Alumno y Profesora

Capitulo 10: El Principio de una nueva vida.

-… ¿Huh?- Con esa inquisición pronunciada en un tono bajo Luffy se quedo estático durante unos segundos en su cara una expresión de total confusión parpadeando de forma rápida mientras sostenía la mirada de su profesora la cual lo observaba fijamente esperando su respuesta, no obstante esto, los segundos pasaban y ninguno hacia o decía nada para romper con el extraño silencio hasta que sin poder aguantar ni un instante mas con la situación el chico finalmente hablo- Eh… hmm… este… ¿habías dicho algo?...

-¿?...-

-Ah, es que… ese pollo asado de ahí se veía delicioso- Murmuro casi babeando al tiempo que señalaba a su derecha en donde del otro lado del vidrio de un restaurante un pollo se rostizaba girando lentamente dentro de un horno.

Esas palabras, totalmente inesperadas, mandaron inmediatamente a la profesora al suelo cayendo de cara y haciéndose daño.

-¡Hancock!... ¡oy!, ¿¡estás bien!, ¡Hancock!- Exclamo el estudiante muy preocupado mientras se acercaba con cuidado a su tutora.

Esta por su parte, se incorporo con algo de torpeza apoyándose en sus manos y quedando sentada sobre sus tobillos y la cabeza baja mirando hacia el suelo.

''¿Un pollo?, ¿no me escucho porque estaba mirando a un pollo?... ¿¡Acaso soy menos interesante que un pollo!´´ Pensaba Hancock angustiada al tiempo que apretaba con fuerza sus puños ``Mi… mi valor… to… todo mi esfuerzo…´´ Sin poder contenerse, la mujer soltó unas pequeñas lagrimas que se deslizaron con suavidad por su rostro hasta morir en sus labios ``¿Por qué?, ¿Por qué él…

¡TAP!...

-¿Huh?- Sorprendida, Hancock dilato sus ojos al sentir de repente un peso ser apoyado sobre su cabeza, lo que la obligo a levantar nuevamente su rostro para darse cuenta que se trataba del sombrero de paja de Luffy, el cual se había inclinado a su altura y tenía sus ojos cubiertos por el flequillo.

-Lo siento…- Musito el pelinegro en tono grave- ¿podrías… repetírmelo de nuevo?... este vez… me asegurare de escucharte…

Asombrada, la mujer observo el rostro oculto de su alumno y que elevo justo en ese momento mostrando un rostro serio y decidido que hizo sonrojar a la profesora.

Y allí, demasiado sorprendida para actuar, Hancock se quedo en silencio perdida en los oscuros ojos de su alumno favorito.

``¿Qué debo hacer?…. se ve tan serio…´´ Pensaba la mujer `` si… si pude reunir valor para decirlo una vez… po… podre hacerlo de nuevo… y esta vez… esta vez…´´

Hancock paso saliva con dificultad, juntando nuevamente el coraje necesario mientras dentro de su pecho sentía a su corazón golpear con fuerza.

-Luffy…- Susurro- a… a mi… a mi me… gustaría… me gustaría… a mi me gustaría que… que vinieses… a vivir conmigo…- Musito lo ultimo con un pequeño hilo de voz que a pesar de la poca distancia hizo que el chico no pudiese oírla.

-¿Huh?... lo siento, no escuche lo último…-

-Eh, yo… yo… yo…-

-¿Si?- Inquirió Luffy sonriéndole de repente.

-Ah…- Hancock se quedo observándolo notando como su nerviosismo iba desapareciendo poco a poco, no lo entendía muy bien, pero había aprendido que el estado de ánimo del chico influía mucho en el suyo propio, así como en su cuerpo, y mientras el rostro serio del pelinegro la ponía nerviosa su sonrisa la tranquilizaba… haciéndole desaparecer todas sus dudas y miedos- Luffy… ¿te gustaría venir a vivir conmigo?...

-¿Eh?... ¿vivir… contigo… en la casa de tu madre y hermanas?...- Inquirió Luffy confuso.

-Ah no… no ahí, será… en mi departamento… solo… nosotros dos…- Balbuceo Hancock notando como le quemaba el rostro de la vergüenza con cada palabra que salía de sus labios.

-…-.

-…-.

-… ¿¡EEEEEEEEEEEEEEEEHHHHH!... ¿¡VIVIR CONTIGOOOO!...- Una asombrada Hancock fue testigo de cómo su alumno abría grande sus ojos en la sorpresa y se iba de espaldas cayendo un par de metros lejos de la mujer en tanto la observaba con la más pura estupefacción con su rostro bañado en sudor y su mandíbula levemente abierta.

A su vez, la profesora le devolvía la mirada solo que en sus ojos no había sorpresa si no una especie de desilusionante calma como aquel que en su cumpleaños recibe algo mucho menos llamativo e interesante de lo que previamente se esperaba.

``De todas sus posibles reacciones… esa definitivamente era la que menos me esperaba´´ pensó la mujer.

Sin embargo, la pelinegra se llevo otra gran sorpresa cuando vio como al chico, lentamente, le iba cambiando la mirada hasta transformarse nuevamente en la del joven sonriente e hiperactivo que conocía.

Y de repente, tomada totalmente fuera de guardia, Hancock sintió saltar no solo su corazón si no también su cuerpo mientras que su temperatura, presión y pulso subían a niveles estratosféricos en el momento en el cual Luffy se abalanzo sobre ella y la atrapaba en un fuerte abrazo rodeándola con sus brazos y dejándola completamente débil e inmóvil sin un gramo de energía en todo su cuerpo.

-¡SIIIIIIIIIIIIII!- Grito el chico en medio de su efusivo abrazo- ¡gracias Hancock!, ¡sin duda eres la mejor!...

``¿¡QUEEEE!... ¿ESTA… ¿¡ESTA ABRAZANDOME!´´ Chillo mentalmente esta mortalmente roja ``primero no me escucha, después se pone serio, luego se sorprende, ¿y ahora me abraza?... ¿Qué… ¿¡QUE PASA CON ESTE CHICO!´´.

-Oh, oh, Lu… Luffy… me… me alegra que… que aceptaras…- Farfullaba la pelinegra de forma débil muy atribulada por el contacto tan cercano entre sus cuerpos, no obstante disfrutando internamente por lo mismo.

A pesar de eso, los segundos pasaban y el chico parecía no tener intenciones de soltarla en un periodo de tiempo breve, mas aun aumentaba la fuerza de su apretón mientras friccionaba sus cuerpos entre sí.

Esto, aunado a la vergüenza que ya sentía y la falta de oxigeno debido a que dejara de respirarlo desde que comenzara la ''caricia'', fue demasiado para la pobre profesora que sin poder aguantar más la sangre agolpada en su rostro se dejo caer en los brazos de su alumno totalmente inconsciente pero con una enorme sonrisa de felicidad cruzando sus labios.

-¿Hancock?- Solo entonces Luffy se dio cuenta de lo que hacía percatándose del desmayo de su tutora- ¿¡Hancock!, ¿¡oy, estás bien!, ¿Hancock?,

¡HANCOOOOOOOOCK!...

AMDLyPBHL

-Pa… pasa… Lu… Luffy- Lo invito Hancock con un hilo de voz.

-Con permiso- Sonrió el pelinegro ingresando en el departamento de su profesora y que, desde ese momento y durante los siguientes seis meses pasaría a compartir con ella.

``Un… un hombre en mi casa… un hombre en mi casa…´´ Se repetía la docente una y otra vez totalmente avergonzada, sin amistades masculinas en su vida ni compañeras que tuviesen parejas nunca había dejado a un hombre poner un pie en su departamento, siendo el muchacho hiperactivo delante de ella el primero al que permitía tal hazaña

``¿Re… ¿realmente está pasando esto?´´.

Hancock desvió sus ojos hacia la espalda de su alumno quien en esos momentos observaba maravillado el sorprendentemente amplio interior de la vivienda de su profesora favorita.

-¡Tu casa es grandiosa Hancock!- La alabo para el secreto alivio de la mujer, la cual se preguntaba su casa seria o no del agrado del pelinegro.

-¿Te… ¿te gusta?-

-¡Sí!- Le contesto este mostrándole toda su dentadura.

-Que… Qué alivio…-

-¿Huh?-

-Ah, no, so… solo me preguntaba si te gustaría o no…- Balbuceo Hancock chocando nerviosamente sus índices entre sí.

-¡Por supuesto que me gusta!- Insistió Luffy sin perder su sonrisa.

-Luffy…- Agradecida, Hancock lo observaba con ojos soñadores.

Dándole la espalda, el estudiante se dedico a repasar con sus ojos el resto de la casa, la cual se encontraba en el 14ª piso de un edificio departamental de 16 plantas, acercándose a las grandes ventanas a través de la cual pudo ver las luces de la ciudad.

-Wow, la vista desde aquí es genial-

-S… si, es que estamos un poco alto- Musito la mujer.

En el centro de la sala se hallaba un cómodo sofá extrañamente muy similar al que había en la casa de su madre y hermanas de frente a una televisión, unos cuantos muebles adornaban la sala acompañados de algunos cuadros de figuras abstractas que el chico no alcanzaba a darles forma, detrás del sofá estaba una escalera que conectaba a un segundo piso lo que llamo inmediatamente la atención de Luffy.

-Eh, ¿tienes un segundo piso?... shi shi shi, es la primera vez que veo un departamento que tiene dos pisos…-

-Ah, sí, bueno esa fue la principal razón por la que lo compre- Le explico su tutora- lleva a las habitaciones, son tres en total, aunque en una guarde todos mis libros por lo que es como una biblioteca y es donde preparo los exámenes y esas cosas, en general es algo así como mi oficina-

-Hmm, ya veo- Murmuro el chico distraído- ¿y ese pasillo?- pregunto señalando hacia la derecha desde la entrada principal.

-Lleva hacia el baño- Respondió con prontitud y antes de que el chico siguiera añadió- y por ahí se va a la cocina…

Y cual si estuviera entrenado, en cuanto la palabra cocina fue escuchada, el estomago de Luffy no tardo demasiado en hacerse escuchar rugiendo con ganas en el reclamo de sus alimentos.

-Oh, lo siento, no eh comido casi nada el día de hoy salvo lo que mis compañeros me dieron en la escuela y lo que mi jefa me obsequio en la tarde shi shi shi- El chico hablaba y se reía de forma despreocupada no obstante en su tono se podía percibir algo de pena lo que hizo insultarse mentalmente a Hancock por su descuido.

-Ah, ¿tienes hambre verdad?- Le pregunto- yo también tengo un poco, eh… creo… creo que veré que tengo en la cocina para cenar así que… eh… espérame aquí que ya vuelvo ¿sí?- Le pidió con un poco de nerviosismo antes de darse la vuelta y salir disparada hacia su cocina.

-A… ahora que me acuerdo… me fui de la escuela siguiendo a Luffy y no compre absolutamente nada…- Se aterrorizo la mujer rezando fuertemente de que hubiese algo en la heladera.

No obstante y para su mala fortuna y si bien esta no estaba exactamente vacía, en su interior no habían cosas que pudiesen ser llamadas ''saludables'', en otras palabras eran pura comida chatarra.

-A… ahora que lo pienso… yo no sé cocinar…- Musito Hancock sintiendo como se le helaba la sangre en el tema al tiempo que múltiples gotitas de sudor le resbalaban por el rostro- …¿Qué hare?...

Minutos más tarde, Luffy y Hancock se sentaban a la mesa de la sala, en el medio de la misma descansaba una enorme bandeja con varias hamburguesas que el chico comenzó a devorar con gran apetito.

-¡Delicioso!- Cantaba el pelinegro muy contento.

Del otro lado, Hancock lo miraba comer en silencio y aunque por fuera sonreía por dentro era un manojo de puro nervios estrujándose sus delicadas manos por debajo de la mesa.

``¿Qué hago?, las hamburguesas son fáciles de hacer pero… no puedo dárselas todos los días… ¿y… ¿y si me pide algo más complejo de hacer?, ¿Qué hago?, ¿¡Qué hago!´´.

-Hmm, ¿tú no comes Hancock?- Le pregunto Luffy extrañado de que su profesora aun no hubiese tomado nada para ella.

-No, gracias, yo no tengo hambre tu… puedes comer todo lo que quieras Luffy…-

-Hn, ¿estás segura?-

-Por supuesto, no te detengas…-

Sin que se lo tuvieran que repetir dos veces, el chico continuó con su faena hasta que no quedo ni una hamburguesa en la fuente.

-Ahhh… eso estuvo delicioso…- Exclamo el chico más que satisfecho- sin dudas serás una gran esposa Hancock shi shi shi…

-¿EH?, es… es… ¿¡esposa!- Se sorprendió esta enrojeciendo- ¿de… ¿de verdad lo crees?, no… no… aun… ¡aun me falta mucho!...- Chillo con las manos en sus mejillas mientras volteaba el rostro con pena- Luffy… ¿podría ser… ¿podría ser que esta sea una confesión de matr…

-Tu casa en verdad es estupenda- Sonrió el chico que ni siquiera la estaba escuchando, lo cual hizo saltar una pequeña venita en el rostro de la pelinegra en lo poco constante de la personalidad del chico.

-Sí, ya me lo has dicho antes- Musito un poco seria por haberle cortado su ilusión.

-Sera grandioso vivir seis meses aquí- Continuo Luffy de forma despreocupada.

-Si, por supuesto, durante los próximos seis meses tu… ¿eh?, ¿seis meses?, ¿Qué no eran cuatro?- Se extraño Hancock.

-Ah sí, ¿no te lo había dicho?, shi shi shi, como nuestro padre no vendrá por nosotros tan pronto como suele hacerlo el abuelo decidió extender el tiempo del juego-

-O… o sea que… que no serán solo cuatro… sino seis… es decir… co… co… contigo… ju… juntos… y… so… solos… me... ¿¡MEDIO AÑO!...-

AMDLyPBHL

Otro día en la preparatoria Grand Line y como de costumbre la profesora de historia Nico Robin era una de las primeras en presentarse al establecimiento dirigiéndose sin perdida de tiempo a la sala de profesores encontrándola tan vacía como siempre.

Contenta de tener el salón solo para ella, Robin se acerco a la cafetera encendiéndola y preparando lentamente el café dejando el agua calentarse en tanto se alejaba unos pasos y se sentaba sobre la silla de su escritorio apoyando su espalda y cerrando un momento sus ojos al tiempo que se deleitaba en los gratos recuerdos de la noche anterior que había pasado junto a su novio... si... definitivamente había sido una noche muy agradable...

-Espero que haya despertado a tiempo- Murmuro la pelinegra con una sonrisa divertida en sus labios, mientras recordaba al chico que aun dormía apaciblemente sobre la cama que compartían cuando ella salía- si no lo hace estará en serios problemas... hmm, bueno, afortunadamente para él le deje programado el despertador así que no debería haber ningún problema...

Ampliando su sonrisa, la mujer volvió a incorporarse y caminar hacia la cafetera notando que su bebida preferida ya estaba lista para ser servida.

Y así lo hizo como tomo un vaso y comenzó a servirse a su antojo para acto seguido llevar la taza a sus labios y regalarle a su estomago el amargo sabor de tan calido brebaje.

No obstante, la docente no pudo dar ni un simple trago cuando la puerta de la sala se abrió de forma impetuosa azotando la pared y sobresaltándola en el acto.

Mucho mas cuando vio, parada en la puerta, a una horrible criatura que le recordaba mucho a Sadako del Anillo con su largo cabello negro cayéndole en cascada sobre su frente ocultando su rostro y dejando apenas un ojo visible entre las finas hebras de sus cabellos y que fue inmediatamente dirigido hacia la profesora.

-Rooooooobiiiiiiiiiiiiin...- Gemia la criatura con una voz de otro mundo consiguiendo erizarle la piel a Robin.

``¿Qu... ¿Que diablos?, yo nunca creí en fantasmas pero esto es... ¿ah?...´´.

El extraño ser levanto sus brazos a la altura de su rostro señalando con ellos a la pelinegra y comenzó a caminar hacia ella como un zombie.

``Espera un momento... los fantasmas no existen´´ Se reprendió a si misma en tono fuerte al tiempo que una mirada mas cuidadosa la llevo a reconocer a ese ''espectro''.

-¿Hancock?- Dudo sorprendida por su estrambótica apariencia, y así era, pues no se trataba de ningún fantasma sino solamente de su mejor amiga- ¿que... ¿que te ha pasado?...

La profesora de Matemáticas continuo avanzando hacia su amiga sin detenerse aun arrastrando los pies.

-¿Ha... ¿Hancock?- Vacilo Robin ya un poco asustada.

-Rooooooobiiiiiiiiiiiiin...- Volvió a gemir Hancock llegando finalmente ante su amiga tomándola fuertemente de los hombros y acercándosela hasta que su único ojo visible quedo a milímetros de los de la morena provocándole cada vez mas temor.

-Rooooooobiiiiiiiiiiiiin...-

-...¿S... ¿¡Si!...-

-... tu...-

-...-

-... ¿sabes cocinar?...-

-...-.

-...-.

-... ¿huh?...-

-...-.

-...-.

-...-.

-... no... no tengo ni idea...-

-...-

-...-.

El fuerte golpe de un cuerpo pesado cayendo sobre el suelo se dejo escuchar seguido por el grito angustiado de cierta docente de historia llamando a su desesperada amiga.

AMDLyPBHL

-¿¡Que ya conseguiste un hogar para vivir!- Exclamaron atónitos Ace y Sabo ni bien su hermano menor les dio la noticia durante la hora de almuerzo en el patio de comidas.

-Si, así es- Respondió el mas joven dándoles su típica sonrisa feliz.

-¿¡En donde!- Le exigieron casi a gritos.

-Shi shi shi, no se puede decir, ¿lo recuerdan?- Les devolvió mientras empezaba a comer la comida que se había comprado ya que no tenia a Margaret para que le preparase sus bentou.

-Pero si ni siquiera pasaron dos días- Se asombro Ace- no lo puedo creer.

Los dos hermanos se miraron entre si totalmente maravillados con la extraordinaria suerte que estaba experimentando el menor de ellos, ya que ¿no podía ser otra cosa mas que suerte verdad?.

-Con esto se acaba de establecer un nuevo record- Murmuro el rubio.

-¿Huh?- Inquirió Ace.

-Ya sabes, el record de quien consigue mas rápido la casa- Le recordó Sabo- hasta ahora el mejor tiempo lo tenias tu con un record de 3 días y 14 horas, así que veamos… el abuelo nos hecho de la casa antes de ayer a las 20:00 PM y Luffy… ¿a que hora conseguiste la casa?...

-Hmm… fue después de salir del trabajo asi que como a las 19:30…- Le contesto este.

-¿¡19:30!... lo que da un tiempo de apenas 23 horas y media, ¡wow!, eso destroza por completo tu mejor marca Ace- Le dijo el rubio a su hermano en tono burlón.

-No te metas conmigo- Mascullo este.

-Por cierto… ¿ustedes en donde pasaron la noche?- Quiso saber Luffy.

-Por ahí- Lo evadió el chico de pecas de mala manera por lo que su hermano decidió ignorarlo y dirigirse al rubio.

-Yo pase la noche en casa de un amigo- Le dijo este.

-¿Un amigo?-

-Si, en la mía- Le contesto Marco acercándose a los tres hermanos.

-Pero solo fue durante una noche… aun no encuentro un sitio estable…-

-¿Y por que no te quedas de forma permanente yoi?- Le propuso su compañero.

-¿Huh?-

-Ya sabes que vivo solo ¿verdad?, algo de compañía no me vendría mal y me ayudaras a pagar las cuentas, sin contar con que solo serán seis meses yoi-

-¿Eh?, ¿estas de acuerdo e que me quede contigo?- Se sorprendió el hermano de Luffy.

-Por su puesto que si- Respondió Marco haciéndole una señal positiva con el pulgar de su mano.

-¡Si!, ¡Sabo ya encontró su casa!- Festejo Luffy muy emocionado al tiempo que Sabo estrechaba efusivamente la mano de Marco para sellar el convenio- ¡ahora solo faltas tu Ace!.

A diferencia del pelinegro menor, el mayor no se veía nada feliz con el feliz desenlace de la situación de sus hermanos.

``Primero Luffy… y ahora Sabo… ¿¡Qué demonios pasa con mi maldita suerte estos días!´´.

AMDLyPBHL

Después de la escuela, Luffy se dirigió raudo hacia su trabajo, ser un huésped en la casa de Hancock le agradaba pero por supuesto no iba a dejarse mantener… y mucho menos por una mujer… por supuesto él no era machista, pero su abuelo siempre le inculco el respeto propio y orgullo de ser un hombre demostrando su valía a través de cada uno de los actos de su vida, en este caso no dejar que una mujer pague por cosas que podía contribuir él.

Con eso en la mente, Luffy salió disparado hacia la tienda en la que trabajaba encontrándose al llegar con una pequeña sorpresa.

Su jefa, vestida con ropas de calle, lo esperaba junto a la puerta al lado de una Rika roja de la cabeza a los pies.

-Lo siento Luffy-san- Se disculpaba Ririka toda apresurada- tengo que hacer unos tramites así que te dejare a cargo de la tienda ¿no te molesta verdad?.

-Claro que no- Sonrió el chico mostrándole su dentadura al sonreír- puede confiar en mí.

-Me alegro escuchar eso- Suspiro la mujer al tiempo que se volvía hacia su hija y reaccionaba como si de repente se acordara de algo- ah, por supuesto no estarás solo, Rika se quedara a ayudarte…

-¿Hn?, ¿No irá con usted?- Se sorprendió el pelinegro.

-No, claro que no, es algo tarde para llevar conmigo a una niña de su edad así que…-

-¿¡A quien le dices niña!, ¡tengo casi 14!- Se enfado Rika inflando sus cachetes.

-Los cuales todavía no cumples- Sentencio su madre antes de volverse a Luffy y sonreírle como disculpa- cuida de mi Rika ¿sí?.

-Ah, vaya tranquila, Rika estará muy segura conmigo- Declaro el estudiante haciendo sonrojar a la pequeña.

-Nos vemos, tratare de no tardarme demasiado- Murmuro la dueña antes de marcharse con lo que dejo a Luffy y a su hija completamente solos en la tienda.

Este hecho parecía estar muy presente en la mente de la niña como no dejaba de enviarle miradas furtivas al pelinegro, miradas llenas de ansiedad y un poco de nervios.

``Maldición Mama, ¡como se te ocurre dejarme a solas con Luffy!... ¿qu… ¿qu… ¿¡Qué clase de madre eres!´´

Aun no demasiado lejos de la tienda, Ririka estornudo con fuerza.

-Hmm, esa niña debe estar muy atribulada- Murmuro con un dejo de burla en la voz- será mejor que aproveches tu oportunidad Rika-chan… no desperdicies esta chance que tu madre a creado para ti ho ho ho ho…

``Apuesto un millón de yenes a que en estos momentos debe estar burlándose de mi´´ Gruño la niña muy molesta.

-Bien Rika, parece que estamos solos…- Murmuro Luffy de repente clavando en la castaña una mirada indescifrable que la puso muy nerviosa.

-S… si, pa… parece que si…- Balbuceo ruborizándose un poco.

-Entonces… ¿no deberíamos aprovechar nuestra oportunidad?- Inquirió Luffy acercándose lentamente a la niña con la mirada oculta bajo su flequillo que no cubría la extraña sonrisa de sus labios.

-Lu… Luffy…- Tartamudeo Rika muy confundida por la actitud del chico tan distinta a la suya de siempre- pa… pasa algo?…

-Vamos Rika… hagámoslo ahora que no está tu madre… es nuestra oportunidad- Continuo Luffy en tono serio.

-Eh.. ¿Eh?, es… espera un poco Lu… Luffy… yo… yo aun soy muy joven para eso…- Balbuceaba la niña cada vez más y más roja mientras el chico no dejaba de avanzar en su dirección hasta posar sus manos en los hombros frágiles de ella.

``Lu… Luffy, nu… nunca creí que él se animaría a… a querer be… be… besar…´´

-¿Y bien?, ¿Qué me dices Rika?... ¿lo hacemos?-

-Eh… bu… bueno… si… si se trata de solo uno pu… pues…-

-¿Uno?... eso es demasiado poco para mí- Lo desestimo el pelinegro- ¡yo quiero más de uno!

-¿¡MAS DE UNO!- Se sobresalto Rika- yo… yo no… no puedo…

-¿Huh?, ¿Por qué no?-

-Po… porque si… si lo hacemos ma… mama va a enterarse y…-

-No lo sabrá si no le decimos- Le aseguro el chico.

-¡Aunque no le digamos se dará cuenta ya que tu y yo pa… pasaríamos a ser… no… nov…-

-¿Huh?, ¿y cómo va a darse cuenta de que le faltan un par de dulces?- Pregunto Luffy sin entender.

-Bueno porque… -

-…-

-… ¿eh?... ¿dulces?-

-Claro, allí mira…- Señalo el pelinegro detrás de la niña en donde la estantería rebosaba de una gran cantidad de dulces que de solo mirarlo se le hacía agua la boca- ¿no te dan ganas de comerte más de uno?, ¡hey!, ¡hey!, vamos, hay que aprovechar que no está tu mama shi shi shi shi.

En ese momento, la niña se dejo caer al suelo rígida como una tabla de surf.

``Dulces… dulces… el solo piensa en dulces…´´.

-¿Eh?, ¿Rika?, ¿estás bien?, ¿Por qué últimamente todas las mujeres se caen?, ¿estarán anémicas?-

El chico se le acerco y la ayudo a levantarse recibiendo a cambio una mirada de circunstancias que extraño al estudiante.

-¡Claro que no Luffy!... ¡esos dulces son para vender no para que los comamos nosotros!- Lo regaño de golpe casi gritando mas para liberar su propia frustración que por estar en desacuerdo con la idea…. Al fin y al cabo aun era una niña y los dulces le gustaban casi tanto como al pelinegro.

-Pero… si solo comemos un par nadie se dará cuenta shi shi shi…- Trato de convencerla el chico.

-¡No!-

-Tche, pensaba pagarlos después con mi dinero… tacaña…-

-¿Qué sentido tiene que tú mismo te compres tu mercadería?, si lo hicieras solo tendrías perdidas- Lo sermoneo la niña colocando ambas manos en sus caderas- y ahora, ¡ve a reponer las cosas en el pasillo 7!.

Ante eso, el pelinegro se incorporo de inmediato dándose la vuelta para marcharse hacia donde le habían pedido solo para detenerse en seco unos instantes.

-Espera un momento, si yo soy el mayor de los dos, ¿Por qué soy el que recibe órdenes?-

-Por que soy la hija de la dueña y ante su ausencia soy la siguiente al mando- Explico la niña.

-Oh, ya veo- Asintió Luffy golpeando su puño derecho en su palma izquierda.

-¡Y ahora ve!- Le ordeno.

-¡Como ordene Jefa!- Respondió el pelinegro cuadrándose al estilo militar antes de salir disparado para la estantería designada.

-Ahhh… este niño- Suspiro Rika tras lo cual se movió hacia la caja registradora y se sentó en espera de algún cliente.

No paso mucho tiempo cuando la niña diviso fuera de la tienda a un joven que observaba de un lado a otro de forma sospechosa.

-¿Quién es?- Se pregunto la chica- nunca antes lo había visto.

El joven reparo en la tienda y se dirigió hacia ella.

Viéndolo más de cerca, la hija de la dueña se asusto al ver que tenía un aspecto algo temible.

``Se ve como un pandillero… se… ¿será un ladrón?´´

Echando un vistazo alrededor no encontró a Luffy por ningún lado por lo que decidió esconderse debajo del mostrador.

-¿Huh?, ¿no hay nadie aquí?...- Pregunto el sujeto- keh!, gran servicio…- Escupió con desdén mientras caminaba entre las estanterías- quizás me lleve algo…

``¿Quizás se lleve algo?, ¡lo sabia!, ¡es un ladrón!´´ Asomando su cabeza, Rika observo al tipo yendo de acá para allá aparentemente indeciso sobre lo que llevarse.

Finalmente tomando una decisión, el sujeto se acerco y tomo un paquete de arroz de una estantería dándole momentáneamente la espalda a la castaña.

Esta, viendo esto como una oportunidad de oro, tomo una escoba cercana y lanzándose fieramente golpeo duramente la cabeza del tipo con ella.

-¡No te llevaras nada ladrón!- Grito sin dejar de apalear al chico.

-¿¡QUE DEMONIOS ESTAS HACIENDO NIÑA DEL INFIERNO!- Rugió el tipo muy enojado tomando el palo con una mano y partiéndolo en dos al tiempo que con la otra mano sujetaba a la castaña por el cuello de su camisa y la levantaba en el aire.

-¡Noooo!, ¡suéltame ladroooon!, ¡Luffyyyyyyyyyyy!- Grito Rika forcejeando furiosamente por liberarse.

-¿Luffy?- Se extraño el chico.

-¡Suelta a Rika maldito!- Bramo el pelinegro acercándosele por detrás en ese momento.

El desafortunado hombre no pudo ni darse vuelta cuando sintió el puño de Luffy estrellarse en su cara y ser mandado al suelo de una soltando a la niña en el proceso.

Demasiado tarde para contener su fuerza, Luffy abrió grande sus ojos al ver que el caído no era más ni nada menos que…

-¡ZORO!-

-¡LUFFY!-

Totalmente furioso, el peliverde se incorporo tomando a su compañero por el cuello y acercándoselo peligrosamente a su rostro.

-¿A que se debió el golpe?- Gruño.

-Lo siento… no te reconocí…- Se disculpo el chico con sendas gotitas de sudor en toda su cara.

-¿¡Como demonios no vas a reconocer esto!, ¡esto!- Decía el mayor señalándose el cabello con su peculiar tono verdoso.

-Oh, ¡es verdad!, no me había percatado- Exclamo Luffy con genuina sorpresa.

-No me había percatado mi abuela- Mascullo Zoro sin poder calmar su ira.

-Lo siento…- Volvió a disculparse Luffy sin saber realmente que mas decir.

Un poco apartada, Rika observaba la interacción entre los dos chicos con ojos asombrados.

-¿Es… un conocido tuyo Luffy?…- Balbuceo todavía un poco temerosa de la apariencia del peliverde.

-Ah- Asintió el pelinegro con una sonrisa- el es Zoro, es un compañero de mi escuela.

Incapaz de olvidar todo a la misma velocidad que su amigo, Zoro giro su cabeza para enviarle una mirada diabólica a la niña lo que no hizo sino aumentar el miedo que esta ya le tenía.

-¿Y quién se supone que es esta enana?-

-Mi jefa-

-¿¡Tu jefa!-

-Ah, aunque solo por ahora…-

-¿¡Huh!-

-So… soy la hija de la dueña- Hablo Rika con voz temblorosa- mi ma… mama salió así que…

-Como su hija la sucediste al mando ¿no?- La corto Zoro.

-¡Wow!, Zoro, ¡eres increíble!-

-El increíble eres tú al dejarse manipular por una niña de primaria- Le devolvió el peliverde.

-¡Ya estoy en secundaria!- Le grito mas luego al darse cuenta de lo que hizo se tapo la boca con ambas manos mirando al compañero de Luffy con mucho miedo.

-¿Y?, ¿Cuál es tu escusa para haberme golpeado?- Le pregunto.

-Perdón creí… creí que eras un ladrón…- Admitió Rika un poco abochornada.

-¿¡Huh!-

-¡Dijiste que te llevarías algo!-

-¡Tengo dinero para pagarlo!-

Asustada, la castaña se refugió detrás del menor de los D.

-Por cierto Zoro, ¿Qué haces aquí?- Quiso saber Luffy sin darle mucha importancia a la anterior discusión.

-Lo mismo debería preguntarte a ti-

-Aquí es donde trabajo- Le explico el pelinegro.

-¿Aquí eh?... hmm, no se ve como un mal sitio- Aprobó el chico estudiando el lugar con la mirada.

-¿Verdad que no?, y además la jefa me paga mucho dinero shi shi shi- Sonrió el chico muy satisfecho.

Ante esto, los confusos ojos de Zoro se volvieron hacia la niña.

-¿Tu jefa?- La señalo- ¿y de dónde saca esta enana el dinero para pagarte?.

-Se refiere a mi mama- Se animo a decir Rika envalentonada ahora que estaba junto al pelinegro.

Al escuchar eso Luffy se echo a reír con ganas muy divertido por la confusión de su amigo.

-Sí que eres tonto Zoro, ¿Cómo iba una niña a darme dinero? Shi shi shi…-

Esto daño el orgullo del chico no más por la burla sino por quien era emisor de la misma.

-¿Y bien?, ¿Qué hacías tan lejos de la escuela?- Continuo Luffy tras detener su risa.

-¿?, hmm, bueno yo…- El chico comenzó a balbucear incomodo- iba a… y luego pues…

-¿Te perdiste?- Sonrió Luffy con estrellitas en los ojos.

-Eh… n… no… no, claro que no ja ja ja ja…- Se reía el peliverde cada vez más nervioso.

-… ¿te perdiste no es así?- Lo provoco el más joven.

Zoro lo atrajo nuevamente por el cuello de su camisa.

-Si te digo que no me perdí… no me perdí… ¿quedo claro?-

-Si, si, como digas…- Lejos de asustarse la sonrisa de Luffy no hizo sino ensancharse- ¡hey!, ¿quieres ver la parte de atrás del negocio?- Lo invito de golpe.

-Hmm, claro, porque no…- Acepto Zoro.

-Enseguida vuelvo Rika, espérame aquí- Sonrió el pelinegro antes de caminar por delante de su compañero.

Este lo siguió algo desganado alcanzando a escuchar el murmullo de la niña.

-Bueno… los dos son chicos así que no debería haber problema…-

-¿Hn?- Zoro se detuvo unos instantes observando como la niña se quedaba con sus ojos clavados en la espalda de su amigo- ¿¡HN!.

``Espera un segundo… no me digas… ¿¡esta niña también!... ¿¡Qué diablos pasa con este imbécil y las mujeres!´´

Zoro no era ningún tonto, a pesar de que su especialidad era la de dormir durante las clases, poseía un fuerte sentido extra muy sensible para detectar las ''pequeñas cosas'' a su alrededor… entre ellas, la increíble suerte de Luffy con las mujeres…Si, puesto que aparte de Vivi, la cual era tan obvia que solamente un ''Luffy'' no se daría cuenta de nada, el peliverde también sentía algo extraño con la profesora Hancock… no sabía cómo definirlo… pero definitivamente existía algo ''diferente'' entre la profesora del salón y el mas nuevo alumno del grupo.

Y por si fuera poco, también tenía sus ''fuentes'', las cuales nunca se lo confirmaban cada vez que se lo preguntaba directamente pero tampoco se lo desmentían llenando de mas misterios al asunto.

-Bueno… sea lo que sea… espero que sepan llevarlo adelante…- Murmuro antes de dejar a la niña atrás y perseguir a Luffy a la parte trasera del local.

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Esa noche a la hora de cenar, Hancock se encontraba en la cocina, de momento se las había arreglado con comida precocinada que solo necesitaba ser calentada, no obstante esto seguía martirizándose a sí misma al ser incapaz de preparar nada en condiciones.

-Maldita Robin, ¿en donde quedo la chica perfecta huh?, ¡ella tampoco sabe cocinar!- Grito enfurecida luego de que su amiga la desilusionara diciéndole que tampoco era muy culta en el arte culinario.

-¿Y cómo haces con tu novio?- Le había preguntado en la mañana.

-¿Pues para que existen los restaurantes sino ah?- Fue la picara respuesta de la docente de historia.

-¡Ha!, ¿restaurantes?, si como no, como si eso lo solucionara todo…- Mascullo la profesora irritada- aunque… ir a un restaurante con Luffy… ahhh…- Suspiro soñadora imaginándose en un local con su alumno en un elegante esmoquin y ella en un hermoso vestido ambos a la tenue luz de unas velas, escuchando una suave melodía romántica mientras poco a poco sus rostros se acercaban y- ¡Kyaaaaaaaaaaaa!- grito muy emocionada con las mejillas encendidas- ¡eso sería tan hermoso!.

-¿Hancock?- En ese momento Luffy asomo su cabeza por la puerta, preocupado por el repentino grito de la mujer- ¿ah pasado algo?.

-¿Luffy?, ah, ¡no!, ¡no!, to… todo está bien tu… ve a sentarte que ya pronto estará la cena-

-¿La cena?- Se ilumino el chico muy contento- shi shi shi, ya no puedo esperar…

-Fiiiiu- Suspiro la pelinegra tan pronto su alumno dejo de ser visible.

Deteniéndose a pensar un poco en la particular situación en la que se encontraba, Hancock se cuestiono que era lo que buscaba conseguir con todo eso, sus sentimientos aun no los sentía muy claros si bien su cuerpo y mente cobraban vida propios cuando estaban cerca del chico sorprendiéndose a sí misma en las actitudes tan femeninas que estaba teniendo desde que conociera al pelinegro.

Jamás en su vida se imagino estar desesperada por cocinarle algo a un hombre, preocupada por no desagradarle o peor aun llevárselo a vivir a solas con ella.

Ese tipo de situaciones la llevaba a replantear una y otra vez las ''sabias'' (si bien solo habían sido pronunciadas como una burla) palabras de su amiga acerca de sus sentimientos para con el menor de los hermanos D.

``¿Realmente estoy… enamorada de Luffy?´´.

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A la mañana siguiente Hancock despertó a Luffy quedándose como anteriormente unos segundos contemplando el rostro pacíficamente dormido del joven.

Después de despertarlo los dos se sentaron a la mesa para desayunar juntos en silencio debido en gran parte a la timidez de la profesora y a la gran concentración del estudiante a la hora de disfrutar sus alimentos.

Una vez que terminaron y mientras Hancock lavaba los trastos, le vino a la mente una pequeña duda.

Desde que llegara con ella, el chico se mantenía con la misma ropa.

-Luffy, ¿acaso no tienes otras cosas además de las que tenías en tu mochila?-

-¿Hn?...- El pelinegro no contesto sino que se quedo pensando muy profundamente en el tema… hasta que finalmente recordó- ¡MIS COSAS!

-¿Eh?-

-¡Mis cosas!, el abuelo tiro todas nuestras cosas al frente de la casa, el siempre las deja ahí hasta que una vez encontrado un hogar vamos a recuperarlas… mis cosas aun deben de estar ahí así que iré y…-

-Ahora tienes que ir a la escuela- Lo atajo Hancock- podrás ir por la tarde hmm… ¿quieres que te acompañe?...

-¡Huh?- Por segunda ocasión el chico se quedo pensativo, por alguna extraña razón las palabras ''profesora'' y ''abuelo'' juntas en una más que posible frase de encuentro no le hacían sentir del todo cómodo- ah, no ya… lo hare yo solo…

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Las clases transcurrieron de forma normal tras lo cual fue al trabajo y luego a su casa… a su vieja casa… en otras palabras a la casa de su abuelo.

En la misma todo era paz y tranquilidad, mucho más teniendo en cuenta que ya no estaban las tres principales razones de los grandes alborotos que solía haber en la mansión D.

Sentado cómodamente en un sillón recolocado en la habitación de uno de sus nietos exactamente en la misma de la que arrojara todas las pertenecías de los tres hermanos el Ex – Vicealmirante Garp tenía una amplia panorámica del frente de su casa incluyendo el montón casi arruinado de los objetos y cosas de sus nietos.

-¿Hmm?- Reacciono al notar en medio de la oscuridad a una figura acercándose a las pertenecías esparcidas y comenzando a juntarlas-¿Ho?, ¿ya cayo uno?...- Sonrió complacido al tiempo que se ponía de pie y se acercaba a la ventana agudizando la vista reconociendo inmediatamente el sombrero de paja del menor de sus nietos- ¿Luffy eh?... eso sí que es extraño… por lo general el siempre es el ultimo en regresar por sus pertenecías… hmm he he he… ¿estará madurando? Bwa ha ha ha ha ¡como si eso fuera posible! Bwa ha ha ha ha ha…

Y mientras se reía con todas sus fuerzas, Luffy terminaba se recoger sus cosas (procurando no llevarse nada de sus hermanos puesto que todas sus posesiones estaban mezcladas con las de Ace y Sabo) envolviéndolas todas en un largo lienzo y echándoselas al hombro, dar una última mirada a la mansión y comenzar a retirarse ante la atenta vigilancia de Garp.

-Y ni siquiera ah pasado mucho tiempo desde que el juego comenzó- Murmuro con un cierto tinte de orgullo.

El viejo se quedo en la ventana hasta que la sombra oscura de su nieto se perdió de vista.

-Margaret- Susurro.

Al instante la joven y hermosa sirvienta del menor de los hermanos se apareció entrando por la puerta.

-Si, Garp-san-

-Prepárate… pronto será tu turno…- Le informo.

-¡Sí!- Asintió la chica sintiendo como la emoción de lo que significaban esas palabras comenzaba a llenar su cuerpo.

``Muy pronto volveremos a estar juntos Luffy-sama´´.

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Un par de días después, Ace informaba a sus hermanos que ya había conseguido hogar estable en donde quedarse, pista que obviamente se negó a dar cuando estos se la pidieron.

-Seguro que es un lugar tan horrible como el último- Se burlo Sabo con toda la intención de provocarlo.

-Di lo que quieras pero al menos ya tengo donde quedarme-

-Eso es verdad-

-¡Eso es genial Ace!- Se alegro Luffy- ¡ahora podremos visitarnos!

-¡Imbécil!, no podemos estar juntos, incluso si es una visita…-

-Si, Luffy y además Ace nunca permitiría que vieras la horrenda casa en la que le toco estar ni aunque estuvieran esas reglas del abuelo-

-Bien, tú lo pediste-

Instantes después los dos hermanos yacían en el suelo en un nudo de patadas y golpes mientras Luffy los alentaba.

Afortunadamente los amigos de tercer año de los dos pasaban por ahí y los separaron llevándoselos consigo y dejando a Luffy con su propio grupo.

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Ese día no tenían clases por lo que Luffy pudo pasar todo el día junto a Hancock, una idea que le resultaba bastante emocionante.

Acostumbrado ya a la nueva vida con su profesora, el chico se sentía completo, la mujer siempre parecía estar pendiente de él y de todo lo que le gustase y además también lo ayudaba con su tarea enseñándole como hacer los ejercicios en lo que era sorprendentemente estricta nunca dejándolo descansar hasta que se aseguraba que hubiera entendido de la forma correcta lo cual desgraciadamente para el pelinegro tomaba mucho de su hermoso tiempo que le gustaría gastar para divertirse.

-Hmm, si tanto quieres ayudarme con mis estudios, ¿Por qué no me ayudas también con mi tarea de arte?- Le propuso de golpe sorprendiendo a la mujer.

-¿Eh?-

-Ya sabes… lo del desnudo que te propuse el otro día- Continuo- ahora que lo pienso nunca me respondiste a eso.

-Des… ¿¡desnudo!, bue… bueno eso fue porque… en realidad no…-

-¿Lo habías olvidado?- Inquirió le joven recibiendo una negativa.

``Mas que olvidarlo fue que no quería recordarlo pero… siempre ah estado ahí´´

-No… no lo olvide- Dijo al fin- es solo que…

-Si no quieres no hay problema- Sonrió Luffy despreocupado- solo te lo pedí porque después de verte desnuda me agrado la idea shi shi shi shi…

``¿Cómo es capaz de decir cosas como esas con tanta facilidad?´´ Se cuestionaba Hancock con sus mejillas tiñéndose de rojo en el ¿agradable? Recuerdo.

-Bueno, para serte sincera no me siento preparada para eso…- Balbuceo un poco preocupada por que el chico no se tomara a mal la negativa.

-Hmm, está bien- Estuvo de acuerdo el chico sin hacerse demasiados problemas- … se lo pediré a Vivi entonces… shi shi shi estoy seguro de que ella aceptara…

-… ¿Vivi?... – Inquirió Hancock como un eco, en su rostro dibujado una tierna y dulce sonrisa- ¿hablas de Nefertari Vivi?

-Ah, así es, ella es una amiga mía de hace mucho tiempo, ya la eh retratado antes así que estoy seguro de que no tendrá problemas con que yo…

-Lo hare…-

-¿Eh?... ¿dijiste algo?-

-Lo hare- Repitió la profesora- ¿necesitas una modelo para tu trabajo?... pues entonces con mucho gusto te ayudare- Sonrió Hancock con una gran aura de paz y armonía rodeándola.

-Ah…- Luffy no supo que contestar, por un momento le había parecido ver un aura oscura envolviendo a su tutora pero ahora en realidad parecía todo lo contrario sin mencionar el brusco cambio de idea de la mujer que primero se veía tan reacia y en ese momento aceptaba sin ningún tipo de duda.

Sin embargo, no sería él quien desperdiciaría una oportunidad de sacarse por una vez en la vida una buena nota.

-¡!, ¡gracias Hancock!, ¡sin dudas eres la mejor!- Sin más se arrojo sobre la pelinegra y la estrecho en un fuerte abrazo que a punto estuvo de causarle un desmayo de felicidad.

-Po… por cierto Lu… Luffy… ¿para cuándo es este retrato?-

-Hmm, bueno, hoy es domingo… la clase de arte es el martes así que será para dentro de dos días- Le informo.

-¡Dos días!- Exclamo la docente sintiendo como regresaban todos sus miedos y dudas, no obstante ya se había comprometido y solo le quedaba reunir todo el valor del que era capaz y encomendarse al cielo para no morir de vergüenza ese día.

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Día lunes, primer día de la semana, la bellísima profesora Boa Hancock se hallaba completamente desnuda en la bañera de su departamento disfrutando del calor del agua mojando su esbelta figura, como aun era temprano, Luffy seguía durmiendo así que no corría riesgos de topárselo de forma inesperada, no obstante lo cual la mujer se relajo recordando el día en su estudiante la viera como su madre la trajo al mundo.

Por si fuera poco, él deseaba retratarla también desnuda produciendo en ella una estremecedora sensación mezcla de ansiedad y vergüenza ante lo que estaba por venir, no era como si desconfiara del chico o mejor decir que no le importaba si el pelinegro tenia ''otras intenciones'' aparte del retrato.

-Ahora que lo pienso… ¿habrá sentido algo al verme sin nada de ropas?- Se pregunto la mujer en un débil susurro- no se mucho de tema pero según Robin los hombres se excitan con facilidad al ver una mujer desnuda… Luffy… ¿se habrá excitado conmigo?...

-¡AHHHHHH!, ¿¡PERO QUE DEMONIOS ME ESTOY PREGUNTANDO!- Grito poniéndose de pie en la bañera al tiempo que sacudía con furia su cabeza sintiendo el intenso calor que su simple pensamiento había generado en todo su cuerpo- yo… no debería estar pensando este tipo de cosas tan desvergonzadas… y mucho menos si están implicadas con uno de mis propios alumnos- La pelinegra se palmeo las mejillas en un intento de dominar sus emociones- contrólate Hancock, ya basta de fantasías tontas de quinceañera, eres una mujer adulta así que actúa como tal… ¿has entendido?... ¡y además!, ¡No es como si la situación del baño fuera a repetirse!...

Y justo en ese momento, la puerta del baño se abrió y allí en el marco de la misma apareció Luffy, sonriendo despreocupado como siempre, una toalla colgando de su brazo derecho y… completamente desnudo.

-¿Eh?-

-¿Hancock?- Se sorprendió el chico viendo a su profesora en la bañera- ¿estabas aquí?, shi shi shi ¿tu también te bañas temprano?

``Esto tiene que ser una broma… ¿Por qué?... ¿Por qué justo lo que mas deseaba eekkh… ¡quiero decir!, ¿po… ¿por qué algo como esto esta pasando justo después de que yo dijera que nunca volvería a suceder?´´ Se preguntaba Hancock enrojeciendo de la cabeza a los pies de ser nuevamente vista completamente desnuda por el chico que tanto la trastornaba.

Y allí, alumno y profesora se quedaron en completo silencio viéndose a los ojos, o, al menos lo hacia ella como el pelinegro recorría sin ningún tapujo las curvas de su hermosa figura, lo que hacia que la docente comenzara a luchar fuertemente contra sus propios instintos.

``No lo hagas, no lo hagas ´´ Pensaba la docente de forma desesperada ``¡resiste Hancock!, ¡resiste!...¡solo sus ojos!, ¡SOLO MIRA SUS OJOS!´´

-¿Hancock?- Inquirió el muchacho algo preocupado al ver a su tutora completamente rígida y temblorosa.

Sin embargo, no hubo caso, por mas que lo intento con todas sus energías sus ojos traicionaron su firme voluntad al momento de descender por el cuerpo de su estudiante y ver con total claridad eso tan visible entre las piernas del pelinegro.

Y una nueva oleada de calor, mucho más intensa que la anterior le sacudió su cuerpo, enviándole altas corrientes eléctricas a sus zonas más sensibles como sus pechos y entrepierna, la cual experimento por primera vez en su vida lo que era humedecerse.

Ante su vista, el hipnotizante miembro de Luffy se hallaba totalmente erecto, lo que inmediatamente hizo pensar a la profesora si se debía a ella o ya había entrado al baño de esa forma.

``Según Robin… los hombres suelen despertarse con una erección´´ Logro pensar en medio de su mente nublada, acto seguido, la mujer, no pudiendo soportar mas el flujo de sangre agolpado en su cabeza debido a la vergüenza se desmayo sobre la bañera cayendo sobre los brazos de un siempre (y a esas alturas acostumbrado) Luffy que, literalmente, voló para atraparla antes de que se golpeara en la caída.

-¿Hancock?, ¿¡Hancock!, ¿¡Hey, estás bien!, ¿Hancock?, ¡HANCOOOOOOOOCK!...-

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-Ahhhhhhhh….- El director Sengoku se sentó en la silla de su oficina echándose hacia atrás al tiempo que se desperezaba levantando sus brazos por encima de su cabeza- parece que hoy será también un día tranquilo- Murmuro observando a través de la ventana el agradable clima de la mañana.

En cierta forma era muy satisfactorio ser director de una escuela y más de una tan conocida y prestigiosa como esa, tenía contactos.

Hacía tiempo que deseaba jubilarse y de hecho ya había pasado hace bastante la edad para eso, sin embargo la simple necesidad de tener algo con lo cual distraerse era lo que lo mantenía aun a cargo de esa institución, la escuela a parte no tenía nada más y a su edad encontraría cualquier otra actividad demasiado aburrida o poco interesante, después de todo el no era como su viejo amigo Garp (al cual nunca le importo prácticamente nada a excepción de un par de cosas muy detalladas y puntillosas que en general solían molestar a todo el mundo) que era capaz de divertirse hasta con el vuelo de las moscas… ese era el tipo de hombre que era.

-Hablando del diablo- Murmuro Sengoku pensativo- ¿en donde se habrá metido ese viejo zorro?, envió a su nietos aquí pero a pesar de eso no se ah comunicado conmigo en ningún momento… hmm, quizás ni siquiera se encuentre en la cuidad.

Toc… toc… toc…

-Hmm, ¿Quién será?- Se intrigo el hombre- adelante…

Sin hacerse esperar, la persona del otro lado de la puerta ingreso raudo dando un fuerte paso dentro de la oficina, su enorme cuerpo tapaba todo el marco de la entrada lo que hizo imposible al director el poder ver una segunda figura mucho más pequeña detrás del sujeto.

Sin embargo, Sengoku ni siquiera pensó en algo tan trivial como eso, puesto que toda su aterrada atención estaba centrada en la portentosa aparición del hombre de edad delante suyo que lo miraba con una sonrisa de oreja a oreja.

-Tu…- Musito el director con profundo estupor- ¿Por qué tu…

-Yo, Sengoku-san… tanto tiempo sin vernos- Lo saludo el hombre junto a la puerta- estoy aquí para traerte más problemas… Bwa ha ha ha ha…

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Robin llego como siempre temprano preparándose una tasa del café que tanto le gustaba y sentándose en silencio desfrutando de su sabor y su aroma.

En ese instante, la puerta se abrió dando paso a su mejor amiga que al igual que el día anterior venia con su cabello tapándole el rostro solo que de una forma mucho menos escalofriante.

-¿Hancock?- Dudo la mujer observando a la pelinegra.

Como respuesta, la docente de historia se derrumbo en la silla contigua a su amiga manteniéndose en silencio y sin mover ni un músculo.

-¿Hancock?- Un poco preocupada, Robin dejo su tasa sobre su escritorio y se adelanto llevando una mano a la frente de su amiga, o, al menos esa fue su intención puesto que sin llegar a tocarla debió de retirarla con rapidez debido al intenso calor que de ese lugar se desprendía- Waaa!, ¡estas ardiendo!- Exclamo la morena mientras se soplaba la mano.

Reaccionando por fin, Hancock levanto la cabeza para revelar su rostro humeante y encendido de rubor que imitaba a la perfección una erupción volcánica.

Viéndola en ese estado, su amiga imagino que algo debió de suceder entre ella y su alumno favorito, con un poco de cautela se inclino un poco para mirar a su amiga a los ojos.

-Dime… ¿Qué ah pasado esta vez?...-

-¿Eh?, ¿esta vez?, bu… bueno… el… yo… so… solo… ducha… ingreso… yo… el… vi…- Totalmente temblorosa y cada vez mas colorada Hancock balbuceaba como podía las cosas que habían sucedido en la mañana- yo… se… se… se… ¡se la vi!... allí… abajo… el… sin nada…

En ese punto, Robin ya no sabía si seguir escuchando con cara seria o romper a carcajadas en la cara de su amiga… era solo que… era demasiado para contenerse.

-¿Lo… viste desnudo en el baño?- Mascullo mordiéndose furiosamente los labios para no ceder ante sus ganas de reírse lo cual le estaba costando la mitad de su vida en conseguir.

Ante eso, los ojos de Hancock se abrieron como platos y se rostro enrojeció tanto que su cara era solo una mancha roja.

``Tomare eso como un sí´´ Pensó su amiga quien estuvo a punto de saltar sobre la otra profesora para que le contara los jugosos detalles de la situación de no ser porque en ese momento ingreso a la sala el profesor Mihawk.

El hombre observo el interior y a sus colegas percatándose inmediatamente de la sonrisa burlona de Robin y de la cara roja de Hancock.

-Lo siento… ¿interrumpo algo?-

``Interrumpes todo´´ Estuvo muy tentada de responderle Robin más lo que dijo fue.

-Claro que no profesor, ¿desea algo?-

-No con usted- Le respondió fríamente volviéndose a la profesora de matemáticas, la cual ya había vuelto a poner su máscara de indiferencia apenas entrado el docente- profesora, el director la necesita urgentemente en su oficina.

-¿A mí?- Se extraño la mujer- ¿A dicho la razón?.

-No me ah interesado preguntarle- Le devolvió el hombre de forma seca ganándose una mirada seria de ambas mujeres- solo mando a que se presentara en estos momentos- Continuo para acto seguido darse vuelta y salir de la sala.

-Que hombre grosero- Mascullo entre dientes Hancock, mas rápidamente lo olvido al pensar en el posible motivo de su llamada.

-Quizás descubrieron que te llevaste a un alumno a tu casa y te están despidiendo- Murmuro Robin de repente en un tono muy serio.

-¿¡AH!-

-Solo bromeaba…- Sonrió la mujer entornando los ojos con un deje de burla.

-¡Robin!-

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-Entonces… ¿eres nueva en la ciudad?- Le pregunto Hancock sin voltearse a la chica detrás suya.

-Hmm, no exactamente- Le respondió esta.

-Ya veo- Musito la pelinegra sin estar realmente interesada en mantener una charla demasiado larga con la nueva alumna.

Afortunadamente para ella, Sengoku no la había mandado a llamar para despedirle como muy desagradablemente bromeara con ello su mejor amiga, sino para informarle de un nuevo ingreso al Instituto, que en esta ocasión se trataba de una chica joven y, en opinión de la docente, muy bonita que también y debido a su edad le correspondía caer bajo su tutela razón por la cual en esos momentos la estaba conduciendo por los pasillos de la escuela en dirección a su salón para presentarla al resto de sus estudiantes.

-Espera aquí- Al igual que hiciera con Luffy en su primer día, Hancock detuvo a la chica junto a la puerta- en cuanto te indique pasaras y te presentaras a tus nuevos compañeros.

-Bien- Asintió está un poco nerviosa.

Viendo esto, la profesora le sonrió con amabilidad como curiosamente nunca antes había hecho con ningún alumno nuevo.

-No te preocupes, los alumnos de este curso son muy agradables- Le dijo- estarás bien con ellos…

Ante esas palabras, la alumna de ingreso se sonrojo para luego dedicarle una sonrisa de agradecimiento.

-Sí, lo sé…- Le devolvió- se que son muy buenas personas…

-¿Hn?-

``¿Lo sabe?´´ Se intrigo la docente ``¿acaso conoce a alguien de mis alumnos?´´.

Sin pensarlo demasiado decidió no darle importancia al tema e ingreso silenciando rápidamente los murmullo existentes.

Evitando con todas sus fuerzas mirar hacia donde se encontraba cierto pelinegro, Hancock continuo hasta su escritorio en donde coloco sus pertenencias y levanto la mirada topándose si con los oscuros ojos que tanto la tenían atormentada y que inmediatamente la hicieron recordar los embarazosos momentos de esa mañana.

-H… hoy te… tenemos a alguien nuevo- Tartamudeo bajando rápidamente la cabeza con vergüenza.

``Demonios, ni siquiera puedo verlo a los ojos´´ Pensó muy atribulada, más rápidamente se calmo recodándose que ese tipo de comportamiento se vería demasiado extraño en medio de sus clases.

-¿Huh?, ¿dijo alguien nuevo?- Pregunto Usopp encendiendo con ello los murmullos por todo el salón.

-¡UNA CHICA NUEVAAA!- Salto Sanji muy emocionado.

-Idioooota, ¿Quién ha dicho que sea una estudiante?- Lo desestimo Nami.

-¿Are?, ¿celosa Nami-swan?-

-Ya quisieras-

-Bien, se las presentare- Sin mas preámbulos Hancock se dirigió al pizarrón y comenzó a escribir un nombre en el, nombre que mientras iba formándose captaba mas y mas la atención incrédula de cierto alumno- Puedes pasar- Invito.

En ese momento, la puerta del salón se abrió y todas las miradas se volvieron hacia la bellísima chica de corto cabello rubio y ojos castaños que con un poco de timidez ingresaba y se adelantaba hasta quedarse en el medio al lado de la profesora que justamente acababa de escribir su nombre.

-Su nombre es Margaret- Presento Hancock a la nueva alumna- sean amables con ella.

Tras eso se produjo un silencio en el cual las chicas miraban con curiosidad a la recién llegada y los chicos admiraban su belleza.

-¿¡Margaret!- Exclamo Luffy con los ojos desorbitados y la mandíbula por el piso- ¿Qu… ¿Qu… ¿Qu…

-¡Luffy-sama!- Sonrió la chica muy contenta de ver nuevamente a su joven amo.

-¿Huh?- Una exclamación general salió de los labios de todos los presentes que observaban alternadamente a Luffy y a la nueva como si estuvieran viendo un partido de tenis.

-Luffy tu… tu… tu… tu… ¿¡conoces a esta súper belleza!- Le grito Sanji en la cara muerto de la ira y celos.

-Ah, ella es mi… mi…- Titubeo Luffy un poco preocupado, pese a que la chica era su sirvienta nunca le había gustado nombrarla como tal principalmente por que como un ser amante de la libertad odiaba profundamente el servilismo y la esclavitud.

No obstante, su silencio fue malinterpretado por el rubio que ya se imaginaba un montón de posibilidades que le daban ganas de partirle la cara al dueño del sombrero de paja.

-¿Es tu que…- Gruño.

Viendo esto, Margaret sonrió y se aclaro la garganta atrayendo sobre ella la atención de todo el mundo.

-Déjenme presentarme adecuadamente- Comenzó- mi nombre es Margaret… y soy la sirvienta personal de Luffy-sama…- Agrego con el rostro iluminado de orgullo y alegría en lo último.

-…-.

-…-.

-… ¿La…- Comenzó Sanji.

-… Sirvienta…- Continuo Hancock.

-… Personal…- Siguió Vivi.

-… de…- Musito Zoro.

-… Luffy…- Dijo Nami.

-… Sama?...- Termino Usopp.

-…-.

-…-.

-… Es un placer conocerlos- Finalizo la rubia muy contenta sin notar las explosiones nucleares en cadena que sus inocentes palabras empezarían a desatar en esa escuela.

-¿QUEEEEEEEEEEEEEEE¡!-.

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¡Hey!, ¿Cómo han están todos tanto tiempo? XO…

Y aquí estoy de regreso a ustedes para traerles el capitulo 10 de Alumno y Profesora, que no lo esta haciendo solo pues también eh actualizado El Destino de las Sekireis subiendo ya el capitulo 16 y también el capitulo 4 de Caminando con los Muertos, y por si fuera poco también les entrego el capitulo 1 de mi nueva historia titulada ''Espers del Futuro'' de la fantástica serie de To Aru Majutsu No Index (por si alguno le interesa esta historia XO), es decir, ¡UNA TRIPLE ACTUALIZACION MAS HISTORIA NUEVA! YUPIIIII XO. Espero que les agrade tanto como a mi me ah gustado escribirlas.

Sobre el capitulo 10 de Alumno y Profesora, las cosas comienzan a moverse y ahora si las participante por el corazón de Luffy se encuentran en la línea de LARGADA dispuestas a todo por ser la primera en llegar a la META, ¿Quién será la ganadora?.

Para el capitulo que viene tendremos además del tan esperado ''retrato de una bella dama'', el comienzo de las sangrientas batallas que harán estremecer toda la escuela y el mundo y ¡ajam!, perdón… me deje llevar XO, pero lo que si se hará muy difícil la vida de cierta profesora mas aun el mantener su relación con cierto alumno en las sombras, ¿los descubrirán?.

Sección de Respuestas a los Reviews:

Primero para Sally la maga: desgraciadamente para que haya un ganador, un perdedor en necesario, (es lo bueno de los finales harem ¡nadie se queda sufriendo je je, especialmente ''el protagonista'' ku ku ku), así que no sabría que contestarte acerca de eso… solo que… ''te aseguro que ella no sufrirá'' MWE HE HE HE HE…

Segundo para Usio-Amamiya: Interesante cuestión la verdad que si je je, eh de decir que ''el retrato'' es obviamente uno de los detonantes de cierta situación por venir je je je.

Tercero para mireee3D2Y: Si habrá lemon Luffy x Hancock pero… ¿solo Luffy x Hancock?...

Cuarto para koro-guerrero: no lo voy a negar… lo del final harem es una opción que estoy manejando… pero no se sabrá hasta los últimos capítulos MWA HA HA HA HA.

Agradezco a todos los demás Reviews, favoritos y alertas, diciéndoles ¡no pierdan esos ánimos! XO.

Eso es todo por hoy, me despido hasta el siguiente capitulo que intentare no tardar demasiado en actualizar esta vez, dejen muchos Reviews Please, Sayonara.