Los personajes que aparecerán en esta historia son propiedad de Stephanie Meyer.
Capitulo 10
Esme no cabía en su asombro. Habían ido allí con la intención de pasar desapercibidos y lo primero con lo que se encontraban era con el pasado de Carlisle.
La chica que amablemente había traído un pastel para recibirles, seguía llorando sorprendida y sin poder creer lo que sus ojos veían.
— ¿perdón, tu eres…? — pregunto Carlisle caminando hacia la chica.
— ¿Cómo que quien soy? ¡Annabelle McCallister, bruto! — chillo saltando a los brazos de Carlisle. — ¿Qué haces aquí? — pregunto alejándose del rubio, mirando con furia a Esme. — ¡usted! ¡usted lo secuestro! — chillo lanzándole una patada a Esme, patada que esquivó con facilidad gracias a esos reflejos que la vida vampírica le había regalado.
— ¿de qué hablas? ¡Déjala! — salió a la defensiva Carlisle, agarrando a Annabelle por un brazo y sacándola de la humilde cabaña. — no sé quién eres, así que te recomiendo que te vayas antes de que llame a la policía. —amenazo Carlisle serio.
Y esa seriedad con la que le hablo a Annabelle la terminó por destruir, arrebatándole la felicidad inmensa que había tenido al ver a su mejor amigo sano, pero sobretodo vivo.
— Carlie… soy yo, Annie. — dijo con calma, creyendo que Carlisle solo estaba jugando.
Pero no era así. Carlisle Cullen había borrado cuenta y no recordaba a su alocada y amada Annabelle McCallister, su mejor amiga desde los seis años.
— no sé quién demonios es Annabelle. — gruñó Carlisle frunciendo el ceño.
Annabelle limpio las lagrimas que volvieron a salir de sus ojos y le dio una última oportunidad al bruto de Carlisle a que dejara de jugar con eso de que no la reconocía.
— no juegues, Carlie… —susurro con voz rota. Carlisle no jugaba, y de eso ya se había dado de cuenta. — ¿Qué te hicieron?
Esme salió, al ver como la chica sufría. No le gustaba ver a las personas sufrir. Pretendió acercarse a paso lento al par de adolescentes, pero justo cuando se detuvo a un lado de Carlisle, la chica le pego una bofetada.
— ¡mierda! ¿eres de piedra o qué? — chillo Annie cubriendo la mano con la que le había pegado a Esme. — ¿que eres? — grito con furia.
De seguro ella era una bruja y le había echado un hechizo a su rubio mejor amigo.
— Tranquila, déjame ver tu mano. — pidió con dulzura Esme.
Annie lo dudo, pero el dolor en su mano comenzaba a intensificarse, así que le dejo ver su mano levemente hinchada a la maternal Esme.
— no es nada grave. — murmuro Esme, tranquilizando a la chica. — pero será mejor entrar, así me dejas ponerte hielo y va bajando la hinchazón.
Carlisle pretendía quejarse, pero la llegada de Alice, Alexander y Rosalie lo hicieron callar.
—Chicos, que bueno que llegaron. Ella es Annabelle, una amiga de Carlisle, que tuvo un percance y se lastimo la mano. Alex, cariño, ¿podrías llevarla adentro y revisarla con mejor exactitud? No tengas miedo, el es médico. —explico Esme a Annabelle. Alex la llevo adentro, dejando a las chicas con Carlisle afuera. — Carlisle, ve con Rose. No has comido nada desde que salimos de casa.
— no tengo hambre. — contesto el blondo.
—Pero vas a comer, así que vamos. — Rosalie rodeo la cintura de Carlisle y lo empujo hasta la cocina.
Alice se acerco a Esme, y susurro: — eres demasiado de buena, mami.
Esme sonrió al oír eso.
— una de mis debilidades, cariño. — contesto caminando hacia la entrada de la cabaña.
Alice rio siguiéndole los pasos. Pero una borrosa visión le detuvo el caminar.
Se trataba sobre Carlisle. Podía verlo claramente corriendo de algo, huyendo de alguien. El ambiente cambio y pudo ver a Carlisle inconsciente sobre una cama costosa con una mujer que nunca había visto frente suyo, mirándolo con ojos negros llenos de hambre.
— ¿Alice, cariño? ¿ocurre algo? — la saco de su trance la voz de Esme.
—no, solo una visión de la nueva colección de ropa que llegara. — mintió.
No podía decirle eso a Esme. Primero debía hablar con Edward y Eleazar.
Y con la llegada del resto del clan y una que otra carcajada causadas por el grandulón de Emmett la noche paso en un abrir y cerrar de ojos, o por lo menos para los que tenían un corazón latiendo impulsando a la sangre caliente correr por sus venas.
— ¡Emmett! — gritaba Rose corriendo tras el grandulón.
—niños, bajen la voz, despertarán Carlisle y a Nessie. — ordeno con voz suave pero autoritaria Esme desde la cocina sabiendo que sus hijos le escuchaban a la perfección.
Edward llego a hacerle compañía a su madre, la cual hacia el desayuno para los dos únicos humanos que dormitaban aun en sus camas.
— ¿Cómo sigue Nessie? — fue lo primero que pregunto Esme al sentir la presencia de su hijo a su espalda.
— mejor, aun no cree que lo de Carlisle sea real. —contesto el lector de mentes recordando la noche anterior cuando su hija vio por segunda vez a su abuelo todo hecho un adolescente, hasta mas adolescente que la misma Reneesme.
~Flashback~
— ¿Pero cómo? ¡Él murió hace 8 décadas! …O eso me habían dicho, ¿fue todo una farsa? ¿Por qué? ¿Qué ganan ocultándome a mi abuelo…mi abuelito? — gritaba Nessie tan pronto había abierto sus ojos y encontrarse con un Carlisle comiendo en la mesa tranquilo.
— por eso mismo había dicho que no la trajeran… — susurro Bella cruzada de brazos.
— ¿Por qué grita la chica? — pregunto Carlisle levantándose al terminar la comida que le habia preparado Rosalie.
Reneesme lo miro extrañada. Estaba vivo, un poco joven, pero vivo al fin. Lo tenía frente suyo y no perdió tiempo, corrió hacia los brazos del blondo quien la miraba confundido. La mas chica de la familia de un salto rodeo la cintura y cuello de su joven abuelo, este tardo en reaccionar pero reacciono rodeando la cintura de la chica que lo abrazaba, haciendo lo que dictaba su corazón. Y su corazón gritaba por abrazarla, gritaba muchas cosas a la vez que abrumaban su cabeza y que de por si lo confundían mucho mas. Cuando pensó que las cosas se estaban aclarado…aparece la chica hermosa con tanto parecido a Edward y Bella. ¿Quién era ella? ¿Otra hermana o prima? ¿…O tal vez otra mentira más en cuerpo de ángel como todos los presentes?
— ¿Abue…Abuelito? — Susurro Reneesme en el oído del rubio.
— ¿Abuelo? — Contesto con otra interrogante Carlisle. ¿la chica seguía llamándolo abuelo? iba a terminar creyéndoselo…
Nessie fue separada bruscamente por los fríos brazos de su padre quien la miraba con culpa y arrepentimiento.
— ¿Por qué lo hicieron? ¡Saben lo mucho que lo extrañe! ¿Por qué me lo ocultaron? ¿Qué ganaron haciéndolo? — Preguntaba con una calma que no ameritaba la ocasión.
—Hija, no es lo que piensas. Nosotros no…No sabíamos. — Contesto Bella sintiendo el dolor de su hija.
— ¿No? ¿Y qué hace aquí? Porque no me nieguen que no es el… — Acuso con furia señalando al patriarca Cullen quien miraba a todos buscando contestaciones. Esme se acerco a velocidad vampírica asombrada de no haber sido su mente, su nieta estaba allí después de tantas décadas sin verla y para nada tranquila cabe decir. Miraba a todos con furia, una furia incontrolable, que ni el mismo Jasper podría controlar. Todas las emociones se habían juntado y estaban destrozando al pobre empático.
—Cariño… — Esme intento acercársele, pero esta la detuvo con una mirada llena de ira.
—No, abuela, no… ¿Tu lo sabías? — pregunto dolida.
—Si, amor, pero… No es como lo piensas. Si nos dejas explicarte. —Jasper logro neutralizar las emociones de todos y lograron sentarse junto a Nessie quien sollozaba, pero ya mucho mas calmada abrazada a Rosalie.
—Oigan, sé que no compongo nada aquí, pero… ¿Por qué la chica me llama "abuelo"? —Carlisle pregunto inocente. Esme sonrió extendiendo su mano la cual él agarro sonriendo.
—Te concierne en todo, Carlisle. — Contesto Edward mirando a su hija.
— ¿El…no recuerda? ¿Cómo? ¿Cómo paso eso? ¡Es imposible! Los vamp… — Rosalie callo a su sobrina con una mirada.
— ¿Vamp…? ¿Ella también lo es? — Exclamo Carlisle levantándose del asiento de un salto.
—Si, pero no, bueno…No del todo. — Contesto Nessie sonriendo tímida hacia su abuelo.
— ¿Cómo, se puede ser vampiros no del todo? — Pregunto sin broma, causando la risa de los presentes. — ¿Qué dije o hice? — Pregunto confundido.
—Ay Carlisle… — Susurro Esme besando la cabeza del rubio quien sonrió tontamente.
Entre todos contestaron las preguntas de la menor y del patriarca Cullen con paciencia. Todo comenzaba a mejorar... o eso parecía.
~Fin Del Flashback~
— ¡Carlisle, a levantar vago…! — el grito de Carmen alerto a todos. —Carlisle… Carlisle no está. — murmuro para toda la familia.
Todos llegaron en un segundo a la habitación que hasta hace poco ocupaba el joven Carlisle.
— Se lo han llevado… — hablo Eleazar diciendo lo obvio para todos con seriedad.
— ¿Qué… pero cómo? — Emmett pregunto.
¿Otra vez se lo habían llevado? ¿Qué tenía Carlisle que siempre tenía que pagar los errores de todos?
— ¡Volví! — grito una voz masculina desde la entrada.
Y todos volvieron a correr hacia la entrada donde se encontraron con un Carlisle cargando tres gruesos troncos de árbol. Sorprendiendo a todos con que pudiera con esos troncos solo y sin verse agotado.
Esme fue la primera en acercase con el ceño fruncido y manos a la cadera, como toda una típica madre a punto de regañar a su malcriado hijo.
— ¿Dónde te metiste? ¡estábamos preocupados! — chillo acercándose a Carlisle.
Carlisle dejo caer los troncos y rodeo el cuerpo de Esme con sus brazos.
—lo siento, es que ayer vi que faltaba leña para encender la chimenea… hacia frio. — susurro en el oído de Esme.
— ¿Cómo salió sin que lo sintiéramos? — Jasper pregunto, tan pensativo como solo él podría llegar a ser.
— ni idea… — contesto Edward cruzándose de brazos.
Bella llamo la atención de su esposo, señalando hacia la chimenea. Edward frunció el ceno, confundido.
Justo debajo de la chimenea había toda una pila de leña, hasta para toda una semana.
