La verdad está sobrevalorada.

Mayo 2020

Ya está, ya lo he dicho. Ahora Quinn sabe toda la verdad. Espero su reacción. ¿Será capaz de asimilarla? Me pregunto mientras miro aquella luna que ahora parece tan vacía como mi vida.

Han pasado unos minutos, y ambas seguimos en la misma posición, ella mira fijamente a la nada, yo miro la luna. Le doy un par de toquecitos a su hombro para intentar hacerla reaccionar, la miro, me mira, nos miramos.

Abre y cierra la boca un par de veces en señal de que va a decir algo, después de varios titubeos se decide a hacerlo.

-El hombre al que matasteis fue aquel que encontraron el día en que nos conocimos, ¿Verdad?

-¿Cómo es posible que recuerdes aquello? Han pasado doce años…

-Rach, recuerdo aquel día con exactitud, joder, como no voy a recordar el día en el que conocí al amor de mi vida. Recuerdo que te quedaste cortada cuando me despedí con dos besos, recuerdo como tú y Frannie os quedasteis blancas cuando mi padre nombró lo del asesinato del aquel tipo, lo recuerdo todo. Rachel fuiste demasiado importante para mí. Entiéndelo.

De todas las reacciones que esperaba, esta es sin lugar a dudas la que más me sorprende, no solo reconoce que tuvimos algo, sino además que fui el amor de su vida.

¿Seguirá enamorada de mí? No quiero confudir a Quinn, ella también fue demasiado importante para mí, pero no estoy aquí para retomar nuestra relación, lo nuestro acabó, no habrá segunda parte.

-¿Y entonces por qué odias a Frannie? Si no hubiera sido por ella tú y yo jamás nos habríamos conocido, fue gracias a ella.

Quinn ríe irónicamente- ¿En serio me estás preguntando eso? Precisamente tú. Rachel, Frannie tuvo la culpa de que rompiéramos, ella fue quien lo planeó todo. Era calculadora, manipuladora, fría… Aquella noche tú y yo solo fuimos simples marionetas.

-Quinn para ¿De qué estás hablando?

-La noche en qué rompimos, vamos, fue ella quien lo planeó todo, me lo confesó, me confesó como te emborrachó para que te liaras con Jessie, como consiguió que yo os pillara, como habló con Finn para que él estuviera allí para consolarme y cuando te viera aparecer intentar propasarse.

Me quedo callada, todo aquello ocurrió la noche antes de irme a Nueva York, en mi fiesta de despedida. Pero nada de lo que ocurrió fue culpa de Frannie.

Yo me lié con Jessie y me ocupé de que Quinn nos pillara, nadie me emborrachó ni me obligó a hacerlo y lo de que Finn se propasara fue cosa suya y de su personalidad de baboso.

Ahora lo entiendo todo, ahora entiendo aquel mensaje que Quinn me mandó, ahora entiendo el hecho de que no me odiara, y entiendo por qué odió a Frannie. Lo que no entiendo es por qué ella cargó con la culpa y porque nunca me dijo nada.

Quizá fui una mala persona, pero no podía romper con Quinn, la relación a distancia no iba a funcionar, nunca funcionan. Y si le decía que rompía con ella por eso me diría que se venía conmigo a Nueva York, yo no podía permitir aquello, no podría dejar que destrozara su futuro por un amor juvenil.

Esto era lo que le decía a la gente, pero lo cierto es que era mentira, no quería que Quinn viniera a Nueva York porque no quería atarme tan pronto. No quería tener 18 años, estar en la universidad y tener a una novia en casa, simplemente no. Quería disfrutar mi juventud. Y si Quinn estaba en mi vida no podría hacerlo. No estaba preparada para ponerme a vivir con alguien ¿Quién lo está con 18 años?

Si ella hubiera venido a Nueva York conmigo probablemente habríamos acabado resentidas la una con la otra, ella por tener que dejarlo todo por mí, y yo por no dejarme vivir. Nos habríamos odiado, y no quería que aquello ocurriera.

Así que hice lo que cualquier persona "sensata" hubiera hecho, le puse los cuernos, nunca tuve el valor suficiente para romper con ella, para ser sincera y para decirle la verdad, así que decidí que ella rompería conmigo.

¿Soy una mala persona por eso? Sí, lo soy, pero era lo mejor, era lo que tenía que pasar.

Mi plan era perfecto, ¿Por qué demonios se metió Frannie de por medio?

Debería confesarle toda la verdad a Quinn pero no me siento con ganas, ni muchos menos con valor. Seguir ocultando esto significa ser una cobarde y una egoísta, pero no puedo hacer otra cosa, no siempre se puede ser valiente…

-Quinn… escucha, todo el mundo comete errores y Frannie sigue siendo tu hermana, si no la despides como es debido luego te arrepentirás, ya no puedes recuperar tu relación con ella porque está muerta, pero puedes decirle un último adiós. Solo el último. Por favor, hazlo, por ella, hazlo por mí o simplemente hazlo por ti, te sentirás mejor.

-Rachel, por favor, para. No puedo ¿vale? Simplemente no puedo, cada vez que pienso en ella pienso en ti, en cómo te fuiste sin siquiera un adiós, nunca llegamos a romper, nunca hubo un "se acabó" simplemente te vi montarte en tu coche, y no volví a hablar contigo hasta ahora, hasta ocho años después. Ahora ya es tarde, tú tienes tu vida y yo la mía. No podemos recuperar el tiempo perdido, puede que estuviéramos destinadas a no acabar juntas, pero siempre me quedará el gusanillo de lo que podríamos haber sido, siempre pensaré que quizás hubiera sido yo la que te acompañara a recoger tu primer Tony, que te sostendría la mano, mientras abrían aquel sobre que contenía tu nombre, que te besaría cuando tú te quedarás blanca al oír tu triunfo… Pero no fue así, no fui yo, y nunca podré volver atrás para completar esa fantasía.

Empiezo a pensar que Quinn aún sigue enamorada de mí, que nunca me ha superado, porque si no, no le tendría tanto rencor a su hermana. Pero la pregunta no es esa, a mí lo que Quinn sienta o deje de sentir, no me influye. El problema es que siento yo por ella, si la he superado o no.

La verdad es que está tan guapa como siempre, los mechones rubios caen por su cara de facciones perfectas, sus penetrantes ojos verdes brillan más que la misma luna, y a mí se me cae la baba para variar. El físico de Quinn siempre ha podido conmigo, fue lo que más me atrajo de ella, luego su personalidad terminó de enamorarme.

-Quinn, yo estoy dispuesta a ser tu amiga, a apoyarte, siempre y cuando seas sincera contigo misma.

Su risa malévola se hace notar, por un momento tengo miedo de que todo sea una farsa…

-No has tardado ni dos días ¿eh?- Mi cara indica la confusión que padezco ahora mismo – En reprocharme que este con Finn – Me aclara.

-Rachel, tanto te cuesta entender que aunque sea totalmente lesbiana puedo tener una excepción y enamorarme de un hombre, no es tan raro, muchas heteros tienen una excepción y se enamoran de una mujer, ¿Qué pasa? que si eres lesbiana ese planteamiento ya no funciona ¿Acaso no eres tú la que decía "Yo no me enamoro del sexo, yo me enamoro de las personas"? Es muy hipócrita reprocharme ahora lo de Finn. ¿No crees?

-Me parece perfecto que seas lesbiana y te enamores de un hombre, lo entiendo. Pero ¿De Finn?

-¿Qué problema tienes con Finn? Ha madurado, yo he madurado, él me quiere y me ama, y yo a él le quiero mucho, puede que no de la misma forma, pero es un buen chico, y me trata como una reina, me hace todo lo feliz que puedo ser.

-Pero Finn no es tu tipo, no es para ti, tú necesitas a alguien que te sepa llevar, que se enfrente a ti, que no te dé la razón en todo, Finn es un perrito faldero. No supone un reto, según me dijiste una vez a ti lo sencillo te aburre, tú necesitas dejarte la cabeza descifrando a ese alguien que hace que tiemblen las piernas?

-¿Se te ha ocurrido pensar que me cansé de ese tipo de amor? ¿Qué contigo ya tuve más que suficiente? Estábamos enamoradas hasta las trancas, y aún así…-La voz se le empieza a quebrar por momentos- Aún así nos hicimos daño, mucho daño, ni si quiera sé si después de ocho años he sido capaz de superarte.

-¿Estás enamorada de él? –Salto de la nada, necesito saberlo, sé que me dirá la verdad.

Un silencio sepulcral nos invade, a lo lejos solo se oye la música de la fiesta. Ahora toca una canción lenta, es una canción preciosa.

"Only miss the sun when it starts to snow, only know you love her when you let her go, and you let her go…"

-No, no estoy enamorada de él- Se decide por fin a decir- solo me he enamorado de una persona en toda mi vida, y creo que sabes perfectamente de quién hablo, pero no todo es enamorarse, hay otras cosas, está el cariño, la complicidad. Tú y yo estábamos locamente enamoradas, nos sobraba química, teníamos al mundo a nuestros pies, y aún así el mundo se nos echó encima en cuanto tuvo ocasión. El amor está sobrevalorado, el cariño es más bonito.

Me empieza a hervir la sangre, Quinn no está con Finn para conseguir la aprobación de su padre, está con él porque significa ir a lo seguro, porque no quiere arriesgarse con nadie. Y eso solo es culpa de una persona: YO.

-¿Cómo te vas a enamorar de alguien si ni siquiera lo has intentado? ¿O me vas a decir que sí? ¿Acaso no ha habido nadie que te haya llamado la atención, ni siquiera en la universidad?

-No Rachel, no, me gustaron varias, pero nunca me atreví a invitarlas a salir- la miro con desaprobación, y de repente la intensidad de su tono aumenta- No me mires así Rachel, para ti es fácil, pero para mí no, tengo un nombre, una reputación, ¿y si me declaraba a alguna de estas chicas y me rechazaba y luego lo contaba qué? Podría soportar el rechazo, pero la humillación, las miradas, los comentarios, las burlas, ¿Yo sola? No, no podría. Quizás si tu hubieras estado allí le hubiera gritado a los cuatro vientos que te amaba, que era lesbiana, y que estaba enamorada de una mujer, pero tú no estabas, no tenía a nadie en quien apoyarme, nadie que me consolara, que me aguantara, que me cogiera la mano y me dijera que todo va a salir bien, nadie que me levantara cuando me cayera…

-Puedes mentirte a ti misma cuantas veces quieras, pero a mí no, sabes que no lo hiciste por eso, no tenías miedo a la humillación, tenías miedo a que te volvieran a partir el corazón, tenías miedo a abrirte a alguien.

-Bueno ¿Y qué si fue por eso? Me abrí a ti, me entregué a ti, lo di todo, lo sabías todo de mí, eras mi mundo, contigo podía ser yo misma, no había máscaras, no había corazas, nada, solo tú y yo. Y fíjate como acabé. Destrozada, pasé el peor verano de mi vida, y cuando volví al instituto me enfundé mi uniforme de animadora y me convertí en una perra sin sentimientos cuyo único objetivo era hacerle la vida imposible a todos esos marginados que me recordaban a ti, que me recordaban lo cobarde que había sido. Si antes era fría, en aquella época me convertí en la princesa de hielo.

No sé qué decirle a Quinn, ella está siendo sincera conmigo, se está abriendo completamente a mí, y yo soy incapaz de decirle la verdad. Tengo intentar que no se cierre en banda al amor, no solo por ella, sino también por mí, suena egoísta, pero no seré feliz hasta que no arreglé algo de todo lo que le hice a Quinn.

-No puedes esconderte siempre en tu fortaleza, no puedes ser siempre tan fría, cuando salíamos muchas veces pensé que solo era un pasatiempo para ti, que jugabas conmigo, que te aburrías y querías experimentar. Quinn no te lo dije entonces por miedo a que me dejaras, pero tienes que ser más pasional, tienes que lanzarte, sal y búscala, busca a aquella chica que te haga sonreír como una estúpida, que te saque de tus casillas, que no puedas estar con ella ni sin ella. No te quedes ahí parada, no te conformes. Es posible que antes de encontrarla te hagan daño, es posible que tengas que besar a muchas ranas antes de encontrar a tu princesa, pero al final la encontrarás estoy segura.

-Veo que no te das cuenta, yo ya la he encontrada, ya encontré a mi princesa tiempo atrás, encontré a mi media naranja, pero ocurre una cosa curiosa con las medias naranjas, que aunque una de las partes sea perfecta para la otra, la otra mitad no tiene porque serlo.

-Yo no soy tu media naranaja.

-Si no lo eres significa que fuiste una rana, y si todas las ranas me hacen sufrir lo que tú…-Hace una pausa más larga de lo normal No, simplemente no puedo volver a pasar por aquello.

-Quinn… Tienes que ser valiente, joder, yo no he sido tan importante, lo estás exagerando todo.

-Fuiste la mayor decepción que he experimentado en mi vida, y no quiero volver a pasar por algo así, no quiero sufrir de nuevo lo que sufrí contigo, a veces es mejor no apostar y quedarse como se está, a veces es mejor conformarse con lo que se tiene que aunque no sea lo mejor sí es suficiente. Además ¿Acaso tú te has vuelto a enamorar?

Esa es una buena pregunta, no lo sé la verdad, creo que me llegué a pillar por Alex, pero cuando me di cuenta, ella ya me había dado puerta y se había largado con otra. No le di demasiada importancia a ese sentimiento, simplemente lo enterré.

-Me llegué a pillar por una chica.

-¿Y qué fue de esa chica?

-No funcionó, me dejó

-Y entonces ¿Qué haces dándome consejos si tu ni siquiera te has vuelto a enamorar de nadie?

-Bueno vale, no he tenido suerte en el amor, me he centrado en mi carrera, pero eso va a cambiar a partir de ahora.

-Bueno pues cuando tú te enamores me avisas, y ya iré yo en busca de esa amor tan increíble del que hablas. – Su tono sarcástico se hace demasiado patente en esa frase.

De nuevo el silencio nos invade. Y de nuevo empiezo a comerme la cabeza, así que empiezo a mirar a Quinn, observo como baja y sube la mirada, cuento las veces que hace ese movimiento. Ninguna nos atrevemos a decir nada, hasta que Quinn se arma de valor y lo hace.

-¿Sabes qué? Creo que deberíamos brindar.

-¿Brindar? ¿Por qué? -Pregunto confusa.

-Por tu éxito en Broadway, lo conseguiste, conseguiste todo lo que habías soñado. Te vi en tu primera obra ¿sabes?. –Quinn está sonriendo, con la mirada perdida mientras me cuenta aquello.- Cuando ya llevaba cuatro meses en cartelera. Estaba en Nueva York con unas amigas, y entonces te vi, vi tu cartel, estabas hermosa, y me dije "Estoy en Nueva York, es su primera obra, la primera obra de Rachel, mi Rachel, tengo que ir a verla" Fui yo sola, mis amigas no eran muy de Broadway, y estuviste increíble, aunque ¿Cuándo no has estado tú increíble? Me hiciste llorar y todo, recuerdo como se me erizó la piel al verte y al oírte, hacía tanto que no lo había hecho. Pensé en ir a saludarte, pero supuse que no querrías verme, pensé que me odiarás y que no quería joderte aquello, no quería joderte lo único que siempre te ha hecho feliz.

-Quinn no te odio, nunca lo he hecho.

-Tienes una forma un poco extraña de demostrarlo.- Su tono es melancólico, triste y nostálgico. – Ni una llamada, ni un adiós, ni un estoy bien, pienso en ti, nada, en ocho años has sido incapaz de dar señales de vida para mí. Yo llevo ocho años sin dejar de pensar en ti, ocho años sin que no haya un solo día en que me pregunte "¿Y si hubiera cogido el primer tren a Nueva York y te hubiera seguido?" Esa pregunta me reconcome. Y ahora es demasiado tarde para ser valiente, ahora es demasiado tarde para decirte todo esto, pero tenía que hacerlo. Ya sabes lo que dicen más vale tarde que nunca.

Durante unos minutos ninguna de las dos dice nada. Ella rompe el silencio.

-¿Puedo abrazarte?

Al final se le pegó aquello, mi costumbre de preguntar antes de hacer las cosas afectivas. Me hace gracia que al final yo sea como era ella y ella como yo, que ahora ella sea la valiente y yo la cobarde, sobre todo eso, aunque sea una gracia amarga.

-Claro.

Nos abrazamos, más de lo debido e incómodamente nos separamos, me mira a los ojos y por un momento se me pasa por la cabeza besarla, pero no puedo, si la beso sin estar segura de mis sentimientos le haré daño, mucho daño.

Finalmente nos separamos y ella se levanta. Voy a volver dentro, toma- Me deja su cerveza- Por si quieres beber algo, aún está a la mitad.

Se quita la chaqueta que lleva y me la pone por los hombros, -Déjatela puesta anda, hace algo de frío y no quiero que pierdas tu maravillosa voz por un catarro tonto.

El instinto protector que ha tenido Quinn siempre conmigo me encanta, a pesar de que ella fuera más pequeña, era ella quien me protegía a mí, supongo que eso es lo bueno de que fuera tan fría, nada le afectaba, mientras que yo, era capaz de llorar con cualquier cosa.

-Gracias Quinn. Ahora después te la devuelvo.

-Cuando quieras, no hay prisa, solo espero que esta vez no te marches sin despedirte.

-Tranquila, voy a estar por aquí algunos días más de lo esperado, antes de irme te la devolveré, prometido.

-Me parece bien.

Da media vuelta y se marcha. Observo cómo se va, camina despacio, sé que está esperando a que vaya tras ella la gire y le coma la boca, como otros veces en el pasado había hecho, y la verdad es que me apetece, pero no puedo, no voy a jugar con Quinn, esta vez no, voy a hacer las cosas bien.

Bajo la mirada unos centímetros y le miro el culo, tengo que superar su físico, pero es que está tan buena…

Miro a la embocadura del botellín de cerveza, y doy un par de sorbos. Me quedo ensimismada, hasta que un leve zumbido me devuelve a la realidad, es mi móvil. Pero ¿Quién demonios es?

Es casi a una de la madrugada, debe de ser importante.

Saco el móvil y miro la pantalla, es Alex. ¿Qué querrá? Hace demasiado que no sé de ella. Tendré que descolgar para averiguarla.

-Alex ¿Qué pasa?

-Te necesito Rach…


Antes de que mandéis a la mierda, me queméis en la hoguera y pongáis en práctica todos los planes de asesinato que vuestras mentes habían desarrollado por fallaros, quiero decir que no he tenido tiempo, exámenes, exámenes y más exámenes.

Lo siento muchísimo en serio, y no os pienso volver a exigir los comentario, porque si yo soy incapaz de cumplir con lo que prometo vosotros no tenéis porque darme a mí lo único que me anima a escribir que son los comentarios.

En otro orden de cosas, os acordáis lo que le pasó al anterior capítulo pues a este le ha pasado lo mismo, y lo he tenido que reescribir hoy, no es excusa, es solo como anécdota, pero tranquis, que en una semana me compro un portátil nuevo y solucionado.

Tengo buenas noticias, no ha caído ninguna y las he sacado todas con buenas notas, lo que significa que estas navidades me las voy a pasar escribiendo, para que por muchos exámenes que tenga pueda actualizar.

Comentarios respecto al capítulo, aquí tenéis la conversación importante, para todos aquellos que me recordaron que ya era hora de actualizar gracias, tanto a los de twitter como los de los review.

Agradezco como siempre a los que comentan a ellos es a quien más le debo, así que lo siento muchísimo de verdad.

Pido perdón una vez más, y os juro que estas navidades voy a escribir todo lo que pueda y más, intentaré actualizar el sábado que viene. Gracias a todos por leer comentar, insultarme o lo que hayáis hecho.

Perdón otra vez.

Os dejo mi twitter por si queréis seguir insultándome, cualquier duda sobre el fic, review, tuit md, lo que más os guste y perdón en serio.

Twitter: sarcasmoatope

(Os pondría una carita sonriente pero no está el horno para bollos) Aunque si alguna me quiere tirar la caña y subirme la moral le dejo. xD