Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD


Holaaaaa, siiii reviii, jajajajaja sé lo que dije en el capitulo pasado y en verdad lo siento, demasiada escuela, demasiados fics, jajajajaja pero bueno, por lo menos este capi es mas largo que el anterior... disfrutenlo!!!


Adalo miraba ensimismado el empañado cristal que tenía enfrente, no sabía con exactitud de donde había aparecido, solo sabía que a través de él podía ver lo que pasaba…

--El sacrificio fue un éxito

--Lo sé Chronos, lo sé --murmuró soltando un leve suspiro

Sirius acababa de llegar a San Mungo y no terminaba de discutir con la recepcionista cuando Kerry se sentó mirando a su alrededor, extrañado preguntó por la playa, Sirius lo miró incrédulo, le palpó la frente asegurándose de que no tuviera fiebre, pero el chico tenía buena temperatura, ya no estaba azul y respiraba normal. A pesar de que aseguró sentirse perfectamente, Sirius lo llevó con un medimago, y hasta que después de dos horas de recitar lo que había visto en el piso del hotel y que el mago le asegurara que Kerry no tenía nada, fue que Sirius aceptó volver y continuar con sus vacaciones, aunque no se miraba muy convencido.

Por la repentina recaída del pelirrojo, la broma para Snape se había retrasado, pero Sahily estaba extrañamente impaciente, ninguno de los chicos habría pensado que era hija de Snape, para empezar era hermosa, tenía un carácter… diferente podrían decirlo, pero era simpática, la sangre bromista corría por sus venas y los merodeadores estaban seguros de que Severus Snape no había sido bromista y simpático tampoco era, y para terminar… simplemente era imposible que una mujer hermosa, (porque para que la chica fuera así, la madre debía ser linda), pudiera fijarse en quejicus… eso ninguno que perteneciera a un tiempo diferente al futuro de esa época, podía concebirlo…

Pero dos noches después, la reunión antes de una buena broma era presidida por Kerry que parecía con bastante experiencia ante la crítica y hasta cierto grado desaprobadora mirada de Lily, quien se veía desamparada sin el apoyo de Hermione, aunque no era exactamente que le desagradara ver a esos chicos así, también se sentía reconfortante el ver que Harry no se encerraba por su muerte, estaba segura de que sin amigos y personas como los que lo rodeaban, el chico no sería el mismo, y se alegró de eso.

-- ¿Estás seguro de que te sientes bien? --preguntó Lily saliendo de sus pensamientos, Kerry le sonrió justo igual que como lo hacía James en ese momento, Lily cerró los ojos un par de segundos y después miró a Harry y a Kelly… sonreían igual, sin embargo Keren no, ella se miraba preocupada por su hermano y Lily estaba segura de que esa chica sabía algo, pero no pudo seguir pensando pues todos salían de la habitación y después de desearse suerte tomaron caminos diferentes…

Sirius salió del baño con una toalla a la cintura y el cabello goteando sobre su torso, Sam que arropaba a Lyla quien se acababa de quedar dormida, le sonrió, se miraba cansada

-- ¿Qué tiene mi hermosa vampiresa? --preguntó en un susurro tomándola por la cintura, Sam cerró los ojos y se recargó en su esposo, él lentamente la giró y la abrazó

--Los extraño Sirius

--Sam, yo también los extraño, pero debemos seguir --dijo mirando a la niña que dormía tranquilamente en la cunita --por ella, por… Harry… el chico ya ha sufrido suficiente como para que nosotros no le ayudemos --murmuró besándole el cuello, ella sonrió dejándose llevar… la toalla de Sirius cayó mientras la ropa de Sam empezaba a aflojarse y segundos después terminaba junto con la toalla de él…

Más sin embargo no terminaban de acomodarse en la cama cuando el potente chillido de Lyla hizo bufar y mascullar ahogadas maldiciones en la almohada a Sirius, Sam lo besó, tomó su bata y se levantó de forma provocadora, lanzó una ligera carcajada al escuchar renegar a Sirius

-- ¿Extrañas a mamá, verdad? --preguntó arrullando en sus brazos a la bebé --no te enojes tío Sirius --sonrió Sam sentándose en la cama y moviendo una manita de la niña hacia Sirius, él hizo un mohín --extraño a mamá, no te enojes

Cuando Sirius daba su brazo a torcer y comenzaba a hacerle mimos a Lyla, llamaban a la puerta, le dio un beso a cada mujer y sonriente fue a abrir, Sam le lanzó una sábana para que se cubriera…

--Tiene el letrero de no molestar --saludó serio mirando al gerente del hotel, el calvo sujeto dio un paso a la derecha, Sirius miró con una ceja alzada a los adolescentes llenos de espuma, le puso atención al hombre… estaba totalmente empapado y lleno de espuma, después miró intrigado a su hija, ella le sonrió

-- ¿Vienen con usted? --más que pregunta sonó a afirmación y una de alguien furioso, Sirius asintió más serio de lo normal, se apartó para que los chicos entraran e intentó cerrar la puerta, pero el gerente lo detuvo e invitó a hablar, algo que el animago hizo, no sin antes mascullar disgustado

--Definitivamente no preguntaré --dijo Samantha preparando el biberón para Lyla, Harry sonrió y se acercó a tomar a su hermanita -- ¿le quieres dar de cenar? --no esperó respuesta y le puso el biberón en la mano al chico y revisó detenidamente la apariencia de Astrit, Sam, Lily y JC, negó lentamente y volvió a la cama

Diez minutos después, Samantha ya había secado con un sencillo hechizo las ropas de los chicos y se había puesto su pijama, Sirius por fin entró aún con su sábana a la cintura, fue directo al baño, Samantha sonrió para sus adentros, tomó de los brazos de Harry a la bebé y la llevó a la cuna con una suave canción, Sirius salió vestido y señaló fieramente la cama…

--Jamás pensé ver a Snivellus en un hotel muggle --murmuró James cerrando con sumo cuidado la puerta de una habitación que distaba mucho de ser la suya

Él, Padfoot, Moony, Kerry y Sahily se encaminaron por el pasillo, ninguno podía ocultar la sonrisa de satisfacción, siguieron en silencio hasta su habitación; al llegar sonrieron abiertamente y se pusieron a comentar con el resto de chicos sobre su pequeña broma, sobre su pequeña y perfecta venganza contra Snape, aunque les preocupaba que la primer avanzadilla no llegara aún, se suponía que debían ser los primeros

--Quizá cayeron en acción --comentó pensativo Kelly

-- ¿Los habrás atrapado? --preguntó Keren empezando a preocuparse

--Pues si lo hicieron, terminaron con su misión antes, los cristales empiezan a formar una imagen --interrumpió Sahily señalando el centro de la habitación --y ahí va Johan…

Un lobo castaño caminaba lentamente, se quedaba quieto cada minuto aguzando el oído y volvía a avanzar, de vez en cuando se pegaba al piso como un gato a punto de cazar, la puerta de la que James y compañía habían salido anteriormente, se abrió y la puerta de su habitación también lo hacía, Hermy que estaba sobre la cama arrojó un edredón sobre los cristales, Kelly arrojó el tablero de un juego de mesa, repartió billetes, puso figurillas sobre las casillas y todos empezaron una falsa pelea contra la tiranía de James que demás está decir no entendía nada…

-- ¡Todos, a sus habitaciones, ahora! --gritó Sirius señalando tras él, Harry y JC lo rodearon y fueron hasta una cama -- ¿A dónde crees que vas Jean Carlo?

--Yo… bueno… --tartamudeó el chico al escuchar su nombre completo de labios de Sirius

-- Afuera --siseó -- ¡a dormir! --ordenó cerrando la puerta

Los chicos que se disponían a ponerse el pijama, corrieron hacia la puerta al escuchar tremendo escándalo seguido por el grito de Sirius, la puerta se abrió rápidamente y se volvió a cerrar con Johan recargado en ella…

-- ¡Lo siento, en verdad Sirius, perdón! --gritaba el chico intentando que la puerta no se abriera -- ¡no era mi intención, lo siento!

-- ¡Mañana me conocerás Lupin! --gruñó Sirius, Johan respiró tranquilo

--Se le atravesó a un lobo --sonrió el chico

Por la mañana, todos estuvieron temprano en el lobby para salir del hotel, Samantha se rehusaba a comer en el restaurante de ese lugar, nadie quiso preguntar la razón y siguieron a los Black…

-- Le di un susto de muerte

--No vimos nada --se quejó Sahily --Sirius entró justo cuando llegabas a la puerta de mi padre y Hermy arrojó un edredón sobre los cristales

--Si tan solo lo hubieran visto, vestido de colegiala, sus piernas peludas y flacas, sus rodillas se tocaban, estaba rojo de rabia, mascullaba algo parecido a Potter, luego el susto, empezó a correr por toda la habitación lanzándome hechizos… --Johan se interrumpió y empezó a reír a carcajadas tan altas que Sirius y Samantha interrumpieron su charla varios metros adelante y se giraron, el chico se recargaba en JC riendo divertido, minutos después, se sentó en el piso, pero terminó acostado retorciéndose de risa provocada por una broma que solo él había visto, algo que por supuesto a ninguno de los chicos agradaba

--Como sigas haciendo eso te voy a patear --masculló Kerry cruzado de brazos

--Ya, ya… que carácter Weasley te cargas

-- ¡Oye! --reclamó Hermy

--Bien, Weasley y Potter, linda combinación… jajajaja --Johan se puso de pie de un brinco y corrió hacia Sirius, con Hermy y los trillizos intentando darle caza

-- ¡Ya, parecen niños! --se quejó Samantha con los cinco chicos corriendo alrededor de ella

--Ahí está bien para desayunar, vamos --anunció Sirius sonriendo -- ¿Dónde está Harry? --preguntó una vez que hubieron estado sentados, Keren se puso de pie rápidamente y miró hacia todas partes, Sirius con ojos críticos recorría cada rincón del lugar --Kelly ve a ver si está en el baño por favor, no le pudo pasar nada, esperen aquí, desayunen y no se muevan --pidió mirando a todos, cuando se cercioró de que solo le faltaba su ahijado, y que Kelly regresara asegurando que solo había un anciano bastante pervertido en el baño, Sirius corrió fuera del restaurante

Tras horas de búsqueda, Sirius volvió agotado y extremadamente preocupado, en el hotel ya lo habían buscado todos, incluso habían llamado al profesor Dumbledore, Remus había olvidado el cansancio de la luna llena y Daniel los malestares de su avanzado embarazo para también buscar a Harry, la orden del fénix ponía en marcha todas las estrategias que se les ocurrían… Harry Potter no podía haber desaparecido…

Pero el profesor Dumbledore no había acudido al llamado, él estaba más interesado en una plática con el Dios del tiempo y un joven que quizá ya no debería serlo, los tres sentados a una gran mesa triangular, uno en cada extremo, tras el anciano profesor dos siluetas envueltas en capas miraban todo casi con terror, pero el viejo se mantenía con una radiante sonrisa, "aquí podré hacer más", había dicho para tranquilizarlos, pero se rehusaban, no podían cambiar algo que ya no les pertenecía, algo que había dejado de ser suyo hacía tanto tiempo, "por eso mismo, yo puedo decidir", con toda la tranquilidad inimaginable les había contestado cuando se atrevieron a exponer ese concepto, "yo ya estoy viejo, no dejo nada fuera de su lugar, además recuerden que hay cosas peores que la muerte, y ella es solo el principio de un viaje fantástico, ustedes ya lo recorrieron, ahora déjenme a mí hacerlo", habían intentado refutar, negarse, pero simplemente, sus opiniones habían sido pasadas por alto…

Ya el sol se ocultaba y Harry seguía desaparecido, Sirius estaba que se tiraba del cabello de la desesperación, los chicos se habían separado y de nuevo barrían el hotel en busca de Harry, quizá había regresado…

--Entremos ahí --sugirió Kerry mirando el bar

--No creo que esté ahí --replicó James

-- ¿Crees que la muerte de sus padres en realidad no le afectó? --murmuró triste Kerry --lo he visto bebiendo algunas noches en el jardín del colegio, al principio intentó ocultármelo, pero por fin se dio cuenta de que ya no soy un niñito que se dejaría impresionar por unas copas de alcohol, sin embargo, no me deja beber a mí

Era obvio que hablaba de su padre, del Harry Potter de su época, pero James sintió un ligero grado de coraje, no le agradaba en nada que su hijo se refugiara en el alcohol, aunque hubieran muerto… entraron al pequeño, pero elegante bar, Kerry respiró hondo y señaló al fondo en la barra donde efectivamente estaba Harry recostado sobre un vaso y con una botella por un lado, rápidamente fueron hasta él, pagaron la cuenta y después de que Kelly, Padfoot y Moony lograran que James dejara de insultar al barman fueron hasta el ascensor, debían dejar a Harry en su habitación, cambiarlo y quizá ponerle alguna loción y meterle a la boca una menta para que Sirius no se enterara de que había bebido y solo lo regañara por haberse desaparecido.

El ascensor paró en el piso 19, uno más y estarían a salvo, intentaron ponerse frente a Harry que prácticamente dormía recargado en James, pero Remus ya lo había visto, al principio perdió el color al verlo sostenido por los chicos, pero su desarrollado olfato lo hizo darse cuenta de la verdad, negó con la cabeza, bastante serio, los chicos le pasaron el brazo de Harry por los hombros y él lo agarró de la cintura

--Busquen a Sirius, está histérico --ordenó en un susurro, Kelly y Moony salieron corriendo -- ¿Dónde estaba? --preguntó cuando el elevador se movía de nuevo

--En… --balbuceó Kerry no muy seguro de delatar a su padre

--El alcohol bien se puede oler a metros

--Podría ser de curación --comentó padfoot

--Sabes que no --repuso Remus

--En el bar del hotel --murmuró James, se miraba claramente molesto

Cuando llegaron a la habitación, Remus con un simple movimiento de varita le puso pijama a Harry, quien seguía dormido como un tronco, después se sentaron en las camas en espera de que llegaron los demás, los primeros en llegar fueron las chicas, que se ahogaron al entrar y respirar el alcohol, Sirius al entrar se quedó congelado en el marco de la puerta, un excelente color carmín empezaba a cubrirlo, sacó bruscamente su varita y la agitó, Harry abrió los ojos y miró primero el techo, después cada una de las caras preocupadas a su alrededor, al final se topó frente a él, la cara furiosa de su padrino…

--Fuera --siseó Sirius, no lo tuvo que repetir, la habitación quedó con ellos dos en menos de un segundo

En cuanto la puerta se cerró, todos se encogieron con el grito de Sirius

--Creo que no se va a poder sentar en un buen rato --comentó Samantha con Lyla en brazos --y bien merecido que se lo tiene¿verdad que sí Lyla?, sí tu hermano es un desobediente

-- ¿Desobediente¿Harry?, eso si no lo puedo creer

Dijo interesada una voz que todos conocían, pero no era posible, no podía ser, más de alguno se lastimó el cuello al girar hacia esa voz masculina, la pequeña Lyla empezó a retorcerse en brazos de Samantha, acaso¿sería posible que la niña la reconociera¿sería posible que fuera quien creían?

--La muerte de tus padres --siseó Sirius, Harry estaba sentado en su cama, miraba interesado el ir y venir de los pies de su padrino -- ¿y por eso te me desapareces en esa forma¡por Merlín, Harry, pensé que te había pasado algo!, si querías beber alcohol me pudiste haber dicho y te habría acompañado --Harry levantó la vista totalmente anonadado

--Pero mira que padrino tan considerado --ironizaron desde la puerta, Sirius se giró de un brinco, Harry se puso de pie y miró hacía ahí

--Pe… pe… --Sirius empezó a balbucear, Harry miraba sin creerlo

En la puerta, una pelirroja muy seria los miraba, junto a ella un hombre muy parecido a Harry

--Explicaciones después, y ya veo que puedo morir tranquila con un tutor como tú para mi hijo

--Mamá --balbuceó Harry atónito

--Fuera Black, que tengo mucho que aclarar con este jovencito --Lily se acercó a un petrificado Sirius Black y lo sacó a empujones, James le sonrió a su amigo terminándolo de sacar, le guiñó el ojo cuando cerraba la puerta…

Los compañeros de habitación de Harry, tuvieron que acomodarse en la otra habitación con el resto de los chicos, los gritos de Lily complementados con los comentarios de James se podían escuchar claramente en el pasillo, donde todos permanecieron algunas horas con la esperanza de que salieran, pero no fue así.

--Vaya Lily, creo que eres la única que podría revivir y antes de besar y abrazar a tu hijo lo castigarías --murmuró James, Lily lo ignoró y le cerró la puerta de su habitación

A la mañana siguiente, se reunieron en el lobby para decidir a donde irían a desayunar, pero los tres Potter no bajaron ni por asomo, James temía que su psicópata esposa hubiera matado a su hijo, aunque claro que dicho comentario se lo guardó muy bien, que si salía de su boca Lily era capaz de desmembrarlo lentamente. Para la comida, si se reunieron todos, los chicos al ver a Harry lo miraron detenidamente como temiendo que algún miembro del cuerpo no estuviera en su lugar o le faltara

--Son mis padres, no caníbales hambrientos --sonrió Harry adivinándoles el pensamiento

--Supongo que han de querer algún tipo de explicación --comentó James siendo el primero en empezar a comer

--Bueno, pues… en pocas palabras --murmuró Lily mirando a la pequeña que dormía en un porta-bebé sobre una silla junto a ella --el profesor Dumbledore… --cerró los ojos mientras algunas lágrimas bajaban por sus mejillas, Harry hizo una mueca indescifrable y se concentró en sus fideos, él ya conocía esa historia

--... intercambió su vida por la nuestra y…

--...nos envió aquí, dijo que él ya había vivido mucho tiempo, que se le presentaba una oportunidad enorme, que de haberse aparecido cuando Harry era pequeño, también habría tomado, dijo que debíamos cuidar de nuestra familia --terminó de explicar Lily, todos la miraron sin comprender completamente, Harry miró a su madre, anoche también había interrumpido a su padre en ese mismo pedazo, pero ahora había notado un vistazo hacia uno de los trillizos, pero no sabía exactamente hacia cual

--...dijo que no le lloráramos, que disfrutáramos de la vida

Pero a pesar de saber que al profesor Dumbledore no le gustaría verlos llorando por él, lo hicieron, les fue imposible no llorar, ahora los trillizos sabían como había muerto el profesor, pero… en su época sus abuelos no habían revivido, al menos que murieran antes de que ellos nacieran, aunque… aunque su padre les había dicho que habían muerto cuando él tenía 16 años, intercambiaron una sola mirada que al instante descifraron, Keren argumentó tener nauseas y corrió al baño, Kerry y Kelly simplemente dijeron tener que orinar…

--No es posible, esto no pasa así --murmuró Kerry frente a los baños

--Es cierto, quizá debamos ir a la sala de los menesteres y poder hablar con papá --dijo Kelly

--Sí, creo que será lo mejor… pero Kerry¿Qué le vamos a decir?

--Sí, sobre tú sabes… --dijo Kelly mirando a su hermano

--No sé, no lo sé, pero algo debemos inventarle¿no?

--Saben bien que no podemos irnos así de fácil --intervino Kelly

-- ¿Pero es que tenías que comerte esa bendita manzana, verdad?

--Tenía hambre --se excusó alzado de hombros Kerry

--Siempre tienes hambre Kerry, siempre

--No es verdad, el que siempre tiene hambre es Kelly

--Pero eso no importa, tú te comiste esa manzana, tú tienes esa maldición, tú necesitas de la sangre de toda la familia para vivir, tú… ¿no habría sido más fácil pedirle un poco de sangre y ya?

--Oh Kelly --murmuró Keren desesperada --si ese fuera todo nuestro problema… ahora Kerry empeora con cada minuto, tiene esa maldita herida que no termina de cerrar, vinimos con Johan, Sahily y Hermy, además de que creo que también por nuestra culpa están aquí los merodeadores y sus novias, ya intentamos el hechizo y simplemente hace puf --remarcó la ultima palabra con una graciosa explosión simulada por sus manos, rodó los ojos y miró a sus hermanos --nuestros abuelos no debían revivir, creo que papá ya no beberá ni en navidad…

--Aceptémoslo hermanos, todos nos salió mal --sonrió Kerry

--Desde esa manzana --sonrió Kelly

--Desde que escapamos de ese castigo con Filch… --les sonrió Keren

--...y decidimos pasear en Hogsmade --recordó Kelly

--... me dio hambre y vimos a esa linda y simpática viejecita --terminó Kerry con una sonrisa de resignación

--Yo creo que la culpa de todo la tuvo James Potter --Kerry y Keren miraron a su hermano --por ser merodeador y pasarle esos genes a papá que después él nos pasó

--De acuerdo --corearon los otros dos con un asentimiento de cabeza, volvieron a sonreír y regresaron a la mesa

--Estuvimos pensando anoche --decía Lily cuando los trillizos volvían a su lugar

-- ¿Pero es que hicieron algo más que castigar al pobre chico? --ironizó Sirius recuperando su carácter risueño y despreocupado, ahora que tenía de nuevo a sus amigos

--Porque tú seas incapaz de castigarlo por su educación, no significa que…

--Vamos Lily…no empiecen a pelear --James la abrazó, ella suspiró y miró a todos

--Bueno, como sea… pensamos en que podríamos pasar aquí unos días y antes de navidad regresar a casa a pasar una blanca navidad, sería la primera de Lyla --dijo Lily sonriendo

--Una gran navidad familiar… me gusta --comentó Sirius

-- ¡Eh, no Black, una navidad Potter! --se apresuró a decir Lily

--Sí, entonces, nos iremos el 23, así que chicos disfruten la playa --Sirius siguió hablando como si no hubiera escuchado a la pelirroja, Lily lo miraba falsamente molesta pues sonreía

--Y si no han comprado los regalos pueden hacerlo --agregó James

--Sí, papi Potter invita --dijo Sirius enseñando una tarjeta dorada

-- ¡Sirius, cuándo, dame acá! --James se apresuró a lanzarse contra su amigo después de haber sacado su billetera y darse cuenta de que no tenía ninguna tarjeta de crédito

La joven Lily miraba desaprobadoramente a los chicos junto a ella que repentinamente se habían sonrojado, en cambio, la mayor sonreía con cierta resignación, mirando como acababan de tirar el carrito de postres

--Black toma una tarta de manzana y se la estrella a Potter en el rostro¡pero señores que desperdicio de comida! --se lamentó JC en su narración --ah Potter¡pillo, toma un helado de limón y… señores, con todo y copa a la cabeza de Black!, parece que por fin puede hacerse con su valiosa tarjeta sin limite de crédito… pero no, Black tiene resistencia y toma… ¡oh no, por favor, eso no!, no lo haga señor Black¡y el pastel de chocolate queda sobre Potter!, lo reitero amigos --dijo con un tono de tristeza mientras se acomodaba los lentes --que gran desperdicio de comida ha sido este, y todo por un trozo de plástico que podría dejar en la bancarrota a Potter, pero el pastel de chocolate¿no pudieron darme ni siquiera un trozo?... gracias --ironizó quitándose el pastel de la cara, James en su lamento lo había escuchado y acudido en su ayuda

--James, Sirius, ya no son niños --Lily se había puesto de pie con gesto amenazante, pero Sirius la volvió a sentar con un pastelillo en la cara

Media hora después, el gerente con un pastelillo de zanahoria en la cabeza, y con el traje lleno de crema batida, les pedía amablemente que no volvieran y cerraba la puerta tras él…

Los días siguientes fueron de tranquilidad y diversión, también intentaron jugarle otra broma a Snape, pero el hombre ya no estaba ahí, para mala fortuna del pobre árabe que se había ido a quejar con el gerente, al parecer no le había hecho gracia la cubeta con agua jabonosa y espuma sobre la puerta del baño, tampoco el plástico embadurnado de pegamento prendido de algunos cables, o las plumas que salieron arrojadas por un abanico cuando intentó abrir la puerta que para su desgracia estaba atorada, cualquiera habría dicho que mirar el paisaje desde esa habitación le habría gustado, pero todo indicaba que el caminar por fuera del piso 25 pareciendo una enorme gallina y oliendo como una, no le había agradado, por fortuna, eran muggles y no podían hacer nada por descubrir al culpable de una simple y clásica broma… muggle, los adultos tenían una buena sospecha de los autores de la broma, aunque no encajaba el destinatario de la misma y no tenían prueba alguna… por fin el 23 de diciembre, ese hotel pudo descansar.

En la casa Potter reinaba el espíritu navideño, los chicos del futuro deseaban estar en casa al igual que los del pasado, pero no podían así que se habían resignado, aunque tampoco era difícil, en la cena de noche buena, dedicaron un minuto para la memoria del director de Hogwarts, pero lo que se llevó la noche fue la invitada de Lily… una vieja amiga de la infancia, había estudiado en América cuando ella se había ido a Hogwarts… la cara de Sahily fue digna para fotografía y así fue, JC tomó una cuando apareció la nueva profesora de pociones, misma que después de saludar, Sahily corrió escaleras arriba

--Vamos Sahily, es amiga mía, ahora la recuerdo, es Ámber

--Lo sé Lily --murmuró Sahily mirando por la ventana de la habitación que compartía con el resto de las chicas --...lo que pasa es que… pues… ningún profesor pues… mira… soy hija de Severus Snape --Lily asintió --pues… él y mi madre aún no se conocen y ninguno de los dos debe saber quien soy yo porque de lo contrario pues…

--En pocas palabras no quieres renunciar a la libertad que te da que tus padres no sepan quien eres y… ¿quieres decir que ese pedazo de profesara es tu madre? --murmuró asombrado Prongs, Sahily asintió

--Eso responde a nuestra interrogante de por qué eres tan linda --comentó Padfoot

--No creo que se de cuenta de quien eres, solo pensará que le caes muy mal --sonrió Harry --andando, la cena está lista

En el comedor, Sahily intentó quedar lo más alejada que le fue posible de la profesora

--La princesa --comentó Ámber después de que Sahily le diera su nombre, la chica asintió, sabía que su madre tenía cierta manía con el significado de los nombres, a todos les encontraba uno --es un lindo nombre, siempre he dicho que tendré una hija y le pondré así

--Y con la manía de mi padre me echan la soga al cuello --masculló Sahily con la vista fija en su trozo de pavo, estaba casi segura de que si levantaba la mirada, Ámber la conocería

La profesora pareció escuchar o leerle los labios quizá, pero sonrió de forma extraña, de la misma forma en la que sonreía Sahily…

--En verdad muchas gracias por su amabilidad, Lily, pero debo irme --Ámber sonreía mientras dejaba la taza de té en la mesita y se ponía de pie, Lily miró seria a Sahily que estuvo a punto de brincar de alegría --que pasen felices fiestas, chicos, los espero en el colegio

--Sahily, esa fue una gran falta de educación --la reprendió Lily después de que despidiera en la puerta a su amiga, la chica miró sus zapatos un poco avergonzada, pero no podía ocultar que respiraba más tranquila --te comportaste como James y Sirius se comportan cuando ven a tu padre

--Lo… lo siento señora Potter, pero es que… esa mujer me pone nerviosa --dijo Sahily sin dejar de ver sus pies

Lily rodó los ojos, adolescentes eran adolescentes sin importar la época, decidiendo olvidar ese pequeño incidente, empezaron a contar anécdotas del colegio, James, Sirius y Remus reían a carcajadas ante las historias de Prongs, Padfoot y Moony… cuando sus respectivas novias se perdían por la casa, por un minuto, se les ocurrió una que incluía a chicas muggles, cerveza y chocolate, después de la cual, los rayos multicolores volaban por todas partes, James, Sirius y Remus intentaban ampararse, Remus tenía un poco más de suerte, su esposa estaba tan enorme que solo podía lanzarle hechizos desde el sofá, mientras James y Sirius corrían ágiles por toda la casa, después de veinte minutos de risas por parte de los adolescentes, siguió el turno de Harry que realmente no sabía que contar, sus padres ya sabían todo lo que debían saber sobre su vida y los del futuro pues deberían saber un poco menos que sus padres, así que se decidió por la forma en la que llegó a su segundo año del colegio… historia tras la que, Prongs y Padfoot empezaron a pensar sobre la forma para encontrar el viejo auto, sonrieron al ver que Moony sonreía… después de algunas historias más, todos subieron a dormir…

Harry estaba tan feliz que no podía dormir, o por lo menos a eso quería atribuir su insomnio, se sentía bien al tener casa llena como bromeaba su padrino, pero entonces¿Por qué le dolía la cicatriz?, no podía diferenciar la felicidad del odio que sentía justo en ese momento, se dejó caer en el sofá frente a la chimenea sin notar que alguien estaba acurrucado en el otro sillón, le dolía demasiado la cabeza como para notar a alguien más…

-- ¿Harry, estás bien? --Kerry se sentó de un brinco al escuchar la queja casi insonora de Harry, el chico asintió lentamente

--Ya, ya pasó…no te preocupes James, ya… --Harry respiró hondo y cerró los ojos mientras echaba la cabeza hacia atrás, Kerry que volvía de la cocina con un trapo húmedo y un plato con agua fría, le puso el trapo sobre la frente, al principio sintió un escalofrío, pero poco después le agradó -- ¿sucede a menudo?

--No mucho, pero extrañamente por las noches siempre estoy en la estancia --murmuró Kerry sentándose junto a él

Harry lo miró detenidamente

--No es que Voldemort siga con vida --dijo el chico sonriendo --solo que una vez dijiste que así te dejaba de doler un poco la cabeza, y lo de la estancia es que… la mayoría de las noches tengo insomnio --mintió lo último, el insomnio lo había adquirido con la manzana que por goloso había devorado --son las tres, despertaré a todos --anunció poniéndose de pie --te culparé --sonrió antes de correr hacia la escalera

Harry se quedó ahí, con la toalla de cocina en la cabeza, pensando en lo que Kerry le acababa de decir, no sabía si creerlo o no, pero si seguía vivo era porque Voldemort ya no existía, además, Adalo así se lo había dicho… Adalo… su misión, su vida… olvidó seguir con el misterio del chico que aseguraba ser su hijo menor, al escuchar el escándalo que se había armado en la planta superior, dejó la toalla sobre el plato y fue hasta las escaleras, Kerry bajaba corriendo y con una gran sonrisa en el rostro, tras él venían todos los habitantes de la casa. Tras perseguir a Kerry cerca de quince minutos y que Keren lo atrapara y el chico se zafara antes de que le pudiera dar el primer golpe, se sentaron alrededor del árbol y empezaron a repartir los regalos. Entre dulces, bufandas, jerséis, guantes, escobas, libros y demás chácharas, las horas fueron pasando y los regalos terminándose, hasta que muy cerca del amanecer, se fueron quedando dormido de uno por uno, quedando al final, unos peligrosos Prongs y Kerry que con una mirada cómplice se pusieron de pie de un brinco…


Sean buenos niños y dejen reviews para que Santa les traiga juguetes XD

Sion

P.D.Espero señales de vida...