Bien primero que nada no soy Akiza soy su hermana el motivo de que yo esté aqui y publicando hasta ahora es porque el domingo de la semana pasada mi hermana tuvo un accidente automovilístico y estuvo en el hospital toda la semana y bueno esta en recuperación así que yo publicare, no les prometo una fecha porque ya voy a entrar a la prepa y ahorita voy a cursos de regularización pero me encargare de los fics mientras mi hermana se encuentra mejor :D osea que será solo esta semana y tal vez la próxima
Les pido paciencia porque neta no saben la que sufri subiendo este capi u.u también les aclaro que yo no esribi esto yo solo lo cuelgo :)
Bueno ahora los agradecimientos a las siguientes personas
Start Kurosaki, Rukia inlove, maro. , lovetamaki1, kuniko04 y a animex12345
TITE KUBO es dueño de BLEACH
Para Kuromadani Senosuke estos últimos días no habían sido muy buenos en su trabajo, él como todo buen paparazzi seguía a toda celebridad que se cruzara por su camino pero, ¡siempre eran los mismos! Y por lógica haciendo lo mismo, ahogados en alcohol o cualquier tipo de drogas, o engañando a su pareja de turno ¡lo de siempre! Así que hoy salió de casa con la esperanza de captar algo nuevo…
Y la suerte le sonrió cuando estaba en un semáforo en alto y un AUDI deportivo negro paso frente a él, ese auto lo conocía muy bien era propiedad de Ichigo Kurosaki, vocalista y guitarrista principal de la famosa y mundialmente conocida banda RESURECTION, claro que lo conocía así como a cada uno de sus integrantes, ya los había seguido pero los jóvenes no hacían nada interesante como escándalos que involucraran de mala manera alguno de los muchachos.
Pero nada perdía con seguirlo tal vez hoy el chico peli naranja le daba un buen material, así que lo hizo…
Siguió el obscuro vehículo en su motocicleta a una prudente distancia, hasta que se dio cuenta que se alejaban del centro, minutos después transitaban un por las afueras de Tokio y se acercaban a una exclusiva zona residencial en lo alto de una colina, se detuvo cerca y vio como el chico se detenía y hablaba con el guardia de seguridad que se encontraba dentro de una caseta.
Vio con atención como al parecer discutían algo, después el chico le firmo su uniforme azul de guardia y la imponente reja se habría cediéndole el paso, pensó en como pasar también, así que recurrió a lo más sencillo…
Lo soborno
De esa poco honorable forma continuo su camino, siguiendo de cerca el auto de él joven de ojos miel, se detuvo unos metros atrás cuando Ichigo aparco frente a una de las residencias, unos minutos después el joven entro en dicho lugar no sin antes ser fotografiado entrando en la morada…
Se quedó en su lugar pensando en que hacer ya que no conocía nada ni nadie de ese lugar que se vinculara con el muchacho, su familia vivía en Karakura y sus amigos estaban siempre junto a él ¿entonces que hacía en ese lugar?
Definitivamente lo averiguaría
Rodeo la propiedad en busca de un fácil acceso, pero no lo encontró ya que tenía una barda de dos metros de alto con alambrado electrificado y la verdad no quería ser convertido en carbón, pero la solución llego cuando un altísimo roble estaba a unos metros del lado izquierdo de la propiedad.
Con dificultada trepo hasta alcanzar una altura que le permitiera echar un vistazo y preparo su cámara, suspiro cuando solo vio un amplio patio, lo vio con desinterés y estaba a punto de bajar y retirarse hasta que unas siluetas se dejaron ver dentro del hogar, no podía ver de quien se trataba ya que en el cristal se reflejaba la luz del sol, enfoco su cámara y pudo ver de quien se trataba, se acomodó mejor en la rama que lo sostenía.
La emoción en su rostro era palpable al ver los acontecimientos que se desarrollaban dentro de esa habitación, esa chica pelinegra le sonaba de alguna parte pero no recordaba de dónde. Tendría que investigar quien era…
Después de un rato todos salieron de esa habitación…
Completamente satisfecho con su material se bajó con toda tranquilidad del árbol.
—esto me va hacer rico— murmuro mientras emprendía su camino para ofrecer las fotos a todos los medios públicos existentes
-o-o-o-
—entonces eso paso…— Ulquiorra murmuro viendo fijamente a su amigo naranja
Ichigo asintió con la cabeza gacha, bajo la mirada de tres pares de ojos que lo veían con reproche, suspiro al ver que sus amigos no respetaban su privacidad…
Flash Back
Después de que salió de la casa de Rukia, conducía preocupado ya que no debió de reaccionar de esa manera y sobretodo asusto a su hija, de seguro ahora la niña pensaba que era un tipo malvado por gritarle de esa forma a su mami…
La vio de nuevo por el retrovisor y al ver que ella le devolvía la mirada le sonrió, un gran peso se le quitó de encima al ver que su niña le devolvía la sonrisa, continuando con su camino se adentró en las calles de Tokio hasta llegar a su edificio, se adentró en el estacionamiento subterráneo y se estaciono en su lugar, cuando bajo a su niña se agacho a su altura y le hablo…
—Aika… te traje para que conocieras mi casa y bueno…— en realidad no tenía ni una miserable idea de cómo tratar a los niños o en su caso hablar con su hija de dos años
—¿mi mami?— la pequeñita vio con desconcierto a su padre y a él solo lo golpeo la culpa
—te llevare más tarde con ella… pero si quieres te llevo ahora…— era cierto el solo la saco de su casa sin siquiera preguntarle si quería venir con él, además de que Byakuya le dijo que nunca se separaba de Rukia
La niña vio a su padre y su cara de preocupación, sin más paso sus pequeños bracitos por su cuello, abrasándolo, de forma instantánea sintió los enormes brazos de su padre rodearla. No sabía que pasaba y menos porque de repente él aparecía y regañaba a su madre, solo que con él se sentía querida y protegida más que con su tío o incluso su madre, amaba a su mami ella era todo en su pequeño mundo, pero al estar cerca de ese hombre que tenía el cabello igual que el suyo era algo totalmente diferente, era como si estuviera frente a su ángel guardián…
Habían cosas que no llegaba a comprender todavía, pero de algo estaba segura, ahora que tenía un papá no se iba a separar de él.
En cambio Ichigo se sintió más que dichoso por la acción de Aika, sin más la tomo en sus brazos y se encamino al elevador, al llegar al último piso la bajo y la tomo de la mano.
Cuando abrió la puerta de su morada, no encontró la tranquilidad que esperaba…
Grimmjow estaba echado en SU sofá cambiado constantemente de canal en SU fantástico televisor de plasma, Ulquiorra escogiendo un libro de SU colección de edición limitada de Shakespeare y Renji saliendo de SU cocina con un refresco de lata…
—¡eso! Pásenle están en su casa— les dijo lleno de sarcasmo, pero sus invitados solo veían a la niña que estaba a su lado
Viendo que no tenía más opción, procedió a contarles lo sucedido además de que necesitaba un consejo… o un buen regaño
Fin Flash Back
Se encontraban en el comedor de su departamento, comiendo pollo frito y ensalada, la especialidad de Renji (pasar por KFC y comprarlo) todos comían en silencio escuchando atentamente al ojimiel.
—solo piénsalo Ichigo, si ella no lo hubiera hecho no estarías ahora en donde estas— Grimmjow como siempre estaba molesto
—no es justo que te enfades con ella, porque todo lo que hiso fue por ti… solo por ti…— Renji sabia al igual que los demás que las intenciones de la morena nunca fueron malas
—eso ya lo sé, es solo que fue algo egoísta solo pensar en mí y no en ella misma…— y era cierto no tenía cara para ver a la madre de su hija
—¡¿Cómo le puedes llamar a eso egoísta?!— el de ojos celestes se desesperaba con la extrema idiotez de Kurosaki
—ya déjenlo, la niña está escuchando…— Ulquiorra vio a la pequeña peli naranja y le sonrió muy tenue
Los demás pusieron su atención en la niña que comía viéndolos a todos con interés, Ichigo estaba a su lado cortando el pollo en trozos pequeños para que pudiera ingerirlo mientras todos lo veían convivir con su hija.
"es… extraño ver a Ichigo con un bebé" fue el pensamiento de los otros tres
—joder… solo discúlpate por tu patético comportamiento— su mirada celeste lo vio con fastidio y ataco a su comida como si el pobre pollo le debiera algo
El silencio se hiso presente en la mesa… eso hasta que el pelirrojo le comenzó hacer muecas a Aika para molestarla, la niña demostró ser hija Ichigo frunciendo el entrecejo dejando muy juntas sus cejas naranja, pero demostró ser hija de Kuchiki Rukia cuando cerró los ojos, apretó los puños y un tic apareció en su ceja, para Renji molestar a la niña era muy entretenido pero eso se acabó cuando la pequeña exploto…
Sin que nadie lo esperara la niña tomo un puñado de ensalada y se lo arrojo al chico de tatuajes dejando a todos sorprendidos
Ulquiorra Cifer solo negó con la cabeza ¡dios santo! ¿Qué esta gente ni siquiera podía comer en paz?
Renji seguía sorprendido y sin palabras, Ichigo se quiso reír pero se mordió la lengua debía reprender a su pequeña por su inadecuado comportamiento pero alguien se le adelanto…
—la comida no se desperdicia— la voz fuerte y seria de Grimmjow dejo a la niña un poco asustada —mejor cuando termines le arrojas el plato— le giño el ojo y Aika sonrió
A los demás les cayó una gota por la nuca ¡¿Qué clase de consejos eran esos?!
La comida siguió con las clásicas riñas tontas, Aika y Renji hicieron las pases y se unieron para molestar al de cabello azul, el de ojos verdes regalo varios chocolates a la niña que la pusieron muy hiperactiva haciendo que su padre corriera de un lado a otro detrás de ella.
Después del medio día los visitantes se despidieron del ojimiel que todavía tenía que lidiar con una Aika que brincaba en los sillones con mucha azúcar en su sangre ¡y todavía era muy temprano!
Que dios lo ayudara…
-o-o-o-
Acomodo las cajas por tercera vez y suspiro por décima ¡extrañaba a su hija!
—no te preocupes ella está bien— la alegre voz de Orihime se escuchó desde la tienda.
Salió de la trastienda con el rostro aburrido y cansado, todo era mejor y más entretenido con Aika a su lado
—bien creo que ya es hora de cerrar— vio su reloj de pulsera ignorando a su amiga pelirroja
—¿me estas escuchando Rukia-chan?— infló las mejillas molesta
—si Orihime, es solo que estoy preocupada, no sé cómo la estén pasando
—quítate esa preocupación ya son las doce ¡vamos te invito a comer!
Como era sábado las chicas cerraron la tienda temprano y fueron a comer algo, después de un rato agradable con su amiga pelirroja Rukia regresó a su casa, como no tenía nada que hacer se puso a dibujar en su cuaderno mientras escuchaba algo de música clásica.
-o-o-o-
Por fin el día había terminado, el atardecer era presente en la ciudad, y en un costoso departamento todo era un desastre…
Ichigo estaba sentado en el sofá más grande con su hija recostada en su pecho viendo aventuras en pañales, dio un vistazo a su sala y encontró envolturas de caramelos, cajitas de zumo vacías y otras no tanto, envolturas de galletas y papas fritas, palomitas regadas en el piso haciéndole compañía a hojas con dibujos de la niña, suspiro, definitivamente no sabía cómo cuidar a un pequeño pero había pasado la mejor tarde de su vida, volteo hacia la ventana y vio un hermoso atardecer.
—es hora de ir con mamá— le susurró al ver que se estaba quedando dormida
—si…— en vez de levantarse se acomodó mejor en el regazo de su papá
El chico sonrió ¡amaba a esa niña! Apago el televisor y tomo las llaves de su auto par a dejar a la pequeña con su madre.
-o-o-o-
Rukia caminaba de un lado a otro por la casa, ya estaba obscuro y su hija todavía no llegaba, suspiro tratando de calmarse Ichigo prometió traerla por la tarde pero… ¡ya era muy tarde!
—diablos… ni siquiera sé dónde vive o su número de teléfono— estaba entrando en pánico ¿y si ya no la quería devolver? O ¿si quería su custodia?
Estaba empezando a imaginar cosas nada buenas cuando el timbre se escuchó por la enorme y silenciosa vivienda, de forma instantánea llego a la puerta y la abrió para ver con alivio como Ichigo cargaba con su niña que se encontraba dormida.
—siento la tardanza— hablo cuando entro en el hogar
—si… descuida— bajo la mirada, por alguna extraña razón no podía verlo a los ojos
—voy a recostarla— sin esperar respuesta se dirigió a la habitación de su hija
La chica lo siguió y entro detrás de el
—le voy a poner su pijama
—bien, te ayudo…— le quito su ropita con cuidado de no despertarla mientras la pelinegra buscaba su pijama
Rukia con el mismo cuidado la vistió y acomodo mejor en su cama
—¿un conejo?— sus ojos miel vieron con atención la pijama que era un mameluco con patitas de conejo, una esponjosa colita y gorro con largas orejas, todo en color rosado
—¿Qué tiene?— lo miro molesta
—no nada…— sonrió al ver que la chica todavía gustaba de los conejos
Sin decir más Rukia salió de la habitación seguida del pelinaranja, caminaban lentamente por el corredor pero antes de llegar a las escaleras el chico la tomo del brazo y girándola para que lo viera de frente.
—¿Qué?— pregunto al verse muy cerca del muchacho pero sin verlo a la cara
—Rukia… yo… siento lo que paso en la mañana…— deslizo su mano por el brazo de la chica hasta sostener su pequeña y fina mano
—no te preocupes, después de todo tenías razón…— quiso soltarse pero el chico se lo impidió apretando más su mano
—Rukia ¿todavía me amas?— pregunto viéndola con anhelo
—yo… e-es que yo…— no espera esa pregunta, y ya no tenía deseos de mentir pero de su boca no salían las palabras
—respóndeme… solo dilo…— deslizó sus grandes manos por su fina cintura pegándola a su cuerpo
—Ichigo…— suspiro al sentir su pequeño cuerpo junto al grande y musculoso de él
—yo si te amo…— susurró acariciando su blanquecino cuello con la punta de su nariz
Kuchiki se estremeció ante el contacto de sus delicadas caricias, con sutileza tomo el rostro el chico entre sus manos y lo acerco al suyo para besarlo, fue un beso lento, profundo y lleno de amor.
Y eso basto como respuesta para Ichigo, lo amaba, ella todavía lo amaba…
Con torpeza caminaron sin desprender sus labios hasta llegar a la habitación de la ojivioleta, de la misma forma abrieron y cerraron la puerta, se separaron respirando agitados y con las mejillas sonrojadas, se vieron directamente a los ojos diciéndose todo lo que sentían y se volvieron a besar y acariciar con cuidado y cierta desesperación.
Cayeron sobre la cama, el chico con cuidado se posiciono sobre ella y con su enorme mano sujeto los cortos cabellos negros y los jalo hacia tras dejando su cuello expuesto para él, lo mordió y succiono con sensualidad sacando un par de gemidos de la chica, volvió a besar sus labios y ronroneo cuando ella mordió y lamio su labio inferior…
Estaban dispuestos a apostarlo todo con tal de estar juntos
-o-o-o-
La mañana era igual de fría que las anteriores del mes, y en Karakura el ambiente era tranquilo en especial en la clínica Kurosaki donde el matrimonio dueño de dicha clínica comenzaba con sus labores.
—estas bien, es solo un resfriado— Isshin atendía a un joven en su consultorio cuando algo llamo su atención
El chico traía un periódico consigo en donde salía su hijo en primera plana, pero no, Ichigo no importaba si no la imagen de un pequeño que poco se distinguía en sus brazos.
Le arrebato el periódico al chico que lo vio sorprendido y vio con más detenimiento la foto, se levantó bruscamente para salir corriendo del consultorio…
—¡MASAAAKIIII!
continuara...
Gracias por tomarse la molestia de leer y si gustan dejen sus
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