Disclaimer: Hetalia no le pertenece a esta huimilde servidora da~
Advertencia: Como siempre la cursiva y entre comillas son "pensamientos" Final de la historia... espero no les decepcione... al final agregare un link con el dibujo de Adrik para que lo conoscan.
Pareja: RusiaxCanadá / IvánxMatthew
Con el pasar del tiempo…
Capítulo X: Juntos.
Rusia abrió la puerta y camino hasta una gran repisa donde guardaba una gran cantidad de botellas con alcohol, entre ellas siempre estaba presente su querido Vodka, tomo la botella, saco un vaso y se sentó en el gran sillón a beber.
Adrik al salir no encontró a su papá y se sintió abandonado nuevamente. Ese dolor adentro seguía, pero no lloraría, porque no quería preocupar a mamá. Ese día durmió con el oriental y al otro día emprendió un viaje solo a casa de su padre.
En Moscú Iván dormía sobre el sillón con tres botellas vacías sobre la mesa y una a medio beber, estaba totalmente dormido, sin percatarse que ya era de día.
Matthew fue a verlo, quería aclarar bien las cosas con Iván y decirle que ahora seguiría su propio camino, lo mejor sería no verse mas, además... Cuba se le había confesado.
Toco la puerta varias veces pero nadie abría, pensó que no estaba pero llamo a su celular y este sonó tras la puerta.
- ¿Iván?
- Se removió en el sillón, al hacerlo su pie tiro la lámpara junto a este rompiéndola en varios pedazos.
- ¿Iván? - comenzó a preocuparse y sin más entro por una ventana que estaba descuidadamente abierta.
Vio la lámpara, a Iván dormido y las botellas, no tenían que explicarle con manzanas para saber la situación. Suspiro y recogió las botellas y los pedazos de la lámpara.
- Iván... - lo removió - despierta.
- Hmm... - abrió sus ojos lentamente - ¿Matvey? - se sentó, una fuerte resaca se hizo presente, hizo una mueca y llevo su mano a la cabeza - ¿q-que haces aquí?
- A-Ah… e-eso no importa ahora... t-tu... ¿p-por qué estas... bebiendo de esta forma? - en su suavizada voz se podía notar molestia, quería regañarle pero al parecer eso no se notaba. - T-Te... traeré... un medicamento - fue hasta el baño para encontrar algo para la resaca.
- Echo su cabeza hacia atrás mirando el techo - oye... Matvey...
- ¿Hum? - llego con un vaso con agua y la pastilla y se la puso en la mesita donde antes estaba la lámpara. - ¿Q-Qué pasa?
- ¿Por qué has venido así de repente? - levanto su cabeza, recogió la pastilla de la mesa junto con el vaso y la trago con un poco de agua - no recuerdo que me dijeras que vendrías... - le dedico una sonrisa.
- N-No... No lo había dicho... p-porque... - suspiro - l-lo siento... s-solo quería... hablar bien las cosas... ayer... siento que de alguna... alguna forma me escape de la conversación... y... t-tengo que... contarte al-algo... - estaba realmente nervioso.
- Palmeo el sillón a su lado - entonces siéntate da~ debe ser algo importante... - volvió a sonreírle.
Se sentó nervioso a su lado, poniendo sus manos entre sus piernas para abrigarlas y mirando el suelo.
- Cu...Cuba... s-se... me ha... con-confesado - cerro los ojos - p-pienso... in-intentarlo...
- Esa noticia le sorprendió, y lo tomo desprevenido, sin darse cuenta mantuvo un largo silencio antes de contestar y su voz casi se quebró - v-vaya... espero... q-que te vaya bien...
Asintió y luego lo observo de reojo.
- Y-Yo... t-también espero que... estés bien... con China... p-por eso... n-no quiero que... nos veamos... f-fuera... de-de las reuniones... - cerro los ojos, era doloroso.
- Así que tu también... - murmuro sin darse cuenta - ya veo...
- Yo... también... ¿qué? - le miro boquiabierto y luego llevo una mano a su propio pecho apretando el lado del corazón - no... Voy a negar que... no me duele... pe-pero... es mejor...si dejamos las cosas así...
- Descuida... no me debes ninguna explicación - alzo su mano para tocar su cabello, pero la detuvo a medio camino.
Había cerrado sus ojos cuando el otro le iba a tocar el cabello, siempre hacia el mismo gesto, pero ahora los abrió cuando no sintió la mano sobre él.
- S-Si... la debía... porque... tu... fu-fuiste... mi... pareja... - "Además aun te amo" Pensó y desvió la mirada sonrojado.
- Da~ - solo dijo sonriendo, luego se puso en pie - ¿has comido ya?
- N-No... - se levanto junto con el otro - ¿Po-Podríamos comer juntos? - sonrió con timidez y luego miro sus ojos violetas - si... quieres...
- Claro... - camino a la cocina - espera un momento mientras preparo de comer...
- S-Si... - se sentó nuevamente esperando impaciente al otro, mientras veía la casa que le había dejado tantos recuerdos.
- Ya esta... - media hora después el ruso ponía sobre la mesa dos tazas de té y dos platos llenos de blini, junto a estos puso un poco de crema ácida, dos vasos y una jarra de porcelana con leche tibia. Aquí decimos:
Cómete el desayuno solo,
Comparte la comida con un amigo,
¡Pero dale la cena a tu enemigo!
- Pero podríamos hacer una excepción hoy con el desayuno da~
Matthew simplemente sonrió, era tan dulce de parte del ruso decir aquellas cosas para él.
- Gra-Gracias... - probo el desayuno y realmente le parecía una exquisitez - ¡esta mu-muy bueno!
- Da~ - dio un bocado a su comida - aunque es algo tarde para el desayuno (aquí lo comemos a las 8:00 am) - comió lentamente.
- A-Ah... en mi casa... también se come a esa hora... - sonrió un poco riendo tímido, esos momentos, también los había tenido antes, como los extrañaba.
- Iván tenía pensado decirle lo que sucedía pero luego decidió omitirlo - lo recuerdo... solías levantarte temprano cada vez que me quedaba allá para preparar el desayuno da~ - en ese momento se escucho cerrar la puerta - ¿eh, quien será?
- ¡Papá! - lo empezó a buscar por la casa encontrando un olor delicioso y conocido en el comedor y al ir allá estaba ese rubio, ese rubio que no le daba buena espina en lo absoluto. - Pa-pá... - hizo un puchero
- ¡Adrik! - Matthew se levanto a saludarlo, generalmente era bueno con los niños pero...
- ¡No me toques tu!
- Adrik... ¿qué haces aquí? - se levanto enseguida y se acerco a su hijo.
- Vine a decirle a papá que vuelva a casa con mamá - hizo un puchero - pero papá esta "ocupado"
- A-Adrik... - desvió levemente su mirada hacia el canadiense - Matvey solo vino a visitarme... además... debo atender algunos asuntos aquí en casa... - mintió como si fuera lo más natural, pues se le daba bien.
- Pero... yo no quiero que estés solo con el rubio cuatro ojos. - Dijo como si nada sin tapujos de ofender al canadiense.
- Se-Será mejor que me vaya...
- No... Matvey... no te iras... - dijo al canadiense luego miro a niño - escucha... Matvey ahora está con Cuba... ¿entiendes? - sonrió a Adrik, aunque aquellas palabras terminaron dañándolo.
- ¡Ah! ¿Es verdad tío Matthew? - dijo el niño mirando al rubio.
Matthew solo asintió, cuando Rusia dijo aquello una daga en su corazón pareciera haberse clavado.
- Si... por eso no debes tratarlo así... - desordeno sus cabellos - ahora~ discúlpate...
- L-Lo siento... tío Matthew... - agarro la mano de su papá.
Matthew simplemente lo miro y se arrodillo para acariciar los cabellos del niño.
- ¿Eres igual a tu padre lo sabías? - sonrió mientras le echaba unas mechas hacia atrás - tan obstinado como él... - era extraño pero con los niños sus palabras podían salir más fluidas.
- Bueno~ Adrik... Yao sabe que has venido supongo... - dijo sonriente, sabía con exactitud que el niño había salido a escondidas
- ¿Eh? - hizo la cara de niño inocente - por supuesto que no - sonrió a su padre, definitivamente era su réplica cuando estaba de buen humor.
- Pues... anda... avísale antes que se preocupe da~
El niño salió corriendo para buscar el teléfono y avisarle a su mamá que estaba en casa de papá.
- Es... un niño adorable... - dijo riendo un poco - e-es...igual a ti... - sonrió.
- Si... - rio con suavidad - aunque si se parece a mi... estará solo constantemente...
- P-Pero... cuando se enoja... no es igual a ti... - sonrió un poco - el... parece ser mas... como Yao en eso... ¡a-además! - le miro más entusiasta - ¡t-tú no estás solo!
- Claro... los tengo a ellos... - miro al rubio y le sonrió - y supongo que aun te tengo a ti...
- S-Si... siem-siempre... estaré contigo... aun-aunque... no nos... Veamos como antes - esto último lo dijo casi en un murmullo.
- Ya se... - camino hacia un estante, aquí abrió el primer cajón y saco una pequeña bolsita con una etiqueta que decía: "Sunflowers" en rojo - ten... plántalos en tu casa...
- ¿Eh?... ¿pa-para que quieres...que haga... eso? - le miro parpadeando un par de veces.
- Así nos mantendremos conectados... podrás recordarme siempre que lo desees... - sonrió y puso aquella bolsita en sus manos luego la cerro en un puño.
- Gra-Gracias... - sonrió de nuevo - ¡ah!, me tengo que ir, de verdad se me hizo ta-tarde... y... me-me tengo que juntar… con... bueno, con él...
- Está bien... - lo acompaño a la puerta y la abrió esperando a que Canadá saliera - suerte... - dijo con una voz aun más suave de lo normal.
- ¡T-Tu igual!... - Matthew salió de aquella casa, todo había acabado, por fin podría empezar algo... o eso creía.
Meses pasaron cuando una nueva cumbre mundial se juntaba, esta vez, en Suiza.
- Bueno... espero que esta vez podamos realizar la reunión sin ningún inconveniente - advirtió Alemania a todos los presentes.
Matthew llego con una bufanda y lentes de sol, si antes no resaltaba, ahora si lo haría.
- Quien es ese raro - dijo uno de los países.
- Rusia se volteo a ver, el canadiense se veía realmente gracioso - no lo se... - dijo a modo de travesura.
- Ah... lleva lentes... no es... ehm... ¿cómo se llamaba?... eh... Ca-Cada... ¡Canadá! - dijo España por fin haciendo que Yao volteara.
- Creo que es él aru. Pero, ¿por que estará así? - era mas una pregunta mental que para el público.
- Quien sabe~ - dijo infantil el ruso.
De pronto recibió una llamada y fue a contestar, era Cuba, y lo llamaba para que después fuera a su casa. Luego entro nuevamente y se sentó en su puesto habitual abrazado a Kumajirou.
Francia que peleaba con Inglaterra para variar, de pronto cayó sobre Matthew a quien se le cayeron los anteojos, tenía la cara tremendamente maltratada dejando expectante a los demás países.
- Iván se levanto de inmediato y lo tomo por el brazo sacándolo de ahí a la a vista y paciencia de todos los demás. - Matthew ¿quién te golpeo? - el ambiente comenzaba a ponerse tenso.
-... - miro hacia abajo... trato de ocultarlo con maquillaje pero era imposible - y-yo... m-me caí... - fue todo lo que dijo - va-vamos...
- Rusia golpeo el muro que estaba junto a él, dejando un agujero, puesto que este era solo de madera y de paso lastimándose la mano - no mientas~ - esta vez miro realmente furioso, el aura oscura característica comenzaba asomarse y suavemente se oía un "kolkolkol~" de sus labios.
- A-Ah... f-fue... Cu-Cuba... pero está bien... p-porque... él... a veces... se enoja con mi hermano... y... - hizo un puchero con un nudo en la garganta, sabía que no estaba bien, pero era lo que "él" había escogido.
- Aun podía sentirse el ambiente alrededor del euroasiático - dime Canadá... - alzo su cabeza y lo miro hacia abajo - ¿estás conforme con eso?
Sus labios tiritaban, no sabía si decirle o no lo que realmente pensaba de esa relación, pero él era su amigo, aunque no quisiera que se preocupara, ya lo estaba haciendo, negó suavemente con la cabeza y se seco inmediatamente unas peligrosas lagrimas.
- Rusia lo abrazo hacia si - me las va apagar... se arrepentirá de esto... lo juro... - dijo con una voz más que fría, nada de parecida al tono infantil que usualmente usaba.
- N-No... No hagas nada... de-déjalo así... es... lo que elegí... - se separo de él - yo... yo tengo... que terminar con él - en realidad tenía miedo de lo que Rusia fuera a llegar a hacer.
- Está bien... - aun no cambiaba aquella voz - esperare para que lo hagas hasta mañana al atardecer... si no es así... - esbozó una siniestra sonrisa - yo me hare cargo...
-... E-Es muy poco... tiempo... - dijo al final - h-hoy iré... a su casa... l-le diré... - esbozo una sonrisa, una dolorosa, pues en realidad le costaba porque tenía un dolor en la mejilla y una pequeña mordedura en la comisura de sus labios.
- Lo espero... - se alejo unos pasos de él antes de sonreírle nuevamente y hablar con su tono infantil - ahora volvamos a la reunión... ¿da?
Asintió con la cabeza, se puso sus gafas nuevamente y se arreglo la bufanda, no quería hablar con nadie más respecto al tema, ni siquiera Alfred lo sabía, aunque sabía que le preguntaría después.
La reunión ocurrió con normalidad, y a la mitad había llegado Alfred quien al parecer no se había dado cuenta de nada, lo que menos quería era que su hermano lo supiera, después de todo... era su culpa que el estuviese en ese estado deplorable.
- ¡Mattie! - Alfred lo siguió por el pasillo luego de la reunión hasta darle alcance, lo tomo por el hombro y lo giro - es... verdad... - dijo frunciendo el ceño - el idiota de Cuba te lastimo...
- He-Hermano... es-estoy bien... - le miro y sonrió, de nuevo esa sonrisa con algo de dolor - de-debo irme... - dijo quedito, despacio, su voz dulce y sonora.
- ¡Pero Mattie! ¿Cómo se supone que estás bien... si ese idiota te golpeo? - hizo un puchero.
- E-Esta bien... de verdad... y-ya no quiero... hablar de esto... - sonrió de nuevo y se dio media vuelta para ir a casa de Cuba.
- ¡Matthew! - su hermano lo llamo pero no hubo caso, el otro ya se había marchado.
Al llegar a casa de Cuba este le saludo cariñoso acariciando sus cabellos e invitándole un amargo café, sin embargo luego las cosas no fueron tan simples, el solo hecho de nombrar a EEUU para Matthew se convertía en una pesadilla,
El cubano simplemente lo tomo de la muñeca, la cual ya tenía varias marcas y lo ato a una cama, en la cama le puso una venda en los ojos y una mordaza en la boca mientras le propinaba algunos cortes a su cuerpo blanquecino y posteriormente le violaba sin razón alguna.
En el momento de terminar Matthew sangraba por todos lados y sollozaba por el dolor de su entrada.
Cuba le saco la mordaza a Canadá para que pudiese hablar pero en cuanto lo hizo, fue peor. La furia de Cuba pudo mas, y de nuevo la misma historia, para cuando Matthew despertó solo podía ver la oscuridad y oler la sangre a su alrededor ¿estaba muerto? No, él no existió desde un principio.
- Mon cheri, Matthew, ¡despierta! - la voz de su padre... entonces no estaba muerto, pero la realidad, asustaba, no quería despertar de su solitaria oscuridad.
- ¡M-Mattie...! - el estadounidense lo tomo entre sus brazos y lo remeció suavemente a su modo.
- ¡Alfred deja de moverlo solo terminaras lastimándolo más! - se escucho otra voz, perteneciente al inglés.
Matthew despertó, y al fin pudo ver a sus parientes, tenía algunas partes de su rostro hinchados y algunas marcas en sus brazos de quemaduras de habano.
- Francis... Arthur...A-Alfred... ¿q-que hacen... aquí?
- ¿C-Como que hacemos aquí idiota? - dijo Iggy dejando notar su preocupación.
- ¡Hemos venido a rescatarte por supuesto! - dijo Alfred. - Además... - miro hacia un costado una silueta estaba distanciada de ellos.
No sabía que decir, pues identificaba aquella silueta a la perfección, le sonrió y le saludo con la mano y se volvió a recostar.
- ¿Po-Podría habla con él... a solas?
Francis miro a los otros dos y luego salieron los tres de aquella blanquecina habitación dejando que el menor hablara con Rusia.
- Matvey... - hubiera deseado tomar su rostro, pero sabía que al hacerlo lastimaría al menor - te dije que solo tenias hasta el atardecer del día de hoy... - susurro.
- Pe-Pero ya lo hice... - le dijo mirándolo a los ojos, pues era cierto, le había dicho que terminaran su relación y ese fue el resultado. - M-Mi relación... con él... no existe...
- Matvey... - se agacho junto a este - puede que tu hayas cumplido tu parte... pero él no te dejo ir cuando lo quisiste...
- Pe-Pero yo... ya no lo veré más - le miro nuevamente, esta vez le sostenía la mirada, aunque su rostro este muy cambiado - y-yo... me alejare de él...
- Lo se... tienes una gran fortaleza... - le dedico una sonrisa.
- Gra-Gracias... Y-Yao... ¿sabe que viniste? - la cercanía del ruso siempre lo hacía ponerse más nervioso de lo usual.
- De hecho... - soltó un pequeño suspiro - Yao...
Yao se encontraba sentado en la sala de espera, viendo como su hijo jugaba con algunas cosas, había crecido bastante, ya representaba los diez años y se supone que crecería más, pero al parecer su crecimiento se había detenido. China miro de reojo por la ventanilla para ver si Rusia aparecía pero no había rastros de él aun.
- Ya veo... me-me alegra mucho que tengas... a alguien así a tu lado - sonrió nuevamente y le tomo la mano - y-ya... no te tenias que preocupar por mi...
- Si... su-supongo que tienes razón - su rostro se enrojeció levemente.
- Pe-Perdón - le soltó la mano sonrojado hasta las orejas, lo hizo por mero impulso.
- M-Matvey... la verdad es que... - antes de que pudiera decir nada mas la puerta se abrió.
- ¡Iván!... ¿cómo está Matthew? ¡Estábamos preocupados, como no salías aru!... - tenia de la mano a Adrik, que casi se espanto al ver la cara de Matthew.
- T-Tío Ma-Matthew...
- Ha... Yao... - se giro a saludarlos - Matvey ya se encuentra mejor ¿da? - miro a Matthew con una sonrisa.
- S-Si... ya me encuentro... mejor... gra-gracias por preocuparse... - les sonrió a ambos.
Adrik se acerco con un ramo de flores y se lo entrego, eran girasoles del campo de su padre.
- Papá dice que como siempre miran al sol, te guiaran a la luz y te sentirás mejor - le sonrió y volvió con su mamá.
Matthew miro de reojo a Iván, sin embargo lo disimulo para que Yao no se diera cuenta.
- Gra-Gracias...
- No hay de que... - dijo simplemente el ruso.
Una semana paso para que le dieran el alta, Cuba no se había aparecido por nada, y supuso que aquello estaba bien. Ya estaba en su casa tomando el desayuno y aunque aun le costaba moverse por los pasillos y dormir en las noches, rehacía su vida normalmente, como era antes de Iván, de Yao, de Cuba, cuando Canadá no era nadie.
- Matvey~ - se escucho suavemente desde la entrada. El ruso había ido a visitarle para saber de su estado, era un día frio de invierno en ese lugar, pero nada en comparación a como era en Moscú.
Fue a abrir la puerta, su cara aun tenía vendajes y marcas pero la hinchazón se había ido.
- Iván... ¿que- que haces aquí? - pregunto un tanto shockeado.
- ¿Eh? - ladeo levemente su cabeza - he venido a verte... - sonrió y le obsequio un girasol.
- Gra- Gracias - le sonrió y le hizo pasar - e-estaba a punto de comer... ¿q-quieres... comer un poco? - estaba nervioso, a solas con Iván, después de tanto tiempo... no era bueno.
- No... Descuida... - dijo mientras entraba al salón.
- A-Ah... e-entonces... ¿me-me miraras comer? - sonrió sonrosado pues estaba avergonzado de que el otro le viera comer mientras no hacía nada más.
- Da~ - sonrió y camino hasta la mesa donde tomo asiento frente al puesto de Matthew.
- E-Eres... una... persona obstinada - suspiro y se fue a sentar, sonriendo al chico que estaba frente a él mientras ingería la comida - ¿c-como esta... Yao... Adrik?
- Ah... p-pues C-China está bien... - dijo con algo de nerviosismo - y Adrik... bueno es un niño travieso aun...
- Ah... e-eso es... bueno... su-supongo - sonrió nuevamente bebiendo su sopa - ¿y-y tú?... ¿e-estas bien?
- Sin notarlo comenzó a jugar con sus dedos - s-si... estoy bien d-da~
- Oh... m-me parece... bien... en-entonces - dijo con nerviosismo y de pronto se formo un silencio incomodo entre los dos.
- Yao... - dijo el ruso mas tranquilamente, rompiendo el silencio - hace su vida aparte ¿sabes?
- ¿A-A que... te... refieres con eso? - pregunto con algo de miedo y ansiedad, aun bebiendo su sopa.
- Veras... la noche anterior al día... que fuiste a casa a hablarme de Cuba... - dijo lentamente - Yao y yo nos habíamos dado un tiempo... al final... ese tiempo se hizo aun más largo... luego cada uno siguió su propio camino...
- P-Pero... hace... una semana... tú y él... no entiendo... - suspiro dejando el plato de lado, aquella noticia le había quitado el hambre.
- Solo nos topamos al llegar, tanto él como Adrik estaban preocupados por ti... - mantenía esa sonrisa infantil - así que habían decidido visitarte.
- E-Era eso... yo... p-pensé que estabas... con él - bajo la mirada levanto su plato yendo a la cocina para lavarlo.
- Las cosas con el tiempo cambiaron... - dijo con simpleza - aun así mantenemos una buena relación da~
- Y-Ya... ya veo... e-entonces... está bien - no sabía cómo reaccionar a aquellas palabras, era como si Iván le dijera que estaba solo a propósito.
- Si... Adrik me visita constantemente, y de vez en cuando los tres damos paseos por los campos de girasoles... - dijo con voz animada.
Se dio media vuelta y fue hasta donde estaba Rusia, poniéndose frente a él.
- Y-Yo... no sé qué decir... respecto a esto...
- No tienes que decir nada Matvey... - se puso en pie - nada es eterno...
- P-Pero... tú... lo amabas... - no entendía nada, aunque quisiera entender no entendía la separación de Rusia y China. Suspiro - y-yo... - quería decir sus sentimientos, aunque pensaba que quizás era muy pronto para eso.
- De todas formas fue mi culpa... - se sentó en el sillón - Yao se alejo de mi porque estaba confundido, porque no podía olvidar lo que habíamos creado Matvey... y a la vez... no podía dejar a China... - de entre sus prendas extrajo su petaca, esta pesaba poco, indicando que su contenido estaba por terminarse - con el tiempo Yao dejo su amor atrás... ahora lo más importante para él es Adrik... - bebió para finalizar sus palabras.
-... - ahora entendía un poco mejor - n-no bebas en mi casa... por-por favor... - se sentó en una silla y miro a los ojos a Iván - ¿y has venido... a ve-verme por... qué?
- Solo he venido a verte... - sonrió, guardo su petaca, de todas formas su contenido ya se había agotado - ¿está mal? - pregunto con suma inocencia, fingida claro, como aquellas palabras, era cierto, quería verlo, pero el significado de sus palabras era totalmente diferente a su deseo de verlo.
- S-Si puedes... pe-pero así... sin avisar... - su ansiedad estaba a punto de desbordarse - I-Iván... no-no... Me siento bien... - en realidad no se sentía bien, su pecho oprimía y aunque lo negara siempre que veía al ruso algo dolía.
- Quizás debería marcharme ya... - se puso en pie - necesitas descansar... - rozo con sus dedos el rostro del canadiense - aun estas en reposo.
- No - dijo simplemente y le miro a los ojos afirmando su gabardina - no... Te vayas...
- Tomo la mano que sostenía sus ropas y la jalo abrazando a Matthew contra su pecho poso sus labios sobre sus cabellos - no permitiré que nadie te lastime jamás Matthew Williams... aunque me odies por ello...
Estaba anonado por aquellas palabras, estaba sonrojado hasta las orejas ocultando su rostro en el pecho del ruso. Simplemente asintió a aquellas palabras y emitió un quejido de dolor.
- ¡Ahg! - cerro los ojos, ya se acostumbraría.
- Lamento haberte hecho pasar por todo esto... - susurro, tomo un poco de distancia - y lamento lo que pueda hacerte pasar desde ahora... - subió ambas manos a sus hombros y le beso los labios con ternura.
Correspondió el beso con la misma suavidad que el otro le tornaba y acaricio sus mejillas con ambas manos y le miro a los ojos besando sus mejillas y luego volviéndolo a mirar.
- Y-Yo... te conozco... y...se... como eres... tus buenos y malos hábitos... yo... te amo como eres... yo... nun-nunca te... deje de amar - termino diciendo eso en un susurro ahora tomando por primera vez la iniciativa besando sus labios. El día se estaba despejando, al igual que sus corazones.
N/A: Bueno... este es el final... les dejo los dibujos que hice del niño...
h t t p:/ / blauen-mond. deviantart. com /#/d3f1phf
h t t p:/ / blauen-mond. deviantart. com /#/d3f1po5
(Ambas tienen espacio quee hay que sacar)
Gracias hermanita por seguir esta historia... espero que el final haya sido de su agrado al igual que las imagenes... y bueno... Iván se decidió por Matthy... y... Adrik le quito Yao a Iván XD...
¿Review's?
Para saber que les gusto el Happy ending y los dibujos de Adrik da~
