MUCHAS GRACIAS POR TODO, ESPERO QUE LES GUSTE, CON AMOR
CAPITULO 10
La campanilla de su botica sonó con ese agradable tintineo que generaba cada vez que algún cliente entraba a sus dominios. Salió de la parte trasera del local para ser atacado por unas pequeñas manos que se aferraban a su pierna con fuerza
-¡Papi! Mira, mira lo que encontré con mami, eres tú y el tío Harry-
Se agachó para poder tomar a su pequeña hija de 5 años entre sus brazos y poder observar con detenimiento que era lo que traía entre manos. Se quedó mirando un viejo papel de diario, en aquel retazo de hoja que había burlado su cruel destino se podían distinguir las palabras que por aquel entonces andaban en boca de todos los habitantes del mundo mágico
"Severus Snape después de 3 años desaparecido, regresa…" "Snape ¿Culpable o Inocente? ¿Por qué su huida?" "…Ex Mortifago de regreso, pero más joven…"
Suspiró recordando lo irritante que habían sido esos días luego de que hiciera su entrada triunfal en el ministerio de mágica, claro, nadie se esperaba que "un muerto" deambulara por los pasillos como si aquello fuera lo más normal del mundo. En un principio, nadie le había creído, lo habían tildado de loco y que no los hiciera perder más el tiempo pero bastó eliminar la tinta de su cuello y de su antebrazo izquierdo con un simple hechizo para que todos se dieran cuenta de que estaba hablando en serio, muy enserio
-¿Cómo fue que encontraste esto Isis?-
-Estaba ayudando a mamá a ordenar algunas cosas-dijo tomando la hoja entre sus manitas-Mira, también encontré esto-
Severus dejó a su hija en el suelo e inmediatamente Isis comenzó a buscar en su pequeño bolsito de escuela el "Tesoro" que había encontrado aquella mañana junto a su mamá. Cuando su mano encontró su objetivo, sus ojos negros se iluminaron y con una expresión de felicidad, sacó un gran libro de apariencia un poco gastada
-Mira, aquí están ustedes-dijo la niña señalando una fotografía de sus padres-Estás enojado-
-Como no estarlo, las personas de ministerio son muy estresantes-
Ayudó a su hija a dejar el libro sobre la encimera de su negocio y, subiéndola al mesón, comenzó a observar las imágenes junto a ella. La primeras de ella se trataban de su "aparición repentina" en el mundo mágico, sacada principalmente de los diarios, había sido idea de Draco guardar aquellas páginas, según él, quería tener un recuerdo material del día en el cual Severus Snape/Hades Prince se había vuelto completamente loco.
Hubo una imagen en particular que llamó su atención. En ella se podía apreciar al niño caminando junto a él mientras unas más que contentas Hermione Granger y Ginny Weasley corrían hacía sus respectivos novios antes de fundirse en un beso.
Aquel día San Potter lo había salvado de ir a Azkaban.
No era como si la intervención de aquel chico hubiera hecho la diferencia ese día en el juicio, no, él sabía que tener de defensa al primer ministro Kingsley era un punto a favor enorme, pero tomando en cuenta que entre el jurado estaba ese sapo rosa de Umbrigde que lo único que había hecho durante esas cinco horas de juicio, era lanzarle dagas con los ojos, agradecía que durante una hora y media esa mirada repulsiva estuviera en Potter y no en él.
FLASH BACK
Nunca, en todos sus años se había sentido tan nervioso, aquel sudor frio le recorría la espalda de una forma condenadamente lenta, quizás anunciando que algo iba a salir mal
-Esta corte ya tiene un veredicto para el señor Severus Tobías Snape-La voz del juez se sentía distante, como si fuera un mal recuerdo, una pesadilla-Los cargos por los cuales el acusado se encuentra presente hoy, en la sala número 35 del noveno piso del ministerio son los siguientes: 'Prestar servicios al que no debe ser nombrado' 'Asesinato del señor Albus Dumbledore' 'Practica de magia oscura' y por ultimo 'Encubrimiento de su identidad'-
Estaba de más decir que aquel último crimen quería decir 'Vamos a encerrarte en una fría y asquerosa celda como a tus amiguitos mortifagos por el mero hecho que lograste vernos las caras por tres años' pero él no podía caer en Azkaban, él no había hecho aquellas cosas porque quería, todo tenía su porqué
-Esta corte ha decidido, luego de escuchar sus declaraciones, las del señor Harry Potter, la señorita Hermione Granger, Draco Malfoy, y Lucius Malfoy junto a la defensa del primer ministro Kingsley…-los ojos del juez se posaron sobre los de Severus, y él vio como una sonrisa se dibujaba en aquel rostro arrugado…aquella expresión era…-Retirar todos los cargos contra su persona-su salvación-Puede irse, señor Snape-
El mazo sonó fuertemente contra la madera. Severus no podía creerlo.
Él era libre, verdaderamente libre.
FIN FLASH BACK
La niña siguió cambiando las hojas del álbum de fotos mientras su padre se perdía en sus pensamientos. Cambió de página hasta que vio una muy bonita la cual hizo brillar sus ojos
-Mamá se ve muy bonita-susurró tocando la fotografía con sus dedos
Aquella imagen que había cautivado a la pequeña Isis Snape era una tomada por su padrino, el señor Draco Malfoy en la boda de sus padres.
En ella se podía ver a una radiante Hermione su vestido de novia bailando con su esposo una canción lenta, que por los pasos, se podía intuir era un vals. El incontrolable cabello de la castaña estaba recogido en un pequeño moño que dejaba caer algunos risos castaños, enmarcando así su rostro llenó de felicidad. Por otra parte, Snape tenía las mejillas un tanto sonrojadas que combinaban perfectamente con los pequeños y casi imperceptibles adornos que tenía el vestido de su esposa. Quizás era por el hecho de estar haciendo algo tan íntimo bajo la atenta mirada de todos o quizás, porque sabía que a unos pocos metros más allá se encontraba su suegro que minutos antes los había encontrado apunto de adelantar su noche de bodas en el baño del local en el cual se encontraban celebrando. Cuál era la razón, eso solo él lo sabía, pero eso no impedía que se viera tan elegante con aquel traje negro que había escogido para la ocasión.
Isis miró fascinada aquella fotografía y sin querer dejó escapar una risita que sacó de sus pensamientos a su padre
-¿Qué encontraste ahora?-dijo Severus volviendo a mirar el álbum
-Mira, es su boda-dijo la niña-Papá ¿Por qué estas rojo como el cabello de la tía Ginny?-
Eso, Severus no se lo iba a explicar a su hija de cinco años…ahora, ni nunca.
-Bueno…-dijo, sintiendo la sangre subirle hasta las mejillas-Veras…Oh mira, aquí hay una tuya-
Isis volvió sus ojos negros hacia la fotografía de una camilla de hospital en el cual estaba una Hermione obviamente cansada pero con una expresión de alegría en su rostro, viendo a un Severus cargar a una pequeña bebé que arrugaba el ceño buscando la comodidad para poder dormir
-Eras una recién nacida-dijo él besando el largo cabello castaño de su hija-No sabes la alegría que sentí al tenerte entre mis brazos-
La niña se aferró al cuello de su padre y retrocediendo la página hasta encontrar la imagen de la boda de sus padres, exigió una explicación del porqué de su sonrojo, le había agradado ver una fotografía de ella cuando bebé pero nadie le iba a sacar de su cabeza aquella duda.
Y cuando algo se le metía en la cabeza a Isis Snape, nadie se lo sacaba de allí.
-Pero papá… ¿Por qué estás tan avergon…?-
Las campanillas volvieron a sonar anunciando la presencia de un tercero. Ambos sonrieron al ver de quien se trataba. La pequeña soltó a su padre y abriendo los brazos fue a abrazar a su madre quien le dedicó una sonrisa al mismo tiempo que acariciaba sus lacios mechones castaños
-Isis ¿Cuántas veces te he dicho que no te adelantes? El callejón Diagón puede ser peligroso y lo sabes-
-Pero mamá…-dijo la menor-Yo solo quería…-
-Sin peros, jovencita-dijo Severus acercándose a su esposa para darle un beso de bienvenida
-Pero a James, Scorpius y a Albus si lo dejan…-
-Isis-dijo su padre-No porque a ellos los dejen arrojarse por un puente, tú lo vas a hacer –
La menor bufó antes de par una pequeña patada al suelo y cruzar los brazos en su pecho, bien, le daba por esta vez la razón a su padre…solo por esta vez. Además no era como si ella no conociera el callejón, al contrario, ella había recorrido aquella avenida mágica desde antes de aprender a caminar. Se quedaba con su padre en la botica mientras su madre se iba al hospital y cuando ya era casi hora del almuerzo, Isis iba comprar algún bocadillo al Caldero Chorreante en compañía de su fiel gato Albus el cual la seguía a donde quiera que iba y que, por alguna extraña razón, le encantaba cuando a la pequeña se le caían los caramelos de limón para así él poder lamerlos. Su padre solo negaba con la cabeza y no paraba de decir que aquel gato era un viejo loco, loco y completamente senil.
-¿Le mostraste el Álbum a tu papá Isis?-preguntó Hermione avanzando de la mano junto a Severus
-Si-dijo la niña-Pero él todavía no me quiere explicar porque está como el cabello de tía Ginny en esta foto…mira-
Hermione río al recordar porqué su esposo tenía aquel sonrojo, lo miró de reojo y riendo, tomó a la niña entre sus brazos para así poder acunarla sobre su pecho
-Quizás cuando tengas 10 años más…-
-¡GRANGER!-Dijo Severus con su rostro completamente rojo-Es una niña-
-En 10 años no lo será Snape-
-Para mí si-dijo él en un tono absolutamente serio-Siempre será mi niña-
Y dicho esto, la tomó entre sus brazos y la apretó contra su pecho, cosa que hizo reír una vez más, a la infante quien se abrazó al pecho de su padre con fuerza. Si, Severus era un padre sobreprotector ¿Cómo no serlo cuando su pequeña niña era tan hermosa como su madre? Y más conociendo a los padres de los amiguitos de Isis…sobretodo no confiaba en ese Scorpius Malfoy, Draco muy padrino de su hija podía ser, pero él conoció perfectamente a ese rubio oxigenado en su juventud y del tal palo…tal estilla.
Hermione tomó el álbum de fotos y lo dejó en la encimera, cerrando aquel libro que contenían las memorias de los últimos 6 años. Si, en aquel pequeño libro ella y Severus, junto con sus amigos habían llenado aquellas hojas en blanco con todo lo hecho durante esos años. Y su esposo no podía creer lo bien que se sentía al ver que él, Severus Snape podía sociabilizar perfectamente sin esa careta de Hades Prince que llevó por tres largos años y lo que más lo sorprendió a él…fue que Harry Potter no era un niño insoportable, en realidad, él llegó a pensar que tal vez en ese tiempo ellos eran amigos.
-Mami…¿Podemos pasar a la librería a comprarle un regalo a Albus?-dijo la menor
Ella vio como Severus suspiraba resignado y sacaba su túnica del gancho más cercano para luego acercarse y esconder a su hija bajo la tela de su capa
-¿Y si vamos a casa y de camino cómpranos un helado?-propuso el hombre a la pequeña que se estaba aferrando a su pierna
-No papá, mañana es el cumpleaños de Al, no puedo fallarle a mi mejor amigo-
Y viendo aquellas muecas que tanto le recordaban a su madre, Severus cedió ante el petitorio de su hija
-Pero igual podemos pasar por esos helados-repuso Isis llegando a la puerta del local-Yo quiero uno de vainilla-
Hermione rio mientras acompañaba a su hija a las afueras del local, sabía que Severus iba a caer ante aquel petitorio, no importaba que delante de las demás personas pudiera parecer el padre más estricto del planeta, bastaba con que Isis colocara una de sus caritas y esa voz dulce que reservaba para casos especiales para que él cayera ante la niña, había sido así desde que Isis dijo "Papá" como primera palabra.
Desde ese día, Severus estaba condenado a cumplir (inconscientemente) cada uno de los caprichos de su hija.
Cuando Snape cerró el local, los tres avanzaron tomados de la mano, hasta llegar a una heladería y comprar el pedido de la niña, a la cual le brillaron los ojos al ver ese cono solo para ella. Esperaron sentados en una banca a las afueras del establecimiento a que Isis se terminara su bocadillo antes de seguir avanzando por las calles.
Como había empezado recién el verano, la brisa fresca del mes de Julio agitaba levemente el cabello de Severus, llevándolo hacia adelante y revelando lo que por un largo tiempo estuvo oculto. La cicatriz de la mordedura de Nagini resaltaba entre su piel pálida; Él había decidido quitar aquella cubierta de una vez por toda.
Si Severus Snape iba a volver, que fuera entero y no por partes.
Y a decir verdad, no le era incomodo mostrar aquello ante la gente, como bien había dicho Hermione una vez "Es un hermoso recordatorio de lo valiente que eres, no te avergüences" Y él nunca lo había hecho. Se acordaba que una vez, Isis, a sus 2 años, le había preguntado cómo se había hecho eso y él le contó la historia con mucho temor, pensando que en cualquier momento ella se iba a alejar de él por miedo.
Pero Isis era igual que su madre, y veía en él lo bueno
-Ees vaiente papi-había dicho la infante tocando la cicatriz-Tego al papi más vaiente-
Entraron a Flourish y Blotts ante las suplicas de la menor que exigía comprar el último ejemplar de "Los cuentos de Beedle el Bardo" como regalo de cumpleaños para su amigo. Severus y Hermione siguieron a la menor por los estantes del local hasta llegar a la sección infantil y ayudarla a sacar el libro
-Genial, Albus quería este libro hace tiempo…Lily le rompió accidentalmente el que tenían en casa-
-Es una bebé, todavía no controla su magia-dijo Hermione observando algunos ejemplares de reojo. Allí en una esquina había uno de aritmancia que prometía-Tu tampoco controlabas tu magia a esa edad-
-Pero ya soy grande-dijo Isis-En un mes más cumplo 6-
-¿Y qué te gustaría de regalo Isis?-dijo Severus ojeando un libro de pociones que había tomado de una estantería
-Un hermanito-
Ambos padres dejaron los libros que estaban viendo para centrar toda su atención en su hija
-James tiene a Albus y Lily…Scorpius también quiere un hermano y bueno…yo…-
Un ruido proveniente del otro lado del pasillo los sobresaltó a todos, pronto, el estruendo me cientos de libros cayendo los hicieron ir hacia el lugar para saber qué demonios había pasado. Y allí, entre medio de los libros sobre quidditch estaba Ronald Weasley
-¡Ron!-exclamó Hermione con una pequeña sonrisa entre sus labios-¿Qué te pasó?-
-Yo…bueno…esto…hola Hermione-dijo el pelirrojo bastante nervioso-Solo estaba buscando el regalo para Al y…escuche algo y de pronto había una araña…-
-¿Un libro sobre quidditch?-dijo Severus, rodeando posesivamente la cintura de Hermione con sus brazos
-A Albus le encanta el quidditch-repuso convencido Ron
-Es a James-dijo Isis, captando la atención de todos-Yo…bueno….esto…-
La niña escondió su rostro tras una cortina de cabello castaño y avanzó por los pasillos hasta llegar a la encimera y pagar por el libro (Ella había ahorrado durante meses su mesada para comprar el regalo). Hermione y Severus llegaron minutos después con los libros que antes habían estado leyendo. El hombre traía una gran sonrisa, le encantaba poner en ridículo a Weasley y ahora su pequeña Isis lo había hecho con aquel pequeño detalle, hasta él sabía que el hombre menor de los Potter no sentía el más mínimo interés en aquel deporte, es más, nunca lo había visto interesado en una escoba ¿Cómo no saberlo? Si San Potter lo había hecho padrino de esa pequeña copia de él.
Salieron del local rumbo a su casa a las afueras de Londres. En medio del trayecto ninguno de los tres había dicho algo sobre el tema que había sacado Isis, solo se dedicaron a caminar tomados de la mano en absoluto silencio.
En cuanto llegaron a su hogar, Isis subió a su habitación a guardar su pequeño tesoro y el regalo para su amigo; cuando bajó la cena ya estaba servida y Albus, su gato, ya intentaba robarle el pedazo de carne que estaba servido en su plato, mientras que el viejo Crookshanks dormía plácidamente en el sillón
-No Albus, esa es mi comida-dijo la niña tomando al gato-Papá ya te dejó atún en tu plato-
-Miau-repuso el felino
-En mi habitación hay unos dulces de limón que Scorp me dio…son tuyos-
-Isis-dijo Severus escuchando a la menor
-Yo no fui-
Disfrutaron de una cena tranquila en la cual hablaron de lo que habían hecho durante el día. Hermione tuvo una tarde bastante movida en San Mungo pero valió la pena, logró salvar a un paciente con viruela de Dragón es estado terminal gracias a una poción que había realizado junto a Severus y ahora, el hospital pensaba financiarla para que siguiera investigando sobre aquel brebaje
-Eso es excelente-dijo él
-Lo haremos los dos ¿Cierto?-
-¿Acaso lo dudas?-
Ella lo besó para que se diera cuenta que la respuesta era no.
El día de Severus fue relativamente tranquilo. Ya se había acostumbrado a no dar clases, pero a lo que nunca se iba a acostumbrar era a tratar con idiotas, solo hoy estuvo a punto de hechizar a dos magos porque pensaban que acónito y luparia eran plantas distintas.
Eso, cuando él daba clases, no pasaba.
Mientras que Isis les contaba a sus padres lo bien que lo había pasado estando con Scorpius en su casa. Su padrino, Draco, le había prometido enseñar a montar una escoba
-Ah y el tío Lucius me mandó a decirte algo-
-¿Y qué te dijo ese idiota?-
-Que vieras tu carnet antes de decirle anciano-dijo inocentemente la niña
Hermione rio mientras que Severus bufara fuertemente. Bien, solo por esta vez le daba la razón a ese rubio oxigenado, además aquello solo fue una vez, él, Draco y Lucius se habían tomado una o dos copas de más, y entre medio se ese "estado de felicidad" los dos jóvenes se habían carcajeado de la poca tolerancia que ahora presentaba el patriarca de los Malfoy ante el alcohol.
Severus tenía en cuanta que era de la misma edad de Lucius. Que no los demostrara era por culpa de él, así que no tenía que quejarse.
Al poco rato luego de cenar, la pequeña comenzó a demostrar signos de sueño y subió lavarse y a dormir. Severus y Hermione subieron minutos después para así poder arroparla como lo hacían todas las noches
-Duerme bien Isis-dijo Hermione besando la frente de su hija-Te quiero-
La niña cerró los ojos y Severus apagó la luz de su cuarto en cuanto el gato blanco entraba y se acomodaba a los pies de la cama para así cuidarla.
Cerraron la puerta y se dirigieron a su habitación, lugar donde Hermione tomó por sorpresa a Severus y lo acorraló contra la pared del lugar
-¿Qué sucede ahora, señorita Granger?-dijo él, subiendo sus manos por las piernas de su mujer
-He estado pensando sobre…-
-¿Lo que dijo Isis?-
Ella asintió y lo besó
-Creo que es hora de hacerle un hermanito-
-Esa, es la peor excusa que me has dado en todos estos años para llevarme a la cama-repuso él apretando su cuerpo contra el de ella
-Entonces…¿No quieres?-
-Mierda si, si quiero-dijo atacando su boca-Y yo que pensé que nunca ibas a superar esa vez de "Yo no beso en la primera cita"-
-Eso era verdad-repuso ella mordiendo suavemente la cicatriz de la serpiente
-Solo eran excusas baratas para así poder acostarte conmigo-
-No, eran para acostarme con Hades-Severus rio
-Somos la misma persona-
-Lo sé, te conozco y lo conozco a él-
-Y como la misma persona, puedo decir que los dos te amamos-dijo tomándola en brazo y llevándola a la cama
-Me basta con que me ames tu Severus-
Él sonrió
-Entonces Granger, prepárate para una follada lenta y dura en mi cama al estilo Severus Snape-
FIN (?)
GRACIAS YAZMINSNAPE POR AYUDARME EN ESTOS MOMENTOS!
ESPERO QUE LES GUSTE, MUCHAS GRACIAS POR APOYAR Y COMENTAR EN CADA CAP, AGRADEZCO SUS COMENTARIOS Y AGREGADAS A FAVORITOS/ALARMAS. SIN DUDA ESTO NO HUBIERA SALIDO ADELANTE SIN USTEDES. UN GRAN APLAUSO PARA USTEDES HERMOSAS
JAJA, ANUNCIO UN PEQUEÑO RETIRO POR 2 SEMANAS. QUEDAN AVISADAS
TRAVESURA REALIZADA, NOS LEEMOS EN OTRO MOMENTO XERXES ELI
