El tiempo transcurría como en un letargo para Serena. Sus amigas, como siempre, apoyándola constantemente.

Seiya había resultado incondicional. Se volvió su sombra desde hacía más de medio año cuando le pidió reemplazar a Darien.

Todos los días pasaba a buscarla por la escuela, ya que él ya había egresado el año anterior.

Los dieciséis años le habían sentado bien. De estatura apenas había crecido pero su cuerpo había sufrido cambios importantes. Ya no lucía como el de una niña, sus caderas se habían redondeado y sus senos habían aumentado considerablemente de tamaño, lo cual sumado a su estrecha cintura y sus interminables piernas la habían convertido en el motivo de suspiros de la mayoría de los muchachos. Los hombres la observaban con lujuria cuando caminaba por la calle lo que despertaba unos celos rabiosos en Seiya, sólo ella parecía no darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor porque su esencia de niña no había cambiado.

Los dos caminaban por el parque tomando un mantecado. Serena iba agarrada de su brazo, parecía feliz y la tarde era realmente hermosa.

Tenía que reconocer que se lo pasaba muy bien con Seiya, él la hacía divertir.

Bordearon la fuente y cuando pasaron junto a las bancas a orillas del lago una sombra imponente se les plantó en frente.

-Serena.

Ella dejó caer el mantecado al suelo y quedó de piedra. Sólo podía mirar los ojos azules que la enfrentaban.

-Darien…

Sólo un hilo de voz salió de su garganta.

Las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos sin poder detenerlas.

Sólo atinó a dar media vuelta y alejarse corriendo de allí.

Seiya no había podido reaccionar hasta el momento. Pero cuando Serena lo dejó allí frente a Darien sintió que una mezcla de desesperación y furia lo ahogaban.

Su cuerpo se volvió rígido, la mandíbula tensa y los puños apretados con fuerza.

En cambio Darien parecía estar calmado.

-Tú…que haces aquí?

-Qué sucede Kou, te ves tenso?- le respondió irónicamente.

-Ni te atrevas a acercarte a ella, te lo advierto.

-Ok, pero no me culpes si es ella la que viene a mi.- sonriendo sarcásticamente.

-Ella está conmigo ahora, olvídalo.

A Darien se le borró la sonrisa.

-Yo sólo quiero saber una cosa…

Seiya abrió grandes los ojos por la sorpresa.

-Tu y ella…- suspiró para darse valor- tu y ella ya han…

Seiya sonrió con malicia, entendía de que venía la cosa..

-Tú quieres saber si hemos hecho el amor.

Darien no respondió, sentía un peso terrible en el pecho que no lo dejaba respirar, sólo lo miraba y aguardaba.

-Pues tu que crees Chiba? Serena ya no es la niña que tu conociste…a poco no has notado el cambio? Lamento que no hayas tenido la oportunidad de comprobarlo por ti mismo…

-Maldito hijo de puta!-

Darien se abalanzó sobre Seiya tomándolo por el cuello de su playera.

Le cayó con un puñetazo en la boca que le partió el labio y lo hizo sangrar.

La gente comenzó a amontonarse a su alrededor y dos muchachos se lo quitaron de las manos antes de que lo asesinara, porque realmente iba a hacerlo.

-Voy a matarte! Lo juro…

-Púdrete!

Siguieron forcejeando hasta que uno de los hombres que los separaba se llevó a los tirones a Darien de allí.

Cuando pasó por al lado del pelilargo le advirtió:

-Marica

-Serena no piensa lo mismo.

Darien de zafa del agarre del hombre y vuelve a golpear a Seiya.

De no haber sido por la policía que llegó a intervenir, aquello no hubiera terminado bien.

Seiya de allí se fue a casa de Serena. Quería saber como se encontraba, pero por sobre todo quería saber que efecto había causado en ella el reencuentro con Darien.

-Dios mío Seiya, qué te sucedió!- le había dicho ella cuando lo vio golpeado de esa forma.

-Nada, no te preocupes.

-Como que nada? Mira como tienes el rostro, quién te hizo eso?

El pelilargo no dijo nada.

-No me digas que él…?

Seiya continuaba en silencio.

-Por todos los cielos Seiya – llevándose espantada la mano a la boca.- Deja que te cure eso.

-No te preocupes bombón, estoy bien.

-Pero por qué? Qué sucedió?

-Le dije…le pedí que no te molestara y se puso furioso… me golpeó, me insultó…

-Es una bestia. Como pudo hacerte eso? Lo siento tanto Seiya…- acariciándole el rostro con suavidad.

Seiya posó su mano sobre la de ella manteniéndola apretada contra si intentando alargar la caricia.

-Bombón…puedo hacerte una pregunta?

-Dime…

-Tu…sentiste algo cuando lo viste?

Serena bajó la miraba y la clavó en el suelo.

Seiya la tomó del mentón y la obligó a verlo a los ojos.

-Por favor, necesito saberlo.

Serena comenzó a llorar en silencio.

-Rayos!- maldijo él.

-No puedo evitarlo…no esperaba volver a verlo…

Continuó sollozando.

-Prométeme que no iras a buscarlo…prométeme que no regresarás con él.

La rubia lo miró espantada mientras movía la cabeza en señal de negativa.

-No, no podría…yo no podría.

Seiya la abrazó con fuerza y la sostuvo de aquel modo por un largo rato.

-Seiya, quiero pedirte por favor que no vuelvas a pelear con Darien- nombrarlo le producía un profundo dolor en el alma.

-Pero Sere, es él quien me busca.

-Lo se, pero promete que no le harás caso, por favor.

-Lo prometo bombón.- dedicándole la mejor de sus sonrisas.

Por la noche, en casa de Rei, Serena les contó a sus amigas lo que había ocurrido.

-Pero que tipo tan imbécil!- farfulló Rei.

-No se, Darien no suele comportarse de ese modo…- dijo Mina frunciendo el ceño.

El resto la fulminó con la mirada.

La rubia sólo agachó la cabeza.

Darien pasó por el Crown, quería darle una sorpresa a su amigo.

-Darien Chiba, que haces tu aquí?- dijo el rubio con una sonrisa de oreja a oreja.

Ambos amigos se estrecharon en un fuerte abrazo.

Toda la tarde estuvieron poniéndose al día sobre la vida de cada uno mientras Darien se encontraba ausente.

El único tema que no se tocó fue el de Serena, a Andrew le había quedado bien en claro que de eso no se hablaba, y no quería echar a perder el momento.

Ambos rieron a carcajadas recordando anécdotas juntas. Realmente se habían echado mucho de menos.

De un momento a otro el semblante de Darien se volvió serio y Andrew entendió el por qué.

Serena había entrado al lugar y buscaba a alguien con la mirada.

Andrew se adelantó acercando a ella. No deseaba que monten una escena en su trabajo.

-Serena, que sorpresa!- dijo nervioso.

-Andrew, lo siento, no sabía que estabas ocupado.- dirigiendo una rápida mirada de disgusto al moreno que permanecía sentado.

-Ah si, nos estamos poniendo al día, tú sabes…

-Yo sólo buscaba a Lita…

-Pensé que se encontraría con tigo y las demás.- rascándose la nuca extrañado.

-Pues sí…sólo que yo no fui y….- no podía concentrarse sabiéndolo tan cerca de ella.

Darien no podía sacarle los ojos de encima a pesar de que lo intentaba con todas sus fuerzas. Quería disimular y no mostrarse afectado ante su presencia pero le costaba horrores. Realmente estaba cambiada…mas hermosa que nunca….

Era toda una mujer…y qué mujer!

No pudo evitar pasear su mirada por el curvilíneo cuerpo de ella. Sus pechos habían aumentado considerablemente de tamaño. Su cintura como siempre tan estrecha y sus caderas bien redondeadas…

Sintió como la boca se le secaba. Sintió un dolor punzante en el estómago al pensar en el por qué de esos cambios en su cuerpo.

Serena por su parte le dirigía cortas miradas a hurtadillas intentando que él no lo advirtiera. Lo cual hacía difícil concentrarse en su conversación con Andrew.

-Bueno Drew, si Lita no se encuentra a aquí entonces mejor me marcho.

-Ok, yo le aviso que estabas buscándola.

-No! No hace falta…ya la hablaré por teléfono. Adiós.

-Adiós Serena.

Vuelve su mirada a su amigo y ve que este se levanta rápidamente y se dirige hacia la puerta.

-Darien, a donde vas?

-Nos vemos amigo. Fue un placer volver a verte!

Darien desde la puerta del Crown deja que Serena se aleje una cuadra y se apresura a alcanzarla.

La rubia iba absorta en sus pensamientos. Avergonzada por haber sido tan estúpida de mentir con el pretexto de verlo. Sabía que él estaría allí.

De pronto siente que alguien la jala del brazo y se vuelve asustada.

-Tu…

-Serena... Que coincidencia…dos veces en el día.

Darien sintió como ella se tensaba bajo su agarre.

-Suéltame!

-No seas descortés nena. Así me recibes después de tanto tiempo?- Su tono era sarcástico. La miraba divertido ante la expresión de ella.

Serena permaneció callada. No intentó soltarse. Su tono de voz la había paralizado.

El la recorría con mirada lujuriosa, descaradamente. Quería que ella perciba su deseo.

La atrajo hacia su cuerpo y ella tembló.

Eso lo hizo sonreír aún más.

Serena recordaba esa oscuridad en sus ojos… Esa mirada de lujuria…

Darien sintió como se estremecía.

-Princesa…- susurró acercando un poco su rostro al de ella.

-No! Deja en paz!- y lo empujó zafándose de su agarre.

Corrió…corrió lejos de él.

Darien no la siguió. Permaneció de pie con sus manos en los bolsillos del pantalón sonriendo con malicia.

-Te tendré pronto en mi cama princesa…ya veras…

CHICAAAAS! SIENTO TANTO LA DEMORA….NO SE IMAGINAN LO QUE ES MI VIDA! EL TRABAJO, EL ESTUDIO…PRINCIPALMENTE EL ESTUDIO.!

PERO BUENO, TENÍA UN POCO YA HECHO DE ESTE CHAP Y HOY LO TERMINÉ….ESPERO LES GUSTE EL REENCUENTRO….QUE VA A PASAR CON ESTOS DOS MG!

BESOS!