no me maten... sorry por tardarme... pero en este puente prometo compensarlas. bueno dejamos el drama pora hora y los siguientes cap. sera tiernos y frustantes.. ya veran porq.. para mi proxima actualizaxion sera en honor a conna que me hizo una portada bien linda!, y claro que podre su peticion en mi historia, ya estoy trabajando en eso... podriamos llegar a los 80? o estan tan molestas que me castigaran sin RR?
espero les gusten perdon si es corta pero era imporante... ademas es parte de summary
disfruten!
Complicaciones
-Edward- la voz de Charles se escuchaba preocupada y ansiosa. Eso no sonaba nada bien.
Hace 3 días que había terminado la pesadilla mas horrenda de toda mi existencia. Al volver a casa Bella miraba con miedo a casi todo a su alrededor. Me costo horrores hacerla dormir la primera noche, su cuerpo vibraba por sus sollozos y mi camisa quedo tan empapada que tuve que resignarme a dormir sin ella. Sin embargo el insomnio no era la razón por la cual había llamado a Charles.
-¿qué pasa con ella?- dije en un susurro.
Negó con la cabeza y me indico que lo siguiera. Mire la puerta por donde había salido y suspire resignado. Bajamos perezosamente por las escaleras hasta llegar a los sillones de la sala. Me senté enfrente de él, dándole una mirada impaciente.
-no puede recordar- dijo simplemente.
-¿no entiendo- dije confundido.
Se llevó una mano a la cara y la paso con cansancio- Ed, el caso de Bella era extremadamente especial, ¿sabias que los pacientes de amnesia no tienen la capacidad de recrear recuerdos en sus mentes?- lo mire con los ojos abiertos y negué- hay estudios en Massachusetts que indican que es posible solo y digo SOLO si se golpea cierta parte del cerebro. Al parecer Bella fue 1 en un millón de posibilidades. Es decir casi imposible- miro directamente a mis ojos antes de seguir- Bella ahora actúa como un paciente normal con amnesia- termino.
-¿es decir no mas recuerdos?- dije desilusionado. Ahí va la oportunidad de saber quien es.
-en realidad no eran recuerdos ya que no lo veía, solo "escuchaba" lo que alguna vez vivió, nada de imágenes. Pero en cierta forma si, no habrá mas recuerdos de su parte- mi cara era de dolor puro. ¿cómo haremos para ayudarla entonces?.
-¿qué provoco esto?- dije en un susurro.
-bueno, creo que los eventos de hace unos días fueron como una explosión en su cabeza. ¿dijiste que en el baño del hotel no te reconoció no?- asentí dándole la razón- la histeria que presento en ese momento debió ser el switch para encender el modo automático, eso fue lo que la desubico de la realidad. Cuando se quedo sin fuerzas su mente se apago dando así un momento de reinicio. Recordó lo que había pasado cuando te conoció ya que eran eventos recientes y no la parte que le hacia falta en su memoria. Es difícil de explicar pero es la única razón lógica que tengo- suspiro con fuerzas- debemos estar agradecidos con que su mente no haya reiniciado completamente, de ser así no te reconocería en nada. Tuviste suerte Edward-
-esto no es suerte- murmure molesto- ¿cómo se supone que voy a ayudarla ahora?, esos recuerdos eran lo único que teníamos de su vida pasada. Será difícil ahora mas que nunca- dije a la nada.
-bueno- se levanto mirándome con una sonrisa triste- lo que te aconsejo es darle apoyo, ella estaba conciente de lo que podía hacer y ahora se siente inútil. Hazla sentir mejor, esto no es su culpa- me apretó un hombro y salio del lugar sin decir nada mas.
Suspire frustrado y me dirigí con paso lento a la habitación de Bella. Toque suavemente, no obtuve respuesta. Abrí lentamente, asomando mi cabeza con cuidado. Su figura estaba acostada a lo largo de la cama con su cara escondida en la almohada. Sus sollozos eran audibles y su cuerpo temblaba suavemente. Entre en silencio y cerré la puerta con cuidado. Me acerque sigilosamente a su cama y me senté acariciando su hermoso cabello chocolate.
-lo..lo..lo sie-siento- dijo entre hipos. Suspire y negué con la cabeza.
-no mi amor, tu no hiciste nada- trate de calmarla pero no parecía funcionar. Se giro para verme y ahí note tristeza en su mirada.
-ya no puedo "ver" nada, mi cabeza no tiene nada. Ya no puedo ayudarlos- su cara estaba llena de lagrimas y yo trataba frenéticamente de limpiarlas.
-esto no es tu culpa- me acerque un poco mas hasta que mi espalda choco contra la cabecera de la cama. Mi hermoso ángel se giro y su cabeza quedo recostada en mi pecho. Sus ojitos se veía tan… frustrados.
Acaricie su hombro con amor- hey… no pasa nada. Buscaremos otra forma de averiguar quien eres. Tranquila, no quiero que te preocupes por nada- no dijo nada y me preocupe. Nunca estaba tan callada.
La deje llorar un rato mas hasta que lo creí prudente. Ella no debía estar triste, mi trabajo era hacerla feliz… y estaba haciendo uno muy pésimo si me lo preguntas.
-quiero ayudar- dijo de repente.
-ayudas amor, tus reacciones son importantes para mi y para Jasper. La niña antes de ser Bella esta ahí. Solo hay que buscar un poco mas- sentí su cuerpo tensarse y apretarse mas a mi.
-¿ya no seré mas Bella?- su voz llena de miedo.
Bese su frente con amor y apreté mas sus hombros- no importa que pase, siempre y escúchame bien. SIEMPRE serás mi Bella. Mi hermosa y pequeña Bella- me dio la primera sonrisa del día y se estiro para besar mi mejilla.
Sabia perfectamente que esto complicaba las cosas, pero sea como sea, yo siempre estaré para ayudarla y apoyarla.
La amaba, esta de mas decirlo pero por el amor que le profeso… soy capaz de lo que sea por ella. No se cuanto tiempo pasamos acostados en su cama, ella no tenia intenciones de pararse y yo no soy nadie para imponerme a sus deseos. Me pidió que le contara un cuento para calmarse. Casi me voy de cabeza cuando me lo dijo. No era muy bueno en historias infantiles, tome algunas historias que me contaba mi madre e hice una especie de mezcla que al parecer era buena ya que Bella me veía atentamente, prestándome total atención.
-¿y porque ella esta triste?- me pregunto cuando estábamos en el clímax de la historia.
-bueno, los reyes creyeron que la princesa estaría mejor en un mundo sin maldad. Así que decidieron guardarla en esa casa de cristal para que pudiera ver la belleza del mundo, pero sin ser lastimada. La princesa estaba muy triste ya que aunque podía ver la flores mas hermosas del mundo no podía tocarlas. Era un prisión- se quedo un momento callada mirando a la nada.
-¿ella saldrá?- me pregunto con ojitos preocupados.
-bueno…- pensé rápido en un final que no fuera tan trágico ni traumático para ella- solo puede salir de una forma… pero es complicada- me miro impaciente y con carita molesta. Reí al ver su puchero y bese su frente- te lo pondré de una manera en la que tu lo entiendas. Se dice que al nacer hay una persona destinada para cada uno de nosotros. No siempre la encontramos pero ahí esta, esperando a la persona adecuada. La princesa no era la excepción a la regla- su mirada era expectante y me maraville con sus gestos, era tan bonita cuando hacia caras…
dios, estaba enamorado hasta las ramas.- el alma gemela de la princesa tendría una llave especial para abrir las puertas de la casa. Algo así como el príncipe azul de todo cuento- murmure ausente acariciando su cabello.
-¿qué es un príncipe azul?, ¿acaso esta pintado de ese color?- trate con todas mis fuerzas el no reírme fuertemente. Debería dejar las palabras a juego y hablarle como son las cosas.
-no amor, se podría decir que es lo que toda mujer sueña. Una expresión a lo mas hermoso. El hombre perfecto- dije sin mucha importancia.
Ella se levanto levemente de la cama y me miro con un hermoso brillo en sus piscinas chocolates.
-¿eres un príncipe azul Edward?- la inocencia de su pregunta me hizo sonrojarme. Me sentía un poco cohibido con su mirada así que trate de evitarla.
-¿qué te hizo pensar aquello pequeña?-
me miro con cara contrariara y me empezó a hablar como si lo que dijera fuera obvio- bueno… eres hermoso. Y muy bueno, si no fueras bueno no me ayudarías y…- su cara paso a un rojo intenso y bajo la mirada a sus regazo donde jugaba nerviosamente con sus manitas- y… yo… yo sueño contigo- dijo en un susurro tratando de que no escuchara, pero aun así lo entendí.
La atraje suavemente a mi cuerpo y ella de inmediato busco refugio en mi cuello. Descanso su cabeza ahí y atrapo mi camisa con sus manos, tratando de aferrarse a mi.
-¿mucho?- pregunte como quien no quiere la cosa. Tenia una gran y boba sonrisa en mi cara aunque el rubor no se hubiera esparcido del todo en mi rostro.
Se movió inquieta un minuto antes de asentir- si… mucho- nadie dijo nada, ya la había avergonzado lo suficiente. Acerque mis labios a sus mejillas y repartí tiernos besos por su cara hasta que note que su cuerpo dejaba de estar tenso.
Nos quedamos unos minutos en silencio antes de hablar de nuevo.
-¿qué paso con la princesa… él la va a salvar?-pregunto rompiendo el silencio de la habitación.
-era el único capaz de entrar a la casa. Pero antes de llevar a la princesa a su reino el tenia que hacer una prueba mas-
-¿qué era?- me miro tras sus pestañas imposiblemente largas dejándome atontado por un minuto. Sacudí mi cabeza y le sonreí avergonzado.
-la princesa debía saber que era él. Y la única forma era con un beso-
-¿en donde?- dijo curiosa.
-pues… en los labios cielo- dije mirándola intensamente- para ella la forma mas segura de saber que su amor era real era por medio de ese beso. Un beso dice mucho, es difícil engañar a alguien con un beso. Simplemente lo sientes-
-¿ya has besado ha… en los labios a alguien?- sus ojitos se opacaron y me miraron esperando la verdad de mi parte. Esa pregunta me tomo con la guardia baja, tenia que ser muy cuidadoso a la hora de responder, debería enseñarle mis sentimientos pero no de un jalon, poco a poco me repetí mentalmente- bueno… si he besado con anterioridad pero nunca he sentido esas "mariposas" de las que todos hablan. Solo no… no la he encontrado… o tal vez si pero no esta lista- le di una sonrisa y ella me devolvió una igual.
-¿y… ella lo beso?- pregunto esperanzada.
-si, lo beso y supo que era por quien estaba esperando. Supo que era el amor de su vida pero no todo fue sencillo. Los padres de la princesa averiguaron el plan del príncipe y trataron por todos los medios de impedir su huida y hacer que ella se quedara en la casa. Casi al grado de querer matar al príncipe-
-¿la va a salvar?- pregunto de repente triste.
La abrace mas a mi y bese el inicio de sus cabellos- no estoy seguro, mi madre nunca me contó el final de esa historia en particular, lo único que me dijo es que cuando 2 personas se aman mucho, ni la vida, ni las personas, ni el tiempo podrá terminar ese sentimiento. Es cuestión de fe, la fe muere al último- la mire con amor y ella me regalo una linda sonrisa.
-¿te sientes mejor hermosa?- pregunte sobando sus hombros. Asintió y me dio un beso en la comisura de los labios, deje de respirar por un momento.
-es una historia muy bonita… gracias- sus mejillas estaban de un adorable color rosado y me veía con repentina timidez.
Mire por un segundo su rostro, era el rostro mas bello jamás existido. Mi mano inconcientemente se acerco a tal hermoso rostro y recorrí su suave piel con el dorso de mi mano, era seda fina… tan cremosa, suave y calida al tacto. Acomode su sedoso cabello detrás de su oreja y empecé a cepillarlo. Casi como si estuviera en un trance. Ella se acerco mas a mi y también acaricio los mechones en mi frente con una lentitud que torturaba. Cerré los ojos disfrutando sus calidos dedos en mi piel, su aroma me invadió por completo y se me hizo agua a la boca.
No lo pensé mucho y aun con los ojos cerrados tome su delicada cintura y la traje mas a mi. No protesto, solo sentí como acomodaba su cuerpo al mío. Sus manos trazaban la forma de mi cara, mis cejas, bajo un poco mas y acaricio con dulzura en contorno de mis ojos… su toque era tan ligero como una pluma… una deliciosa caricia.
Abrí los ojos cuando sentí que tocaba el contorno de mis labios. Su mirada era tímida y sus mejillas estaban muy rojas pero parecía cómoda con lo que hacia. Perdí todo tipo de autocontrol cuando aspire cierto aroma dulzón que hacia a mis pupilas bailar de emoción por el sabor que palpaba. Su aliento chocaba con mis labios lo cual hacia imposible alejarme de mi lugar y al ver sus carnosos labios entreabiertos no ayudaba a mi paz mental.
Con ternura, acune su rostro con mis manos y la acerque mas a mi. Sus ojos se abrieron ligeramente pero no hizo nada para impedírmelo. Acaricie su cara con amor, casi adorándola. Cuando mi nariz rozo la suya ella cerro sus ojos invitándome a seguir. La contemple por un momento; estaba preciosa, sus labios en una pequeña "o", sus ojos cerrados, su cabello enmarcando su delicado rostro, lo finas que eran sus facciones, sus mejillas rosas pero dejando el paso de una bella tonalidad crema. Era simplemente hermosa… mi niña… mi bella.
Cerré mis ojos disfrutando el momento estaba a centímetros del santuario que son sus labios, mi rostro empezó a inclinarse con decisión, deseaba mucho besarla… casi tanto como respirar… y entonces paso.
El ruidoso timbre nos hizo saltar a ambos y, por mi parte, bufar con molestia. Descanse mi frente en la suya tratando de calmarme. ¿QUÉ COÑO HACES EDWARD?, me regañe a mi mismo. Se supone que le iba a demostrar mis sentimientos de manera sutil… y besarla desesperadamente como mi cuerpo lo pedía no era sutil. Abrí mis ojos lentamente para observar la mirada confundida de Bella…
Entre en pánico… ¿qué hago si…?, ¿y si decide alejarse de mi por lo que estuve a punto de hacer? NO. No podía perderla, no podía.
Con miedo me aleje un poco de ella. Debía reparar mi error.
-pequeña… no… no quería… perdóname Bella- dije totalmente apenado.
Ella me miro igual de sonrojada y se acerco tratando de abrazarme. Se lo permití y suavemente deposito un inocente beso en mi cuello.
-no entiendo… ¿qué querías hacer?- suspire frustrado. Creí que ella tenia la idea general de mis sentimientos… ahora se que estoy en ceros.
-nada amor, creí que te asustaría si… si hacia algo que tal vez te incomodaría-
-Edward…- dijo con voz pasito
-¿por qué mis labios pican y quieren besar algo de ti?- me tense horriblemente. Gruñí molesto y me regañe por frustrarla, apenas y podía con las reacciones de su cuerpo para que yo le aumentara algunas.
-yo…- el timbre volvió a sonar y suspire. Quedaría para otra ocasión- después lo hablamos cariño, si lo deseas date un baño y espera que vuelva. Veré quien es.- me dio un beso en la mejilla y salto de la cama para dirigirse al baño.
Me levante con pesadez y me dirigí a abrir la puerta. No fue sorpresa encontrar a mi madre en la entrada.
-hola cariño- beso mi mejilla y entro a la sala acomodándose en el sofá- imagine que estarían un poco estresados por lo ocurrido hace unos días así que les traje un poco de lasaña que sobro del almuerzo con tu padre. Dime ¿cómo esta?- pregunto con su voz llena de preocupación.
Me talle las manos con cansancio y me senté junto a ella- según Charles ya no puede recordar nada. Eso la tiene muy triste y cree que es inútil. Me costo calmarla y que dejara de pensar así- mire a la nada pensando en otra cosa que no tuviera que ver con el casi beso.
-paso algo mas ¿no?- ¿ que, acaso era psíquica?- dime la verdad Edward Antony- bufe molesto. Odiaba ese tono y mas cuando usaba mi nombre completo.
-te juro que no se que paso. Es un momento estaba contándole un cuento y luego… -la mire con súplica en los ojos- mama… estuve a punto de besarla. ¿Sabes lo que eso puede causar?, no quiero asustarla y mucho menos alejarla de mi. Ella lo es todo… solo…. No quiero arruinarlo, pero siento que terminare haciéndolo- tome mi cabello con fuerza tratando de encontrar una solución a mis deseos de tocarla, besarla, amarla… era casi imposible.
-tranquilo cariño- me dijo dándome una palmadita en la espalda- será difícil, pero puedo asegurarte que ella no te es indiferente. Se ve que siente algo por ti, aunque no sabría decir a que grado. Dale tiempo, ya veras que todo saldrá bien- beso mi frente y me dio una sonrisa conciliadora.
-gracias mama. Es difícil, de verdad. La amo como no tienes idea… y no puedo estar con ella. Es frustrante- dije con un triste suspiro.
-todo a su tiempo cariño, deja que su mente se adapte a estas nuevas sensaciones. Una vez que este lista, ella misma te lo hará saber- callo al ver que mi niña bajaba corriendo de las escaleras. Se veía hermosa con su pantalón azul marino y su blusa de tirante de ositos, era el equilibrio perfecto entre una hermosa mujer y una niña adorable… mi perdición total.
Llego a la sala y se lanzo a mi regazo abrazándome con fuerza. Le devolví el abrazo gustoso y bese su coronilla aspirando su delicioso olor. Giro su cabeza detenidamente y una hermosa sonrisa se poso en sus labios al ver a mi madre conmigo.
-¿qué para mi no hay abrazo Bella?- mi niña se sonrojo pero se acerco a darle un gran abrazo a mi madre con su respectivo beso en la mejilla. Susurro un "lo siento" y se dejo querer por la chantajista de mi madre.
-bien Bella, supe que andaban un poco ocupados estos días así que para no agobiarlos mas decidí traerles la cena. ¿te apetece comer lasaña cariño?- ella le sonrío amablemente y la acompaño al comedor a preparar una ensalada en lo que yo me daba un baño.
Obedecía a mi madre, una baño me caería bien en este momento. Una vez listo y limpio baje a ver a mis 2 chicas favoritas, ambas tenias sonrisas enormes y reían a carcajadas, amaba ver así a Bella, siendo tan preciosa como es, las lagrimas no iban con su rostro, las sonrisas le iban hermosamente.
La cena paso sin problemas y Bella pidió irse temprano ya que se encontraba cansada, mi madre no paso por alto los ojos rojos e hinchados de Bella pero no hizo comentario alguno. Al subir a su habitación mi madre me ayudo con los trastes y preparamos café para hablar cómodamente en la sala.
-ya es un poco tarde mama, me sentiría mas a gusto si durmieras aquí- dije una vez el café se iba acabando.
-cariño, donde pretendes que duerma. Bella usa el único cuarto de huéspedes de la casa- me dijo arqueando una ceja. Me ruborice pero trate de no balbucear al hablar.
-Bueno… yo podría dormir con Bella… además- agregue al ver su mirada petulante- ella sigue teniendo pesadillas y aunque suene tonto o pretencioso… ella se calma cuando estoy cerca- mi madre río alegremente y me dio una sonrisa picara.
-adoro escuchar tus excusas para estar con ella. De acuerdo, iré por unas cosas en el auto. Siempre traigo ropa de emergencia para estas situaciones- se levanto y se dirigió fuera de la casa para buscar sus cosas.
Al poco rato ya estaba dejando a mi madre en mi habitación y me encaminaba a la de Bella, solo esperaba que mi presencia no fuera molesta para ella.
Toque la puerta con suavidad y al no escuchar nada abrí silenciosamente. Cual fue mi sorpresa al ver a mi niña sentada en medio de la cama con su cara en sus rodillas. Se abrazaba como buscando protección.
-¿Bella estas bien?- su cabeza se alzo y me miro con alivio en sus preciosos ojos chocolate.
-Edward…- su voz era apenas un murmullo. Me acerque con cuidado hasta sentarme en su cama.
-¿qué ocurre amor, porque no estas dormida?- acaricie su cabello haciendo que se relajara y suspirara por mi toque.
-tengo miedo… de soñar. No han sido sueños bonitos.- le di una sonrisa y tome su rostro para que me mirara a los ojos.
-¿te parece bien que me quede a dormir contigo o prefieres que este en otro lugar preciosa?- ella me miro fijamente y luego apoyo su cabeza en mi pecho, justo donde mi corazón latía.
-quédate…- no tubo que decirlo 2 veces. Quite las cobijas y nos acomode de tal forma que ella estuviera encima mío, con mis brazos alrededor de su frágil cuerpo.
Bese su mejilla y susurre en su odio- buenas noches preciosa- bese una vez mas su mejilla y acomode su cara en la base de mi cuello.
-Edward…- susurro con voz somnolienta.
-dime- acariciaba sus cabello casi en trance.
-¿si yo fuera una princesa en una casa de cristal… me besarías para salvarme?- me sorprendió su pregunta. Pero no dude mucho en responder.
-lo haría mil veces si es necesario… y créeme pequeña. Quiero hacerlo- bese su frente y después de un momento sentí su respiración tranquila en mi piel.
La observe dormir por un largo tiempo, ella era todo lo que deseaba en una mujer. Pero sabia que debía darle tiempo a su cabeza. Era lo único material que impedía que estuviéramos juntos.
Algo en mi cerebro seguía diciendo que lo que sentía estaba mal. Ella no sabia quien era y no estaba lista para una relación aun, era apenas una niña. Lo mas sensato seria olvidarme de ella y dejar mis sentimientos atrás. Tratar de hacerme a la idea que lo que siento no es amor, si no cariño y tal vez fascinación. Esa seria la forma mas fácil de salir de aquello… reprimir mi sentir.
-Edward- su voz me hizo regresar al presente y observar como se removía en mi buscando una mejor posición. Sonreí al ver que había pronunciado mi nombre en sueños tal y como ella había dicho… ella soñaba conmigo.
La observe con gran detenimiento, se veía tranquila cuando dormía, verla así era el cielo. En ese momento me di cuenta que por mas que tratara de no enamorarme de ella, acabaría amándola mas de lo que ya lo hago. la amaría siempre, incluso si su mente no estaba de acuerdo. Y aunque así fuera, haría todo lo posible por pertenecerle, no solo en mente sino en lo mas importante. Quería ser parte de su corazón, así como ella era parte del mío.
me merecso un RR? ANDELE! un regalito patrio para esta mexixcana?
bueno esten pediente la proxima semana. espero que les haya gustado... dejenme saber sujerencias o tomatasos.
