Gracias por vuestra opiniones :) Lo tendré en cuenta. Por lo demás os dejo el capítulo 10. ¡Gracias!

10. La ciencia agridulce

De vuelta del caso de Florida, Emily y Derek no habían tenido oportunidad de estar a solas. Regresaron directamente a la UAC, ya de noche, y siguieron manteniéndose apartados el uno del otro. Emily se marchó a casa, una vez hubo terminado los informes y simplemente esperó a que Derek se presentara o la llamara por teléfono. Sabía que lo haría. Debían hablar de lo que había ocurrido.

Sin embargo, lo único que recibió fue un mensaje en su móvil, diciéndole que estaba ocupado con un tema relacionado con Strauss, y que hablarían al día siguiente. Emily entró en pánico, al pensar que todo aquello no podía ser sólo una coincidencia, y finalmente fue ese el motivo por el que pasó otra noche sin dormir.

En cuanto amaneció, se dirigió a las oficinas de la UAC, pero era tan temprano que aún no había llegado nadie más del equipo. Así que se puso a trabajar en algunos informes atrasados, mientras esperaba impacientemente a Morgan.

Derek apareció por la puerta, acompañado de J.J. y, antes de dirigirse a su despacho, cruzó sus ojos con los de Emily en un diálogo silencioso y luego siguió su camino.

- ¡Emily!- Exclamó J.J. al verla- ¿Estás enferma? Tienes mala cara...- Añadió con inquietud.

Emily, distraída pensando en Derek, se sobresaltó y luego se volvió hacia ella, sólo para encontrarse con su expresión aún más preocupada.

- ¿Va todo bien?- Insistió J.J. suavemente.

Emily parpadeó un par de veces, y rápidamente se centró en prestarle atención.

- Sólo estoy un poco cansada- Se excusó restándole importancia- Apenas he dormido estos días... El vecino de arriba está con obras..- Mintió esperando convencerla.

Si no lo hizo, J.J. igualmente había optado por no hurgar más en el asunto, y con un pequeño "oh", se sentó en su mesa, que estaba tan repleta de papeles como la de Emily. Antes de que pudiera hacer ningún otro comentario, Emily se levantó de su silla.

- Acabo de recordar que Morgan me pidió que revisara un caso con él- Se excusó torpemente, señalando hacia el despacho de éste.

- De acuerdo...- Dijo J.J. un poco desconcertada.

- Voy a...- Balbuceó- Te veo luego, J.J.

J.J. la contempló mientras se dirigía hacia el despacho de Derek. Vio cómo daba un par de golpes en la puerta, e inmediatamente entraba, cerrándola detrás de ella. Desde su posición, aún podía distinguirlos a través de las rendijas de las persianas, que aunque bajadas, estaban entreabiertas. Derek se había levantado en cuanto ella había entrado. Lo vio acercarse a ella, y le pareció que le acariciaba el rostro. Luego había mirado hacia la persiana, y se había apartado un poco de Emily. Lo último que J.J. pudo ver fue cómo Derek adelantaba un paso y tirando del cordón, la cerraba completamente. Sonrió para sus adentros, y volvió a centrarse en su propia montaña de papeles, esperando que hubieran sido algo más cuidadosos delante del resto de miembros del equipo.

Después de asegurarse de que estaban protegidos de miradas curiosas, Derek volvió a acercarse hacia Emily, quien inconscientemente se había llevado la mano a la boca, mientras se mordía la uña del dedo pulgar. Sabía que tenía ese mal hábito, y que esa era la razón por la que siempre las llevaba tan cortas, pero en realidad, era la primera vez que la veía hacerlo. Supuso que debía estar realmente nerviosa.

Le apartó la mano de la boca, y la sostuvo entre las suyas.

- ¿Qué pasa?- Le preguntó más alarmado que preocupado.

- ¿Lo sabe?- Le exigió saber sin rodeos.- Me enviaste un mensaje anoche...-Y luego vio la confusión en su rostro- ¡Strauss!- Añadió con tono impaciente, mientras se zafaba de su mano.

Derek abrió los ojos sorprendido, comprendiendo en ese instante lo que debió haberle parecido aquel mensaje.

- ¡No...! No fue nada de eso..- Le informó con contundencia. Y luego le acarició la mejilla- Tranquilízate, princesa, estás a salvo- Añadió con una sonrisa.

Emily dio un paso atrás, apartándose de él.

Inclinó la cabeza levemente con un gesto de advertencia.

- No es gracioso, Derek... ¿Sabes lo que podría pasar si se enterara de...?- Le recordó. Y jadeó en lugar de terminar la frase.

Entornó los ojos, cuando vio su expresión traviesa, mientras se acercaba a ella lentamente.

Finalmente la rodeó con sus brazos, por la cintura, y la atrajo hacia él.

- ¿De qué?...- Le preguntó él mirándola a los ojos- ¿De que nos besamos de forma poco profesional en mitad de un caso?- Añadió inclinándose levemente sobre ella, hasta rozar sus labios.

Emily sintió su aliento sobre su piel, y cerró los ojos durante un instante, tratando de concentrarse en volver a respirar. Tuvo que hacer acopio de toda su fuerza de voluntad para apartarse de él, y cuando Derek, volvió a intentar capturarla, dio un paso hacia atrás, y levantó el dedo en un gesto de negación.

- Y esto tampoco es nada profesional- Le reprendió con un suspiro de resignación, asegurándose de que se mantenía a una distancia "segura" de él- Además, ¿Desde cuándo hay una forma profesional de hacer algo así, Morgan?.

Derek levantó las manos en señal de rendición, con una sonrisa pícara en los labios.

- ¿Y si no fue por nosotros, para qué quería verte?- Le preguntó con curiosidad, volviendo al motivo por el que estaba allí.

Derek pareció cavilar durante unos segundos y finalmente se quedó apoyado contra la mesa del despacho.

- No puedo decírtelo, lo siento... - Se disculpó. Le había prometido a Hotch que sería discreto con el problema de Strauss.

Lo miró con perplejidad. Derek afirmaba que no tenía relación con ellos, pero al mismo tiempo se negaba a darle una explicación coherente al asunto. La desconfianza se instaló en ella en dos segundos. ¿Cómo no hacerlo? Siendo tan protector como era, lo creía perfectamente capaz de ocultarle que podría ocurrir algo grave para que ella no se preocupara. La aterró la idea de que hubiera asumido la responsabilidad por ambos.

- No puedes decírmelo...- Repitió ella con incredulidad.

Derek se levantó de su asiento y se acercó de nuevo hasta ella, colocando suavemente su mano sobre su cadera. Pero esta vez, no fue más allá.

- Oye... No pasa nada... Te lo prometo- Le aseguró rozándole la mejilla con el dorso de su mano.

Emily escudriñó sus ojos, pero si le mentía, lo ocultaba muy bien.

- De acuerdo...- Dijo al fin, tratando de dejar a un lado la desconfianza- Tendré que creerte...

- Tendrás que hacerlo...- Añadió él sonriendo, y aprovechó para volver a inclinarse levemente sobre ella, con la seguridad de que esta vez no se apartaría.

Con lo que no contaba, era con que su teléfono comenzara a sonar. Fue suficiente interrupción como para que Emily recordara lo poco profesional que seguía siendo todo aquello, y se alejara de él, mientras éste, con un suspiro de resignación, atendía la llamada de García.

Minutos después, ambos estaban en la sala de reuniones, sentados uno junto al otro, acompañados del resto del equipo. Debían viajar a Filadelfia esa misma mañana. Y el modo profesional se impuso el resto del caso. Por suerte para ambos, todos parecían centrados en el hecho de que Hotch había conocido a alguien. Mientras hablaban de ello, Derek le dirigió una mirada cómplice a Emily, que esta vez, no notó ninguno de sus colegas.

Esperaba poder hablar con Derek a solas cuando terminara el caso, pero en el vuelo de vuelta, recibió un mensaje de Strauss, diciéndole que quería verla a primera hora de la mañana. Confusa, miró hacia Derek, que dormía profundamente en el asiento de delante, junto a Reid, y se preguntó nuevamente si le había dicho toda la verdad. Optó por no contarle nada de aquello hasta descubrir por sí misma, qué ocurría realmente.

Cuando llegaron a Quántico, se excusó con él diciéndole que estaba realmente cansada y que hablarían al día siguiente.

- ¿Ocurre algo?- Le había preguntado él mientras ella terminaba de recoger sus cosas para irse. No sabía qué le pasaba a Emily, pero podía ver perfectamente que algo no iba bien.

Ella leyó el desconcierto en sus ojos, y se sintió un poco culpable por mentirle. Pero al fin y al cabo, cabía la posibilidad de que él lo hubiera hecho primero. Agradeció que él no protestara en absoluto, aunque podía ver perfectamente que estaba decepcionado.

- No... Ya te lo he dicho... Sólo necesito descansar.

Esperaba que el hecho de que sus ojeras fueran cada vez más visibles, la ayudaría a que la creyera.

- De acuerdo..- Cedió el, con la decepción reflejada en su rostro- Nos vemos mañana.

Se encaminó sola a su apartamento, y de nuevo, pasó otra noche de insomnio.

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