"¿L-Lo prometes?"

El sonido que Marshall empezaba a creer que no volvería a oír.

Su corazón se pasó un latido cuando su voz resonó en sus orejas. Sus ojos se abrieron al mismo tiempo que levantaba la cabeza de su pelaje. La cachorra de Husky trató de levantar su cuerpo de la fría piedra, sentándose en frente del dálmata, el cual sintió la primera pizca de felicidad en tres días. Estaba viva.

"¡Dime!" gritó ella, tomando por sorpresa a Marshall. "¡¿Lo prometes?!" demandaba Everest con lágrimas en los ojos, viéndolo directamente cara a cara.

"¿Prometes todo lo que dijiste? ¿Siempre estar a mi lado? ¿Nunca dejarme...?"

Me estaba escuchando...

Hizo una pequeña pausa. "¿A-Amarme...?" dijo en un suspiro.

Marshall se quedó quieto por un tiempo, ni una palabra salía de su hocico, pero todo el tiempo mostraba una sonrisa brillante y unos ojos llorosos.

"Lo prometo. Por supuesto que lo prometo." susurró. "Claro que lo haré... yo te amo."

Y el mundo se calló.


Monólogo - Recuerdos de Everest

Tarde o temprano creo que lo habría notado, el hecho de que siento algo diferente por ti, diferente de al resto de cachorros. No creo poder decir que lo sentí al instante, pero conocerte mejor... lo cambió todo.

Los primeros meses con la patrulla fueron los mejores momentos que tuve en años. Sí, no me elegían muy seguido para realizar misiones, tal vez por la estación, pero con cada una me sentía cada vez más cercana a todos los cachorros, en especial con Skye, ya que somos las únicas chicas. Pasamos mucho tiempo juntas, lo suficiente para que confiase un par de cosas sobre ella, como el por qué de su miedo a las águilas y de dónde vino antes de ser parte del equipo, pero no sabía cuánto confiaba en mí hasta que me dijo que le gustaba Chase.

Aun recuerdo cuando esos dos se volvieron pareja, por fin, cuando ella se había perdido en la montaña. Aunque no solo recuerdo ese día por ese incidente, sino porque ahí empezó todo para mí.

Luego de que yo trajera a Skye de vuelta sana y salva vimos como Chase aguantaba las lágrimas cuando la vio bajar de mi vehículo. Todos fuimos adentro y luego de que tú la revisaras y Ace se fuera después de enseñarnos sus acrobacias tuvieron una charla en privado. Entonces fue que se declararon... y no me quiso decir nada más. Dice que es muy embarazoso, pero qué se le va a hacer.

No había nada más en lo que yo pudiera ayudar, así que solo me senté mientras veía como cuidabas de Skye... viéndolo de esa forma me da algo de celos, incluso sabiendo que solo cuidabas de una compañera de equipo. Pero refleja cuan dedicado eres al cuidar de la gente, mantenerte profesional cuando se trataba de alguien herido es de lo que más reconocía de ti.

Ese mismo día Chase y Skye nos dijeron sobre su relación, y estaba feliz por ellos, aunque me hizo preguntarme como se sentía. Verás, no habían muchos cachorros como yo en el Polo Sur, de hecho jamás he estado en una relación. Viendo como esos dos se preocupaban tanto el uno por el otro era inspirador.

Tal vez fue el momento, quien sabe, pero volteé a verte, estabas sonriendo, tus ojos azules reflejaban la luz del fuego de la chimenea... estaba en un trance, no podía dejar de admirarte. Solo reaccioné cuando Skye me llamó para salir de la habitación.

"Así que ya están juntos ¡Es genial!"

"Ay, gracias. Fue perfecto, no podía contener las lágrimas de la alegría cuando se declaró. Y cuando dije que sí, ¡Se puso a llorar también! Y tuvimos nuestro primer beso justo después..."

Para ser de esas razas que no crecen mucho, en serio se emociona a veces.

"Vaya, de verdad felicidades." reí levemente.

"Pero, no te llamé afuera para hablar de eso."

"Uh, y ¿por qué entonces?"

"¿No tienes idea? Bueno, tal vez estaba viendo cosas, pero creo que vi claramente como te le quedaste viendo a Marshall por un buen rato..."

" ¡¿Q-Que?! Solo estaba... bueno..." Jamás me había sentido tan avergonzada por una pregunta sobre un chico. Es así como te das cuenta que te gusta alguien, ¿cierto?

"Así que sí hay algo, eh?"

"...no le digas a nadie."

"Claro, amiga." dijo ella, no sin antes lanzar un guiño. Cielos, de verdad me conoce.

Luego de todo eso todos tuvieron que quedarse por la noche en la cabaña. Skye no podía conducir de vuelta al cuartel, Chase no quería separarse de ella y tu debías procurar que su pata no se pusiera peor. Los dos tortolitos se echaron junto al otro al lado de la chimenea y Jake te ofreció el sillón. Y pasó de nuevo, me quedé mirándote, con suerte esta vez reaccioné sin ayuda.

Recuerdo que esa noche no podía dormir, debía descubrir que era eso, aparte del hambre, que hacía sentirme graciosa en el estómago, y bueno... me quedé viéndote mientras dormías. Suena mal cuando pienso en ello...

Bueno, los días pasaron, se volvieron semanas, estos se volvieron meses y nos volvimos amigos bastante cercanos, y entonces me di cuenta que empezaba a sentir diferente. Cada vez que estabas cerca a mí no podía pensar en otra cosa más que en ti. En cada misión sentía la urgencia de estar contigo de una forma u otra, empezando una conversación, jugueteando o algo.

El Polo Sur me hizo bastante dura, en términos de ser ruda. No tenía tiempo para cosas como chicos, citas o amor. Aunque siendo honestos no había nadie con quien hacer nada de eso. Cuando sentí que no podía más me entró el temor del rechazo, al ser la primera vez que me sentía así me sentía demasiado insegura. Suprimí por mucho tiempo mis sentimientos, para evitar ser lastimada.

Y entonces, vino el concurso de talentos.

Nunca te había oído cantar antes de aquel día que ensayamos antes del concurso de talentos. Siempre escuchaba como todos hablaban de cuan increíble suena tu voz, por lo que siempre me dio curiosidad, pero en esas circunstancias... ¡Mucha presión!

Todos nos reunimos y se decidió que seríamos los dos quienes cantaríamos en representación del equipo. Estaba segura que estaba arreglado para que fuera así, y lo confirmé cuando Skye me pasó la lista de canciones de Chase. Sí, era de Chase, no de Skye.

Me pregunto si recuerdas ese día...

Recuerdo leer la lista contigo imaginando cómo sería si cantáramos cada una juntos.

"Bueno, me gustan varias de estas, pero no me decido. ¿Tu que piensas, Marshall?

"¿Qué tal ésta?" Tenías que señalar a una de mis favoritas.

"¡Si! Adoro esa canción, ¿como no la vi antes?"

Bueno, de hecho fue la primera que vi, aunque no sería lo único que planearía a mi favor.

"Será mejor que tú comiences." Sabía como comenzaba la canción, era por eso que quería que tú comenzaras. Suena mal diciéndolo que haciéndolo, como muchas cosas que hice, ahora que lo pienso...

"¿E-En serio? ¿Y por qué?"

"Claro, me refiero a, tendrá más armonía si tu voz va antes que la mía. Sonará mejor, créeme."

Bastante bueno, ¿no crees?

"S-Saying I l-love you, is not the words I-I want to hear from you-"

Suena bien, pero algo lo haría mejor aún... Pensé.

"Tratemos algo diferente, para que ninguno de los dos se salga de compás."

Cara a cara, mirándonos fijamente... era perfecto.

"P-Pero, que estas hacien-"

"Shh, no digas nada. Solo concéntrate en mi y canta, de acuerdo?" y la canción empezó otra vez.

Saying I love you, is not the words I want to hear from you

It's not that I want you not to say, but if you only knew.

How easy, it would be to show me how you feel.

More than word, is all you have to do to make it real

Then you wouldn't have to say, that you love me

Cos I'd already know

What would you do, if my heart was torn in two

More than words to show you feel

That your love for me is real.

Mi cuerpo se movía solo... quería acercarse.

What would you say, if I took those words away

Then you couldn't make things new

Just by saying I love you...

La última linea terminó y estábamos a centímetros el uno del otro. No podía contenerme, pero luego me dí cuenta de algo en tu mirada... parecía triste, fue tan chocante que me hizo romper el silencio.

"¡Ese concurso de talentos está en la bolsa!" exclamé.

"S-Sí, eso creo..."

"No puedo esperar para cantar contigo otra vez, ¡Será grandioso!" fingí una sonrisa y todo acabó.

Debí besarte cuando tuve la oportunidad, debí mostrarte todo mi amor en ese momento, pero no pude. Fui suficientemente estúpida para ocultar mis sentimientos del chico que amo, hasta el punto de casi arrepentirme de haberlo sentido nunca.

Tengo miedo de tantas cosas ahora, pero admitir que me equivoqué no será una de ellas. Admitir que quiero una vida a tu lado, tanto como pueda. Bueno, no tengo tanto tiempo después de todo...

Te amo.

...

Sí... te amo, ¡te amo! ¡Mil veces, te amo!


"¡Yo también te amo!" susurró Everest, y rompió en llanto mientras buscaba refugio en el pecho de él.

Marshall no tuvo tiempo de procesar qué había dicho, y se centró en abrazarla, pero cuando iba a rodearla con sus brazos, ella lo agarró de algo de piel y se acercó rápidamente.

Ella lo besó.

Los ojos del cachorro bombero se abrieron nuevamente, su corazón dando tumbos desenfrenados, pero al final no quiso sentir nada más que sus labios. El tiempo se paró una vez más, tal vez por última vez, el dolor que sintieron el los últimos dos días se borraba lentamente con cada segundo que sus labios estaban conectados, en verdad el mejor momento de sus vidas.

Después de unos segundos ella rompió la conexión y empezó a llorar de nuevo.

"Tengo miedo." dijo levemente.

"No tienes que tenerlo, estoy aquí para ti." respondió él entre sollozos.

"Por favor... no me dejes... ya no puedo soportarlo. No soy fuerte... soy débil..."

"... nunca lo haré, Everest."

"¿Lo prometes?"

"Sí..." Con esto último, ambos cerraron los ojos, y solo se sujetaron en silencio.

Lo prometo...