Toda la gente,

que alguna vez nos vio de la mano,

y que nos vio tan enamorados

preguntan que ha sido de él.

-Damas y caballeros, es todo un honor para mí darles la bienvenida a esta séptima convocatoria de bandas musicales para recaudar fondos para el albergue "Tikiten". Les pido un aplauso para la primera banda.- Mi tía Tsunade-sama abandona el escenarios para darle especio a la banda musical que ha decidido concursar.

La melodía que comenzó a escucharse era suave y provenía de un piano lujoso, el que había sido colocado por las compañías Uchiha, el jurado que dirían quienes serían los ganadores estaba conformado por Sasuke, Naruto, Neji, Hinata y yo. Cada banda debería presentar cinco canciones, las bandas estaban teniendo mucho éxito, y los invitados parecían satisfechos.

Tenten se encontraba más seria de lo normal, estaba ubicada en la misma mesa que su padre, y el joven Deidara de las compañías "Akatsuki"- la competencia de Neji, Sasuke y Naruto.-

Solo quedaban dos bandas por presentarse, y la competencia estaba reñida, el único que decía que todas las bandas eran un asco era Naruto porque según él, las canciones que han presentado estaban carentes de sentimiento.

Y tal parece,

que escogen el momento preciso

y justo cuando casi lo olvido

provocan que me acuerde de él.

Mi padre se aferraba a que me incluyera en la conversación que mantenía con Deidara, desistí a su petición, prestando toda mi atención al escenario vacío, porque así se sentía, las personas cantaban sin entregar el alma en ese pequeño lugar.

Flash Black

-Recuerda que una canción no vale por su contexto, sino por el sentimiento que lleva dentro- decía una bella mujer de algunos años mayor que yo.- Entrégate por completo allá arriba, en escenario que te espera desde hace tiempo.

Afirme positivamente para salir corriendo al escenario.

Fin Flash Black

Sentía las miradas de Gaara y Neji clavadas sobre mí, eso solo conseguía poner mis nervios a flor de piel.

Y aparece alguna lágrima secreta,

con tanta pregunta indiscreta,

por favor, por favor, por favor.

-Damas y caballeros, un aplauso a todas las bandas que han participado- Los aplausos inundaban todo el salón.- El resultado final se entregara hasta la media noche. Y en cuanto traigan a los niños del albergue, daremos inició a la entrega de donaciones, un miembro de cada mesa pasará a depositar su cheque en esta cabina transparente.- Los niños llegaron siendo formados de uno a uno, Sakura se veía emocionada, siempre le han gustado los niños.

Poco a poco familias fueron pasando a depositar su aportación voluntaria. Tsunade-sama había aparecido nuevamente al centro del escenario.

-Como ven esta noche aún no termina sino todo lo contrario apenas empieza, las señoritas Sakura Haruno y Hinata Hyuga han traído una sorpresa para estos pequeñines.- Mi Sakura y Hinata pasaron al frente.

-Buenas noches a todos los presentes, espero se la estén pasando bien. Hace algunos días, entre Hina-chan y yo, compramos juguetes para estos pequeños y queremos hacerle entrega de ellos.- Hinata empezó a sacar juguetes para empezar a repartirlos, los chicos se mostraban gustosos. Cuando terminaron regresaron a sus respectivos asientos ubicados en la mesa principal junto con nosotros, los que formábamos el jurado.

-Fue muy noble eso que hicieron Hina-chan, Saku-chan.- Les decía el teme entusiasmado, mire a Sakura y esta sonreía, como la extrañaba, nuestras miradas se toparon dando inicio a una lucha entre un negro profundo y un bello verde jade.

No me pregunte por él,

yo que les puedo decir,

tengo el alma partida

y la mirada perdida

desde que él no está aquí.

Sakura estaba mirando mucho al Uchiha, sin embargo en este momento no me importaba, toda mi concentración se encontraba a algunas mesas de diferencia, donde estaba Tenten-chan con un rostro serio, el entrecejo fruncido, y una mueca de disgusto en sus labios, la mire ponerse en pie para seguramente ir al tocador.

Inmediatamente me puse en pie, disculpándome con los de las mesas, diciendo que iría al baño en realidad seguiría a Tenten. Al encontrarla la acorrale en la pared del desierto pasillo, ella pareció estar sorprendida.

-Neji- dijo en tono bajo-¿Qué haces?- No respondí, solo la miraba directamente a los ojos, en ese momento como anhele poder besarla, tenía días pensando en ella, y no entendía por qué se supone que debería estar conquistado a Sakura ahora que está libre para mí y cualquier otro.-Neji.- Dijo en un susurro, acerque su cuerpo con el mío, quería protegerla, ella se había vuelto como una hermana pequeña a la que debería cuidar de todos.

-Te quiero como a una hermana.- El rostro de ella se desfiguro, me empujo fríamente y abandono los pasillos a pasos rápidos.

No me pregunten por él,

el ya no quiso seguir

y yo estoy hecha pedazos,

persiguiendo sus pasos

desde que él ya no está aquí.

Sabía que lo que estaba haciendo era una locura, probablemente metería en problemas a varios de mis amigos, a pesar de eso, me presentaría en ese escenario y confiaría en que alguno de ellos me apoyaría.

-¿Estas segura de querer hacer esto, Temari?- Pregunto una voz conocida para mí. Asentí, realmente quería pararme frente a un público, quería sentir la música correr por mi venas como lo hizo tiempo atrás.- Espero que al menos de tus amigos te apoye.

Sonreí, tomando fuerzas para responderle a Sasori.- Yo sé que al menos uno de ellos se unirá a mi canto, tengo esperanza en ello. Escuche la voz de Tsunade-sama en el micrófono.

-Bueno, la noche es joven y les tenemos otra sorpresa: Se presentará una hermosa solista, así que recíbanla con un fuerte aplauso.- Se escuchaban los aplausos por todas partes, esa se suponía era la señal para dar inicio a este concierto. La música comenzó a sonar y yo camine hacia el escenario, preparándome mental y emocionalmente para que mi voz saliera de mi garganta entonando la melodía.

- Cuando sientas que nadie te ama, y que la vida te escupe en la cara, recuerda que me tienes a mí para luchar contra todos, para subir, recuerda que me tienes a mí, siempre a mí.

Y aparecen

dos lágrimas en mis mejillas

y alguna que otra pesadilla

por favor, por favor, por favor...

No podía ser cierto, esa melodía la conocía mejor que nadie, y la letra de la canción aún estaba guardada en mi corazón, esa voz, era Temari.

-Cuando sientas que tu casa estalla, y la violencia en tu familia mata, recuerda que me tienes a mí para apoyarte en mi hombro, para subir, recuerda que me tienes a mí, siempre a mí.- Su mirada se enfocaba en pocas personas, entre ellas Sakura, Hinata, Gaara y en mí.- Recuerda que detrás de las nubes hay un cielo claro, cargado de luz, que siempre contaras conmigo, que entre dos es más fácil cargar una cruz, recuerda que me tienes a mí, siempre a mí.- Lleve ambas manos a mi pecho, sujetando con fuerza el dije que colgaba en mi cuello, la mirada de Temari dejo de enfocarse en los demás que parecían inertes con este suceso, ahora solo clavaba su fuerte mirada en mí.

Observe a mi padre se le notaba molesto, enseguida pase mi vista hacia Gaara-kun que se veía confundido. La música seguía sonando, su voz deleitaba nuestros oídos. La canción termino y ella dijo que lo que más anhelaba escuchar.

No me pregunte por él,

yo que les puedo decir,

tengo el alma partida

y la mirada perdida

desde que él no está aquí.

Tente estaba entendiendo mi mensaje.- Estas canciones pueden ser conocidas para algunas personas, de ser así, les invito a que canten conmigo para hacer de esto todavía más interesante.

-Quiero ser… Una palabra serena y clara. Quiero ser… un alma libre de madrugada. Quiero ser una emigrante, de tu boca delirante, de deseos que una noche convertiste mi dolor.- Mi rostro se ilumino al ver a Tenten ponerse en pie, con decisión en si misma se acercó poco a poco hacia mí. Le arroje un micrófono para que cantara la siguiente estrofa.

-Quiero creer, quiero saber que dormiré a la deriva tuya, quiero esconderme del miedo y mirarte una vez los ojos que tiene la luna, quiero cantar a la libertad.- Término por subir al escenario con la mirada furiosa de su padre.

Ambas cantamos.- Y caminar cerca del mar, amarradita siempre a tu cintura, que esta locura de amarte no puede acabar por mucho que intenten las dudas, ver si eres tú el que me hace tan feliz.- La canción termino, las personas aplaudían con fuerza, miradas confundidas nos observaban desde abajo, otras furiosas.

-Gracias, les presento a mi queridísima amiga Ama Tenten, ella nos acompañara en este breve concierto.- Una melodía comenzó a sonar, empezó a bajar del escenario ante una Tenten desubicada, se acercó con prisa hacia a mí.

-Espera, no puedo hacerlo sola.- La detuve con mis manos, acercándome a ella para darle un fuerte abrazo y al mismo tiempo susurrarle que no estaba sola y que debía convencer a alguien más a que trepara a ese frío escenario.

No me pregunten por él,

el ya no quiso seguir

y yo estoy hecha pedazos,

persiguiendo sus pasos

desde que él ya no está aquí.

Al seguir la pista de esa canción, recordé mi vida antes de descubrir que era hija de uno de los hombres multimillonarios de Konoha, mi boca se movía sola, y el sentimiento estaba a flor de piel.

-No, no intentes disculparte, no juegues a insistir, las excusas ya existían antes de ti.- Imágenes de Neji rechazándome una y otra vez.- No, no me mires como antes, no hables en plural, la retórica es tu arma más letal.- Sueños rotos, fantasías destrozadas por absurdas ideas de querer más poder por parte de mi padre.- Voy a pedirte que no vuelvas más, siento que me dueles todavía aquí, adentro.- El abandono de mi madre en hospicio, sin mirar hacia atrás.- Y que a tu edad sepas bien lo que es romperle el corazón a alguien así.- Personas que se alejaron, dejándome en el vacío, una enfermedad que me mata poco a poco.

Camine por el escenario, haciendo movimientos con mis manos, mis ojos cerrados fuertemente, nervios carcomiéndome el alma.

-No se puede vivir con tanto veneno, la esperanza que me da tu amor no me la dio más nadie, te juro no miento, no se puede vivir con tanto veneno, no se puede dedicar el alma como un mal intento, pesa más la rabia que el cemento.- El odio de las personas que nunca conocieron el amor, el egoísmo de todos.

-No esperes que te espere después de mis veintiséis, la paciencia se me ha ido hasta los pies. Y voy, desojando margaritas y mirando sin mirar para ver si así te irritas y te vas.- La traición, el desconcierto, la soledad.

-Voy a pedirte que no vuelvas más, siento que me dueles todavía aquí, adentro. Y que a tu edad sepas bien lo que es romperle el corazón a alguien así.- Suspiro, respiro, me detengo, lagrimas frotan en mis mejillas.

Tal parece

que lo hacen a propósito a veces

no saben, no conocen, no entienden

que hay cosas que no hay que preguntar.

No podía ser cierto, Tenten-chan estaba cantando nuevamente, se estaba enfrentando a su padre en sus narices, mi pulso revoloteaba de la emoción y es que si ella tenía el valor de regresar a un mundo artístico, yo lo haría junto con ella. Al terminar la canción me puse en pie, camine hasta ella, subiendo a ese escenario que ahora parecía brillar. Tome un micrófono y comencé a cantar.

-Saku-chan.- Alcancé a escuchar la voz de Naruto en un susurro.- ¿Hina-chan tú también?- Cuando menos me di cuenta Hinata también estaba arriba de la tarima con un micrófono en mano.

No me pregunte por él,

yo que les puedo decir,

tengo el alma partida

y la mirada perdida

desde que él no está aquí.

-Te he dicho que subas al auto.- Gritaba el padre de Tente, a leguas se le notaba furioso. La chica solo atino a subir, encogiéndose de hombros, tenía un mal presentimiento de todo esto. Me acerque a Sakura que se le veía nerviosa y preocupada, Hinata estaba peor, ya que ella lloraba a mares.

-¿Alguien me puede decir que sucede?- En eso vislumbramos a Sai corriendo en dirección a nosotros.

-¿Y Tenten?- Pregunto aún sin recuperar la respiración.

-Es que son idiotas, como se les ocurrió cantar en público, sabes lo riesgoso se puede ser para ella, probablemente no sobreviva para contarlo.- Gritaba un Gaara encolerizado. Se acercó la chica de nombre Temari.

-Hermano, ¿quieres callarte?- Que pequeño es el mundo al parecer es hermana del peli rojo.- Tarde o temprano sucedería.

No me pregunten por él,

el ya no quiso seguir

y yo estoy hecha pedazos,

persiguiendo sus pasos

desde que él ya no está aquí.