Hola! he tenido una semana pesada unu me fui de vacaciones a un estado de mi país (México) y pase de todo, no comí en 3 días de los 5 que pase xDDD y estuve en taxi, autobús y en avión casi todo el tiempo! dios que horror, pero bueno unur que se le puede hacer, traigo otro capitulo corto, espero que les guste, trate de hacer un dialogo super emotivo y sentimental para que sintieran amor por Ryu pero no lo logre, ya estoy mucho mejor de mis brazos y eso, bueno, espero que les guste. Ah! si, las groserías que he puesto son las groserías que en mi país se usan a menudo, se que mucha gente son de otros lugares, pero espero y las entienda y si no pues me pueden preguntar que son y esas cosas.
Espero y les guste, muchas gracias.
-MF-
.Capitulo IX.
Meneo la cabeza y después paso a masajeo su sien, estaba frustrado, y raramente calmado, ¿Había sido buena idea haber alejado de esa forma a Morinaga?, tal vez, no lo sabe. Pero es cierto que se sintió destrozado, ya más no lo podía estar, pero era como una sensación donde los fragmentos de su propia alma se hicieran polvo, y se marcharan con el viento del norte. Imposible de reparar.
Entonces, en un momento que en realidad nunca sintió venir, las lágrimas empañaron el vidrio de sus anteojos, haciéndolo sentir débil y estúpido. ¿Porqué se sentía así?, no tenía caso en realidad de sentirse tan nefasto y deprimido, pero era algo que no podía controlar, no estaba dentro de sus cabales. Se limpio las lágrimas y trato de volver a respirar; miro su reloj, 10:30pm, muy tarde para que Morinaga estuviese rondando la universidad, a esa hora, habían pocas clases acababan a las 11, y por fortuna, Morinaga era de esos que elegían un horario conformado por puras clases matutinas, por que según él, le hacían rendir más el día y podía aprovechar muchas cosas.
Guardo los tubos de ensayo y demás artículos que había sacado de su pequeño almacén y una vez que vio todo limpio tomo todas sus cosas y las metió sin cuidado a su mochila desgastada por el paso del tiempo. No metió su celular, casi nunca lo hacía, pero esa noche le apetecía caminar con los audífonos puestos. Apago las luces, y salio del edificio.
(...)
Una vez afuera mientras Souichi se concentraba en esas estúpidas canciones que Kanako le metía a su celular no sintió la presencia de alguien que estaba detrás suyo.
-Hola Sou-kun.
Souichi se sobresalto he hizo que se volteara asustado, fue tonto haber pensado que se traba de Morinaga, él nunca le diría Sou-kun. Pero cuando diviso a su acompañante, deseo que se tratase del moreno y no a quien veía.
-Hhola Ryu.
Trato de ignorarlo y darse la vuelta para seguir su camino, sin embargo Ryu le tomo un poco con violencia del antebrazo.
-Oye, espera...Sou-kun, tengo que hablar contigo, ¿Podemos hablar en algún otro lugar?.
Souichi lo miro asustado, pero después de unos cuantos segundo de ver a su atacante de años atrás a los ojos, trato de comprender que tal vez no había necesidad de asustarse, ¿No era ya un maestro en toda clase de artes marciales?, él era demasiado fuerte, podía sobrellevar aquello con facilidad, aparte, ellos ya eran adultos, ¿No es así?. Se enderezo y miro a Ryu con el ceño fruncido pero solo levemente.
-Deja de llamarme Sou-kun, que sabes perfectamente que tu y yo no somos ni buenos conocidos, ni mucho menos amigos. Hablare contigo, pero solo unos cuantos minutos.
La sonrisa que le dio como respuesta Ryu hizo estremecer a Souichi, ¿Qué clase de sonrisa era esa?.
Caminaron en silencio uno junto a otro, ambos con las manos en los bolsillos, comenzaban las temporadas bajas y la lluvia se volvía poco a poco fría, pronto quizás en uno o dos meses, nevaría. Al principio Ryu le había sugerido a Souichi ir a un bar conocido, pero el pelo largo se negó, terminaron ir hacía a un convenin cercano a un parque, compraron unas cuantas latas de cerveza, un six pack, y se dirigieron con poco animo al parque, se sentaron en los columpios solitarios y solo iluminados por las luces de los faroles, tomaron una lata cada uno y se mantuvieron así, pero unos varios segundos.
Souichi ya se había acabado su segunda cerveza, ya se encontraba harto, tomo la tercera y después de abrirla, miro a Ryu, quien miraba a la nada, como un idiota, como lo que siempre fue...
-Oye Ryu.-Dijo un poco ya fastidiado.-Sabes, no estoy aquí solo por que si, digo, no estoy compartiendo "Buenos tiempos" de una "amistad" pasada, si tienes algo que decirme dilo de una puta vez, me estoy cagando del frió, joder.
Y de nuevo se quedo en silencio el lugar, el rostro de Ryu estaba rojo, era por el alcohol, por el frió, por quizás todo, miro hacía al suelo y en el acto Souichi lo siguió, pero los segundos para el pelo largo se estaban volviendo siglos y el aburrimiento le frustraba, si antes tenía miedo, ese miedo se había vuelto una rabia muy distinta, y en realidad muy alejada de aquel otro sentimiento.
Aventó la lata que aun contenía un buen trago de alcohol al suelo, enojado por supuesto, se levanto con el ceño fruncido y dijo.
-Me hartan estas pendejas!, me voy.
Souichi se dio la media vuelta y una vez que comenzó a caminar, la voz de Ryu rompió todo el silencio que se había creado.
-Lo siento...-Souichi volvió una vez más su mirada, esta vez menos enojada y más sorprendida.-Lo siento muchísimo, yo, era un niño estúpido y no comprendía lo que hacía, o lo que era ser...como tú, mi madre me lleno de tantas mierdas la cabeza que me confundía de sobremanera, pero supongo que yo...fui más culpable que ella, porque me aterraba lo anormal y eso es lo que ella me decía de ti, me era extraño y no lo comprendía, y me hartaba que tú fueses ese centro de atención...siempre fuiste un maldito cerebrito y al inicio, yo quería serlo... pero después supe que no lo era y cuando se exploto el rumor me gane reputación con actos de violencia...te herí demasiado, porque no pude controlar mi cólera ni nada, te sentía inhumano y no comprendía que era más inhumano yo...
-¿Y fue suficiente?.-Pregunto Souichi sentándose una vez más en el columpio.-No puedes pedir perdón por...haber causado daño psicológico a un niño, esa clase de perdón no existe Ryu.
-¡Lo se!, Lo comprendí mucho después, pero no puedo seguir viviendo con la imagen que alguna vez represente para ti... he cambiado, demasiado, solo eramos niños Souichi, pequeñas personas sin pensamiento meramente propio, todo lo que una vez aprendemos, lo aprendemos de nuestra familia, mi mamá me decía tantas cosas en contra de los homosexuales. Supongo que yo lo comencé a creer cuando decían que te gustaba Satuo.- Ryu miro a los ojos directamente, calculador y frió, hizo que la piel se le hiciera chinita a el pelo largo, quien trago grueso y dejo de respirar unos minutos en lo que el silencio se prolongaba.- Supe que Satuo estuvo contigo en la escuela media...¿Te le declaraste?.-Pregunto mientras volvía su mirada al suelo una vez más.
-Me rompió el corazón, más no me le declare nunca.-Dijo con confianza.-¿Como lo sabes?.
-Souichi.-Dijo mientras alzaba la mirada a la de ojos miel.-Me di cuenta que me gustabas cuando dejaste la escuela.
-¿Qqué?, ¿QuuE?.
-Ni yo mismo lo se, no me mires así, uno no tiene el control de quien enamorarse, ¿No es verdad?, fue algo que con el tiempo comprendí y llegue a aceptar, simplemente, comencé a preguntarme por ti, si estabas bien, si un hijo de puta te molestaba, si eras feliz, y cuando alguien decía tu nombre, sonreía como estúpido y se me aceleraba el corazón...me enamore de ti a edad temprana y como resultado de la violencia escolar, ¿Qué patético no crees?. Siempre le preguntaba a uno que otro conocido por ti, y de repente desapareciste de mi circulo de conocidos, en realidad, fue una gran coincidencia haberte encontrado aquí, en esta universidad... me gustaría que fuéramos amigos, y me dieras otra oportunidad, iniciar de cero, darle la vuelta a la hoja. ¿Qué dices?.
Souichi se quedo helado, y dejo de pensar en muchas cosas, sentía las mejillas calientes, pero no sabía si era por la vergüenza, la ira que sentía, o porque nunca imagino que algo así le ocurriera a él, miro a Ryu, y supo directamente que no confiaba en el, quizás sería una broma de mal gusto, ¿En serio podía cambiar una persona?, quizás solo jugaría con él, quizás esta seria de nuevo una oportunidad para que Ryu lo humillara como en la primaria, no había otra razón por la que dijera eso.
Titubeo un momento, y comenzó a sudar frió, la mirada clara de Ryu le helaba la sangre, podía sentir los cubitos de hielo recorrer sus venas con dificultad e hizo que la cabeza le dieran pequeñas pulsaciones dejando un dolor horrendo en él, se confundió y comenzó a sentir que perdía la realidad de las cosas, que estaba justo en alguna clase de ilusión o en una horrible pesadilla, pero no lo estaba, no, eso era la vida real.
Tomo sus cosas precipitado, lo único que podía pensar era en huir y eso haría, lo haría, nadie lo detenía, se dio la media vuelta y comenzó a caminar.
-Lo siento...yo no se...
Y corrió, todo lo que pudo hasta que dejo de escuchar su nombre siendo gritado por una voz ajena.
Y su corazón se acelero impaciente...
