¡Hola! ¿Hay alguien allí? Porque sé que he tardado muchísimo tiempo en actualizar y lo siento mucho, pero tuve un bloqueo espantoso y no supe como retormarlo hasta hace poco. Sé que no tengo perdón pero a veces nada sale de acuerdo al plan.
Así que en otras noticias después de esa última actualización, volví a entrar a clase, fui torturada de forma inhumana durante las siguientes semanas y la pase terrible por culpa de profesores inconscientes, me dediqué a la vida loca y terminé terriblemente mal, salí del colegio y ahora estoy medio disfrutando de mis vacaciones/medio cuestionándome de la vida.
Las buenas noticias es que me graduó mañana y que a partir de entonces lo único que me va a mantener ocupada es el gym y el voluntariado, así que podré disfrutar de unas vacaciones largas en las que me dedicaré a escribir y escribir cuando la inspiración lo permita para no dejarlos colgados mucho tiempo. Eso y hacer papeles para la universidad porque no sólo voy a disfrutar de dos meses más de vacaciones mientras que mis compañeros entran en enero, sino que voy a ser libre y feliz estudiando en el exterior. Sip, Argentina aquí vamos.
Ahora que exploramos de forma innecesaria mi aburrida, muy aburrida vida...les doy luz verde para que puedan salir de dudas leyendo el capítulo, no sin antes recordarles que ni Yuru Yuri ni sus personajes me pertenecen.
Noveno Capítulo: Trapped like a mouse.
Aunque la paciencia no fuera algo característico de Kyoko, está vez la rubia había hecho su mejor esfuerzo. Así que después de cuarenta y seis minutos sentada en la mesa de aquella lujosa terraza en la parte más costosa de Tokio, Kyoko agotó toda su paciencia y la batería de su iphone. Se levantó violentamente mientras despotricaba en voz baja sobre la poca puntualidad de sus amigas. En otra ocasión definitivamente no hubiera sido capaz de soportar tanto tiempo de solitaria espera, pero la promesa implícita de volver a ver a Yui en un ambiente controlado, fue lo que le dio la voluntad. Ahora se arrepentía de haber desperdiciado casi una hora de su vida y gran parte de sus ahorros, gracias a la innecesaria compra de aquel lindo vestido tubo color rojo con corte asimétrico, sin mangas que dejaba al descubierto un hombro y con el cual se veía irresistible. Se dirigió al único ascensor que, aparentemente, no estaba fuera de servicio y después de unos segundos entró en el.
Debía admitir que todo en aquel restaurante era como de otro mundo, los techos rasos, la decoración impecable, el diseño clásico pero moderno del sitio y la cantidad desorbitante de lujos la sorprendieron a pesar de que sabía a qué atenerse desde unos dos días antes de venir.
Akari le había descrito muy entusiasmada el restaurant e incluso la obligó a visitar un par de páginas webs con reseñas de Le Meurice, el lugar más ostentoso de la ciudad desde hace seis años. Tanto entusiasmo de parte de la pelirroja la contagió y juntas terminaron yendo de compras y divirtiéndose como hace tiempo que no lo hacían. El entusiasmo le duro poco. O al menos hasta que Akari le reveló por accidente que era Yui quien estaba orquestando esta salida.
Todo en su mente hizo click. Desde el porqué estudiantes de preparatoria normales como ellas podían permitirse comprar algo allí, hasta cómo era posible que pudieran ir a su antojo a un sitio en el cual había que reservar con meses de anticipación una mesa. Indiscutiblemente obra de Yui. O al menos de su padre asquerosamente rico. Debió verlo venir. Lo que la rubia no vio venir y fue lo que más le dolió, estaba relacionado con que Yui no tuviese la decencia de invitarla personalmente sino que utilizara a Akari como intermediario, un sentimiento que se vio obligada a olvidar. La castaña tenía más de una razón para justificarse.
Negó con la cabeza tratando de dejar de pensar en Yui Funami y se concentró en el ascensor. Unos brillantes y finos acabados metálicos resaltaban, la cabina tenía un aire clásico y entrar en ese ascensor debía sentirse como caminar por un ostentoso club parisino en los años veinte, o al menos eso le inspiraba. Y ni hablar del tapete, incluso con aquellos odiosos tacones punta aguja de veinte centímetros que la estaban matando, literalmente, Kyoko podía percibir la suavidad pomposa de este. Además la incómoda música de ascensor era reemplazada por las cuatro estaciones de Vivaldi en allegro, y como si no fuera poco había agua mineral además de una buena variedad de bebidas en el ascensor. Si… ¡en el ascensor! Un panel de madera que se mezclaba a la perfección, dejaba ver unos sobrios estantes de metal en donde se encontraban ubicadas varias botellas rodeadas de hielo mientras que en la parte de abajo se veía una cristalera que tenía unas cinco o seis copas que probablemente costarían más de lo que la casa de sus padres podría valer.
Cuando su surrealista experiencia en el ascensor fue interrumpida por la voz sedosa pero robotizada de la cabina, que le informaba que faltaba un piso para llegar a su destino, Kyoko trató de recomponerse y respiró profundo. Al diablo con sus patosas e impuntuales amigas, al diablo con la gente estirada de ese lugar, pero principalmente al diablo con Yui Funami y sus estúpidas cenas en restaurantes aterradoramente caros. Sí, eso era. Yui Funami podía tomar sus lujos y metérselos por donde le cupiera. Yui Funami podía irse a la mierda.
Sí, esa misma Yui Funami que rondaba casi todos sus pensamientos. Yui Funami quien se encontraba a menos de un metro cuando las puertas del ascensor se abrieron. La misma Yui Funami que estaba vestida con una camisa de seda azul oscura, unos pantalones negros ceñidos al cuerpo, un gabán gris, unos botines negros y un ligero maquillaje que realzaba sus ojos oscuros y el color de su piel.
Mierda.
Yui parecía tan sorprendida como ella y Kyoko sintió su vanidad ensalzada cuando se percató de que Funami no solo no esperaba encontrársela, sino que tampoco esperaba verla vestida de esa forma. «Eso es mírame todo lo que quieras, eso es lo único que vas a poder hacer de todas formas, Funami. Da igual si estás buenísima, este tren pasó hace tiempo por esa estación.» Pensó la chica mientras disimulaba su sonrisa a la par que Yui entraba algo aturdida al elevador.
Kyoko esperó a que las demás aparecieran en cualquier instante para poder pisotear con sus tacones demasiado altos a la tonta de Akari por haberla convencido de ir. Yui pareció entender su inquietud pero no dijo nada. Las puertas se cerraron y cuando "invierno" empezó a sonar tenuemente de fondo, se hizo todavía más extraña para Kyoko la sensación de estar allí con Yui y se lamentó por no haber salido del ascensor a tiempo.
—Nadie ha llegado. Tenía diez minutos de retraso así que decidí subir para hablar con el gerente y no perder la reserva. —Informó Yui dos pisos después, tan inesperadamente, que Kyoko se sobresaltó levemente al escuchar la voz de la castaña dirigirse a ella.
Yui se mantuvo en silencio y después de unos segundos comprendió que Kyoko no iba a responderle. «Eso, la ley del hielo. Muy maduro de tu parte Toshino.» Pensó Funami ahogando un suspiro. Cuando Kyoko consiguió ignorar el cosquilleo en su estomago producido por escuchar la voz de Funami hablarle después de semanas sin dirigirse la palabra, o al menos sin comunicarse de forma decente, una inquietud empezó a molestarla y frunció el ceño. Algo andaba mal.
— ¿Diez minutos?
La castaña, algo sorprendida, se tomó unos segundos para contestar.
—Sí. Llevan retrasadas diez minutos. La reserva era a las ocho.
— ¿A las ocho?—Repitió Kyoko con el ceño aún más fruncido.
Yui asintió desconcertada por la inusual actitud de la mangaka.
—Pero, Akari me citó a las siete y cuarto. —Murmuró Kyoko confundida.
Kyoko nunca llego a escuchar la respuesta de Funami pues inesperadamente las luces se apagaron y el ascensor se detuvo por completo en algún lugar entre el sexto y séptimo piso.
Akari removió su comida de forma distraída y cuando su novia, claramente preocupada, le preguntó si todo estaba bien, la pelirroja no fue capaz de mentirle.
—Quizás no debimos haberle hecho eso a Yui y a Kyoko. —Respondió apenada la chica levantando la cabeza y dándose cuenta de que, por primera vez en mucho tiempo, todas estaban escuchándola.
Nadie se atrevió a decir nada, algunas desviaron la mirada claramente avergonzadas y otras bajaron la cabeza. Todas parecían preocupadas excepto por una persona. La misma que al notar el aura depresiva que se instalaba entre ellas terminó de engullir su plato y se limpió con la servilleta.
—Por favor, las cosas no podían seguir así y todas lo saben. Probablemente acabamos de salvar la relación de esas dos. —Resolvió Sakurako tranquilamente.
—Antes odiaba verlas juntas. —Intervino Ayano tomando la mano de Chitose tímidamente. —Pero nunca imagine que separadas fueran tan…
— ¿Insufribles? ¿Insoportables? ¿Inaguantables?—Sugirió Sakurako sonriendo con desdén. Himawari la pateó por debajo de la mesa con el ceño fruncido. — Miren, incluso yo sé lo que sucedió entre ellas hace dos semanas y no soy muy cercana a Kyoko-sempai y menos a Funami. Creo que todas estamos al tanto porque hemos tenido que soportar su mal humor, irritabilidad y quejas sin sentido. Esto tenía que parar, es bastante simple.
—Kyoko estaba más insoportable e irritable que de costumbre y Yui-sempai ha estado toda la semana entre molesta y deprimida. Supongo que necesitaban una intervención. —Concordó Chinatsu.
—Pero… ¿era realmente necesario que Yui reservara una mesa en este restaurante de ensueño y se encargara de todos los gastos e ilusionar a Kyoko para terminar encerrándolas en el elevador mientras nosotras aprovechamos la comida? —Argumentó Akari aprovechando que todas parecían notar su presencia.
—Que esas dos vuelvan a la normalidad es más importante que cualquier comida, así cueste medio millón de yenes. —Debatió Sakurako sin darle verdadera importancia.
—Además van a estar sólo quince horas encerradas. Probablemente tengan el tiempo más que necesario para solucionar las cosas. —Agregó la presidenta tratando de tranquilizar a la pelirroja.
—Brindo por un excelente plan. A su salud presidenta. —Exclamó Sakurako tratando de dejar el tema en el olvido. Pareció funcionar porque todas terminaron uniéndose al improvisado brindis, todas excepto Akari pero sólo Chinatsu se percató de ello.
No había sido tan difícil, reflexionó Ayano. Himawari había convencido a Yui de que una salida grupal podía aliviar la tensión entre ella y Kyoko, Funami había estado de acuerdo y se había dedicado a arreglar todos los detalles, como era de esperarse no fue capaz de invitar a Kyoko sino que convenció a Akari de actuar como mediadora, la pelirroja solo tenía que darle la hora mal a Kyoko. Cuando Kyoko se cansó de esperar bajó por el único ascensor al cual no le habían puesto el cartel de fuera de servicio, Yui llegó con anticipación y apelando a su sentido de la responsabilidad decidió subir después de unos minutos de esperarlas en la recepción.
Había sido pan comido. Un día después de saber el restaurant donde iban a cenar, Ayano habló con el encargado de mantenimiento, era un joven nervioso que notablemente no era muy bueno hablando con chicas, unos roces casuales y algo de coqueteo tonto y ya tenían arreglado un acuerdo. El chico se encargaría de detener el ascensor hasta el día siguiente cuando se abriera el local. Simple, y no había forma de que ninguna de las dos pudiera escapar.
Si ellas no hablaban, las esperaban las quince horas más aburridas de sus vidas.
Akari no estaba realmente de acuerdo pero en el fondo sabía que era necesario algo tan extremo, Kyoko se sentía muy avergonzada y humillada como para hablarle a Yui y su amiga estaba muy molesta y confundida como para intentarlo por su cuenta. Las cosas se habían puesto delicadas entre ellas y Akari lo sabía todo de buena fuente porque había escuchado las dos versiones.
Los primeros días no estuvo tan mal, era horrible no verlas juntas y saber que ni si quiera se dirigían la palabra pero todo lo malo puede empeorar y efectivamente las cosas se complicaron aún más el domingo siguiente.
Habían ido a desayunar todas en grupo a una cafetería maid, todo marchaba relativamente bien hasta que a Chinatsu se le ocurrió pedir algo sin gluten. Yui se ofreció a ir a conseguirlo y fue a hablar con una de las meseras. Diez minutos después su novia recordó su pedido especial e hizo notar la ausencia de Yui rápidamente. Sakurako fue la primera que notó que su amiga continuaba conversando alegremente con la maid que claramente estaba insinuándosele a Yui y no dudo en expresar su opinión de forma vulgar. Lo demás fue confuso, Kyoko se levantó enfurecida despotricando algo sobre las estúpidas maids zorras y atrevidas y dio algunas zancadas en dirección a la pareja. Ninguna pudo escuchar con claridad lo que decían, la rubia se interpuso entre la maid y Yui antes de empezar a discutir acaloradamente, de repente ya no estaban discutiendo…Kyoko estaba barriendo el piso con la pobre maid, literalmente.
Todas estaban tan sorprendidas que nadie fue capaz de moverse en la mesa, sin embargo, otra maid y Yui si reaccionaron a tiempo y las separaron. Kyoko, furiosa, se volvió hacia Yui y le propinó una cachetada que resonó por toda la cafetería y se fue sin decir nada.
Quince minutos después todas estaban afuera cotilleando sobre lo que acababa de pasar mientras Yui se disculpaba por enésima vez con la maid. Ella estaba tan enfocada en la escena y no en el chismorreo grupal que vio a Kyoko caminar arrepentida a la cafetería, no obstante, le bastó darse cuenta de que la maid estaba escribiendo su número en la mano de Yui para luego sonreírle alegremente para echar chispas de nuevo y largarse de allí.
Después de eso Yui y Kyoko dejaron de lado la indiferencia para recurrir a las peleas cada vez que se veían. La única razón por la que Akari había aceptado a participar en el plan es porque no soportaba ver a sus amigas hacerse daño para luego marcharse cada una por su cuenta a curarse las heridas que se causaban y que empeoraban conforme pasaban los días.
—No te preocupes. —Susurró cariñosamente Chinatsu entrelazando sus dedos y mirándola a los ojos de forma intensa. —Ellas lo van arreglar, después de todo son Kyoko y Yui, están destinadas a ser amigas toda la vida.
—Tienes razón. — Admitió Akari sintiéndose reconfortada por la dulzura de la ojiverde. — Siempre supe que iban a terminar juntas.
Y era cierto, porque cada vez que las veía -incluso cuando era una cría- Akari solo podía vislumbrar el intenso amor que se tenían. Siempre había deseado que alguien la mirara alguna vez con la devoción infinita con la que Kyoko miraba a Yui o que la protegiera y cuidara de la forma en la que Yui cuidaba a su amiga rubia. Y ahora esperaba que el amor que se tenían lograra interponerse al miedo, cuando se dieran cuenta de que ser amigas no era suficiente, a juzgar por lo que había escuchado y lo que había presenciado en esa cafetería, Akari en verdad esperaba que sus amigas pudieran con lo que les deparaba el futuro.
En serio lo esperaba, porque una vida con Kyoko y sin Yui o viceversa, sería como una Telma sin Louise, un Calvin sin Hobbes, un Garfield sin Oddie, un Batman sin Robín, un Sherlock Holmes sin John Watson. Pero más que todo era como un Romeo sin Julieta, un Christian sin Satine, un Harry sin Sally, una Bonnie sin Clyde.
Sí, en verdad esperaba que se arreglaran.
Quince horas debían ser suficientes, ¿no?
Y más drama, entonces ¿que opinan de este giro inesperado? Así que encerradas en un ascensor, ¿alguien más piensa que esto podría ponerse...volátil? Bueno eso pasaría si en verdad hay alguien por aquí que aún me lee (estoy cruzando los dedos) .Me encantaría leer lo que piensan de este capítulo, de mi ausencia, de Kyoko/Yui, de planes maléficos o de la vida en general, así que dejen un review :D, ¿si?
Ay, ¡cuantos reviews con el capítulo pasado! No saben lo feliz que me hacen, los adoro chicos/as, y para tratar de recompensarlos subiré el siguiente capítulo muy pronto, palabra de niña exploradora.
Ahora, me gustaría mucho que dejaran su opinión sobre esto, quiero saber si hay alguien leyéndome y si es así que esperan de los capítulos siguientes, ¿más drama? ¿menos preguntas y más respuestas? ¿más de alguna pareja en específico? ¿más escenas subidas de tono? Ya saben quiero convertirme en el genio de la botella por los siguientes dos o tres capítulos, pidan sus deseos pero piénselo bien porque podría cumplirse pero no como lo esperaban, seh la típica trampita de los genios, además no me gusta lo predecible.
Quiero agradecer especialmente a:
Xo: Jajaj si, la tensión sexual no sé porque pero siempre me ha gustado jugar con eso de puede pasar pero no sucede...pronto, lo bueno se hace esperar ¿no?. Yo también termino confundiéndome sobre lo que leo y veo, cuando leo fics de algún fandom a veces no sé si lo leí o en serio sucedió, así que no te preocupes. Me alegro que te haya gustado que sea más largo, después de este capítulo voy a alargarlos unas 500 palabras para no extenderme mucho en cuanto a la cantidad de capítulos y espero que ese capítulo haya ayudado a comprender como actuaban, aquí vemos las consecuencias de lo que paso y en el siguiente capítulo en el ascensor veremos muchas dudas solucionadas y de pronto alguna sorpresilla especial.
Antes me pasaba que le metía mucho las emociones a cosas muy simples como tomarse de la mano y eso, así que para hacer ese tipo de escenas más explicitas he estado luchando un poco para no hacerlo ni muy cursi ni muy "guarro" , hay una delgada linea entre lo erótico y lo vulgar, así que trato de no cruzarla y en este fic -donde espero escribir más de estas escenas en los siguientes capítulos- quiero ser muy cuidadosa al respecto, así que me alegra saber que te gusta.
Las pataditas que le dieron fueron necesarias, esa era yo...o el destino expresándole a Yui su inconformidad con que siguiera metiéndose con Himawari en un fic Kyoko/Yui, teniendo en cuenta que el mismo destino...o yo, las uní solo demuestra lo malota que soy xD.Y sobre la escena kiut de Yui/Himawari, quise darle ese enfoque porque me gustan mucho ellas juntas y me parece genial trabajar en esa relación. Kyoko la encantadora. Sip, próximamente vamos a ver más de ella cuando decida plantarle la cara a Yui. Espero que (en caso de que sigas leyendome) te haya gustado este capítulo, un abrazo y que tengas un gran día/tarde/noche.
Dani t.g: Aww me mataste con eso, muchas gracias por leer todas mis historias y no te preocupes que no muerdo y cuando lo hago no recibo quejas, ok..no xD. En fin, me alegra muchísimo que decidas dejarme un review. Yui/Kyoko definitivamente comenzó el capítulo anterior, le di cierre definitivo a Yui/Himawari y a Ayano/Kyoko de forma romántica al menos, concuerdo contigo, y no soy nada fan de Ayano/Kyoko pero quería probarme a mi misma que podía escribir de parejas a las que no veía juntas...y bueno lo traté xD. No te preocupes vamos a ver el lado más dominante de Yui en varias ocasiones pero no puedo cambiarla ya mismo porque sería demasiado drástico, aquí cada una va a tener la oportunidad de llevar la iniciativa, ya lo verás pronto.
Respecto a Sakurako, definitivamente no lo va a tener fácil, le hizo mucho daño a Himawari y algo me dice que ella va a torturar un poco a la rubia. Espero que te haya gustado el capítulo y te prometo mucho más Yui/Kyoko pronto. Un saludo.
Pumpkin513: En este capítulo no pude mostrar mucho una resolución pero era necesario para lo siguiente, respecto a Sakurako/Himawari no voy enfocarme del todo en ellas en el próximo capítulo, lo que he escrito hasta el momento esta concentrado en Yui/Kyoko pero prometo darles importancia en los próximos capítulos. Un saludo y espero que te guste.
Ebany Solis: Me alegra que te haya gustado el fic, te prometo más de la pareja pronto, es que estaba tomando fuerzas, ahora que se finalizó lo demás puedo asegurarte que esto es solo el principio. Tomaré nota y procuraré que hayan más escenas como las del capítulo 5 pero con Yui/Kyoko, jaja y por supuesto haré que se besen ya tengo en mente algo y sólo me falta escribirlo y dale forma. Un saludo y espero que te haya gustado el capítulo.
Bety-neko: ¿A que es genial que se pongan celosas? Yo definitivamente amo cuando los celos empiezan a aparecer, no todo el tiempo porque es problemático, pero si en ocasiones y aunque ellas hayan terminado su "relación", conociéndome como me conozco sé que voy agregar alguna que otra situación más que genere celos en las dos rubias. Creo que les he hecho odiar a la pobre Sakurako jaja pero no te preocupes como lo he dicho anteriormente, ella no va a tener nada fácil ni asegurado con Himawari. Y definitivamente el engaño le abrió los ojos a Kyoko, eso fue algo positivo y negativo porque creo que aunque la he hecho sufrir mucho nada sería igual si ella no hubiese pasado por eso, creo que ayuda a que Kyoko evolucione como personaje. Espero te haya gustado, un saludo.
JORI4EVER: Por supuesto que te recuerdo, Alex :3, ha pasado un tiempo desde mi última actualización y me disculpo por eso. Me haces sonrojar, Shadows no me pareció gran cosa a medida que iba avanzando el tiempo por muchas cosas pero me alegra que varias personas lo hayan encontrado interesante. Pronto tendrás más Yui/Kyoko que imaginar y teniendo en cuenta todo lo que podría suceder cuando estas encerrado en un ascensor por tanto tiempo con alguien que encuentras irresistible...si, muchas posibilidades.
Por cierto, acabo de leer tu fic y definitivamente me encantó. Estás jugando con una idea muy interesante y muero por ver que ocurre, ¿Yui se rendirá? ¿Kyoko volverá a la normalidad? ¿Cambiaran de roles y veremos a una Yui aficionada al manga y a invadir el espacio personal ajeno? Está muuuy muuuy bueno, y espero tu actualización. Creo que acabo de escribirte un review aquí mismo, pero de todas formas lo tengo pendiente. En fin, cuídate y un saludo.
Muchas gracias también a todos los que están siguiendo está historia, a los que me agregaron a favoritos y demás. En serio ustedes hacen que todo esto valga la pena.
Un saludo y nos leemos pronto.
Enteramente suya,
Alexis Gray.
