Capítulo 10
Gray vio cómo Juvia dejó de dar señales de vida encima de la tarima. Ya ni gritaba, ni se estremecía ni nada.
-¡Wendy, maldita sea, ven conmigo!-le gritó Gray a la niña para atender a Juvia cuanto antes.
Gray seguía avanzando entre la multitud sin reparo, empujando a todo el que se cruzaba en su camino y dando saltos.
Antes de lograr subir hasta donde estaba Juvia, vio que los 4 ejecutores que propiciaban descargas a Juvia fueron derribados, gracias a sus amigos.
Entonces fue cuando dio un gran salto y subió al lado de Juvia, liberándola de las cadenas como pudo y a la desesperada.
Wendy le seguía el paso y se acomodó junto a la herida, que Gray había depositado cuidadosamente en el suelo, allí mismo, delante de toda la ciudad. Y empezó con la restauración. Estaba muy dañada, en muchos sentidos. Apenas se percibía magia de Juvia, a causa de la exposición continuada de las cadenas, y también presentaba graves heridas físicas que Wendy no veía capaz de curar por ella misma, pero no iba a dejar de intentarlo.
Gray, mientras tanto, observaba la escena con rabia e impotencia. Él tendría que haber sufrido todo lo que había sufrido Juvia, ella no tenía nada que ver desde el principio, aún así, se involucró por él. Así, que apoyándose de su rodilla, se levantó encima de la tarima y se encaró hacia la multitud, que abucheaba la escena, ya que querían seguir viendo cómo la chica moría ante ellos.
-¡Sois los peores monstruos que he visto en mi vida!-les gritó Gray rompiéndose la voz, entre lágrimas.
Sus compañeros llegaban también donde estaba él, subieron y también se dirigieron a los ciudadanos.
-¿De verdad disfrutáis viendo esto?- gritaba ahora Gajeel.
Erza se dirigió ahora hacia sus amigos, pero sin hablar más bajo les dijo:
-No os molestéis en hacerles entrar en razón, después de todo esta es una ciudad puramente corruptiva. No hay más que mirar quién la dirige, y no me refiero al alcalde.
La multitud entonces reaccionó agresivamente y se abalanzaron sobre los magos de Fairy Tail como bestias hambrientas.
Gray cubría a Juvia y Wendy, mientras los otros intentaban guardar las distancias con los ciudadanos.
Hubo algún que otro golpe, pero la calma no cesaba.
-Suficiente.- dijo una voz autoritaria.
Había aparecido otro grupo de personas, y estaban junto al maestro Makarov. Pero el que había hablado no era él, sino uno de los del consejo mágico, acompañados por la guardia de las runas.
-Tras una investigación, por petición del gremio de magos Fairy Tail, el consejo ha determinado desmantelar la organización de Qyros ahora mismo.- decía el del consejo.- En estos tiempos ya no caben las ejecuciones, y menos todavía con ánimo de divertir al personal.
Tras una pausa, cogió aire suavemente y siguió hablando.
-Guardias, arrestad a los miembros de la organización que se hace llamar La Cúpula. Y en cuento a vosotros- decía ahora cara a los ciudadanos.- Rezad todo lo que sepáis para que la joven ejecutada injustamente esté bien, de lo contrario nuestra furia caerá sobre cada uno de vosotros y tendréis que responder ante la ley.
Natsu y los demás, cogieron a Juvia y se acercaron al maestro.
-Vaya, maestro, qué sorpresa.- decía Erza.- No esperábamos refuerzos.
-El resto del equipo de búsqueda regresó finalmente al gremio. Pensaron que serían de más ayuda avisando a las autoridades que cubriéndoos las espaldas innecesariamente.
-Pero habéis sido muy rápidos, ¿no? ¿A qué se debe?
-Todos nos sorprendimos, pero Jose, el ex maestro de Phantom Lord agilizó el proceso. Ya no forma parte de los magos santos, pero tiene cierta reputación ganada, y el consejo lo sigue teniendo en cuenta. Cuando se enteró que presenté la petición de venir a rescatar a Juvia y a poner orden aquí, él se interesó mucho. Después de todo él reclutó a Juvia para su gremio personalmente, y la colocó en la élite.
-Es increíble…-sólo pudo decir Lucy, sorprendida.
De repente Wendy habló.
-Juvia-san está fuera de peligro, el consejo cuenta con médicos estupendos, pero permanecerá inconsciente unos días.
-Volvamos a casa ya, el consejo se encargará del resto.- anunció el maestro.
Dos días después, Juvia despertó de su estado de inconsciencia.
Cuando abrió los ojos se sintió mareada y desorientada, y más todavía cuando descubrió que no estaba en su casa.
-Veo que por fin despiertas.- era Gray, que entraba en la habitación.- ¿Cómo te encuentras?
-¿Esta es... la casa de Gray-sama?- entonces vio dónde estaba metida.- ¿¡Y la cama de Gray-sama!?
-Te traje aquí cuando regresamos a la ciudad, alguien tenía que cuidar de ti.
-Juvia siente haber sido una molestia…
-Al contrario. Fui yo quien insistió cuidarte.- Juvia quedó sorprendida ante estas palabras.-Erza se opuso al principio, creía que sería mejor que te quedases en Fairy Hills con el resto de las chicas, así estarías más atendida.
-Juvia no sabe qué decir…-empezaron a brotar lágrimas de sus ojos azules.
Gray, sin decir nada entró en la cama, junto a ella.
-He estado durmiendo contigo desde que estás aquí.- y ahora la abrazó, protegiéndola con sus brazos.
Ella también lo rodeó con los suyos, acariciándole la espalda.
-Gracias por salvar a Juvia…
Gray le respondió con un suave beso, al que ella correspondió feliz.
-Tenemos que empezar a confiar más el uno en el otro. Yo sabía que vendrías a por mí desde un principio, y me ofende que tú no pensaras que yo lo haría por ti…
-No, Juvia no quiso decir eso, Juvia…
-Estoy bromeando. ¿Pero de ahora en adelante confiarás en mí?
-Juvia siempre ha confiado en Gray-sama.
-No me llames Gray-sama. Nunca más, ahora sólo Gray.
Juvia no pudo evitar sonreír mientras asentía.
-Te quiero, Gray. Y gracias por todo, por cuidarme, por venir a salvarme y por confiar en mí.
-Ahora podríamos repetir lo del otro día, pero en mejores condiciones.- propuso él mientras le iba quitando a Juvia la ropa y besándole el cuello.-Te quiero. Te quiero. Te quiero.
-Yo también te quiero.
Nota del autor
Pues ya ha llegado el fin de mi segundo fic. Decir que me gustó más cómo me quedó el primero "Reforma Fairy Hills", pero en este he podido añadir ideas que no tenían lugar en éste.
Muchas gracias por vuestros comentarios y apoyo, de verdad me animaban a escribir diariamente.
Ahora que empiezan mis vacaciones escribiré algo mejor, o lo intentaré. Le pediré ayuda a mi hermano para que me ayude a pensar en situaciones de más acción y mejores tramas, así que estad atentos a mi próximo fic, si queréis.
Un beso, nos leemos
William Egret
