Un Mundo Misterioso

Capitulo IX

Una Noche Difícil y Una Mañana Peor.

Parte II

- Andrew, eres un tonto… - Se quejo Tania, enojada y adolorida.

- Todo esto comenzó por tu culpa Tania… al menos deberías estar feliz de que terminamos sobre algo suave…

- ¡Eso es porque estas sobre mi! ¡QUÍTATE DE ENCIMA!

- ¡Lo siento!

Ambos Ralts habían terminado dolorosamente sobre el puente de madera tras el choque, quejándose del dolor. Tania estaba molesta y Andrew se encontraba arrepentido de haber provocado el choque.

- Me sorprende lo rápido que te has vuelto Andrew… aunque deberías aprender a detenerte – Le reprochó Tania a su amigo, aun molesta por lo sucedido.

- Lo siento, no se que me pasó… estaba molesto y perdí el control por un momento…

- Eres un Ralts ahora, nuestra especie se ve muy afectada por las emociones… es normal que a veces nos dejemos llevar por ellas – Explicó Tania.

- Interesante… - Pensó Andrew mientras recordaba como al molestarse sintió que el enojo comenzaba a nublarle el pensamiento – ¿Sabes Tania? Eso explica porque al enojarte te vuelves tan agresiva… ¡AHH! – Se quejó al recibir un fuerte puñetazo en el hombro – Ese es un buen ejemplo…

- Mi espalda… - La repentina voz adolorida llamo la atención de ambos y no tardaron en darse cuenta del origen de la misma.

- ¡¿SEÑOR, SE ENCUENTRA BIEN!? – Preguntaron ambos, preocupados por el pokemon que se encontraba tirado boca abajo sobre el puente.

- S-si… – Les respondió con dificultad.

- En verdad lo siento mucho señor… todo fue mí culpa – Se disculpo Andrew, arrepentido por lo que había pasado.

- No es solo tu culpa… yo estaba distraído – Le contestó el Smeargle intentando animarlo e hizo un gran esfuerzo por ponerse de pie, pero lo único que logró fue que su espalda crujiera de forma preocupante.

- ¡Sera mejor que busquemos ayuda en la plaza! – Se apresuro a proponer Andrew.

- Espera, tal vez mi "Pulso Cura" le ayude – Opino rápidamente Tania.

- No se preocupen niños – Intentó calmarlos el pokemon mientras hacía un nuevo intento por ponerse de pie, lográndolo pero tras un nuevo preocupante crujido de su espalda – E-estoy bi-bien… - Les dijo con voz temblorosa.

- Aun puedo usar "Pulso Cura" para ayudarlo a sanar – Le propuso Tania, mas el Smeargle negó con su cabeza.

- No será necesario – Respondió intentando parecer fuerte frente a los pequeños – Pero hay algo mas en que pueden ayudarme si quieren – Dijo llamando la atención de los Ralts – Verán yo soy nuevo en el pueblo, soy un artista pero he tenido problemas para encontrar mi musa… he estado buscando un hermoso lugar donde pueda encontrar la inspiración que durante tanto tiempo me ha evadido y me preguntaba si ustedes conocen un lugar así - Andrew y Tania pensaron un poco, casi al instante un mismo lugar llegó a la mente de ambos.

- ¡El Estanque Whiscash! – Gritaron alegremente al unísono.

- Solo camine recto en esa dirección y encontrara un letrero que le dice donde queda – Indicó Tania mientras señalaba el camino.

- ¡Oh, muchas gracias niños! – Dijo alegremente con ánimos renovados, olvidando completamente el fuerte dolor de espalda – ¡Espero verlos nuevamente, si eso pasa estaría más que feliz de pintarles un retrato! – Fue lo último que dijo antes de salir corriendo en la dirección que Tania le indicó, él tenia un buen presentimiento sobre el lugar que los Ralts le dijeron y estaba impaciente por llegar.

- Ni siquiera nos dijo su nombre… - Cuestionó Tania.

- Parecía estar impaciente – Le dijo Andrew – Tal vez nos topemos con él cuando vayamos al estanque a encontrarnos con Kai y Axel.

- Si, tal vez… - Le respondió Tania – Andrew, ya perdimos mucho tiempo, es mejor que nos vayamos a la consigna, la señora Maya nos esta esperando – Dijo rápidamente antes de darse la vuelta, pero antes de poder dar el primer paso, Andrew la detuvo sujetándola por el hombro.

- Espera Tania – La voz seria de Andrew preocupo mucho a la Ralts.

- Oh no… ¿Aún quiere vengarse por lo que le hice en el bosque…? – Se preguntó a si misma con temor de que comenzara una nueva persecución.

Cuando Tania se dio la vuelta para observar de frente a Andrew, terminó tragando un nudo en la garganta al ver lo serio que se encontraba, por lo que dio un paso atrás de forma instintiva para hacer distancia entre ambos, ella tenia que decir algo para poder calmarlo y rápido…

- ¡Por favor no lo hagas! ¡No ganaras nada haciéndome lo mismo! / ¿Has visto mí manzana? – Dijeron al unísono Tania y Andrew respectivamente.

- ¿Perdón…? – Dijeron ambos al mismo tiempo nuevamente.

- ¿Tu manzana dices…? - Dijo rápidamente Tania mientras se daba la vuelta, rogando que Andrew no continuara intentando vengarse - ¡No te preocupes, te ayudare a buscarla!

- Espera un momento Tania – Le respondió seriamente Andrew tomándola por el hombro nuevamente.

- Por favor no lo hagas… - Suplicó asustada, temiendo las intenciones de su amigo.

- Cálmate… - Intentó tranquilizarla – Solo quería disculparme por haberte asuntado, no debí perder el control y perseguirte de esa forma…

Tania suspiro aliviada al escuchar la voz arrepentida de Andrew, por lo que se volteó para poder verlo de frente.

- No fue tu culpa, es normal que a los Ralts nos pasen cosas como esa – Le dijo tranquilamente – Y por cierto… que quede claro ¡Yo nunca estuve asustada! Solo te estaba siguiendo la corriente.

- Lo que tú digas Tania… - Respondió sarcásticamente Andrew - ¡Hasta parecía que estabas a punto de llorar! – Pensó con diversión al recordar la cara que tenia su amiga durante la persecución.

- ¿¡Que se te hace tan divertido!? – Preguntó enojada al ver la sonrisa de Andrew.

- ¿Disculpa…? – Fue lo único que dijo al ser sacado tan repentinamente de sus pensamientos.

- Olvídalo… - Le respondió cansadamente Tania, su amigo aún seguía siendo un distraído – Solo recuerda, con el tiempo aprenderás a controlar tus emociones igual que yo – Le dijo con una sonrisa.

- ¿Igual que tu…? – Le respondió con diversión – Sin ofender Tania, pero creo que mas bien las emociones te controlan a ti.

- ¡¿Qué quieres decir con eso?! – Contestó ofendida y enojada, por lo que Andrew rio un poco.

- Olvídalo, mejor ayúdame a encontrar mi manzana.

- Esta bien… - Murmuró aun enojada por las burlas de su amigo - ¿Dónde la perdiste?

- La perdí después del choque… debe estar tirada por aquí – Respondió mientras comenzaba a buscar.

- Andrew… - Tania intentó llamar la atención de su amigo.

- ¿Qué?

- Creo que ya la encontré…

- ¡¿En serio, dónde?! – Preguntó rápidamente, mas su amiga lo tomó por la cabeza y lo obligó a voltear para ver bajo el puente a un feliz Magikarp que se alejaba velozmente por el rio con la manzana en su boca.

- Lo siento, pero creo que ya te quedaste sin desayuno…

- Ya que… después de todo no tenia tanta hambre.

- Aun podemos volver a la cabaña por otra manzana.

- Déjalo así, mejor vayamos con la señora Maya, ella aun nos esta esperando… y ahora que lo recuerdo, hoy temprano me encontré con el equipo del señor Duncan y me dijeron que se dirigían a la Consigna, si nos damos prisa creo que aun podemos encontrarnos con ellos.

- ¡Entonces en marcha! – Dijo animadamente Tania antes de salir corriendo rumbo a la Consigna - ¡El último en llegar es un apestoso Stunky!

- ¿Un qué…? ¡Oye, espérame!

Andrew comenzó a correr tras Tania intentando alcanzarla, pero de repente su amiga se detuvo, pero esta vez Andrew logro detenerse justo a tiempo antes de terminar chocando con ella nuevamente.

- ¿Pero que te pasa? – Protestó enojado Andrew - ¿Acaso quieres provocar otro choque?

- Lo siento… - Se disculpo su amiga un poco avergonzada – Pero estaba pensando y… considerando que te acaban de "hurtar" tu manzana, tal vez el equipo del señor Duncan quiera ayudarnos a recuperarla.

- No lo creo… - Le respondió Andrew – El señor Duncan me dijo que su equipo planea remodelar su base y no quiero molestarlos por algo tan insignificante.

- Si… creo que tienes razón – Contestó tranquilamente Tania - ¿Qué clase de tonto solicitaría la ayuda de un equipo de rescate para algo como recuperar una manzana? – Tanto ella como Andrew comenzaron a reír animadamente, pero se detuvieron al darse cuenta de un Breloom que al parecer los había escuchado.

El pokemon planta simplemente bajo la mirada avergonzado y comenzó a caminar lentamente camino a la plaza. Tania notó que el pokemon cargaba una hoja muy grande de papel con algo escrito en ella y al notar que él comenzó a leerla Tania no desaprovecho la oportunidad y se apresuró a leer sus pensamientos, esperando descubrir lo que estaba escrito en la hoja.

- "Mientras paseaba por Arboleada Chica perdí mi manzana, podría algún equipo de rescate buscarla por mi por favor, esto me haría un Breloom muy feliz" – Fue lo que pudo escuchar en la mente del pokemon planta mientras este leía la hoja.

Al terminar de leer la nota, el pokemon la arrojó en un basurero que estaba al lado del camino y luego se detuvo frente a la tienda administrada por el par de Kecleon.

- ¿Sabes que le ocurre…? – Le preguntó Andrew a su amiga, refiriéndose al pokemon planta.

- N-no tengo idea… - Mintió Tania, ella se sentía muy avergonzada por lo ocurrido – Es mejor ir a la Consigna de una vez… - Dijo intentando cambiar la conversación.

- Si, tienes razón… - Le respondió Andrew.

- ¡En marcha entonces! – Dijo Tania recuperando el buen humor.

- ¡Espera! – La detuvo Andrew tomándola del brazo.

- ¡¿Y ahora qué?! – Le contestó su amiga un poco molesta por tantas interrupciones – Comienzo a creer que nunca iremos a la Consigna…

- No te enojes – Intento calmarla su amigo – Es solo que se me había olvidado decirte que el señor Rocko nos invitó a conocer la base del Equipo Titán.

- ¡¿En serio?! ¡¿Y cuando iremos?! – Preguntó la impaciente Ralts - Siempre he querido conocer la base de un equipo de rescate.

- Me dijo que dentro de una semana, creó que para entonces el equipo ya habrá terminado con las remodelaciones de la base.

- ¿Dentro de una semana…? – La respuesta de Andrew desilusionó a Tania – No creo poder esperar tanto…

- Solo es una semana – La animo su amigo – Yo también estoy impaciente, pero se que debo esperar… desde que el señor Duncan me contó sobre los equipos de rescate no he dejado de pensar en ellos, debe ser fantástico poder viajar por el mundo y explorar zonas desconocidas.

- Sabes, si te gustan tanto los equipos de rescate deberíamos formar uno – Andrew se sorprendió al escuchar las palabras de Tania.

- ¿Podemos hacerlo…?

- No estoy muy segura de los detalles, pero creo que cualquiera pude hacerlo – Le respondió a su amigo.

- ¡Eso es genial! Pero… ¿Solo nosotros dos?

- ¿Qué? ¿Acaso no crees que con mí ayuda baste? – Preguntó ofendida por las dudas de Andrew.

- ¡No…! ¡No es eso, es solo que…! – Andrew comenzó a pensar en un respuesta, pero nada le venia a la mente.

- ¿Es solo qué? – Preguntó esta vez molesta, mas Andrew aun no encontraba una respuesta por lo que ella terminó suspirando cansadamente – Si más miembros es lo que quieres, recuerdo que cierto par de tontos… digo amigos, nos deben un favor y algo me dice que ellos estarán más que felices en ayudar.

- Es verdad, Kai y Axel pueden formar parte… ¿Qué es lo primero que debemos hacer? – Le preguntó a su amiga, quien se mostro muy pensativa ante la pregunta.

- No tengo la menor idea – Respondió tranquilamente la Ralts, lo que desilusionó a Andrew, pero antes de que él pudiera decir algo Tania tomó la palabra nuevamente – Pero tal vez el señor Duncan nos pueda ayudar, debemos darnos prisa y preguntarle en la Consigna, si es que sigue ahí.

- ¿Y crees que la señora Maya nos lo permita?

- ¡Por supuesto que sí! Y es más yo se que el señor Duncan nos va apoyar.

- ¡Entonces ¿Qué esperamos?! – Declaro animado el humano mientras tomaba la mano de Tania para obligarla a seguirlo lo más rápido posible hasta la Consigna.

- Eres de verdad impaciente Andrew… - Cuestionó Tania mientras intentaba seguirle el paso a su amigo quien prácticamente la arrastraba por la plaza – Ya veras que cuando le preguntemos a la señora Maya ella nos dirá que…


- ¡NO! – Fue la rotunda respuesta que recibieron los pequeños, y no solo de la Kagkanskan que se encontraba tras del mostrador de la Consigna, sino también del Tyranitar al mismo tiempo.

- Pe-pero… - Intentó argumentar Tania, Andrew por su parte se había deprimido por la respuesta y prefirió mantenerse en silencio.

- ¡Pero nada! – Respondió la Kagkanskan, sin embargo ella no parecía molesta, si no más bien asustada – Ya deberían saber lo peligroso que es allá fuera… no quiero ni pensar en todo lo que les podría pasar…

La Ralts sin embargo dirigió su mirada hacia los otros dos miembros del equipo Titán, buscando apoyo en el Rhyperior y el Golurk.

- A mi ni me mires… yo apoyo a Maya y Duncan en esto – Le dijo Rocko.

- En mí opinión la decisión de Duncan y Maya es la más racional – Respondió por su parte Dorcas.

Andrew decidió tomar la palabra dejando de lado su depresión - Pero el Señor Duncan me dijo que: "La vida de un Equipo de Rescate esta llena de todo tipo de aventuras y emociones" Y por eso pensé que…

- ¡Entonces fuiste tu quien les metió la idea a los niños! – Dijo de pronto Maya sin dejar que Andrew terminara de hablar mientras le daba una mirada amenazante al Tyranitar, poniéndolo muy nervioso.

- E-es verdad que yo dije eso p-pero – Duncan comenzó a tartamudear por lo nervioso que se sentía mientras intentaba buscar una excusa, pero de pronto esbozó una sonrisa al pensar en algo – Yo hable con Andrew sobre lo que comprendía la vida de un equipo de rescate, pero antes de poder explicar los peligros que se corrían durante las exploraciones, alguien me interrumpió – Explicó mientras le dedicaba una mirada furiosa al Rhyperior.

- ¡Hey! ¡No me quieras echar la culpa a mí! – Se defendió Rocko – Recuerda que tú eres nuestro líder y tienes toda la responsabilidad de nuestros actos

- ¡¿De que tonterías estas hablado?! – Protestó enojado Duncan.

- En realidad, Rocko tiene la razón, tú deber como líder es aceptar la responsabilidad – Opinó el Golurk.

- No ayudas Dorcas… - Murmuro aun más enojado el Tyranitar.

- Ellos tienen razón Duncan – Dijo en esta ocasión Maya – Así que deja de buscar culpables y arregla el problema – Le ordenó la Kagkanskan en un tono firme.

- Lo haré... – Suspiró en respuesta antes de comenzar a buscar a los pequeños Ralts con la vista, al poco tiempo los vio sentados bajo la sombra de un árbol no muy lejos de la Consigna esperando a que los adultos terminaran de discutir y recordaran que ellos dos estaban presentes – Ustedes dos acompáñenme – Les ordenó a Rocko y Dorcas.

- Pero pensé que te harías cargo como líder que eres… - Protestó el Rhyperior.

- Como líder que soy ¡Les ordenó que me apoyen en esto! – Le respondió.

- Mandón… - Murmuro para si el Rhyperior.

Tania y Andrew por su parte, solo observaban en silenció como Duncan y su equipo se acercaban a ellos.

- Niños… - Empezó el Tyranitar, pensando en la mejor forma de hacer entender al par de Ralts – Tienen que entender que Maya y yo solo queremos lo mejor para ustedes, no puedo apoyarlos en esto, aun son muy pequeños y es demasiado peligroso… - Los Ralts solo escuchaban a Duncan en silencio y sin dirigirle la mirada, poniendo más nervioso al Tyranitar – Yo se que todos los niños sueñan con algún día formar un equipo de rescate, poder explorar el mundo y ayudar a otros pokemon, pero aun es muy pronto…

- ¡Se que deben haber misiones fáciles en lugares cercanos que nosotros podamos hacer! – Protestó enojada Tania, Duncan suspiró con cansancio al escucharla, esto sería más difícil de lo que esperaba.

- No importa que lugar exploren, siempre hay pokemon que están dispuestos a proteger sus territorios de cualquier intruso, y eso es lo que los equipos de rescate somos para ellos "intrusos" – Tania y Andrew bajaron la mirada, ellos sabían que Duncan tenia la razón – ¿Saben algo? Maya los considera a ustedes como a sus propios hijos… ella nunca busco pareja por lo que no tiene hijos propios, pero ahora los tiene a ustedes, son lo que ella siempre deseo… deben entender que si ella les prohibió formar un equipo de rescate es porque se preocupa por ustedes – Ahora Andrew y Tania se sentían culpables por preocupar a Maya. Duncan sonrió, ya estaba logrando hacer entender a los Ralts – Pero no pierdan los ánimos. Cuando crezcan y se vuelvan fuertes, nada les impedirá formar un equipo de rescate, y entonces podrán explorar el mundo a su antojo.

-¿Y cuanto tiempo tendremos que esperar? – Preguntó Andrew.

- Déjame pensar… - Le respondió Duncan mientras se rascaba la barbilla – Primero dime ¿Que edad tienes hijo? – Le preguntó a Andrew.

- Yo tengo ocho.

- ¿Y tu Tania?

- Siete.

- En ese caso, creo que cuando Andrew cumpla quince ya estarán preparados para viajar por su propia cuenta…

- ¡¿QUINCE?! – Gritaron al unísono los Ralts antes de caer acostados al suelo uno sobre el otro en completa depresión.

- Pero en mí mundo los niños de diez años pueden salir de viaje por toda la región… y yo que pensé que los pokemon cresen y maduran antes que los humanos… ¡Esto es injusto! – Pensó Andrew, sin quejarse del hecho de que Tania había caído sobre su espalda.

Duncan no pudo evitar reír un poco – No pierdan la esperanza – Intentó animar al par de niños que se encontraba literalmente con el ánimo por los suelos – Además… ¿Quién sabe? Si ustedes entrenan todos los días y se fortalecen, tal vez puedan comenzar un poco antes.

- ¿Enserio…? – Preguntó Andrew, él y Tania aun estaban deprimidos.

- ¿Qué les parece si hacemos un trato? – Dijo Duncan mientras tomaba a los pequeños y los ponía de pie – A cambio de que sean pacientes les prometo que les ayudare a entrenar siempre que pueda ¿Qué les parece? - Andrew y Tania se vieron el uno al otro sorprendidos, no podían creer lo que Duncan les proponía.

- ¡SI! – Gritaron al unísono recuperando los ánimos perdidos, si Duncan les ayudaba era un hecho que se volverían fuertes en poco tiempo.

- Así me gusta – Dijo con una sonrisa el Tyranitar – La primera sesión de entrenamiento será cuando se terminen las reparaciones de la base, así que prepárense hasta entonces – Andrew y Tania asintieron firmemente –…ahora creo que deberían ir a saludar a su amigo.

- ¿Qué…? – Preguntaron al mismo tiempo sin poder entender lo que acababa de decir el Tyranitar, sin embargo notaron que cierto Pawniard se acercaba a la Consigna cargando con dificultad una canasta muy grande para él, llena completamente con manzanas.

- Es Axel, vamos Tania – Dijo Andrew, su amiga solo asintió con su cabeza y ambos fueron a encontrarse con su amigo.

Al ver como los Ralts se retiraban Duncan suspiro aliviado, para él, tratar con niños no era su fuerte – ¿Se puede saber porque ustedes dos no se dignaron en ayudarme? – Les reprochó a sus compañeros de equipo que durante toda la plática habían optado por no intervenir.

- Bueno… a decir la verdad lo estabas haciendo muy bien tú solo – Confesó Rocko con una sonrisa divertida.

- ¿Estas bromeando…? – Protestó Duncan – Eso fue muy difícil…

- Pero es verdad, has demostrado tener talento con los niños aunque no quieras admitirlo – Lo corrigió esta vez Dorcas.

- Ya dejemos eso de lado – Propuso Rocko - ¿Duncan estas consiente de lo que prometiste a Tania y Andrew? Para que puedas tener tiempo de ayudarlos, nuestro equipo no podrá aceptar misiones todos los días como hemos acostumbrado siempre…

- Yo siempre cumplo mis promesas Rocko – Respondió seriamente - …y no creas que no se la verdadera razón por la que me lo recuerdas holgazán. No creas que de ahora en adelante tendrás días libres solo porque si – Rocko esbozó una sonrisa culpable, él en verdad quería disfrutar de algunos días de descanso de vez en cuando.

- Se puede soñar… - Suspiro decepcionado.

- Si quieres días libres, primero tienes que ganártelos – Las palabras de Duncan atrajeron la completa atención de Rocko – De ahora en adelante trabajaremos el doble de fuerte durante la semana, aceptando cuantas misiones podamos y luego nos tomaremos el fin de semana libre ¿Qué les parece?

Dorcas meditó en la propuesta, al final llegó a la conclusión de que era un buen cambio para las actividades del equipo y aceptó.

Rocko por su parte suspiró con pesadez – Debí haber adivinado que saldrías con algo como esto… - La idea de trabajar el doble no le gustaba, pero un par de días libres a la semana lo valían después de todo, por lo que acepto la propuesta.

- Entonces queda decidido – Sentencio Duncan – Ahora es mejor que vayamos a comprar los materiales que necesitamos para las reparaciones.

- Espera… ¿Por qué no retiramos primero las herramientas que tenemos depositadas en la Consigna? – Preguntó Rocko.

- …Maya aun debe estar enojada con migo por creer que alenté a Andrew y Tania a formar un equipo de rescate – Confesó el Tyranitar – Es mejor que esperemos un poco hasta que se le pase el enojo…

- Cobarde – Se burló Rocko, mas Duncan le gruño irritado al escucharlo – Qui-Quiero decir… ¡En marcha entonces!


- Ya casi… ya casi llegas, solo un ultimo esfuerzo… - Se auto-motivaba Axel utilizando sus ultimas fuerzas para no dejar caer la canasta con manzanas, pero debido a su falta de atención, no se dio cuenta de una pequeña roca en el camino, por lo que tropezó soltando la canasta y terminó de cara al suelo - ¡Ay…! – Se quejó adolorido - Oh no… ¡LAS MANZANAS! – Gritó asustado.

- Las manzanas están bien, no te preocupes – Escuchó la voz tranquila Andrew seguida de las carcajadas de Tania. Al levantar la vista se sorprendió al ver a sus amigos parados frente a la Consigna usando "Confusión" para hacer levitar las manzanas y la canasta, evitando que estas cayeran al suelo.

- ¡Hola Andrew! – Saludo alegremente a su amigo – Hola Tania… - Saludo un poco molesto a su amiga por las burlas, mas a Tania no le importo en lo más minino que él estuviera enojado y continuo con las carcajadas.

Los Ralts colocaron con cuidado la canasta en el suelo y después Andrew tomo a Axel por el brazo para ayudarlo a levantarse, pero con cuidado de las cuchillas de este.

- Hola Axel – Le devolvió el saludo Andrew.

- ¡En verdad eres un torpe! – Continúo con burlas Tania sin devolver el saludo.

Axel estaba muy molesto por las burlas, pero prefirió no contestarle a Tania – Oye Andrew ¿Por qué no usaron sus poderes psíquicos para evitar que me golpeara la cara? – Reclamó un poco molesto.

- ¡Eres más tonto de lo que pensé! – Respondió Tania sin dejar contestar a Andrew – Nuestros poderes psíquicos no funcionan con Siniestros.

- Es verdad… - Admitió Axel sintiéndose como un completo tonto por haberlo olvidado y lo que era aun peor, Tania continuó con sus molestas e interminables burlas con más ánimos.

- ¡Ya es suficiente Tania! – La Ralts se calló al instante al escuchar el regaño de Maya – No debes burlarte de los descuidos de los demás, él pudo haberse lastimado mucho… - La reprendió Maya.

Axel esbozó una notoria sonrisa burlona por el regaño que la Ralts había recibido, cosa que Tania no paso por alto, pero lo único que hizo fue mostrarle la lengua en respuesta mientras se cruzaba de brazos enojada.

- Si te burlas del mal ajeno, algo peor te puede pasar a ti Tania –Le aconsejo Maya esbozando una sonrisa, a lo que la Ralts solo asintió en silencio.

- Es verdad Tania… no debes burlarte de los demás - Le susurro Andrew con malicia al oído – Además, Axel no es el único distraído aquí ¿Acaso debo recordarte lo que te pasó en el bosque cuando nos conocimos y no dejabas de burlarte de mi cuando me fue mal en la práctica con mis poderes psíquicos…? - Las mejillas de Tania se sonrojaron ante lo avergonzada que se sentía al recordar el fuerte golpe que se dio en la cabeza por distraída.

- Se te ofrecía algo pequeño – Le preguntó Maya a Axel - ¿Quieres que guarde la canasta en la Consigna?

- No será necesario señora – Respondió el Pawniard – Debo llevar esta canasta lo antes posible a casa… vine aquí para poder hablar con Andrew y Tania

- Entiendo cariño – Le contestó Maya con una sonrisa.

Los tres pequeños se apartaron de delante de la Consigna al ver a un par de pokemon que se acercaban cargando algunos objetos que a lo mejor querían depositar en ella, y no querían intervenir en el trabajo de Maya.

- ¿Y que querías decirnos? – Preguntó Andrew.

- Pues verán… - Axel comenzó a frotar entre si las cuchillas de sus manos con nerviosismo mientras hablaba – Se que ayer les dije que iríamos al estanque a jugar por la mañana… pero…

- ¿Pero…? – Preguntó esta vez Tania.

- Solo digamos que a Kai y a mi no nos fue tan bien con nuestros padres como pensé…

- ¿Y eso significa…? – Preguntó Andrew, aunque él ya se imaginaba la respuesta.

- Estamos castigados… - Respondió finalmente dejando salir un fuerte suspiro – No podemos jugar hasta que limpiemos nuestras casas, solos y sin ayuda… lo cual nos llevara toda la mañana, no podremos ir al estanque a jugar hasta en la tarde…

- No te preocupes por eso – Lo animo Andrew - ¿Qué te parce si nos encontramos en el puente al mediodía después del almuerzo y después nos vamos al estanque?

- ¡Me parece una idea genial! – Contestó alegremente Axel – Hasta entonces – Se despidió mientras utilizaba todas sus fuerzas para levantar la canasta, pero lo logro con suma facilidad, hasta parecía como si estuviera levantando una bolsa con plumas – Soy más fuerte de lo que creía – Pensó con alegría, pero de repente la canasta recupero todo su peso y se vio obligado a soltarla - ¡AYYYYY! – Gritó al sentir como la pesada canasta le aplastó sus pies.

- Tania… - Regaño Andrew a su amiga quien estaba haciendo su mayor esfuerzo por no reír.

- Lo siento… no pude evitarlo – Confesó la Ralts.

- Esa es una forma muy infantil de usar tus poderes psíquicos…

– Pero viste su cara… ¡Valió la pena! – Le respondió dejando salir un par de risas.

Axel por su parte, intentaba quitar con todas sus fuerzas la pesada canasta de sus pies, cuando Andrew se dio cuenta de esto, se apresuro a usar "Confusión" para ayudarlo.

- ¿Quieres que te ayude a llevar la canasta? – Le propuso Andrew al Pawniard.

- Si quieres te podemos acompañar durante "todo" el camino hasta tu casa – Propuso Tania esbozando un sonrisa maliciosa.

Axel sintió gran escalofrió al escuchar a Tania - ¡NO! – Se apresuró a responder – No es necesario, yo puedo solo – No quería ni imaginar las cosas que esa Ralts le haría para "atormentarlo" durante el camino.

- ¿Estas seguro…? – Le preguntó Andrew.

- ¿No quieres que te acompañemos? – Dijo Tania fingiendo estar dolida por la respuesta de Axel.

-¡Estoy seguro! – Respondió rápidamente el Pawniard – Con una amiga como esta… ¡¿Quién quiere enemigos?! – Se dijo así mismo mientras levantaba con dificultad la canasta y se alejaba lo más posible de la Ralts - ¿Cómo es que Andrew la soporta…?

Tania no paraba de reír mientras miraba como se alejaba el Pawniard, en verdad había pasado un buen momento de diversión con el pobre Siniestro, pero dejó de reír al notar lo pensativo que se encontraba Andrew.

- ¿En que piensas…?

- ¿No crees que deberíamos hacer algo por la señora Maya en agradecimiento por todo lo que ha hecho por nosotros?

- Suena bien… ¿Y en que has pensado?

- ¿Recuerdas lo que dijo Axel sobre el castigo que tendrían que cumplir? – Tania asintió con su cabeza sin entender que relación podía haber entre una cosa y la otra, pero de repente sus ojos se abrieron como platos al creer saber lo que Andrew estaba pensando.

- Por favor, no me digas que estas pensando lo que yo creo que estas pensando… - Andrew en respuesta le sonrió maliciosamente – Oh no…


- No puedo creer que convencieras a la señora Maya de dejarnos hacer esto… - Dijo enojada Tania, tanto ella como Andrew se encontraban dentro de la cabaña, frente a una polvorienta puerta que parecía no haber sido abierta en años – Pero lo que de verdad no entiendo es: "¡¿Como me convenciste a mi de hacerlo?!"

- No fue muy difícil – Declaró tranquilamente su amigo – Yo se que te gusta pasar tiempo con migo – Tania fingió enojarse con sus palabras, cruzándose brazos y apartando la mirada de él, jamás admitiría que su amigo tenia la razón.

- ¿Vamos a hacer esto de una vez ó no? – Le respondió enojada.

- Solo déjame abrir la puerta…

- ¡Espera! – Tania lo detuvo tomándolo por el hombro - Aun estamos a tiempo de retirarnos… esta es una misión muy difícil… ¿Tengo que recordarte que nuestro cuarto es la única habitación limpia en esta cabaña?

- Ya es muy tarde para eso Tania… ya se lo prometimos a la señora Maya y no pienso romper una promesa.

- Solo abre ese armario de limpieza de una vez… - Respondió dejando salir un pequeño suspiro de frustración dándose por vencida mientras soltaba el hombro de Andrew.

- Cálmate Tania, recuerda que somos dos, nosotros podremos con esto – Al abrir la puerta ambos Ralts fueron totalmente cubiertos por una densa nube de de polvo que se propago por todo el lugar. Tania le dirigió una mirada casi asesina a Andrew por lo que había pasado – Bueno… jamás dije que sería fácil…


N/A: Gracias a Shadechu Nightray, Neytan, ASHKORE15, luck-lugia y InuFaiya por sus comentarios.