Hola a todos! si si.. asi como ven
Tarde solo 1 dia en actualizar ^^ espero que les guste este cap
me rei bastante escribiendolo xD parecia desquiciada ¬¬ jajaja
QUIERO AGRADECER A TODOS LOS QUE ME HAN MANDADO COMENTARIOS! REALMENTE ESTOY SORPRENDIDA! EN EL CAPITULO ANTERIOR BATIERON SU RECORD ^^ FUE EL CAP MAS COMENTADO DEL FIC :D ESPERO QUE ESTE SUPERE EL ANTERIOR. ¿CREEN QUE PUEDAN? ESPERO QUE SI! ^^
respuesta a reviews anonimos:
Bertha: Ey nena! bienvenida a mi fic :D me alegra q te haya gustado ^^ uff.. la profe de pociones ¬¬ yo tambien la odio jaja grax por comentar linda! ^^
Ranes: Volviste! ya te estaba extrañando xD me alegra q te guste el fic ^^ y que bueno que leiste ALIANZA! es el mejor fic del mundo xD grax por comentar :D actualize pronto, ves?
Yessica: ESTE CAPITULO ES PARA TI NENA! me alegra q te gustara el cap anterior jaja yo me diverti escribiendolo xD la profe es una desagradable ¬¬ Scor no tiene culpa de los errores de otro :( pobrecito u.u espero q te guste tu capitulo ^^ grax por siempre comentarme!
Detective Reivil: ooh T.T pero que triste q no puedas leer! aun asi entiendo q a veces uno hace ese tipo de promesas para q nuestros sueños se hagan realidad. grax por comentarme y no me olvido de ti :) estare esperando tus opiniones ^^ grax! muchos besos y abrazos ^^
ginanott: gina! ke bueno q te guste el fic :) siempre me comentas y eso se agradece! muchos besos y abrazos para ti ^^ ves que actualize pronto? :D
CAPITULO ANTERIOR: 11 COMENTARIOS
CAPITULO DE HOY: SUPERAREMOS LA META? ^^
PD: no he corregido el cap otra vez! jajaja
CAPITULO DEDICADO A YESSICA! SIEMPRE ESPERO TUS COMENTARIOS, NENA! ^^ GRACIAS POR SEGUIR LA HISTORIA :D
Capitulo 10: Danielle Finley
Cuando desperté mire las pequeñas ventanitas de la cabaña y me percate que ya era de noche. A mi lado Scorpius seguía durmiendo. Tenía la boca levemente abierta y ambas manos juntas (como si rezara) utilizándola de almohada para el lado izquierdo de su cara. Estaba de lado hacia mí y la luz de la luna iluminaba su bello rostro.
Me quede quieto por unos minutos observándolo. Mechones de cabello rubio caían sobre sus ojos. Sus rasgos eran tan finos y aristocráticos. Realmente era un chico muy hermoso. Yo había aprendido hace muchos años que para mi la belleza no se dividía entre hombres y mujeres, entre adultos y niños, o humanos y criaturas mágicas, simplemente disfrutaba de aquella que era tan deslumbrante que podía llamar mi atención.
El sonido de su respiración calmada me provocaba paz. Estire levemente mi mano y con cuidado acaricie su mejilla, muy lentamente para que no fuera a despertar. Su piel era suave, más suave de lo que pensé. Sonreí y volví a deslizar mi mano de arriba hacia abajo sobre su pálida piel. Moví mis dedos desde casi el principio de su oreja, hasta llegar a su mentón. El soltó un suspiro y me aleje con rapidez. Un segundo después el abría sus parpados para mostrarme sus hermosos ojos grises alumbrados por la luz de la luna.
- Hola – saludo con voz soñolienta
- Hola – respondí con una sonrisa.
- ¿Despertaste hace mucho?
- Recién
Scorpius bostezo y se estiro en un gesto muy poco elegante. Se sento, miro hacia las ventanas y dio un respingo.
- ¡Joder, ya es de noche!
- Si
- ¿Por qué no me despertaste? Deben estar buscándonos – dijo asustado
- Desperté hace poco también. Y si, deben estar buscándonos, pero no te preocupes, quizás si nos extrañan un poco no nos castiguen tanto.
Scorpius me miro con el entrecejo fruncido y se encogió de hombros. Luego volvió a recostarse a mi lado.
- Bueno ¿nos vamos o que?
- ¿Quieres irte?
- Deberíamos – volvió a bostezar – además tengo hambre.
Sentí que mi estomago hacia un raro sonido.
- Si, yo también
Nos quedamos en silencio un rato. Luego Scorpius pregunto:
- ¿Qué haremos? Estamos muertos… nos expulsaran
- No seas pesimista.
- No es pesimismo, es sentido común, Potter
Yo entrecerré mis ojos.
- ¿Hasta cuando seguirás diciéndome "Potter"? – pregunté
- Creí que así te llamabas – sonrió de lado.
- Me llamo Albus
- Prefiero "Potter"
- ¿Por qué?
- Porque no tenemos la suficiente confianza para llamarnos por nuestros nombres.
- Acabamos de dormir juntos, Scorpius – argumente con voz monótona.
- Eso fue un… un… Mmm… desliz – dijo dudoso.
Lance un bufido.
- Creí que seriamos amigos.
- Ya, tampoco me presiones. Aun tengo que acostumbrarme a esto – dijo -Dios, no quiero ni pensar lo que me hará mi abuelo si se entera que tengo una seudo amistad contigo.
- ¿Tanto me odia?
- No, a ti no…
- ¿Entonces a mi Padre?
- Mmm… no lo se… no estoy seguro. Pero te aseguro no es santo de su devoción. Ningún miembro de tu familia en realidad.
- Si, mi familia también aborrece un poco a la tuya, pero bue…
- ¿No te importa lo que dirán?
- Me importa la opinión de mi padre. También la de Teddy. Los demás no me interesan.
- ¿Teddy?
- Amm… es mi hermano.
- Creí que ustedes eran tres.
- Somos tres. Teddy es el ahijado de mi padre. Se crio con nosotros así que es como mi hermano.
- ¿Te refieres a Ted Lupin?
- Si, ¿Por qué? ¿le conoces?
- Lo he visto un par de veces creo. Mi abuela y su abuela son hermanas y se ven de vez en cuando.
- Ah, es cierto. ¡Tú eres primo de Ted!
- Bueno… así como que primo…
- ¿Son primos o no?
- Si, lo somos, pero no nos conocemos. Lo he visto en un par de periódicos y en las portadas de algunas revistas, pero no se nada mas sobre el.
Yo solté una carcajada.
- ¿Compras corazón de bruja? – me burlé.
- Muy chistosito, Potter – dijo ofendido – no necesito comprar la revista para saber quien sale en las portadas como el soltero mas codiciado.
Volvía a reír con fuerza.
- Si – confirme – Ted odia eso.
- Ah, por cierto. ¿Por qué te importa tanto su opinión? – pregunto Scorpius.
- Porque es mi mejor amigo.
- Am… es un poco mayor para ser tu mejor amigo ¿no crees?
- No, no lo es. Es el único con el que puedo conversar sin que salga con alguna idiotez – le conté – El, mi padre y yo somos muy unidos, los tres.
- Entiendo.
- ¿Tú no tienes hermanos?
- No, los Malfoy siempre tienen un solo hijo, por el asunto de la herencia.
- Eso es muy estúpido.
- No lo es – me contradijo – tenemos demasiado dinero, no estaría bien que los hermanos se pelearan por eso y menos aun que la fortuna de la familia se divida. ¿Quién se quedaría con Malfoy Manor?
- Eso es lo que menos importa – dije encogiéndome de hombros.
- Ya… eso lo dices porque en tu familia son todos Gryffindor
- No veo tu punto
- En mi familia son todos Slytherin – argumentó – las serpientes son ambiciosas.
Me quede pensando en ello por unos segundos.
- Mmm… ¿y no te sientes algo… mmm… solo?
- No, estoy acostumbrado. Además mi papá siempre esta conmigo. Bueno, cuando no esta trabajando. Mi mama se queda en casa la mayor parte del tiempo, igual que mis abuelos.
- Ya… pero ¿con quien jugabas de niño?
- Con ellos. Ya te dije, ellos siempre están conmigo. Mi abuelo y mi papá me enseñaron a jugar Quidditch, mi madre me enseño a jugar ajedrez. Mi abuela me enseño las "costumbres" y todo eso. Además, tenía tutores que me enseñaban las cosas que no enseñan aquí en Hogwarts.
- Ya veo.
La familia de Scorpius era muy diferente a la mía. Nosotros éramos bastante bulliciosos y estaba lleno de niños. En cambio el estaba algo solo. Aunque dijera que su padre y los demás estaban con el me pareció un poco triste no tener alguien de tu edad con quien conversar.
- ¿En que piensas? – pregunto.
- En que nuestras familias son muy distintas – dije despacio.
- Si, lo son – confirmo
Nos quedamos en silencio de nuevo. Yo suspire y me senté.
- Ya deberíamos irnos.
- Me da miedo – dijo nervioso.
- Si, a mi también.
- Tu no tienes de que preocuparte, eres el ahijado de la directora – me espeto.
- Uff, como se nota que nunca la has visto enojada – le dije sonriendo.
El sonrió maliciosamente.
- Ahora que lo dices, creo que la pasaras peor que yo – dijo sonriendo – vamos.
Nos pusimos de pie, tomamos nuestras mochilas y salimos de la cabaña. Estaba muy oscuro pero la luz de la luna ayudaba a aplacar un poco eso. Caminamos lentamente hacia el castillo, el cual se veía majestuoso con sus ventanas iluminadas. Cuando llegamos a las enormes puertas nos sobresaltamos al oír una voz atrás de nosotros.
- Así que aquí estaban
Nos volteamos rápidamente y yo fruncí el entrecejo. Una niña delgada y de pelo negro nos miraba con aires de suficiencia.
- ¿Y tú quien eres? – escupió Scorpius.
- Danielle – respondió.
- ¿Daniel no es nombre de hombre? – pregunto Scorpius volteándose hacia mi.
Ella levanto sus cejas y dijo:
- Eso es muy grosero de tu parte. Además es "Danielle" no "Daniel".
- Lo mismo – respondió Scorpius con una sonrisa malvada.
Ella lo ignoro y levantando un poco el mentón se dirigió hacia mí.
- ¿Tomaron clases para ser tan idiotas o que?
- Hey – dije - ¿Por qué nos insultas?
- ¿Cómo se les ocurre irse así de la clase de pociones?
- No es tu asunto – dijo Scor agresivamente
- ¿Quién eres? – pregunte tratando de suavizar los ánimos.
- Ya les dije, soy Danielle, Danielle Finley, somos compañeros de Gryffindor.
- ¿En serio? – pregunte extrañado ya que nunca había visto a la chica.
Ella rodo los ojos.
- ¿En serio? – se burlo de mi.
- Hey ¿Qué demonios quieres? Vete niña, estorbas – dijo Scorpius con un gesto de su mano.
- Todo Hogwarts los esta buscando – dijo maliciosamente – están muertos
Scorpius abrió los ojos asustado. Volteo a mirarme desesperado. Yo me mordí el labio y le pregunte a la chica:
- Amm… ¿A que te refieres con… todos, Daniel?
- ¡Es Danielle! – corrigió enojada.
- ¡Responde, niña! – ordeno el rubio.
- Profesores, prefectos, fantasmas, alumnos y si no se muestran en un par de horas serán sus padres y el ministerio – nos conto con malicia.
- Oh, maldición – dijo Malfoy horrorizado.
- Bueno, un gusto conocerlos – dijo Danielle con una sonrisa – creo que será la ultima vez que nos veamos antes de que los manden a casa en el tren de Hogwarts.
Scorpius iba a matarla.
- Si no te callas te mandare en el tren de Hogwarts directo a San Mungo – le dijo enojado.
- Ya, calmémonos – dije conciliador – será mejor que entremos, Scorpius. Mientras mas tardemos, peor se pondrá esto.
- Si, tienes razón.
- Oh ¿son amigos? – pregunto la chica.
- ¿Qué quieres? – pregunte ya algo enojado con la chica.
- Nada, solo vine a reírme de ustedes – respondió.
Volteé los ojos y lance un bufido.
- Vamos, Scorpius – le dije al rubio antes de que lo enviaran a Azkaban por homicidio.
Scor y yo entramos al castillo con algo de miedo. Caminamos por varios minutos en silencio hasta llegar al pasillo que conducía al gran comedor.
- Mmm… quizás podríamos ir a la sala común y hacer como si estuvimos allí desde el principio – dije en un intento desesperado de pasar desapercibido.
- Se darán cuenta. Apuesto a que ya nos buscaron allí.
- ¿Y a nuestra habitación?
- También…
Tomamos aliento y cuando iba a abrir las puertas del Gran Comedor vi como estas se abrían desde adentro haciéndonos retroceder unos pasos. Nos quedamos de pie completamente congelados.
Minerva McGonagall, Neville Longbottom y Marianne Middleton caminaban hacia nosotros con rostro serio y enfadado. Se detuvieron a unos pasos y nos miraron fijamente. Sentí a Scorpius tensarse al lado mío y tragar sonoramente.
- ¿Y bien? – pregunto mi madrina.
- Buenas noches, Profesora – dije diplomáticamente.
Ella alzo las cejas y me miro seriamente.
- Potter, Malfoy – su voz daba miedo – síganme a mi oficina.
Y sin más comenzó a caminar, siendo seguida inmediatamente por los otros dos profesores. Yo mire a Scorpius que tenia un gesto de dolor en su cara y los seguimos en silencio. El trayecto se me hizo cortísimo.
Cuando entramos en la oficina me entro el pánico. ¿Acaso minerva se olvidaría que soy su ahijado y me expulsaría? ¡No podía irme ahora de Hogwarts! No ahora que Scor y yo al fin somos amigos…
- Bien – comenzó la directora fríamente – quiero que me digan ahora mismo donde diablos estuvieron todo el día.
- Amm… estuvimos en… - empecé yo
- El bosque – dijo de pronto Scorpius
Yo lo mire sorprendido, ya que no habíamos estado allí. Supuse que el no quería que se supiera la ubicación de la cabaña.
- Si – corroboré – estuvimos en el bosque.
- Aja – dijo mi madrina - ¿Y acaso se olvidaron que el bosque esta "P-R-O-H-I-B-I-D-O"?
- Nosotros…
- Nosotros solo queríamos estar lejos del castillo – respondí
- ¿Y se puede saber porque? – pregunto Neville seriamente.
Yo mire a Middleton y sonreí con sarcasmo.
- ¿Acaso no les conto lo que paso en clase de pociones, Profesora?
Se hizo el silencio durante unos segundos.
- Claro que se los conté, niño insolente.
- Jamás espere esto de ti, Albus – dijo mi madrina con voz desilusionada.
Yo abrí mis ojos con sorpresa.
- ¿Qué no lo esperaste de mí? ¿Qué esperabas? Qué me quedara callado mientras esta mujer…
- ¡Exacto! – respondió enojada - ¿Cómo pudiste ser tan insolente con la profesora Middleton? ¡Ella lleva años trabajando en Hogwarts y tú la insultas sin razón y luego te vas de clases con el insolente de Malfoy!
- ¡¿Sin ninguna razón? – espete enojado - ¡Claro que tenia una razón! ¡Que diablos te conto esta mujer!
- ¡No me tutees, soy la directora, Potter!
- ¡¿Si? ¡Pues también eres mi madrina! ¡Deberías escuchar mi versión antes de creerle a esta hipócrita! – dije señalando a Middleton.
- ¡Albus! – dijo Neville sorprendido.
- ¿Me escucharas o no? – le dije enojado a mi madrina mirándola fijamente.
Ella correspondió mi mirada con gesto serio e impenetrable.
- Hay testigos, Albus. Testigos que corroboran que tu y el señor Malfoy insultaron a la profesora sin ninguna razón aparente y abandonaron el aula después – dijo lentamente.
- ¿Testigos? – pregunto Scorpius
- Si, testigos Malfoy – respondió Neville – Todos los alumnos del salón (tanto Gryffindor como Slytherin) corroboraron las palabras de la profesora Middleton. Incluso tus primas, Albus.
Yo me quede sorprendido. Me sentí enojado y traicionado. Sentía la rabia crecer sobre mí y apreté mis puños firmemente.
- Ella empezó a molestarme – dijo Scorpius de pronto.
Yo lo mire y lo vi tan enojado como yo, pero al menos intentaba calmarse.
- ¡Claro que no, niño mentiroso! – espeto Middleton
- Lo hizo – corroboré – insulto a Scorpius y a su familia. No lo dejaba en paz, por eso yo intervine. Porque ya era demasiado…
- ¿Qué quieres decir? – pregunto mi madrina frunciendo en entrecejo.
- ¡No le crea, Minerva! – dijo desesperada Middleton.
- Estamos diciendo la verdad – intervino Scor – Ella empezó a hablar mal de mi abuelo y dijo que todos en mi familia eran unos asesinos y cosas así.
- Además empezó a intimidarlo preguntándole cosas que no podría saber un chico de once años – argumente – ¡era contenido de quinto año!
- No es verdad, Directora – contradijo Middleton – usted ya escucho a los otros estudiantes. Ellos solo intentan desacreditarme y dejarme mal con usted. Además, si son tan inocentes como dicen ¿Por qué escaparon y se escondieron en vez de denunciar la situación? – agrego maliciosamente.
Yo me quede callado. No sabia que responder ante eso, era un buen argumento.
- Ya se lo dijimos – respondió Scorpius dirigiéndose a la mujer – porque no queríamos estar cerca suyo ni de nadie. No queríamos estar en este castillo lleno de prejuiciosos.
El silencio se hizo por unos segundos. – Buena respuesta – pensé.
- Es evidente que el chico miente, Minerva – intervino Neville – Y lo peor es que esta influyendo a Albus a mentir.
Yo lo mire enojado.
- ¡Eso no es así!
- Albus, tranquilízate – dijo Neville – no seas castigado si admites que Malfoy te obligo a mentir.
- ¡PERO SI EL NO ME HA OBLIGADO A NADA! – grite desesperado – ¡FUI YO EL QUE LO SACO DE CLASES DESPUES DE QUE ESTA MUJER LO INSULTARA DE ESA FORMA!
- ¡No grites, Albus! – dijo mi madrina elevando la voz.
- ¡Pero es que…! – comencé yo hasta que…
TOC-TOC
Todos nos quedamos en silencio mirando hacia la puerta.
TOC-TOC-TOC
- Adelante – dijo mi madrina extrañada.
La puerta se abrió y yo mire asombrado. Daniel estaba con gesto distraído en la puerta. Entro confianzudamente y se sentó frente a la directora, la cual miraba a la chica estupefacta.
- Eh… ¿Qué desea, Señorita…?
- Finley, Danielle Finley – dijo sonriendo
- Srta. Finley – concedió la directora con voz seria – no se si se abra dado cuenta, pero estamos ocupados aquí.
- Lo se – contesto la niña, aun sonriendo.
Todos en la sala se miraron confundidos.
- Bien, entonces váyase – ordeno mi madrina.
- Oh, no puedo – dijo Danielle negando con la cabeza.
- ¿Estas loca o que niña? – dijo Middleton – ¡Lárgate!
- No, no me iré – respondió distraídamente. Luego nos miro a mi y a Scorpius y dijo - Hola
Yo la mire estupefacto. Scorpius estaba quieto como una estatua con la boca ligeramente abierta, anonadado. De pronto, lo entendí. Mire a Scorpius y al captar su atención lance una mirada de reojo hacia Daniel. Después de todo, Danielle Finley era una Gryffindor… una Gryffindor que había estado en la clase de pociones de esta mañana.
- Tengo algo que decir – dijo la chica aun sonriendo.
- Hable pronto para que deje de interrumpirnos, Finley – ordeno Neville.
- Si, profesor – asintió la chica – le mintieron – agrego mirando a la directora.
Esta abrió los ojos, algo sorprendida.
- ¿Qué?
- Le mintieron – dijo simplemente – hoy en clases todos le dijeron que la profesora Middleton había sido "insultada" sin razón por estos dos – nos señalo con su pulgar – pero era mentira – continuo – solo dijeron eso para defender a la profesora Middleton y porque todos odian a Malfoy y quieren que lo expulsen.
Mi madrina miro a la chica sorprendida.
- Bueno, eso y los cincuenta puntos para cada casa que ofreció la profesora para que la apoyaran en su mentira – conto la chica.
La profesora Middleton dio unos pasos hacia atrás y balbuceó:
- ¡Eso… eso es mentira, Minerva!
- ¡Claro que no! – dijo la chica ofendida - ¿Me esta llamando mentirosa? - La chica la miro con ojos entrecerrados – yo estaba ahí ¿recuerda?
McGonagall miro fijamente a la chica.
- ¿Qué fue exactamente lo que paso? – le pregunto
- La profesora estaba pasando la lista de asistencia y al llegar al nombre de Malfoycillo - Scorpius bufó – le pregunto si era familiar de un tal Louis Malfoy…
- ¡Lucius! – corrigió Malfoy enojado. Yo contuve una risita.
- Ese mismo – dijo la chica con energía – y Scorpion le dijo que era su nieto…
- ¡Es Scorpius!
- ¡Cállese, Sr. Malfoy¡ – ordeno mi madrina – déjenos escuchar
- Bueno, le dijo que era su nieto y la profesora culpo al hombre de haber matado a su hija hace cinco años.
La profesora McGonagall frunció el entrecejo.
- ¿Lucius Malfoy mato a una niña hace cinco años?
- ¡Claro que no! – defendió Scorpius a su abuelo.
- Madrina – intervine – lo que Daniel quiere decir - Danielle estuvo apunto de corregirme pero Minerva la callo con un gesto - es que la profesora Middleton culpo al abuelo de Scorpius de haber entrado hace veinte años a su casa y haber matado a su hija de cinco años. Scorpius le dijo que eso no tenia nada que ver con el, que el no era su abuelo y que este ya había pagado por sus errores, pero la profesora siguió incomodándolo con comentarios acerca de su familia. Comentarios que me parecen muy poco afortunados para una sala de clases y sobretodo muy crueles para hacerle a un niño de once años.
Mire directamente a los ojos de mi madrina. Ella parecía confundida y algo abatida por mi relato.
- ¡Yo no podría haberlo contado mejor! – dijo Danielle sonriente.
Malfoy la miro con enojo.
- Eso es evidente – añadió.
- ¿Es verdad, Marianne? – pregunto lentamente Minerva.
La profesora Middleton miro con aprehensión a mi madrina pero no respondió su pregunta.
- Estoy dispuesto a tomar Veritaserum para demostrarlo – insistí.
La directora volvió a mirar a su colega a los ojos. La mujer, viéndose atrapada, asintió lentamente.
Mi madrina puso sus manos en su cara y suspiro con cansancio. Luego me miro a los ojos y vio mi mirada desilusionada e hizo una mueca.
- Salgan todos – ordeno – mas tarde hablaremos tú y yo, Marianne – añadió dirigiéndose a la profesora de pociones.
- Aun así ellos fueron irrespetuosos, Minerva – argumento Middleton
- Mas tarde hablaremos – respondió seriamente McGonagall.
Cuando nos íbamos llendo, Minerva volvió a hablar.
- Potter y Malfoy, ustedes no. Siéntense – ordeno.
Scorpius se mordió el labio ligeramente y asintió. Juntos nos dirigimos a los asientos frente al escritorio de la directora.
- Lo lamento – dijo la mujer después de que todos abandonaran el despacho.
- ¡¿Lo lamentas? – repetí enojado.
- Albus…
- ¡Debiste creerme! – le espete enojado - ¡Se supone que eres mi Madrina!
- Acá en el colegio soy la Directora – argumento – afuera soy tu madrina.
- ¡Claro! – ironice – gracias por la confianza.
- Albus, no seas injusto – me regaño - ¿Qué querías que pensara si te desapareces así?
- Al menos podrías haberte preocupado… - empecé
- ¡¿Y crees que no lo hice? – pregunto enojada la directora.
- ¡No lo parece!
Ambos estábamos tan enfrascados en nuestra conversación que no notamos la incomodidad de Scorpius.
- Amm… ¿puedo irme? – interrumpió.
Ambos lo miramos un momento y luego mi madrina respondió:
- No, señor Malfoy. Le debo una disculpa – el chico abrió los ojos sorprendido – lamento que haya tenido que pasar eso en clases. No puedo hacer nada para repararlo, solo puedo asegurarle que no dejare que vuelva a pasar.
- Ya era hora de que alguien se disculpara – dije irónico.
- Potter – murmuro Scorpius tranquilizándome. Luego se dirigió a la profesora – Esta bien, profesora. Es solo que no quiero que vuelva a pasar. Ya es lo suficientemente molesto tener que aguantar al resto de mis compañeros, creo que tener que soportar ese trato por parte del profesorado es demasiado incluso para mi.
- Y lo entiendo, Sr. Malfoy. Estoy de acuerdo con usted. Mis sinceras disculpas. Me comprometo con usted y le aseguro que no se volverá a repetir.
Scorpius asintió.
- Bueno, aun así sigo sin entender que tiene que ver todo esto contigo, Albus – comento mi madrina.
- Bueno, el me defendió – contesto rápidamente Scor.
Mi madrina me miro. Yo le devolví la mirada furioso.
- ¿Y porque? – me pregunto directamente.
- ¿Pensabas que me quedaría callado ante tal injusticia? – pregunte.
Ella sonrió.
- A veces te pareces tanto a tu padre…
Yo puse mis ojos en blanco e hizo un gesto negativo con mi cabeza.
- No se trata de valentía – le dije – Scorpius es mi amigo.
La directora alzo las cejas mirándonos a ambos. Luego se mordió el labio brevemente y asintió.
- Entiendo. Bueno, váyanse a sus habitaciones.
- No hemos comido – dijo Albus
- Me asegurare de que les dejen comida en su habitación.
Ambos asintieron y comenzaron a caminar hacia la puerta.
- Albus… - llamo la directora.
- ¿Si?
- Perdóname – dijo en voz baja.
Yo me voltee y mire su rostro abatido. Luego camine rápidamente hasta llegar a su lado. Me incline y la bese en la mejilla.
- No te preocupes – susurre.
Ella me sonrió y acaricio mi rostro. Luego me hizo un gesto para que siguiera a Scorpius. El me miro un poco sorprendido por las muestras de cariño que acaba de ver y yo le sonreí y me encogí de hombros.
- ¿Estás bien? – pregunte
- Si, todo bien – respondió sonriéndome también.
Y juntos nos dirigimos a nuestra habitación en la torre Gryffindor.
OTRO CAPI LARGO ^^ DAME UN COMENTARIO O TENDRE QUE LLORAR :(
