HOLONGO MUSHASHAS Y MUSHASHOS! (hombres reportense con un "Leo este fanfic y por eso soy masho que se respeta putos!") Ya sé, me tardé un montón, pero tengo mis razones, la verdad es que últimamente no había tenido cabeza para escribir el fic, exámenes finales, examen de admisión a la prepa, proyecto final, fin de ciclo (ya por fin de vacaciones y fuera de la secundaria), la presión de que el próximo jueves saldrán los resultados del examen y me angustia no quedar en mis primeras opciones para la preparatoria, pero buaaaano ya que he explicado las situaciones por las cuales me demoré tanto quiero decir que:

Este capítulo va dedicado para Ally, una lectora que una de mis mejores amigas, llamada Giselle o como mis amigas y yo la llamamos "Mamá Caballito" xD conoció, Ally espero que leas esto, amo que ames el fic y saludos ^w^/ y….además, también va dedicado para Dulce o si uso su seudónimo InsaneSmileWoman porque fue la primera en leer una pequeña parte del cap y hacerme ver que no estaba de la patada, jaja pero ya fue mucho así que sin nada más que decir, disfruten de la lectura.

Capítulo 9

En Cautiverio

Cautiverio: Estado de la persona o animal a los que se ha quitado la libertad. Ella era mía, lo había sido desde que mis ojos se fijaron en su fisonomía, desde que mi cuchillo se posó en su delicada garganta, me pertenecía, y la mantendría conmigo hasta el fin de nuestros días…

Despertó desconcertada, presa del pánico y la confusión, su encuentro con Jeff y el que hubiera recuperado la memoria de repente pareció sólo un sueño, pero rápidamente en un solo parpadeo apareció en ese sótano lleno de alcohol, recostada sobre un colchón, se levantó de inmediato, estaba mareada, asustada, por suerte para ella no estaba a oscuras, sin embargo el pequeño cuarto no tenía ventanas y pronto comenzó a sentir esa opresión en su pecho.

Odiaba esa sensación, la sensación que le provocaba estar encerrada, estar rodeada por cuatro paredes y al parecer sin ningún escape, las voces de sus demonios internos pronto comenzaron a atacarla, rodeándola y riéndose de su miedo.

—¿Qué sucede cariño?— su vista se dirigió hacia la imagen grabada en su mente de su madre, Julie Evans la miraba con rabia, su voz le hablaba en tono de burla.

—Te ves asustada— le dijo su padre, a quien dirigió su atención asombrada.

—Quizá debamos jugar para pasar el rato— la figura de lo que imaginaba sería su hermano Noah le distrajo.

—Sonríe Chris, recuerda que todo es mejor con una sonrisa en el rostro— y Akira lo opacó todo.

Cubrió sus oídos con sus manos, sacudiendo la cabeza con rudeza.

—¡Cállense, cállense, cállense!— repetía hasta que la única voz que escuchara fuera la suya emitiendo esa única palabra, terminando hecha un ovillo sobre el polvoriento piso.

Estaba tan sumida dentro de su locura que no fue consciente del sonido de una puerta abriéndose y el crujir de las escaleras con cada paso que el nuevo individuo presente daba, cuando Jeff se arrodilló a su lado y le apartó el cabello del rostro salió de su estado catatónico, al mirarlo parecía que su mente se había iluminado un poco, se sintió tan aliviada, al menos no estaba sola.

—Jeff— lo abrazó siendo correspondida rápidamente.

—Estoy aquí Chris— respondió sonriente.

Pero tan pronto como lo tocó se alejó como si él quemara y lo miró con todo el rencor que pudiera existir dentro de su alma en descomposición.

—Tú…maldito bastardo, ¡Me drogaste!— bramó.

Él sonrió ampliamente, tratando de reprimir una risa se acercó poco a poco, mientras ella retrocedía, siempre tenía que retroceder.

—Chris estas confundida.

—¡No!, no te atrevas a decir que estoy confundida, sé exactamente cómo llegué aquí.

—¿Y qué piensas hacer?

Ella dudó por un segundo, lo apartó de su camino con todas sus fuerzas y salió corriendo, subió las escaleras y pronto se encontró con un escenario diferente al traspasar la puerta, sin embargo no se quedó a mirar como si fuera una turista en la casa, se dirigió hacia la puerta y siguió corriendo hasta perderse en el bosque, los árboles de pronto le parecieron un gran laberinto, formando pasillos largos que se retorcían, ella giraba y giraba sobre su mismo eje, perdida, mientras todo a su alrededor se convertía en otra pesadilla más.

No podía escuchar nada más que las risas de aquellos que vivían dentro de su cabeza, y de esa manera parecía como si el bosque también se burlara de ella, su alrededor estaba distorsionado, por un momento se quedó sola, todo se había vuelto oscuro, los árboles, la tierra y la débil luz del sol escondido detrás de tantas nubes habían desaparecido y solo era ella, como encerrada en un cuarto oscuro, siendo iluminada por un solo reflector.

—¿Creíste que podías escapar?— surgió la voz de Akira de entre las sombras.

Entonces se encendió otra luz, una luz iluminando lo que parecía ser un espejo en donde se vio reflejada.

—Que podías escapar de mí— dijo su reflejo, o mejor dicho Akira.

—O de mí— otro espejo apareció detrás suyo, revelando a Julie Evans.

—O de mí— otro más y ahora Joseph Evans era quien la miraba, su aspecto era horroroso, si no supiera que era su padre no lo habría reconocido, pero ella misma le había arrancado el rostro, las extremidades y había sacado sus entrañas como si se hubiera tratado simplemente de un animal.

—O de mí— Noah volvía a aparecer en un nuevo espejo, sonriendo como sólo podría sonreír un niño pequeño en una película de terror.

—O de mí…— una voz ronca, masculina y grave que destacó entre todos, en otro espejo estaba Jeff, acariciando su cuchillo manchado de sangre, con su tétrica sonrisa y sus ojos siempre abiertos de par en par.

Rodeada por cinco espectros que de nuevo volvían a estallar en risas.

—Ya basta…por favor— imploraba mientras volvía a abrazarse.

Volvió a la realidad cuando sentía como alguien sostenía su rostro y le hablaba de manera dulce y comprensiva, una vez más parecía que Jeff la salvaba de sí misma, su corazón saltó de repente cuando un rayo iluminó el cielo vociferando estruendosamente, y cayó en la cuenta de que llovía y estaba completamente empapada.

—No quiero estar aquí Jeff…

—Lo sé, por eso deberíamos volver adentro, sé lo mucho que te gusta la lluvia, pero no pareces estar en condiciones de quedarte aquí ahora— le dijo él apartando de sus ojos lágrimas que había derramado inconscientemente.

Chris asintió temblando, ambos se levantaron, ella se aferraba a él con fuerza, pues se sentía demasiado débil como para caminar por su cuenta.

/

La idea de él siendo su héroe se esfumó dentro de su mente casi de inmediato, ahora sólo podía fulminarlo con la mirada, como si de verdad fuera a matarlo con eso, y a decir verdad, incluso si sus ojos se convirtieran en pistolas, a Jeff sólo le causaba gracia.

—¿En serio?— preguntó irritada —¿Tenías que atarme?

—Si te lo hubiera pedido ¿Te habrías quedado?

—No.

—¿Lo ves? Si fueras más obediente no estarías atada.

—Jódete Jeff.

—Los palos y las piedras podrán romper mis huesos, pero las palabras nunca lograrán herirme— contestó ampliando su sonrisa.

Chris arqueó una ceja y sonrió de lado, tenía que ser convincente, tenía que sonar fría y dura, como si la mentira estaba a punto de pronunciar fuera real.

—No te amo…

Ambos quedaron en mutismo total, estaba claramente sorprendido, y juró que podía sentir algo que nunca había sentido jamás, nunca supo que era eso a lo que se refería la gente cuando mencionaban algo sobre tener el corazón roto, el amor siempre le pareció una de esas cosas que no le interesaban en absoluto, un sentimiento inútil y meramente inservible, cualquier persona para él podía ser desechable, Chris siempre había sido su excepción, su cabeza era un mar de contradicciones, estaba herido, destrozado quizá, y lo que necesitaba en ese momento era herirla a ella, hacerle saber lo mucho que estaba lastimándolo, devolverle el favor de la misma manera, aunque muy en su interior se gritaba a sí mismo que era incapaz de lastimarla.

—¿En serio, Chris?, ¿Ya no me amas?, ¿Tan malo soy como para que hallas dejado de amarme?— miró sus ojos, esos ojos color avellana que nunca podrían mentirle, así que sonrió para sí mismo —Entonces tendré que hacer que me ames de nuevo, volveré a trastornarte, te poseeré y me beberé tu sangre cada noche hasta que tu mente y todo tu ser se llene sólo de mí, hasta que vuelvas a necesitarme tanto como al aire.

—¿Qué?— preguntó frunciendo el seño —¿Acaso jamás escuchaste la frase que dice "si amas algo déjalo ir"?

—Sí, es una estupidez— bufó sentándose frente a ella en el polvoriento piso del sótano.

—¿Por qué me haces esto?

—Porque soy egoísta, porque te quiero sólo para mi, porque eres todo lo que tengo, eres todo lo que necesito, prefiero mantenerte atada a mi, aunque eso te lastime, a dejarte marchar y ser yo quien salga lastimado.

Sus palabras la dejaron sin aliento por un momento, su corazón latía tan rápido que podía compararlo con el latir de un ratón, Jeff se quedó mirándola, mirando sus ojos por largo rato.

—¿Qué tanto me miras?— preguntó sin recibir una contestación, sólo un largo silencio.

A medida que los segundos se convertían en minutos comenzaba a sentirse realmente incomodada, esos ojos parecían querer escudriñar dentro de su alma, estuvo a punto de voltear a otro lado sólo para alejarse de esa mirada.

—Si lo haces perderás— le dijo él si apartar la vista.

—¿Qué?

—Si dejas de mirarme o si parpadeas, perderás— de nuevo su voz tenía un tono burlón.

Ella quiso sonreír, pero se obligó a sí misma a mantenerse serena.

—Oh vamos, tienes que estar bromeando— contestó.

—¿Te parece que bromeo?

—No hay manera en la que yo pueda ganar.

—¿Debo asumir que te rindes?— sonrió más.

Chris gruñó.

—Eso nunca.

Decidió continuar con su juego, algo que sólo podían hacer ellos, algo que sólo era de ellos, si bien siempre le había parecido algo sin sentido, pues realmente ella nunca ganaría, nunca dejaba de ser interesante y divertido, recordó la primera vez que pudo hundirse en sus ojos, nadando dentro de ese azul tan oscuro y lleno de locura, encontrando la soledad que él tanto se esforzaba en esconder de todo el mundo, ¿Y si ella podía ver dentro de él?...eso quería decir…

"¡Idiota!" se maldijo, desviando la mirada de inmediato.

—Me rindo— dijo evitando mirarlo, lo escuchó reír, y sólo rogaba porque no descubriera su secreto.

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Suspiró por…en realidad ya había perdido la cuenta de cuantas veces llevaba suspirando, su cuerpo se sentía acalambrado por estar en la misma posición, y para colmo de nuevo estaba sola en el sótano, pues su secuestrador había tenido que salir porque según él había un asunto importante que necesitaba atender.

—Si claro, importante, y el muy hijo de puta tenía que dejarme en este asqueroso y polvoriento lugar— se dijo —Al menos podría ser más delicado de vez en cuando.

Escuchó pasos y su mirada voló hasta las escaleras, no pensó que volvería tan rápido, y ya estaba lista para gritarle hasta de lo que se iba a morir.

—Eyeless Jack— dijo sorprendida cuando el chico apareció frente a ella.

—Chris...

Estaba algo impresionada por volver a ver a aquel chico tan peculiar.

—Ha pasado tiempo ¿cierto?

—Eso parece, creí que habías perdido la memoria.

—La recuperé hace no mucho— se encogió de hombros.

Él la miró y lanzó un suspiro, al igual que ella llevaba haciendo.

—Nunca pensé que Jeff podría llegar a ser capaz de mantenerte...encerrada.

—Me gusta más el término "en cautiverio", en fin, no creo que estés aquí para liberarme.

—Ciertamente no, el psicópata me dijo que te vigilara.

—¿Siempre siguiendo sus órdenes?, no sabía que te habías convertido en su sirvienta, Eyeless Jack— sonrió socarronamente, hacía tiempo que no se mofaba de él.

—Ustedes dos siempre con ese toque de orgullo y burla, puedo comprender porque se enamoró de ti, ambos son tal para cual, y no, no soy su sirvienta, y no sigo sus órdenes.

—¿Entonces qué estas haciendo aquí?— arqueó una ceja.

—Jeff es un imbécil Chris, eso lo sabemos todos, aunque somos algo así como "amienemigos" he visto lo miserable que es cuando no estas cerca, y aunque creo que esta no es una buena idea...al menos lo mantiene algo estable.

—Pff...— bufó, aunque sonreía internamente, nunca imaginó que Jeff podría llegar a ser miserable sin ella, sin embargo, alejó esa idea de su mente inmediatamente, tenía realmente motivos para no estar con él —Como sea...¿Tu novia no se pondrá celosa?

—¡Jack!— la potente voz de Nina fue capaz de atravesar las paredes de madera, de pronto le pareció que la había invocado, y eso que ni siquiera había dicho su nombre.

—Vaya está aquí, ahora tengamos una fiesta— su sarcasmo siempre presente salió de manera natural, típico en ella.

Estar ahí de repente no parecía tan terrible, otra cosa que había olvidado y que sin duda había extrañado era la compañía de el chico sin ojos y la joven ex-fanática de Jeff, incluso cuando ella y Nina no fueran las mejores amigas, habían sido las personas con quienes más convivía además de Jeff después de haberse bautizado como asesina.

"Se siente como estar en casa de nuevo…incluso si es en contra de mi voluntad" pensó sonriendo levemente, y no pudo evitar lanzar una pequeña risa.

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Lo ignoraba magistralmente, sin siquiera mirarlo, era un acto meramente infantil aplicarle la "ley del hielo" pero estaba dispuesta a ignorarlo tanto como le fuera posible.

—Esto esta bueno— dijo él mostrándole el plato de espagueti, pero ella no contestó, sólo se limitó a mirarlo fríamente —¿No quieres?

Pero el silencio era su interlocutor.

—¿Segura?, terminará por descomponerse si no te lo comes ahora— le acercó el plato, el cual ella examinó fugazmente —Y sé lo mucho que te gusta la pasta.

—No comeré nada que venga de ti— bufó.

—Venga Chris, ¿Es acaso que quieres morirte de hambre?— preguntó acercándose.

—Si morir de hambre me libera de ti, entonces adelante.

Jeff frunció el seño y gruñó.

—Estas actuando como un crío.

—¿YO? ¿Yo soy la que actúa como un crío?— espetó, apretando los dientes con tanta fuerza debido a la ira que comenzaban a rechinar —¡Mírame, Jeff!, estoy atada, ¿Y quién es el culpable de ello?, ¡Eres tú!, me mantienes aquí como si fuera un ave enjaulada porque no puedes aceptar la realidad, entiéndelo de una vez...yo ya no te amo.

Se acercó a ella, y la tomó del mentón para mirarla fijamente, tratando de intimidarla con su mirada.

—No soy tu mascota Jeff, no soy un animal al que puedas domesticar y no puedes mantenerme aquí por siempre, ¿Crees que me tienes?, pues estas equivocado, enciérrame, átame, tómame, pero no vas a cambiar nada.

Entonces él comenzó a reír como el psicópata que era, mientras se dejaba llevar por esas voces dentro de su mente, mientras por un momento su amor por ella desaparecía y sólo deseaba consumirla totalmente, romperla y tomarla con furia, se puso a fantasear, fantasear sobre cómo sería tener su corazón entre sus manos, literalmente, en como se vería Chris con la sangre cubriéndola como un manto.

—Oh…así que no podré domesticarte, lástima, matarte será…una gran pena.

Sacó su cuchillo y lo alzó frente a ella, lo clavó en la pared, logrando que ella temblara y cerrara los ojos con fuerza, sintiéndose orgulloso por haberle causado tal estremecimiento.

—¿Asustada, Chris?— preguntó tomando el cuchillo de nuevo y colocándolo contra su cuello.

Lo miró algo sorprendida, ¿Por qué parecía alguien diferente en ese momento?, ¿Por qué sentía que la respuesta a su pregunta era un "sí"?

—N-No te tengo miedo— titubeó.

Recibió risas de su parte, él le acarició el rostro con el afilado objeto y cortó levemente su mejilla, dejando que su sangre le resbalara por el rostro hasta llegar a su cuello, lamió el pequeño hilo y el deseo se encendió dentro de él, la tomó en brazos y se dispuso a subir las escaleras.

—¡¿Q-Qué estás haciendo?!— bramó tratando de que la soltara.

—Voy a tomarte ahora— contestó helándole la sangre y haciéndola sonrojar al mismo tiempo.

Así es pequeñas hijas/hijos del señor, habrá Lemon/1313 y salseo en el siguiente capítulo :o (? Y la pregunta del día…o noche…en mi país es de noche jaja xD es….

Todo artista, independientemente de que sea un cantante, una banda o un escritor/escritora, tiene un fandom, ya saben, ese nombre que el artista o incluso los mismos fans se ponen, y como ustedes son mis queridos lectores ¿Qué nombre se pondrían? Me da curiosidad x3 saber, y si no saben contestar esta pregunta o no se les ocurre nada les tengo otra juejuejue, sé que hay muchas mushashonas pervertidas por aquí, así que les preguntaré algo acerca del Lemon, ya que a partir de aquí habrá ¿Cuál es el nivel de Lemon que más les gusta? 25% : Si hay un poco no me molesta, pero no me gusta tan seguido 50%: Si es seguido o no está bien para mi, siempre y cuando tenga -w- 75%: Mi problema no es si hay, mi problema es si no hay :3 100%: DURO CONTRA EL MURO, RECIO CONTRA EL TECHO Y MACIZO CONTRA EL PISO EN CADA CAP!

Y eso es todo por mi parte LOS HAMO CON TODO MI CORAZÓN! BESHOS Y ABASHOS!