Siento muchísimo el retraso en la publicación del capitulo, pero la semana pasada perdí a mi mascota y no me sentía con fuerzas de seguir escribiendo, aparte de estar rebosada a exámenes todavía hasta Junio, mi tiempo esta dividido, aun así espero poder seguir publicando en periodos cortos, me alegra muchísimo cada vez que veo un nuevo review, en los próximos capítulos os contestare a todas una por una, y lo dicho, gracias por leer, aquí va la continuación, espero que os guste :)
-Tengo una idea profesora Mills, vamos a hacer que la noche sea menos insoportable
-¿Y cómo piensa hacer eso Swan?
-Sígame y lo descubrirá muy pronto
-No creo que sea buena idea, si alguien nos está viendo pueden pesar cosas que no son
-¿Ah sí?, ¿Cómo qué? Ante esa pregunta Regina se quedó sin respuesta, le habían ganado en su `propio juego, así que omitió la pregunta y le siguió la corriente
-No le importa dejar descuidada a su gran amiga Ruby
-Habló la que dice que no está celosa pena Regina omitió olímpicamente la puya de la rubia y le contestó
-¿Vamos ya? Espero que no me haga perder el tiempo y valga la
-Le aseguro que si es conmigo todo vale la pena
-Lo dudo mucho, por ahora ha demostrado todo lo contrario, pero vamos usted guía. Emma llevo a Regina dentro de la casa y la condujo hasta el subsuelo de la mansión, donde tenía una gran sala de cine en una habitación que pasaron de largo, para entrar por otra puerta , en la que había una gran barra americana que hacía las veces de lo que parecía ser la barra de un bar, que estaba situada justo enfrente de una gran piscina climatizada que tenía a su alrededor tumbonas y un gran jacuzzi, todo estaba iluminado con luces led de tonalidades suaves que cambiaban de color, y al fondo había una gran mesa rodeada de un sofá enorme y pequeños pufs individuales y cuando pensó que lo había visto todo , reparo que una esquina había un par de pequeños vestuarios.
-Exactamente de aquí ¿qué es lo que merece la pena Swan?
-Que puede ser usted misma, puede elegir lo que quiera hacer, si quiere que me valla me iré, si quiere meterse en la piscina, tengo todo lo necesario preparado para posibles invitados en los vestuarios, si quiere una copa la tendrá, le doy libertad profesora Mills y eso en cualquier sitio vale la pena
-¿Me estás diciendo que si te digo que te vayas y me dejes aquí sola lo harías?
-Si. Ante la repuesta de Emma, Regina consideró jugar un poco más con ella, pero en vez de eso decidió que la apetecía más seguir bebiendo, al fin y al cabo, realmente no lo estaba pasando mal esa noche y precisamente no era por la gran compañía de su amiga. Kathryn había desaparecido en cuanto divisó carne fresca, Emma, le sacaba sonrisas en los momentos menos esperados, era imposible no sentirse bien en su compañía, tenía ganas de relajarse y de dejarse llevar, le gustaría sacar de nuevo las fuerzas que la llevaron a besarla en el hotel, en ciertos momentos de esa noche se estaba llegando a preguntar si el error había sido besar a Emma o salir corriendo después, de todos modos eso ya no tenía importancia, ella había tomado una decisión y aunque su cuerpo y su corazón le decían pedían lo contrario, su razonamiento le decía que había tomado la decisión correcta. Al cabo de un rato de estar perdida en sus ensoñaciones, se dio cuenta de que no había vuelto a hablar, simplemente se había quedado parada enfrente de Emma, pero ella no había perdido el tiempo, y estaba de vuelta con un par de bebidas
-He ido a lo seguro y traigo un par de Gin-Tonic Bombay Shapire, esto nunca falla
-Acertaste señorita Swan, gracias
-No me las des… ven acompáñame a la zona de descanso
-¿Zona de descanso? No le pega ser tan fina Swan
-Y a usted no le pega estar pasando todo el rato de señorita Swan a Swan, me va a volver loca ¿podríamos tutearnos otra vez? Aunque solo sea esta noche por favor
-Estoy de acuerdo mientras que tenga claro que solo será esta noche, no quiero perder la cordialidad ni por medio de los emails ¿está de acuerdo con eso señorita Swan?
-Solo si me llama Emma, entonces si estaré de acuerdo.
-Perfecto.
-Dígalo
-¿Qué quieres que diga? Regina sabía exactamente lo que quería escuchar Emma, pero quería hacerla sufrir un poco más, le encantaba la mirada de cachorrito perdido que le estaba poniendo en esos momentos la rubia
-¿Me das mi bebida por favor?
-¿Solo la bebida?
-¿Qué más puede ofrecerme?
-Todo lo que pida
-Emma, la bebida por favor
-Marchando su Bombay mi reina, voy a cerrar la puerta con llave, para que nadie pueda entrar supongo que así estarás más cómoda
-¿Y si viene alguien no pensara peor de que esté cerrada a que simplemente nos vea aquí sentadas hablando?
-Pues no hecho la llave, a mí me da igual ¿prefieres que la deje abierta?
-Sí
-Pues abierta se queda, ahora venga vamos a ponernos cómodas y por cierto te toca elegir la música
-¿Es que siempre tiene que haber música?
-Por supuesto Regina, la música es vida, todo es mejor si hay música que la acompañe, así que dime ¿qué te apetece escuchar?
-¿Tienes algo de Nancy Sinatra?
-No te lo vas a creer pero sí, tengo una magia muy poderosa que me permite tener toda la música a mi alcance, y se llama spotify
-De que sirve el spotify si te cortan la música para meterte anuncios Emma
-Porque tengo una magia aun mayor, que se llama spotify Premium, has dado con un auténtico caballero, que lo tiene todo dispuesto para complacer a su reina
-¿Sabes cómo el caballero complacería de verdad a su reina?
-¿Cómo?
-Poniendo la música y manteniendo la boca libre de tonterías, ¿crees que será mucho pedir?
-Lo primero lo veo factible, lo segundo puede que cueste un poco más, pero la noche acaba de empezar ya veremos, venga vamos a pasarlo bien
-¿Te estas aburriendo ahora mismo conmigo Emma? Y la forma en la que pronuncio su nombre un poco más y acaba con la vida de la rubia, era injusto Regina parecía jugar con su autocontrol, se estaba mostrando todo lo sumisa que era capaz, pero ella no la conocía de verdad, no sabía de lo que era capaz, Regina creía que lo tenía todo bajo control pero nada más lejos de la realidad, si seguía provocándola de aquella manera no tardaría por explotar
-No diga que me aburra, solo que no veo la finalidad de estar de pie frente a ti sin hacer nada, vamos a sentarnos de una vez, que el sofá no come, te lo aseguro que los he probado ya
-¿si, lo has probado ya?, ¿tu sola?
-Esa pregunta es un poco personal, pero si de verdad quiere saberlo tendrá que aceptar mis reglas así como tú has impuesto mil reglas ya… Emma hizo una pequeña pausa de apenas unos segundos disfrutando de la cara que estaba poniendo Regina en esos momentos
-Esta es la cuestión ¿quieres saber cosas? acepto, pero jugando al yo nunca, o a verdad o atrevimiento, aunque personalmente, la noche acaba de empezar y si es valiente, prefiero jugar a los dos, pero claro, como dice el dicho perro ladrador poco mordedor, así que tú dirás Regina… ¿juegas?
Regina en ese momento estaba paralizada, le acaba de hacer una niñita jaque mate, estaba sin movimientos, nadie le ganaba nunca a su juego, bueno la verdad es que ni siquiera tenía adversarios nunca, pero esta cría, la había acorralado como ya estaba cogiendo por costumbre sin posibilidad de salir airosa sin perder gran parte de su dignidad, pero quizás podría utilizar su juego y volverlo en su contra, por algo era "la reina malvada", como ya tenía costumbre escuchar por los pasillos incluso en susurros de mano de algunos de sus compañeros, solo tenía que dejar que Emma creyera que llevaba el control que la tenía acorralada y en ese momento se la devolvería con su propia moneda, era perfecto y retorcido, como ella. Preparo su mejor sonrisa y le dijo valientemente
-Me parece bien Emma juguemos a ambos, empieza tu
Emma estaba orgullosa de sí misma, pensaba que había dejado a Regina contra las cuerdas y la tenía completamente a su merced, aunque una pequeña vocecilla en su cabeza le decía que su victoria había sido demasiado fácil que tenía que haber gato encerrado, pero las ganas de tener el control eran superior a ella y callaron rápidamente a la pequeña vocecilla que más bien le gritaba que Regina jamás se rendiría tan fácilmente y contestó altivamente
-Vale, empiezo con lo más sencillo, el yo nunca, supongo que sabrás como va, por si acaso te hago un repaso rápido de las reglas, yo por ejemplo digo yo nunca me he tirado en avión y si lo he hecho bebo, las mismas reglas para ti, si hay algo que hayas hecho tienes que beber, es fácil, ¿lo pillas?
-No soy tonta Emma claro que lo pillo, pero no pienso desperdiciar mi copa en pegarle pequeños sorbos, ya que jugamos lo hacemos en condiciones, ¿no tienes ningún licor que podamos usar como chupitos? Emma con ese comentario comenzó a intuir lo que ya le decía su cabeza, que algo no andaba bien con Regina, pero era gratificante sentir que la morena se estaba dejando llevar, que pensaba que ya soportaría la tormenta si es que llegaba así que se dirigió alegremente a su mini bar y le empezó a gritar de todos los licores que tenía que por cierto eran muchísimos, pero Regina escogió uno que tenía ganas de probar del que siempre hablaba Kathryn cada vez que volvía de alguna de sus noches locas "Jägermeister", así que Emma volvió a su sitio toda sonrisas, con el mencionado licor y dos vasos de chupitos
-Como ya te, esta noche tengo todo lo que puedas pedir, ahora que ya lo tenemos todo listo ¿empezamos?
-Sí, pero falta una última cosa, ahora sí quiero que cierres la puerta con llave, verme rodeada de alcohol no es la mejor manera en la que quiero que me descubra algún alumno El pecho de Emma se encendió con ese comentario, quería de verdad cerrar la puerta por los motivos razonados o con eso llevaba segundas intenciones?, las esperanzas que tenía en que aquella noche pasara algo estaban volviendo a salir a la luz y con más fuerzas que nunca, tenía todo lo que podía pedir, intimidad, alcohol y una Regina que parecía más dispuesta y menos cohibida que la noche anterior, además no había podido dejar de notar que le dedicaba unas miradas cargadas de fuerza y de algo que todavía no podía descifrar, ¿sería deseo? O por lo menos eso es lo que Emma quería pensar, así que sin mediar palabra se levantó quizás con más energía de la necesario y se apresuró a ir hacia la puerta y cerrarla, volviendo con una clara sonrisa de victoria en el rostro, justo la clase de sonrisa que quería ver Regina, le había dado la vuelta a la tortilla y ni siquiera habían empezado a jugar todavía, desde luego a ella parecía que no había quien le ganase, aun así mostro su mejor cara de indiferencia de cara a Emma y siguió adelante con ese pequeño juego.
-Bien ya parece que esta todo ¿preparada Regina?
-Pues ahora que lo pienso no, no he avisado a Kathryn de nada y me he dejado el bolso en tu habitación, si me busca no va a saber dónde estoy, ¿debería ir a por el bolso no crees? A esas alturas Emma ya tenía claro que estaba jugando con ella, dos interrupciones podían ser casualidad, pero esa tercera no colaba, no había pensado en todo el rato en su amiga y ¿justo se acuerda en ese momento? Nanai en esa no caía, no señora, se la iba a devolver de una de las maneras que por lo que Regina le había dejado entrever le molestaba
-Tienes razón pero no necesitamos tu móvil, da la casualidad que la primera vez que conocí a Kathryn ya me dio su número de teléfono por lo que pudiera pasar, es muy muy apañada tu amiga, pero eso ya lo sabias ¿no? Le avisamos desde el mío y listo, así aprovecho yo también y le escribo a Ruby que me fui sin despedirme y conociéndola un poco tiene que estar echándome de menos. Regina ante la sola mención de su otra alumna le cambió el rostro completamente, sus ojos se ensombrecieron y su sonrisa altiva desapareció casi por completo, cambiando hasta la postura de su cuerpo a una más tensa, en defensa, parece que la rubia había sabido devolvérsela con un golpe que casi la deja K.O, así que su gran amiguita la estaría echando de menos, pues más razón para entretener a Emma el mayor tiempo posible, esa maldita niñata de ojos azules y grandes curvas, no dudaba que tenía cualidades que ofrecerle a la rubia, aunque solo fueran de manera física, porque veía casi imposible que intelectualmente pudiera ofrecer demasiado, solo había que ver su comportamiento en clase, siempre estaba embobaba, si es que seguramente ni supiera contar dos más dos y ese hecho le molestaba aún más si Emma se fijaba en ella, como podía fijarse también en un ser tan estúpido como lo parecía ser la señorita Ruby, pero dejo aparte todas las emociones que le estaban llegando en ese momento y se concentró en contestar a Emma
-En ese casó escriba primero a Ruby no vaya a ser que se muera sin su presencia y no tengo ganas de dar explicaciones el lunes de porque estaba en una fiesta donde tal suceso trágico ocurrió, Kathryn puede esperar unos segundo mas
-Tarde acabo de avisar a Kathryn, le he dicho que el ambiente arriba te estaba empezando a agobiar y yo te he pedido un taxi para ir a tu casa, porque no te encontrabas en condiciones para conducir, en cuanto a mi desaparición les voy a decir a ambas que el coctel de Ruby ha sido demasiado para mi organismo y he dejado a Ruby encargada de todo, que terminen la fiesta cuando quieran de todas maneras he preparado habitaciones para todo aquel que quiera quedarse, así que Regina no hay más posibles interrupciones, ¿comenzamos a jugar ya?
-Desde luego tu velocidad de pensamiento y reacción es rápida Emma, puede que te haya subestimado un poco pero no he dicho la última palabra, ahora quiero empezar yo ¿puedo?
-Adelante
-Yo nunca he tenido ganas de besar a alguien en esta habitación Regina empezaba fuerte, ponía toda la carne en el asador, pero se iba a vengar de lo que le había hecho sentir con la sola mención de Ruby quizás la pregunta parecía demasiado rápida, pero había conseguido el efecto deseado en Emma la veía toda sonriente dirigiendo el chupito hacía su boca mientras que la miraba fijamente a los ojos, Regina también se llevó el suyo a sus labios y de un trago sin apartar la mirada se bebió todo el líquido amargo, dejando que su sabor invadiera su boca, se relamió el labio y espero la pregunta de la rubia
-Yo nunca he tenido sexo en una piscina climatizada Pero esta vez fue solo Emma quien bebió, mientras que Regina notaba algo encenderse dentro de ella, la sola mención de la palabra sexo, le hacía pensar en todo lo que le gustaría hacer con Emma, aunque no tenía experiencia previa en cuestión de mujeres, es como si su imaginación le mostrara el camino de placer que podía dejar marcado en el cuerpo de Emma, ya estaba pensando que no había sido buena idea del todo seguir el juego de la rubia, llevaban solo dos preguntas y ya estaba perdiendo lo poco que le quedaba de cordura, ¿cuánto rato podría aguantar así? Pero tenía una pregunta interior que tenía ganas de resolver, así que se mordió el labio de forma teatral se apresuró a formularla
-Yo nunca me he acostado con un hombre Y sin mirar siquiera a Emma se volvió a llevar el vaso a sus labios, con una mirada de autosuficiencia aunque para su sorpresa la rubia también lo hizo, ¿así que también le gustaban los hombres? Eso significaba que también iba a tener un problema de tolerancia con la cercanía de Killian hacía ella, desde luego tenía que reconocer que todas las personas que se fijaban en Emma eran muy atractivas, no sabía que pensar de ello, su postura posesiva se le estaba haciendo cada vez más y más evidente, sabía que era como el perro del hortelano que ni come ni deja comer, pero no podía evitarlo, apretó los dientes fuertemente espantando esos pensamientos y esperó a que la rubia pensara en la próxima pregunta.
-Yo nunca he sentido atracción inmediata por una persona Y Emma volvió a beber directamente, sin pensarlo por un momento, Regina tuvo en cambio que recapacitar unos instantes, antes de llevarse el vaso a la boca, sabía que lo que la sensación que le trasmitía Emma la había sentido desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron, si todo fuera más fácil, ahora mismo no estaría perdiendo el tiempo con aquel estúpido juego, ahora mismo estarían en su habitación devorándose la una a la otra, sin control ninguno, pero la realidad no era así, en la realidad tenía que aguantar las ganas y conformarse con ese juego que no era tan sutil.
-Regina creo que es la hora a cambiar de juego por verdad o a atrevimiento, ¿estás de acuerdo?
-Sí, pero ahora empiezas tu
-Me parece bien… que va a ser Regina, ¿verdad o atrevimiento?
-Atrevimiento Y en ese momento Emma supo que tenía que aprovechar ese atrevimiento a toda costa, quizás no disfrutara de otra oportunidad así, tenía claro lo que quería decirle, pero se arriesgaba a mucho con aquello que rondaba su cabeza, quizás Regina al escuchar sus palabras decidiera terminar con todo el juego e irse sin mirar atrás, pero quizás también decidiera seguir y eso podría dar resultados muy muy dispares, así que reunión todo el valor de cada célula de su cuerpo y cogiendo aire, soltó con una sonrisa
-Te reto a que me beses
