¡Hola! he tardado un poquito más en actualizar, pero ya estoy de vuelta! Es bastante complicado llevar dos fics a la vez... pero iré subiendo un capítulo por semana :) Emma Felton: leí el review que me dejaste en el príncipe y me hizo mucha ilusión! mi pareja favorita es Draco- Hermione, de hecho si hubiese dependido de mí, jamás hubiese terminado con Ron xDD aunque me cae bien, pero lo veo más como un buen amigo de ella... no como su marido xDDD y después, mis otras parejas favoritas son precisamente las del otro fic, por eso quise meterlas a todas en él! :D ¿a ti cuales te gustan más? Un besito guapa! :D Rosyr: A mí me traen a Draco de drag queen y sinceramente me da igual! jajajjaaja ya le daría yo una duchita para quitarle el maquillaje y lo que hiciese falta jejjejeje yo jamás le daría un beso a la mandrágora. La mandrágora se la daba a Ron, y para mi, Draco jajajajjaja a ver que te parece este capítulo :D el review del príncipe te lo contestaré en la actualización de allí porque sino, me voy a volver loca... directa para ingresar en San Mungo jajajaj venga guapa un beso! :D
Este en concreto, me ha gustado bastante! Espero que a vosotras también!
Ya me contaréis que os ha parecido! He estado releyendo los primeros capítulos y como fue lo primero que escribí he visto que tengo fallos bastante gordos! que me dan ganas de tirarme por un balcón xDDDD así que iré corrigiéndolos poco a poco.
Un beso a todas! :D
LA LEONA ARREPENTIDA
A la mañana siguiente, Draco despertó al notar como el cuerpo le ardía.
Sentía malestar y lo más probable era que tuviese fiebre. Ese día, era el día. El día más importante de todo el mes. El día del primer partido de Slytherin contra Gryffindor. Y dependían de él, pues era el buscador.
''Joder, yo en este estado… y quedan pocas horas para el partido. Debería ir a ver a Pomfrey pero seguramente no me dejará jugar y no puedo permitírmelo. Todo por culpa de la sangre-sucia, si no me hubiese dejado en mitad de la tormenta… ahora no estaría así. ''No podía odiar a Hermione en ese momento…se encontraba tan mal que lo único que quería era que el día terminase para poder ir a la enfermería.
Lo peor de todo es que era viernes, por lo tanto tendría que aguantar a la Gryffindor y otro castigo horroroso. Un castigo que no sabía si iba a poder llevar a cabo porque no se veía con fuerzas suficientes.
Se vistió y se dirigió al despacho de McGonagall. Hermione ya estaba allí con una bolsa negra en su mano.
— Señor Malfoy, sabe que llega tarde, ¿verdad?
— Lo sé— respondió sin ganas- pero ya estoy aquí y supongo que es eso lo que importa.
— Señor Malfoy...no debería ser tan insolente...síganme— les ordenó mientras se dirigía a paso ligero en dirección a la Sala de los Trofeos.
— Oye Malfoy…— le susurró Hermione—toma, tus cosas… tu varita también.
— No me vuelvas a dirigir la palabra— le espetó mirándola con desdén— no quiero saber nada de ti Granger— y le arrancó la bolsa de las manos.
Hermione se puso tensa. Entendía que Draco estuviera furioso, pero no pensaba que se lo llegara a tomar tan en serio.
''Debería alegrarme de que por fin no quiera saber nada de mí, así me dejará en paz…''— pero que Draco la ignorase le afectaba más de lo que hubiera podido imaginar.
Siguieron andando por los pasillos detrás de McGonagall, Hermione se percató de que Draco estaba enfermo. Se le hizo un nudo en el estómago. Todo era por su culpa, por haberlo dejado bajo la tormenta... y a pesar de lo mal que se encontraba Draco, había acudido al castigo y no le había dicho nada a McGonagall. Hermione se sentía despreciable.
— Señor Malfoy y señorita Granger, sus varitas por favor— exigió McGonagall— tienen que dejar todos los trofeos relucientes como el oro.
Los dos entregaron sus varitas y se agacharon para coger los utensilios muggles de limpieza.
— Me extrañaba a mí que no nos mandase esto— murmuró Draco para sí mismo— bueno, tampoco es para tanto, terminaremos pronto— añadió con tono arrogante.
McGonagall escuchó las palabras del Slytherin y lanzó un hechizo.
— ¡Geminio! — exclamó y los trofeos se duplicaron— ¿decía algo señor Malfoy?
Draco bufó pero prefirió no hablar más. Cuanto antes terminara con aquello, mejor.
McGonagall volvió a su despacho dejándolos solos.
Hermione comenzó a limpiar uno a uno los trofeos. Los que eran reales y los que no.
Observó con preocupación a Draco y vio que llevaba largo rato limpiando el mismo trofeo. Lo hacía muy despacio. Parecía no tener fuerzas.
— Malfoy deberías ir a ver a Pomfrey— le sugirió preocupada— ya me encargo yo…
— ¡No! — la cortó frunciendo el ceño — tengo un partido que jugar Granger, no sé si lo recuerdas. No puedo permitirme pasar el día entero en la enfermería.
—Pero… ¿cómo vas a jugar así?
— ¿Así? Te recuerdo que estoy así por tu jodida culpa. Si no me hubieses dejado en mitad de un diluvio, esto no estaría pasando.
— Tienes razón... pero bueno haz lo que quieras imbécil...
Una vez terminaron con la tarea que la directora les había encomendado y recuperaron sus varitas, Hermione se marchó rumbo al Gran Comedor y Draco fue a su sala común para ponerse el traje del equipo de quidditch, pues faltaba media hora para que comenzase el partido.
Conforme iba pasando el tiempo, Malfoy se sentía cada vez peor, el castigo le había agotado considerablemente y la piel le ardía.
En la sala común estaban todos reunidos, incluidos Zabini y Goyle que ya se habían preparado para el acontecimiento.
Las chicas de Slytherin estaban animando a todo el equipo y diciendo que tenían que machacar a Harry, fuese como fuese. A Draco no le importaba mucho Harry en ese momento, prefería que las horas pasaran rápido. Tenía que espabilarse si quería jugar ese partido.
— Draco estoy preocupada por ti— dijo Astoria rodeándole la cintura con sus brazos y apoyando la cara en su pecho.
Desde que Draco había recuperado su aspecto habitual y estaba libre de ronchas y costras, Astoria había vuelto a perseguirle.
Malfoy estaba cansado, ya se había aburrido de ella, como solía pasarle con todas y parecía que cuanto más distante se mostraba él, más insistente se volvía Astoria. Quería decirle cuatro cosas para alejarla, pero el hecho de hablar, ya le costaba.
— Luego hablamos— contestó secamente zafándose de su agarre bruscamente y se dirigió con los demás Slytherins al campo de Quidditch.
El cielo se había despejado completamente tras la tormenta y se podía percibir el aroma a tierra mojada.
El partido iba a comenzar.
Draco llevaba cerca de quince minutos montado en la escoba, volando de un lado a otro del campo, buscando la snitch. Todo el mundo gritaba de emoción. Gryffindor iba ganando 60 a 20 y si no se apresuraban él y su equipo, el fracaso estaría asegurado.
Su mirada iba en todas direcciones, en busca de algo dorado. Fue entonces cuando vio a Harry, (que ahora volvía a ser el buscador de Gryffindor), descender hacia el terreno de juego rápidamente como si hubiera visto algo.
Draco agarró fuertemente el mango de su escoba y tras esquivar dos o tres bludgers (una de las cuales había golpeado Goyle sin darse cuenta de que la trayectoria de la pelota iba hacia el pobre rubio platino) se dirigió al lugar donde se encontraba su adversario. Se aproximo a Harry e intentó embestirle pero no tenía suficiente fuerza. Lo veía todo borroso Iba a perder el conocimiento.
Hermione que se encontraba en las gradas junto a Lavender y Parvati, estaba más preocupada por Draco, que por sus amigos de Gryffindor, entre ellos Ginny y Ron, que también estaban jugando. No quería que ganase Slytherin, pero no quería que el rubio platino acabase dañado después del partido y más sabiendo, que la responsable de su estado era ella.
La snitch se elevó rápidamente aproximándose al aro más alto que defendía el Guardián de Gryffindor y Draco la siguió. Harry por otra parte se había despistado un poco y la había perdido de vista.
El rubio platino cada vez estaba más cerca de lograr su objetivo, por lo que intentó acelerar como pudo su escoba y extendió su mano para alcanzar la bola dorada. Cuando por fin pudo rozarla con sus dedos, sintió como si toda su energía se desvaneciese, sus ojos se cerraron lentamente y perdió el control cayendo al vacío.
Todo el mundo en las gradas gritó al ver caer a Draco Malfoy de la escoba en mitad del terreno de juego. La caída fue horrible, sin duda estaba herido. Hermione gritó. No sabía qué hacer en ese momento. Quería bajar a donde se encontraba Malfoy para ver si estaba bien, pero no quería que todo el mundo la viera.
Cuando la directora se aproximó a donde estaba Draco inconsciente, se agachó y cogió algo dorado que tenía Malfoy en la mano.
La snitch. Slytherin había ganado.
Entre varios alumnos le llevaron a la enfermería y el partido concluyó.
Los Slytherins estaban exultantes por la victoria. Habían conseguido ganar a Gryffindor.
Hermione daba vueltas de un lado a otro de la Sala común de Gryffindor como una leona enjaulada.
Quería ir a la enfermería, pero seguramente estaría parte del equipo de quidditch.
— Hermione ¿estás bien? – preguntó Harry preocupado.
— Sí, bueno…— contestó cabizbaja— Harry todo esto ha ocurrido por lo que hice anoche.
— ¿De verdad estás preocupada por Malfoy? — dijo sorprendido.
— ¡Yo no he dicho eso! Es solo que…. me siento mal.
— Pues ve a verle— respondió encogiéndose de hombros.
Hermione se quedó sorprendida por la respuesta de Harry. En realidad si estaba preocupadísima por Draco, pero no quería que lo supiese.
Eran cerca de las diez y todos los alumnos estaban en sus habitaciones.
Hermione no podía soportarlo más. Tenía que saber cómo estaba Malfoy. Aunque solo fuera un momento, iría a verle.
Cuando llegó a la enfermería se tranquilizó. No había nadie a excepción de Draco y Pomfrey.
Se acercó con miedo a la cama donde estaba tumbado el Slytherin completamente dormido, evaluando su estado en busca de heridas.
— Pomfrey, ¿está bien? — preguntó Hermione preocupada.
— Sí señorita Granger— respondió esbozando una sonrisa tranquilizadora— al parecer, Malfoy sufre una fiebre muy alta, debido a un catarro, que ha sido la causa de la pérdida del conocimiento...pero se pondrá bien.
Hermione no escuchó el resto de palabras. Había sido por su culpa. Aunque Malfoy era un imbécil, no había hecho nada para dañarla físicamente, sin embargo Hermione lo había hecho cada una de las veces, llenándole la cara de furúnculos, queriendo desintegrarle con una bombarda nada más y nada menos, y lo último, dejarlo a su suerte, empapado y sin ropa a las afueras del castillo bajo la tormenta.
Se sentó al lado de Draco y se llevó las manos al rostro. Las lágrimas comenzaron a descender por su rostro. Estaba tan arrepentida...
Se acercó a Draco, le retiró el cabello de su cara y observó sus rasgos...así dormido...resultaba tan atractivo...
Sin ser consciente, acercó su rostro al de Malfoy y lo besó suavemente en la frente.
— Lo siento Malfoy…
Draco sintió algo húmedo en su frente, un suave y cálido roce.
Oía una voz... alguien pidiéndole perdón.
Entreabrió un poco los párpados y veía borroso pero pudo apreciar una silueta femenina. Alguien con el pelo alborotado que le resultaba familiar.
Hermione palideció al ver a Draco despertándose y salió corriendo... quería escapar de allí. No podía permitir que Draco la viese. Corrió atravesando rápidamente los pasillos del castillo y llegó a la sala común sin respiración. Para colmo, allí estaba Ron, sentado en uno de los sofás.
— ¿Ronald? — preguntó Hermione — ¿Pasa algo?
— Para empezar sigo enfadado Hermione pero he estado pensando durante días. Si querías tiempo para aclararte, bueno… tendré que esperar, supongo — contestó resignado.
— Gracias por entenderme, Ron — suspiró aliviada.
— Por cierto ¿de dónde vienes y por qué estás así de alterada? — preguntó.
— Estaba en el cuarto de baño... — mintió Hermione.
— ¿Y porqué vienes como si te faltase el aliento? — volvió a preguntar.
— ¡No preguntes tanto Ronald! — exclamó malhumorada mientras se dirigía al dormitorio de las chicas y daba un portazo.
''Desde luego… que borde es…''— suspiró Ron volviendo a su cuarto para dormir de una vez.
ta ta ta chán! pobrecito Draco... malito y solo en la enfermería. Hermione se lo va a cargar como siga así... me está empezando a dar penita...jajajjaa
A pesar de estar enfermo, gana el partido... medio moribundo y todo xDDD es que Draco... es mucho Draco jijijiji
Bueno espero que os haya gustado! Volveré pronto!
Sobre todo... no os olvidéis de darle al botoncito de REVIEW, porque sino... aparecerá una mandrágora gigante fuera de la maceta en vuestro cuarto y os volverá locas jajjajajaa
Un besito a todas! :D
