Good Girls like bad boys

(A las chicas buenas, les gustan los chicos malos)

By

Izaku-chan

"Dicen que a las chicas buenas les gustan los chicos malos, ¿tú que piensas Sakura? Sakura se ruborizó, ella era una chica buena según decían, y la imagen en su cabeza de chico malo tenía nombre y apellido, ¿sería aquello posible?"

Capítulo diez.

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¿Qué es el amor? Me cuestionaba yo.

Dicen que el amor no se puede ver, yo creo que sí.

¿Dime? ¿No se ha vuelto él lo más maravilloso de tu existencia? No te parece casi irreal, ¿tan irreal que cuando le abrazas duele? Tan irreal que a veces piensas que nunca será completamente tuyo y duele aún más, así que buscas un punto intermedio entre tenerlo y dejarlo libre.

¿Qué te molesta? Yo sé, que lo que sea que te moleste, si lo hace esa personal especial, no te molestara en absoluto, pero solo, solo si lo hace él, porque él es maravilloso y se ha convertido en un ser "perfecto" que aunque hagas cosas que en otra persona te molestarían, que aunque cometa errores, que aunque se enoje, grite, llore, no cambiara lo que piensas de él, porque estas enamorada y te sigue pareciendo maravilloso, pase lo que pase.

Todo gira alrededor de él o de ella, confiesa, confiesa que apenas te despiertas esa persona es lo primero que se te aparece en la cabeza, incluso antes de que te des cuenta de ello... Y sonríes, sonríes porque es cierto, también por la noche, cuando te acuestas, en tu mente solo esta él, y se te ocurre que lindo sería, si no tuvieran que separarse, si estuviera ahí durmiendo contigo, el calor que inundaría tu cuerpo al acurrucarte en sus brazos, lo mucho que te deleitarías al verle dormir tan cerca, con la respiración acompasada, con los ojos cerrados, completamente indefenso, pero no importa, piensas, porque tú velarás sus sueños... y le das un suave beso en la cabeza.

¿Notas que nadie más te importa ahora? ¿Ves que de pronto se ha convertido en tu todo?

Lo amaba, lo amo. Y por fin supe, lo que es amar tanto que te duele hasta el simple hecho de respirar, pero te hace feliz, ¿cierto? Siempre y cuando esa persona este contigo, no es necesario que tome tu mano y te bese, solo que este contigo, aunque duela, aunque este molesto o enojado, solo que este contigo, con eso es suficiente, piensas. No te vayas, dices. No me dejes, ruegas. Quédate conmigo, por favor...solo quédate conmigo"

Sakura.


- De ocho meses a dos años - dijo Sakura, asombrándose así misma mientras leía aquel libro por decimoquinta vez en la semana - Eso es lo más que puede durar la etapa del enamoramiento - observó a sus amigas - así que aquí te explican que hacer después de que el sentimiento del enamoramiento ya no está, entonces dice que después de eso, eliges amar o no, que muchas parejas no saben por qué el sentimiento a "desaparecido" y por eso su relación fracasa.

Tomoyo y Chiharu se quedaron pensativas, mirando ambas algún punto indefinido del salón vacío, Naoko por su parte estaba sentada en una pose poco femenina, atenta a lo que decía Sakura pero aun así algo desinteresada por el tema, no es como si ella estuviese enamorada o tuviera que preocuparse por qué hacer cuando el sentimiento desaparece. Científicamente, el amor, ¡no! Mejor dicho el "enamoramiento" porque Sakura había insistido en diferenciar los dos conceptos, el enamoramiento era provocado por una serie de hormonas que segrega el cerebro, al parecer siempre están inactivas o en poco funcionamiento, pero que de pronto hacen ¡BOM!

La cosa es, que empiezas a segregar hormonas y la ciencia te da una explicación un tanto precisa del por qué te empieza a gustar alguien, por ese instinto animal que llevamos todos adentro, esa cosa que quiere que nos apareemos y busquemos con desesperación una pareja en algún momento determinado. Estas hormonas son responsables del proceso selectivo, se supone que inconscientemente ya has armado una imagen en tu mente, un prototipo con todas las características incluidas que debería tener tu "prospecto" a pareja.

Dice la ciencia que estas hormonas escogen al candidato indicado, con el que tus genes se mezclarían perfectamente, para mejorar la especie amigos, ¡para mejorar la especie! Así también que te atraes por alguien con un tipo de sangre determinado, nunca muy diferente; segregas feromonas, esto es un olor en tú cuerpo, casi imperceptible al olfato humano, ¡pero no! no imperceptible para tu instinto animal y necesidad de apareamiento.

Naoko podría nombrar las hormonas una a una con las manos o si preferías también con los dedos de los pies, eso por si eres fetichista. Feromonas, oxitocinas, endorfinas, feniletilaminas, dopamina, DHEA, los conocidos estrógenos y la testosterona, probablemente más, ¿decepcionado? ¿Pensaste que de verdad te flechaba cupido? Sakura también había investigado el porqué de un pronto a otro Shaoran se había vuelto su mundo, científicamente, cada sensación tenía su razón de ser, desde la euforia, hasta la falta de sueño, incluso la perdida de sentido común y hasta la frase de "El amor es ciego".

Aun así, ahora que lo sabía, después de haber averiguado aquello, a Sakura le gustaba sonreír, dejar la ciencia y la razonabilidad un poco de lado, dejarse llevar y llamarlo simple y mágicamente: Destino.

- Déjame ver, ¿qué diablos estás leyendo? - Preguntó Tomoyo arrebatándole a Sakura de las manos aquel curioso librito color purpura - "Los cinco lenguajes de amor" - leyó dudosa.

- Hey, Sakura, ¿qué clase de basura es esa? - Preguntó Chiharu en medio de un bostezo, podría ser ella, entre todas sus amigas a la que le gustaba menos leer.

- ¡No es una basura! - Exclamó la castaña - En realidad me pareció bastante convincente.

- ¿Me lo prestas? - Preguntó Tomoyo, aunque antes de que Sakura asintiera ya lo había guardado en su bolso - Eriol y yo ya tenemos año y un poco más, la verdad es que ¡a veces me saca de quicio!

- ¿Tienen problemas Tomoyo? - Preguntó Sakura preocupada, aún seguía admirando la relación de Tomoyo, por que parecía tan madura y perfecta, aunque no la envidiab,.para nada, pensó mientras el recuerdo de Shaoran se colaba en su cabeza.

- Lo que pasa es que ha estado bastante celoso últimamente, al principio no me molestaba con esas cosas.

- ¿Así que está sacando su verdadera personalidad? ¿Eh? ¡rawr! - Se mofó Naoko a son de broma, pero a Tomoyo no le había hecho mucha gracia - lo siento, continua.

- Bueno es que Koji, ¿recuerdan a Koji?

- Tu ex novio - exclamaron al unísono y con obviedad.

- Bueno, que me ha estado mandando mensajes, que me quiere, que volvamos… y Eriol los ha visto.

- ¿Te ha revisado el teléfono Tomoyo? - Preguntó Chiharu algo alterada - ¡Invasión a la privacidad amiga! ¡No es bueno!

Tomoyo suspiró.

- No ha sido así, es que yo se lo he prestado, me preguntó simplemente quién me mandaba tantos mensajes y se lo conté, no pensé que tendría ese episodio de histeria y como nos contamos todo... - dijo por último en medio de un suspiro, aunque había sonado un poco a excusa.

- ¡Tu error Tomoyo! Nunca debes decirle a tu novio que otro chico está intentando ligar contigo y menos si "ya" ha sido tu novio - comentó Chiharu seriamente - enserio, por más confianza que le tengas, ese es el tipo de cosa que no debes decir.

- Vale, lo sé, mi culpa supongo, creo que yo estaría histérica si hubiese sido al revés, ¡venga! ¡ya no hablemos de eso! ¿Cómo te va a ti con Yamasaki? - Preguntó Tomoyo, intentando desviar la conversación a otro punto que no fuera ella provocando los celos de Eriol, había cometido un error, lo sabía y era una cosa casi imperdonable, primero no notando lo que sucedía alrededor de Sakura y luego no midiendo sus palabras, algo sí sabía...Eriol la estaba volviendo loca.

- Bueno - Comenzó Chiharu - lo mío es diferente, Takashi y yo nunca nos hemos soportado, lo único que ha cambiado es que tenemos el título de "novios", ¡aún sigo dándole sus collejas por mentiroso! - Las chicas rieron ante la forma graciosa en que lo había contado y también porque no les era difícil imaginarse a Chiharu haciéndole aquello al pobre chico de las mil y un millón de historias, las miradas se desviaron casi sin querer a Naoko que se miraba las uñas distraídamente.

- ¿Qué? - Preguntó cuándo se percató de aquello - a mí ni me miren, ¡soy la típica solterona del grupo! ¡A mucha honra! - Gritó elevando los brazos al aire, las risas se escucharon de nuevo - Mejor escuchemos a Sakura y su noviazgo furtivo.

La aludida se sonrojo al instante, negó con las manos y la cabeza varias veces, como queriendo creer que eso sería suficiente para detener el deseo de sus amigas por saber acerca de su nueva relación con Shaoran, cosa que claro, no iba a funcionar, lo supo por que seguían esperando que abriera la boca para contar algo, eso y una ceja elevada, ¿qué era eso? ¿Un concurso de expresiones faciales colectivas?

- Yo no, no sé qué decir - Dijo avergonzada, eso de ser el centro de atención la ponía algo nerviosa, muy nerviosa- ¡Pero nos veremos esta tarde!

- Se ven mucho últimamente, ¿no es así?

- En realidad - comentó Sakura - no lo había visto en toda una semana, ¡así que estoy muy contenta de verlo hoy!

- ¡Enamorada! - La acusaron Chiharu y Tomoyo al unísono.

- Al menos ahora son novios - dijo Tomoyo- aunque te lo hubiera pedido de una forma más romántica.

- ¡A mí me pareció de lo más romántico! - Exclamó Sakura con una sonrisa, si, para ella no pudo haber sido mejor.

- Ni siquiera te lo pidió - dijo Tomoyo- es como si ya lo diera por hecho, Li es un poco raro Sakura, ¡acéptalo por Dios!

- ¡No es raro! - Sakura hizo un puchero para soltar después lo que cualquier chica en su lugar hubiese dicho, haciendo de paso, a sus amigas sonreír - Shaoran solo es diferente - y sonrió.

- Sakura, y ¿cuánto tiempo llevan Li y tú? - Pregunto Naoko curiosa y las demás se inclinaron hacia ella con atención.

- ¿Cómo novios? - Preguntó la ojiverde nerviosa y al mismo tiempo emocionada y a la vez el solo decir aquella palabra tan significativa hacia que se le revolviera el estómago y le diesen ganas de vomitar, ¿quién dijo que las dichosas mariposas eran lindas?

Naoko asintió.

- Unos tres meses - soltó la castaña, con una sonrisa.

- Wow, ya llevan un tiempecillo - Comentó Chiharu.

- Bueno - Sakura sonrió - la verdad ni los he sentido, todo ha sido tan rápido - tras decir eso, soltó un suspiro soñador.

- Hey, Sakura - la llamó Tomoyo al finalizar la clase - Sé que te verás con tu Shaoran hoy, pero no olvides que tenemos pijamada en mi casa - le dijo con una sonrisa.

- No te preocupes, no lo he olvidado, ahí estaré.

Ya llevaban un tiempo con eso de ser novios y Sakura no podía estar más feliz, se veían de vez en cuando y cuando no lo hacían ella siempre podía contar con los mensajes de texto. Shaoran la había llamado, una sola vez, había sido la conversación más corta e incómoda que hubiese tenido en su vida, Sakura no supo muy bien que decir y aunque fuera por teléfono, se había puesto increíblemente nerviosa, ¿por qué no podía fluir una conversación normal con él?

Casi muere cuando la llamo, incluso contesto un poco dudosa, pensando si en realidad, sí era Shaoran el que la había llamado, La había saludado con un perezoso "Hola" con una voz aún más perezosa, no habían hablado casi nada y hubieron incómodos silencios telefónicos que ella llenó lo más que pudo con preguntas torpes como: ¿Qué haces? y Shaoran no ayudaba mucho cuando le contestaba cortantemente que "Nada". ¡Oh! pero la había hecho feliz, de hecho, ese día casi no había podido dormir pensando en el extraño suceso.

Un día de esos Nadeshiko Kinomoto había mirado a su hija y le había soltado una pregunta que la había dejado paralizada por completo.

"¿Tienes novio Sakura?"

Sakura, teóricamente, había dejado de respirar, tragó saliva, y se giró hacia su madre, ella no solía mentir, ella no sabía mentir, ni podía jamás sobre todos los jamases negar a Shaoran, eso debía ser pecado, pensó, aún más considerando que ella estaba loca por él. ¿Notaria su madre lo que sucedía? Acaso ella era tan transparente que la gente podía ver sus pensamientos insistentes y abundantes sobre Shaoran, se ruborizó, eso no podía ser bueno, menos cuando solía recodar como la había tocado en aquella ocasión.

"Estas histérica" Se dijo Sakura, tal vez Nadeshiko si sospechara algo, pero probablemente, hacía simplemente una revisión periódica que hacen las madres sobre la vida de sus hijos, para estar informadas o que se yo. Nadeshiko ya había hecho esa pregunta antes, cada cierto periodo de tiempo volvía a hacer la pregunta, inclusive una vez, le había preguntado si ya había tenido sexo, un día horrible para la vida de toda hija, presenten sus condolencias hermanas.

Sakura había tomado valor de donde no lo tenía, para contestar que tenía novio. Su madre, quien en ese momento miraba entretenida un catálogo de ropa, pasando las hojas distraídamente y pensando que tantos pedidos iría a hacer ese mes, la miró con una atención que a Sakura le aterraba, odiaba la atención, de hecho, cuando le ponían atención absoluta en su casa, sería probablemente para discutir algún problema relevante o las decisiones importantes que debía tomar, las cosas que ella debía hacer o bien, para recordarle como debía ser el comportamiento de una señorita que incluía, nunca andar de boca en boca.

¿Ah, sí? Soltó Nadeshiko en perfecta calma, la castaña realmente se alteró cuando, la delicada mano femenina de su madre, con un perfecto manicure hecho aquella misma mañana, colocó la revista en la mesa central de la sala. Sakura había querido huir, más sin embargo, estaba tensa, el acto de Nadeshiko solo indicaba que se venía alguna clase de conversación encima y que ella debía quedarse sentada en ese sillón y no salir corriendo, huir es de mala educación, se dijo Sakura, debes ponerle atención a la persona que te habla, aún muy en contra de tu voluntad.

Entonces vinieron unas cuantas preguntas, el nombre de Shaoran, la edad de Shaoran y Sakura contesto eso como autómata, verdaderamente, la angustia llegó a su pecho con las preguntas siguientes, que la pusieron en un estado de alerta... ¿Que si Shaoran estudiaba? Era una pregunta difícil de contestar a una madre, a una madre como Nadeshiko más y probablemente a toda madre del mundo.

¿Por qué? Porque las madres siempre están esperando lo mejor para sus hijas, alguien exitoso, que estudie, trabaje, sea caballero, al inexistente "don Perfecto". Sakura intento ser lo más sutil y breve respondiendo esas cosas, dijo que Shaoran había dejado de estudiar ese año, pero que seguramente lo retomaría, "¿Y trabaja?" Si, está trabajando ahora. Nadeshiko no había contestado ni comentado nada relevante o irrelevante al respecto, tan solo le comento a Sakura que ahora que tenía dieciocho años podía tener novio, que un día de esos podrían coincidir todos para conocerlo, Sakura se quedó callada y silenciosa mientras su madre hablaba, lo que le dio fin a la conversación fue un "y cuidate" horrible que todas las hijas entienden. Después de eso Sakura sintió dos cosas, por un lado cierto alivio, un peso menos y por el otro, pensó, dirigiéndole una última mirada a la femenina mujer del sillón, por el otro...que algo no iba del todo bien.

Volvió a la rutina de nuevo, cambiándose las zapatillas y caminando verdaderamente sin prisa a casa, con lentitud y algo absorta en su propio mundo, el mundo nuevo que llevaba construyendo esos días, un mundo que era solo de ella y Shaoran, de ellos y de nadie más o eso le gustaba pensar.

Sakura suspiró, quería saber tantas cosas de Shaoran, descubrir cada faceta suya, que él confiara en ella como no lo había hecho con nadie más, frunció el ceño levemente y en su rostro se formó una expresión un tanto decepcionante, resopló un mechón que se cruzó por su boca, la verdad era, que Shaoran no parecía estarse abriendo demasiado con ella, aunque si habían hecho muchos avances y ella era feliz, pero también era egoísta.

- ¿Por qué lo quiero todo de él? - Lloriqueo entre un puchero subiendo a la segunda planta de la casa vacía.

La castaña suspiró de nuevo, y cuando realmente se apresuró fue cuando observó el reloj que colgaba en la pared dándose cuenta de que se le empezaba a hacer tarde, con rapidez se puso un short corto de mezclilla, una blusa verde de tirantes que Tomoyo había dicho le quedaba de muerte, se enfundó en un abrigo café por que pronto empezaría a hacer frío, una bufanda del mismo color y unas zapatillas café hermosas que últimamente estaban muy de moda.

- Se me hace tarde - murmuraba con impaciencia.

¿Por qué no había guardado todo el día anterior? Se preguntó, así todo sería más fácil y rápido, pero no, era ella y había estado pensando en quien sabe qué cosa, está bien, ¡rayos! había estado pensando en Shaoran. Sakura tomó el primer bolso que encontró a mano y tiró adentro un pijama sin ver, después de todo solo serían sus amigas y ella, podría dormir en ropa interior si quería, ¡es cierto! ¡Ropa interior! se dijo guardando un par de prendas, después de lavarse los dientes algo apresurada, tiró también el cepillo al interior del bolso, se peinó con rapidez, lo último que verificó era el dinero, el móvil, las llaves y salió corriendo de casa.

Llegaría tarde, por primera vez llegaría tarde a un encuentro con Shaoran y no quería eso, prácticamente corrió todas las cuadras hasta el parque del pingüino y cuando hubo llegado intentó calmarse un poco.

Sakura lo buscó con la mirada, caminó hasta la fuente vacía y se sentó en el banco de siempre mirando a su alrededor, ella había llegado unos diez minutos tarde y Shaoran no estaba, buscó preocupada su celular y se aventuró a llamarlo, que no se hubiese marchado por favor, por favor.

"Moshi, moshi"

La voz aburrida de Shaoran al otro lado de la línea la puso nerviosa.

- Shaoran, soy Sakura - dijo dudosa, hubo un silencio.

"¿Dónde estás?"

Y una de las preguntas directas de Shaoran.

- En el parque del pingüino.

"No te muevas, voy para allá"

Antes de que pudiera contestar algo, Sakura se enfrentó al molesto sonido intermitente que indicaba que él había cortado la llamada, se sentó acomodándose el cabello en una de las bancas y recorrió con la mirada los alrededores del parquecillo tan peculiar. Fue quizás unos ocho minutos después, cuando la figura alta del muchacho se materializo en la lejanía y volviéndose con sus pasos cada vez un poco más grande. Sakura esbozó una sonrisa, sin proponérselo siquiera con anterioridad, al tan solo verlo.

El muchacho, vestido de negro, le sonrió de igual manera, antes de que ella corriera a tirársele a los brazos, tal vez era culpa de esas hormonas que segrega el cerebro, pensó Sakura, el que Shaoran la hubiera apegado con tanta furia a su cuerpo, no mentiría diciendo que se había sentido cohibida, ¡Dios! no se le había cruzado siquiera el pensamiento de si tal vez pudiese haber algún ancianito o adulto conservador y escandalizado a su alrededor.

Cuando Shaoran la besaba, ¡no! cuando Shaoran la besaba así, lo que por cierto estaba ocurriendo muy a menudo, ella cerraba los ojos y se desconectaba del mundo, para no decir mentiras, hasta los sonidos a su alrededor parecían desaparecer, entonces solo era consciente de que el muchacho la besaba, Shaoran, más alto que ella y con ese atrayente olor masculino la besaba con profundidad y era probablemente cuando su boca, excitada empezaba a producir más saliva de lo normal.

Alguna vez Sakura consideró la idea de que eso de compartir saliva era asqueroso, pero eso poco importaba ahora, cuando lo único que quería era sentir la humedad de la boca masculina, ahí, con la mente en blanco, solo quería que la besara y dejarse hacer en aquello brazos.

- ¡Hola preciosa! - Soltó Shaoran en tono burlón, Sakura lo miró extrañada, no era la primera vez que Shaoran le decía preciosa o alguna otra cosa parecida pero siempre con aquel tono burlón que hasta a ella le daba risa, así que no era eso lo raro, era más bien, que Shaoran se veía extraño.

- ¿Estas bien? - Cuestionó, frunciendo el ceño se puso de puntitas para escudriñar de cerca el rostro del muchacho que la seguía mirando con una sonrisa hasta un poco tonta si se quería - Shaoran, que pupilas más grandes tienes - de hecho, aunque Shaoran era el único chico que ella conocía con pupilas increíblemente grandes, Sakura juraría que estaban más grandes de lo normal, mucho más, tanto que no supo por que, lo tuvo que comparar con un gato.

- Son para verte mejor - Dijo burlón y le mordió la nariz.

- ¡Oye! - La chica se llevó las dos manos a la zona dañada y Shaoran optó por esbozar una simple sonrisa.

Haciendo eso, el castaño paso por su lado ignorándola olímpicamente para sentarse en donde anteriormente ella estaba, Sakura giró para verlo, sobándose aún la nariz se acercó a él un tanto dudosa.

- Oye Shaoran, tienes algo diferente, - Entrecerró los ojos recorriéndolo con la mirada, el chico se movió incomodo - Por cierto, ¿dónde estabas? - Sakura sonrió sentándose a su lado y a como era típico de Shaoran, se encogió de hombros aparentemente indiferente, sin embargo ella espero...espero...espe...

- Con un amigo - dijo con simpleza tras unos segundos, Sakura pronuncio un "Mmm" mientras sacaba a conclusión que Shaoran no estaba esperándola a como ella había creído, lo cual era un alivio pues también significaba que no había llegado tarde, Dios la quería, pensó, elevando los ojos al cielo agradecida, una vez superada esa etapa, Sakura volvió a su interrogante anterior, observándolo tan atentamente que Shaoran tuvo que soltar un bufido y voltear el rostro fuera del escrutinio de la chica, ¡Dios! solo le había dado unas caladas al puro de hierba que le había ofrecido Otani minutos antes ¿y ella era capaz de notarlo así!?

Se giró para observarla y tuvo que ladear una sonrisa cuando ella no le pudo mantener la mirada y se empezó a sonrojar, ¿que era esa manía de Sakura por tender a tocarse obsesivamente el cabello en momentos así? le costaba verlo fijamente a la cara por mucho tiempo, a él en cambio le gustaba, le gustaba también molestarla un poco, y ya se había acostumbrado en su mayoría a que Sakura preguntara casi todo, era un poco molesto de hecho, cuando solo escuchaba "Y por qué esto?... ¿Y por qué aquello?" consecutivamente, tendría que lidiar con eso, había algo gracioso en ella, y era que cuando hablaban de algún tema en particular, Sakura se quedaba muy curiosa y luego siempre llegaba con algo como: "Oye Shaoran, ¿recuerdas lo que hablamos el otro día? Investigue y resultar ser que..."

En fin, era graciosa, pensó justo antes de tomar aquel rostro entre sus manos y besarla, le gustaba besarla... ¡y eso era una mierda! por que le gustaba besarla a ella, no era lo mismo, besar a alguien más aunque fuese alguien que besase muy bien, todo tenía que ver con esa estúpida cosa que había crecido en algún lugar inexacto de su pecho.

Profundizo el beso y casi sintió cuando ella se entregó completamente al acto cuando se abrazó a él con fuerza, entonces a Shaoran le dieron ganas de tirársele encima justo ahí, en aquella banca en medio del parque. La verdad era, pensó cuando se separaron, que no veía la forma de decirle a Sakura alguna insinuación respecto al sexo, es decir, mírenla ahí, con toda la apariencia de niña buena, era putamente gracioso, pero a él no le daba risa, en lo absoluto.

Ella le lanzó una sonrisa que esta vez el no correspondió, bufó nuevamente y la chica se abrazó a su espalda, miró hacia abajo las pequeñas manos que se enredaban en su torso, si él le insinuara algo a Sakura... ¿qué haría ella? La podía imaginar ahí completamente indignada y avergonzada, eso de los golpes no iba mucho con su imagen, de hecho a simple vista se veía algo debilucha, como delicada, pero podría ser que le diera una bofetada, aun así no podía imaginarlo, ah ¡sí! aún no la había escuchado decir una sola mala palabra.

Sexo... se le hacía complicado el simple hecho de tocar el tema con ella, eso también era putamente gracioso, pero a él seguía sin darle risa, es decir, Sakura no era la típica chica que llegaba y te decía algo como "Quiero hacerlo contigo, te espero en mi casa" a como por cierto le habían dicho una vez, eso y un guiño de ojo. En ese momento no veía el rostro de Sakura, quien seguía abrazada a su espalda, Shaoran se aventura entonces a mirar de reojo las piernas femeninas descubiertas y lleva una mano hacia una de ellas acariciándola suavemente, tal vez por la intención con la que lo hizo, es que Sakura siente el rose demasiado íntimo, hunde la cara en la espalda del muchacho y se abraza un poco más, cerrando los ojos con fuerza y sosteniendo un suspiro.

- ¿Que vas a hacer más tarde? - Pregunta el chico de pronto, dejando completamente de lado la caricia anterior, Sakura sale de su escondite y le mira a los ojos sin evitar sentirse un tanto mareada.

- Iré a dormir a casa de Tomoyo, harán una pijamada - dice y Shaoran la observa atentamente.

- Pensé que no te dejaban dormir fuera de casa

- No me dejan. Pero como es Tomoyo...

- No vayas.

- ¿Eh? - El corazón de la chica ha empezado a palpitar con fuerza, porque desde que él ha pronunciado aquellas palabras, una sensación que quema le ha empezado a subir desde la boca del estómago hasta el pecho y el corazón le ha empezado latir más fuerte anticipándose a la siguiente frase.

Shaoran, no sabe tampoco, lo que lo lleva a hacer eso, tal vez que antes a fumado un poco y aún hay algunos efectos de hierba en su organismo o podría ser simplemente un impulso, pero lo hizo, lo dijo y no importaba mucho ahora el motivo detrás de todo aquello.

- No vayas, ven a dormir conmigo - No titubeó, fue directo, tanto o más que su mirada fija en los sorprendidos ojos verdes.

Sakura por su lado, luchaba internamente con la explosión de emociones que se había realizado en su interior.


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Primero: Gracias a las que me contestaron mi preguntita, la verdad solo tenía curiosidad por saber de dónde me leían, también me llego un mensaje diciendo que esperaba que no me molestara su nacionalidad, lo que, en verdad, me hizo pensar muchas cosas, odio la xenofobia por ejemplo, por favor luchemos contra esto, de la nacionalidad que seas no me va a molestar.

"No importa donde este tu hogar, porque todos vivimos en una isla que no podemos abandonar"

Frase de un comercial que pasaban en mi país, pero que a mí me encanta, de hecho, en mayo me mude a USA y... ¡es horrible! Porque no quiero estar aquí joder, de verdad preferiría haberme mudado a un país latino, ¡a la mierda!, no quería mudarme, yo era feliz donde estaba, pero ya que, la cosa es que es difícil enfrentarse a otra cultura e idioma, intento verlo como una oportunidad y no como una desgracia (intento). Soy una frustrada pesimista.

NOTA IMPORTANTE: Nótese que Sakura y Shaoran salieron un mes, y ahora en este capí llevan unos tres meses de forma "oficial". AAARG odio las notas de autor largas, me voy!

Gracias a: , kayling , BellKris Cullen , .31, FrutillaConLecheCondensada, , , R-Karolyna, Chica Bionica, Luneth Gray, serenity-princess, Maru-chan1296, Alice-Vampiirithap-Cullen, PrincesAlice25, aisisres, maylu-liya, KkKobato0o , Only Nina, LoveistoLaugh, Pitalu Cullen , PJ, maddelle, Guest, Fogos, sakholes, hito, Yumiko-sempai , sakurali23, sasunaru-mvc, Danitria, Nezumi.V, Rosh Bernal, kagome smile, kimbe-chan, Klaudia-de-Malfoy, FeR-Kim, , pyo, Amy Lee Uchiha Hiragizawa, meliotaku, neko-sunako-sakuralee85910, Laura-san, Bellossom-chan, Chikanime, Maargaldo, Glorymar, daniela, mrcds yane's, made.

Con amor: Izaku-Chan