Descargo cualquier tipo de responsabilidad respecto a los personajes. Ninguno me pertenece y el relato es totalmente ficticio.


10. Otra vida.

Viernes 27 de Febrero de 2015.

Nueva York.


Todavía no logro superar la situación que vivimos. – Explicó Rachel ante la atenta mirada de Luz. – No logro comprender como hice para cantar ese tema ante ella… Era inevitable que la pregunta viniese adosada. – Elevó la vista. – Algo en mi me dice que supo desde la primer estrofa que aquella canción iba dirigida a ella. – Suspiró con frustración. – Nuevamente me siento en retroceso… Es como si constantemente nadara contra la corriente, como si intentase encontrarla y por más de tenerla enfrente sé que no es Quinn.

¿Cuántas veces en la semana viniste? – Consultó retirando los lentes y chequeando el calendario de asistencias.

Ehm… - Pensó un instante. – Creo que esta es la tercera vez… - Hizo una pausa frunciendo el ceño. - ¿Qué tiene que ver con lo que estoy planteando?

Simplemente quería que notaras que ese retroceso que sentís no es real. – Volvió a situarse en su posición habitual. – Antes te desesperabas por venir toda la semana y ahora viniste dos días menos y al parecer no te afecto… - Hizo una pausa. - ¿O es una manera de engañarte a vos misma?

¿La verdad? – No esperó respuesta. – No lo había pensado. – Suspiró. – Supongo que tengo la mente más ocupada…

O a lo mejor, será que no aborreces tanto la simple acción de estar a su lado y compartir el mismo aire con ella… - Elevó una ceja. - Por más que sientas que no es Quinn. – Sonrió para sí misma. – Yo creo que hay algo en Lucy que te gusta.

La mirada de Rachel se focalizó en ella de forma repentina. Su boca se abría sin pronunciar sonido, titubeando y balbuceando ciertas incoherencias.

¿Cómo lo sabe? – Arrojó con algo de supremacía. – Digo… Intento ocultarlo y no demostrarlo. – Humedeció los labios, nerviosamente. – Después de todo es mi compañera de trabajo, eso no entraría en mis posibilidades.

No debería decírtelo. – Cerró la libreta. – Pero creo que merece la pena. – Notó la completa atención por parte de la morocha. – Llevas más de media hora hablando de Lucy… Sumadas las dos sesiones anteriores que fueron exactamente iguales… Si bien la criticas o decís que no es Quinn, no haces más que mencionarla. – Volvió a sonreír. – Creo que tu cerebro está generando una capa protectora al corazón para que no se olvide de ese alguien que crees amar… - Esa mueca desapareció inmediatamente. – Tenés que permitirte ser feliz, Rachel.

Ella no me registra… - Rió para si misma. – Es heterosexual… Solo le intriga saber porque actúo de tal modo. – Resopló relajando cada músculo del cuerpo. – Simplemente no puedo olvidar a alguien como Quinn.

Flashback: martes 24 de febrero de 2015.

¿Porque me decís Quinn? – Arrojó sin anestesia.

No tenía salida.

Debía afrontar la situación y hacerse cargo de las repercusiones que sus acciones derivaban. Era hora de actuar no podía simplemente esquivar el tema como era su costumbre.

Me haces acordar a alguien... - Comenzó la explicación con algo de resignación cuando Dios le envió la ayuda que hacia minutos estaba pidiendo.

El timbre era la salvación.

Realizando un gesto de que la esperase un momento, Lucy se colocó de pie para ir a abrir.

Rachel respiraba profundamente sabiendo como la vida se le acababa de extender. Al igual que un video juego cuando ganas una vida extra después de superar un nivel complicado.

Este era su nivel más difícil y había salido ilesa.

Su nueva oportunidad, era una muy valiosa.

¿QUE ONDA? - Gritó la skater ingresando a la sala de estar. - ¡Morocha! ¿Qué te pasó en la pata? - Con algo de exageración se acercó a analizar la herida.

No es nada… - Intentó sonreír. – Solo un golpe. – Podía percibir como sus manos aun sudaban sin control, sumado al tembleque que se producida incontrolablemente.

Varias miradas torpes se conectaban con los ojos de Lucy. Ambas se observaban con algo de pudor buscando evitar ese contacto innecesario.

La rubia carraspeó, acercándose. – La choqué con la bicicleta. – Explicó delicadamente. – Fue un accidente. – Aclaró.

¿Con tu carruaje antiguo? - Los ojos de Brittany se focalizaron en quien le hablaba. - ¡Tu cabeza! – Gritó sujetándosela.

Un golpe rápido sobre las manos inquietas de la skater fue suficiente para que se apartara de inmediato.

Dichos cuerpos volvían a tomar la distancia necesaria permitiéndole a Rachel un mejor panorama de la situación.

Era como ver pelear a la antigua Quinn junto a la tonta de Brittany, algo que sin premeditar le generaba una sonrisa.

¿QUE HACES? – Chilló la rubia. -¿No te das cuenta que me duele? – Frunció el ceño con ímpetu.

¿Fueron al médico? – Alternaba su mirar entre ambas. - ¡Eso podría estar infectado! – Pensó un instante. – Leí una vez que si se te infecta podes contraer alguna enfermedad extraña que circule por tus venas… - Fue interrumpida de forma abrupta.

Creía que la reunión era a las cuatro. – Irrumpió Santana. – Y que veníamos a cantar, no a hablar de medicina.

Los ojos de las tres muchachas presentes se focalizaron en ese cuerpo situado contra el marco de la puerta.

Cruzada de brazos, transmitía una postura firme y segura de sus palabras. Analizando la situación y observando el panorama ante ella, finalizaba la inspección en Rachel.

¿Qué te pasó? – Consultó ante lo obvio.

¿Cómo entraste? – Indagó Lucy, ignorando por completo lo expresado con anterioridad.

Dejaste la puerta abierta "GENIA". – Sonrió con ironía, a la vez que resaltaba la palabra indicada. – No me sorprende que ambas estén golpeadas... – Caminó altaneramente, adentrándose sin que nadie la invitara. - ¿Qué estamos esperando para empezar?

A vos. – Atacó Brittany con dureza.

Ya llegue Taylor... ¿Acaso no me ves? – Rodó los ojos, dirigiéndose a Rachel. - ¿Te podes parar o pensás cantar sentada?

Afirmó con el rostro. – No es nada.

Solo podía humedecer los labios y buscar, inevitablemente, esos ojos verdes que al parecer tampoco podían desprenderse de ella.

La situación era tensa entre las cuarto.

De momento ninguna toleraba a su par y aparentemente sería algo difícil de logar.

La morocha tragaba con dificultad, sabiendo perfectamente lo que aquella mirada significaba. Le debía una respuesta.

Respuesta que no se encontraba segura si brindar o no.

Fin del Flashback.

¿Realmente pensabas decírselo? – Consultó una perspicaz Luz.

No. – Fue terminante. – Primero si lo pensé… - Suspiró. – Luego, inmediatamente, supe que era un gran error. – Un nuevo lamento denotaba su nerviosismo. – A lo mejor si Brittany no hubiese irrumpido nuestra charla, sin querer sí se lo hubiese dicho.

¿Qué te asusta Rachel? – Tomó nota.

Pensó un tiempo largo.

Su cuerpo se encontraba completamente recostado y a medida que corrían los segundos aun más relajado que antes. Con los dedos entrelazados entre sí, sus manos se situaban sobre el pecho. Sentía la respiración pausada. Necesitaba aclarar la mente con respecto a todo lo acontecido.

La realidad. – Respondió certeramente. – Descubrir que la persona que tanto busqué nunca existió… Darme cuenta que perdí cinco años de mi vida. – Contuvo el llanto que le entrecortaba la voz. - ¿Cómo puedo saber si vale la pena seguir luchando por ella?

Eso no se sabe. – Aclaró sin retirar la postura. Su mano aun escribía lo dicho por la morocha. – Simplemente tenés que sentirlo.

Sus pupilas se focalizaban en una mancha diminuta en esa inmensidad blanca que se plasmaba sobre ella dando lugar al techo de aquel consultorio. Entendía que los problemas que podía tener no debían ser más pesados que ella misma.

Todo tenia solución, buena o mala, pero la tenia. Solo era cuestión de abrir los ojos y seguir adelante.

Aunque las adversidades la golpearan.

Flashback: martes 24 de febrero de 2015.

Hice unos arreglos al tema de Adele que pretenden que toquemos. – Explicó Santana sacando una hoja. – Creo que quedaría más acorde al estilo que buscamos imponer.

Analizaba de forma crítica el papel que sostenía con una de las manos, fruncía los labios intentando entender a la perfección lo que había perfeccionado. Con la restante sujetaba el bajo.

Brittany se encontraba situada en el asiento que correspondía a la batería, haciendo girar los palillos entre los dedos con una rapidez envidiable y poco visible.

Por su lado, Lucy, se encontraba afinando la guitarra. Al parecer había decidido adoptar una actitud indiferente. Ensimismada en un mundo donde solo ella y aquel instrumento existía, provocaba en Rachel una sensación familiar.

Era consciente que la rubia ignoraba por completo todo lo que provenía de boca de la latina. Al parecer no era la única en realizarlo.

Tan solitaria y dedicada a algo inerte como aquel artefacto, la llevaba a recordar a su Quinn.

Solo podía limitar la situación a algo tan escaso como respirar el mismo aire.

Dejaba que la frente chocase contra el micrófono que se encontraba frente a ella sobre el soporte. Los parpados se presionaban fuertemente evitando que cualquier rayo de luz la molestase.

¿Rachel? – Susurró. - ¿Estás bien? – Expresó la latina, notándola en otra estratosfera. – Sos la voz principal, necesitamos que estés en el planeta Tierra.

Su cuerpo se sacudió de forma inmediata volviéndola en sí. Notaba la mirada penetrante de su compañera.

¿Rachel? – Repitió ante el mutismo.

Esa voz que sonaba difusa comenzó a tomar el color original.

Todo volvía a tener sentido. Como si de golpe una mancha de varios colores la impactara, los cuerpos inanimados que se encontraban a su lado empezaban a tener vida.

Si… - Carraspeó. - ¿Ya empezamos?

Si el mono termina con las monerías, tal vez podríamos empezar. – Masculló Lucy seguido por un soplido de saturación.

No me obligues a hacerte tragar una por una las hermosas cuerdas de tu guitarra. – Amenazó con el dedo índice, acusadoramente.

Otra pelea se gestaba y Rachel no estaba preparada para la misma.

Uno de los tambores empezó a sonar. Brittany comenzaba el tema sin previo aviso buscando aplacar las aguas exaltadas. Al parecer, la morocha no era la única saturada con la misma situación a todo momento.

Tanto Lucy como Santana se disponían a situarse ante los micrófonos correspondientes, no sin antes regalarse unas cuantas miradas de odio.

Miradas que decían más que mil palabras.

Las voces de ambas se unían en un coro perfectamente armónico, dando inicio a lo que sería la primera práctica en conjunto.

Rachel erguía la posición acomodándose la ropa y aclarando la garganta.

Debía volver a ser ella.

Debía olvidar lo hablado con aquella mujer a la cual no podía dejar de observar. Esa voz, ese aspecto. Todo le dificultaba el respirar. Cerrando los ojos, inhalaba con profundidad.

Simplemente debía ser fuerte.

Rachel:

She, she ain't real,

(Ella, ella no es real)

She ain't gonna be able to love you like I will,

(Ella no será capaz de amarte como yo lo haré)

She is a stranger,

(Ella es una extraña)

You and I have history,

(Vos y yo tenemos una historia)

Or don't you remember?

(¿O no lo recordas?)

Sure, she's got it all,

(Por supuesto, ella lo tiene todo)

But, baby, is that really what you want?

(¿Pero, cariño, es eso realmente lo que querés?)

Caminó hacia atrás aprovechando la pausa producida por la melodía.

Sin poder evitar un nuevo contacto visual con los ojos verdes de su amada, procedía a cambiar de posición con Santana quien tomaba el lugar principal en el centro de ese improvisado escenario.

Santana:

Bless your soul, you've got you're head in the clouds,

(Bendita sea tu alma, tenés la cabeza en las nubes)

You made a fool out of you,

(Hiciste un tonto de vos)

And, boy, she's bringing you down,

(Y te está llevando hacia abajo)

She made your heart melt,

(Hizo que tu corazón se derritiese)

But you're cold to the core,

(Pero eres frío hasta la medula)

Now rumour has it she ain't got your love anymore,

(Ahora se rumorea que ella no tiene más tu amor)

Separadas por escasos centímetros intentaban contener la necesidad de buscarse constantemente. Fuerza de voluntad que se veía vencida por intrépidas miradas de reojo que dejaban en evidencia dicha debilidad.

Quinn & Rachel:

Rumour has it, ooh,

(Se rumorea por ahí)

Rumour has it, ooh,

(Se rumorea por ahí)

Rumour has it, ooh,

(Se rumorea por ahí)

Rumour has it, ooh,

(Se rumorea por ahí)

Sentía como Lucy se fijaba en ella de forma directa y sin previo aviso.

Rachel retiró con rapidez la visual hacia el frente, buscando con desesperación una excusa valedera que aplacara los nervios internos.

Rachel:

Don't forget me, I beg…

(No me olvides, te lo ruego…)

¡Para! – Gritó Santana cortando su melodía. - ¡PARA BRITTANY! – Elevó el tono deteniendo todo ruido presente. Se dirigió hacia la morocha con odio en las pupilas. - ¡Pisaste mi entrada! – Atacó sin pudor.

¡No me di cuenta! – Se justificó sin fundamentos. – Pensé que me tocaba a mí.

¡Bueno, pensaste mal! – Bufó mordiendo el labio inferior. - ¿En el show también pensás equivocarte?

Me parece que te estás tomando esto demasiado personal… - Irrumpió Lucy, interponiéndose entre ellas. – Es el primer ensayo formal que tenemos… - Enarcó una ceja. - Son validad las fallas.

El dedo índice de la latina se elevó como si intentase contraatacar pero finalmente sus labios se unieron de forma impenetrable, mascullando la ira contenida dentro suyo.

El movimiento generado con la lengua dentro de la boca era una clara muestra de dicha furia.

No debía explotar por un simple error.

Su vida depende del éxito que la banda pudiese tener.

Debía controlarse por ella, por su futuro.

Vamos desde el principio. – Expresó pausadamente. - ¡Y no vuelvas a entrometerte en mis líneas! – Arremetió imponiéndose.

Fin del Flashback

¿Cómo te sentís después de lo ocurrido? – Consultó Luz.

Rara… - Se encogió de hombros. - Me parece extraño que me haya defendido de ese modo. – Pensó por un momento. – Se que fue en defensa del grupo y a la vez porque no tiene buen trato con Santana, pero igual me genero ilusión… - La observó. - ¿Está mal eso?

Negó con el rostro. – Creo que las personas que menos crees pueden sorprenderte.

Temo desilusionarme con ella. – Volvió la vista al techo. – Es tan reservada que algo en mi me hace creer que nunca la voy a conocer por completo. – Resopló como si el simple hecho de pensar en Lucy le generada un desgaste físico.

¿Siguieron ensayando después de eso? – Tomó nota.

Si. – Fue tajante. – Y nada cambio. - Suspiró frustradamente. – Inclusive, no temo decir que empeoró.

Flashback: martes 24 de febrero de 2015.

Rachel:

I heard that you're settled down

(Escuché que sentaste cabeza)

That you found a girl and you're married now

(Que encontraste a una chica y te casaste)

I heard that your dreams came true

(Escuche que tus sueños se cumplieron)

Guess she gave you things, I didn't give to you

(Supongo que ella te dio cosas, que yo no te di)

Lucy a un lado, Santana al otro y Brittany por detrás, conformaban ese rombo que se volvía armónico con el correr de las notas.

Desviaba su mirar sin ningún tipo de control sobre el mismo hacia esa mujer de tez blanca y ojos vivaces que se encontraba ensimismada en lograr que todo sonase como correspondía.

Quinn & Rachel:

Rumour has it, ooh,

(Se rumorea por ahí)

Rumour has it, ooh,

(Se rumorea por ahí)

Rumour has it, ooh,

(Se rumorea por ahí)

Rumour has it, ooh,

(Se rumorea por ahí)

Ver como modulaba ante el micrófono, le generaba un sentimiento interno que recorría cada sector de su cuerpo como si dicha sensación viajase a través del torrente sanguíneo.

No podía explicarlo, simplemente ahí estaba.

Santana:

Don't forget me, I beg, I remember you said

(No me olvides, te lo ruego, recuerdo que dijiste)

Presionó el entrecejo, como si algo tan simple retirase de sí misma todos los miedos y fantasmas que la asechaban.

Rachel:

Bless your soul, you've got you're head in the clouds,

(Bendita sea tu alma, tenés la cabeza en las nubes)

You made a fool out of me,

(Hiciste un tonto de mí)

And, boy, you are bringing me down,

(Y me estás llevando hacia abajo)

You made my heart melt,

(Hiciste que mi corazón se derritiese)

But you're cold to the core,

(Pero eres frío hasta la médula)

¡Alto! – Gritó nuevamente Santana. - ¡Te equivocaste de nuevo Rachel! – Dejó el bajo a un costado, sujetando con ira el papel. – Estás hablando de vos ahora. – Indicó con el dedo violentamente. - ¡But I'M cold to the core! – Leyó con soberbia resaltándolo. - ¡No es tan difícil mujer!

¡Bueno, calmate un poco! – Desafió presionando el entrecejo. – Es un detalle que en el momento nadie notaria.

¡UN DETALLE QUE TE PUEDE LLEVAR AL FRACASO! – Elevó aún más el tono provocando un silencio general. – Yo no estoy acá para bromear… Esto es un trabajo serio y me lo tomo como tal… - Bufó. - Tampoco cuento con todo el tiempo del mundo como para perderlo en idioteces, no tengo la suerte que tienen todas de vivir de arriba. – Suspiró. - ¡No vivo del aire! – Notó como la observaban. - Además es como la quinta vez que te lo confundís.

¡Santana! – Chilló Lucy ganándose una mirada de odio. – No sos la cabecilla de este grupo, ni la jefa de ninguna. – Hizo una pausa manteniendo la calma. – Si bien es verdad que se equivocó muchas veces, eso no implica que debas tratarla de ese modo… - Observó el rostro apenado de Rachel. - Dudo que lo haga apropósito, todas ponemos de nosotras para estar acá y todas perdemos de nuestro tiempo para ensayar. – Acomodó la guitarra a un costado y se acercó con cuidado. – Deberías relajarte y disfrutar de esto, realmente creo que estas exagerando.

¡Los errores serán validos para vos! – Empujó uno de los hombros. – Yo no los acepto. – Miró a la morocha de reojo. – Si vamos a meternos en este ambiente tenemos que triunfar.

Los ojos de Rachel se encontraban abiertos a la par, sin poder creer lo que oía, intentaba que esa sonrisa que contenía no se escapase. Estaba disfrutando el simple hecho de que Lucy la estuviese defendiendo de ese modo.

Le recordaba tanto a su Quinn. La llevaba a otra realidad.

Aquella que tanto añoraba.

No vuelvas a tocarme de ese modo. – Expresó la rubia, observándose el sector al que hacía mención.

¿Si no qué? – Santana elevó el mentón de forma provocativa.

Fin del Flashback.

Estaba segura que cuando Santana se enterase de lo que me ocurrió, encontraría en ella una persona que supiese entenderme y soportarme. – Suspiró. – Lo único que esperaba era eso…

¿Por qué crees que tuvo esa reacción ante la noticia? – Reflexionó acomodándose los lentes.

El silencio de la morocha lo decía todo.

Aquella pregunta la había llevado a que se replantease las acciones realizadas. A lo mejor solo podía ver el dolor que sentía dentro suyo sin apreciar como repercutía en los demás.

La había lastimado.

Era consciente de aquello pero no lograba determinar cómo podía solucionarlo.

Supongo que se habrá sentido dolida… - Exhaló profundamente. – Igual eso no justifica lo que hizo delante de todas.

Flashback: martes 24 de febrero de 2015.

La intensidad con que la veía, decía lo suficiente. Quería una cómplice y se encontró con una enemiga.

Esas miradas de odio que se cruzaban entre ambas, no eran un augurio de algo bueno.

Sin dudas una tormenta estaba a punto de desatarse.

Te recuerdo que estás en mi casa y que yo no te estoy faltando el respeto. – Lucy elevó ambas cejas.

¿Eso te da derecho a defender lo indefendible? – Santana volteó sobre el eje dándole la espalda. – Veo el concepto de equipo que tenés.

Defiendo lo que creo que es necesario. – Cruzó ambos brazos adoptando una postura firme y temeraria.

¿Rachel lo es? – La observó sobre el hombro. - ¿Qué? ¿Ya se acostaron y ahora son como una? – Una carcajada sonora se oyó. - ¡Por favor! Ese gnomo no vale la pena.

Rió mordiendo el labio inferior. – No seas chiquilina e idiota. – Observó a la morocha. – Solo la defiendo porque la estás atacando por un simple error.

No necesito que me defiendas. – Susurró la morocha sobre el hombro de la rubia.

¿Realmente es necesaria esta pelea? – Irrumpió Brittany. – Me están dando ganas de partirle los palillos en la cabeza… - Los extendió. - ¡Y solo tengo dos!

¡Vos callate! – La señaló con odio. Con paso firme y agresivo, se dirigió directo hacia Rachel. – Ella sabe muy bien porque es necesaria la pelea.

No te tengo miedo Santana. – Desafió irreconociblemente, provocando que las dos espectadoras de lujo las observasen atónitas.

Los ojos de la latina, junto con la boca, se abrieron en su totalidad. - ¿Qué dijiste?

¡Que no te tengo miedo! – Repitió. – No me parece que descargues tu ira y fracaso personal conmigo.

¡La descargo porque tengo fundamentos para hacerlo! – Elevó el tono lo suficiente para sobresalir.

¡La descargas porque necesitas plasmar en alguien la frustración que te genera lo de tu papá! – Se llamó a silencio.

Su mente repasaba las palabras que había dicho sin pensar. Al igual que un eco repetido, lo único que transmitían era el rostro mártir de la latina.

La observaba inmóvil. Incluso había detenido esa manera prepotente de moverse.

La había fulminado y no era su intención.

Santana per… - Intentó decir pero fue en vano.

¡Juro que te voy a mandar a esa otra vida pendeja de mierda! – Gritó yéndosele encima sin control.

Los reflejos de Lucy fueron más que suficientes para sujetarla de la cintura y echarla hacia atrás.

Osaba interrumpir esa posible pelea de puños que estaba a punto de iniciarse, colocándose frente a Santana y delante de una miedosa Rachel.

¡PARA SANTANA! – Chilló la rubia intentando contenerla. - ¡Para un poco! – La empujó.

¿Qué mierda te metes vos? – Respiraba agitadamente al igual que un peleador callejero. - ¡Ni siquiera sabes porque nos estamos peleando! – Humedeció los labios. - ¡No entiendo porque la defendés tanto!

¡La defiendo porque la estás atacando por una estúpida canción! – Chocó las manos contra el costado de las piernas. – Es la primera vez que ensayamos… - Resopló. - ¡La primera! – Destacó infundida en rabia. - ¿Es necesario este escándalo?

Sos tan idiota. – Expresó ganándose una mirada de odio. - ¿No te das cuenta que te miente a vos también?

¿Perdón? – Frunció el ceño. - ¿Quién me miente?

¡La enferma de Rachel! – La señalo de mala gana. – Nunca debes confiar en enanos.

Santana, no hagas algo de lo que te puedas arrepentir… - Exclamó la morocha con las cejas arqueadas apenadamente.

Temía lo peor. Esperaba cualquier cosa de su parte.

¿De qué puedo arrepentirme? – Sonrió con ironía. - ¿Eh? – Desafió. - ¿De decir la verdad?

Acá hay algo de lo que no me estoy enterando… - Meció el rostro. - ¿De qué verdad están hablando? – Indagó la rubia alternando su mirar entre las dos.

Santana humedeció los labios sin retirar las pupilas de su víctima. Rachel, por su parte, intentaba trasmitirle una súplica a través de varios simples pestañeos.

La había perdido.

Hacía tiempo que había dejado de ser una aliada para ser una enemiga temible.

¿Por qué no le contás a Lucy sobre Quinn? – Arrojó sin ningún tipo de escrúpulos.

Fin del Flashback.

Pude sentir como todo mi mundo se derrumbó en ese preciso instante… - Resopló. – Esa mirada lo decía todo… Estaba desorientada. – Contuvo el llanto.

¿Santana o Quinn? – Luz la observó de reojo.

Lucy. – Fue directa. – No sabía cómo mirarla, no podía sostenerle la mirada ante lo que Santana develaba… - Rió canalizando los nervios. - ¿Qué más podía hacer? Si al fin y al cabo tenía razón…- Exhaló la totalidad del aire. - Soy una mentirosa.

Decirle la verdad, eso podías hacer. – Siguió tomando nota.

¿Delante de todas? – Tragó saliva. - ¿Y si siente que también la uso a ella? – No esperó respuesta. - ¿Y si la pierdo?

¿Y ahora no la perdiste? – Replicó inmediatamente. - ¿Acaso alguna vez la tuviste de nuevo?

Aquella pregunta no encontró ninguna respuesta por parte de Rachel. Luz tampoco estaba esperando alguna.

Maldecía aquella tarde en el bar de Santana. Maldecía haberle contado lo que debía permanecer en silencio.

Se maldecía.

Había confiado en el diablo. Había confiado en la peor persona que había conocido y se detestaba por ello aunque entendiese la futura reacción.

Entendía que estuviese dolida pero no la justificaba.

¿En que pensás Rachel? – Consultó Luz notando ese pesar en la morocha.

Pienso en mi otra vida… Pienso en que si pudiera describirme diría que hoy soy solo un sentimiento… - Mordió el labio inferior con rabia. – Ese sentimiento es la decepción.

¿Así te describirías? – Elevó ambas cejas ante lo que oía.

Afirmó con el rostro. - Siempre leí que la vida da muchas vueltas y siento que la mía terminó de darla… - Se reincorporó sin previo aviso. - ¿Sabe lo único que deseo? – No esperó respuesta. – Que exista otra vida, en algún momento, en algún lugar, donde pueda aprender de los errores que cometí en esta.

Rachel. – Suspiró. – La vida te dio otra oportunidad sacándote del coma. – Hizo una pausa. – Esta es tu otra vida… - Dejó que procesase lo dicho. - No la desaproveches.


Sé que la actitud de Santana es algo desconcertante, como sé que la odiaran o no lo entenderan.

Solo les recuerdo que en el capitulo 8 ellas comenzaron a hablar y no se supo de que...

Les vuelvo a recordar como en Alza: Lean las fechas de los capis, de los flashback.

Ya se retomará ese dialogo y todo tendrá una razón de ser.

Love is life.

¡Good life sistas!