueno te dejo.

Me quede varios minutos intentando procesar lo ocurrido, y mi única respuesta fue que, o se acababa de dar cuanta de todo lo que había pasado o por fin el alcohol había consumido su cerebro.

Un par de horas después estaba sentada en la banca afuera de mi casa aspirando el aroma de las primroses, y recordando a mi hermana cuando vi que Peeta se acercaba corriendo a mi casa, me pareció algo raro ya que su hora de comida ya había pasado y aun no era su hora de salida.

El se detuvo unos metros antes de llegar a mi casa al verme afuera, y en su cara se leía la preocupación

-¿Katniss? – Dijo caminando lentamente hacia mí

-¿Que pasa Peeta? – Respondí consternada

-¿Estás bien? – Dijo casi tan consternado como yo

-¿A que te refieres Peeta? – Pregunte, pero el solo titubeo nervioso y no contesto nada, logrando que mis nervios incrementaran haciendo conexiones con la visita previa de Haymitch -¡Respóndeme! ¿Por qué vienes corriendo con esa cara? ¿Qué está pasando? – Grite ansiosa, por su rostro sabia que algo andaba mal pero su silencio solo empeoraba las cosas

-Katniss… – No se atrevió a verme a los ojos pero el tono de su voz me decía que mis instintos estaban bien. Y luego como un latigazo me golpeo la imagen de la carta en mi puerta hace un par de días, y por alguna razón supe que ahí estaba la respuesta.

l


Oh, escribiendo esto recordé cuando leí en el libro (creo que el tercero) la parte de Siempre, y lo siento pero para mi el único dueño de esa palabra por siempre sera Snape. After all this time? Always! (pase meses sin poder leer esa frase sin llorar internamente) Pero si fue lindo el de Peeta también.

Y repito no se aceptan amenazas de muerte! pero si reviews, gracias por dejarlos. Sera que llegare a los 200? chan chan chaaaaan! Quien sera el ganador esta vez?