Capitulo 10: Recuperación.
-ASHHH!- grito May con todas sus fuerzas, sus ojos comenzaban a derramar lagrimas, su corazón comenzó a presionar mas fuerte su pecho mientras latía cada vez mas rápido. Aquella escena fue demasiado para ella.
Gary seguía volando sobre su Pidgeot. Estaba con los ojos bien abiertos debido a lo que acababa de pasar. No esperaba que Ash pudiera ponerse en pie, mucho menos salvar la vida de May sacrificando su propia vida -Maldición, Ash- dijo Gary en voz baja –Arcanine explosión de fuego!- esto ultimo lo grito fuertemente con rabia y enojo hacia el comandante del equipo magma por haber herido gravemente a uno de sus mejores amigos.
-Como te atreves a atacar a mi hija y herir a un amigo- grito Norman, estaba furioso por los sucesos recientes, saco una pokebola y la lanzo fuertemente –sal Slaking, usa mega puño-.
Ambos pokemon cumplieron las ordenes y golpearon a los pokemon del equipo magma dejándolos fuera de combate, ambos ataques fueron demasiado fuertes ya que venia en ellos un sentimiento de venganza y odio.
-Señor, el objetivo ya esta en el helicóptero- dijo un miembro del equipo magma mientras se acercaba un helicóptero para recogerlos.
-Mightyena, Magmotar, regresen- dijo Tabitha sacando dos pokebolas. –bien, hora de irnos- decía mientras lanzo una pequeña esfera que al estallar libera un flash que dejo aturdidos a todos a su alrededor excepto a los del equipo magma que ya venían preparados para el uso de ese artefacto. En cuanto acabo el flash, Tabitha se encontraba en el helicóptero saliendo de ahí a toda velocidad, no hubo tiempo de que ni Gary ni Norman pudieran evitar el escape, aquella bomba los cogió por sorpresa a todos.
-Muéstrenmelo- Dijo Tabitha algo enojado con su escuadrón. Se habían tardado mas de lo esperado además de que habían enseñado su posición gracias a aquel destello que lanzaron sin intención. Si las cosas hubieran tardado mas, posiblemente no habría durado mucho contra esos dos entrenadores.
Llego un soldado encapuchado con el típico uniforme rojo del equipo magma. Este saco una bolsa que estaba amarrada a su cinturón -Aquí esta señor- metió la mano en la bolsa y de ahí saco una esfera azul (un tanto oscura) en el que si observabas bien, podrías ver el mar y sus olas chocando fuertemente entre si.
-Muy bien- Tabitha continuaba viendo la esfera detalladamente –Hora de reunirnos con Maxie, avísenle que tenemos el objetivo-.
-Si señor- afirmo el piloto mientras aumentaba la velocidad para llegar lo antes posible.
Mientras tanto, en el campo de batalla.
Todos se encontraban algo aturdidos por aquel flash, sin embargo ya todos comenzaban a ponerse de pie lentamente. Todos menos uno. Todos menos un chico al que no solo fue derrotado brutalmente en batalla sino que fue herido varias veces hasta el punto en el que no podía mantenerse en pie y además, había logrado hacer un ultimo esfuerzo para salvar la vida de una de sus mas queridas amigas. Era un milagro que se pudiera mover ¿Cómo es que obtuvo esa energía para salvar a la chica?.
-Ohhh no…- Dijo Brock mientras volvía a observar el cuerpo de Ash -Rápido, hay que ayudar a Ash- dijo mientras salía corriendo a ayudar a su amigo.
-No puede ser… Ash!- dijo Dawn corriendo a toda velocidad por ver a su amigo y ayudarlo. Todo parecía acabado para el pero ella aun tenia la esperanza de que siguiera con vida, aun tenia una débil esperanza en su corazón.
Max y Norman fueron primero por Pikachu y Buizel ya que, al igual que Ash, se encontraban gravemente heridos. También requerían atención. -Pobres- dijo Max mientras los cargaba lentamente para después ir junto a Ash.
Gary descendió unos cuantos metros y luego salto de su Pidgeot para ir a ver a Ash -Debemos llevarlo al Hospital lo mas pronto posible- dijo Gary mientras veía al chico. Comenzó a tomar su pulso en el cuello. Le sorprendió mucho lo que estaba notando, Ash aun tenia un diminuto pulso, un pulso que no era eficiente para la vida, sin embargo esto le dio esperanzas a el investigador pokemon.–Rápido, súbanlo al lomo de Arcanine, yo iré con el lo mas pronto posible y los esperare allá, no hay tiempo que perder. Vamos Arcanine!-
-Ash…..- May seguía en el piso tal y como estaba antes, aun estaba paralizada al ver a Ash en ese estado. Nunca imagino en verlo de ese modo. Ya lo había visto mal antes, pero no como ahora, ahora era completamente diferente. Fue horrible. Ya no salían lagrimas de sus ojos, no habían lagrimas que llorar. Había estado llorando tanto los últimos días que ya no había mas que llorar.
-Hija, ¿te encuentras bien?- Norman se acerco a May para ver como estaba, tenia unos cuantos rasguños pero la herida mas profunda estaba en el interior de su cuerpo.
-Ash…..- May volvió a decir aquel nombre, era lo único que decía ya. Seguía con la mirada perdida justo en el lugar en el que el disparo había golpeado a Ash, parecía como si estuviera viviendo otra vez ese momento. Aquel suceso pasaba por su mente una y otra vez sin parar.
-Ash…..- continuo May aun paralizada, haciendo caso omiso de lo que le pregunto su padre. Unos segundos después, comenzó a caer lentamente hasta ser detenido por los brazos de su padre.
May se había desmayado. Todo lo que paso hoy, Había sido demasiado para ella.
Cuando todos pudieron ponerse en pie completamente, fueron lo mas pronto posible al hospital para ver que decían los médicos de su amigo. Norman llevaba cargada a May en su espalda debido a que también requería atención y estaba inconsciente así que eso retraso un poco el paso de todos. Sin embargo eso no disminuyo sus deseos de llegar lo mas pronto al hospital. Todos estaban sumamente preocupados por Ash.
Lejos de Petalburgo, un pokemon volador se encontraba volando a toda velocidad hacia una especie de bosque. Ni siquiera prestaba atención a los pokemon que se cruzaban en su camino, ni los pueblos que pasaba por encima.
Finalmente el pokemon volador comenzó a cruzar un gran bosque, dirigiéndose hacia el centro de este. En donde se encontraba un gigantesco y viejo árbol.
Finalmente. Swellow llego al árbol y comenzó a adentrarse cada vez mas en el. En ese lugar se encontraban toda clase de pokemon, incluso pokemons muy antiguos. Todos observan la llegada de aquel pokemon que volaba a toda velocidad. Eso era muy raro. Swellow continuo volando en línea recta hacia el centro del árbol, esquivo ramas y raíces gigantes para poder llegar a su destino lo mas pronto posible. Era realmente un árbol gigantesco pero aquel pokemon no tuvo problemas para llegar, parecía como si el conociera perfectamente aquel lugar y por fin llegando sin problemas al corazón de el árbol.
Inspecciono un poco el lugar como si estuviera buscando algo y se centro en un pedazo de cristal color azul verdoso, masomenos transparente, permitiendo ver los colores de lo que había en su interior mas no su forma concreta, el cristal era de mediana altura y se encontraba, no en el centro de la cámara, mas bien a un lado de el lugar.
Al reconocer que aquel lugar era el que estaba buscando, se acerco lentamente al cristal y cuando estuvo lo suficientemente cerca, comenzó a brillar liberando una gran cantidad de energía a su alrededor que al mismo tiempo era absorbida por el cristal. Continuo así durante unas horas.
Aquel pokemon siguió liberando energía, no importaba que tan débil se encontraba ahora, tenia que seguir con su trabajo. Unas horas mas tarde el cristal comenzó a brillar, Swellow lo había logrado y había parado de expulsar energía, pasados unos minutos, el cristal brillo comenzó a desintegrarse lentamente dejando libre a su prisionero que yacía en su interior.
El sujeto que estaba aprisionado en ese cristal estaba con una rodilla flexionada mientras tenia los ojos cerrados. Aquel ser era un tanto peculiar, en su mayoría era de color azul a simple apariencia y con el pecho color amarillo.
El prisionero comenzó a ponerse de pie lentamente mientras sus musculos se acostumbraban de nuevo a su peso. Comenzó a abrir los ojos lentamente para que su visión fuera acomodándose a la luz. Era evidente que llevaba ya un buen tiempo dormido.
-¿Dónde estoy?- dijo girando la cabeza hacia ambos lados, algo confuso al principio pero luego reconoció ese lugar.
Al abrir los ojos completamente, giro su cabeza hacia aquel pokemon que lo libero y le dio fuerzas para seguir adelante.
-Ya entiendo. Fuiste tu quien me libero- dijo mientras observaba a el pokemon volador. Swellow comenzó a hablarle sobre lo sucedido últimamente y la razón por la que lo había liberado.
-Ya veo….. así que, finalmente inicio- el prisionero miraba detenidamente a el pokemon con sus ojos cafés llenos de determinación. Unos segundos después Asintió con la cabeza, demostrando que ya sabia cual era su misión y en un segundo salió corriendo a toda velocidad de el lugar en el que se encontraba.
Mientras tanto en el hospital.
Cuando Gary y Arcanine llegaron al hospital, llegaron a la sala de urgencias mientras gritaban por ayuda, varias enfermeras y un medico llegaron rápidamente mientras tomaban al muchacho y lo llevaban a una camilla, mientras tanto una enfermera le pedía a el investigador pokemon lo sucedido.
Al inicio, Ash se encontraba sumamente mal, sus signos vitales apenas podían sentirse, era un milagro que continuara vivo. Con el tiempo, Ash comenzó a estar mejor, sus signos vitales volvían a la normalidad y ya estaba un poco mas estable, aun continuaba recibiendo suero para recuperar la sangre que había perdido pero la buena noticia es que había mejorado.
Lo llevaron a un cuarto para hacerle mas tarde una revisión mientras le conectaban otra bolsa de suero y u electrocardiograma para medir sus signos vitales constantemente. Unas horas mas tarde, un grupo de personas llego muy agitados por la entrada.
-Necesito ayuda, tengo a una persona inconsciente- grito el mayor de el grupo mientras ponía a una chica que tenia en su espalda en una camilla para que un medico se la llevara a revisión.
Dawn se acerco a la caja de información -Disculpe, ¿puede decirme donde esta Ash Ketchum?. Debió llegar hace unas horas. Es de mediana estatura, pelo negro, gorra roja, chaleco negro con una raya amarilla, jeans, zapatos rojos….- Dawn estaba muy agitada por todo lo que había ocurrido últimamente.
-Esta bien, ya lo están revisando- dijo una persona a la derecha de Dawn.
-Gary, por favor dime que Ash esta bien- comento Max que había llegado a estar al lado de Dawn en ese momento.
-Aun lo están revisando- respondió Gary con una actitud seria mientras los demás comenzaban a acercarse –los médicos dicen que han mejorado un poco sus signos vitales, pero aun corre riesgo-
-Solo podemos esperar- Concluyo Norman mientras veía como se llevaban a su hija hacia un cuarto para que descansara.
Todos decidieron esperar en la sala de espera, atentos a que alguna enfermera saliera. El tiempo que estuvieron ahí parecían horas, todo era eterno. Finalmente una enfermera Joy salió a hablar con el grupo, supuso que ellos tenían alguna relación con el paciente ya que Gary, que había traído a Ash, se encontraba con ellos.
-¿Ustedes son amigos o parientes de ash Ketchum? –dijo la enfermera Joy dirigiéndose al gran grupo que llego con el.
-¿Cómo se encuentra?- pregunto dawn sentada en una silla aun preocupada.
-No puedo decirles que esta bien, pero puedo decirles que ya no corre el mismo riesgo a morir que corría cuando lo trajeron acá. Además, los pokemons que ustedes trajeron ya se encuentran mejor. Esta aun en vigilancia y en este momento están dormidos, pero estarán bien- dijo la enfermera aliviando la presión que se generaba en ese lugar –pronto les avisare cuando pueden ir a verlo-. Iba a darse la vuelta e irse pero sintió que algo la detenía.
-¿Y quien me avisara cuando puedo ir a verte mi corazoncito?- apareció Brock de rodillas justo en frente de la enfermera Joy con corazones en los ojos mientras sostenía su mano. Fue así durante unos segundos hasta que ocurrió lo que ya todos esperaban que iba a ocurrir.
-Algunas cosas nunca cambian- dijo Max mientras jalaba de la oreja a brock y lo arrastraba de nuevo a su asiento.
-¿por qué, Por que no me dejan ser feliz?- dijo Brock mientras era arrastrado por aquel niño con una actitud de derrota.
-Gracias enfermera, estaremos pendientes- dijo Norman cambiando el tema de conversación.
Todos se encontraban sentados en aquella sala a excepción de Gary que se encontraba recostado en una pared pensando en lo que había sucedido. Todo era muy confuso. ¿Qué hacia el equipo magma ahí?. ¿desde cuando se habían vuelto tan poderosos?, ¿qué era esa extraña luz?.
Mientras todos esperaban en la sala, Brock apareció desde el pasillo -ya le avise a la madre de ash lo que ocurrido. Creo que casi le da un ataque-.
-Espero que Ash este bien- dijo dawn algo preocupada mirando hacia el suelo.
-No se preocupes por Ash, el estará bien. Quiero decir… es Ash, el siempre sale de estas cosas- dijo Max. Parecía que con aquellas palabras trataba de convencerse mas a si mismo que a los demás.
-Se que Ash estará bien, la enfermera Joy dijo que necesita descanso y ya esta fuera de peligro- aclaro Norman para tratar de subir el animo de los demás.–lo que no entiendo es ¿qué hacia el equipo magma en ese lugar?- cambio el tema para hacer que todos dejaran de pensar en el estado de Ash.
-Estaban buscando algo- dijo Gary con la mirada perdida en el suelo -lo que quisiera saber es… ¿qué buscaban?-.
-Buena pregunta- dijo Brock –oye por cierto Gary, como es que llegaste a petalburgo, creí que estabas en una investigación en Shinnoh- refiriéndose al chico de cabello castaño.
-Así es, pero el profesor Birch me llamo para investigar sobre unos hallazgos relacionados con mi investigación en Shinnoh, así que me dirigí hacia allá y al llegar encontré a ash peleando con el equipo magma- dijo Gary explicándolo todo.
-¿Y crees que las reliquias que ibas a investigar con el profesor Birch son las mismas que estaban buscando el equipo magma? –pregunto Max.
-Tal vez- dijo Gary.
Mientras que todos se encontraban hablando en la sala de espera, Ash seguía inconsciente en la cama de hospital. Tenia un electrocardiograma conectado a su pecho tomando sus signos vitales, una bolsa que le administraba suero a través de una aguja que tenia en el brazo y varias vendas en el hombro, el pecho y la pierna.
Sueño de ash
Ash se encontraba ahora en un pueblo común y corriente, no era un lugar conocido hasta ahora por Ash, parecía alejado de la ciudad. Un lugar muy tranquilo. la gente era feliz en aquel pueblo. Cada persona hacia lo suyo, las personas salían a trabajar, los niños jugaban en los parques, los mas jóvenes entrenaban o tenían batallas cerca de ahí y los mas viejos se quedaban en una silla al frente de su casa viendo la vida pasar. La aldea era muy simple, tenia varios adornos y esculturas de pokemon a lo largo de sus caminos y pequeños puestos de comida en uno que otro parque. Todo era simplemente tranquilo y alegre.
-¿Qué es este lugar?- dijo Ash viendo a los alrededores tratando de recordar como es que había llegado a ese lugar. Mientras caminaba encontró el mismo ser que en estos momentos comenzaba a detestar debido a las fuertes pesadillas en las que aparecía. aquella silueta negra con ojos azules en la sombra de un árbol que le impedía al entrenador ver su verdadera identidad.
-Tu otra vez, ¿quién eres tu?- pregunto Ash. Pero aquella silueta no contesto, solo se quedo ahí.
-respóndeme- dijo Ash ahora un poco mas molesto, estaba cansado de el mismo juego una y otra vez. Luego aquella silueta comenzó a alejarse hacia una colina en la que se podría ver todo el pueblo, sin dudarlo, Ash lo siguió.
Ash comenzó a subir para poder ver mas claramente aquella sombra. Cuando llego a la cima apenas pudo ver una parte de la silueta, parecía como si tuviera los hombros envueltos en llamas o eso creyó, apenas pudo verlo unos segundos debido a que se formo un flash que lo cegó temporalmente.
Cuando pudo volver a ver claramente vio el cielo lleno de nubes negras y rojizas, hacia un lado habían tornados que arrasaban con bosques completos y hacia el otro se veían remolinos en la playa que destruían todo lo que se les acercara.
Ash no entendía que pasaba y cuando vio hacia donde se encontraba el pueblo no vio mas que caos y destrucción. Las casas estaban destruidas, dos se habían incendiado, las personas habían desaparecido, las esculturas y adornos que tenia la ciudad estaban destruidos, solo había caos.
Ash comenzó a ver hacia los alrededores -¿Dónde están todos?- Ahora se dirigió de una forma muy molesta hacia esa sombra que estaba a su derecha -¿qué le hiciste a este pueblo?- pregunto ash al aire, seguro de que la sombra lo estaba escuchando -¿por qué estas destruyendo todas estas ciudades?-.
En ese momento una oscuridad comenzó a salir de los lados de esa sombra hasta cubrirlo todo. Otra vez, todo volvió a ser oscuridad. Completamente oscuro.
En ese momento Ash despertó algo agitado, al observar su situación actual se dio cuenta de que estaba conectado a un electrocardiograma mientras que le administraban suero y tenia varias vendas en su cuerpo. No recordaba que había pasado, solo recordaba aquellos ataques que iban hacia May. Había sentido impotencia al no poder salvarla, salió un grito de desesperación de el y después por puro instinto el corrió hacia ella. No recordaba como había llegado a aquel hospital. En ese momento se podía ver que alguien se acercaba por la puerta.
-Ash!- Dawn al verlo derramo una pequeña lagrima de felicidad y de alivio, pensó que no lo volvería a ver jamás. -que bueno que despertaste-
-Si, nos diste un gran susto amigo- dijo Brock.
-Fue increíble lo que hiciste Ash, gracias por salvar a mi hermana- dijo Max.
-Gracias chicos… oigan, ¿dónde esta May?- pregunto Ash viendo a todo el grupo notando que faltaba solo ella.
-Esta descansando, se desmayo luego de que te llevamos al hospital- hablo Norman entrando de ultimo por la puerta de la habitación -Ash, estoy en deuda contigo, gracias por salvar a mi hija considérate miembro de nuestra familia ahora-
-Gracias chicos, y Gracias señor Norman- dijo tratando de levantarse pero aun le dolía la espalda y su brazo izquierdo. Al momento recordó que faltaba algo. – esperen ¿dónde esta pikachu?... ¿Qué paso con Buizel? - pregunto buscando sus pokemon.
-Pikachu y Buizel están siendo tratados en el centro pokemon. al igual que tu, solo necesitan descanso- dijo Gary mientras se hacia presente en la puerta -será mejor que no hagas mucho esfuerzo Ash, aun no te recuperas del todo- dijo el investigador pokemon mientras entraba a el cuarto.
-Gary, creo que nunca me había alegrado tanto de verte- dijo Ash -¿cómo es que llegaste?.
Gary le explico todo lo que paso y como llego allá.
-Ya veo, bueno gracias Gary, por todo. Supongo que me salvaste la vida jajajajaja.. ouch- dijo ash tratando de reír pero le dolía mucho el pecho como para hacer ese esfuerzo.
-Así es, salve tu vida solo para que volvieras a ponerla en peligro idiota.- le respondió Gary reprochando sus acciones.
-bueno, será mejor que descanses Ash- dijo brock –ahora que Dawn gano el listón de ciudad petalburgo, debemos ir hacia el siguiente concurso. Además Max quiere aprender mas acerca de los pokemon así que vendrá con nosotros.
-Excelente chicos, volvemos a viajar todos juntos- comento Ash, las buenas noticias no paraban de llegar.
-Bueno, deberíamos dejar que Ash descanse, lo mejor será irnos- Concluyo Gary mientras todos salían.
-Así es, es lo mejor- reafirmo Norman –Además, tengo que ir a ver como sigue May-.
Unas horas mas tarde, llego la noche y Ash estaba teniendo problemas para dormir, tenia miedo de volver a aquel sueño. Normalmente la mente era el único lugar en el que una persona se podía sentir completamente segura, en su caso, era su peor enemigo. Al final, el sueño lo venció y tal y como lo esperaba volvió al mismo sueño, se levanto rápidamente y pudo notar que había llegado el amanecer de el otro día. Se quedo mirando hacia el techo pensando en aquel sueño y en lo que le dijo Tabitha.
-No eres nadie muchacho-.
-Eres débil-
-Nunca podrás derrotarme con ese nivel-
En ese momento, se abrió la puerta lo que le permitió a Ash salir de sus pensamientos. Aun era muy temprano para que llegaran sus amigos. Pensó que seguramente era la enfermera así que solo cerro los ojos.
-Hola Ash- dijo la persona que acababa de entrar a la habitación, esa voz sorprendió a Ash, no esperaba encontrar a esa persona aquí y menos hoy.
Ash abrió los ojos y pudo confirmar la persona de quien se trataba –Hola May-.
