Hola disculpa la demora de siete días en realidad es que no recibí muchos rr y bueno ellos son mi gasolina.

Que sepan que estamos en la recta final y que las noticias y todo lo que se presagio en los otros capítulos se va a entender más.

Ya no los entretengo…

Ya saben que nada me pertenece, solo la trama.

Con ustedes…

Torneo, Baile y reclamos…

Pov. Draco.

Estas semanas junto a Hermione eran tan especiales…

Era feliz a su lado y ella tambien, solo habían dos personas que jodian mi felicidad.

Miguel y Krum.

El primero con sus estúpidos llamados y el segundo se la pasaba viéndola estudiar en la biblioteca.

Lo quería matar.

Sería tan fácil, pero Hermione sospecharía y jamás me lo perdonaría.

Estaba entrenando en el Inframundo.

Mis entrenamientos eran a una temperatura de cien grados a veces bajo cero.

Consistía en mi resistencia, mi fuerza y mi nivel de maldad.

Mi padre se encargaba del World Die, a Hermione no le gustaba que lo usara.

Pero volviendo al tema de los pretendientes de mi mujer, ellos no eran los únicos, media escuela quería estar en medio de sus piernas, y el niño-que-vivió-y-que-si-la-tocaba-mataría, no era la acción.

En eso me llegó una visión…

Hermione en un especie de campamento bailando con… Harry, solo estaban ellos, no había nadie más, solo los dos…

Maté a uno de mis súbditos de la rabia.

Dejé de entrenar y fui a Hogwarts para ver a mi damita.

El recuerdo de ella cuando bebé, con sus rulos rebeldes me asaltó.

Sonreí.

Flash Back

Estaba en mis aposentos, arreglando a Hermione, ella tenía tres años y medio.

Era tan hermosa que dolía.

Le había puesto un traje dorado claro y tenue, con unas sandalias blancas.

Estaba hermosa.

Pero solo me faltaba una cosa.

Peinarla.

-. No quelo- dijo cruzándose de brazos.

La mire enojado y divertido, era la primera vez que alguien me negaba algo.

-. Ven a peinarte nena- negó firme.

-. No- y se fue caminando por el pasillo.

-. HERMIONE- ella saltó-. Te vas a peinar.

-. NO- me miró desafiante.

Nos miramos retadoramente durante un buen rato, y cada vez me enojaba más.

-. Obedece- dije con voz calmada.

Ella sonrió abiertamente, mostrándome todos los dientes, cosa que me dolió y me cegó. Lo había hecho a propósito.

Lo que más risa medio de su osadía, fue que se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla-. Te quelo- y se sentó entre mis piernas para que yo la peinara.

Ese día fue la primera vez que me sentí vulnerable ante alguien.

Fin Flash Back.

Llegué a Hogwarts, y Hermione estaba con Harry estudiando en la biblioteca para el Torneo.

Solo estaban ellos dos, porque el imbécil del zanahorio estaba celoso de Harry, por haber entrado en el Torneo.

El Torneo.

Era la última prueba y decidí sentarme a esperar, justo en donde estaba el Cáliz de Fuego.

Cuando llegaron los muchachos, se desató lo inminente.

El regreso de Voldemort.

Eso lo había previsto.

Todo pasó rápido y como estaba algo aburrido, tomé mi apariencia de Satán, que era de un ser blanco, de ojos rojo y cabello rojo.

-. Quien eres?- preguntó Voldemort una vez terminado el rito.

-. Hola Voldy, yo que tu, me expresaba con más respeto- el me apuntó con la varita.

-. Avada Kedavra – me impactó el hechizo y me desvanecí, pero volví a aparecer a sus espaldas.

-. Al parecer debo enseñarte a respetar- lo miré fijamente y en un segundo se estaba retorciendo en el suelo.

Dejé de torturarlo y él se puso de pie-. Únete a mí- me propuso.

-. Pronto nos volveremos a ver Voldy- y con eso me desvanecí dejándolo con la duda y el miedo sembrado en su ser.

De la rabia y la frustración, apuntó a Cedric y le aplicó la Maldición Asesina.

Del cuerpo de Cedric, salió una voluta de luz imperceptible para los presentes, pero no para mí. Maldito Miguel.

El cuerpo del muchacho, cayó inerte al suelo y Harry con la ayuda de sus padres logró salir del lugar con ayuda del Cáliz, que era el Traslador.

Diggory no había muerto, el impacto de la maldición, solo hizo que Miguel saliera expulsado de su cuerpo.

El torneo terminó y a Diggory se lo llevaron a la enfermería, ya que su pulso era débil.

Hermione corrió a abrazar a Harry y él se fundió en ese abrazo como si no hubiera mañana.

Lo iba a alejar, pero sentí una mano en mi hombro-. Déjalo además un mortal no debe competir contra ti… o será que no eres lo suficientemente capaz- la voz sardónica de Severus me hizo enfurecer. Hubiese sido otro y lo mataba por decirme así, pero él era el. Además no me temía.

-. Te voy a joder- le dije y palmee su hombro.

Vi a mi hermana, ella era mi otro talón de Aquiles. Todo se lo daba, nada se lo negaba me tenía como un tonto al igual que a papá.

El solo vivía para ella.

Lo que me preocupaba era que ya se acercaba su cumpleaños número catorce y con él su iniciación.

Debía encontrar a alguien.

Es que era tan jodidamente difícil. Era la primera vez que había una mujer en la descendencia.

Sabía que Zabinni quería iniciarla, pero no podía permitirlo. Debía ser alguien con quien ella se sintiera cómoda.

Zabinni era de mis mejores súbditos, pero no era confiable. Además tenía una fuerte atracción hacia mi hermana.

Sabía que no solo la quería iniciar, sino que quería que ella fuera suya, quería compartir su alma con ella.

Pero ella no iba a someterse a nadie. Ella era libre.

La vi hablar con Nott y el mirarla embobado. Nott era un chico tranquilo y taciturno. El debía iniciarla.

Hermione se despidió de Harry, fuera de su sala común y fue a la nuestra.

Sí, yo compartía torre con Hermione.

Entre en la sala y ella me abordó.

-. Draco…- sabía que ella quería decirme algo.

-. Dime- la besé en el cuello y luego fui bajando. Olía su excitación y eso me gustaba.

-. Oh… es que…- la toqué en las piernas y ella me abrazó-. Draco… debo decirte- me senté con ella en mis piernas.

-. Dime – me estaba molestando.

-. Viktor Krum me invito al baile y acepte- me sentía furioso, quería matar a alguien, pero no cualquier persona… no, solo quería matar a Viktor Krum-. Cálmate por favor- me pidió.

Exploté.

-. Que me calme? Como me pides que me calme cuando me dices que vas a ir con ese imbécil que gusta de ti al baile! Dime!- ella me miró asustada. Mierda era un imbécil-. Nena…- ella parpadeo varias veces -. Lo siento- me arrodillé ante ella y la tomé de las manos, ella temblaba y me patee mentalmente-. Hermosa yo…- colocó su dedo índice sobre mis labios.

-. Está bien no te preocupes- besó mi mejilla y fue a la habitación.

Pov. Hermione.

La actitud de Draco me había asustado mucho, pero no importaba, esa era su naturaleza y cuando me entregué a él, acepté todas las consecuencias.

El llegó al tiempo y se abrazo a mí pidiéndome disculpas nuevamente.

El baile llegó y me preparé con ayuda de Circe y Narcissa.

Pov. Draco.

Estábamos en el gran salón todos, algo me olía mal. El imbécil de Miguel no se me había presentado y eso me preocupaba.

No se había dejado ver, no sabía si se había apoderado de otro cuerpo o algo.

Todos mis pensamientos se disiparon al ver a mi hermosa Hermione, bajar las escaleras con un vestido blanco, que ajustaba el busto con un cinto de color dorado y caía libre hasta sus pies. Su cabello estaba domado totalmente y lo llevaba suelto. Tenía unas peinetas de oro y diamantes sujetando su cabello a un costado.

Todos la veían y fue en ese mismo instante en el cual Miguel se dejó ver…

Se había apoderado del cuerpo de Viktor Krum.

Durante todo el baile ella se la pasó sonriendo y yo conteniendo las ganas de destruir toda esta mierda de colegio.

Cuando me sentía a punto de explotar, decidí irme a la habitación.

Por el camino se me acercó Astoria Greengrass, que estaba hermosa en ese vestido rosa vieja,

Pov. Hermione.

Me la pasé muy bien con Viktor, era un chico muy tierno.

Estábamos bailando tranquilos y sentía la mirada de Draco, era tan intensa que casi dolía.

Luego ya no la sentí más.

Al rato después, Viktor me acompañó a mi sala.

Y por el camino vi algo que no me agradó en lo mas mínimo.

Era Draco acorralado contra una pared por Astoria Greengrass que lo toqueteaba…

Pasé junto a Viktor y Draco me vio. Alejó a la chica bruscamente, tanto que cayó al suelo.

-. Gracias por todo Viktor- lo abracé y el besó la comisura de mis labios.

-. No hay de que te veo después Hermione- yo entré a mi sala y empecé a llorar como nunca lo había hecho en mi vida.

Me dolía lo que había pasado.

-. Me quieres explicar, por qué te besó?- yo lo miré y bajé la cabeza -. Contéstame!- me tomó del brazo -. Es por lo que pasó allá fuera?- negué.

-. El no me besó- me solté de su agarre-. Y no fue por lo de allá fuera, no tengo ni debo reclamarte.

Pov. Draco.

No la entendía. No me reclamaba y no me decía nada como otra si lo habría hecho.

-. Por qué?- ella negó-. Respóndanme.

-. No debo hacerlo… yo… no debo reclamarte, porque no tengo derecho sobre ti Draco-eso me confundió.

-. De que hablas?

-. Draco no tengo nada que reclamar, no puedo luchar contra tu naturaleza. Tu eres así además no hay nada que defender…- fue a la habitación y se encerró.

Acaso ella no entendía que yo la amaba, que no quería a nadie más y que era mi mujer?

Fui a la habitación.

Ella se quitaba el vestido.

Quedó en bragas y sujetador. Temblaba y sollozaba.

Me sentí una mierda por haberla tratado mal.

Me acerque a ella y la abracé-. Hermione… tú tienes todo el derecho a reclamarme, a enojarte conmigo, porque yo te pertenezco, tanto como tú a mí. Somos uno solo. Eres mía. Mi mujer- besé su cuello y mi mano fue bajando hasta su vientre-. Pronto serás la madre de mi hijo- besé su pecho-. Tus pechos van a crecer y…

-. Eso me recuerda a cuando me explicaste que era la regla…

Flash Back

Bueno esto es todo por hoy.

Si quieren más ustedes ya saben que actualizare una vez o dos por semana y que mas tardar el viernes termino la historia. Le faltan como cuatro caps.

Besos.

D. F.