Autor: NotUnusual

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Gabriela Cruz, varpindave, Moontsee VR, Valerie, Darren's Loveeer, Elbereth3 y a todos los que se toman el tiempo para leer.

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Capítulo 10.

Las habladurías sobre la sexualidad de Blaine circulan alrededor de la escuela.

Blaine lo descubre cuando comienza a obtener curiosas, asqueadas y lo que parecen ser amenazantes miradas. Trata de ignorarlas, pero es difícil, porque una vez que sabe que está pasando, lo nota constantemente. Algunas veces escuchará homo o marica o maricón mientras pasa, y también trata de ignorar eso.

Lo que no puede ignorar es ser empujado contra su casillero, lo que está sucediendo incluso con más frecuencia últimamente. Blaine tiene contusiones en su espalda y brazos, y su hombro ha estado dolorido toda la semana por un empujón particularmente duro contra la pared de ladrillo afuera de la escuela. Usualmente es Karofsky. A veces es un jugador de hockey, pero más a menudo que nada, es Karofsky. Desde aquel día en el vestidor, Karofsky ha estado sediento de sangre y es el único en el grupo de Kurt que no parece contenerse ante cualquier cosa que Kurt hiciera o dijera para alejarlos de él.

Blaine no le dice a Kurt. No quiere que Kurt tenga que pelear sus batallas, y sabe que Kurt ya se ha puesto a sí mismo en la línea de fuego tratando de mantenerlos fuera de su espalda. ¿Qué va a hacer? ¿Decirle a Karofsky que deje en paz a un chico del que Kurt ni siquiera es amigo? Y hay una pequeña parte de Blaine, en el fondo, que sabe que la verdadera razón es que le va a doler demasiado si Kurt elige su reputación por sobre él. Ciertamente no quiere forzar a Kurt a salir del clóset, pero también odia el pensamiento de que Kurt esté, a sabiendas, andando por ahí con personas que lo están lastimando. Simplemente es mejor así.

Blaine está trabajando torpemente con su combinación cuando consigue ser empujado, con fuerza, y es tomado tan desprevenido que cae al suelo. "Cuidado, homo", le dice Karofsky, a quien Blaine sólo ubica una vez que levanta la vista y en realidad ve al descomunal atleta continuar en su alegre camino por el pasillo.

"Vete a la mierda", dice Blaine, pero su voz suena hueca en sus propios oídos. De todos modos, no cree que Karofsky lo haya escuchado.

Se levanta a sí mismo y sus manos están temblando un poco mientras toma sus libros de Biología e Inglés de su casillero. Está empezando a llegar a él. Está tratando muy duro de no dejarlo, pero está perdiendo la batalla. Se escabulle en la clase de Biología, con la cabeza hacia abajo, haciendo énfasis en no mirar a Kurt en su camino. Se siente bizarramente avergonzado.

Y, por supuesto, obtiene un mensaje de texto.

K: ¿Qué pasa?

Blaine muerde su labio y envía un mensaje de vuelta. Nada.

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Blaine odia el día de baloncesto en la clase de gimnasia. Kurt siempre se las arregla para hablar con Bieste y terminar usando las máquinas de ejercicio en lugar de jugar, y algún día Blaine va a aprender el truco de Kurt porque apesta en este juego.

El juego casi termina y Blaine no está prestando suficiente atención, así que pierde su equilibrio cuando salta por el balón y, accidentalmente, tropieza cayendo justo contra Karofsky.

"¡Quítate de encima, maricón!", le grita Karofsky, empujándolo al suelo. La mayoría de los jugadores ven en su dirección y el juego se detiene abruptamente.

Todo el mundo lo está mirando, riendo disimuladamente, burlándose.

Alguien hace la pantomima de una mamada y Blaine explota.

"¡Eso no es lo que dijiste anoche!", dice en voz alta, poniéndose de pie. Trata de sonreír y sabe que probablemente se ve desquiciado porque está tan enojado.

Karofsky se detiene. "¿Qué dijiste?".

"Dije que pensé que te gustó esa mamada que te di anoche", ruge Blaine, queriendo que todo el gimnasio lo escuche. Si Karofsky va a humillarlo, él va a devolvérsela.

"Yo… tú, jodido…".

Blaine avanza, curvando sus temblorosas manos en puños. "¿Tal vez quieras chupármela esta vez? ¿Huh? ¿Quieres chupar mi-".

Hay un ruidoso y agudo silbido de Bieste a través del gimnasio. "¡Muy bien, sepárense! ¿¡Qué está pasando allí!?".

Hay voces murmuradas a su alrededor y Karofsky se ve absolutamente homicida.

"Nada", dice Karofsky, mirando fijamente a Blaine.

Blaine sale hacia los vestidores, dispuesto a ignorar a cualquier persona que trate de detenerlo.

Nadie lo hace.

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Blaine no ve a Karofsky por el resto del día. Está preparándose para irse, y apenas un momento después de que cierra la puerta de su casillero, Karofsky empuña una mano en su cabello y azota su cara en ella.

La voz de Karofsky, cerca de su oreja, sisea, "Si vuelves a hacer esa mierda de nuevo, estás muerto".

La mano en su cabello lo suelta y Blaine está aturdido. El dolor aflorando a lo largo de su nariz y frente, agudo y repentino. Siente un húmedo goteo bajando desde su nariz y cautelosamente levanta una mano para sentirlo. Sus dedos quedan pegajosos y rojos, y Blaine ve a Karofsky alejándose por el pasillo.

No.

No.

Blaine corre tras él, y agarra la parte posterior de la chaqueta de Karofsky cuando lo atrapa justo dentro del vestuario de los chicos. Karofsky es demasiado grande y Blaine está intentando lanzarlo, bueno, hacia algún lugar, fallando. Karofsky se gira, con los ojos muy abiertos y acusatorios. Claramente no había esperado que Blaine viniera tras él.

Blaine utiliza la sorpresa de Karofsky a su favor y balancea un brazo hacia atrás para derribarlo. "¡Vete a la mierda!", le grita, y sabe que su voz suena como un animal herido, pero no le importa, no le importa porque él no va a ser empujado alrededor por este ignorante y farsante imbécil. Golpea a Karofsky en la mandíbula, pero no parece causar gran cosa, sólo parece cabrearlo más.

"¡Estás acabado, Anderson!", le grita Karofsky, lanzándolo contra los casilleros. Blaine hace un suave sonido de oomph, siendo azotado y forcejeando.

"¡No eres nada!", le grita de vuelta, pateando las piernas de Karofsky.

"¡Marica!", le dice Karofsky, torciendo fuertemente los puños de Blaine hacia sus costados. "Necesitas aprender tu lugar".

"¡Y qué! ¡Soy gay y soy mejor que tú!", grita Blaine, jadeando, con los ojos y pulmones quemando. "¡Sólo estás celoso!".

"Cierra la maldita boca-".

"¡Soy gay y tú simplemente eres patético y asustadizo y estúpido!".

Cierra la maldita boca, Anderson!", le grita Karofsky, y afianza una mano sobre la boca de Blaine.

Blaine grita, la fuerza de ello lastimando su garganta, las fosas nasales dilatándose y succionando oxígeno. No puede moverse, no puede hacer nada sustancial, no con el gigante cuerpo de Karofsky inmovilizándolo a los casilleros. Tiene una mano libre, que utiliza para tratar de desplazar la mano de Karofsky, pero eso no es bueno. La mano de Karofsky se mueve de su boca hacia abajo, los dedos firmes alrededor de su cuello y mandíbula.

"Simplemente cállate", le dice Karofsky de nuevo, con palabras cortadas.

"Jódete", croa Blaine. "Déjame-".

Y Karofsky lo besa.

La boca de Karofsky está sobre la suya, con la fuerza suficiente para casi lastimar, caliente y húmeda y terrorífica. Blaine no puede moverse al principio, lo único que puede pensar es ¿Qué está pasando? ¿Qué está pasando? Y entonces lo empuja y lanza puñetazos y casi piensa que está atrapado, y ¿Qué es lo que Karofsky va a hacer a continuación? Hasta que está libre, se arrastra a través del suelo del vestidor sobre su trasero.

"¿Qué mierda, jodido enfermo?", dice todo en un solo aliento, luchando por levantarse. Karofsky se mueve para seguirlo, parece enojado y asustado, y es el miedo que ve en los ojos de Karofsky como casi lo peor.

"¿¡Yo soy el enfermo!? Tú eres-".

"¡Aléjate de mí!", Blaine se mueve hacia la puerta, mirando a Karofsky a través de la habitación. "¡Y una mierda, voy a decirles a todos!".

"Le dices a cualquiera y eres hombre muerto, Anderson", le dice Karofsky, pero Blaine ya está corriendo en el pasillo, trastabillando y corriendo y corriendo.

No se detiene hasta que corre a través de la puerta del baño de las chicas, cayendo dentro de la habitación, haciendo que algunas tímidas estudiantes de primer año chillen. "Lo siento", les dice, y se encierra en un cubículo. Se las arregla para dar dos inestables respiraciones antes de vomitar en el inodoro. Está seco, en su mayoría sólo tiene náuseas, ya sea por la pelea o los nervios, o ambos, no puede decirlo, pero pasa un buen rato antes de que sus entrañas se detengan apretando sus manos y deje de temblar.

Cuando sale del cubículo, la habitación está vacía. Lava su boca en el lavabo, mete toda la cabeza debajo del agua enviando riachuelos rosados que fluyen a lo largo de la limpia y blanca porcelana. Tiene un pequeño corte a lo largo de la línea de su cabello y su nariz todavía tiene sangre endurecida por debajo. Su mente está en blanco. Se está moviendo en automático, empujando hacia abajo sus emociones. Se estira por una toalla de papel cuando siente a su bolsillo vibrar.

Tiene tres mensajes de texto de Kurt. Se suponía que iban a reunirse después de la escuela.

Flexionando sus dedos, Blaine tantea sobre el diminuto teclado para responder.

estoy afuera en un minuto

Se limpia a sí mismo lo mejor que puede y lentamente se abre camino hacia el estacionamiento, echando un vistazo a su alrededor a medida que avanza, pero no hay nadie (Karofsky) alrededor. Kurt está esperando por él, apoyado contra su camioneta, y Blaine puede ver el momento en que su expresión va desde la irritación a la preocupación.

"¿Blaine?".

La mirada de Blaine se lanza hacia cualquier parte, menos hacia Kurt. "Lo siento, yo-".

"¿Qué pasó?", le pregunta Kurt, buscando en su rostro y, dios, ¿cómo va a poder decirle?

"No es nada", le dice Blaine, pero difícilmente puede oírse a sí mismo y sus estúpidos y traidores ojos están ardiendo. Aprieta sus dientes, dispuesto a no romperse, y empuja a Kurt mientras pasa para entrar en la camioneta. "Vámonos".

"Blaine, ¿qué pasó?", le repite Kurt, su voz tomando un tono más brusco.

"¡Nada, Kurt! ¡Estoy bien!", le escupe Blaine, girándose alrededor.

"Sí, puedo verlo", le dice Kurt secamente, y se acerca más. Kurt se estira hacia su cara. Blaine siente la punta de sus dedos tocando su labio superior, acercándose al corte sobre su frente y suavemente manotea la mano de Kurt alejándola. "¿Quién te hizo esto?".

Blaine no le contesta, sintiéndose humillado.

"Blaine…".

"Puedo cuidar de mí mismo", sisea, irguiendo su cabeza y con los ojos parpadeando rápidamente.

"Sé que puedes pero, como tu amigo, me gustaría saberlo", le dice Kurt. Y eso es un golpe bajo, justo ahí. ¿Cómo puede Blaine rehusarse a responder en el nombre de la amistad?

"Karofsky", murmura Blaine.

Las fosas nasales de Kurt llamean y sus delgados labios se acomodan en una sombría línea. "¿Él te golpeó?".

"Él... peleamos", dice Blaine alrededor de la sensación de opresión en su garganta.

"Hay algo más", le dice Kurt finalmente. "No me estás mirando". Kurt toca su cara, es tan tierno, ¿y por qué Kurt está siendo tan dulce? Kurt difícilmente es de tocar a la gente, siempre es Blaine, tan casualmente táctil, pero no Kurt. Blaine no puede contener las lágrimas por más tiempo y se le escapan con un pequeño estremecimiento. "¿Qué es?".

"Él... él me besó", le susurra Blaine, sintiéndose enfermo del estómago. Simplemente no puede conseguir olvidar la forma en que Karofsky lo miró y lo sostuvo de la cabeza. "Él me golpeó y yo lo seguí y quedé atrapado. Él estaba tan-".

Pero Kurt ya no está ahí.

Kurt está corriendo hacia la escuela, y la mochila de Blaine cae de su mano. "¡Kurt!", le grita. Seca furiosamente sus mejillas y corre tras él. Tiene que detener a Kurt antes de que... no sabe, sólo tiene que hacerlo.

Blaine finalmente alcanza a Kurt antes de que entre por las puertas delanteras, agarrando su brazo y casi enviándolos a ambos tropezando sobre el suelo. "¡Kurt, detente!".

"No", escupe Kurt, jalando para salirse del agarre de Blaine. "No. Lo mataré".

"Kurt, por favor, no es como si él-".

"No es como si él ¿qué?", le dice Kurt, repentinamente cerca. Se ve furioso. "¿No es como que él te agredió?".

"Pero. Se supone que debes estar de su lado", le dice Blaine con impotencia, no queriendo que Kurt termine en la misma clase de posición en la que él está.

"¡Que se joda su lado!", Kurt lanza sus manos hacia arriba, y Blaine nunca, jamás lo ha visto parecer tan loco. "Los odio. Lo odio. ¿No lo entiendes? Sólo me preocupo por ti", le dice Kurt como si las palabras fueran arrancadas de su garganta.

Blaine simplemente se queda ahí, con el corazón latiendo en sus oídos. Se pregunta si Kurt puede oírlo. Se pregunta si Kurt lo sabe.

"No quiero que te hagan daño", susurra Blaine, porque es suficientemente difícil hablar en lo absoluto por la forma en la que se está sintiendo.

"Él no puede salirse con la suya", le dice Kurt, y camina decididamente hacia la escuela. Blaine le sigue, arrastrándose cerca por detrás.

"Podemos simplemente decirle a Figgins", le dice Blaine.

"¿Dónde está?".

"¿La oficina del director?".

"Karofsky", le dice Kurt.

"Yo... estaba en el vestidor de los chicos", le dice Blaine, trotando un poco para seguir el ritmo de Kurt cuando toma la dirección del gimnasio.

El vestidor de los chicos está vacío. Al igual que lo está el gimnasio y el baño y los pasillos, con excepción de unos pocos rezagados y maestros. Kurt golpea su mano contra un casillero y Blaine salta.

"Tal vez simplemente deberíamos de decirle a Figgins", le dice Blaine en voz baja una vez más. Kurt se queda mirando el casillero, y Blaine no está seguro al principio, de si va a responderle en lo absoluto.

"Sí, está bien", le dice Kurt y encabeza el camino.

Blaine le dice a Figgins lo sucedido en voz baja, no sólo por el nerviosismo, sino por Kurt. Incluso si Kurt ya lo sabe, Blaine no había sido específico y con cada nueva pieza de información lo ve más y más enojado. Para el final, cuando Blaine confiesa que Karofsky lo besó, Kurt está echando humo.

Figgins le dice que va a ponerse en contacto con los padres de Karofsky, y que tendrá que contactar también a los suyos. Le dice a Blaine que espere en el vestíbulo de la oficina hasta que uno de sus padres llegue, y le toma todo en él no derrumbarse. Simplemente se siente tan humillado y, ¿tiene que decírselo a sus padres? Ellos ni siquiera saben que es gay.

Blaine se desploma en una silla y Kurt se sienta junto a él. Blaine le lanza una mirada. "No tienes que quedarte", le murmura.

Kurt le da una mirada y toma la mano de Blaine.

"Kurt, por favor", le dice Blaine, alejando su mano.

"No me importa, Blaine", le dice Kurt y encuentra su mano, tirando de ella entre las suyas y sosteniéndola.

Blaine mira hacia otro lado, frotando sus ojos con el dorso de su mano libre. Se sientan en silencio durante un rato, Blaine perdido en sus propios pensamientos y Kurt, muy probablemente, en el medio de los propios.

"Esto es mi culpa", dice Kurt eventualmente.

"¿Cómo?", le pregunta Blaine, asombrado.

Kurt sacude su cabeza, mirando a la pared frente a ellos. "Me siento responsable. ¿Cuál es el punto de todo esto si ni siquiera puedo mantenerlos alejados de tu espalda?".

"Pensé que el punto era mantenerlos fuera de tu espalda", le dice Blaine.

"Eso era antes".

"¿Antes?", le pregunta Blaine. El pulgar de Kurt se desliza sobre sus nudillos, de ida y vuelta.

"Antes de que nos hiciéramos amigos", le dice Kurt, volviendo su cabeza para mirar hacia Blaine. "Eres el único amigo de verdad que alguna vez he tenido. Fui tan tonto como para casi tirar esto por ellos".

La calidez llena a Blaine y le hace sonreír. Difícilmente puede respirar por lo mucho que quiere besar a Kurt. Quiere decirle me gustas, quiere tocarlo, pero... él no lo sabe. Sólo quiere a Kurt.

Blaine abre su boca para decir algo, cuando la puerta se abre y entra su padre. Su boca se cierra inmediatamente y suavemente retira su mano de la de Kurt. Si fuera un perro está seguro de que sus orejas se aplanarían.

"Blaine", dice su padre, perpetua y severamente. Está en un traje y corbata, así que probablemente ha venido del trabajo. Blaine interrumpió a su padre en el trabajo, lo cual nunca es una cosa buena.

"Papá…".

"¿Te metiste en una pelea?", le pregunta su padre, mirándolo como si fuera un extraño.

Blaine se encoge en su asiento un poco, y Kurt siente su actual incapacidad para responder porque es él quien habla en voz alta. "El otro chico lo golpeó primero, señor".

Su padre frunce el ceño hacia Kurt y Blaine lucha contra el impulso de arrojarse frente a Kurt para evitarle tal mirada. "¿Y tú eres?", le pregunta su padre.

"Kurt Hummel, señor", le dice Kurt, el epítome de la calma. "Soy amigo de Blaine".

Blaine empieza a decir algo, cuando se abre la puerta de la oficina de Figgins. Figgins rápidamente escanea la habitación y fija una sonrisa sobre su rostro. "Hola, soy el Director Figgins", dice, moviéndose hacia adelante y extendiendo una mano. "¿El señor Anderson, supongo?", el padre de Blaine estrecha su mano con una afirmación y Figgins les introduce en la oficina.

Kurt es excluido de la reunión, y Blaine le da una última y fugaz mirada antes de que la puerta se cierre.

"Ahora, señor Anderson", comienza Figgins mientras se sientan, "Blaine, aquí presente, ha hecho algunas acusaciones que he tomado muy seriamente. Me dijo que uno de sus compañeros de clase lo estaba acosando, verbal y físicamente, y...", hay una pausa en la que Blaine puede decir que Figgins está tratando muy duro de llegar a la mejor manera de decirlo. Blaine quiere ahorrarle la molestia, pero se siente ya tan humillado que no puede. "El otro estudiante... lo besó. Ahora, nosotros aquí en McKinley-".

"¿Él hizo qué?", el padre de Blaine interviene, luciendo medianamente horrorizado.

El padre de Blaine lo está mirando ahora, como si fuera su culpa y él se frustra. "Papá, por favor...", por favor qué, no lo sabe.

"Señor Anderson, he contactado con los padres del otro chico y será tratado de acuerdo a la política. Ahora-".

"¿Algún marica trató de forzarte?", pregunta el padre de Blaine, claramente disgustado.

La voz de Blaine sale más pequeña de lo que pretende, "Papá, no digas eso...".

"¿Es eso lo que pasó, Blaine?", demanda el padre de Blaine.

Blaine no sabe qué decir, porque es lo que pasó, técnicamente, es sólo que... "Sí".

"Eso es asalto sexual, y vamos a presentar cargos", dice el padre de Blaine, mirando de vuelta hacia Figgins. "¿Cuál es el nombre del otro chico?".

"No, papá, Jesús, es sólo un brabucón, no quiero tener que ir-ir a la corte o al-".

"Tranquilo, jovencito", escupe el padre de Blaine, y Blaine se calla automáticamente. "Ve a esperar afuera, necesito hablar con el señor Figgins sin que estés interrumpiendo". Cuando Blaine no se levanta inmediatamente, su padre lo mira fijamente. "Ahora".

"Es realmente amable de tu parte el que ahora tengas un gran y maldito interés en mí, papá", explota Blaine, levantándose y azotando la puerta detrás de él.

Blaine quiere retirarlo, todo. Fue una mala idea denunciar a Karofsky. Blaine simplemente debería de haber lidiado con eso -no deja de pensar en la mirada en los ojos de Karofsky, en sus gruesos dedos alrededor de su cuello, en el sabor de su boca- debería simplemente haber tratado de olvidarse de ello.

Sale de la oficina, por el pasillo, caminando por lo que recuerda porque ciertamente no puede ver nada ahora mismo, todo está borroso y no sabe cuándo empezó a correr, pero está afuera de la escuela y al carajo esto, al carajo Karofsky, al carajo su papá, al carajo-.

"¡Detente!".

Cree que los gritos pueden haber estado sucediendo desde un largo camino atrás, pero ahora lo alcanzan. Kurt lo alcanza, Blaine lo sabe porque Kurt lo detiene con todo su cuerpo, como si fuera una barrera a la que Blaine le prestará atención.

Y lo hace.

Kurt huele a algo familiar y es cálido y lo es todo.

"Blaine, Blaine", le murmura Kurt, sujetándolo. Hay sollozos y están viniendo de él, haciendo que todo su cuerpo tiemble. Quiere parar pero no puede.

"Lo va a saber", dice Blaine en el hombro de Kurt, aferrándose a él. "Dios, Kurt, ahora va a saber acerca de mí. Me va a odiar. Él no es como tu papá, él no es-".

"Lo sé", le dice Kurt suavemente. "Pude escuchar desde afuera de la puerta".

"Dios", dice Blaine débilmente.

Las lágrimas se detienen, pero todavía se siente en el límite de la histeria. Se aleja del abrazo de Kurt con un estremecimiento y todo se vuelve frío. "Quiero irme", le dice.

"Pero, tu papá", empieza a decir Kurt, mirando hacia Blaine y sólo asiente. "¿A dónde?".

"A cualquier parte", le dice Blaine.

Kurt toma la mano de Blaine como un niño y lo lleva a su camioneta. Blaine se mueve por instinto, incluso recuerda abrocharse el cinturón de seguridad mientras la camioneta se retira del estacionamiento.

La radio suena tranquilamente mientras los suburbios disminuyen gradualmente hacia tierras de cultivo. Las cosechas y ocasionalmente una o dos vacas pasan como un rayo frente a la ventana, pero Blaine difícilmente las nota. Su mente está luchando consigo misma entre pensar en lo que pasó y lo que no. Está en el borde. La escuela y su casa se han convertido en variables inciertas. No sabe qué esperar de sus padres, qué esperar de Karofsky y del resto. En ninguna parte se siente seguro. Nada se siente bien.

"Ese fue mi primer beso con un chico", murmura Blaine, mirando más allá de su reflexión hacia un campo de maíz aparentemente interminable.

"No sabía que tenías tales nociones de romance", le dice Kurt después de un momento tan largo que Blaine no estaba seguro de que fuera a decir nada en absoluto. Su voz es tranquila, entonada de una manera en que está tratando de no sonar tan hosco.

"¿Por no querer a alguien que me odia y que me fuerza? Imagínalo", le dice Blaine, sonriendo un poco.

Kurt resopla. "No puedo imaginar por qué no le correspondes, Blaine".

"Supongo que sólo soy tímido".

"Pasé mucho tiempo a su alrededor y mi gaydar no sonó. Ni una sola vez", le dice Kurt, con la burla desapareciendo de su voz.

"Sabes lo que eso significa, ¿verdad?", le pregunta Blaine.

"¿Mm?".

"Todos los brabucones en McKinley simplemente son gay de clóset".

Kurt no responde, probablemente menos que encantado de compararse con Karofsky. A Blaine no le importa en este momento, sólo mira fijamente por la ventana.

Después de una hora y media de conducir sin rumbo, que se sienten más como cinco o diez minutos, Blaine comienza a reconocer los caminos en los que están. No pasa mucho tiempo antes de que estén en su vecindario. Sabía que esto iba a pasar, no es como que pueda quedarse en la camioneta de Kurt para siempre, sin embargo, no puede evitar el nudo de pavor construyéndose en la boca de su estómago.

Kurt se detiene frente a la casa de Blaine y mira hacia él. "¿Quieres que vaya contigo?".

Blaine desea entrañablemente que lo haga, pero no quiere volver a exponer a Kurt a la intolerancia de sus padres. "No. Estoy- voy a estar bien".

"Si necesitas algo, estoy a una llamada de distancia", le dice Kurt.

"Lo sé". Blaine mira fijamente hacia su casa, deseando que sus piernas se muevan.

"Blaine...", hay una mano sobre su rodilla y ve más allá que una cara con seria preocupación. Un rostro perteneciente a un chico que no sabe qué haría sin él. "No hiciste nada malo".

Blaine asiente mudamente y se obliga a desabrochar el cinturón, abrir la puerta y salir. Quiere desesperadamente pedirle a Kurt que vaya con él, pero se recuerda a sí mismo que no puede.

"Te llamaré".

"Gracias, Kurt", le dice Blaine, y consigue poner una sonrisa.

Kurt se la devuelve y es como si el cielo se abriera para revelar el sol. Blaine se la bebe, imaginando si será suficiente para empezar a reemplazar los otros pensamientos.

La camioneta de Kurt no se va hasta que Blaine cierra su puerta tras de sí.

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Está completamente oscuro y lloviendo torrencialmente y Blaine ha olvidado un paraguas.

Está parado y medio acurrucado bajo el diminuto toldo del porche de Kurt, empapado, con los dedos de sus pies entumecidos y el cuerpo tembloroso. Su abrigo se siente como si pesara treinta libras. No sabe qué hora es y todas las luces están apagadas, así que en vez de tocar a la puerta, Blaine llama al celular de Kurt. Este suena dos veces antes de que Kurt lo responda.

"¿Blaine?".

"¿Te he despertado? Lo siento, yo- ¿p-puedo entrar?".

"¿Entrar?", Kurt le hace eco.

"Como que estoy en tu porche".

"Oh. Sí, seguro. Por supuesto. ¡Bajaré enseguida!".

Blaine mete su teléfono de vuelta en el bolsillo de su abrigo y la puerta se abre un momento después. La mandíbula de Kurt cae. Abre la puerta mosquitera y jala a Blaine al interior.

"Oh, mi dios, Blaine, qué... ¡estás empapado! ¿Cuánto tiempo has estado aquí afuera?".

"Caminé", trata de explicarle.

"¡Blaine!".

"Shh, Kurt, tu papá...".

"Tus labios están azules, Blaine. ¡Es noviembre! ¿Estás loco?", los dedos de Kurt están trabajando para conseguir desabotonar el abrigo de Blaine y quitárselo. "Quítate tus zapatos, por favor, antes de que te ahogues en ellos. ¡Incluso tus calcetines están empapados! ¿Quieres conseguir una neumonía y morir?".

Kurt lo mira, con sus ojos llenos de tal intensidad que Blaine difícilmente puede respirar. No con los dedos de Kurt, cálidos y firmes, frotando sus hombros y costados mientras empuja el abrigo de Blaine fuera. Blaine se estremece y sabe que no es por el frío.

"Necesitaba verte", le susurra.

"Blaine...", Kurt sólo está mirándolo y un momento después añade, "Necesitamos conseguir calentarte, y luego me dices lo que pasó".

Kurt lo conduce escaleras arriba y hasta su cuarto de baño, metiendo a Blaine dentro y luego dando un paso hacia atrás saliendo. Blaine tira de su camisa con los dedos entumecidos y la arroja dentro de la bañera. Su camisa está pesada y húmeda a pesar del abrigo de invierno que había estado usando.

Kurt vuelve con algo de ropa y se detiene en el marco de la puerta. Su mirada permanece sobre él y el aliento de Blaine se queda atrapado en su garganta. No puede imaginar a Kurt sintiéndose atraído hacia él, no de esa manera, nunca, especialmente no así. Pero, dios, quiere que lo esté.

"Estás temblando", es todo lo que Kurt dice, y una vez que la ropa está en los brazos de Blaine, se va, cerrando la puerta a sus espaldas.

Cierto. Blaine se parece a una rata ahogada.

Blaine se seca a sí mismo con la toalla, frotándola a través de su cabello, liberando sus rizos y luciendo alocados, y se cambia en la ropa que Kurt le trajo. Está empezando a tener la sensibilidad de vuelta en sus dedos de manos y pies, la cual ni siquiera se había dado cuenta de que había perdido.

"¿Me diste una pijama?", le dice Blaine cuando sale del baño.

"¿Sabes lo tarde que es?", le pregunta Kurt, sentado sobre el borde de la cama. "Además vas a quedarte. No es como si nunca te hubieras quedado antes".

"No, está bien", se apresura Blaine a corregir, "Gracias".

"Ven a entrar en calor", le dice Kurt, sosteniendo el edredón hacia arriba para que Blaine consiga presumiblemente meterse debajo.

Espera que no esté sonrojándose demasiado fuerte cuando se mete en la cama de Kurt. Hay tantas mantas y almohadas, y Kurt está justo allí junto a él. Y es exactamente lo que necesita.

Kurt está mirándolo con expectación.

Blaine exhala ruidosamente. "Cierto, así que... le dije a mis padres".

"¿Sobre Karofsky?".

"Bueno, sí, eso y... sobre mí", le dice, con su garganta ya volviéndose apretada. No quiere hablar de eso, realmente no lo quiere, simplemente desea poder dormir y olvidar que alguna vez pasó esto. Pero Kurt está mirándolo con tanta preocupación que, ¿qué otra cosa puede hacer?

"¿Saliste del clóset?", le dice Kurt con voz muy baja.

Blaine asiente para evitar hablar, pero claramente está esperando que continúe, así que traga y lo hace. "No estuvieron contentos. Ellos... cuando lo dije, las miradas sobre sus rostros. Fue como, que al principio no me creyeron. Como si yo estuviera bromeando, pero no era divertido. Así que tuve que insistir, sí, estoy seguro, no, no tuvo nada que ver con lo que hizo Karofsky-".

"Oh, Jesús, ¿qué? ¿Ellos pensaron que él te convirtió porque su boca tocó la tuya?", le pregunta Kurt.

"No lo sé, creo... que probablemente ellos no entienden que la gente simplemente nace así. Probablemente se rehúsan a creerlo porque en sus mentes eso significaría que hubo algo defectuoso en ellos, como que hicieron un bebé extraterrestre o algo así", le dice Blaine, su voz elevándose un tono más alto por la ira.

Kurt pone una mano sobre el brazo de Blaine, probablemente en parte para tranquilizarlo.

"Una vez que se dieron cuenta de que hablaba en serio, simplemente estuvieron tan decepcionados". Hace una pausa, porque puede ver sus rostros tan claramente en su mente. Sólo acaba de suceder hace horas, pero sabe que es algo que nunca será capaz de olvidar, sin importar lo mucho que lo intente. "No", le dice, "estaban disgustados".

"Oh, Blaine", le dice Kurt.

"Sabía que lo estarían, Kurt. Sé cómo son. Supongo que simplemente esperaba, porque era yo, que ellos... no lo sé... ".

"Lo sé, Blaine", le dice Kurt, pasando una mano sobre los húmedos rizos de Blaine.

"No es como que ser gay cambie nada", le dice Blaine, con un cierto toque de desesperación en su voz, como si fuera Kurt con quien está tratando de razonar. "No en realidad. Quiero decir, sí, es una parte de quien soy, pero sigo siendo yo. Sigo siendo la misma persona, sólo que no quiero salir con chicas. ¿Cuál es el gran problema?", Kurt está acariciando su cabello con gentiles dedos contra su cuero cabelludo, tratando de calmarlo, pero Blaine simplemente está tan molesto.

'No te crié para que fueras... así', le dijo su padre, y Blaine sabía que iba a decir marica, homo o maricón.

"Simplemente he intentado, toda mi vida, hacer las cosas para que se sientan orgullosos. Ellos nunca estuvieron contentos con cualquiera de mis logros, nunca pude hacerlo bien, así que lo intenté más y más duro, y todo lo que quería era… y ahora, no puedo repararlo. No puedo intentarlo de nuevo o esforzarme más. Ya está hecho. Soy gay, así que sólo soy como... una decepción para siempre. Su único hijo-".

"Blaine, no", lo interrumpe Kurt bruscamente. "Lamento que tus padres no lo entiendan, créeme, quiero más que nada que lo hagan, por ti, pero tú no eres una decepción. En ningún nivel. Ningún padre podría pedir un hijo mejor". Kurt desliza su mano del cabello de Blaine hasta su mandíbula, asegurándose de que lo esté mirando. "Ellos están equivocados, no tú. No te mires a ti mismo a través de sus ojos".

"Entonces, ¿a través de los de quién?", le pregunta Blaine, con la voz apenas audible. "No puedo simplemente encontrar una nueva familia".

"Entonces... hazme tu familia", le dice Kurt. "Escúchame, no a ellos, porque yo conozco la verdad. Eres inteligente, divertido y talentoso. Eres la persona más amable que conozco. Tienes que serlo, para aguantar a esos nerds en el club Glee". Le sonríe y Blaine no puede sino evitar tratar de devolverla. "Y para aguantarme a mí".

"Cállate, Kurt", le dice Blaine, con la mirada baja y una pequeña sonrisa. Es difícil mirar a Kurt, su corazón está latiendo tan duro.

"Es cierto, Blaine". Kurt se desplaza más cerca, acurrucando a Blaine en su costado. Blaine intenta resistirse al principio, incluso trata de alejar a Kurt, pero el agarre de Kurt sólo se aprieta y Blaine se encuentra cediendo. Kurt desliza a ambos hacia abajo para que ya no estén sentados. "Duerme un poco. Esperemos que las cosas no se sientan tan imposibles por la mañana, ¿hm?".

Blaine asiente y trata de mirar hacia arriba, pero Kurt lo tiene usando su pecho como almohada. No sabe qué hacer con su brazo, así que enrosca su mano en la manta y se permite reclinarse sobre el estómago de Kurt. Kurt es cálido y la cama es cómoda, y cualquier otra noche Blaine nunca será capaz de dormir acurrucado así contra Kurt. Han compartido su cama antes, pero nunca tan cerca. Blaine está agotado, sin embargo, física y emocionalmente, y no pasa mucho tiempo después de que cierra sus ojos para que el sueño se lo lleve.

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Blaine despierta ante la suave presión de unos dedos sobre su cuello. Abre sus ojos, confundido, y encuentra a Kurt mirándolo fijamente. Kurt está yaciendo sobre su costado, de frente a Blaine, y lentamente retira su mano.

"Tienes moretones", le dice Kurt como una explicación.

Blaine pasa su propia mano sobre su cuello. "Karofsky".

Hay un destello de ira en el rostro de Kurt, pero Blaine puede verlo empujándolo hacia abajo. Pasa un largo momento y Blaine lo deja, porque está calientito en la cama y está con Kurt.

"Le dije a mi papá", le dice Kurt finalmente.

"Está bien", le dice Blaine, porque honestamente no esperaba que Kurt no lo hiciera.

"No, quiero decir...", Kurt traga y chupa su labio inferior en su boca por un momento. "Salí del clóset".

"¿Qué?", Blaine se sienta, con una tentativa y emocionada sonrisa formándose sobre su rostro. "¿Cuándo?".

"Esta mañana. Hace como una media hora". Kurt también se arrastra hacia arriba, pero no parece feliz. Se ve todo lo contrario.

"¿Kurt?", le pregunta Blaine. "¿Estaba enojado?", Blaine no puede imaginarlo, pero no sabe qué otra cosa pensar con la mirada en el rostro de Kurt.

"No... dijo que lo sabía. Que no le importaba. Lo siento, Blaine. Lo hice gracias a ti. Tú has sido tan valiente, así que pensé... si tú puedes hacerlo, yo también puedo. Quise hacerlo debido a ti", le dice Kurt, y todo está saliendo apresuradamente. "Como en solidaridad, o-".

"Kurt, detente… Kurt. ¿Por qué lo sientes?", le pregunta Blaine porque, dios, está conmovido de que Kurt se haya inspirado en su desastre. Si acaso pensó que eso sólo pondría a Kurt más reacio.

"Porque no es justo", le dice Kurt. "Tú mereces tener al padre comprensivo. Yo lo he sabido y me he escondido como un cobarde, he sido malo, y todo lo que tú siempre has sido es honesto. ¿Cómo es que esto siquiera tiene sentido?".

"Kurt, no... esconderse no fue cobarde", le amonesta Blaine. "Tenías todo el derecho de estar asustado. Dios, Kurt, probablemente no les habría dicho nada hasta que me mudara a la universidad si no hubiera sentido como que tenía que hacerlo. Te mereces a tu papá. Eres bueno para él. Y ahora estás siendo honesto, ¿no es así?".

Kurt no dice nada al principio, con las palmas presionando su frente. Levanta la vista hacia Blaine. "Sólo quiero cosas buenas para ti".

Blaine puede sentir una agitación en su pecho que ha llegado a asociar con Kurt. "Y yo las quiero para ti", le dice suavemente.

"Mi papá te adoptaría, ya sabes", le dice Kurt.

Blaine casi quiere reírse ante lo absurdo de esa declaración, porque el peso de la misma, cuando se toma seriamente, es demasiado y Blaine siente como que ya ha hecho lo suficiente para llorar toda la vida. "¿Eso significa que tendría que empezar a llamarte hermano?".

"Hermano de otra madre".

Blaine se ríe, imaginándolo.

La tensión se ha ido en su mayoría, Blaine se lava y ambos bajan para desayunar. Kurt lo hizo esta vez y Blaine no puede evitar sino sentirse un poco divertido de que los dos salieron del clóset ante Burt durante la preparación del desayuno.

Burt parece bastante feliz de verlo y no debe de importarle demasiado que Blaine esté ahí, porque termina por quedarse durante todo el fin de semana. Él no quiere, pero Kurt se mantiene insistiendo y no es como si tuviera ninguna prisa por volver a casa.

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Blaine está nervioso de regresar a la escuela.

Se ha asegurado de que Karofsky ha sido suspendido, con la expulsión pendiente, pero Karofsky tiene amigos y Blaine no tiene idea de quién sabe qué. Kurt parece reacio a irse de su lado, y Blaine no puede evitar preguntarse qué va a decirle a Azimio y a Puck y al resto. Kurt no ha hablado de ello y Blaine no se atreve a preguntárselo.

A media mañana, cuando Blaine está solo en su casillero cambiando sus libros, Azimio lo arrincona.

"Escuché que conseguiste que suspendieran a mi chico, Anderson", le dice.

Karofsky siempre ha sido el único más violento físicamente del grupo, pero eso no significa que Blaine confíe en Azimio para mantener la calma. Aún así, Blaine no puede mantener su boca cerrada.

"Él consiguió suspenderse a sí mismo".

"¿Por que estabas tratando de abordarlo? Eso está mal, Anderson. Mantén tu urgencia homo para tus maricas del club Glee", le dice Azimio.

Blaine está sorprendido de que Karofsky le dijera a Azimio sobre el beso. Tal vez pensó que Blaine lo diría, ¿así que quiso voltearlo sobre él? El beso no es algo que Blaine quiera que nadie sepa, y cierra de golpe la puerta de su casillero en señal de frustración.

"Tienes tu información equivocada, no besaría a esa repugnante persona aunque fuera el último chico sobre la Tierra", le escupe Blaine. Tratando de alejarse a su siguiente clase, pero Azimio lo sigue.

"Eso no es lo que dijo Karofsky".

"¿Vas a seguirme como un cachorro perdido todo el día, Azimio, o simplemente estás tratando de hacer nuevos amigos?", le pregunta Blaine, caminando un poco más rápido.

"Todo lo que estoy diciendo es que tu trasero está acabado para cuando Karofsky regrese", le dice Azimio.

Blaine se gira sobre sus talones. "¿Qué, no quieres cuidarlo por él? Ya que estás tan interesado en mi trasero y todo".

Azimio retrocede. "No te pongas raro conmigo, enano. Porque le presentaré tu cara a mi amigo la pared de ladrillos".

"Por supuesto que tu amigo es una pared de ladrillos, se adapta a tu nivel de inteligencia".

Blaine no dijo eso.

Se vuelve para ver a Kurt dándole a Azimio una mordaz mirada desde detrás de él.

"¿Qué se te metió por el culo, Hummel?", le dice Azimio, a la defensiva. "Espero que no fuera Anderson aquí presente".

Kurt parece que está listo para matar. "Muy buena, Azimio. Estoy impresionado. Lo que es aún más impresionante es que estés jodiendo a alguien después de que Karofsky fuera suspendido. Muy inteligente".

"¿Qué pasa contigo? ¿Te has subido al Homo Express?", resopla Azimio.

Kurt empuja a Azimio hacia la pared, lo cual es impresionante teniendo en cuenta que Azimio probablemente tiene algo así como doscientas libras en él. "Vete a la mierda, te juro por dios que…".

"¡Kurt!", lo interrumpe Blaine, agarrando su brazo.

Kurt gruñe en molestia y se sacude soltándose de Blaine, dando pasos para atrás, pero con la postura todavía amenazante. "Está bien".

Azimio ladra una carcajada. "¿Qué es esto? ¿Eres un maricón hecho y derecho, Hummel?", silba por lo bajo, y Blaine tiene que sostener físicamente a Kurt por detrás.

"Detente, sólo detente, Kurt-".

"- te alimentaré con tus dientes, Azimio-".

"¡Muchachos!", es la maestra de Geometría, quien es tan vieja como la suciedad y se sitúa alrededor de un pie más cerca que Blaine. La mirada en su cara podría detener a un oso en su trayecto. "¿Qué es lo que están haciendo?".

Blaine suelta a Kurt y es el primero en hablar. "Nada, señora Bletheim. Lo siento".

Kurt y Azimio no dicen nada mientras la señora Bletheim los mira hacia abajo. "¿Y bien? ¡Entonces, muévanse!".

Azimio rueda sus ojos y se va en la dirección opuesta. Blaine echa un vistazo hacia Kurt y lo sigue. "¿Estás bien?", le pregunta, manteniendo su voz tranquila.

"Sí. Quiero decir, estoy cabreado, pero sabía que esto pasaría", le dice Kurt. Suspira y mira a Blaine. "¿Y tú?".

Blaine asiente, pero no puede manejar nada más que un ceño fruncido. "Sí, estoy bien. Gracias por defenderme, pero no quiero que te hagan daño. No quiero que tomes su mierda".

"Ya estoy cansado de fingir. Ya no me importa", le dice Kurt. Se encoge de hombros y cambia su mochila de un hombro al otro. "No voy a salir del clóset, pero no voy a actuar como su amigo". Detiene su caminar y se vuelve hacia Blaine con una sonrisa. "Tú eres mi amigo".

Blaine sonríe y se sonroja y mira hacia abajo. ¿Qué es esto? ¿Por qué no puede dejar de sentirse de esta manera? "Está bien...".

"Y esta es tu clase", le dice Kurt, indicando la puerta frente a la que se han detenido y Blaine puede decir que está tratando de no reírse.

"...Oh. Cierto". Blaine se ríe, más que nada para matar la extraña tensión que parece ser toda de su propia creación. "Te veo después".

"Nos vemos", le dice Kurt y desaparece al doblar la esquina para llegar a su propia clase.

Blaine entra al salón en piloto automático. Llega justo cuando la campana suena y apenas si registra su escritorio cuando se sienta en él. No puede dejar de recordar la manera en que Kurt le dijo, tú eres mi amigo. Como si Blaine fuera la única persona importante en el mundo. No puede dejar de sonreír. No se da cuenta en un primer momento, simplemente lo sabe cuando sus mejillas empiezan a doler un poco. Alrededor de una media hora en la clase, Blaine se da cuenta de que el profesor está hablando, de que ha estado hablando, y que incluso él ha estado tomando notas, las cuales... cuando baja la vista hacia ellas, ve que no son más que garabatos sin sentido. Está bien...

Su bolsillo vibra, y con tanta cautela como puede, se agacha para revisarlo. Hay un sentimiento de anticipación que cae en picada cuando ve que el nombre sobre la pantalla no es el de Kurt.

Está mirando fija y estúpidamente hacia abajo a su teléfono cuando lo golpea.

Está enamorado de Kurt.

Sabe que es verdad, sobre todo después del fin de semana. Después del giro tan devastador con sus padres, se sintió tan bien como lo hizo en la casa de Kurt. Difícilmente se permitió pensar en su padre. Todo sobre lo que ha pensado ha sido en la dulce y calmada voz de Kurt, en los ojos del color de un universo dorado en el medio del cielo, en la lisa piel y los brazos que no temen sostenerlo cuando está molesto.

...Oh, dios. Está comparando los ojos de Kurt con cosas. Realmente lo tiene mal.

Pero Kurt ha estado ahí para él de una manera en que nadie más lo ha estado, de una manera en que no quiere que nadie más esté. Blaine sabe, sin necesidad de que se lo digan, que Kurt se preocupa por él, por él, tan fácilmente como sabe que ama a Kurt.

Sonríe hacia sus notas y se olvida de responder el mensaje de texto.

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N/T: Toc, toc, ¿hola? ¿Aún hay alguien por aquí? Lamento la demora, pero mi computadora murió (sí, un minuto de silencio por su ausencia), y resucitó como a los casi veinte días (bendita la chica de Sistemas que la revivió 3). En fin, por si aún le interesa a alguien, ¡he vuelto! LOL

¡Que tengan un excelente casi finde!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.