Capitulo 10
El sonido de los pájaros cantando se mezclo con el del timbre de mi celular que sonaba insistentemente, abrí lentamente los ojos sintiendo la luz del sol que entraba por la ventana, tome mi celular y conteste la llamada sin siquiera ver quien era
-bueno…
-feliz cumpleaños gatita! Como estas? –dijo Haruka al otro lado de la línea
-dormida… -doy un largo bostezo -qué hora es?
-las nueve de la mañana, aun sigues en la cama?
-sí, apenas y pude dormir
-y eso por qué? Las chicas y tu se pusieron a celebrar desde anoche?
No, en realidad casi no dormí anoche sabiendo que Seiya estaba en mi sillón. Es la primera vez desde que deje Tokio que comparto techo con un hombre, un hombre que está demasiado interesado en mí y que por la misma razón estaba temerosa de que en cualquier momento entrara a mi habitación e intentara hacer algo, lo cual al final no fue así.
Seiya se quedo dormido en bóxers, o eso quiero creer porque vi su pantalón y su camisa sobre el respaldo del sillón, además de que tenía unas de mis novelas sobre su pecho. Todo parece indicar que la estaba leyendo hasta antes de que se quedara dormido, o eso me pareció cuando salí de mi habitación a las tres de la mañana por un vaso de agua.
-es que me quede viendo un maratón de películas hasta tarde, por eso tengo sueño -mentí acurrucándome más en la cama
-bueno, pero supongo que hoy las chicas y tu van a ser algo especial para celebrar
-no hay nada que celebrar Haruka…
-claro que si, cumples 30 años
-genial! soy un año más vieja! -dije sarcásticamente
-eso no es cierto gatita, estas en la mejor etapa de tu vida
-lo sería si me dijeras que por fin conseguiste la firma de Darién
-hablando de eso… Chiba desapareció
-como que desapareció! -dije confundida
-si, ayer fui otra vez al hospital y su asistente me dijo que estaba de viaje, no me dijo a donde se fue. Estuve buscándolo en su celular y no me contesta, hasta fui a buscar a Rei y ni ella sabe en donde está. Es como si se lo hubiera tragado la tierra
-urg! Odio que se siga escondiendo con tal de no darme el divorcio!… quizás se debe de haber ido a tomar el sol a Okinawa con alguna de sus amiguitas con las que aparecía en las revistas, porque no investigas en los hoteles de allá, seguramente ahí estará
-tienes idea de cuantos hoteles hay en Okinawa!
-no tantos como en Akita, por favor Haruka… no creo que esto detenga al mejor abogado de Tokio
-está bien, investigare allá… pero esto va a aumentar mis honorarios gatita
-te pagare unas vacaciones con Michiru si logras encontrarlo y que me dé el divorcio
-de acuerdo, le diré a Michiru que vaya preparando las maletas desde ahora -dijo felizmente
-bien… hablando de Michiru, alguna vez supiste quien fue el tipo que se quiso aprovechar de ella hace un par de años?
-no, porque me preguntas eso?
-por… simple curiosidad. Anoche me acorde de eso y me preguntaba si ya sabias quien era
-pues no, no tengo ni idea de quién era, y mejor así, si no ese sujeto se las vería conmigo
-lo se Haruka… después hablamos, ok?
-claro, nos vemos gatita…
Termine la llamada y coloque nuevamente mi celular en mi mesita de noche, mientras empezaba a percibir un aroma muy dulce… como a chocolate y naranja. Me levante de la cama para salir a investigar de donde venia ese olor, pero al ver mi reflejo en el espejo decidí que me tenía que arreglar un poco mi cabello y cambiarme de ropa, suficiente fue con que Seiya me viera anoche en pijama como para que me viera ahora recién levantada.
Me puse unos jeans y una blusa blanca de tirantes, recogí mi cabello completamente tras lo cual salí de mi habitación. Vi que sobre el sillón donde había dormido Seiya, solo estaba la almohada y la cobija doblada, escuche algo de ruido en la cocina y fui para allá, en donde encontré a Seiya, usando la misma ropa que llevaba ayer, frente a la estufa cocinando mientras cantaba…
-cuando la Luna se pone de grandota como una pelotota que alumbra el callejón…
-buenos días -dije tratando de contener la risa al escucharlo cantar esa canción, creo que esa es la última canción que imagine escucharlo cantar
-hola bombón! Buenos días!
-que estás haciendo?
-el desayuno
-el desayuno!
-sí, es mi forma de agradecerte que me dejaras dormir aquí. Afortunadamente con lo que encontré en tu cocina puedo preparar unos ricos hot cakes de chocolate y naranja
-gracias… pero no tenias por que hacerlo
-claro que tenía que hacerlo. Pero siéntate, ya casi están listos
-de acuerdo…
Me sentí en la pequeña mesa redonda que había en la cocina, un par de minutos después, Seiya sirvió un par de platos con Hot Cakes y un par de tazas de café, tras lo que se sentó a mi lado…
-anda pruébalos, quizás no sean tan ricos como los que sirven en el restaurante del hotel pero hago mi mejor esfuerzo
-ok… -partí un poco de los hot cakes y lo comi -wow! Están deliciosos!
-te gustaron?
-sí, creo que son los mejores hot cakes que he probado en toda mi vida
-me alegra mucho escuchar eso, cuando quieras hot cakes no dudes en pedírmelos y te los hare con mucho gusto
-de acuerdo, gracias… -dije antes de comer un poco más -y… dormiste bien anoche?
-sí, gracias… aunque tarde un poco en conciliar el sueño y tome uno de tus libros de la repisa para leerlo, espero que no te moleste
-no, está bien. Qué libro leíste?
-el Deseo de la Luna, me gusto la historia… oficialmente me acabo de volver fan de tus libros
-vaya, gracias… ya lo terminaste de leer?
-no, me quede a la mitad
-te puedes quedar esa copia para que la termines de leer
-segura? -toma un poco de café
-sí, tengo varias copias más guardadas, ya sabes para la posteridad
-gracias, pero podría pedirle a la autora que lo firmara?
-si, por qué no…
Continuamos comiendo un rato más, y al tomar nuevamente mi taza de café, sin querer lo derrame sobre Seiya haciendo que se ensuciara su camisa y su pantalón…
-ah! Discúlpame no era mi intensión ensuciarte! –dije apenada tomando una servilleta tratando de limpiar un poco su camisa
-está bien, menos mal que ya no estaba tan caliente –coloca su mano sobre la que tenia sobre su pecho al tratar de limpiar el café –no te preocupes bombón
-no lo hago –retire rápidamente mi mano de la suya –solo que me preparaste el desayuno y yo te derrame café
-eso lo podemos solucionar, que te parece si para disculparte aceptas ir conmigo a la ciudad y más tarde vamos a ver a Hotaru
-es lindo de tu parte, pero tengo que escribir mi novela
-ya sabes sobre que va a tratar?
-no, pero algo se me ocurrirá
-acompáñame mientras eso sucede, te prometo que en cuanto te llegue la primer idea sobre tu novela, te traigo de regreso al hotel
-mmm... está bien, de todas formas hoy quiero estar lejos del hotel…-dije con una pequeña sonrisa, no es que quiera repetir la experiencia de pasar el día con Seiya, pero como no sabe que es mi cumpleaños, podre mantenerme lejos de cualquier celebración que planeen las chicas
-perfecto! Pero antes de irnos, creo que voy a tener que usar tu baño para bañarme
-bañarte? Y por qué no vuelves a tu cabaña a bañarte?
-considerando lo poco que vi que estaban haciendo Mina y Yaten anoche, no creo que sea prudente acercarme ahí en dos semanas
-en que líos me mete Mina… –susurre mientras suspiraba –esta bién, ya sabes en donde está el baño y ahí hay toallas. Creo que tengo una muda de ropa guardada que dejo Haruka la última vez que vino a verme, seguramente te quedara, lo último que quisiera es verte desnudo después de un baño
-segura? No sería tan malo como crees, si quieres puedes acompañarme para que lo compruebes –dijo con un tono de voz que me pareció demasiado sensual
-mejor ve a bañarte antes de que me arrepienta de prestarte mi baño y te saque a patadas de aquí
-de acuerdo…
Seiya se levanto de la mesa y entro al baño. Debo de estar enloqueciendo por el simple hecho de tener a ese Casanova aquí, en que estaba pensando? Mejor dicho, en que estaba pensando Mina al traerlo aquí? Ese hombre es demasiado arrogante, engreído… y si, algo sexy.
Solo hoy estaré con él para alejarme de mi cumpleaños y mañana me alejare de él definitivamente.
Me levante de la mesa, empecé a recoger la mesa y a limpiar los platos del desayuno; una vez que termine, me dirigí a mi habitación para buscar la ropa que le prestaría a Seiya, pero antes de que pudiera encontrarla, llamaron a la puerta, y al abrirla encontré a Ami, Lita y Mina ahí, usando gorros de fiesta y Lita sosteniendo un pastel que tenía varias velas encendidas…
-feliz cumpleaños Serena! –gritaron las tres al mismo tiempo
-que es todo eso? –pregunte sorprendida al verlos
-es el inicio de tu celebración de cumpleaños, Serena! –dijo feliz Lita
-gracias… pero había dicho que no quería nada de celebraciones
-perdónanos Serena! Pero siempre hemos celebrado nuestros cumpleaños, así sea de una forma muy simple, al menos sopla las velas y come algo de pastel! –dijo Ami
-les advierto que si lo hago, solo será eso y ya, no quiero nada más relacionado con los cumpleaños
-hay Serena! No puedes huir de tu cumpleaños, no cuando tu cumpleaños está viniendo a ti –dijo Mina
-tu ni digas nada que estoy molesta contigo
-y que hiciste ahora Mina? –pregunto Ami
-nada... -dijo Mina inocentemente
-nada! -dije sorprendida -Después de que Yaten y tu sacaran a Seiya de la cabaña por andar echando pasión, donde crees que pidió asilo para pasar la noche?
-oye bombón! –grito Seiya saliendo del baño con el cabello mojado y algunas gotas cayendo sobre su cuerpo, y solo usando una toalla que lo cubría de la cintura hacia abajo –si encontraste la ropa que me ibas a… -dijo hasta que vio que las cuatro lo estábamos viendo sorprendidas
-segura que aun estas molesta conmigo, Serena? –dijo pícaramente Mina sin dejar de verlo
-mejor nos vamos y los dejamos solos -dijo Ami un tanto ruborizada
-no, esperen! No es lo que parece chicas!
-no son necesarias las explicaciones Serena, nos vemos después! –dijo Lita antes de que las tres se fueran
-oigan! No se vayan! Qué hay de mi pastel! –grite tratando de detenerlas, pero no me hicieron caso
-pastel! –dijo Seiya confundido
-tu… -dije molesta acercándome a él –que no te dije que no quería verte desnudo en mi casa!
-no estoy desnudo, estoy usando una toalla, pero si quieres… -dijo acercando su mano al nudo de la toalla
-ni siquiera te atrevas!
-sabias que te vez muy hermosa cuando te enojas?
-diciendome eso no lograras nada Casanova, mejor regresa al baño a cambiarte
-esta bien, pero… -dijo Seiya mirandome fijamente
-pero qué?
-antes, hay algo que he querido hacer desde el día que te conocí
Seiya me tomo de los hombros, y antes de que siquiera dijera algo pude sentir sus labios sobre los míos. Aun tengo los ojos abiertos y trato de asimilar lo que está pasando… Seiya me está besando lentamente, con una ternura que desde hace mucho no sentía…
No! En que estoy pensando!
-eres un idiota! –grite dándole una cachetada
-auch! –se quejo del dolor -Que te pasa bombón?
-que es lo que te sucede a ti? Vete de aquí!
-pero…
-dije que te fueras! –grite empujándolo hacia la salida
-oye… y mi ropa? –pregunto una vez que logre sacarlo de la cabaña
-eso lo debiste de haber pensado antes, Casanova!
Cerré la puerta de un portazo sin siquiera dejarlo decir algo más. Pero quien se cree que es? Si, podrá ser un hombre guapo, sexy, con un buen físico, y cocina bien, pero de ahí a besarme?
Lleve mi mano a mis labios al recordar el beso de Seiya, aunque fue muy breve, tengo que reconocer que no estuvo nada mal… Pero no, ya he sufrido demasiado como para permitir que otro hombre entre nuevamente a mi vida…
