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- Gracias por haber venido tan tarde Inoue- saludaba Ichigo a su voluptuosa amiga- espero no haya interrumpido algún compromiso que tuvieras
Hacia apenas una hora había regresado a su departamento y estaba agotado.
- No, esta bien Kurosak-kun- parecía nerviosa- y... ¿para qué me has llamado?
- Es que eres la persona que necesito
- ¿Qué... qué?
- Espero no estar interrumpiendo ninguna relación que tengas ahora, pero es que yo te necesito
- ¿Me...me...necesitas?- por alguna extraña razón ella estaba sonrojada
- Si, así que espero pueda estar conmigo en esto
- Claro... claro que si- dijo entrecortadamente
- Si, verás, como tu eres diseñadora de interiores
Su expresión cambio drásticamente
- ¿Para que me necesitas Kurosaki-kun?- pregunto confusa
- Se que no suelo hablar de mi vida privada con ustedes mis compañeros pero es que yo...
- No temas decirlo yo... estaría encantada de serte de ayuda Kurosaki-kun- ahora parecía más serena
- Pues me alegra saber que cuento con tu apoyo. Ahora esto es algo extraño de decir pero quiero pedirte...
- ¿Pedirme...?- se alejo de él, nerviosa y... ¿avergonzada?
- Si, pedirte que si puedes preparar dos habitaciones de mi departamento
- Claro. ¿Para... para qué?- dándose cuenta de que quizá había cometido una imprudencia continúo- No quiero parecer entrometida pero esto me será de ayuda sobre como proceder en su arreglo
- Pues te seré sincero- suspiro- Este jueves vendrá a vivir conmigo mi...- se sentía raro decirlo- novia
Ella pareció sorprendida y luego su mirada se volvió confusa
- ¿Tu novia?
- Si. Sé que es algo sorpresivo hablar de mi novia porque nunca les he hablado de ella...
- No... no te preocupes, lo que ocurra en... tu vida privada... no tiene porque ser de mi incumbencia- dijo apartando la mirada
- ¿Te encuentras bien?
- Si... lo siento- volvio a mirarlo ahora sonriendo- ¿me pediste que arreglara dos habitaciones?
- Si. Verás... vendrán a vivir con nosotros también nuestras... nuestras hijas
- ¿Hijas?
Su mirada parecía haberse vuelto... ¿triste?
- No sabia que tenias hijas Kurosaki-kun- yo tampoco quiso decir
- Se que es algo sorpresivo
- No, te repito que no te preocupes, es tu vida y me agrada el poder ayudarte Kurosaki-kun- le sonrió
Orihime Inoue era una compañera de trabajo en "Tensa Zanguestsu Company" ella y Tatsuki Arisawa eran diseñadoras de interiores, pero como Tatsuki tenía un carácter fuerte, la sola idea de contarle lo de Rukia y las niñas a ella le resultaba negativa porque le haría muchas preguntas a las que por supuesto no debía ni quería contestar, aunque después se lo tendría que decir de todos modos, por eso había decidido llamar a Inoue que siempre era amable con todos y además aunque la conocía desde un tiempo relativamente corto parecía ser alguien discreta.
- Bueno, pues me alegra contar contigo, como eres una excelente decoradora de interiores no creo que tengas muchos problemas en hacerlo en tan poco tiempo. Ah! y sobre el tiempo ¿tienes alguna otra relación de trabajo pendiente que te dificulte esta?- esperaba que no estuviera tan ocupada, porque de ser así tendría que recurrir a Tatsuki- aunque de ser o no ser así no dudes que voy a pagarte por lo correspondiente
- Por ahora para los otros trabajos que tengo, hay el suficiente tiempo- parecía cabizbaja
- Perfecto. ¿Algo que quieras preguntarme?
- Claro ¿Hay algún detalle que les guste a las niñas?
- Ellas aún no desarrollan gustos propios
- ¿Cómo es eso?
- Pues es que ellas son gemelas recién nacidas- sonrió al recordarlas
- ¿Gemelas recien nacidas?
- Sí, son Hisaki y Misaki
- Debes estar orgulloso Kurosaki-kun
- Lo estoy- sonrió- En cuanto a algún detalle que puedas incluir en su cuarto- medito sobre lo que le vendría bien al cuarto de las niñas- no hay duda de que sería sobre ese conejo ridículo que tiene a patos por enemigos
- ¿Chappy?
- Si, ese- le señalo victorioso de que ella supiera su nombre- ¿te gusta?
- En realidad ahora no, pero cuando era niña me gustaba verlo- de niña era lo correcto, no de adulta como a Rukia- y tengo entendido que aún ahora sigue vigente
Así que en tanto tiempo nadie había protestado para que eliminaran a esa cosa de la faz de la tierra y le hicieran un bien a la humanidad.
- Pues que bueno que lo conozcas, así no te resultara difícil usarlo de decoración.
- ¿Y para... ella?- agradeció que no cuestionase el porque había que prepararle una habitación a ella siendo que eran pareja
- A Rukia le encanta el color lavanda, las orquídeas, el teatro... y ese conejo- se sorprendió de cuanto sabia de ella en tan pocos días de conocerla- espero que eso te sirva
- ¿Entonces ella se llama Rukia?
- Si, Rukia Kuchiki
- ¿Kuchiki?
- Si, ¿te suena de algo?
- Por el momento no puedo recordar, pero sé que lo he escuchado antes
- No es un apellido común- dijo pensativo- no quiero presionarte- continúo volviendo al tema principal- pero ellas vendrán a vivir conmigo en menos de una semana así que te pido que comiences desde mañana mismo
- Claro que sí Kurosaki-kun- se quedaron en silencio- bueno yo creo que es mejor que me vaya
- ¿Quieres que te lleve?- aunque estaba agotado y no tenía deseos de volver a salir, era lo mínimo que podía hacer por ella ya que la había hecho salir tan tarde
- No, no, no. Gracias por preocuparte Kurosaki-kun pero puedo tomar un taxi.
- De acuerdo- que bueno que contaba con esa salida
Se despidieron y una vez ella se fue, Ichigo procedió a ducharse y a cenar la comida rápida que habia pasado a comprar en el trayecto hasta su departamento. Se dio cuenta mientras cenaba ahora que Rukia y las niñas habían en su vida cuan solo estaba en ese departamento, era grande y de 3 habitaciones para cuando su familia lo visitase, que aunque no era muy a menudo lo hacían. Pero pronto las tendría junto a él... a las tres. Esa noche se fue a dormir con una gran sonrisa en el rostro.
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AVAVAVAVAVAVAVAVAVA
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Inoue Orihime iba caminando sin rumbo luego de salir del apartamento de Ichigo, aun con las lagrimas cubriendo sus mejillas. No sabía como había sido capaz de haber soportado tanto tiempo el contener las lagrimas que ahora volvían a fluir de sus ojos, por suerte era de noche y nadie lo notaria.
Desde que lo conoció cuando entro a trabajar a "Tensa Zanguetsu Company" hacia año y medio, se había perdido en sus ojos, con el tiempo y mirándolo desde lejos se había enamorado de él y esperaba que algún día Ichigo pudiera corresponder sus sentimientos... pero ahora sabía que eso no ocurriría porque esa noche pensando que él le había llamado porque quería su compañía, había resultado ser la más cruel y él ni siquiera lo sabia. Tenía una novia e hijas. Aunque el hecho de que le pidiera preparar una habitación aparte para ella le había supuesto una pequeña pizca de esperanza, en su interior sabía que no podía interferir en eso, no como esa otra vez...
Tan absorta iba en sus pensamientos que al cruzar la calle no se dio cuenta que un carro se acercaba a ella. Todo ocurrió demasiado rápido, en un segundo estaba petrificada pensando que era su fin y al siguiente se encontraba en los brazos de un hombre.
- Mujer ¿te encuentras bien?
Alzo la vista para encontrarse entre los brazos de un hombre de estatura baja y constitución delgada sus ojos parecian ser de color verde y piel pálida que la miraba con gesto inexpresivo - Yo... yo
- Si puedes tartamudear seguro que solo estas aturdida pero es obvio que te encuentras bien- dijo con voz neutra
- Gra... gracias
- Mujer, en vista de que te encuentras bien deberías dejar de tartamudear
Se incorporo limpiándose presurosamente las lagrimas que aún rondaban sus mejillas y le sonrió
- Tienes razón, no me ha pasado nada serio. Me llamo Orihime Inoue- se presento
- Mi nombre es Ulquiorra
- Mucho gusto- lo saludo con una leve reverencia- y muchas gracias por haberme salvado Ulquiorra-kun
- No me llames así. Y no deberías dar tan fácilmente tu nombre a extraños
- Lo siento Ulquiorra-kun... es decir lo siento, pero por como has salvado, a mí, a una desconocida para mí tu no eres alguien que me parezca sospechoso- le sonrió- además tú también me has dado tu nombre
El pareció perder la fría postura por un misero instante.
- Olvídalo- comenzó a alejarse- Deberías ser más cuidadosa sobre por donde caminas, ahora mismo podrías estar embarrada en el pavimento por tu torpeza
Puso cara de "O" ante la poca sutileza con que le recalco la verdad de los hechos. Aunque claro que él no sabía la razón de su llanto. De pronto el se detuvo y volteo a mirarla.
- Desconozco la razón de tus lagrimas- lo había notado- pero te diré que los sentimientos de amor no existen en la realidad. Eso es sólo una estupidez humana
- No puedes creer realmente eso Ulquiorra-kun... Ulquiorra, el amor es algo que se lleva dentro- explico pensando en Ichigo
- Eso a lo que llamas amor es sólo una invención de los seres humanos. Es sólo un reflejo para huir del miedo y la desesperación
- Pero...
- Me voy, no creo que nos volvamos a ver, mujer.
Sin darle tiempo a despedirse desapareció de su vista en la oscuridad de la noche. Aunque él tuviera razón y quizá nunca lo volviera a ver, era extraño dado que era un desconocido pero la idea de no volver a verlo nunca, le resultaba triste. Él le había salvado la vida y aunque ya no pudiera hacer nada para que Ichigo correspondiese su amor, tendría que sentirse feliz por él y su recién formada familia. Por su parte ella tenía que ver lo que el destino tenía guardado para si misma, Ulquiorra sin saberlo y aún sin creer en algo como el amor le había dado la oportunidad de continuar viviendo y volver a creer. Se limpio nuevamente los ojos y con paso decidido se dirigió a tomar un taxi para llegar a casa, al día siguiente no se comportaría como una mujer desdichada por su amor perdido, tenía que poner empeño en su trabajo por un amigo. Eso era lo que Ichigo era para ella: un amigo.
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AVAVAVAVAVAVAVAVAVA
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Ichigo estaba completamente feliz con el resultado de ambas habitaciones, le había agradecido mucho a Orihime por su ayuda. Ya quería ver la expresión de Rukia cuando las viese. En esos momentos se encontraban viajando en carro de regreso a su departamento, llegarían un poco tarde por culpa de su molesto e irritante padre que no paraba de pedirle a Rukia que corriera a Ichigo de una patada cual perro y se quedase junto a las niñas a vivir con él y su madre. La vieja cabra había resultado ser una molestia, a pesar de que Yuzu e incluso Karin habían tratado de razonar con él, este no cedió, pero por suerte su madre lo había convencido de dejarlos marchar. Entonces el viejo resignado a que no tendría a sus nietas cerca de él, había sacado su cámara fotográfica, porque se rehusaba a adaptarse a la tecnología y les había hecho esperar más tiempo a propósito mientras tomaba varias fotos de las niñas en compañía de todos y principalmente de él, para retener "momentos mágicos" con sus nietas.
Así que luego de una larga y bochornosa despedida al fin pudo llevarse a Rukia y a las niñas consigo. Ellas venían en la parte de atrás
- Espero que en esta ocasión no conduzcas como todo un gran neandertal
- No conducía como un neandertal, solo iba los suficientemente rápido para llegar al hospital
- Si claro- se burló- si casi chocamos
- Tonterías
- Pero veo que cuando no estas bajo presión tu bruto interior se controla- se mofó
- Jaja, muy graciosa
- Bueno niñas- les hablo a las pequeñas que iban despiertas mirando y moviendo sus manitas y piecitos sin preocupaciones- parece ser que este si será un viaje tranquilo a diferencia de la primera vez que este sujeto nos llevo a pasear- les acaricio las caritas
- Las sacaré a pasear muy seguido- explico- como aún tengo unos días de vacaciones podre estar con ustedes para que quedamos acomodarnos
- Ichigo...
- No intentes detenerme de ayudarte nuevamente- le espetó- como decía, mi departamento es grande, así que estoy seguro que se sentirán muy cómodas. Ya lo verán cuando lleguemos.
El transcurso en el auto era tranquilo, se detuvieron en un restaurante en vista de que las niñas necesitaban un cambio de pañal y el auto no resultaba cómodo para el proceso. Les informaron que en los baños de mujeres había de esas mesitas especiales para cambiar el pañal a los bebés, pero Ichigo no podía entrar ahí, así que Rukia se las apaño sola para lograrlo con las dos, el se quedo esperando fuera. Momentos después Rukia salia del servicio con las niñas en la carriola platicando con una anciana.
- Sus hijas son preciosas- le decía- ¡oh! él debe de ser el padre- lo señalo- se nota el parecido a pesar de que son muy pequeñas
- Si, gracias- respondió Rukia
- Bueno, espero que les vaya muy bien, cuiden de estas pequeñas- les sonrió a las niñas
- Claro, gracias- respondió Ichigo
La anciana se alejo.
- Es un hecho oficial que todos les encuentran parecido contigo Ichigo- le señalo ella
- Si bueno, ya conoces mi postura al respecto Rukia
- Si, lo sé- se volvió a las niñas pensativa
- ¿Qué ocurre?
- Es solo que algún día quizá me gustaría conocer al verdadero padre de las niñas
La sola idea de que un hombre apareciera y reclamará ser el verdadero padre de las gemelas y quisiera arrebatar a las tres de su lado era algo que le hacia sentir una creciente furia interior. Mías. Esa palabra emergio de las profundidades de su ser. ¿Suyas? Con cada momento que había pasado a su lado, desde el nacimiento, sin duda habían hecho que en su interior poco a poco se guardará un cariño hacia ellas, que era lógico, porque era propio de los humanos crear lazos, pero sabía que en realidad ellas no estarían con él por siempre, en algún momento tendría que dejarlas ir. No era realmente el novio de Rukia y aunque todos creyeran lo contrario, tampoco era el padre de las gemelas. Pero ese hombre estaba por ahi, en algún lugar del planeta y en vista de que Rukia había acudido a una clinica de inseminación existia la posibilidad de que ese hombre se presentase a reclamar su esperma, ¿qué clase de hombre sería? quizá alguno que solo acudio por dinero o a un hombre que desease mucho tener hijos con su pareja. Por otro lado aún no sabia porque Rukia había decidido tener hijos por su cuenta. Pero eso junto al hecho de que quisiera conocer a ese hombre no era de su incumbencia.
- Es solo que- continúo- estoy segura de que algún dia Hisaki y Misaki me preguntaran por él y me sentiré como una imbécil de contarles la verdad, estoy segura que ningún niño desea saber que su madre no tiene idea de quien es su padre y menos enterarse que su concepción no fue "normal"
- Rukia- se hincó junto a ella y las gemelas- desconozco la razón por la que quisiste tenerlas sola, pero lo que debes de saber es que en efecto quisiste tenerlas, es decir, las quieres y en los próximos años se los demostrarás, estoy seguro de que ellas valorarán eso por sobre todo. Y si ellas necesitan un padre que las reprenda o que aleje a todos los idiotas que quieran acercarseles no dudes que ahi estaré.
- Gracias- dijo sonriendo- no sabía que pudieras decir esa clase de palabras- se mofó volviendo a ser la de costumbre
- Si bueno, ya sabes, no me gusta presumir
- Tonto
- Enana
- ¿Cómo me llasmaste?- pregunto indiganda
- E-na-na!- repitio burlón
- No soy enana, es solo que tú eres demasiado enorme- se burló y le dio un manotazo en el brazo- ¡zanahoria!- agregó
- ¿Zanahoria?, sabes que ese es el color de cabello de las niñas- se acerco a ellas
- Si, pero ella se ven hermosas con ese tono de cabello, parecen dos lindos pares de mandarinas, tu eres una zanahoria
- ¡Enana!
- ¡Zanahoria!
- Si van a seguir esta discusión espero que se hagan a un lado porque la gente tiene que pasar a los baños- los interrumpio una mujer rechoncha de intendecia- y por cierto este tipo parece ser una muy sana zanahoria- la mujer se acerco peligrosamente a él
- ¡Nos vamos!- sentencio Rukia empujandolo y salvandolo de la mujer
- Me llamo Kyrio...- grito a sus espaldas
Rukia volteó a fulminarla con la mirada, sin explicarse el porque ese gesto le dio gusto a Ichigo
- Búsquemos una mesa- cambio de tema Ichigo
- ¿Comeremos aquí?
- Si, creo que es conveniente, porque llegaremos muy cansados.
- De acuerdo, además tengo que darles de comer a las niñas- informó
- Bien
Por suerte en ese restaurante las mesas estaban separadas por una especie de pared que permitia que los clientes tuvieran algo de privacidad. Una vez la camaera tomo su orden y les dijo que estaría lista en unos minutos Rukia procedio a sacar una mantita de la pañalera
- Ichigo... - dijo nerviosa- tengo que amamantarlas pero es algo vergonzoso
- Lo siento... no es mi intención incomodar
Aparto la mirada sonrojado, era obvio que ella tenía que sacar sus pechos
- Ichigo...
- ¿Qué ocurré?- pregunto aún mirando a otro lado
- Tengo a Misaki de un lado, pero ¿podrías pasarme a Hisaki?, no logro alcanzarla
- Claro... pero es posible tenga que mirar ¿esta bien?
- Si
Con gran incomodad, volteó primero a la carriola para sacar a la pequeña, luego dio vuelta para entregarsela, en el trayecto y sin que fuera su intención diviso solo su pecho derecho pues Misaki ya estaba en el otro. Una vez se la entrego, volvio rápidamente a su asiento frente a ella en la mesa y miro hacio otro lado con el sonrojo cubriendole las mejillas, ahora no podía dejar de pensar en sus pechos, no eran ni grandes ni pequeños, perfectos, no era el momento de desearla ni de pensar en esas cosas, no cabia duda que era un perbertido.
- Ahora ¿podrías podrías cubrirnos con las mantitas?
- Claro
Por suerte ya las pequeñas cubrian ambos pechos, dejandolos ocultos a sus perbertidos pensamientos. Con habilidosa destreza Rukia había acomodado a las gemelas a sus lados, era increible como las mujeres se las apañaban para esto. Ponerles la mantita fue sencillo. La camarera volvio con sus platillos, los dejo y se fue.
- Esperaré- no quería ser grosero comenzando a comer primero, aunque estuviera hambriento
- Claro
Se miraron y ambos sonrieron. El quitarle a las niñas una vez ellas hubieron terminaron también fue un momento algo incómodo principalmente porque sus ojos volvieron a toparse con sus pechos. Ahora no dejaría de recordarlos. Luego Rukia le entrego a Misaki para hacerla eructar mientras ella hacia lo propio con Hisaki. Comieron en silecio, pero no era un silencio incómodo.
Llegaron cerca de las 11:00 pm y solo querían dormir porque en el transcurso de la noche las gemelas despertarían reclamando atención. Así que Rukia tan agotada como estaba no pudo ver bien la decoración del cuarto, las gemelas se quedaron con ella en la habitación, acomodaron las almohadas de tal manera para que ellas no cayeran y se acomodaron de costado en la cama. Todos se dispuesieron a dormir, después de un gran largo día.
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Me he tardado un poco en subir este capítulo, pero aquí esta XD
Gracias por hacerme ver los errores ortográficos que he tenido, espero mejorar ese aspecto. :D
Como pudieron leer, hubo toques de UlquiHime, espero no les moleste esta pareja, la verdad me es indiferente con quien se quede Orihime, mientras no sea con Ichigo lol. Aunque el último manga me puso un poco triste (quienes lo siguen, entenderán) Pero: Viva el IR \(*o*)/
Saludos!
