.
Hola :)
Bueno aquí de nuevo yo para dejarles el décimo capítulo de esta historia. Espero que les guste :)
Diclaimer: Los personajes de Naruto son de Kishimoto sensei. La trama de esta historia mia.
¡A leer!
Capítulo 10 : Descontrol
─ Nisan─ llamó un pelinegro a su hermano ─ ¿Quién es ella? ─ preguntó al ver una chica en el álbum de fotografías. Parecía una princesa por lo bonita que era.
─ Ella es la niña a la que cuido ─ contestó el mayor. Luego, suspiró profundamente para arrebatárselo a Sasuke de las manos. En ese álbum de fotografías había cosas vergonzosas que no estaría dispuesto a que los demás vieran. Ni Sasuke por ser su hermano debería de verlas.
¿Y cuándo podré yo también cuidar a los demás? ─ cuestionó el pequeño Sasuke, que pese a sus pocos 8 años ya tenía las cualidades de un ángel guardián de estudios avanzados.
─Pronto, Sasuke. Sabes que un ángel empieza a cuidar a un ser humano cuando cumple los 13 años.
Uhmmm ─ Sasuke hizo un puchero adorable. ─ Yo quiero conocer ya el mundo humano, hermano. Quiero conocer a los humanos y chicas tan bonitas como ella ─ La señalo nuevamente. Los ojos de Sasuke irradiaron emoción.
Itachi estiró los brazos mientras no perdía detalle en los gestos de su hermano. Sus alas cada día pesaban más. Y sus poderes iban en aumento también, por lo que un estiramiento siempre estaría bien. Luego, le dirigió una mirada al pequeño Sasuke para responderle:
─No se puede, aún.
─¿Es tan lindo como lo describen? ─ preguntó, el pelinegro menor con los ojos llenos de luz.
Lindo, era; al igual, que peligroso.
¿Cómo decirle que el mundo humano estaba plagado de algo tan nocivo para los ángeles, llamado mal?
Sasuke aún era muy pequeño para entenderlo. El solo conocía la pureza, la bondad, todo lo que significaba el cielo.
─Algo ─ emitió, el de coleta, desganado.
─Algún día quiero ser tan buen ángel como tú ─ respondió el pequeño con una gran admiración hacia su hermano. ─ Quiero que padre se sienta orgulloso de mí.
Itachi miró con orgullo a su hermano menor. En el cielo todos hablaban de sus logros, inclusive sabían de sus proezas en peleas en el mundo humano, plagado de esos seres de maldad, demonios.
─Anda y estudia mucho ─ habló Itachi mientras terminaba de poner las últimas cosas en el estuche de Sasuke. Pronto iría a la academia y él volvería a cuidar de aquella chiquilla que cada día, se metía en más problemas.
─Está bien ─ Emocionado, Sasuke cogió su mochila y se enrumbó hacia la escuela.
Itachi observó su marcha hasta que se perdió en la lejanía; luego, abrió vuelo y regresó a la tierra.
Escucho la música sonar mientras me pierdo entre la multitud de danzantes observo a mí alrededor: chicas, chicos bailan desenfrenadamente, parecen idos dejándose llevar por las pegajosas melodías. Son ellos y la liberación de sus problemas, aquellos que quedan olvidados en el movimiento de su cuerpo. Sasori no despega sus manos de mi cintura y siento como cada vez me aprieta al bulto que tiene en sus pantalones. Hastiada, cojo las manos que tiene pegadas en mi cintura y trato de salir entre la gente. Necesito otro trago. Necesito olvidar muchas cosas.
La cabeza ya me está dando muchas vueltas.
Me siento en una de las sillas y pido la carta. Hoy Sasori paga todo.
─ Pide lo que quieras ─ comenta Sasori mientras fijo mi atención en los muchos tragos. Pronto, apunto a una margarita con el dedo. Esta será la sétima desde que estoy aquí. Entramos y salimos de la pista solo para tomar algo.
─ Hey ─ llama Sasori al muchacho que atiende. ─ Tráeme dos margaritas.
─ La mía que sea doble ─ pronunció elevando la voz. Las imágenes de lo que pasó hace horas no dejan de repetirse en mi mente.
─ ¿Por qué quieres te perdone? ─ pregunté al verlo en ese estado. Masajeé un poco su cabello en una caricia fraternal para transmitirle que estaba con él, siempre lo estaría. Sasuke parecía totalmente ido, perdido en otro mundo...
De pronto, como si mi contacto le quemara, me dio un empujón tan fuerte que me hizo darme de lleno contra el piso. Al darse cuenta, intentó ayudarme, pero me rehusé a su contacto. Había actuado como un loco lunático, yo sólo intentaba ayudarlo. Y eso ya me había cabreado. Estaba harta de sus secretos. Mi alma la tiene; mi cuerpo, pronto lo tendrá.
─ Sakura, espera ─ habló antes de que cogiera mis cosas y me marchara.
Furiosa, le di la espalda. Lo dejaría con sus problemas. Él parecía no necesitar mi ayuda.
─ Sabes, ─ lo llamé aun de espaldas ─ ya estoy cansada de tus arranques y tus secretos. Sencillamente no te conozco y no sé qué hacer en determinadas ocasiones, pero ese no era motivo para que me empujaras. ─ molesta me crucé de brazos en frente suyo. ─ Parece que tomas contra mí los problemas que te cargas. Soy tu deshago de frustraciones. ─ finalicé.
Al girarme noté lo apenado que estaba.
─ No puedo decirte quien era ella ─ respondió sin más. Luego, se giró y se encerró en su habitación. ─ Tú menos que nadie debe saberlo. ─ emitió tan bajo que apenas pude oírlo.
¿Qué me ocultaba?
Más molesta que nunca, salí del edificio. Afuera me esperaba Sasori. Había estado llamándome desde hacía más de 20 minutos. Lo noté cuando prendí el aparato en el ascensor. Al verlo no dude ningún segundo y fui a su lado. Nos besamos largo rato antes de dirigirnos hacia la disco.
Salgo de mis pensamientos cuando Sasori chasquea los dedos delante de mí. Sonrió coqueta cuando él pone uno de sus brazos en mis hombros. El vaso ya está listo así que de un solo sorbo lo tomo sin importar el alto contenido de alcohol que tiene, cuando me doy cuenta toso, mi garganta escuece. Sasori se ríe un poco de mi torpeza, antes de hacer lo mismo con el suyo propio.
─ Eres muy bonita, Sakumi ─ alaga Sasori acariciándome la mejilla, no pasa mucho tiempo antes de que me jale nuevamente hacia él para besarme. Sus besos como siempre provocan un poco de aturdimiento en mis sentidos. Mi ser, aunque en menos cantidad, aun reacciona a su contacto.
Sasori masajea un poco mi espalda mientras no deja de besarme. Un silbido de no sé quién interrumpe nuestro beso. Es Deidara quien pasea los ojos una y otra vez entre él y yo. Trae consigo una chica muy bonita que nunca he visto en la facultad. Es rubia y ojos azules como él.
─ Par de tortolos ─ llama el rubio. Lo miro con una ceja alzada. Ha dicho lo mismo que decía cuando pillaba a la antigua Sakura ─ está dando un buen espectáculo.
Me sonrojo de pies a cabeza. Es un idiota.
─ Ese no es problema tuyo ─ reta Sasori ─ yo si quiero la puedo besar a la hora que quiera. Después de todo, somos novios─ sonríe el pelirojo orgulloso.
¿Se le ha subido el alcohol a la cabeza?
En ningún momento me ha propuesto ser su novia. Es un idiota.
─ Tú no pierdes el tiempo ─ bromea el rubio ganándose una mirada de odio del pelirojo. ─ Y tus gustos por las pelirosa sigue igual.
De reojo miro con Sasori, le da un codazo que lo hace aullar de dolor.
─ ¿Chicas pelirosas? ─ pregunto haciéndome la sorprendida. Sasori pide un trago para desviar la respuesta.
─ No le hagas caso ─ emite ─ Ese idiota no sabe de qué está hablando.
─ Uhmmm ─ hago un puchero haciéndomela pensativa ─ Sigamos bailando ─ sugiero.
Sasori coge mi mano y nos enrumbamos nuevamente hacia la pista. De cada un rato Deidara se acerca y nos molesta junto con su chica a la cual en ningún momento nos ha querido presentar, debe ser otro de sus agarres con los que sale. Desde que lo conozco siempre ha sido así. Es un mujeriego que creo que cambia de chica a la vez que cambiara de ropa interior. Su belleza, ayuda, claro también; es sumamente atractivo. Dejo de prestarle atención al rubio cuando me embarco en la burbuja que creamos Sasori y yo. No sé qué horas son ni me interesa, pero al sentir las piernas algo entumecidas supongo que debe ser ya muy tarde. Hemos salido al menos unas seis veces de la pista al bar. Mi cuerpo poco acostumbrado ha tomado al menos 10 margaritas, el mundo se mueve o quizá soy, no tengo idea. Parado en una esquina veo a un chico que curiosamente me llama la atención ¿Sera Sasuke? Voy hacia él pero antes de llegar me doy un tropezón. Al darse cuenta Sasori corre a ayudarme.
─ Lo siento ─ digo tratando de pararme. ─ Sasori me pasa su chaqueta. ─ Me pareció ver a alguien conocido.
Algo reticente el pelirojo me pega a su cuerpo.
─ Creo que debo llevarte a tu casa. Tu primo me ha estado reventando el buzón de llamadas ─ Lo miro incrédula ¿Sasuke? El no haría eso.
─ Estas bromeando ─ digo. Pero Sasori rápidamente me enseña el historial y veo que en su bandeja hay un montón de mensajes. Al ver la parte superior también noto que son al menos las 5 de la mañana. Es muy tarde o muy temprano.
No sé qué hago en el trayecto al edificio. Creo que Deidara se despidió de nosotros antes de salir. El peso del alcohol en mi sangre me ha hecho demasiado mal. Al llegar, Sasori me hace entrar al ascensor y se lanza hacia mi hambriento a devorarme los labios. Subimos juntos, pero a la vez distantes sus besos no tienen comparación con los de Sasuke. Cuando la puerta se abre veo a Sasuke esperándonos fuera del apartamento. Mi aspecto debe ser horroroso, pero igual me acerco hacia él. Sasori me detiene unos instantes y me vuelve hacia él besándome delante de Sasuke. Un gruñido de no sé quién escapa al poco rato siento un brazo jalándome hacia dentro. Con un adiós me despido del pelirojo que sonriente abandona el edificio.
─ Siento que todo me da vueltas ─ digo cogiéndome la cabeza cuando estoy dentro. Me tiro rápidamente en el sofá cayendo como un peso muerto.
Sasuke me mira totalmente molesto ¿Qué bicho le ha picado?
─ Linda nochecita pasaste ¿no? ─ Pregunta acido.
─ No te importa. ─ Miro al techo y veo todo distorsionado.
─ Claro, que sí.
─ ¿Por qué?
─ Porque recuerda que me darás tu virginidad ─ inhala aire con fuerza ─ ¿Te acostaste con Akatsuna? ¿Te lo cogiste ebria en el antro?
─ No sé de qué hablas. ¿Te volviste loco?
─ Loco… ─ suspira cansado. ─ Eso me vas a volver si no respondes mi pregunta.
Me incorporo del sillón tratando de ir a mi cuarto con el poco equilibrio que tengo en este momento. No tengo ni la menor idea de porque tanto resentimiento hacia mi persona.
─ Quiero dormir.
─ No sin antes responder a mí pregunta. ¡Dímelo, Sakura! ─ exige.
Distorsionados por la luz, observo que sus ojos están totalmente rojos como aquellos días donde ha perdido sus casillas. Sigue parado frente mío como si me quisiera matar con la mirada.
─ Oye… ¡ya basta! ─ Lo interrumpo. ─ Mi trato contigo era por él ¿recuerdas? No entiendo porque te enoja si me acosté con él o no. Todo puede ser parte de mi plan. Uno en el que me estas ayudando ─ le hago memoria para luego poner ambas manos en mis caderas y erguir mi pecho ¿Qué espera? ¿Qué me deje regañar como un niño?
Cansado, Sasuke suspira y pasa su mirada por mi cuerpo. Debo tener un aspecto terrible.
─ Déjame que te ayude ─ dice mientras me coge de caderas para sostenerme. Los pies los siento como si los tuviera de gelatina.
─ No, gracias. Puedo sola. ─Me zafo de su agarre.
─ Vas a caerte si sigues así.
Esta vez su mano coge firme de mi cintura. Lo miro con odio aunque sé que por mi misma ahora no puedo hacer nada. Se me ha pasado la mano con el alcohol.
Un mareo hace que pierda un poco el equilibrio. Miro hacia arriba y veo los hermosos ojos de Sasuke observándome, parece irreal, pero pareciera que me mira con ternura ¿O será compasión de mi mal aspecto? Un demonio no tiene sentimientos.
─Su…el…ta…me ─ Mi voz lentamente se apaga.
No sé qué sigue después. Un borrón negro nubla mi vista.
…
Despierto aturdida, la ventana ha sido abierta en su totalidad, así que la luz me entra de lleno. Destapo las sábanas de este cuerpo para notar que lo tengo totalmente desnudo. Ni si quiero llevo bragas. Unos moretones por mi obligo me alertan.
¿¡Qué hice anoche!?
Lo poco que recuerdo es haber tomado…una… dos…creo que hasta 10 margaritas de ahí recuerdo haber bailado por largo rato con Sasori. Mis recuerdos se apagan cuando ambos salimos de la disco.
¿Me acosté con ese imbécil?
Miro la habitación y la reconozco como la que he estado usando estas semanas. Estoy en el apartamento de Sasuke. Suspiro aliviada, dudo que él haya dejado que me acueste con el pelirojo en su apartamento. Aunque con él nunca se sabe. Todavía recuerdo lo cortante que se portó anoche y como me uso para desahogarse de sus frustraciones.
De pronto, Sasuke abre la puerta. Me cubro con las sábanas. Creo que me he acostumbrado bastante a este cuerpo aunque no sea mío. Irónico.
─ Aquí hay una pastilla. ─ me extiende una con un vaso de agua.
─ ¿Qué hice anoche? ─pregunto. Sasuke arquea una ceja y noto como su labio se curva hacia un lado, parece que aguanta una risa.
─ ¿No lo recuerdas?
─No. ─ Lo hago obvio. ─ ¿Cometí alguna estupidez?
Aguantando la risa, Sasuke, parece querer contarme.
─ Digamos que anoche conocí otra faceta de ti.
Me cojo la cabeza y la escondo entre mis rodillas.
─ ¿Qué hice?
Que no sea tan vergonzoso… Que no sea tan vergonzoso.
─ No sabía que bailabas tan bien. ─ emite.
Sorprendida, respondo:
─ ¿Bailar?
─ Sí ─ Sasuke se acerca a mí y me susurra al oído ─ Ayer bailaste muy bien. Es mas no sabía que sabias bailar pool dance.
Me queman las orejas. Ese era un secreto celosamente guardado. Había sido tan tonta que me había inscrito en unas clases para que el día de mi aniversario con Sasori le mostrase de que estaba hecha y por fin darle mi virginidad. Algo que estimo de estúpido en este momento. Miro a los ojos a Sasuke y veo diversión en ellos. No me digan que...
─ No te preocupes. No me aproveché de ti.
Pensándolo bien tampoco me hubiera importado que se hubiera aprovechado. Sasuke provoca fuego en mi interior. Lo deseo, muchísimo. Las imágenes de las veces que me ha llevado a la gloria vienen a mi mente. Él es magnífico en todo.
Aunque igual, no tengo porque demostrárselo. Así que orgullosa sigo indagando en lo que paso anoche u hoy.
─ Entonces… ¿Por qué estoy desnuda?
Sasuke se sienta en la cama muy cerca de mí.
─ Te fuiste despojando de cada una de tus prendas mientras no dejabas de maldecirme y decirme que era un idiota.
Sonrío, no decía mentiras. Es un idiota.
─ Cuéntame desde un principio.
─ Llegaste con tu ex o bueno actual. Luego me hiciste ver lo enojada que estabas conmigo. Hiciste una rabieta e intentaste ir a tu cuarto, yo quise ayudarte pero me apartaste bruscamente. Luego diste dos pasos y caíste.
Ahora que lo pienso me duele mucho mi abdomen. Debe ser por el golpe. Al igual que las marcas rojizas.
─ Te lleve a la habitación, pero despertaste cuando estaba acomodándote en la cama. Luego empezaste otra vez a gritarme hasta de que iba a morir, como si yo muriera. ─ escucho la primera risa sonora de él ─ Dijiste que me odiabas y no sé qué cosas más, hasta que de un momento a otro te pusiste encima mío y me instantes a tocarte. Bailas muy sensual─ dice besando mi cuello. Su lengua exquisita juega con mi piel mandándome espasmos de placer a cada rincón donde toca.
─ Entonces tu y yo... ─ me corto cuando chupa fuerte mi cuello ─ Ah...
─ No, Sakura, pero si quieres te puedo dar un orgasmo ahora mismo.
─ ¿Otro oral? ─ pregunto, insegura.
─ Sí, ─ afirma mientras me aparta la sábana y deja al descubierto este cuerpo desnudo. Me mira unos instantes y empieza a meter y sacar la punta de mi pezón en su boca ─ no puedo unirme físicamente a ti como estas ahora. Este no es tu cuerpo.─ Explica.
Lo pienso unos momentos. Yo quiero sentir todo, ya no me basta que me llene con su boca. Quiero tenerlo dentro de mí con fuerza, haciéndome suya una y otra vez. Sentir un orgasmo completo.
Él me hace perder la cabeza.
─ Sasuke ─ gimo cuando coge el pezón entre sus labios, lo succiona como si fuera un bebé.
¡Joder! ¡Es exquisito!
Bajo la cabeza y veo como saca la punta de mi pezón erguido para contestarme.
─ ¿Qué?
─ Quiero modificar el trato. ─ comento nublada cuando, otra vez, chupa el pezón con fuerza.
─ Uhmmm ─ emite como si fuera un niño deleitándose de su alimento, luego nuevamente lo saca de su boca ─ ¿Qué modificación?
Yo estoy lista, quiero que me haga suya. Mareada por el placer que me invade le comunico mis deseos.
─ Quiero entregarte mi virginidad, mañana.
Y bueno, este es el final del capítulo. Espero que les haya gustado :D
Dudas, teorias, felicitaciones, tomatazos. No sean tímidos en comentar :3
Gracias a amysd, FrancysKurt7, guest e Izumi Uchiha 18 por comentar el capítulo anterior *-*
¡Nos vemos en el próximo capítulo!
