10- The Scientist.

Las lágrimas amargas caían por los ojos de Sakura, hacía bastante que estaba llorando en el baño. Había escuchado el timbre que anunciaba el fin de las clases sonar, y poco faltaba para que Ino y Hinata aparecieran ahí. Lloraba a todo pulmón, tratando de calmar, aunque sea un poco, el dolor que sentía en su corazón. Las lágrimas caían, pero ella no las borraba. Dejaba que cayeran y desembocaran en su mentón, terminando en alguna parte de su pollera azul marino. No podía evitarlo, llorar era la única forma que encontraba para desahogarse. De canalizar esa tristeza inmensa que ocupaba su alma. Llorar era lo único que podía hacer para tranquilizar, momentáneamente, su despedazado corazón. Todavía se acordaba como Sasuke la miraba, con una mezcla de sentimientos que no entendió. En esos pozos negros había un poco de frío, como siempre; un poco de lástima, tal vez; un poco de comprensión, quizás; y un poco de… ¿de arrepentimiento? ¿de tristeza? No había podido distinguir muy bien esa mirada, pero estaba segura que él entendió lo que ella quería decir: que ella NO lo quería lejos.

-¿Sakura?- llamó la voz preocupada de Hinata, entrando al baño. -Sakura, ¿dónde estás?- preguntó Ino, igual de preocupada que la ojiperla. Escuchó como sus amigas abrían las puertas de los demás baños, buscándola. –Sakura…- musitaron las dos al encontrarla, con dolor por verla en ese estado: sus ojos verdes ahora estaban rojos, su cara bañada en llanto, su rosa cabellera despeinada… y la tristeza plasmada en todo su ser. Sakura sólo las miraba –H-hice… m-mí último… i-intento.- comentó con la voz quebrada. La rubia y la peliazul se miraron preocupadas, para posar otra vez la mirada sobre su amiga. –Sakura, todo va a estar bien.- le dijo la ojiperla, con una sonrisa cálida. –Sí, Sakura, todo va a estar bien.- afirmó la ojiazul, con una sonrisa igual. La pelirosa las miró a ambas, y una sonrisa lastimosa se formó en sus labios. –Gracias…- musitó suavemente, limpiándose las lágrimas. Se puso de pie y salió del estrecho lugar, para caminar hasta los lavamanos y ver su reflejo en el espejo. –No puedo salir con esta cara, ¿eh, cerda?- le preguntó con un poco de humor, mirando a la rubia por el espejo. Ino sonrió con algo de tristeza. –Claro que no, frentona.- le contestó, poniéndose a su lado. –Hinata, ¿tenes un peine?- le preguntó a la chica, quien asintió con la cabeza y buscó el cepillo en su mochila. Al encontrarlo, se acercó a Sakura, y empezó a peinar sus rosados cabellos. Ino, por otra parte, le limpiaba los rastros de lágrimas que quedaron en sus mejillas.

Sakura sólo se quedó quieta, dejando que sus amigas la 'mimaran' por esa vez. -¿Creen que lo haya entendido?- preguntó, después de varios minutos en silencio. –Claro que lo entendió.- afirmó la rubia segura. –No le quedó ninguna duda.- comentó la peliazul, sin despegar su mirada del cabello rosa. -¿Cómo es que están tan seguras?- les preguntó suavemente. Las dos chicas se miraron, puesto que no sabían cómo contestar eso. Bah, no podían contestarlo con la verdad, ya que momentos antes de ir a buscarla, Sasuke y Naruto le contaron el plan que el morocho tenía, y bajo ninguna circunstancia tenían que decírselo a Sakura. –Porque…- empezó a decir la ojiperla, algo nerviosa. –Porque Sasuke no es tonto, ni tiene el corazón de piedra.- contestó la ojiazul segura. -¿Qué queres decir con eso?- le preguntó la pelirosa, sin entender. –Que aunque esté enojado con vos, vio y sintió tu dolor; entendiendo lo que le querías decir.- explicó la rubia, mirándola fijo. –Eso espero…- musitó Sakura, con algo de duda. –Ya vas a ver, ustedes no pueden estar mucho tiempo separados.- comentó Ino, volviendo a enfocarse en su trabajo. La pelirosa la miró sorprendida. –Es verdad, tanto vos como Sasuke-kun necesitan del equilibrio del otro.- contó Hinata, todavía peinando su cabellera.

Sakura se quedó pensando en eso… y era verdad. Ella necesitaba, muchas veces, del silencio del morocho; o de su mirada reprobadora que la ponía en su lugar; o de su ironía y acidez; también de su sarcasmo y raro humor… o simplemente necesitaba tenerlo cerca para… para sentir esa calidez que el chico emanaba y que pocos podían percibir, ya que era opacada por su semblante frío y distante. Su corazón latía rápido por el recuerdo del morocho, y sintió que el gran amor que tenía por él… se hacía mucho más grande. El amarlo le hacía bien, ya que sonreía más y todo parecía tener más brillo. Aunque tantas veces lloró por él, por el 'rechazo' de él, por pensar que él jamás correspondería sus sentimientos, porque él estaba con otra, porque le gustaba otra… porque besaba a otra. "Pero…" dijo en su mente, cuando una idea diferente llegó a su cabeza. "Pero… llorar porque él no me corresponde… es egoísta." Pensó. "Porque… si yo lo amo… lo único que tendría que querer es su felicidad, y siempre pensé sólo en la mía." Analizaba. "Por Kami, qué ciega fui." Dijo, dándose cuenta de las cosas. Si ella lo amaba, no importaba si era correspondida o no, lo que importaba era que él fuera feliz… había sido muy egoísta. Ahora lo entendía… a ella sólo le bastaba con estar a su lado, como aquel anime que veía cuando era pequeña. "Perdón Sasuke." Le pidió en su mente, con algo de remordimiento.

-Ya está, Sakura.- avisó Hinata, poniéndose a su lado. –Lo mismo digo.- agregó Ino, haciendo lo mismo. Las voces de sus amigas la sacaron de sus pensamientos y por el espejo las miro, regalándole una sonrisa genuina les dijo –Gracias, chicas.- con voz tranquila, por fin sentía paz en su alma. –De nada, Sakura.- le dijo la peliazul, con una sonrisa tierna. –De nada, frentona.- las dio la rubia, con un toque altanero, típico en ella. -¿Quieren ir a mi casa? De paso acomodamos todo para mañana.- comentó la pelirosa. – ¡Sí, vamos!- dijo Ino con emoción, mientras que Hinata asintió con la cabeza. Las tres chicas salieron del baño, caminando por los pasillos y bajando las escaleras. Por fin salieron del colegio y en pocos minutos estaban en la casa de la pelirosa. Se dispusieron a comer algo que cocinaron entre las tres y después se divirtieron hablando de chicos, escuchando música, bailando y armando los juegos para la noche del viernes, todo antes de ordenar la sala. –Sakura, ¿Sasuke todavía está invitado?- le preguntó Ino, quien estaba peinando a Hinata en el sillón de la sala. La pelirosa estaba en la cocina, sirviendo un poco de gaseosa para tomar. –Claro.- contestó una vez que llegó a la sala, con la bandeja y los tres vasos. -¿Crees que lo sabe?- le preguntó Hinata, agarrando un vaso. –No sé.- contestó la chica, sentándose enfrente de ella, pudiendo ver bien a sus dos amigas. -¿Crees que va a venir?- le preguntó la rubia, sin despegar la vista de su trabajo. –Tampoco lo sé.- contestó la pelirosa, suspirando cansada. –Lo sabremos mañana.- dijo con tono misterioso la Yamanaka, ganándose una mirada de completa extrañeza por parte de su amiga.

-Ya está, Hinata.- anunció la rubia, soltando a su amiga. La peliazul se puso de pie, y camino hasta el espejo de la sala. –¡No te queda nada mal, Hinata!- comentó Sakura, parándose atrás de ella. –Ino, podrías ser peluquera.- le dijo a la rubia, que también se paró atrás de la ojiperla, al lado de la pelirosa. –Es un pasatiempo.- contestó Ino. -¡Pero sí que te queda bien, Hinata!- chilló contenta, viendo lo bien que se veía su amiga con esa trenza cosida que le había hecho. La peliazul estaba sonrojada, mirando su reflejo en el espejo, y era verdad… se veía linda. –A Naruto le va a encantar.- comentó Sakura, haciendo sonrojar más a su amiga. –Lo va a volver loco.- acotó con tono pícaro Ino. –I-Ino…- musitó con vergüenza Hinata. -¿Y a Shikamaru cómo lo volves loco?- le preguntó divertida la pelirosa. –Eso es un secreto.- le contestó misteriosa la rubia. –Dudo, todo para él es 'aburrido'.- comentó Sakura, 'imitando' la tediosa voz del chico, haciendo reír a sus amigas. La tarde siguió pasando y pronto llegó la hora en que las chicas tenían que irse, se saludaron con un 'hasta mañana' y la pelirosa las vio partir, para después entrar a su casa.

Como ya eran las 20:30hs, decidió cocinar algo rápido. Una vez que terminó de comer y de limpiar toda la vajilla, caminó hasta la sala y prendió el tv. Buscó por los canales el que ella quería, donde algunos días antes había visto ese anime que la hizo 'despertar' y ver la realidad. No pudo encontrarlo, y suspiró decepcionada… pero igual se acordaba de esa escena de la chica morocha llorando bajo ese árbol viejo y acordándose de su amado, y de que lo único que quería era estar a su lado… aunque él no la amara. Volvió a suspirar, pero esta vez más tranquila, decidió que sería bueno bañarse ahora, así poder dormir un poco más mañana, así que subió a buscar ropa y toallas para bañarse. Unos 30 minutos después ya a había terminado y su cabello ya estaba seco, bajo para dejar la ropa sucia en el lavadero y vio el reloj de la sala -21:50hs.- musitó. –Será mejor que me vaya a dormir.- pensó en voz alta, así que apagó todo en la planta baja y subió. Entró a su pieza y se acomodó bajo las sábanas para disponerse a dormir. Había sido un día tan largo, con emociones tan fuertes, que estaba agotada en cada fibra de su ser. Para su fortuna, Morfeo no tardó tanto en llegar y tomarla en sus brazos.

El despertador de Sakura sonó a las 6:45hs, despertando a la pelirosa. La chica lo apagó lo más rápido que pudo, para que el estrepitoso sonido dejara de romperle el tímpano… suficiente tenía con los chillidos de Naruto e Ino. Salió de su cama con mucho pesar, estiró sus músculos y se puso su uniforme del colegio de Konoha. Se peino tranquilamente y una vez que terminó, bajo a tomar el desayuno. A las 7:00hs en punto salió de su casa con rumbo al colegio, y no vio al morocho, cosa que desilusionó. Llegó a su salón y empezó a saludar a sus amigos, el primero fue Ranma, que estaba tirado en el banco semi dormido, al parecer tuvo una mala noche. Después saludó a sus compañeros que estaban atrás, Naruto le devolvió el saludo a los gritos, como siempre; pero Sasuke sólo se limitó a mirarla… con una mirada que no entendió. Después saludó a sus amigas, quienes le preguntaron sobre el morocho, y ella les respondió con la verdad 'sólo me miro' La rubia y la peliazul no se inmutaron por eso, y a la pelirosa le pareció extraño, ¿Ino no tendría que estar gritando como loca? ¿Y Hinata no tendría que decir algo favorable? "¿Serán extraterrestres que usurparon sus cuerpos?" pensó divertida la chica. "O tal vez robots…" agregó igual. El timbre que anunciaba el inicio de clases sonó, haciendo al alumnado acomodarse en sus lugares.

Asuma llegó unos minutos después, con la excusa de que estaba buscando unos libros en la biblioteca y se le hizo tarde. Comenzó su clase de Filosofía, discutiendo con Shikamaru y Ranma, sólo porque ellos parecían más interesados en el tema. El primer recreo llegó, dando unos cortos minutos de libertad a los estudiantes, que en un abrir y cerrar de ojos se encontraban de nuevo en sus salones, a la espera de las dos próximas horas. Genma llegó tan galante como siempre, con un mapa enorme del Continente Europeo, y a lo largo de sus dos horas se las pasó hablando sobre sus comienzos, sus divisiones, países, capitales y ríos; sin contar los infaltables comentarios del hombre como 'las mujeres inglesas en esa época tenían maravillosos corset' o 'yo no hubiera dudado de ser esclavo de semejante reina' y cosas por el estilo, que lejos de agradar, asqueaban a las chicas. El timbre del último recreo sonó, dándoles otro respiro, un poco más largo, a los estudiantes. Pasados los 20 minutos de descanso, el timbre sonó otra vez, haciendo volver al alumnado.

Ibiki llegó rápido, como era de esperarse, pero antes de que el hombre empezara con su clase, Sakura le preguntó si podía ir a hablar con la directora. -¿No puede hacerlo después de mi clase, Haruno?- preguntó molesto el profesor. –Sí, pero, fui antes y Tsunade-sama estaba ocupada y Shizune-sempai me dijo que vaya después del recreo.- mintió descaradamente, pero tenía que sonar segura, o el hombre la descubriría. –No tardes tanto.- le dijo con voz fría el profesor, y ella asintió con la cabeza. Salió rápidamente del salón, y una vez fuera suspiró aliviada, si Ibiki la descubría… ¡adiós recital! Caminó por los pasillos, llegando por fin a la dirección. Golpeó la puerta y después de escuchar un 'adelante' la chica entró. –Permiso, Tsunade-sama.- dijo la pelirosa. –Sakura, ¿qué se te ofrece?- preguntó la mujer, leyendo unos escritos. –La otra noche llamó mi mamá.- empezó a decir. -¿Sí? ¿Cómo está?- preguntó interesada, ahora sí, mirándola. –Bien, está en Inglaterra. Lo que vengo a informarle es que… el domingo viajo para allá.- contó Sakura. -¿Te vas a mudar?- le preguntó sorprendida. –No, mi mamá se ganó una entrada para ver a la banda que más amo en el mundo, y me como no tengo ninguna falta me dejo ir.- explicó tranquila. –Ahhh… ¿por cuánto te vas?- preguntó la rubia. –Una semana.- contestó la chica. –Son 5 faltas.- comentó la directora. –Pero no tengo ninguna, y son 15 por trimestre.- recordó la chica. –Bien, Sakura, gracias por informarme.- las dio la mujer. –De nada, tía.- le dijo sonriendo. –Saluda a mí hermana por mí, ¿sí?- le pidió amablemente. –Claro, permiso.- afirmó, para después salir.

Volvió rápidamente a la clase de Ibiki, quien al parecer les había dado algunos ejercicios, ya que todos estaban en silencio y escribiendo. -¿Dictó algo?- le susurró a Ranma, una vez que se sentó. –Sí, esto.- le dijo igual, mostrándole la hoja. –Lo copio y te lo doy.- le avisó su compañera, a lo que él asintió con la cabeza. –Ah, Shizune vino a decir que hoy no hay Educación Física.- comentó el morocho de trenza, antes de que se le olvidara. –Qué bueno, gracias.- contestó ella, son una sonrisa. Sintieron la mirada amenazadora de Ibiki posarse sobre ellos, y dejaron de hablar, concentrándose cada uno en lo de ellos. Las dos horas pasaban lentamente, como si fuera apropósito. Sakura estaba cansada de escuchar hablar a Ibiki, su voz ya empezaba a irritarla. Cerró los ojos unos momentos, tratando de calmarse, y sorpresivamente escuchó el sonido del timbre que los hacía libres. El hombre se despidió con un 'hasta la próxima clase' mientras salía rápido del salón, al igual que la mayoría de los salvajes de sus compañeros. Se dio cuenta que sólo quedaba Ranma a su lado, quien ya estaba por irse. –Nos vemos esta noche, Sakura.- la saludó regalándole una sonrisa divertida. –Nos vemos, Ranma.- lo saludó ella, con una sonrisa tierna, y después lo vio salir del lugar.

El salón estaba completamente vacío, a excepción de ella, claro. Guardó tranquilamente sus cosas dentro de su mochila, y una vez que estuvo lista salió por la puerta. -¡Sakura-chan!- gritó Naruto, corriendo hasta ella. –¡No grites, Naruto!- lo retó irritada. -¡Jaja! ¡Perdón!- pidió risueño el rubio. -¿Qué pasa?- le preguntó cansada. -¿Podes hacerme un favor?- le preguntó con voz dulce, poniendo cara de nene chiquito. La pelirosa suspiro, tenía que hacerlo. -¿Qué tengo que hacer?- le preguntó. –Tenes que llevar esto a la Sala de Música.- le contó, dándole unas partituras. -¿De dónde las sacaste?- le preguntó extrañada, agarrando los escritos. -¡Jaja! Me lo pidió el profesor de música, pero Hinata me está esperando.- explicó nervioso. A Sakura le cayó una gota por su frente. –Está bien, nos vemos esta noche.- lo saludó cansada, dando media vuelta en dirección a la dichosa sala. -¡Nos vemos, Sakura-chan! ¡Y gracias!- chillo divertido el rubio, viéndola alejarse. Una vez que vio que ella estuvo lo suficientemente lejos, agarró su celular y marcó un número. –La primera fase está completa.- dijo Naruto, espero la respuesta del otro lado, asintió con la cabeza y después cortó. –Espero que lo hagas bien, teme.- murmuró el chico, y después salió corriendo en dirección opuesta a la pelirosa.

Mientras tanto, Sakura caminaba por el vacío colegio, buscando la Sala de Música que quedaba del otro lado. –O soy muy buena por hacer esto, o muy tonta.- decía en voz alta. –O mis amigos se aprovechan de que sea muy buena o muy tonta.- posibilitó también. Suspiró cansada. –Lo hago porque no puedo decirles que no.- concluyó con una sonrisa. Caminó un par de pasos más ¡y bingo! Llegó a la dichosa sala. Entró al lugar sin observarlo para nada, dejo las partituras en la primera mesa que vio, y se dispuso a salir. Estaba llegando a la puerta cuando empezó a sonar el piano… y era una melodía que ella conocía demasiado bien. Miro a su izquierda, y se encontró al morocho tocando el instrumento, alumbrado por unas tenues luces. Los ojos verdes de la pelirosa se abrieron de par en par ante el espectáculo. Sasuke jamás, JAMÁS quería tocar en frente de nadie, hasta ella se lo había pedido en reiteradas veces, pero el Uchiha menor se negó rotundamente. Y ahora, verlo ahí, tocando su tema favorito era algo increíble, soñado… 'una oportunidad de una vez en la vida' como quien dice. El morocho estaba tocando el tema de Coldplay que ella más amaba, y sumado a que nunca lo había escuchado tocar… estaba el hecho de que nunca lo había escuchado cantar, y él lo iba a hacer para ella.

-Come up to meet you, tell you I'm sorry

You don't know how lovely you are

I had to find you,

Tell you I need you,

Tell you I've set you apart-

Empezó a cantar Sasuke, y la pelirosa se quedó asombrada por lo bien que cantaba el morocho. Su voz era firme, pero suave y melodiosa, casi parecida a la voz de Chris Martin.

-Tell me your secrets

And ask me your questions

Oh, let's go back to the start

Running in circles

Coming up tails

Heads on the science apart-

Sakura estaba atónita, no podía creer que él esté pidiéndole perdón con esa canción. Definitivamente, Sasuke hacía que lo ame cada vez más.

-Nobody said it was easy,

It's such a shame for us to part

Nobody said it was easy,

No one ever said it would be this hard

Oh, take me back to the start-

Siguió cantando el morocho, y la pelirosa sentía una inmensa alegría al verlo ahí, tocando y cantando su canción favorita, sabiendo que sería la primera y última vez que la escuchaba del menor de los Uchiha.

-I was just guessing

At numbers and figures

Pulling the puzzles apart

Questions of science

Science and progress

Do not speak as loud as my heart-

A estas alturas, el corazón de la chica estaba palpitando locamente, y empezó a dejar de pensar, y a dejarse llevar por la hermosa canción que el chico estaba tocando.

-Oh, tell me you love me

Come back and haunt me

Oh, when I rush to the start

Running in circles

Chasing our tails

Coming back as we are-

Sabía que el fin llegaba, y que después de eso tendría que enfrentarse a Sasuke, pero quería hablar con él.

- Nobody said it was easy

Oh, it's such a shame for us to part

Nobody said it was easy

No one ever said it would be so hard

I'm going back to the start-

El tema terminó, y Sasuke se dedicó a mirarla. Sakura estaba algo nerviosa, ¿iba hasta donde estaba él? ¿Esperaba a que él fuera hasta donde estaba ella? ¿Le daba un abrazo primero o la explicación? Muchas preguntas se formaron en su cabeza, y estaba tan metida en sus pensamientos, que ni sintió cuando el morocho se le acercó. –Sakura…- la llamó con voz suave, haciéndola 'despertar' –S-Sasuke…- dijo ella, sorprendida por la cercanía ¿Cuándo fue que el chico se le acercó? -¿Te… gustó?- le preguntó algo nervioso, pero no lo demostró. La pelirosa le sonrió tiernamente. –Sí, mucho.- contestó tranquila. –Sakura, quería ped…- pero un dedo de la chica se posó sobre sus labios, haciéndolo callar. –No, Sasuke. Yo quiero pedirte perdón.- le dijo con arrepentimiento, sacando su dedo. –No era en serio cuando te dije que no quería volver a verte… estaba muy enojada y no pensé con claridad.- explicó sonrojada, con voz apenada. –Vos sos una persona muy importante para mí… jamás te querría lejos.- le 'confeso', todavía apenada. –Perdón por ser tan histérica y estúpida, pero todavía estaba enojada por lo que me habías dicho… eso me dolió mucho.- contó con algo de tristeza.

Sasuke le acarició la mejilla, gesto que hizo sonrojar más a la chica. –Perdón por eso, es que… yo también estaba enojado y no pensé con claridad.- le dijo con voz tranquila, disfrutando de la caricia. Sakura lo miró unos segundos, acordándose del porqué del enojo del chico. –Entiendo que no te caiga bien Sasori pero… tendrías que dejar que tome mis propias dediciones.- dijo la pelirosa, con voz suave. –Lo sé, pero me dolió que no confiaras en mí.- le contó, todavía manteniendo el gesto. –Yo sí confío en vos.- le afirmó la chica, con voz segura. –Bueno… yo me lo tomé como que no confiabas en mí.- comentó él, con voz algo triste. –Lo tomaste mal…- le dijo ella, mirándolo a los ojos. –Perdón por ser tan idiota.- pidió Sasuke, mirándolo fijo. Sakura sonrió dulcemente. –Te perdono sólo si vos me perdonas por ser tan tonta.- condicionó la chica. El morocho sonrió divertido. –Está bien, te perdono.- le dijo, sonriendo de lado, gesto que desarmó a la chica. –E-entonces yo también te perdono.- contestó torpemente. –No soy Chris Martin pero… salió bien el tema, ¿no?- preguntó divertido. –Jaja, sí. La verdad que me sorprendiste.- comentó la chica. –Ese era el plan.- le dijo tranquilo.

Ambos se quedaron mirando unos segundos, y la chica no puedo evitarlo, se tiró a sus brazos. El chico la recibió gustoso, aspirando ese embriagante aroma a cerezo que la chica emanaba, y que a él tanto le gustaba. Por su parte Sakura se dedicó a sentir ese perfume tan masculino y único que tenía el morocho, ese olor que le nublaba los sentidos y le fascinaba. También sintió sus fuertes pero suaves brazos, haciéndola sentir pequeña, pero tan bien; tan resguardada de todo, y a la misma vez tan cálida. Su Inner tenía razón, los brazos de Sasuke no tenían comparación, ni siquiera los de Sasori la hicieron sentir así de bien, como si nada más importara. –Te extrañé...- musitó inconscientemente la pelirosa. El morocho sonrió de lado, típica sonrisa de satisfacción. –Yo también…- contestó él, embobado por lo dulce que era la chica. Sakura se sonrojo un poco por eso, lo había dicho 'sin querer', pero era la verdad, y la respuesta de él fue algo que la hizo feliz. Se separaron lentamente, mirándose unos segundos más. -¿Vamos?- le preguntó la chica, tranquila. –Hmp.- 'dijo' el morocho, agarrando su mochila que estaba cerca y caminando hasta la puerta, seguido por la chica. –Extrañaba esos 'hmp' tuyos.- comentó divertida, caminando a su lado. –Sólo falta que digas 'tsk' – agregó. –Tsk.- musitó 'enojado' sólo para darle el gusto. –Jaja.- rió tiernamente, y a él le encantaba eso.

Hablaron animadamente sobre cosas insulsas, todo el camino de regreso a casa. –Nos vemos a la noche, Sasuke.- lo despidió la chica, dándole un beso en la mejilla una vez que llegaron a la casa del chico. -¿Todavía estoy invitado?- preguntó con sarcasmo. –Sí, y no hagas que me arrepienta.- le dijo fingiendo enojo. –Tsk.- musitó divertido, sonriendo de lado. La pelirosa lo miro embobada, ¡CÓMO le gustaba ese gesto! –Nos vemos, Sakura.- la despidió, caminando hasta la puerta de su casa. La chica salió de su ensoñación y se dirigió hasta su casa y entró en el lugar. Después de verla entrar, el morocho entró en la suya. Sasuke caminó por el corto pasillo y llegó a la sala, encontrándose con su hermano mirando tv. –Todo salió bien, ¿eh?- preguntó Itachi al verlo entrar. -¿Cómo sabes?- le preguntó extrañado. El mayor sonrió triunfante. –Sabía que ibas a hacer algo.- contestó seguro. –Hmp.- musitó desviando la mirada, caminando a la cocina. Se sirvió algo de comida que estaba en el horno y se sentó en la mesa a comer. En seguida llegó Itachi, se sentó enfrente de él, mirándolo fijo. -¿Qué?- le preguntó Sasuke, molesto. -¿Qué fue lo que hiciste?- le preguntó interesado. El chico levanto la visto, y con una sonrisa burlona le dijo -Qué te importa.- -¡Vamos, Sasuke!- chilló el mayor. –No.- negó el menor, volviendo a comer. Vio a su hermanito comer, y una idea se le vio a la cabeza. –Supongo…- dijo haciendo el inocente. –Que tendré que preguntárselo a Sakura…- finalizó, mirando de reojo a su hermano. Al escuchar eso, Sasuke lo miro fijo, y en la mirada de su hermano vio determinación. –Seguro ella me lo va a decir…- comentó 'como si nada', amagando con ponerse de pie.

-Le cante…- empezó a contar el menor, haciendo que su hermano volviera a sentarse. –Le cantaste…- dijo Itachi, para que siguiera contando. Sasuke apretó los puños, ¡qué difícil era! "Seguro se va a reír" pensó molesto. –Sigo esperando.- comentó divertido el mayor. –Le cante 'The Scientist', tocando el piano.- lo 'escupió' al final. Itachi lo miraba sorprendido, su hermanito menor había tocado el piano… ¡en frente de alguien! -¿En serio?- le preguntó incrédulo. –No, de mentira.- dijo con sarcasmo el morocho. –Muy gracioso.- comentó el mayor. –No puedo creer que hayas tocado el piano para Sakura… y que le hayas cantado.- dijo más tranquilo. –Fue lo mejor que se me ocurrió.- contó el menor, siguiendo con su almuerzo. -¿Sabrá que es la única que te escuchó tocar y cantar?- le preguntó Itachi. –No sé si sepa que es la única, pero sí que es afortunada. Siempre se lo negué cuando me lo pedía.- explicó Sasuke. –Increíble…- musitó el mayor de los Uchiha, todavía sorprendido. -¿Lo habrá grabado?- se preguntó divertido. El menor se puso de pie, dejando su plato vacío en el lavadero. Volvió a mirar a su hermano y le dijo –Para tu desgracia, no.- con burla. –Algún día, Sasuke…- comentó esperanzado el mayor. –Sí, en tus sueños.- le dijo divertido, antes de salir de la cocina. Subió las escaleras y se metió en su pieza, a descansar un rato.

Las horas pasaron tan rápido, que cuando se despertó faltaba una hora para ir de la pelirosa. Salió de la cama y se estiró un poco, buscó en su armario algo para andar entre casa y unas toallas. Salió y entró al baño, afortunadamente vacío. Se dio una ducha rápida, y salió cambiado con una bermuda gris y una musculosa negra, a demás de su cabello azabache seco. Bajo a dejar la ropa sucia en lavadero, encontrándose con su madre, quién le preguntó qué había pasado ya que se lo notaba diferente; él contestó desinteresado, diciendo que la larga siesta le había hecho bien. Subió rápidamente, esquivando la próxima pregunta de su madre, y se dispuso a armar el bolso que llevaría para pasar la noche en la casa de su amiga: su 'piyama', una muda de ropa, su traje de baño para ir a la pileta el sábado, y demás cosas como jabón de baño, un peine viejo, su cepillo de dientes, la loción para después de bañarse, etc. Dejo el bolso al pie de su cama para después tirarse en ella, algo le decía que iba a ser una noche interesante.


Gente! Les gusto? Eeeeeeespero que sí! Ah, les recomiendo que escuchen ese tema, es HERMOSO! Y también que busquen la traducción si no entienden el inglés, la verdad que vale la pena leerla :D

Ammm... alguien de acá lee el manga? Por Dios! No aguanto hasta la semana que viene! ^^

Y el anime? INCREÍBLE! Lloré a chorros cuando hablaba con Minato, igual que cuando lo leí en el manga :') Tampoco aguanto hasta el jueves que viene! Y a fin de mes sale la 4º película! Donde también aparece Minato! Por Dios! Es hermoso :$ Y Kakashi de chiquito! Aiiiiiii! ^^ Quiero verla YA!

En fin, quiero agradecerles por los comentarios, me alegra que la historia les esté gustando :) Tengo planeado el final, o el 'comienzo del fin' :P Ah, ya estoy pensando en un KakaSaku, que si no les gustan, lean uno y se van a enamorar de esa pareja :D

Saludos, gente! ^^