-Hogar dulce hogar-dijo Sophia caminando por las calles de Hell's Kitchen. –En cierta parte…Si he echado de menos Nueva York… Sus alcantarillas-miró en una donde salía el típico humo- Su olor a comida rápida y muchos fritos…-rió-El frio de invierno… Bueno no, eso no. París es igual de frio.

Tommy caminó a su lado agotado. Habían acompañado a Rafael hasta su apartamento y tras despedirse habían caminado. El dinero no les llegaba para incrementar su cuenta en la tarjeta del metro o para parar un taxi.

Suspiró.

-No ha cambiado mucho.

-Nope…Las ratas siguen…-señaló una en un callejón-¡Me estaban esperando!

Tommy rodó los ojos. Odiaba la súper energía de su hermana. Ni después de un viaje tan largo estaba cansada. Y sólo ella podía estar entusiasmada por encontrarse una rata, sólo ella podía sentir eso hogareño y familiar.

Tommy paró en su edificio. No había hablado con su compañero ni con nadie desde que se había marchado a Francia a buscar a su hermana.

-Aquí es…

-¿Me dejarás quedarme el tiempo que quiera, hermanito?-hizo un puchero- No sé cuánto me quedaré…Pero yo no molesto…

-¿Por qué no te quedas con papá y mamá?

-Oh vamos… Tommy, sabes cómo es papá…

Thomas rió. Si. Sabía que cuando Sophia regresaba a casa y se quedaba con ellos y no con él o con Alexis como las últimas veces, era un interrogatorio constante.

-Solo quiero un poco de libertad como la que SIEMPRE he tenido…

-Cierto-se encogió de hombros mientras entraba con su hermana al edificio-Si no te importa, puedes quedarte en el sofá…No creo que haya pro…-se calló-blema.

Tommy dejó escapar una palabrota, casi gritando y golpeo la pared mientras arrancaba un papel de la puerta de la que era su apartamento.

-¿Qué pasa?-preguntó Sophia.

-Mi casero me ha echado.

Sophia le quitó el papel.

-¿Desde cuándo no pagas?

-No yo…-hizo una mueca- ¡Mierda!-bufó molesto y recordó que habían tenido problemas con el edificio por sus largas horas de ensayo.

Sophia se dio la vuelta y empezó a bajar las escaleras, saltando hasta llegar a la calle y miró el cielo sabiendo que sólo les quedaba llamar a un taxi –y pagarlo al llegar a casa de sus padres- hasta Brooklyn.

-¡Hogar dulce hogar!-rió- Ves, sigue habiendo gente estúpida, Nueva York no ha cambiado nada.

-Cállate Sophia-le increpó Tommy enfadado.

Su vida tampoco había cambiado…Seguía tal cual la había dejado: De patas arriba.


Podía hacer un agujero en el suelo o desgastar la moqueta de su habitación debido al intenso paseo que se estaba dando alrededor de la cama. No podía dejar de pensar en lo que hacía un rato había sido testigo de primera.

Testigo de lujo.

Eso había sido para ver el espectáculo en que su mujer flirteaba con otro.

¿Celos? No. Él no sentía celos…JÁ.

Bufó y se sentó.

Y suerte de ello, Kate no fue testigo de sus pasos enfadados sino más bien de una cara impasible. Una cara moldeada para intentar aparentar indiferencia.

Indiferencia al enfado que sentía…

Indiferencia a que como siempre Kate llegara tarde… Casi a media noche una vez más.

Rick levantó la vista y la miró como si nada aunque por dentro se moría. Encima… Encima tenía la poca vergüenza de mirarlo como si el malo fuera él. Como si ella no hubiera estado divirtiéndose con su subordinado en lugar de trabajar… Porque probablemente había estado más chismoseando con su amiguito que trabajando en el caso que decía que tenía…

-Eh…

-Eh-contestó Rick mirando el suelo.

Era bastante tarde, pero como siempre Kate solía llegar a esa hora creía que ya no le daba importancia.

-Frankie sigue despierta…

-Si-Rick la miró- Está terminando los deberes, se encuentra mejor…-se acomodó en el borde de la cama.

-Así que habéis hablado…

-Si…

-Ya…-Kate se descalzó soltando un suspiro de alivio. Los tacones la estaban matando. Los tiró bien lejos y camino por la habitación completamente descalza sintiendo incluso en los dedos de los pies la satisfacción de quitarse el calzado.- ¿Qué tal fue?

-¿Bien? Supongo que tan bien como a ti…-masculló.

-¿Qué?-Kate se quitó la camiseta de manga larga y algo de escote que llevaba. Algo sencillo, nada como lo que solía llevar en su trabajo a diario.- ¿Decías?

-Nada…-Rick hizo un mohín y sin dejar de mirar a Kate y sobre todo su trasero ensalzado por ese pantalón se agachó para agarrar la camiseta y la dejó sobre la silla aprovechando así para comprobar que por suerte no olía a hombre.

Kate abrió el grifo de la ducha dejando caer agua mientras terminaba de preparar sus cosas para una ducha y se desmaquillaba.

Rick la miraba desde la puerta.

-Vi que cenasteis Pizza…-murmuró-¿Se puso la insulina?

-Sí, Kate. Se puso la insulina… Me preocupé de ello. Soy su padre y estoy aquí para ello…

-¿Qué quieres decir?-Kate le miró enfadada a través del espejo, solo en sujetador y ahora también en bragas-¿Insinúas algo?

-No sé, si te das por ofendida…

-Eres imbécil…

-Sí, claro. –Rick hizo una mueca de indiferencia. Pero estaba alterado. Su corazón latía rápido y se estaba excitando por culpa de la poca ropa de ella y de la discusión. Kate enfadada era demasiado excitante… Aunque siempre era mejor si el enfado no tenía nada que ver con él lo cual últimamente no era así.

-Sabes que mi trabajo…

-¿Tu trabajo?-dijo alzando la voz-¿Tu trabajo o tu amiguito ese… Ese detectivucho?

-¿De qué demonios estás hablando? Mira no quiero ni saberlo…-gruñó molesta dándole la espalda- Estas enfadado por que llego tarde…Yo podría…decir muchas cosas-dijo más bajo terminando de deshacerse de la ropa y se metió en la ducha dispuesta a disipar esa conversación y relajarse. Con un poco de suerte, Castle se encerraría en su despacho y no tendría que escuchar acusaciones infundadas por la imaginación del escritor y que no sabían de donde venían.

Rick bufó y miró la silueta de su mujer al otro lado de la mampara de la ducha.

Se tendría que haber callado… Pero aquel intercambio de sonrisas entre su mujer y ese Sanders… No le había gustado. Se sentía inútil, rechazado… Apartado. Se sentía confundido.

Kate se sobresaltó mientras terminaba de enjabonarse, cuando la puerta de cristal que separaba el baño de la ducha tembló al abrirse y cerrarse.

Se giró observando a su marido completamente desnudo y erecto detrás suyo, con algunas gotas cayendo en su pelo y humedeciéndolo.

Su mirada era impasible.

Estaba serio.

Y muy excitado.

-¿Qué…?

Rick la empujó tan rápido como se había quitado la ropa y se había metido en la ducha y la arrinconó contra la fría pared de baldosas.

Beckett siseó cuando sintió su trasero helarse ante el contacto.

-Rick…-el agua hacia desaparecer el jabón de la piel de ella sin pasar inadvertido para Castle-.

Castle la besó enfurecido, pegándose a ella y demostrándole su dura virilidad contra su cadera.

Aquello hizo que su mente viajara en el tiempo y recordara los primeros meses de su relación…El sexo a todas horas y con cuidado de no ser descubiertos sobre todo por sus hijos. Un pinchazo de nostalgia y molestia la asaltó siendo consciente de la diferencia de una relación al principio y en ese momento, 15 años después.

Ya no se miraban como entonces.

Ya ni siquiera eran los mismos.

El agua caía sobre ellos y ella no era consciente de lo que estaba sucediendo. Sólo… Sólo quería disfrutar…Sentirse unida a él una vez más y no sólo físicamente.

Se separó y sin mirarla escondió su rostro en el cuello de ella, mordiéndolo, volviéndola loca. Aquello no lo esperaba.

Rick, con un brazo a cada lado, la tenía arrinconada.

-Te vi.

Kate se separó y le miró. Esta vez la mirada se mezclaba con confusión y algo parecido a… ¿tristeza?

-¿Qué?-frunció el ceño.

-Te vi con él…-se separó más. Kate evitó el mirar hacia abajo y le miró a los ojos- Te vi con él Kate… -alzó de nuevo la voz- ¿Qué más ha pasado?

-¿Qué?

-¡Con Sanders! ¡Antes! ¡Reías como hace tiempo no lo hacías! ¿Qué es lo que quieres? ¿Quieres follartelo?-gruñó apoyando con fuerza su puño en la pared- ¿Es eso?

Kate le miró dolida y con odio. Todo lo que estaba diciendo estaba fuera de lugar sobre todo, en esa situación y cuando él era el primero que recibía llamadas telefónicas a horas extrañas de personas que no conocía y salía a sitios sin decirle nada…

Por no decir; de las veces que se quedaba dormido o las veces que ni siquiera tenían largas charlas como las de antes.

¿Y ella era la culpable?

-¿Qué demonios te crees que estás diciendo, Castle?-Kate le miró ofendida y le empujó-Sal de la ducha.

-Y una mierda-se acercó- Es mi ducha y eres mía.

-No seas cavernícola-le golpeó el hombro sin embargo, no pudo evitar bajar las barreras cuando él la acarició- Yo podría… Podría… -'decirte lo mismo' ¿Quién demonios es Regina? se calló Kate-. Castle…

-Si…Castle… No Sanders.

-Lárgate.

-¿Qué?-Rick se separó- ¿No piensas darme una explicación?-se quedó quieto mirándola, aun excitado-. –Después de que dices que ya no voy a buscarte…Lo hago y me encuentro eso…

-¡Trabajamos juntos! ¡Soy educada, sonrío a la gente! Sobre todo a esa que se preocupa por si me encuentro bien o no…

Rick la miró y no dijo nada. Había sido un Golpe bajo de su mujer. Un puñetazo directo a la mandíbula. Un gancho.

Ambos se quedaron callados.

Rick no sabía cómo actuar, se sentía molesto con sí mismo y también celoso y enfadado con ella mientras Kate se sentía dolida y abrumada por todo, sobre todo por la erección que apuntaba en su dirección.

-Rick…-Deseó tanto decirle sus miedos, preguntar por esa mujer misteriosa, pedirle que se sincerada…-Castle…-tragó saliva.

Rick se acercó, ambos debajo de la regadera con las gotas del agua templada mojándoles, acarició su frente con su pulgar.

-Eres mía Kate…-susurró- Y yo soy tuyo… -murmuró intentando besarla. Ella se movió mordiendo su labio- Lo siento… No me gustó verte así con otro…No quiero… No…

No soportaría perderte. Eso era lo que quería… -lo que necesitaba-decirle y sin embargo un grito atronador tras no haber escuchado los golpes en la puerta principal y el timbre les interrumpieron.

-¡Mamáaaaaaaaa! ¡AAAAAHHHHH!-Frankie gritó desde la puerta-¡SOPHIAAAAAAAAA! ¡Mamáaaaaaaaaaaaaaa,

Papáaaaaaaaaaa! ¡Sophia está en casa!-escucharon a lo lejos-.

-Lo siento-murmuró Kate y esquivándole, salió de la ducha enfundándose en un albornoz y recogiendo su cabello en una toalla.

Rick golpeó de nuevo la pared, cabizbajo, desnudo y muy excitado bajo la ducha.


Vale primero que todo, mil gracias por todos esos reviews jajajajaja Lo prometi y aqui hay otra actualización... Espero recibir los mismos o más en el siguiente y superarme xD Pero antes que nada debo pedir disculpas por esta nueva interrupcion entre ambos... Lo siento, de verdad, creo que si estoy poniendo muchas interrupciones, pero son necesarias...Hay que tener paciencia en este fic por que las cosas van muy lentas. Sorry.

Y nada más.

Gracias por leer.

Gracias por comentar.