La tarde del domingo fue tranquila. La reunión del lunes ya la había preparado el sabado. Me dediqué a leer un poco de astronomía.

Al día siguiente, tenía concertada una reunión con el Presidente de Bulfatekerikoter a las once de la mañana. Las horas anteriores a la reunión las dediqué a repasar el historial de esta empresa. Era una de las más importantes empresas del norte del país, siendo la segunda mayor empresa de transportes del norte y la novena del país. Estaba en pleno ascenso. A las once alguién llamó a la puerta de mi despacho. Pedí que se abriera la puerta, y en ella apareció un hombre de unos setenta años, de rasgos afilados, pelo blanco peinado hacia atrás y aspecto serio. Se acerco a mi y me dijo:

- Señorita Tsum, soy Lobual Magtevike, Presidente de Bulfatekerikoter. Es un placer conocerla.- dijo.

- Encantada, yo soy Alana Tsum, Ministra de Comercio del Imperio Kou.- le respondí.

- Bueno, señorita Tsum... me gustaría hablar de financiación. A la empresa que dirijo se le asigna una ayuda gobernamental de 35000 leks semestrales. 70000 leks anuales para una empresa en proceso de expansión y crecimiento. Una cantidad insuficiente. Nos gustaría pedir un aumento de 40000 leks anuales para hacer frente a nuestras necesidades.

- 40000 leks de aumento a una base de 70000 leks anuales es un aumento importante y bastante alto.

- Las empresas que cotizan en la Cámara de Comercio del Imperio Kou reciben 150000 leks anuales. Y mi empresa de transportes es la segunda más importante del norte del país y la novena del conjunto del Imperio. Y según nuestras previsiones, en febrero del año que viene se conseguira llegar a ser la sexta empresa de transportes del Imperio. Empresas mucho más ruinosas e inútiles se encuentran actualmento cotizandoen la Cámara de Comercio del Imperio Kou.

- ¿Qué quiere decir?

- Pues que me gustaría solicitar la vacante que Rokokia dejará libre tras su salida de la Cámara de Comercio del Imperio Kou.

- Esos temas se trataran en la reunión extraordinaria que tendra lugar tras el cierre de Rokokia.

- Entiendo. Pero me gustaría pedirle que tuviera en cuenta las buenas cifras que está arrojando nuestra empresa.

- Por supuesto.

- ¿Debería comunicar mi intención de optar por esa plaza al señor Cussode?

-¡No! Digo... no será necesario. Ya lo gestiono yo.

- Entendido.

Lo último que necesitaba era a Cussode haciendo operaciones a mis espaldas. Pertenecer a la Cámara de Comercio del Imperio Kou otorgaba a las empresas muchos beneficios y facilidades. Por eso, la mayoría de los empresarios (por no decir todos) querían llevarse muy bien con el Presidente de esta Cámara. Una institución reservada a las mejores empresas del país. Rokokia no era una de ellas, por lo cual debía irse fuera. En este punto estaba de acuerdo con Cussode.

Pero no podía mostrar debilidad ante él. Ya echó a Matte, para lo cual sólo necesitó cinco meses. El Presidente de la Cámara de Comercio del Imperio Kou es el segundo cargo más importante del Ministerio de Comercio. Es muy influyente y tiene una ámplia red de contactos. Podía usar esa influencia para poner no sólo al Consejo de Ministerio, sino al Ministerio entero en mi contra. Eso, sumado al carisma de Cussode, hacían de el un adversario difícil de tratar. Y Yamahiko, el Secretario de Estado de Mercadpo, cada vez se inclinaba más a él. Necesitaba hacer una jugada maestra para asegurarme, si no una mayoría, al menos un empate, en el cual la Ministra, es decir, yo, tenga el voto de desempate. Pero a día de hoy eso no era posible. Había once miembros en el Consejo de Ministerio, por lo cual una parte siempre ganaría.

Debo forzar un empate. Se descarta la opción de atraer a los miembros del lado de Cussode al mío. Claro... necesitaba hacerme de un miembro más para el Consejo. Eso provocaría un seis-seis, situación en la cual yo tendría el voto de desempate. Yamahiko era el único ''de los mios'' que parecía cercano al lado de Cussode. Cussode no iba a conseguir atraer a los otros cuatro que me apoyaban. Tenía cinco votos seguros, al igual que Cussode. El de Yamahiko era posiblemente mío, pero no puedo correr el riesgo. Necesito a algun pelota que quiera su pequeña parcela de poder en el Ministerio y del que tuviera asegurado su apoyo.

¡Ya se! Representante de las Cámaras de Comercio Regionales. ¡Ah! ¡Este idiota de Magtevike será una presa fácil! Le haré prometer que me apoyará, y a cambió empujaré a Bulfatekerikoter a la Cámara de Comercio. No sólo eso, no necesito el voto a favor del Consejo de Ministerio para nombrar un nuevo representante, sino el del Consejo de Ministros. Y ya, para ponerle la guindilla, haré que la totalidad de las competencias del Representante de la Cámaras de Comercio Regionales procedan del Presidente de la Cámara de Comercio del Imperio Kou, que lleva la mayoría de negociaciones y contactos con la Cámaras Regionales. No sólo iba a asegurarme una victoria en el Consejo de Ministerio, también mermaré el poder de Cussode en el Ministerio.

- Señor Magtivke... me gustaría hacerle una propuesta. He recibido varias quejas de las Cámaras de Comercio Regionales, que aseguran no tener la suficiente representación en la cúpula del Ministerio. Es por eso que llevo unos días dándole vueltas a una posible solución. Y tras estudiarlo detenidamente, he llegado a la conclusión de que debo nombrar un Representante de las Camaras de Comercio Regionales en el Consejo de Ministerio. Y siendo usted un ejemplo para todos los empresarios, me gustaría proponerle que ocupara este puesto.- le pedí de manera maliciosa.

- ¡Vaya! Eso sería todo un honor. Acepto encantado.

- Pero hay un problema. El señor Cussode se muestra reacio a la creación de este puesto, ya que haría disminuir su influencia en el Ministerio. Motivos egoistas que lastran el correcto desarrollo de nuestras actividades. Pero tranquilo, esta es una decisión que toma el Consejo de Ministros. Pero me gustaría pedirle que no hablara mucho con el señor Cussode. Es buen orador y tiende a enredar las cosas. Podría engañarle para que se pusiera de su lado. Pero si le da su confianza, la usará para revocar su nombramiento y mantener todo el poder.

- Entiendo.

- El señor Cussode no está haciendo bien su trabajo en cuanto a representación de Cámaras Regionales se refiere. Es por eso que me gustaría confiarle estas competencias. Además, si me hago de su total confianza, será más fácil que Bulfatekerikoter llegue a la Cámara de Comercio del Imperio Kou. Y es que, como bien sabrá, Kuto Cussode es uno de los dueños de PPN SA, la mayor empresa de transporte de nuestro país, a pesar de estar en decadencia. Dudo que le interese que le hagan la competencia desde su propio terreno. Yo le ayudaré a llegar a la Cámara de Comercio nacional.

- Es lógico. ¿Cuándo podría empezar?

- El próximo jueves propondré su nombramiento ante el Consejo de Ministros. Entonces será oficialmente Representante de las Cámaras de Comercio Regionales y miembro del Consejo de Ministerio del Ministerio de Comercio.

- Muy bien, sin ningún problema. Gracias por su confianza.

- Bueno, ¿algún tema más que le gustase tratar?.

- No, gracias.

- Bueno, en ese caso me gustaría reunirme con usted el próximo viernes en este mismo despachoy a la misma hora.

- De acuerdo.

Y así finalizó esa reunión, en la cual demostré que yo también puedo jugar sucio. No me sentía del todo cómoda haciendo esto, pero donde las dan las toman. Yo era la menos mala de todos, pero tampoco era tonta. Y ahora me había hecho con la ventaja. No sólo eso, había reducido el poder de Cussode en el Ministerio. Era una jugada maestra a varios niveles. Tenía que presumir de mi gran movimiento. Se lo contaré a Kouha el jueves. Pero eso no sería lo más divertido. Lo realmente divertido sería comunicarle mi decisión a Cussode. Lo haría cuanto antes. Hoy se encuentra en el los edificios del Ministerio, asi que lo haré ahora mismo.

Me dirigí al despacho de Cussode. Llamé y una voz grave dijo:

- Pase.

Entré, y Cussode, sentado en su mesa, me miro con aire desgando.

- ¿Qué?- dijo, sin temerse lo que se le venía encima.

- Señor Cussode, en base a las numerosas críticas recibidas hacia su trabajo en el ámbito de representación de las Cámaras de Comercio Regionales, he tomado la decisión de privarle de la responsabilidad efectiva de las competencias que se le asignan en el ámbito anteriormente citado y nombrar a un experto que se encargue de llevar de ahora en adelante las competencias que anteriormente poseía usted de representación de las Cámaras Regionales.- dije de manera rápida, alta y clara.

- ¿Qué?- dijo confundido.

- A partir del jueves otra persona se encargará de representar a las Cámaras de Comercio Regionales en el Consejo de Ministerio.