Capítulo 10: Cambios
Primera clase del día, química con Anko. Era una asignatura más bien peligrosa por la profesora, por lo que muchos alumnos tenían que mentalizarse antes de entrar en el laboratorio.
No fue ese el caso de Sakura, que ese día estaba especialmente animada. Entró con decisión y se acercó a su mesa, completamente blanca y con tres asientos, en la segunda fila.
Todavía no había nadie en clase, así que se acercó a una de las ventanas para respirar un poco de aire fresco. Sentía que toda su energía se había renovado de la noche a la mañana, que estaba empezando a ser otra persona. Estaba empezando a ser la persona que siempre había querido ser.
Era consciente de que le faltaba un largo camino, tan solo había dado el primer paso. No obstante rebosaba optimismo y ganas de seguir avanzando.
Había pasado casi toda la noche en vela, pensando y dando vueltas a asuntos que creía zanjados hacía tiempo.
Se había propuesto superar a Ino años atrás, conseguir el corazón de Sasuke y un sin fin de cosas más. Pero nunca había hecho nada para alcanzar uno solo de sus sueños. Se escudaba en que la gente la ignoraba y por eso no podía mejorar.
Pero todo había terminado gracias a que Naruto le había abierto los ojos.
A las dos de la mañana decidió que no podía seguir aplazando un cambio que se hacía muy necesario. Y empezó por lo que tenía más a mano: el uniforme.
Siempre se había quejado de que la chaqueta era sofocante en los días todavía calurosos de septiembre, pero no se la quitaba como hacían muchas de sus compañeras porque en teoría se debía llevar. Pero de eso nada, guardó la chaqueta en el armario en espera de días más fríos y sacó una de las camisas que no había estrenado por no tener ocasión. Luego le llegó el turno a la falda, tan larga que hasta era antiestética. Muchas compañeras la recortaban un poco, o mucho dependiendo de la compañera, para hacerla un poco más bonita. Ella también lo hizo, procurando no despertar a Ino, arregló la prenda en mitad de la noche.
Conforme con el cambio de imagen que iba a dar, se echó en la cama otra vez. No era suficiente con cambiar por fuera, lo sabía, pero también sabía que un cambio interior le costaría más.
Echó un vistazo a Ino, dormida en la cama de al lado. Ella no tenía la culpa de ser bonita y querida por todos, no era algo por lo que Sakura pudiera enfadarse con ella.
Si ella no tenía amigos era porque se mantenía siempre alejada, se ocultaba tras sus libros en la biblioteca, comía sola y no salía los fines de semana. Ino no era responsable de nada de eso, ella era la única culpable.
Y Sasuke, al que ella siempre había dicho querer más que cualquier otra, ni siquiera se había preocupado un poco al saber que se había peleado con unos miembros de Akatsuki. Habría estado bien enfadarse u ofenderse, pero no tenía ningún derecho a sentirse así. De hecho, ni siquiera tenía derecho a afirmar que le quería.
¡Si ni le conocía! Lo poco que sabía acerca de Sasuke era lo que sus compañeras comentaban, mucho de lo cual podía ser falso, y lo que se publicaba en la sección de cotilleos en la revista del instituto, que era más bien escaso. Nunca había mantenido una conversación real con él, no conocía sus gustos ni entendía por qué estaba siempre tan callado y distante. No eran amigos, tan solo dos compañeros de clase que acabaron en el mismo grupo por una arbitrariedad de Kakashi.
¿Cómo podía afirmar que le quería¿Cómo podía esperar que él llegara a quererla?
Un flechazo basado en su físico, su popularidad y su dinero, eso era todo lo que Sakura tenía. Y se sentía mal por ello, no era justo para Sasuke que las chicas se acercaran a él por cosas así. Le juzgaban sin conocerle, como hacían con Naruto.
Cierto que esos prejuicios eran beneficiosos para Sasuke, al contrario que para Naruto, pero no dejaban de ser prejuicios. Y ella no quería ser una de esas personas que juzga a la gente sin conocerla.
Dejaría a un lado ese supuesto amor por un Sasuke al que seguramente había idealizado en su mente y se esforzaría por conocer al auténtico, ya vería después si sentía amor o qué.
La puerta del laboratorio se abrió y Sakura giró levemente la cabeza para ver entrar a una de sus compañeras, de cabello negro y largo y ojos de un extraño color perla. La chica caminaba con la vista fija en el suelo, en completo silencio.
También a ella la había juzgado sin conocerla, durante el partido de voleibol. Y era el momento de remediarlo.
-Buenos días, Hyuuga-san –saludó con una sonrisa.
Ella, ligeramente sonrojada, observó a la chica que había junto a la ventana. Le resultaba vagamente familiar, pero no acababa de reconocerla. Solo había conocido a una persona con el cabello rosa en su vida, pero le costaba creer que pudiera ser la misma que estaba en el laboratorio con ella.
-Etto… bu-buenos días… em…
-Soy Sakura –suspiró ella, al parecer ni su nombre sabía.
-E-estás muy cam-cambiada, Haruno-san. Te sienta bien –murmuró.
Entonces sí conocía su nombre.
-Gracias, eres muy amable.
Se sentó y observó su reloj, faltaban quince minutos para la clase. Había llegado muy pronto, igual que Hinata.
-¿Siempre llegas tan temprano, Hyuuga-san?
La chica dio un respingo en su asiento, no estaba acostumbrada a que hablaran con ella. Sakura se acercó y se sentó en la silla de delante, mirándola con curiosidad. ¿Siempre era tan tímida?
-Y-yo… ¡Haruno-san! –exclamó de repente.
-¿Qué?
-Tus manos…
Era cierto, sus nudillos aún tenían unas pequeñas heridas, fruto de su pelea. Sonrió avergonzada al recordar cómo había perdido el control, y cómo le había gustado.
-Un pequeño accidente, otro día te lo cuento –susurró al ver que empezaba a entrar gente en el laboratorio.
La simple idea de que una compañera pudiera tener confidencias con ella hizo que su corazón se acelerara. Sin darse cuenta, dibujó en su rostro una tímida y dulce sonrisa que no pasó desapercibida para Sakura.
-Vaya… estás muy bonita cuando sonríes.
La forma tan natural en que se lo dijo hizo que se pusiera colorada como un tomate. Ella nunca se había considerado bonita, la chica que tenía delante sí lo era. Que Sakura le hiciera un cumplido era halagador.
Con un ligero temblor en las manos, buscó algo entre sus cosas y sacó un pequeño frasquito que mostró a Sakura.
-E-es una poma-mada, la he he-hecho yo… -susurró acercándosela.
Sakura la observó, abrió y olió, tenía un aroma agradable. Cogió un poco con sus dedos y la untó en las heridas con cuidado, el tacto era suave.
-Eres un caja de sorpresas, Hyuu… -se detuvo pensativa-. ¿Te importa si te llamo Hinata-chan? –la chica negó rápidamente con la cabeza, terriblemente roja-. Muchas gracias, Hinata-chan –sonrió devolviéndole el frasquito-. Dime¿tienes algo que hacer mañana?
-¡Good morning, Sakura-chan!
Naruto, tan animado como siempre, fue corriendo hacia su amiga, deteniéndose en seco a medio camino. ¿Esa era su amiga?
La chica llevaba la falda más corta, dejando una buena vista de sus piernas, y una ceñida camisa blanca sin mangas. Estaba más bonita que nunca.
-Buenos días, Naruto. Acércate. ¿Conoces a Hinata Hyuuga? –señaló a la chica que jugueteaba con sus dedos y tenía la cara del color del carmín-. Hinata-chan, supongo que ya habrás oído hablar de él, pero te lo presento igual. Él es mi mejor amigo, Naruto Uzumaki.
Una vez más, Naruto sintió que podía echarse a llorar de la emoción allí mismo.
Hinata apenas miró al rubio, demasiado avergonzada para hacerlo, aunque también estaba confusa. Se había fijado en él en más de una ocasión y le había parecido que nadie, incluida Sakura, le trataba bien.
-Naruto, le estaba preguntando a Hinata-chan si va a hacer algo mañana. He pensado que podíamos ir al barrio viejo y pasar allí el día.
-¡A comer ramen!
-Lo que tú digas… ¿Qué dices, Hinata-chan?
-C-claro, me encantaría… -murmuró con voz apenas audible.
-¡Bien! Hablamos luego.
Sakura y Naruto fueron a sus asientos, Sasuke ya estaba en el suyo, tan indiferente al mundo como siempre. Anko entraba por la puerta con un vestido que dejaba poco a la imaginación.
-¡Hoy haremos explotar este sitio! –anunció entusiasmada.
Y nadie dudó de las palabras de la profesora. La clase dio un suspiro general para empezar a hacer todo lo que Anko ordenaba a gritos, a esa mujer le sobraba energía.
Con voz demasiado alta y gesticulando en exceso, la mujer indicaba cómo añadir los componentes a los recipientes que se calentaban al fuego de los mecheros.
Sakura hacía su experimento con cara aburrida, le parecía demasiado fácil. Bostezó, no dormir demasiado le estaba pasando factura. Echó un vistazo a Sasuke, hasta con las gafas de protección estaba guapo.
Tengo que hablar con él. No creo que le diga nada a su hermano, pero…
Algo, más bien alguien, a su izquierda llamó su atención: Naruto. Con manos temblorosas sujetaba un ingrediente que no correspondía y lo vertía en una mezcla que no debería tener ese color, mucho menos estar burbujeando.
-¡Naruto, no toques nada! –chilló sujetando su muñeca.
El chico se sobresaltó al sentir el tacto de la mano de Sakura, era muy suave. Cerró los ojos y suspiró encantado… dejando caer la probeta con que vertía lo que no tocaba en el recipiente burbujeante.
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Para la hora de la comida ya casi no les quedaban residuos verdes por encima. Como Anko había dicho se produjo una buena explosión, pero no la que ella esperaba. Naruto, Sakura y Sasuke acabaron completamente cubiertos por un pringue verde, al igual que los grupos que había a su alrededor. Todo porque Naruto había sido incapaz de seguir las indicaciones correctamente, y como castigo se había llevado un buen golpe de la profesora y otro de su amiga.
Aún en la ducha, deshacerse del experimento fallido había sido difícil.
Sakura suspiró con lástima al pensar en su camisa recién estrenada, pero lo olvidó en cuanto escuchó una voz familiar llamarla.
-¡Sakura! Siéntate aquí.
Se dirigió a una de las mesas, donde Tenten le hacía señas. A su lado había un extraño chico de asombroso parecido con Gai, el entrenador del equipo de fútbol. Se sentó al lado de la periodista dejando la bandeja con su comida en la mesa.
-Mira, ya tengo el borrador del especial, voy a sacar un número la semana que viene con la ampliación de ya sabes qué noticia.
Sakura leyó el artículo, donde explicaba que los akatsukis habían tenido una fuerte discusión por problemas internos en el grupo, llegando a las manos. En ninguna parte se hacía referencia a ella, de hecho decía que el testigo era una alumna de intercambio de segundo de bachillerato tímida y bajita. ¡Hasta había una foto enganchada con un clip de la supuesta testigo!
Y el artículo continuaba. Según narraba la testigo, otro chico apareció y empujó a uno de los Akatsuki, con lo que se desató toda una pelea. De este también había una foto, de archivo de la policía. Este chico rubio, de origen nórdico, había salido de la cárcel bajo fianza no hacía demasiado, acusado de tráfico de drogas, y se había colado en el instituto gracias a un amigo suyo, pero ya había sido apresado de nuevo y se encontraba en prisión a la espera de juicio.
-¿Qué es todo esto¿Quiénes son? Y... ¿servirá de algo?
-Me los he inventado, eso está claro. A diferencia de hoy, ayer podrías haber pasado inadvertida en cualquier parte -comentó señalando su nueva imagen-. No creo que se acuerden de ti, y mi chico nórdico se parece a Naruto, con un poco de suerte les confundirán. Después de la paliza que se llevaron, estarán demasiado atontados para recordar la cara del que les dió. Nunca he dado información falsa, pero, ya que lo hago, que sea creativa. Me divertí mucho retocando las fotos con el ordenador… Y es por una buena causa.
Sakura no pudo evitar reír, nunca habría pensado que las cosas acabaran así.
De repente el chico que se sentaba junto a Tenten se puso en pie y quedó delante de Sakura, clavando sus extraños ojos en ella con gesto decidido.
-¡Sakura-san, sal conmigo! Te protegeré hasta la muerte –y extendió su pulgar sonriendo.
Eso sí que no se lo esperaba.
Pues ya está el 10, tal y como prometí.
Por fin he terminado los exámenes y tendré un par de días libres antes de que empiecen las clases, así que el once no tardará. No sé cuándo lo tendré, pero me llevará menos tiempo que éste.
sakusasu88: como siempre, eres la primera en dejar review, gracias!! Se nota que eres mi fan numero 1, jeje.
Nadesko: reconozco que la pareja narusaku es muy bonita, a mí me gusta mucho, pero sigo sin tener claro nada. La verdad es que en un principio tenía pensado hacer sasusaku, pero según fui haciendo la historia vi que mejor queda la otra. Aún así no sé cómo la terminaré... o lo sé y solo quiero dejaros con la intriga XD
Nyuu-chan-14: sobre Naruto y si tendrá o no más amigos, habrá que esperar al siguiente capi, porque este está centrado en Sakura. Solo te adelanto que no vas nada desencaminada... Y de mis exámenes... mejor no hablar T.T
Aninnis Liga-chan: otra fan :D Espero que este capítulo te haya gustado, un poco tranquilo, como el anterior, pero creo que no ha quedado mal del todo.
--JustMe--: gracias!! Con reviews como el tuyo da gusto :) Me alegra muchísimo que te guste tanto, me inspira mucho para seguir escribiendo.
PuLgA: estoy deseando leer mi próxima advertencia/motivación :D!! Cada día me sorprendes más con tus reviews... Aunque me preocupa un poco lo que será de mí si se me ocurre hacer un sasusaku al final...
Espe Kuroba: otro capi tranquilo, aunque este me gusta más que el anterior. Sobre Sasuke no adelanto nada de momento, pero que Sakura le dijera la verdad a Tenten era algo necesario, porque ella no quiere mentir a alguien a quien admira. Y defender a Naruto era algo natural, ahora le considera su amigo. En cuanto a los exámenes, gracias por los ánimos, creo que los he suspendido T.T, pero gracias. Supongo que para la próxima tendré que estudiar de verdad y no dormir sobre los apuntes...
Muchas gracias a todos por vuestros reviews!!
Xao!
